jueves, diciembre 13, 2012

Entre el Ser y No Ser: Cataluña en barbecho..

Tierras en barbecho
Pasaron las elecciones en Cataluña y parece que todo haya vuelto a la normalidad. ¿Normalidad?, me pregunto. Más bien parece que hayamos entrado en un estado de peculiar resaca del que nadie sabe cómo va a salir. Decidido a obtener algunas respuestas, me acerco a la playa para encontrarme con mis amigos futurólogos.

La verdad es que el frío de estos días no anima a ir a mojarse los pies en el agua del mar, más bien incita a quedarse en casa, pero ha podido más mi curiosidad. Encuentro a mis amigos como siempre cerca del monumento al "quart de casa" de la Barceloneta y en seguida entramos en materia nada más ponernos a caminar.

- Hablábais de desmembración del país, pero parece que las elecciones han salido mal a los independentistas.

Mercadal, el viejo doctor astrólogo, me contesta con las siguientes palabras:

- Todo es en apariencia muy complicado, cierto, aunque la situación nunca se había puesto tan interesante, también hay que decirlo, pero no te creas que haya que dar por zanjada la cuestión de los territorios de España. Lo que va a ocurrir ahora es sumamente paradójico: si hasta hace poco era del País Vasco y Cataluña los que tiraban del carro de la desmembración, pronto veremos a otros actores entrar en juego, mientras los periféricos de siempre descansan un poco. En el norte, mucho más listos, lo vieron hace meses y están como quién dice en "barbecho". En Cataluña, creo que se está imponiendo un realismo pragmático que se dedica más a mirar que a actuar, lo que siempre es positivo, aunque nunca hay que cantar victoria, pues a los catalanes les vencen las impostaciones emocionales . Pero ahora toca a otras regiones moverse, pues tal es el destino de España, acabar disolviéndose en la división, para renacer entonces desde otra recomposición de las partes. Y ya sabes que siempre hemos considerado que no serían los catalanes los verdaderos fragmentadores, aunque ellos hayan plantado las semillas, por supuesto, sino los demás pueblos del Levante, mucho más inteligentes en asuntos de estrategia que los catalanes. Pronto llegará la hora de Valencia y de Murcia, a las que no tardarán en sumarse las regiones andaluzas. Sí, Rumbau, los catalanes se creen muy listos pero su destino es ir detrás de Murcia y de Valencia, única manera de acabar con la hegemonía madrileña.

- Pero bueno, lo que dices, Mercadal, no tiene ni pies ni cabeza. Todavía no he visto a ningún murciano ni a ningún valenciano pedir más poderes...

- No te falta razón, Rumbau, y también a mi me extraña un poco este rumbo de las cosas, pero así es la información que nos llega del futuro. 

Y como si Bastides se hubiera sentido aludido por las palabras de su amigo Mercadal, intervino entonces el zapatero de la Barceloneta: 

- En verdad en verdad os digo, que no sólo los levantinos serán los grandes fragmentadores, sino que a ellos se sumarán pronto los aragoneses, así como los jerezanos y los gaditanos, muy empeñados en gobernarse por si mismos. Aragón reaccionará cuando comprenda sus inmensas posibilidades de desarrollo literario que la harán soñar con las antiguas ínfulas de la  Corona de Aragón, una entidad de la que podrán sentirse orgullosos y muy dueños, a diferencia de los catalanes, siempre aquejados de periferismo. Yo veo a Cataluña enclada entre el Ser y el No Ser, pues tal es su naturaleza, una oscilación tan fuerte y poderosa que no la deja decantarse hacia uno u otro lado, mientras que Aragón, más proclive al pronunciamiento, optará por el Ser, rompiendo la baraja y situándose en posición hegemónica sobre la dualidad metafísica de los catalanes. Lo mismo ocurrirá con Valencia, tras romper con Madrid al sentirse abandonada y traicionada. Comprenderá que estando condenada al eje mediterráneo, mejor es mandar que obedecer, por lo que procurarán otorgarse papeles de vanguardia operativa, frente a los vaivenes catalanes y sus sentimentalismos culturales.

- Pero parece que el centralismo madrileño, de la mano del PP, se está reafirmando con mucha fuerza, tomando la iniciativa en no pocos temas...

Mercadal, que retoma la palabra tras percibir que Bastides ya ha agotado su discurso, me dice:

- Rumbau, la pelea no ha hecho más que empezar. Desde el punto de vista de la política, es el momento de que Cataluña trabaje y calle, y deje a otros que hablen y lleven el rumbo. La fragmentación que existe en la política catalana es el fiel reflejo de la que hay en el país entero, y esa es la mejor arma de los que sueñan con la división creativa. Aceptarse como se es constituye la mejor manera de afirmarse sin arriesgarse a perder. Y lo que es evidente es que las fuerzas de Cataluña son más bien escasas, en el sentido de querer ocupar una posición de Ser. Lo que dice Bastides es de cajón. 

- Pero no veo a los políticos con tanta sutileza...

- No son ellos los que mandan y deciden. Hoy las líneas de fuerza se mueven por otros paisajes y los contextos son muy importantes. Hoy son las Españas las que deben hablar, y escuchar es lo mejor. No lo dudes, Rumbau.

Los dejo admirado como siempre de sus palabras visionarias.

sábado, noviembre 24, 2012

La desmembración de España



Acuciado por la insólita situación en la que vivimos a un día de las elecciones en Cataluña, publico esta entrada de contenido altamente dramático tras la curiosa conversación mantenida con mis amigos de la playa, cuyas mentes dedicadas a los tema del futuro hierven estos días como verdaderas ollas a presión.

¿Vamos realmente hacia la independencia de Cataluña?, les pregunto sorprendido por el rápido desarrollo de los acontecimientos. Mercadal, siempre atento a mis requerimientos, me contesta con entusiasmo:

- Vamos a ver mañana, Rumbau, vamos a ver mañana. Ya sabes que nuestras indagaciones del futuro son más difíciles en los términos cortos, mientras que cuando miramos el largo alcance, solemos afinar más. Por eso lo mejor es esperar a ver qué ocurre mañana. Pero lo que sí puedo asegurarte es que vamos irremediablemente hacia la fragmentación general del país. Lo venimos diciendo desde hace tiempo, pero ahora las cosas están cada vez más claras. Bastides ha tenido visiones últimamente…

Contesta el aludido, con su mirada distraída siempre puesta en el horizonte del mar:

- He visto estos días el cuerpo de España retorcerse con dolores. Pensaba al principio si serían de parto, pero pronto descubrí que eran de desmembración. Y de ahí el desgarro que vemos en estas elecciones. Un desgarro mayúsculo que se manifiesta poco en la calle, pero que gruñe y grita en sus zonas más sensibles. Lo veo día a día… Y cuando hay desmembración de un cuerpo, lo es de todas sus partes. Se pierde la cabeza, pero también las manos, los pies, los brazos, las piernas… De ahí los intensos dolores y los grandes exabruptos que se generan. Todo el mundo pensaba que sería el País Vasco el primer miembro en desmembrarse, pero ya hace tiempo que nosotros hablamos de la profunda españolización de los vascos, mientras que los catalanes se hallan mucho más lejos de lo que es el pensamiento común español…

Se detuvo, como si estuviera viendo el cuerpo del que hablaba y sintiera sus dolores desmembratorios…

- Pero la diferencia entre España y un cuerpo es que España no es un cuerpo, sino un país o un territorio, un estado o una nación, llámalo como quieras, de ahí que si se desmiembra, lo será en un sentido real pero también simbólico. Y bien sabido es que las desmembraciones simbólicas son típicos procesos de transformación que conducen a nuevas recomposiciones del todo. La separación de Cataluña es y será un proceso tan traumático para el todo que es España, que producirá una nueva redistribución del conjunto para adaptarse a la nueva realidad. Y cuando más se tarde en aceptarlo, más fuertes serán sus dolores…

Mercadal escuchaba absorto las inspiradas palabras de Bastides y no pude menos que estremecerme ante las muecas que hacía el futurólogo de la Barceloneta. Éste parecía estar en una de sus venas visionarias y continuó explorando el futuro con sus palabras:

- Pero como siempre dice Mercadal, no hay bien que por mal no venga, y lo que se presenta como traumático será una bendición para el conjunto español, pues la recomposición del todo en un nuevo organismo distintamente conjuntado, con comunidades autodeterminadas y nuevamente coordinadas en nuevos procesos de hermanamiento federativo, es y será la mejor alternativa al caduco sistema centralista de lo vetusto español. Y aquí veremos si el conjunto de los españoles damos la talla en intuición geoestratégica. Quiero decir, si somos capaces de ver las ventajas de nuevas vertebraciones según realidades marcadas por la geografía, que es lo que manda cuando fallan las voluntades humanas. En este sentido, creo ver un regreso a los conglomerados medievales, un repunte de los viejos dominios de la Corona de Aragón, del Reino de Castilla y León, de un Ándalus de nuevo cuño gracias a una buena implantación musulmana de origen turco y marroquí, a un nuevo ensamblaje federativo entre Portugal, Galicia y Asturias, mientras veo al País Vasco aliarse con Navarra para encerrarse en sus fueros y mantener así sus altos niveles de vida los cuales menguarán debido a su cerrazón hasta que se reactiven sus activos turísticos, profundizando en la Fiesta Taurina, los vinos y las ciudades artísticas de suelos móviles…

Me quedé de piedra escuchando aquellas predicciones que actualizaban otras viejas ya realizadas por los futurólogos de la Barceloneta en años anteriores.

- Veo que habéis avanzando mucho en vuestras predicciones ...

- Es lógico, Rumbau. Piensa que el momentum en el que vivimos es insólito y único, y que si no te agarras a él para ver los horizontes del futuro, te puedes quedar para siempre en la cuneta de las visiones.

- En verdad en verdad os digo –dijo súbitamente Bastides, en un arrebato visionario– que jamás como ahora había visto tan clara esta redistribución del suelo ibérico. Y el turismo será de nuevo la salvación de la nueva Iberia que ya no será la vieja España ni el viejo Portugal sino otra cosa mucho más interesante, pues en ella confluirán realidades renovadas y distintas, siendo la más importante la aceptación de la multiplicidad interior, un paso revolucionario en el pensamiento planetario, cuyo origen vendrá de las viejas ideas sebastianistas portuguesas que cuajarán en Cataluña y sobretodo en Aragón, convertida en la comunidad más literariamente autodeterminada de la Península Ibérica. Sabido es que surgirán en Jaca, Zaragoza, Teruel y Alcañiz nuevas universidades de retórica y creación literaria que revolucionarán las viejas ortodoxias e inaugurarán caminos inéditos de vertebración de las dualidades interiores, apostando por subjetividades múltiples de nuevo cuño, algo absolutamente original…

Mercadal, que escuchaba absorto, y viendo que el chorro visionario de su amigo se detenía, vino en su auxilio:

- Creo que ya has comprendido, Rumbau, a lo que se refiere Bastides en sus predicciones. No cabe duda que su visión de España como un cuerpo coincide con la idea que tienen los españoles de si mismos, para quiénes es inconcebible ver una España sin Cataluña, pues mientras para los catalanes es fácil imaginarse independientes, pues hace tiempo que muchos sueñan con ello, no lo es en absoluto para el resto de los españoles, acostumbrados y convencidos de que el todo en el que viven es indivisible, de modo que si se encuentran de pronto sin Cataluña, no entenderían ni se reconocerían en su nuevo cuerpo desmembrado. Será entonces cuando no tendrán más remedio que repensarse como un todo diferente, lo que significa reorganizarse de otra manera. La pregunta es: ¿cómo repensarse en una forma de organización capaz de integrar una Cataluña independiente? Y ahí es donde procede la pauta geográfica de las nuevas conglomeraciones estratégicas, conformando un nuevo todo, ibérico en este caso, capaz de seguir jugando un cierto papel unitario en el conjunto europeo. Aunque para ello serán necesarias, como muy bien ha explicado Bastides, nuevas formulaciones pluri-identitarias, que serán la gran aportación civilizatoria del conjunto ibérico, de fabricación aragonesa gracias a sus futuras universidades de retórica, y que encontrará la complicidad y una natural alianza en los países mediterráneos, especialmente con Italia, Grecia, Turquía, Líbano, Egipto y, a la postre, Marruecos.

Alucinado por sus palabras, escuchaba absorto como iban dibujando con tanta seguridad el futuro, como si lo estuvieran viendo en las aguas del mar Mediterráneo que rompían en suave oleaje sobre nuestros pies.

- ¿Quieres decir que habrá una pugna entre el norte y el sur europeos?

- Por supuesto, ya está ocurriendo ahora, pero todavía no es algo explìcito. Hacen falta más desgarramientos, empezando por el de Cataluña y continuando por el ahogo financiero y social, que no tardará en mostrar sus terribles consecuencias. El norte, bien capitaneado por Alemania, Holanda e Inglaterra, intentará redibujar el mapa según sus intereses y su visión del mundo, y el sur no tendrá más remedio que encontrar otras formas y pensamientos si no queremos convertirnos en simples esclavos y peones de los primeros. Y aunque nuestro destino sea el de ser los camareros del mundo, pues tal es el destino económico del Mediterráneo, basado en el turismo como es bien sabido, eso no significa que no elaboremos nuestras propias ideas civilizacionales, las cuales serán mucho más importantes de lo que nos pensamos. Tiempo al tiempo, Rumbau, tiempo al tiempo, y verás como las nuevas realidades que apunta Bastides estarán pronto a la vuelta de la esquina…

martes, octubre 16, 2012

La independencia de Cataluña



El día se levantó ayer espléndido, con nubes altas esculpidas por el viento. Por la tarde acudí a la playa para encontrarme con mis amigos futurólogos con los que suelo pasar algunas tardes. El tema se impuso por su propio peso: la independencia de Cataluña.

- Pero bueno, ¿cómo estáis viendo el asunto? Jamás pensé que las cosas llegaran tan lejos…

- Ni nosotros, aunque ya hace tiempo que venimos observando esta aceleración de los tiempos, como si la Historia tuviera prisa. El efecto es de contracción: va todo tan rápido, que la realidad aparece algo distorsionada, con aquellos efectos valle-inclanescos de la deformación que tanto gustaban al gran gallego.

Quién habla es el doctor Roger Mercadal, médico jubilado, astrólogo y hombre cultivado, que da sustento teórico a las predicciones más visionarias de Bastides, su amigo de la playa.

- Me refiero a las reacciones que ha provocado el posicionamiento de Mas. También algunos independistas han caído en la deformación de la lente contraída, aquejados de una ingenuidad fruto de la ignorancia. Pero la realidad de la situación sigue siendo la que es: el posicionamiento decidido de una comunidad en emanciparse y despegar hacia una autonomía plena y soberana. Y cuando una colectividad de este calibre se alza con semejante decisión, es que la cosa va muy en serio. Creo que para las próximas elecciones, la goleada independista está cantada.

- Todo el mundo habla de mayoría absoluta para CiU, pero el contra-ataque del bando español no se ha hecho esperar y ha sido de gran impacto.

- Y aun lo será más, pero por el momento no parece que vaya a frenar la ola soberanista. Fíjate que en estas elecciones no se vota la independencia, sino qué partido va a gobernar en Cataluña y el derecho a hacer la tan manida consulta. Es decir, será una buena ocasión para desquitarse de los poderes centrales pero sin matar al toro. Luego ya decidirán los electores cuando haya consulta, si la hay, que la habrá.

Bastides, callado como siempre, irrumpe en aquel momento:

Arenistas de la Plaza de Toros de Ceret, con barretina.
- En verdad en verdad os digo, que sólo España podrá regenerarse y salir de su profunda y eterna crisis cuando Cataluña se independice. Y ya sabéis cómo yo amo a España, tánto como a Cataluña. Pero sólo una catarsis como esta emacipación de su ala Este podrá sanar a este viejo país. Y la razón es muy simple: para que Cataluña se independice, deberá antes reconciliarse consigo misma, es decir, aceptar su dualidad intrínseca, que no es otra que su doble alma catalano-española. Algo evidente: si la mitad de la población catalana es castellano parlante y originaria del resto peninsular, su alma es en esencia doble. De ahí la necesidad que tiene el independismo de aceptar su dualidad interior: el castellano y lo español como parte substancial de su ser. Sólo así conseguirá la región catalana emanciparse y convertirse en nación. Por eso el bando contrario intenta excitar los extremos, para impedir esta aceptación íntima.

- Has dado en el clavo, Bastides! Si Cataluña se reconcilia consigo misma, su emancipación será el corolario de un proceso general emancipador de todas las tierras de España, las cuales deberán también aceptar sus dualidades interiores, sin necesidad de proyectar fantasmas contra unos y contra otros. ¡Será el momento de las Españas, aunque cada una de ellas decida llamarse como le dé la gana, y de ahí la gracia de este gran movimiento emancipador!

- Muy contentos os veo…

- No creas que somos unos ingenuos. Piensa que nosotros hablamos desde el futuro, mirando las cosas con una perspectiva que va al revés del tiempo, lo que explica que tengamos que avanzarlo. Los peligros son evidentes: hay un perdedor claro, los intereses del Gran Madrid. Van a pelear a fondo, porque se juegan su poderío. En realidad, ya lo han perdido, con la caída de Bankia. Pero intentan resacirse apretando el cinturón y mostrando los dientes a todo el país. Tienen el viejo aparato del Estado, que no es moco de pavo. Uno de los más viejos de Europa. Aunque esto a la larga sea una debilidad para ellos: están tan acostumbrados a mandar y a ser obedecidos, que no ven la realidad y no entienden que alguien se le resista. Su ferocidad intentará excitar los instintos malsanos del nacionalismo catalán: esa aprensión hacia todo lo que suena a español. Yo, de Mas, lo primero que haría sería corregir el grave error del Tripartito y volver a legalizar los Toros. Sería una jugada maestra que descolocaría a todos. Y mostraría con un simple gesto esta aceptación de la dualidad tan importante para constituirse en nación de verdad. Y la goleada sería de máximos históricos.

- Pero si el catalanismo acepta esta doble alma que decís, entonces, ¿para qué separarse de España?

- Aquí está el quid de la cuestión, y el gran avance civilizatorio de una emancipación de este tipo: ante una situación como la actual, en la que la globalización de los capitales está eliminando las viejas estructuras de los antiguos estados-nación, el mantenimiento de éstos se convierte en una simple cuestión de orden público y de control, para la buena circulación de mercancías y el buen resguardo de los capitales. Fíjate en Grecia, una cárcel cada día más cercana a una dictadura del Gran Capital. En cambio, crear nuevas estructuras bajo el impulso entusiasta de la clase media, afín de controlar de un modo más cercano las riendas de los negocios, eso permite despegar a estas clases medias, dotarlas de unas herramientas de ilusión y realización, y defenderse así frente a los huracanes devastadores de los fenómenos globales.

- Tienes razón, Mercadal –insiste Bastides, cada vez más entusiasmado con sus propias palabras–, la novedad del movimiento emancipador catalán es lo que los periódicos han llamado su “transversalidad”, es decir, que agrupa a personas de muy variada condición y origen, pero dotados de una voluntad pacífica e incluso ordenada, propia de las clases medias. Unas clases medias profundamente impregnadas de la llamada pulsión emprendedora. Y estos impulsos han encontrado en la figura de Mas al catalizador político, auspiciado por el soberanismo de las nuevas generaciones convergentes.

- Parece que sus opositores han encontrado su lado flaco: lo llaman el “Mesías” catalán, lo tachan de iluminado…

- Y tienen razón, pero cuando los insultos dan tanto en el clavo, dejan de serlo y sólo sirven para afianzar al contrario. Pues ¿acaso no es necesario un mínimo, por no decir un máximo, de sinrazón iluminada para liderar un proceso de semejantes dificultades? Digamos que Mas es un iluminado racionalista, la encarnación racional de una idea, de ahí el miedo de sus oponentes. Y es el racionalismo aprendido en su infancia, cuando estudió en escuelas de élite, lo que tal vez le permita ver la grandeza del alma dual catalana. Creo que ya ha dicho varias veces que en una Cataluña independiente habría dos lenguas oficiales: el catalán y el castellano. No te quepa la menor duda de que cualquier lucha por el bilingüismo dejará de tener sentido en el futuro, al convertirse en un país bilingüe. Pues si no siguiera por estos caminos de la dualidad asumida, este proceso que ha despertado tantas ilusiones y tantos odios feroces acabaría en una ridícula fractura y en un sonado fracaso de los independistas. Y Mas no es de los que gustan estar del lado de los perdedores, sino todo lo contrario…

- ¿Dais pues por hecha su victoria?

- Yo no me atrevería a tanto, somos futurólogos y ya sabes que nuestra ciencia, como las demás, se sustenta en hipótesis. Una posibilidad es que la estrechez de miras de los señores de Convergencia y sus bases entusiastas, incapaz de aceptar su doble cara oculta, acabe despeñándose contra la complejidad del rico tejido catalán. Otra es que el proceso sea tan largo y tortuoso, que por el camino se vayan sumando las otras Españas con ganas de emanciparse, ante el descalabro social y económico del país. Aquí habría que empezar a tratar los aspectos de la geoestrategia, y el catalanismo debería crear fuertes alianzas con las otras regiones con ganas de vivir sus propias dualidades. Se abriría así el paso a la emancipación general de los territorios de España, que dejaría de llamarse así pero resucitaría con mayor energía, elevando sus potencialidades turísticas y creativas a cotas hasta ahora jamás alcanzadas. La coordinación de las partes, que jamás querría ser considerada como federación, palabra considerada de mal gusto, sería de un extraordinario efectismo y si la Monarquía supiera jugar bien sus cartas, seguiría reinando sobre las antiguas tierras españolas, solidariamente dividida en una pluralidad de pequeños estados...

Detengo aquí la transcripción de la charla, todavía bajo el impacto de las palabras de mis dos amigos de la playa, como sin duda deben estarlo los amables lectores.

viernes, septiembre 28, 2012

Cataluña toma la avanzada



Ante los tremendos momentos políticos que vivimos, he acudido a la cita de mis amigos de la playa, a los que no veía en semanas a causa de mis viajes y compromisos. Me moría de ganas de conocer sus opiniones, que suelen dar en el blanco, aunque a veces lo hagan mediante rodeos de lo más “originales”, por decirlo con palabras amables. Los encontré como siempre caminando por la orilla del mar, aprovechando la relativa bonanza que aun gozamos en Barcelona.

- ¡Cómo está el patio! –les digo tras los saludos.- Me imagino que estaréis encantados con todo lo que está sucediendo...

- Ya puedes bien decirlo, Rumbau –me contesta Mercadal, siempre locuaz y muy amable conmigo–, la verdad es que somos muy afortunados de poder vivir lo que estamos viviendo. Nunca hubiéramos pensado que el ritmo de los acontecimientos tomaría semejante velocidad de vértigo.

- ¿Coincide entonces todo con vuestra predicciones?

- Bastante, bastante, aunque debo reconocer que la rapidez de los eventos es tal, que no se da tiempo a que las cosas maduren como deberían madurar, lo que provoca una terrible contracción en el tiempo, con las deformaciones inevitables. Nosotros ya habíamos previsto una fragmentación de España que acabaría con la FEAA, una lógica Federación Española de Autonomías Autodeterminadas, siguiendo el principio del Café para Todos de la Transición Española. Pero hoy el tiempo y su formalización humana, la Historia, parecen tener mucha prisa y no estar para “dar tiempo al tiempo”, como antes solía hacer, dejando que las cosas maduren según ritmos propios. No, hoy la prisa aprieta por todas partes, como si las necesidades de cambio fueran de urgencia máxima, sin un minuto de descanso y ya no digo de adaptación al medio. Los que no se adaptan, malo para ellos: la Historia ha perdido la paciencia así como la educación siempre más o menos elegante con la que antaño avanzaba. Hoy se abalanza a salto de mata, en secuencias diferentes y todas al mismo tiempo. Para nosotros, que ya somos viejos, un verdadero lujo y un regalo inesperado, pues en los pocos años que nos queda de vida, si todo sigue al ritmo actual, veremos más cosas que las que llevamos vistas hasta el día de hoy. ¡Menuda suerte y menuda paradoja!

- O sea que os está gustando el desarrollo de los acontecimientos…

- No se trata de eso, claro que nos gusta, pero no porque estemos o no de acuerdo con lo que ocurre, eso importa poco: lo interesante es que cualquiera de los cambios que suceden son hoy tan espectaculares, que no podemos menos que maravillarnos de la fuerza de ese avance, como si ante nosotros la Historia hubiera tomado un ritmo de furia huracanada que todo lo transforma y altera. Asombroso, Rumbau, asombroso…

- Pero bueno, algo pensaréis sobre el anuncio de Artur Mas de nuevas elecciones en clave independista…

Bastides, siempre cauto en sus palabras, interviene para decir:

- En verdad en verdad os digo, que veo a Artur Mas cabalgar al Tiempo como pocas veces he visto hacerlo a un político. Sólo hay que escucharlo para comprender que una especie de lógica interior imparable e impecable se ha apoderado de su ser, bien sostenido por los vientos que soplan a su favor. Por decirlo de alguna manera, nuestra época se ha encarnado en él. Fijaros que no estamos hablando ni de un revolucionario, ni de un rebelde, ni de un aventurero: Mas es un hombre serio y de orden, que representa además a un clásico partido de orden, poseído por las “verdades” neoliberales que hoy se estilan y que tienen agarrado y bien agarrado al mundo, esa oleada de abstracción matemática que tiene al capital por dios único y que busca sobretodo eficacia y beneficio. Y es bajo esa bandera que se levanta hoy el independismo catalán: eficacia y beneficio. Esos señores de empresa y de negocio han llegado a la conclusión de que gozarán de más eficacia y más beneficios si ellos controlan los hilos del asunto, es decir, los cuatro poderes estatales que hoy quedan en Europa, pocos, todo el mundo lo dice, pero importantes y sobretodo básicos para los negocios. Y tras ellos, tienen a toda la clase media catalana, ideológicamente mayoritaria, bien estructurada y muy ilusionada, casi diríase “embriagada” por la imagen de competir en Europa desde la libertad de un país pequeño capaz de funcionar como una empresa colectiva. ¡Imparable!

- Pero España no lo va a permitir…

- ¿España? Yo no daría un duro hoy por este concepto. ¿Quién cree en ella? Humo en las manos. Y unos intereses madrileños que con la caída de Bankia y del llamado ladrillo se han quedado sin fuelle. Ese deseo de convertir Madrid en la gran Capital del sur europeo, para lo que no dudó en apropiarse de los viejos ropajes de lo que queda de España, ha sido una burbuja más que ha estallado en las narices de todos los españoles. La estafa de Bankia ha sido una estafa a todos los españoles hecha por los nuevos oligarcas del Madrid político. Ahora chillan mucho los que se han quedado noqueados por el estallido, pero no tardarán los barones regionales y las demás autonomías en seguir los pasos de Cataluña. Muy pronto entenderán los españoles que para competir hoy en Europa y en el mundo, que en nuestro país quiere decir libre capacidad de gestión para atraer a más turistas, lo mejor es que cada uno espabile y se reinvente a su manera, profundizando en unas señas de identidad que deberán ser inventadas en su mayoría, a partir de los atributos que tengan más a mano. Tal es el plan de Cataluña y su proyecto de independencia, y en cuanto sea comprendido por los demás, no tardarán en seguir sus pasos sin pudor alguno.

- O sea que según vosotros, vamos a la FEAA…

- Desde luego, pero la contracción del tiempo provocada por la velocidad de los eventos, puede deformar los resultados como muy bien decía antes Mercadal. Es decir, puede que todo suceda con ciertos desfases, pero en lo esencial, creo que no nos hemos equivocado. Lo propio es ir a una Federación de comunidades independientes. ¿Acaso Madrid no se ha lanzado estas últimas décadas a lo suyo, por mucho que usara la bandera española? ¿Y acaso Valencia no aprovechó la autonomía para sus propios negocios redondos, con control judicial incluído? Claro que habrá mucho rasgarse las vestiduras, aspavientos de todo tipo y sobreactuaciones incluso dolorosas, pero el negocio es el negocio y “la pela és la pela”, como decimos en catalán. Y ya se sabe que los mejores cambios son aquellos en los que aparentemente todo es diferente sin que en lo esencial nada cambie. Una federación de comunidades independientes o autodeterminadas sería lo mismo que la España actual, con menos ministerios estatales y seguramente con más racionalidad y eficacia coordinativa. Los llamados “barones” y los poderes locales tendrían así las manos libres para forrarse y competir en los negocios. Respecto a la relación de las partes con el todo, el marco europeo establecerá los modos y las prioridades, un marco bien dotado de los poderes políticos y económicos convenientemente arrancados a los viejos estados nación que hoy sucumben uno tras otro. La nueva FEAA será una nueva España más realista y menos hipócrita, y con unos rendimientos del negocio turístico superiores incluso a los actuales, si nuestras previsiones se siguen cumpliendo.

- Pero los independistas catalanes quieren separarse de verdad de España…

- Por supuesto. Pero mira como Mas encara la cuestión: habla de estructuras propias de estado y abandona la palabra Independencia, que para él tiene poca realidad en el marco europeo. Es decir, estructuras de poder local garantizado para tener la libertad de poder competir con garantías de eficacia y de recogida de los beneficios. Se trata pues de un movimiento de emprendedores decidido a comerse el mundo, con la ilusión emocional añadida de sentirse dueños de su destino, la llamada Soberanía. ¿Qué puede esperarse de un movimiento así? Su victoria está cantada. Lo que se opone a él no tiene ni fuerza ni sustento alguno. Muere una España y nace otra, menos romántica en apariencia pero más funcional y lógica desde el punto de vista de los negocios. No dudes que no tardarán pronto en subirse al carro los demás…

Atónito y sacudido por sus palabras, les dejo seguir el paseo. Cuál rumiantes de la mente avanzan al son monótono de las olas que rompen sobre la arena, mientras la ciudad a pocos metros sufre vientos huracanados a velocidades de vértigo que sacuden sus cimientos más profundos… Admirable…

martes, julio 31, 2012

La sumisión creativa o el futuro de Cataluña


Reloj Suizo. Imagen de los distintos tiempos de la
sumisión creativa.
Me maravilla constatar como algunas de las predicciones de mis amigos de la playa se están cumpliendo, no al pie de la letra, desde luego, pero sí de un modo indirecto y alusivo. Aunque lo más interesante para mi es ver como con el tiempo van afinando su analítica, obligados a adaptar sus visiones a la realidad. Intrigado por el énfasis que en mi anterior encuentro habían puesto en el elemento matemático, fui directamente al grano cuando esta tarde nos vimos en la playa.

- ¿Podríais aclararme esta distinción del otro día entre un norte hábil en el manejo de las matemáticas y un sur más bien de letras?

Mercadal, quién de los dos futurólogos es el que atiende con mayor consideración mis opiniones, respondió al acto.

- Me encanta que me hagas esta pregunta, Rumbau, porque precisamente desde que nos vimos la última vez he pensado mucho en lo que dijimos, cuando Bastides puso sobre la mesa el tema de las matemáticas. Creo que ha dado en el clavo pescando una de las distinciones más condicionantes de los próximos años, y que no sólo es aplicable a las sociedades del norte y del sur europeas, sino al mundo en general. Me refiero a este fundamentalismo de lo abstracto que el capitalismo asocia al dinero y que se ha impuesto mundialmente como el único valor de referencia. En cualquier parte, el imperativo de los beneficios y de acumular dinero se ha convertido en el verdadero motor de la actividad social y empresarial, de modo que incluso la política se ha supeditado a él, al ponerse al servicio de las necesidades del mundo de las finanzas. La prueba es que ante cualquier situación de crisis económica, lo primero que hacen los políticos es asegurar el bien funcionamiento de los bancos y de las finanzas, quedando en un último plano la atención que requieren los ciudadanos aquejados por esta crisis. Pero no sólo ocurre en situaciones de crisis, también en épocas de bonanza los políticos procuran atender básicamente las necesidades de los financieros y de las corporaciones, al bajar impuestos y gastar en infrastructuras que satisfagan los deseos de las grandes empresas. Y las matemáticas son fundamentales para mantener este predominio, pues son los algoritmos que rigen la globalización financiera y que establecen una realidad que está por encima de los "humanos". Hoy vemos como esta realidad abstracta, bien apoyada por una tecnología de última generación que sustenta las redes interactivas de la globalización, se ha impuesto por goleada a las realidades de verdad, aquéllas en las que vivimos las personas normales y corrientes. 

 - Pero parece que no hay alternativas a este desarrollo, puesto que estas tecnologías se ha convertido en indispensables para todos...

- Por eso están ganando por goleada, porque el mundo de las finanzas y del gran capital se ha hecho con esta arma inesperada que les permite saltarse a la torera las fronteras y cualquier intento de regulación. Con este truco, han desarbolado todas las resistencias y se han impuesto a nivel global. Y ahora lo que intentan es imponerse también en lo local. No se trata de unos "malos" que controlan el tinglado, una manera incorrecta de ver la situación, sino más bien de una inercia que se ha impuesto fomentada por el desarrollo exponencial de las nuevas tecnologías. Y por eso ganan las derechas: son las que han abrazado este "progreso" de las tecnologías al ser los dueños de las mismas. Las izquierdas se han quedado con criterios de ética y de moral, que son asuntos de letras, incapaces de competir con el progreso tecnológico de los números y por ello condenados al desfase y a quedarse fuera de lugar.

- Caramba, Mercadal, esta afirmación de que las izquierdas son de "letras" no la había oído nunca...

- Esto es muy viejo, Rumbau.

- Entonces, una solución para las izquierdas sería que estudiaran matemáticas...

- Por supuesto. Pero ya existen precedentes en el asunto. Fíjate en el Obama: ganó las elecciones sobreponiéndose a todos los obstáculos aparentemente insalvables al servirse de las llamadas "redes sociales", del márketing de las empresas y de nuevas formas de autofinanciación. Para ello se sirvió de las más avanzadas tecnologías en uso y ganó con su "Yes, we can". Claro que luego tuvo que adaptarse a las realidades del poder imperial, y al imperativo de las corporaciones, de ahí que sus ideas de cambio acabaran tan descafeinadas. No logró imponer nuevos modelos algorítmicos y abstractos, es decir, mentales, a los ya existentes. Pero eso no lo hace un individuo a solas, y menos desde una posición de Presidente de los EEUU. 

 - ¿Qué soluciones ves entonces?

- No hay soluciones, Rumbau, olvídate de esta palabra mágica que no existe. La realidad de los cambios ocurre cuando le da la gana ocurrir, generalmente sin avisar, y no seremos nosotros los que vayamos a producirlos. Lo único que podemos hacer es analizar e imaginar, y, nosotros concretamente, como futurólogos, lo que hacemos es avanzarnos al futuro, pues tal es nuestro cometido. Pero fíjate en una cosa: las grandes victorias de lo abstracto suelen ser victorias de un delirio que se impone sobre la realidad, pues delirio es todo lo abstracto cuando quiere imponerse como un modelo único de abordar el mundo. ¿Y sabes como acaba eso? Con el derrumbe de los delirios. Siempre ha sido así. Es literalmente imposible que una visión sesgada y reduccionista de la realidad no acabe hundiéndose ante la irrupción de la propia realidad, que tarde o temprano emerge con toda su complejidad. Estas emergencias de lo complejo pueden ser salvajes u ordenadas, y lo peligroso del asunto es que cuánto mayor es la seguridad de los mandamases en controlar el mundo, mayor es la erupción de la realidad en descontrolado volcanismo.

Imagen tradicional del Capitalismo.


- Es verdad, Mercadal. Pero también se ha visto que los poderes han aprendido esta lección, y que por ello hacen todo lo posible para que las reacciones a sus políticas sean lo más caóticas y desarticuladas posibles, de modo que impidan cualquier respuesta articulada y ellos puedan rápidamente ocupar el puesto de "salvadores" y seguir así en sus posiciones, adpatándose a las nuevas realidades resultantes. La Guerra de Irak siguió un poco esta estrategia: provocar reacciones irracionales para poder luego acabar con ellas desde posiciones de fuerza y de racionalidad. De hecho, buena parte de las estrategias aplicadas en Oriente Próximo tienen este cariz. Por eso lo tienen tan difícil las revoluciones de la Primavera Árabe, enfrentadas al caos en el que desde siempre los poderes han intentado mantener la región.

Bastides, que escuchaba sin decir nada pero muy pensativo y atento a las palabras de su amigo, dijo de pronto aquejado por súbita inspiración: 

- Ambos tenéis toda la razón, y ahora comprendo cómo con nuestras visiones lo que intentamos es ordenar el tremendo caos al que nos dirigimos. No hay que tener miedo al caos, al revés, lo nuevo siempre ha surgido de lo caótico, todas las mitologías lo tienen en sus inicios. Un caos en el que ya nos encontramos, y que nosotros llevamos intuyendo desde hace años. Y es aquí dónde se verá el fuelle de los pueblos, si trodavía tienen en sus venas la capacidad creativa o han cucumbido para siempre a la esclavitud de los poderes. Una creatividad que tendrá su parte colectiva, pero sobre todo grupal e individual.

Lo dijo con un tono de misterio mirando a su amigo Mercadal, unidos ambos por una complicidad de años de elucubraciones futuristas.

- ¿Acaso nos estamos acercando a las emergencias neomonárquicas? -preguntó críptico Mercadal.

- En verdad en verdad os digo que la velocidad de los cambios nos conducirá más pronto de lo que nos pensamos a situaciones propicias a nuestros augurios. Es decir, Cataluña deberá sacar pecho y toda su "rauxa" disponible si quiere salir del pozo sin fondo en el que no tardará en meterse. Pero para que ello ocurra, debemos esperar al relevo de la actual clase política, inhabilitada para estos menesteres del futuro. 

- ¿Cambiar la clase política?... Muy largo me lo fías, Bastides. Ya sabes com las posaderas aman las butacas y lo pegadas que están a ellas...

- No creas que se tardará mucho en producirse este cambio. El descrédito de nuestros dirigentes es mayúsculo y por mucho humo que lancen para nublar la vista de los ciudadanos, poco a poco las verdades se van conociendo. La impostación nacionalista con la que pretenden salvarse, precipitada e inmadura, hacer aguas por todas partes: demasiado minada por las corruptelas y por sus últimas políticas ciegas y anticiudadanas.

- No lo veo tan claro. Pensad que tienen  en sus manos toda la coral mediática y que las emociones son muy fáciles de manipular.

- Pero cuando se queden sin dinero, las cosas no serán tan fáciles. Por eso corren ahora como nunca: quieren aprovechar sus últimos estertores de gloria y de poder, antes de que caigan en manos de los acreedores. 

- Pero piensa que si España les aprieta demasiado, también les estarán dando oxígeno para movilizar el agravio comparativo.

- Nos esperan semanas increíbles y cruciales, dignas de ser observadas con lupa y con la mayor atención. Pero lo que me anima a ver nuestros futuros neomonárquicos más cercanos, es la creatividad civil de la ciudadanía, que a pesar de la crisis, no cesa en sus inventos. Fíjate en el Bulli de Ferran Adrià y su nueva fundación: aquí hay más futuro de lo que nos pensamos. Y si el Eurovegas cae finalmente en Cataluña, levantará expectativas de negocio que disparará la imaginación de los emprendedores creativos. Y si no cae, lo hará también a modo de substitutivo. El teatro también dará saltos de gran altura en cuanto se encuentre sin la tutela nacionalista, al cerrar ésta todos sus grifos. Liberado, el teatro y la ópera de remolque se lanzarán a la internacionalización de sus productos, abrazando el inglés y el español como lenguas de uso, sin olvidarse del catalán, que seguirán cultivando aunque menos. 

- O sea, que para vosotros, esta crisis es el punto de partida para que Cataluña se lance hacia su verdadero futuro de región dedicada enteramente al turismo, al entretenimiento y al agasajo del cliente.

- Por supuesto. Las crisis son esenciales para que haya catarsis y que de ella surja lo nuevo. Y lo nuevo en Cataluña, tal como están las cosas planteadas, pasa por esos caminos de la sumisión creatriva...

Admirado de sus tan extravagantes como radicales opiniones, decidí dejarlos en la playa, absortos ellos en sus visiones de futuro, preocupado yo por las imágenes que emanaban de sus palabras.

martes, julio 17, 2012

La Historia y las Matemáticas del futuro


Mezquita de Córdoba.
Foto de Tímor Espallargas. Wikipedia


Ante la tremenda situación en la que nos encontramos, intervenidos por Europa y atrapados en una vorágine de decisiones y de hechos consumados que nos caen encima con implacable fatalidad, decido ir a la playa para encontrarme con mis dos amigos futurólogos. Aunque sus opiniones a veces resultan chocantes, suelen acertar bastante más de lo que podría esperarse de dos ancianos que pasan ya de los setenta y cinco años. Pero sobretodo aprecio en ellos un optimismo incorregible que no deja de ser sorprendente en los tiempos que corren.

- ¿Cómo os sentís, tras los últimos anuncios de Rajoy? -les pregunto a bocajarro.

- Mal, por supuesto. Nadie puede estar contento con los políticos que nos gobiernan. La vergüenza es mayúscula y lo que nos cae encima, de aúpa.

Lo dice Bastides, el más visionario de los dos amigos, pero también el más realista. Tal vez a causa de su profesión de zapatero: trabajar con los vestidos del pisar es de alguna manera estar en una constante toma de tierra. Mercadal, que suele explayarse más en sus intervenciones, también quiso dar su opinión:

- Ciertamente, las cosas se están poniendo negras. Son unos nubarrones históricos que vienen cargados, eso es indudable, y a quién coja al descubierto, de poco le valdrá echarse a correr, a no ser que corra mucho, claro. En estos casos, algunos piensan que hay planes ocultos y que ciertos cerebros poderosos lo están controlando todo. Una tesis que no comparto. Claro que hay cerebros que están detrás de los acontecimientos, muy convencidos ellos de que están al mando de la Historia, pero ¡cómo se equivocan! Los que creen controlar, son los que menos controlan. Y no hablo por hablar, Rumbau. Fíjate que las mismas leyes de la física, hoy tan de moda, me dan la razón: quién se implica en los acontecimientos, acaba arrastrado por ellos. Y cuánto más intentas controlarlos, más te engañas y más te envuelven sus efectos. Todo eso lo digo porque cuando se trata de observar la realidad afín de comprender un poco lo que ocurre, lo mejor es dejarse de actitudes paranoicas e intentar acercarse desde una sana y distante indiferencia. Eso no quiere decir que no nos apasione nuestro trabajo de observadores indiferentes, qué duda cabe, pero es un apasionamiento más de la tercera edad, de longitudes estiradas de onda, por decirlo de alguna manera. Es difícil que nos entiendas, pues todavía eres joven, pero es la única manera de dar con un mínimo de objetividad...

Aunque Mercadal se acerque a los ochenta, no deja de ser extravagante que me llame joven, yo que paso de los sesenta...

- Pero bueno, lo que parece innegable es la gravedad de la situación... -les digo para excitarles a hablar. Bastides, muy callado y circunspecto, interviene con su voz grave y más bien apagada:

- En verdad en verdad os digo, que la gravedad es suma, como bien dices, Rumbau. E incluso me atrevería a decir que hay un antes y un después a estas fechas fatídicas que establecen casi un punto cero de no retorno. Las cuerdas sociales y políticas se están tensando por todas partes, lo cual no es cosa de unos pocos, sino un impulso de la mayoría, de la que, evidentemente, no podemos excluir a los poderosos. Y si todo el mundo tensa, los poderosos tensarán más y mejor, según sus intereses y provistos de grandes medios. Es como si la Historia hubiera entrado en una catarsis gigantesca, algo que venimos oliendo desde hace tiempo, pero nunca imaginamos que ocurriría tan pronto y que sus efectos fueran a ser tan espectaculares. A esos momentos yo los llamaría "sacudidas", como una especie de grandes terremotos de la sociología, como si el espíritu humano hubiera decidido desentumecerse. ¡Fuera lastres!, parece decir, y a cada grito caen víctimas y más víctimas por las cunetas del tiempo. Y lo explico así para indicar el alto grado de fatalidad que existe en lo que nos ocurre. Me refiero a la gran dificultad existente para dar hoy con respuestas racionales y operativas capaces de enfrentarse a las fuerzas que nos empujan al desfiladero. Es obvio que unos grupos de grandes intereses pretenden someter todo el sur de Europa, arruinarnos con la deuda y tenernos a su merced para unos cuantos lustros. Pero lo malo para nosotros es que lo hacen cuando ya nadie cree en respuestas colectivas, y cuando éstas, al nacer, se levantan ya heridas de muerte. Este es el drama, Rumbau, nuestras sociedades del sur que se creen tan espabiladas, en realidad son aún rebaños impotentes que carecen de la suficiente autonomía individual para enfrentarse a los poderes financieros y especulativos del norte.

Cada vez más inspirado, Bastides, que se ha detenido frente al mar dejando que su mirada se pose en el horizonte, continúa hablando del siguiente modo:

- El desfase es evidente. La matemática se ha impuesto, y el reino de lo abstracto se ha apoderado del planeta. La mecanización del mundo es imparable, a ella todos hemos sucumbido, porque tal es la dirección que nos empuja. Los mediterráneos estamos todavía en fases infantiles de la historia: nos gusta comer, beber, fumar puros, ir a los toros, hacer la siesta, regatear y trapichear con los impuestos. Confiados en los créditos, nos hemos dejado endeudar sin sospechar la trampa en la que nos metíamos. ¿Significa esto que todo está perdido? Sí y no. A corto plazo, la derrota es aplastante. Los números cantan y hoy mandan, y nadie con dos dedos de frente se atreve a salirse de las matemáticas. Dos y dos son cuatro, aquí y en Helsinkí. Pero a la larga, es evidente que el partido de las matemáticas lo tiene más crudo. Hoy manda la aritmética, pero otras matemáticas más acordes con nuestra psicología latina, esas matemáticas que se atreven a hablar de caos y que aceptan tan campantes las contradicciones, éstas se acercan más a nosotros. Nuestro problema es que siempre hemos sido pueblos de letras y que nos contentamos con las primeras reglas de la aritmética. Somos incapaces de entender los sofisticados algoritmos de las finanzas, que sin embargo se basan en el dos más dos igual a cuatro, es decir, en el burdo principio de la propiedad privada. ¡Cada uno con su pisito! Qué bajo hemos caído...

Azulejo de Lacería. (Wikipedia)
- ¿Tan mal lo ves? -le pregunto, asombrado de la dirección que ha tomado su pensamiento.

- No a la larga. Hoy nadie da dos duros por los pueblos del Norte de África. Esos musulmanes parecen estar fuera de la Historia. Y si los del norte europeo nos miran a nosotros con la sonrisa irónica del vencedor, a los de más abajo simplemente los despachan con desprecio. Mal haríamos nosotros en imitarles. ¿Y sabes por qué? ¡Por las matemáticas, claro! Fíjate que los pueblos del Islam son los que inventaron el cero y el cálculo moderno. El carácter iconoclasta de estas culturas les abre las puertas de lo abstracto. No se distraen en el arte figurativo sino en simetrías geométricas. Por eso el Occidente dominante ha procurado mantenerlos siempre a raya con el analfabetismo y la incultura. Saben los anglosajones que si se les dejara estudiar, podrían llegar a competir con ellos. Por eso mantienen el régimen feudal de Arabia Saudita, que financia la paralización evolutiva de los pueblos de la región. Fíjate como se han  apresurado los salafistas a inundar de dinero las nuevas democracias surgidas de la Primavera árabe. Y la guerra que están cocinando en Siria con Irán de fondo no busca más que eternizar el atraso entero de la región. Pero el hundimiento de España, Italia y Grecia, será muy importante al producir un interesante acercamiento de estos pueblos con sus vecinos del otro lado del Mediterráneo. Empezará entonces el desarrollo de la cuenca mediterránea en su conjunto, de un modo lento pero imparable, bajo la tutela turca, si esta potencia consigue salvar los escollos de las trampas guerreras a las que se verá sometida. Un desarrollo que será distinto al actual, centrado evidentemente en el turismo, pues tal es el destino de nuestros pueblos, pero no por ello menos interesante, al propiciar curiosas emergencias aparentemente muy anodinas pero de profundo alcance interseccionista y revolucionario. Me refiero a los nuevos procesos autonomistas de carácter neomonárquico que desde hace tiempo venimos postulando, como muy bien sabes…

- ¿Quieres decir que el Mediterráneo tendrá entonces un mayor protagonismo?

- Su aportación será indirecta. Gracias a la iconoclastia musulmana y al contagio de lo abstracto, pero desde las profundidades hedonistas de la complejidad latina, siempre tan cargada de dualidades y contradicciones, nacerá aquí una nueva matemática que será escrita con números pero también con gestos vitales, un nuevo lenguaje de la complejidad que aquí tendrá un uso aplicado básicamente al turismo. Esta será nuestra aportación. Fruto de ella procederá el renacer de la Corrida de Toros que tanto hemos anticipado, los neomonarquismos de la Cocina, la Ópera y los Placeres, cuyo epicentro será por cierto la tierra catalana… Pero hasta que los chinos y sobretodo los rusos no nos mimeticen y asimilen estas nuevas modalidades de formulación vital y matemática, no se empezará a resquebrajar el aplastante fundamentalismo de lo abstracto que los anglosajones y el norte europeo imponen sobre el planeta.

Mercadal, que escuchaba entregado las palabras de su amigo, no pudo contenerse más y exclamó:

Caligrafía tuluth. Meknes, Marruecos.(Wikipedia)
- ¡Genial, Bastides, genial, te has explicado como un libro!

Bastides, que parecía no escuchar a nadie, se quedó mudo y absorto, como si en el horizonte del mismo mar Mediterráneo objeto de sus visiones estuviera contemplando con nitidez las imágenes que le habían llegado del futuro: las nuevas matemáticas latinas que habrían de dar al traste con el dominio del mundo anglosajón.

- ¿Y sabes qué te digo? Pues que si la Historia se apresura un poco, todavía llegaremos a verlo, Rumbau, todavía llegaremos a verlo…

¡Extravagantes futurólogos! Risueño, pero inquieto e intrigado por las palabras que acababa de oír, me despedí de ellos para regresar cabizbajo a la realidad oscura de nuestro país intervenido…

sábado, junio 30, 2012

Eurovegas y Toros en Cataluña: una convergencia obligada

La actualidad política está tan movida y cambiante estos últimos tiempos, que las reflexiones de mis amigos de la playa, los futurólogos Romà Bastides i Roger Mercadal, tomaron esta mañana curiosos derroteros, cuando a primera hora nos encontramos para caminar por la orilla del mar. El sol hacía apenas una hora que había salido y ya empezaba a castigar pero con una temperatura agradable proveniente del frescor de las aguas del Mediterráneo.
Decía Mercadal muy inspirado tras haber visto, desde su observatorio astral matutino, un par de planetas en misteriosa posición:

- En verdad, en verdad os digo, que según mis pronósticos más verosímiles, no lo tenemos todo perdido. 


- ¿A qué te refieres? ¿Acaso ya hay resultados claros de la cumbre europea?


- No, me refiero a los toros en Cataluña. Creo que la prohibición aprobada el año pasado en el Parlament tendrá pronta retirada. 


Bastides, al oir la palabra toros, aguzó el oído, como si de pronto escuchara música celestial que procedía sin duda del futuro. Yo no pude menos que sonreir, pues conocía muy bien la afición de mis amigos por las artes tauromáquicas. 


- Pero Mercadal, lo que dices es un disparate. ¿Cómo van a retirar una prohibición aprobada por mayoría en el Parlamento?


- Ya te dije hace días que estamos viviendo momentos muy especiales, decisivos incluso diría, para el futuro de nuestros países y del mundo entero. Esas épocas tan movidas en las que unos se hacen ricos y los otros empobrecen sin  que nadie sepa muy bien el porqué, son épocas que nos llegan a sorprender en las cosas más insospechadas. Y los toros es una de ellas.


Hizo una  pausa, buscando la inspiración de algún cuerpo femenino que a aquella hora temprana empiezan a proliferar por las playas barcelonesas, y tras al parecer haberlo encontrado, y respirando hondo con la vista vuelta en el horizonte, dijo: 


- Fíjate, Rumbau: todo apunta a que los buenos haceres de la Generalitat han conseguido inclinar la balanza del Eurovegas a favor de Cataluña. ¿E imaginas quién me lo indica? Las declaraciones de Ferran Adrià apoyando el proyecto. Ya sabes como nuestros pronósticos sobre el auge de la cocina catalana se están cumpliendo al pie de la letra: pronto empezarán las obras para el megaproyecto de un super Bulli que será Centro de Creación Culinaria, un faro mundial para los que quieran iniciarse en las Artes de la Cocina. Y si Ferran Adrià, que es un genio tanto de los fogones com de los negocios, se sube al carro del Super Casino, es que lo ha visto ya en su imaginación, instalado y funcionando. De cajón: la ruta del juego enlazará con el eje Rosas-Figueras, que atenderá a los visitantes mundiales con la pintura de Dalí y los platos de Adrià. Pero en esta ecuación, falta algo. Creo que ya lo habéis adivinado, ¿verdad?: los toros, sí señor. ¿Acaso tiene sentido que los clientes del Bulli, del Museo Dalí y del Eurovegas tengan que irse a Zaragoza, a  Valencia o a Nîmes para ver una Corrida de Toros? Absurdo. Nadie lo entendería y no está el horno para bollos. El atractivo turístico de los toros sigue siendo importante, y aunque muchos intentan rebajarlo, la verdad es que enlaza perfectamente con el tipo de clientela que se espera acuda al casino. 


- ¡Mercadal, has dado en el clavo! -exclamó entusiasmado Bastides, un viejo aficionado que los domingos acude a la Monumental para ver con la imaginación lo que se le ha prohibido ver en la realidad. 


- Al imponerse el realismo de lo práctico, los políticos moralistas deberán cambiar sus puntos de vista, adaptándose a las necesidades de los tiempos, que piden eficacia en servir al cliente, un programa de buenas prestaciones y obedecer sin chistar al imperativo económico. Los independistas, que cada día ganan posición, entenderán que la independencia se hace con dinero y para ello deberán bajar del burro en muchas cuestiones hasta ahora consideradas para ellos como tabúes: la lengua será una de ellas, aceptando el bilingüismo que les abrirá incondicionalidades hasta ahora inclinadas al otro lado, y los toros remacharán la cuestión, inclinando la balanza de la mayoría social al nuevo catalanismo tauromáquico y ya definitivamente entregado a la estrategia geopolítica del nuevo eje mediterráneo. Seguramente tendremos que esperar la llegada de una nueva generación de políticos procedentes la mayoría de las comarcas del sur de Tarragona, todas ellas amantes de la Fiesta Nacional, que será de inmediato convertida en Catalana, pero no me extrañaría que ello ocurriera más pronto de lo esperado, pues es mucha la velocidad de los cambios. 


Todo ello encaja con las predicciones de mis amigos sobre Cataluña y el resurgimiento que los toros tendrán en esta región, que destacará además por su dedicación a las artes de la Cocina, de la Ópera, del Amor y de la Arquitectura. Según ellos, serán catalanes los arquitectos que construirán las nuevas plazas de toros del futuro, que se harán en todo el mundo y especialmente en China, dónde la Fiesta adquirirá un relieve insólito y nuevos perfiles que la acercarán a la acrobacia, regresando en cierto modo a sus orígenes mediterráneos de la vieja Creta Minoica. 


- No son sueños, Rumbau. La realidad nos sorprenderá más de lo que nos pensamos, y Cataluña, que destacará pronto por sus iniciativas creativas de alto riesgo y nivel, saldrá de la crisis enarbolando la bandera del Juego, de los Toros y de la Buena Cocina. Será un asombro para el mundo entero. España caerá en una profunda depresión al constatar como los catalanes se apropian de uno de sus signos de identidad más venerados, y los antitaurinos de Madrid y Sevilla, animados por el despecho de los mismos taurinos hacia lo catalán, conseguirán prohibir allí los Toros, obligando a los aficionados a acudir en masa a los cosos catalanes, que serán nuevos y adaptados a los estándares de la nueva Fiesta, mucho más espectacular y colorista, con toreros que llevarán barretina, faja roja y alpargatas catalanas, y bandas musicales que incorporarán extraños sonidos puestos de moda por los chinos, y que no serán otros que los producidos por la tenora y el triple, los típicos instrumentos de la cobla catalana. 


- ¡Inaudito! -exclamo, entusiasmado por las inspiradas palabras de Mercadal. Un mundo al revés que ellos veían ya realizado en la imaginación. Me despido admirado y contento de escuchar sus sueños de futuro. ¡Ojalá la Historia les dé la razón!, pienso. La voz de Bastides suena aún en mis oídos: 


- Nada de sueños, Rumbau. Todo ello es ya una realidad que el Futuro tan sólo deberá desplegar cuando llegue el momento. Tiempo al tiempo, Rumbau, tiempo al tiempo, sin prisas y poco a poco, pero el día menos pensado, todo llegará.

domingo, abril 01, 2012

Día de Huelga General


Anteayer hubo Huelga General en España, y Barcelona respondió a la llamada con una buena presencia de público en las manifestaciones convocadas, lo que indica que el momento que se vive en la ciudad y en el país está calentito y que empieza a haber reacciones ante lo que parece ser una “inevitabilidad histórica”, por llamarlo como se le está vendiendo a la población. La situación es tan compleja, que hoy, día 31, no he podido resistir y me he dirigido a la playa para encontrarme con mis dos amigos futurólogos, con los que suelo comentar la actualidad cuando el tiempo y el trabajo me lo permiten.

Los hallé dónde solemos, atrapándolos cuando volvían ya del Hotel Vela y estaban a punto de alcanzar el monumento de los cuatro cubos superpuestos. Mis amigos pasean cada día por la orilla del mar, mojándose los pies dónde las olas rompen en la arena.

- Supongo que acudiríais a la manifestación –les lanzo, tras los saludos correspondientes, pues hacía mucho tiempo que no nos encontrábamos.

- Por supuesto, no me iba a perder algo así –responde Mercadal, que de los dos es el más dicharachero y el que sabe de astrología, mientras que Bastides, su inseparable amigo, basa sus indagaciones del futuro más en la intuición y en su capacidad visionaria.

- Y qué os parece, ¿servirá de algo?

- Desde luego que sí, aunque no para que el gobierne cambie de política. Para eso hay que esperar otros acontecimientos, pero al menos el ambiente ha empezado a caldearse y lo importante es que los motores estén en marcha.

- ¿Y a qué motores te refieres?

- Fíjate, Rumbau, cómo ruge hoy en día la actualidad. Los del capital y los responsables de las grandes corporaciones han puesto todos sus motores en marcha para aprovechar el momento e hincar con fuerza el diente a la yugular del sistema. Su instinto vampírico es brutal, a su lado, Drácula era un angelito. Y cuando unos motores se ponen en marcha, hacen que los demás les imiten, de modo que el siglo que nos espera promete ser uno de los más movidos que hayamos conocido. El día de huelga de ayer no fue más que eso, un simple arrancar de pequeños motores que sin embargo empiezan ya a roncar junto a los monstruosos de quiénes nos quieren gobernar.

- Está bien lo que dices, Mercadal, pero el poderío de los que controlan la situación es tan apabullante, que francamente, por muchos motorcitos que arranquen, no le van a alcanzar para nada.

- La cosa no es tan clara como parece. De hecho, esta política de dominio del capital financiero tiene sus días contados, por mucho poderío que muestren ahora. ¿Y sabes por qué? Pues porque responde a un delirio, y los delirios, como bien sabes, delirios son y acaban estrellándose contra la realidad.

Bastides, que escuchaba muy callado, interrumpió de pronto, aquejado por alguna súbita inspiración, como le suele suceder a menudo:

- En verdad, en verdad os digo, que tienes toda la razón del mundo, Mercadal. Ahora lo veo claro y nítido. Los delirios que burbujean con el capital lo tienen tan mal como lo tuvieron en su día los nuevos ricos españoles que se lanzaron a la especulación inmobiliaria con tanta alegría. Lo que pasa es que los ciclos son diferentes. La piedra pesa más y cae con más rapidez, mientras que lo intangible tarda en bajar al suelo, pues por algo es intangible. Pero gracias a la locura de tanto delirio acumulativo, lo intangible se densifica, coge peso y acaba cayendo como todo en este mundo. Su caída será estrepitosa, eso te lo puedo asegurar, pero es evidente que al capital le llegará también su día de San Martín.

- Entonces, estas políticas de recortes, ¿adónde pretenden llevarnos?

- El problema no son los recortes, Rumbau. Creo que en eso estaríamos todos de acuerdo: el despilfarro de los políticos y de las administraciones españolas ha sido de sainete en las últimas décadas. Y aquí tienen mucha razón los alemanes de pedir un poco de racionalidad y de honradez a nuestros políticos. El problema es que de pronto nuestros representantes se han quedado sin ideas. Recortan pero no proponen nada. Se han quedado mudos, atrapados por sus tijeras, como si recortar fuera una panacea, algo que nos va a aportar grandes cosas. ¿Has visto alguna idea nueva? Los catalanes se han puesto a la defensiva: recortan porque los malos de siempre, el estado central, les obligan a ello. Y es verdad. Pero con eso no basta. La solución que se han inventado es el independismo. No digo que sea malo, ya sabes que Mercadal y yo hemos pronosticado la independiencia de Cataluña hace ya mucho tiempo. Pero el camino no es ése. Para conseguirlo, hay que ser creativos y usar la imaginación, y de eso parece que los políticos catalanes de hoy en día no tienen ni pizca. Ni los de Madrid, claro. Ahora, ser político significa saber interpretar muy bien los mensajes que llegan cifrados de los grandes periódicos financieros. Bueno, de algo sirve, no digo que no, pero se quedan en sólo eso. Fíjate en el señor Mas Colell: una eminencia, un profesor que sabe leer como nadie los oráculos financieros que vienen de la City y del Financial Time. Bueno, está bien que ocupe un puesto de observador y de intérprete, pero de ideas nuevas, ni una. O talvez me equivoque y simplemente se lo callan entre ellos.

- ¿Pero acaso hay que esperar muchas ideas nuevas de ellos? –les pregunto, sumándome a esta impresión general crítica respecto a nuestros políticos.

- Éste es el problema. Que no nos pueden aportar nada, porque simplemente no tienen margen alguno para hacerlo. Una situación patética y terminal. Por eso es importante que los motores autónomos de la misma sociedad se pongan en marcha, pues son los únicos que pueden aportar aire fresco.

- Pero eso, ¿cómo se hace?...

- Una manera es anticipar el futuro, como nosotros intentamos desde hace años. Tal vez nos equivoquemos, pero al menos aportamos modelos, y se abren espacios dónde antes no había nada. Hay que incorporar el futuro a nuestro presente, Rumbau. No hacerlo es vivir de espaldas a nuestras responsabilidades y contentarse con un hoy atrapado sin remedio por el pasado. Pero un futuro meditado y muy pensado, con criterios científicos y contrastados, como hacemos nosotros desde la astrología y la visión clarividente de Bastides.

Decido dejarlos en este punto. No quiero entrar en discusiones con ellos. Prefiero escuchar a estos dos locos imaginativos que a nuestros políticos cuerdos que sólo saben de recortes y de cobrar a fin de mes.