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jueves, enero 02, 2025

Futuro y futuros

 


Playa de la Barceloneta

He aprovechado el buen tiempo de estos últimos días del año para acudir a la playa y conversar con mis amigos Bastides y Mercadal, los futurólogos de la Barceloneta.  Los encontré como siempre paseando por la orilla del mar, y fue una alegría ver que siguen bien y con ánimos, ejerciendo sus funciones de pensadores del tiempo, en una época tan oscura y difícil de interpretar como es la nuestra.

- ¿Cómo veis la actualidad política? -les lanzo ya de entrada, pues con ellos lo mejor es ir al grano y dejarse de preámbulos.

- ¿Te refieres a la local?

- Bueno, sí, todavía no hemos comentado el cambio político que se ha producido en Cataluña.

- Es verdad, Rumbau, y creo que bien merece unas palabras -responde Bastides, siempre tan educado. – Era de cajón que tarde o temprano vendría el cambio y que los nacionalistas tendrían que abandonar el poder. Pero fíjate lo que ha costado…

- Desde luego, y espectaculares han sido los maullidos de indignación lanzados por lo que consideran un agravio y una usurpación. ¡Inaudito!

Mercadal dijo entonces:

- Sí, pero así son los nacionalistas, absolutos en sus pretensiones, sin entender el juego adaptativo y relativista de la naturaleza. Los socialistas han jugado muy bien la carta Illa, que encarna hoy lo mejor que podemos esperar de un político. El problema es que ‘lo mejor’, a muchos les parece ‘lo peor’, pues estamos en la época del ‘mundo al revés’. Nos hemos acostumbrado tanto al insulto y al mal gobierno, que hacer lo contrario parece algo raro, y para muchos una ofensa. Y la desconfianza es tan grande, que la gente se pregunta si eso de un ‘buen gobierno’ es hoy algo posible. Que lo normal es gobernar mal, y alardear de ello.

- Pues si que vamos bien…

- Es una época oscura que tiene una ventaja: al ser todo tan descarnado, no hay velos que disimulen las malas caras o el mal tiempo, lo que permite atenerse a las consecuencias. Ya sé que no sirve como consuelo, pero es lo que hay.

- Y esa época oscura, ¿va para largo?

- Según Mercadal, que sobre estrellas sabe un montón y gusta de las predicciones precisas, serán unos veinte años aproximadamente, los que tardará Plutón en pasar por Acuario. A mi me parece una cifra razonable. Y como suele pasar en la Historia, tras las épocas oscuras llegarán otras más claras. De manera que calcula que a mitad de este siglo quizá las cosas vayan un poco mejor.

Pensé que mis amigos no verían esta bonanza tan lejana, pues pasan ya de los setenta y cinco, y no son de los que se cuidan demasiado. Lo que hacía más admirable el tono optimista de sus miradas al futuro.

- Piensa, Rumbau, que falta bastante para que se desarrolle lo que nosotros llamamos el nuevo pensamiento interseccionista, que en realidad no tiene nada de pensamiento sino de actitud básica. A mi parecer, hasta finales del siglo no habrá cambios reales. Pero ya sabes que nosotros miramos el futuro con perspectiva, y cincuenta años no son nada.

- ¿Y lo de Trump?

- Pintan bastos. Será alarmante y divertido a la vez, ambas cosas, creo, pues desbaratará lo que se daba. Dramatismos de alto voltaje. Y celebraciones absurdas de ello. Hasta que se cansen los que lo habrán perdido todo, que serán la mayoría. Entonces, todo este trampantojo caerá como un castillo de naipes. Pero para que suceda, ya sabes, tienen que ver al rey desnudo, y hoy, con las gafas puestas de la estupidez humana, ven a los mandamases como grandes gobernantes. Sin embargo, nada volverá a ser igual, pues los tecnológicos se habrán salido con la suya, y nos tendrán bien agarrados. También habrá que ver a los reyes tecnológicos desnudos, y esto costará más. Los vaivenes serán el pan de cada día, constantes y dramáticos, como siempre sucede en los grandes cambios de época. Pero así avanza y retrocede la Historia, como si bailara un tango de ida y vuelta, para al final posicionarse en una media de más o menos ganancia.

- ¿Y el tema de las guerras?

- Aquí habrá mucha innovación. Serán guerras como nunca las hemos visto. Se matará a mansalva apretando botoncitos, y mal asunto para las sociedades condenadas por las políticas de fuerza, que serán las únicas visibles. Será curioso ver cómo los bloques se irán haciendo y deshaciendo. Pasar desapercibido será muy difícil, y las artes del disimulo vivirán momentos de esplendor. Lo colectivo aunado irá a la baja, por la peligrosidad que conllevará. Solo se mantendrán los cobijados por los poderes magnos, siempre que acepten ser mano de obra barata e intercambiable, es decir, suprimible. Solo cambiará el asunto cuando colapsen Israel y los EEUU, que son los inventores de estas políticas innovadoras. Curiosamente, serán los movimientos anarquistas chinos, cuando hayan rizado el rizo de convertir el viejo Partido Comunista de China en algo distinto, todavía por inventar, basado en las tendencias interseccionistas de origen ibérico, los que aporten sensatez civilizatoria al mundo. Aunque para ello harán falta muchas dosis de suerte y de coincidencias, las cuales, sin embargo, llegarán por pura densidad de los acontecimientos propicios.

- Caramba, Bastides, me dejas patitieso… ¿Así de claro lo veis?

Mercadal, que había escuchado paciente la larga exposición de su amigo y compañero de escrutinios, dijo:

- Estoy totalmente de acuerdo. Ya sabes que es imposible garantizar nada, y podría ser que nos equivocáramos en algunos detalles, incluso importantes, pero más o menos vamos por estos carriles. Bastides, has dado en el clavo en cuestiones de las que solo teníamos ligeras intuiciones, y me has dejado atónito con esta mención de los anarquistas chinos, sobre los que nunca habíamos hablado antes. Lo que prueba la veracidad de tus visiones, algo que solo se alcanza cuando el futuro llega por la vía directa, sin avisar. ¡Extraordinario, Bastides!

Atónito ante la bizarra lógica de aquellos dos viejos adivinos, me quedé sin saber qué decir, aunque muy impresionado por sus palabras. Bastides dijo entonces:

- Mercadal, tienes razón, nunca habíamos hablado de estos detalles, pero hoy lo he visto con claridad meridiana. Nuestro mar de la Barceloneta no engaña, y conozco muy bien cuando nos alcanzan las realidades futuras cruzando las aguas y saltando horizontes.

Nos quedamos callados unos instantes, como para dar solemnidad a la curiosa epifanía vivida por el zapatero futurólogo de la Barceloneta.

- En verdad en verdad os digo, que será en lo que nosotros llamamos el Mosaico Ibérico, eso que conforma humanamente la Península Ibérica, allí donde nacerán las primeras experiencias interseccionistas destinadas a cambiar el mundo. Lo hemos analizado a fondo con Mercadal y ambos coincidimos en que las distintas oleadas fragmentadoras que caracterizan el suelo peninsular producirán, a mitad de este siglo, los primeros trazos de una organización política y social capaz de aunar las diferencias no por obligación ni por ser el mal menor, sino por el deseo de enriquecer al conjunto. Y de la Península pasará a Europa, que es el otro gran laboratorio de las diferencias.


Polimonarquismo en Cataluña: Los cuatro Palos de la Baraja Catalana

- Suena bien eso que dices, sí, pero me temo que siempre suele acabar mal…

- Fíjate, Rumbau, que las personas se darán cuenta que la competitividad de lo local entre sí, cuando es aceptada como tal sin buscar la exclusión de los opuestos y contrarios, permite mejorar y enriquecer la creatividad del todo, respetando lo singular de cada uno. Todavía no sabemos cómo se va a desarrollar este proceso, aunque nosotros pensamos que será mediante la invención del Polimonarquismo, del que hemos hablado en muchas ocasiones. Monarquía para todo, con miles de cabezas coronadas alrededor de temáticas variopintas, a cuál más bizarra. Ya sabes, el Rey de la Arquitectura, la Reina del Amor, de la Ópera, de la Pintura, del Vino, de los Arroces, de la Aceituna… Cada afición, oficio y profesión tendrán su monarca coronado, y eso disparará el PIB y el PUB peninsular hasta extremos inauditos.

- ¿el PUB?... ¿Qué es eso?

- El Producto Universal Básico, que determina la relevancia económica en relación y en función al todo, no solo a lo interno. Son conceptos que todavía no están en circulación pero que en nuestros talleres de futurología de la Barceloneta hemos anticipado con sorprendente precisión. Pues lo que determinará el salto polimonárquico en la Península es una mirada que va más allá del ombligo particular, para centrarse también en lo exterior ajeno. Piensa que la batalla competitiva de los monarcas entre sí para imponerse cada uno en su esfera, será tremenda, obligando a buscar públicos internacionales y complicidades con otras monarquías afín de asegurar los linajes, con profuso intercambio de pajes, princesas y príncipes, y otros cargos que se inventarán en los complejos protocolos reales del futuro. Y lo interesante del asunto es que, aun siendo absoluto el concepto de la monarquía en sí mismo, al haber tal densidad monárquica, lo absoluto quedará reducido a grados minúsculos, no por ello menos importantes, pero menores, relativizando de este modo las antiguas propensiones exclusivistas de los monarcas, que jamás habrían aceptado competencia alguna en sus patios particulares.

Es esta una de las obsesiones futuristas de mis amigos de la playa, que siempre me ha sorprendido en todos los sentidos.

- Pero cuidado, otro país entrará en juego: el Líbano. Su larga experiencia en sobrevivir como país con una sociedad fragmentada por sus múltiples confesiones y particularidades será de vital importancia para implementar los avances del conjunto ibérico con una profundidad de aplicación única. Ya nosotros postulamos en su día a dos avanzados de la especie humana, Kuka Txansé, una investigadora nómada nacida en Macao, y Cengiz Erkmet, libanés de origen turco-druso, que serán los encargados de formular desde las alturas del Monte Líbano, los nuevos postulados interseccionistas del 1+2=3, la nueva fórmula que regulará las relaciones sociales e internacionales del mundo.

- ¡Inaudito! -exclamé maravillado por lo que oía.

- Y serán estos dos personajes de la Historia del Futuro los que consigan cambiar la realidad china, que verá en estos nuevos modelos sociales la solución a los problemas intrínsecos al monopolio del poder ejercido por el Partido Comunista. Es verdad que hasta que no se hayan comprobado en distintos países y regiones del mundo sus ventajas, el nuevo sistema no tendrá permiso de entrada en China. Pero el pragmatismo de este país, siempre abierto a lo que mejor encaja con las necesidades del momento, un dudará en dar el paso y abrazar con furor entusiasta la nueva oleada de origen ibérico y libanés del 1+2=3.

Nos quedamos callados un rato, como siempre sucede cuando las visiones de Bastides se suben a semejantes alturas. Finalmente, Mercadal intervino:

- No te creas que nos hemos vuelto locos, Rumbau. Ya sé que estas predicciones rozan a veces lo desmesurado, pero lo entenderás mejor si ves el Polimonarquismo y sus derivadas interseccionistas como una metáfora de algo que aun no tiene nombre ni forma, pero que va por estos caminos de la pluri fragmentación social que surgirá como reacción a los totalitarismos tecnológicos que tantas compañías y estados están desarrollando en sus delirios de poder absoluto y beneficios sin fin. Nosotros lo vemos así, pero seguramente el Tiempo y la Historia, que no piden permiso a nadie, se inventarán otras formas y nombres según el capricho de sus vaivenes y cambalaches.

¡Extraordinario! Pensé que tenían que ser muy optimistas para ver el futuro como lo ven. Y comprendí que sus esfuerzos no eran vanos, sino al revés, muy útiles para imaginar otros futuros distintos a los que nos pretenden imponer los nuevos modelos tecnológicos, con sus guerras de drones e Inteligencia Artificial. Soluciones difíciles o imposibles de hacerse realidad, pero que al menos tienen la ventaja de contener un curioso sentido del humor, aunque ellos se lo tomen con la máxima seriedad. Un humor que al menos nos da ánimos para ir saltando las etapas actuales, tan llenas de maldad y de siniestros presagios.

domingo, julio 25, 2021

¿Un país sin solución, o la solución sin solución del no-consenso consensuado a la vuelta de la esquina?


Playa de la Barceloneta
Playa de la Barceloneta

Estimado amigo bloguero, a pesar de lo que me recomendaron mis amigos de la playa en nuestro último encuentro (decían así: ‘Llegan tiempo de euforia. Es la hora de callar’), no puedo resistir la tentación de no quedarme callado, tales son las cosas que pasan o, mejor dicho, que no pasan. En efecto, ¿dónde está la euforia? Con la llegada de esta quinta ola del COVID, en ninguna parte. Más bien regresa el pesimismo. Dicen los periódicos: ‘Hombre, ¡pero si en España está a punto de caer una lluvia de millones!’. Dudo que a los seres normales nos caiga una gota de estos millones.

Voy a la playa y ataco a los futurólogos, en la persona de Bastides, pues Mercadal se ha ido unos días con su sobrina a la casita de la costa.

—¿Cómo lo ves Bastides? ¿Crees que este país tiene solución?

Se queda pensando un rato, la mirada puesta en el horizonte del mar, el lugar por donde suelen llegar sus visiones.

—La tiene poca, Rumbau, pues hoy en día nadie se entretiene en buscar soluciones, sino en crear problemas y vocear las diferencias. Y la razón es de peso: por mucho que uno se esfuerce, las soluciones deben ser compartidas y bien sabemos que lo propio del momento es que las soluciones sean particulares, es decir, distintas y por lo general opuestas a las contiguas, de modo que no hay manera de consensuar solución alguna, pues todos tienen muy claros sus objetivos y sus soluciones, que siempre son distintas, verdaderas e irrenunciables.

—Pero no deja de ser ridículo que nadie baje de burro para hallar los puntos comunes de cualquier tema. Es infantil.

—Tú lo has dicho. Ni siquiera cuando hay emergencias graves se ponen de acuerdo. Fíjate en lo del COVID, cada uno peleando por su cuenta.

—Porqué todavía no ha llegado una crisis grave de verdad. Ya verás cómo las cosas cambian cuando esto suceda.

—Es verdad, nos estamos acercando a este punto, y las sociedades ya tienen previstos los mecanismos: estados de excepción y manu militare.

—Pues si que vamos bien…

—De todas formas, Rumbau, a veces hay que mirar las cosas desde su lado positivo, que siempre lo hay. Fíjate que esta situación de imposible consenso, de que todo el mundo vaya a la suya, es algo que venimos pronosticando desde hace tiempo. Estamos en una época de fragmentación, en la que nadie se pone de acuerdo con nadie. Todos tienen razón, la suya, claro, y nadie baja del burro. ¿Es esto negativo? Sí, si nos empeñamos en verlo como un problema a solucionar. No, si aceptamos que es imposible ponerse de acuerdo. Se trata de cambiar el chip, como dicen los jóvenes. En vez de verlo como algo negativo, lo podemos mirar como algo positivo: que cada uno crea lo que quiera y viva la pepa. Cuidado, no es cosa de risa. Si todo el mundo exalta sus verdades que son siempre distintas a las demás, al final el peso de estas verdades quedará forzosamente relativizado, y entonces, sin necesidad de llegar a acuerdos, se alcanzará el consenso del no consenso.  Una situación de stand by, que dirían los técnicos, este estado de parada forzosa de los aparatos para no gastar energía.

—Pues no lo veo como una gran solución, francamente…

—Es el futuro que nos espera. Y lo mejor que podríamos hacer es institucionalizarlo: aceptarlo como algo inevitable y valorarlo en positivo. De ahí que nosotros hayamos visto como lo más viable la solución polimonárquica: todos monarcas de sí mismos, cada uno con su especialidad temática. Las coronas siempre tienen algo de absoluto, con lo que se respeta el principio de la verdad universal de cada una, pero al haber miles de cabezas coronadas, se acepta también la pluralidad de las mismas como algo incontestable. Sin renunciar a lo absoluto, se acepta su radical relativización, y para manejarse entre tantas cabezas coronadas, lo mejor es regular de algún modo esta multiplicidad de absolutos. De ahí que hayamos visto los nuevos parlamentos polimonárquicos, así como la figura del Rey de Reyes que corresponderá a los monarcas de la vieja usanza, que ahora verán a su alrededor un guirigay creciente de nuevas coronas a las que tendrán que aceptar y reconocer.

—Caracoles, Bastides, lo has explicado muy bien pero no sé qué pensar sobre el asunto…

—No hay nada que pensar. Se acepta o no se acepta. Y si se acepta, dejas abiertas las puertas del futuro, para encauzar la multiplicidad, exaltar las diferencias y promover la creatividad exultante de tantas cabezas coronadas. ¡De cajón, Rumbau!

—¿Y las soluciones? Porque los problemas seguirán existiendo.

—Deberán encontrar sus modos de resolución en el nuevo contexto polimonárquico.

—Pero con este guirigay de miles de palos monárquicos, no habrá quién se entienda…

—Es justo lo contrario: lo difícil es que dos se pongan de acuerdo. En cambio, si son muchos, entonces hay que recurrir a complejos logiciales capaces de alcanzar una respuesta a la pregunta planteada. Desde luego se necesitará práctica y hasta que no se forme una nueva casta de funcionarios, salidos de las escuelas de gobernanza polimonárquica de Alcañiz y Reus, los cuales, por sus capacidades creativas dejarán de llamarse funcionarios —todos tendrán titulaciones de doctor para arriba—, no se podrá avanzar en estas importantes cuestiones. El nombre popular con el que serán llamados estos avanzados creativos de la organización social será el de Los llampecs de Reus, tal será su velocidad de acción resolutiva y la síntesis a la que habrán llegado.

—¡Admirable, Bastides!

—Lo es, Rumbau, aunque falta mucho para alcanzar estos estados avanzados de civilización. Cuatro o cinco décadas como mínimo.

—Y entretanto, ¿qué pasará con Cataluña y su Independencia?

—Pues lo de siempre: el stand by del que te hablé antes. El choque perenne contra la pared de lo imposible. Décadas de parón y decadencia. Tendrán que esperar a la emergencia polimonárquica que tendrá lugar en Valencia y Murcia, y solo entonces veremos como el nacionalismo a la vieja usanza, ese ‘nosotros’ inamovible de los creyentes en la patria catalana, se irá deshaciendo como un terroncillo de azúcar, mientras se va implantando el nuevo sistema de la soberanía individual o grupal de las cabezas coronadas: independientes, sí, pero uno a uno, y desde intereses temáticos particulares, compitiendo todos con todos en el conjunto peninsular, lo que activará el intercambio y la colaboración competitiva entre ciudades, comarcas, pueblos y regiones. Reyes, príncipes, princesas y pajes se intercambiarán entre los distintos linajes, afín de alcanzar más notoriedad y buscar sinergias acentuadas de colaboración, con lo que se despertará ese nuevo concepto geográfico del Mosaico Ibérico, que superará de una vez por todas las viejas rencillas, las deslealtades independentistas y toda la sinrazón separatista de los separadores, sean de uno u otro lado.

Realmente, tenía Bastides uno de sus días inspirados y quedé admirado de sus explicaciones. Para quien quiera saber más sobre el Polimonarquismo y sus extravagantes ideas, puede ver el blog sobre el Futuro donde se han publicado algunas de sus cartas (ver aquí)

Lo dejé a la altura del Hotel Vela y regresé a las duchas del Club, mientras sus ideas seguían dando vueltas en mi cabeza. ¿Estábamos realmente condenados al no-consenso consensuado de tantas verdades irrenunciables como cabezas coronadas habrá en el mundo?

jueves, diciembre 03, 2020

Nuevas cartas de Romà Bastides, el futurólogo de la Barceloneta

 

Se han publicado en el blog EL FUTURO (cliquen aquí) nuevas cartas del futurólogo Romà Bastides. Entre ellas, las tituladas 'El despertar de Cataluña' (donde se habla de cómo el fervor polimonárquico de origen valenciano llega a Cataluña y se implanta en ella para cambiarla de arriba a abajo), 'Nuevas formas de organización' (con disquisiciones varias sobre Polimonarquismo), o la última publicada 'Cambios revolucionarios en Vic' (donde se habla de la Monarquía de la Ópera que tendrá su sede en la ciudad de Vic).

martes, septiembre 26, 2017

Independencia, Procés y Contraprocés: la temperatura sube



Parece que las cosas se están poniendo feas en Cataluña. La política de acción y reacción va viento en popa a toda vela, y las partes parecen muy satisfechas en sus tácticas y estrategias. La verdad es que yo no lo veo nada claro, más bien lo veo muy oscuro, y como suelo hacer en estos casos, acudo a la playa para charlar con mis amigos, los futurólogos de la Barceloneta. Mercadal está de baja estos días, de modo que pesco a Bastides justo cuando pasa por delante del monumento al Quart de Casa.
Tras los saludos, voy al grano de inmediato.

- Bastides, ¿has visto?, la temperatura no cesa de subir. ¿Vamos realmente a un incendio generalizado?

- Creo que sí, Rumbau, pero siempre conviene ver las cosas con distancia. Piensa que si hemos llegado aquí, es porque unos y otros se lo han buscado. 

- Te refieres a esta política de jugar a la acción y reacción...

- Desde hace años que el conflicto se sustenta sobre estas bases. Acuérdate como Aznar catapultó a Esquerra Republicana al estrellado cuando basó su campaña en atacarla. Desde entonces, unos y otros han vivido en perpetua simbiosis, unos para ganar elecciones, los otros para crecer y fagocitar a sus socios. De modo, que no hay mucho que sorprenderse. Luego, los de Convergència se han subido al mismo carro, aunque no les ha salido demasiado bien. Pero tras el tema Pujol y la huída hacia la Independencia de Mas para salvar los muebles, se han instalado ellos también en el juego del ping-pong emocional. Y una vez se sube a este caballo, el todo vale y la victoria final se establecen como prioridad. Mal asunto para un país que cae en esta espiral diabólica...

- Y en este juego, los socialistas perdieron el norte...

Constitución de la euro-región Pirineos-Mediterráneo
presidida por Pasqual Maragall
- En efecto. Rehusaron crear su visión de una Cataluña en positivo, sin los prejuicios nacionalistas, como la que tenía Maragall en su primera etapa. Pero entre unos y otros se lo cargaron, redujeron a Maragall y los socialistas quedaron borrados por la dicotomía emocional típica del nacionalismo. Ahora intentan rehacer el relato, como se suele decir, pero lo tienen difícil.

- Pero Bastides, vosotros hace tiempo que vaticináis una descentralización radical de España, de modo que según vuestras visiones, no hacemos más que andar en la buena dirección. 

- Visto desde el futuro lejano, así es. Y por eso ni Mercadal ni yo estamos en absoluto preocupados, más bien excitados por el desarrollo de los acontecimientos. La inquietud surge en el día a día de la Historia, pues la calidad del presente determina siempre la calidad del futuro. Y lo que estamos viendo es lo que siempre hemos pensado: que Cataluña no está realmente preparada para dirigir la creación del nuevo Mosaico Ibérico, es decir, de una España periférica y descentralizada de verdad. Para esto habrá que esperar a que se incorporen otras regiones: para mi, Valencia, Aragón y Galicia son las mejor situadas, pero puede haber sorpresas. 

- De todas formas, es obvio que la alcaldesa de Barcelona se está postulando para ejercer este papel. 

- Sí, lo intenta, pero le costará mucho cabalgar el caballo de las emociones desatadas. Piensa que para neutralizarla se pondrán rápidamente de acuerdo los unos y los otros, me refiero al PP y al bloque independentistas, ambos muy asustados de que la Colau se salga con la suya. De ahí que los dos bloques hayan optado por tocar a rebato hacia el incendio general. ¿Quién es el guapo que escapa a esta polarización histérica? 

- Quizás tengas razón, pero también cuesta pensar que se estén lanzando unos contra otros con ganas y a sabiendas...

- Forma parte del juego. Cosas más sorprendentes nos esperan por ver, Rumbau. 

- Lo que me preocupa es el clima de división que se está creando en Cataluña. 

- Son los daños colaterales, como se dice en las guerras. Les importa un rábano. Al revés, forma parte de la estrategia. Buscar unanimidades, verdades únicas, sino no hay enfrentamiento. Así ha avanzado la historia, arrasando culturas y poblaciones. 

- Pues no me hace ninguna gracia. Cuando veo a estos alcaldes socialistas insultados y perseguidos, víctimas de un bulling social escandaloso, se me revuelven los intestinos. Recuerda tiempos oscuros de los que es mejor no hablar...

- Los demás te dirán que a ellos los persigue la policía, aunque la verdad es que hasta ahora la policía sólo ha actuado contra personas que quieren saltarse la ley... Ya lo ves, acción y reacción. El "tú más" y el "tú también". 

- Esta semana se prepara calentita, con el Referèndum el dia 1 de octubre...

- Todo el mundo dice que hay que pensar en el día 2, pero en realidad todos trabajan para llegar al día 1 con los motores al máximo, parece una carrera de despropósitos, a ver quién la hace más gorda. Es propio de la guerra emocional: cuando está en su apogeo, se reduce a una pelea de gallos, por eso nosotros siempre hemos defendido las corridas de toros y las peleas de gallos: mejor marcar distancia con estos comportamientos viscerales del instinto, verlos en la escena, en la plaza o en el ruedo, que verlos encarnados en las personas. Estos días veremos cuernos muy afilados y espolones con cuchillas acopladas, esgrimidos por personas muy bien pensantes que dicen odiar la violencia. Es la catarsis que han buscado y que ellos mismos se van a servir. 

- Catarsis... Esta palabra explica muchas cosas, Bastides...

- Tienes razón. Las catarsis suelen ser puntos de inflexión que pueden cambiar los vectores del futuro. Las hay que son de liberación y las hay que, por el contrario, marcan retrocesos y épocas oscuras. Veremos lo que nos depara la del día 1. 

- Pero de cara al futuro, ¿seguís siendo optimistas?

- Siempre, no serlo sería absurdo, pues el tiempo avanza como le da la gana y esperar que no lo haga es de ilusos. Pero aquí hay también secretos y trucos que el mismo tiempo hace y te permite ver, cuando lo miras sin ambiciones políticas o colectivas. Fíjate que el tiempo y la historia avanzan siempre hacia adelante, aunque para ello retrocedan como los cangrejos, pero son retrocesos tácticos que siguen una dirección, no la que buscamos nosotros, sino la que el tiempo busca y quiere, pues por algo hace lo que le da la gana. Y por eso somos optimistas, pues ¿qué puede haber de más alegre, positivo y optimista que descubrir que el tiempo es libre y hace lo que le da la gana? Si él lo hace, quiere decir que nosotros también lo podemos hacer, de ahí que puedas establecer complicidades en paralelo con el mismo tiempo, pero sólo cuando se hace desde la individualidad, pues cuando es un colectivo el que pretende usar al tiempo a su favor, sea un país, una nación o un club, entonces éste se revuelve, les da una coz o los manda a paseo. 

- ¡Impresionante, Bastides!

- Sí, Rumbau, hay que ser siempre optimistas, aunque las cosas se vean negras como el carbón. Pues si Cataluña renuncia a su papel histórico de fundar el Mosaico Ibérico y se empeña en ser sólo ella y para ella, entonces será otra región la que tomará el relevo, avanzando en la dirección libertaria del tiempo. 

- Piensas en Valencia, ¿verdad?

- Y no te olvides de Murcia, Rumbau...


viernes, septiembre 22, 2017

El incendio emocional de la revuelta catalana



Ante la magnitud de los acontecimientos y los ardores políticos que se están viviendo estos días en Barcelona, no he tenido más remedio que acudir a la playa para bañarme y para preguntar a mis amigos futurólogos como ven el estado de la cuestión. Sólo he encontrado a Bastides, pues Mercadal está por lo visto en cama con fiebre. 

- ¿Pero has visto, Bastides, como están las cosas? ¿Acaso no piensas que el futuro se nos echa encima de un modo alarmante?

- Calma, Rumbau, cuando nos enfrentamos al presente  para conocer el futuro, hay que ir con mucha calma. Ciertamente, todo parece indicar que en Cataluña hay movimientos tectónicos inesperados. Seguramente habrá consecuencias a largo plazo, pero no tanto en el corto plazo. Fíjate que en toda esta comedia, pues de comedia humana se trata al fin y al cabo, en este gran teatro que es el mundo, como dijo Calderón, todos tienen cosas que ocultar y de las que avergonzarse.

- ¿Qué quieres decir?

- Por un lado, los nacionalistas han quemado sus naves para ir a por todas, pero lo han hecho sin respetar las formas, lo que mina los cimientos de su pretensión. Me refiero  a la votación de las dos leyes que han roto la legalidad vigente, sin el amparo de la mayoría legal. Lo mismo ocurre con el gobierno de España, que no supo o más bien no quiso encarar el tema con la suficiente honradez y antelación. Esto crea una situación inédita: ambos frentes necesitan mucha impostación para ocultar su endeblez congénita y sus vicios de partida. Y aquí está el peligro del momento, Rumbau, pues cuando dos partes enfrentadas son incapaces de aceptar sus errores de base, la huída hacia adelante está servida.

- O sea, que ves la cosa complicada...

- Lo es, en efecto, pero el resultado, que puede ser dramático en sus formas más vistosas, sólo puede acabar con unas tablas de doble derrota: el gobierno central por haber atajado mal y a destiempo el problema, y los insurrectos por sus prisas inconfesables que les han empujado a romper las reglas de juego.

- Pero unas tablas no son de recibo ahora, quiero decir, que nadie las aceptaría...

- Aquí hay un plus de dramatismo: cuando se llega a un punto de empate entre los contendientes, gana de entrada el más fuerte. Y no cabe duda que por mucha insurrección que haya, el aparato del estado sigue siendo una máquina inexpugnable, al menos en teoría. Por lo tanto, drama, enfrentamiento, violencia y represión los habrá. Este es el cuadro al que nuestros brillantes políticos se han atado, y de rebote a todos nosotros .

- Pero a los independentistas ya les va bien eso, no? Pierden, pero han encendido a toda la población. En realidad, éste y no otro parece haber sido el objetivo de su pronunciamiento.

- En eso tienes razón y también es verdad que una buena parte de la población está fervorosamente encendida. Parece que ganan, y ciertamente, así lo pensarán todos, a pesar de la represión y de la autonomía más o menos suspendida. Creerán los alzados que la independencia está a la vuelta de la esquina otra vez, como siempre por otra parte, lo que les garantiza seguir controlando la agenda, pero aquí se suman otros cambios a la vista: una crisis del gobierno de Rajoy y un nuevo gobierno, tarde o temprano,  en manos socialistas o de alguna coalición reformista, que ofrecerá un marco diferente y atractivo a los catalanes. Y éstos, tras el trauma de su levantamiento, divididos otra vez tras haberse realizado una lectura racional de los hechos, es muy posible que se inclinen mayoritariamente por aceptar este nuevo marco constitucional. Ofrecerán bicapitalidad -fíjate, lo que ya había pedido el avanzado Maragall en sus días y que fue despreciado por toda la clase política de Madrid-, hacienda propia, autogobierno casi total, y podrán ahorrarse los gastos de defensa y otras infraestructuras globales.

- Pero Bastides, acuérdate de lo que dice todo el mundo: España carece de un relato atractivo. Mientras que en Cataluña llevan años urdiendo el suyo, un compendio de ilusiones más o menos fantasiosas, si quieres, pero que han conseguido enardecer a los jóvenes y a los no tan jóvenes...

- Cierto, pero los independistas se equivocan al despreciar España. este relato por el que tanto han invertido, resquebrajado tras su derrota aparente (para ellos una victoria), puede ser rápidamente clonado y adaptado al nuevo marco español, fagocitando de este modo el trabajo realizado por los catalanes.

- Bueno, según como, eso es lo que pretenden hacer Podemos i la Colau, o al menos, lo intentan...

- Exacto, aunque dudo que sean ellos los que finalmente se queden con el tesoro. Esto, Rumbau, se ha convertido en un incendio emocional, es decir, en una especie de revolución, y ya sabes que las revoluciones gustan mucho de tragarse a sus protagonistas. Cuando el Tiempo se mueve, devora a los que pretenden controlarlo con fines siempre desorbitados. Al final, se regresa a un status quo con las élites de siempre más las nuevas emergidas que pactan los mutuos intereses e imponen su pax romana. Y ya sabes, aunque todo sea diferente, todo cambia para que todo siga igual.

- Te veo muy pesimista, Bástides...

- ¡En absoluto! Al revés, cada día veo más claro que nos dirigimos a la FEAA, ya sabes, nuestra Federación Española de Autonomías Autodeterminadas, pronosticada por Mercadal y yo mismo. Pero algo ha cambiado: lo que pensábamos que ocurriría lejos en el tiempo, se está precipitando a marchas forzadas, como si el Tiempo tuviera prisas... ¡Admirable al cien por cien!

- Pero regresando al presente, ¿no te preocupa el ambiente de excitación emocional que se vive? Estas amenazas a los alcaldes socialistas y a los que no piensan como la masa de los convencidos, dan mala espina, ¿no crees?

- Evidente. Han provocado un incendio y han desatado a todos los demonios de la raza, como se dice. Estos andan sueltos y buscan carnaza. Y ya sabes que las masas, por muy honradas que se sientan -todas se sienten así-, no soportan las diferencias. Su razón de ser es imponer su verdad única, representada aquí por la liberación catalana y por el embrujo de sus himnos y banderas . Por eso es peligroso estos días disentir y expresar lo que se piensa cuando no coincide con sus verdades.

- Pero si sólo hablan los mismos, mal asunto estamos haciendo a la democracia y a nuestros descendientes...

- Déjate de palabras, Rumbau, para esto ya están los políticos que cobran y que gustan de polarizarse, encarnando verdades y emociones. Cuando se alcanzan situaciones de este calibre, para los que no tenemos ideas fijas ni banderas tatuadas, como diría la canción, lo propio es desaparecer del mapa y dejar que pase el incendio, no sea que te atrape y acabes chamuscado.

- Mucha gente está saliendo quemada de este fuego...

- Sí, y más que habrá. Es el sino de las revoluciones emocionales. Y las que son protagonizadas por pueblos ricos, como es el caso de Cataluña, suelen ser aún más feroces, por el mayor convencimiento de sus verdades, acuérdate del culto pueblo alemán...

- No exageres, Bastides, los catalanes siempre hemos sido gente moderada.

- Y tú no te engañes, Rumbau, el "ahora o nunca" es un cohete en el culo que no pide permiso a nadie. Va a la suya y que se aparten los turbios y los dudosos.

- Y vosotros, ¿qué vais a hacer?

- Lo de siempre, leer los periódicos de la mañana, y pasear por la playa para mirar el horizonte, como hacemos cada día, buscando las imágenes del futuro que nos expliquen la razón del presente que vivimos. 

Dejé al futurólogo con estas palabras resonando en mi espíritu, mientras continuaba con su paseo en dirección al Hotel Vela. Yo me metí raudo a la piscina de agua de mar del Club, para refrescarme un poco de los ardores del incendio catalán.

viernes, junio 28, 2013

Presentimientos de futuro: prisas e irrealidades




Tras serenarse el ritmo de los viajes, pude por fin reunirme con mis amigos de la playa y compartir algunas de sus ideas y elucubraciones, siempre dignas de ser escuchadas. El tiempo caluroso y soleado ha sido el otro acicate, con una playa que ya empieza a insinuar llenos veraniegos.
Los encontré como siempre frente al monumento dedicado al "quart de casa" que se levanta en la playa de la Barceloneta. Tras los saludos, entramos rápido en materia.

- ¿Por dónde andan vuestros últimos presentimientos? -les pregunto, pues sé que con mis amigos lo mejor es ir directo al grano.

- Por Siria y por Irán. ¡Menudo rompecabezas se ha montado en esta región! -responde Mercadal, siempre atento a las cuestiones de política internacional.

- Constato pues que el tema de la crisis ya no os interesa tanto.

- Por supuesto, Rumbau, por supuesto, pero cada cosa a su tiempo. Aquí parece que hemos entrado en una zona de estancamiento en la que no se va ni palante ni para atrás. Aparentemente parece que hemos tocado fondo y el gobierno no se cansa de decirnos que a partir de ahora todo será volver a subir. Insisto, yo creo más bien que hemos alcanzado el estancamiento. En cambio, en la región siempre calentita de Oriente Medio, las cosas están que hierven.

- Sí, la guerra en Siria parece que no se para...

- No sólo no se para, sino que la está ganando Asad y sus aliados chiitas del Líbano. Fíjate el embrollo que se está armando con la plena entrada en el conflicto, ya sin disimulo alguno, del partido de Hirzbolá. No es poca broma. Piensa que sus fuerzas son de lo mejor preparadas de la zona. Y el hecho de que hayan intervenido abiertamente, significa que han optado por el bando gubernamental sirio hasta el final. Y la paradoja de todo este asunto es que al otro lado, el de los rebeldes, los que están ganando la partida son los extremistas sunitas apoyados por Arabia y por Al Queda. De modo que la ayuda americana, que tanto se ha hecho esperar, ahora que llega irá directamente a manos de estas fuerzas que van a barrer con cualquier atisbo de pluralidad en un país tradicionalmente de culturas plurales. La única solución es que Turquía consiga imponerse, calmando a unos y a otros, pero todo parece indicar que su implicación será limitada y distante, cuando no equivocada. Esperemos que no sean tan torpes...

- Pues sí, parece un verdadero embrollo...

- Pero que las cosas se están moviendo lo indican las elecciones en Irán. Para sorpresa de todos, ha ganado un pretendido amigo de los reformistas. Interesante situación. Siempre hemos pensado, ya lo sabes, que en Irán es donde se encuentra la clave de todo el desarrollo de Oriente Medio: un país enorme con una cultura sofisticada y una población joven y repleta de energía. El día que consiga sacarse de encima el tapón de los viejos ayatolás, el país emergerá como una nueva Turquía  pero con un avanzadísimo nivel cultural de su población. Cuidado con su despegue. Por eso tanto Israel como los árabes están haciendo todo lo posible para taponarlo y que no se saquen la dictadura de encima. ¡Libres serían un revulsivo total para la región!

- ¿Crees que Turquía apoya esta emergencia iraní?

- Los actuales dirigentes turcos son antes que nada buenos businessmen y si ven allí negocio, sin duda que los apoyarán. Desconozco cuales son las relaciones entre ambos países, pero me imagino que deben apoyarse mutuamente. El problema es el régimen de los ayatolás, encerrado en si mismo y en sus corruptelas. Tarde o temprano, las nuevas fuerzas que empujan por abajo acabarán con ellos. El problema es que los mejores aliados del régimen son sus enemigos: Arabia, Israel y los Estados Unidos. Encender la región sería la panacea de los ultras iraníes, pues en estados de emergencia se impone el todo vale. Pero volvamos a las elecciones. Fíjate que si han dejado ganar a este pretendido reformista, por algún motivo será. Han visto lo sucedido en Turquía, donde los jóvenes empresarios de las provincias acabaron con la hegemonía de las élites que gozaban del poder desde hacía décadas, pasando por encima del mismísimo ejército. Y saben que hoy, los cambios van a mayor velocidad. Deben haber pensado que lo mejor es aliarse con algunos de los emergentes, meterlos en los chanchullos del poder, y así mantener la situación unos cuantos años más. De todas formas, sabemos muy poco de cómo funcionan estas élites chiitas. Irán no es Siria ni Irak, sino un gran pueblo y una nación que tiene siglos de cultura a sus espaldas. Nada que ver con el fundamentalismo medievalista de los sunitas de Arabia. Y sus políticos, aunque corruptos, no tienen un pelo de tontos.

- Curioso que siendo grandes productores de petróleo, tengan problemas de suministro y se hayan embarcado en desarrollar la energía atómica...

- Visión estratégica. Tener autonomía energética es un indicio de madurez y de soberanía, y es la única garantía de supervivencia ante los acosos regionales de la geo-estrategia, esa ciencia asesina que juega con los pueblos como si fueran ratoncitos de laboratorio. Y no todos los pueblos son capaces de lograrlo.

Nos paramos para contemplar la hermosura del día, con un mar movido y un aire limpio que sin embargo augura futuros cambios de tiempo. Empezamos a ver pequeños llenos que anticipan la temporada veraniega, con muchos turistas que se maravillan de que Barcelona tenga la playa tan próxima al centro. Algunos de ellos nos contemplan como bichos raros, mientras nosotros hacemos lo mismo respecto a ellos, aunque tanto Bastides como Mercadal suelen ser muy amables y comprensivos con los turistas, ayudándoles siempre que la situación lo pide. Incluso a veces Mercadal se acerca a los ejemplares más blancos, para aconsejarles que se tapen o se pongan mucha crema, pues al ser él doctor, sabe muy bien lo mal que puede sentar un día entero de sol sin protección. Llama a eso “hacer una buena obra”, aunque la mayoría de los así salvados suelen ser jóvenes del género femenino muy atractivas, de modo que cuando lo pescamos en una de sus “obras buenas”, tanto Bastides como yo lo celebramos con risas por lo bajo.

- Mira, Rumbau -dice Bastides parado con los pies en el agua y los ojos en el horizonte-, presiento desde hace días convulsiones cercanas. Podría equivocarme, pues aquí ocurre como con los terremotos, que a veces avisan con poca o mucha antelación. Pero siento en los pies estas convulsiones que veo lejos, en las orillas de nuestro mar Mediterráneo. El terreno está movedizo, los poderes y las potencias se creen que tienen carta blanca para todo, fíjate que las resistencias y las protestas de la gente en Europa son escasas y se diluyen tal cual emergen. No hay discurso que se aguante en la batalla contra lo que se impone. Y esto hace crecer a los gobiernos y a los mandamases, que se sienten invencibles. Creen imponer sus realidades, que en efecto imponen, pero sin darse cuenta de que al basar estas realidades en la descomposición de lo social, es decir, de toda realidad social, están cavando su propia tumba. Quién se sustenta en la nada, acaba cayendo en ella. El vacío atrae a quien lo llama. Y hoy veo que tienen mucha prisa y ponen mucho empeño en ir hacia ello.

- O sea, que lo mejor, para ti es no hacer nada...

- Sí y no. Fíjate en lo que te digo, la verdadera cuestión no está en enfrentarse a esta inercia de los poderes hacia su nada, pues lo mejor es dejar que vayan lo más rápido a ella, sino en crear realidades propias con sustento real, es decir, humana, aunque tengan poco de social. Aquí están los salvavidas del futuro, o mejor dicho, del presente. Yo los llamaría "emprendedores de la realidad", para usar su terminología, mientras que los otros emprendedores, los considerados de verdad, insertos en la compulsión del beneficio rápido y acelerado, se sustentan en lo irreal.

- Pero lo irreal manda hoy en el mundo, Bastides...

- Tienes razón, pero también en las irrealidades hay matices y calidades diferentes. Fíjate en nuestro propio empeño: al centrarnos en el Futuro, nos centramos en lo que no existe, una fragante irrealidad, ciertamente, pero al no ser instrumento de beneficio alguno sino un fin en sí mismo, nuestra irrealidad puede cargarse de potencialidad, pues le damos el tiempo necesario para que se realice, a diferencia de los que tienen prisa, que marcan plazos y no le dan tiempo alguno. Y el futuro sin tiempo, es puro autoengaño.

- De cajón, Bastides, de cajón... -exclama con grandes asentimientos de cabeza Mercadal, que seguía muy admirado los razonamientos de su amigo visionario.

- Por eso te digo que las prisas de los poderes les llevan directamente a cavar su fosa, aunque en ella luego vayamos a caer todos, pues así son los destinos de los rebaños y de los pueblos, que adonde van unos, acaban cayendo todos. De ahí la importancia de construir realidades propias y con sustento, es decir, con tiempo, aunque sean irreales y tarden lo que tengan que tardar, con sus lógicas derivaciones, por supuesto. A ellas podremos agarrarnos cuando no existan las otras agarraderas.

Admirado de las palabras del futurólogo de la Barceloneta, me dejo llevar por su lógica oscura pero que pone un ápice de positividad optimista en el horizonte. Como si de tanto mirar el ancho cielo y de caminar por la orilla del mar, el tiempo les diera a ambos, y a mí de pasada, una clarividencia pausada que las prisas de la ciudad no tardarán en borrar.

Tiempo al tiempo, Rumbau, tiempo al tiempo...

Palabras que retumban en mis oídos mientras caminamos despacio por la arena mojada.