viernes, septiembre 30, 2016

El Futuro que se nos echa encima


Foto de familia.

Algunos amigos me han preguntado si me he distanciado o peleado con mis amigos de la playa, acostumbrados como estaban a seguir sus charlas sobre el futuro y al ver que ya no publicaba nada sobre ellas. Tengo que aclarar que somos tan amigos como siempre y que sigo paseando con ellos por la playa de la Barceloneta, aunque no con la frecuencia que me gustaría, desde luego. La razón de los largos silencios en este blog se debe a dos razones: la primera, mis muchas obligaciones en los asuntos titiriteros, especialmente en lo referente a las revistas Putxinel·li y Titeresante, que requieren mucha atención, y la segunda es las labores de recopilación de nuevas cartas de Romà Bastides en las que me he visto embarcado a petición suya, dirigidas a sus conciudadanos y que esperamos sean publicadas en breve bajo forma de libro. Buenas noticias, pues, para los que gustan de la diatribas futurólogas de nuestros amigos. Una labor ya muy avanzada, que me permite un respiro para atender así a los deseos de los lectores de este blog. 

Precisamente acudí ayer por la tarde a la cita de la playa, embebido como estaba por las tremendas noticias que llenan los periódicos estos días, con la crisis imponente del Partido Socialista Obrero Español lanzado en su espectacular harakiri a la vista de todo el mundo. Tras los saludos y los correspondientes abrazos, les solté a bocajarro:

- Habéis visto lo del Partido Socialista? No lo encontráis algo demencial?

Mercadal, que al ser un fiel lector de la Vanguardia conocía muy bien el tema y estaba ansioso por hablar, contestó el primero: 

- En realidad, Rumbau, todo este sarao nos ha cogido por sorpresa, pues aunque estaba cantada la crisis de los socialistas, nunca pensamos que llegarían a tirarse los trastos con semejante crudeza. Lo propio habría sido disimular un poco, pero por lo visto han dejado pudrir la pendencia entre los sectores enfrentados demasiado tiempo, llegando a este desenlace dramático y chapucero. Un alarde de esa españolidad que muchos pensábamos superada...

- Desde luego, es una crisis de caballo...

- Sí, pero para nosotros no deja de ser un paso lógico, en cierta manera inevitable y hasta incluso te diría que positivo, en ese proceso hacia la fragmentación en la que nos hallamos metidos, no sólo en España, sino en toda Europa. 

Hace tiempo que mis amigos predicen, en efecto, que nos encontramos en una ola de fragmentación que va a repercutir en todos los organismos unitarios, paso previo a una recomposición de los todos desde la reivindicación de las partes, algo indispensable según ellos para alcanzar cotas de civilización más avanzada, capaces de superar los escollos actuales de gobernanza, derivados de la poca aceptación que tienen las partes en relación al todo. 

- Fíjate como el tema catalán ha sido en cierto modo la cuña que ha roto lo que quedaba de este partido que en su día tuvo mucho poder y llegó a cambiar el país. Tanto poder tuvo, que no sabe vivir sin él. La pendencia catalana se ha metido en el corazón de lo que se llama España, desbaratando su ser profundo, pues que una parte del país tan importante como es Cataluña quiera irse del conjunto, desencaja completamente la imagen que se tiene del país. Pensaron los socialistas que la mejor estrategia es la que sigue el PP, es decir, ignorar el problema  y pensar que las cosas se van a solucionar con un poco de orden público constitucional. Para ello jugaron a esa lógica de las líneas rojas que jamás de los jamases hay que cruzar. Pero no se dan cuenta que el virus de la fragmentación hoy ya no está solo en Cataluña, sino que se ha ido expandiendo por el país entero. El auge de Podemos y sus allegados no es sólo porque defienden a los pobres, sino sobre todo porque se han acoplado a las demandas particularistas de las distintas regiones, de ahí su auge en comunidades como la valenciana, la gallega, la vasca, la aragonesa e incluso la catalana. 

- Cataluña? Pero si aquí están pensando en la independencia. 

- Es muy interesante ver las prisas que llevan los independentistas. Al principio pensábamos que era para salvar los muebles tras los escándalos del pujolismo, pero la realidad es que corren para que no les coja la oleada de fragmentación que se extiende por todo el país, la cual despierta indudablemente los deseos de solidarizarse de la población para con sus vecinos ibéricos. Y eso molesta mucho a los independentistas recalcitrantes, desconectados como dicen estar de las realidades ajenas a las suyas. Pero lo tienen difícil, por los orígenes hispanos de la mayoría de catalanes, que no entienden esas prisas por desconectar. Lo que explica, por otra parte, el éxito del partido de la alcalde de Barcelona, Ada Colau, que busca establecer relaciones con el resto del país. 

- ¡De cajón!, Mercadal -exclamó Bastides que escuchaba muy atento, con asentimientos de cabeza.

- Pero bueno, eso no explica la crisis del PSOE...

- Nadie lo dice, pero el tema catalán es la letra pequeña que se esconde bajo la grande, sin que nadie se atreva a hablar de ella. Fíjate la reacción del PSC, los socialistas de Catalunya, que en boca de su secretario general, el señor Iceta, ha cantado las cuarenta a sus colegas exigiendo que había que pactar con los independentistas. Es el único, creo, que lo ha visto claro: para evitar la desconexión y el triunfo de los independentistas, hay que hacer todo lo posible para reconectarlos al país, asociándose a los esfuerzos de la Colau, que está por la misma labor. Y el único partido que podría lograr este aparente imposible es el PSOE, pues el PP, hoy por hoy, tiene todas sus puertas cerradas a  cal y canto. Y para reconectarlos, qué mejor que pactar con ellos, del modo que sea, sin necesidad de bajarse los pantalones, para gobernar en Madrid. Y asimismo, pactar con Podemos, que también representa la conexión de las particularidades hispanas entre sí. ¡Es de cajón, Rumbau!

- Entonces, quieres decir que Pedro Sánchez tiene la razón en su empeño de formar gobierno...

- Sí, aunque llega tarde y dudo que le dejen, pues para evitarlo han montado todo este sarao. Y sabes qué te digo, que si esta labor de reconexión de las partes no la hacen los socialistas, acabará haciéndolo el PP, cuando tenga el poder bien agarrado. Lo digo porque no sé si los de Podemos, que en principio serían los más indicados, van a ser capaces de disponer de suficiente visión estratégica, prisioneros como son de sus palabras y discursos, siempre altisonantes y levantiscos. Aparte de que con lo que nos está cayendo encima, no creo que lleguen a alcanzar el poder.

Bastides, callado todo el rato, quiso de pronto dar su opinión:

- En verdad, en verdad os digo, que tienes toda la razón del mundo, Mercadal. Y lo importante es que, pase lo que pase, ya sea de la mano de unos o de otros, el camino hacia la fragmentación no hay quién lo pare. El todo que es España no podrá soportar tantas sacudidas y derivará pronto hacia su reorganización en ese todo de partes separadas que es su destino natural, y aunque parezca que todo esté bajo control, y a pesar de las prisas de los independentistas, que visto desde la distancia es un simple picor sociológico, quién tiene prisa verdadera, de las que arrasan sin respetar a nadie, es el Futuro, que nosotros vemos llegar desde el horizonte. Y cuando el futuro llegue para quedarse, agarrémonos fuerte, ¡pues la sacudida será de aúpa!      

jueves, diciembre 24, 2015

Elecciones en España: fraccionamiento y descompresión



Llevaba meses sin poder hablar con mis amigos futurólogos. Los compromisos titiriteros, arduos estos últimos tiempos, con la magna exposición Figuras del Desdoblamiento en el Arts Santa Mónica, me han impedido acudir a la playa y sumarme a los agradables paseos que Bastides i Mercadal suelen hacer a diario, mientras interrogan el futuro del mundo que ellos ven en el horizonte marino, no sin antes haber repasado la actualidad en los periódicos. 

La ocasión bien lo merece: unas elecciones en España cuyos resultados han dejado en estado de choque al país entero. 

Nos encontramos y tras los saludos, que fueron largos y cariñosos como es habitual en ellos, entramos en materia. 

- ¿Cómo habéis visto los resultados?

Contesta Mercadal, siempre el más hablador de los dos.  

- Rumbau, lo hemos discutido con Bastides largamente y son dos las palabras que acuden para  definir la situación: fraccionamiento y descompresión. Dos palabras que nosotros valoramos en positivo, a diferencia de los que en estos últimos años han persistido en tensionar las cuerdas del país. Fíjate que por primera vez se ha alzado una voz que defiende la particularidad sin renunciar al conjunto, fastidiando a los partidarios de la Unidad de España a ultranza y a los de la Independencia exprés caiga quien caiga. Son resultados muy positivos, que encajan plenamente con nuestras predicciones de una España fragmentada pero coordinada, llámala FEAA (Federación Española de Autonomías Autodeterminadas) o llámala como quieras. Es un primer paso hacia un planteamiento relajado de defensa de las diferencias y de alianzas periféricas, que saca la insoportable presión de los partidos unionistas y de los independentistas de Cataluña, crecidos ambos al amparo de la tensión. 

- Lo que dices parece muy veraz, ciertamente.

- Fíjate que incluso Ciudadanos, un partido que es el reflejo en oposición de las prisas nacionalistas, en Cataluña se ha quedado pequeño, deshinchado como sus principales oponentes. Descompresión es la palabra. Las alianzas de Podemos han ofrecido una salida al nudo gordiano de la situación política que parecía no tener solución, abriendo una vía de escape a la que se han agarrado muchos jóvenes y algunas de las poblaciones más preparadas y politizadas de las grandes ciudades del país. Han visto en la multiplicidad territorial de Podemos una salida que aúna realismo, sensatez, actitud tolerante y optimismo de futuro. Lo que más se parece a este famoso ‘Proyecto de País’ que todo el mundo anda buscando.

- ¿Qué pasará entonces con los anhelos independentistas? No me negaréis que representan a una buena parte de Cataluña. 

- Desde mi punto de vista, se hallan en una situación muy delicada: o cambian el rumbo y se adaptan a una realidad más compleja y cambiante, relativizando algunos de sus absolutos y reenfocando sus estrategias a largo plazo, o entrarán rápidamente en decadencia, abandonados por las juventudes y el pragmatismo de la población, que gusta de fluir por vías claras sin tensiones con el resto de país. Fíjate que sus frases, sus eslóganes, sus símbolos, ya empiezan a sonar a viejo. Lo tienen muy crudo. Claro que siempre estarán los intransigentes, pero corren el riesgo de quedarse en dramática minoría, algo que para ellos sería insoportable, acostumbrados a las grandes movilizaciones…

- De todas formas, Podemos no ha ganado, y lo que parece más probable es algún tipo de acuerdo entre los socialistas y los del PP, con el beneplácito de Ciutadans, o viceversa, del PP y Ciutadans con el apoyo disimulado del PSOE. 

- Es posible, y sería desde luego la mejor solución para las corrientes periféricas de Podemos, que así tendrían tiempo para coordinarse y asentar sus bases diferenciadas, hoy por hoy aún muy frágiles. En Cataluña, el liderazgo de Ada Colau, que está sorprendiendo a todos, se ha convertido en un evidente valor de futuro, a pesar de los peligros que representa para ella la alcaldía de Barcelona, llena de trampas y de errores por cometer. 

- ¿Y no os molesta que Podemos sea un partido anti-taurino? 

Mis amigos son grandes aficionados a los toros que vieron la prohibición del Parlament como una afrenta que la humilde afición barcelonesa no se merecía.

- Desde luego, es algo que nos molesta, por supuesto, y mucho. ¡Pero qué le vamos a hacer!, así avanza la historia, con errores, pasos adelante y pasos atrás. Además, ¿a quién le puede importar la opinión de dos viejos como nosotros? Claro que no somos los únicos, pero las mayorías siempre han mandado en este mundo, para desdicha de las minorías…

Lejos de querer deprimirlos, regreso a la política para preguntarles: 

- ¿Estáis optimistas entonces?

Bastides, que había callado hasta ahora, cogió raudo la palabra: 

- En verdad, en verdad te digo, Rumbau, que estoy totalmente de acuerdo con lo que dice Mercadal. No sólo de acuerdo, sino que voy todavía más allá para decirte que vivimos un momento excepcional en el que el mosaico ibérico empieza a definirse por lo que se espera de él: convertirse en el laboratorio europeo de la multiplicidad liberada, cuando ésta busca su realización en la competencia feroz, obligada asimismo a coordinarse para sobrevivir en el mundo complejo de hoy en día. Sólo así se da espacio y cuerda a la verdadera solución de los problemas –exclamó rotundo Bastides.

- ¿Y Cataluña cómo queda en todo eso?

- Políticamente, deberá pagar el pato. Pensar que es posible escaparse del Mosaico Ibérico a la primera de tres, dejando a las otras periferias en la estacada, es demasiado iluso. Antes hay que pasar por muchos Rosarios de la Aurora. Y lo mejor que puede hacer es ponerse a resguardo y ver cómo espabilan en los otros rincones peninsulares, para buscar alianzas entre ellos. Económicamente, en cambio, la paradoja es que a Cataluña cada día le va mejor, pues parece que se está recuperando más rápido que el resto del país. Es curioso este dato: el Procés, lejos de traer incertidumbre en los negocios, parece que los arropa. Creo que se cumple aquí uno de los principios básicos de los nuevos tiempos que se avecinan: lo importante es moverse, tener ideas y tomar la iniciativa, sean cuales sean los temas y las obsesiones empuñadas. Y Cataluña, en este sentido, no ha parado de moverse y de generar noticias, fijaciones y portadas en los periódicos y las televisiones del mundo. Bueno para el turismo, bueno para la inversión extranjera, y bueno para convertirse en un excitante polo de atracción. Cuando comprendan este principio las otras regiones peninsulares, ¡ya verás cómo se disparan las competencias, se pregonan las diferencias y cómo la FEAA empieza a andar! ¿Acaso no es éste el mejor estímulo para generar riqueza? Excitar la variedad para competir entre sí. Así nació y creció Europa. Y nuestro país dispone de unos motores fantásticos para poner en marcha este tipo de dinamismo. Pues si algo nos sobra, son las singularidades de todo tipo, que el turismo no hace más que exaltar. 

Mercadal, que escuchaba entusiasmado a Bastides, exclamó: 

- Claro que sí, Bastides, lo que falta es simplemente que las personas más avispadas comprendan esta nueva mecánica social de posicionarse en el mundo, a través del desarrollo de cada vez más diferenciadas peculiaridades, sacando punta al exotismo folclórico visible o subyacente, e inventando nuevas tradiciones y ocurrencias, como hace Cataluña con sus tantas costumbres sacadas de la manga. ¡Aumentar las diferencias para sacarles su rendimiento, he aquí el camino por el que vamos a transitar!

Los contemplé maravillado del entusiasmo con el que veían el futuro desplegarse ante ellos. Pensé que el país no daba para tanto y que lo más probable sería verlo tropezar una y otra vez con la misma piedra, cumpliendo con esta norma básica de los humanos. Continuamos paseando hasta el Hotel Vela y, tras dar la vuelta, y no sin antes detenernos para contemplar la magnífica panorámica de la playa vista en su mayor extensión, prosiguieron desgranando sus fabulaciones, lanzadas ya en caída libre y sin red alguna que las retuviera.

miércoles, junio 24, 2015

Dudas y tensiones en el aire. Catalunya y las próximas elecciones



Cuando la actualidad hierve como lo hace estos días, uno intenta inútilmente abarcar la globalidad de los hechos, buscando explicaciones donde no las hay. Es en estos momentos cuando me acerco a mis dos amigos de la playa, los futurólogos de la Barceloneta, para ver si ellos consiguen poner un poco de luz a tanta oscuridad. Hace tiempo que no discuto con ellos, los compromisos del teatro me absorben estos meses, pero finalmente ayer conseguí verlos, tras asegurarme de que en efecto seguían paseando por la playa. 

Tras los abrazos y los parabienes –Bastides acaba de ser abuelo por cuarta vez y Mercadal ha empezado a viajar aprovechando los buenos precios del Inserso–, les pregunté de inmediato sobre el ‘Procés’, nombre con el que se llama en Catalunya la marcha de los independentistas hacia su meta. 

- ¿Cómo veis el tema? No me negaréis que las cosas se les están complicando a los que buscan la Independencia.

Bastides, deteniéndose frente al monumento al quart de casa de la Barceloneta, deja que las palabras fluyan quizás procedentes del horizonte donde ha posado su mirada.


de Santi Orue

- Los tiempos galopan, eso es indiscutible, y nada permanece, como dijo un filósofo. Qué duda cabe que un monotema como el de los independentistas no podía aguantar muchos meses sin que se le abrieran grietas por sus flancos. Fíjate que hace un año los de Podemos apenas asomaban del anonimato, y que nadie hubiera dado dos duros por el futuro político de una activista como Ada Colau. Hoy es alcalde de Barcelona, y los de Iglesias se han subido a las instituciones en todo el país. ¿Qué te parece? Ribera, un anti-catalanista visto con desprecio desde la mayoría del Parlament, hoy recibe honores, atenciones mediáticas y se lanza al ruedo nacional con buenas perspectivas de éxito. Lo impensable ayer es hoy realidad, y así vamos en el día a día.

- Así es, en efecto –replica Mercadal,  que escuchaba con muchas ganas de intervenir– a lo que yo añadiría el empeño del siglo en tensar las cuerdas de todos los conflictos existentes, aquí y en extranjero, como si el XXI quisiera sacar pecho, deseoso de tener sus efemérides y sus propias hazañas bélicas. 

Antes de que Mercadal se escapara en sus predicciones astrológicas sobre la marcha del mundo, de las que era buen especialista, decidí bajar a la realidad local. 

- Pero bueno, decidme cómo veis el futuro del Procés, pues por un lado parece cada día más cuestionado, pero por el otro también es cierto que se ha cohesionado, con este divorcio de Convergencia y Unió, que busca aclarar posturas y disparar expectativas…

- Rumbau, creo que se va a imponer un parón –responde Bastides muy serio. Sus argumentos derivan de sus visiones, lo que le da un aplomo superior, de quién ha visto antes lo que dice va a ocurrir–. Lo hemos dicho mil veces: mientras el catalanismo político no explicite y reconozca su ‘alteridad’, para usar esa palabra que tanto os gusta a vosotros, los titiriteros, no hay nada que hacer.

- ¿De qué alteridad hablas? –les pregunto para alentarles a hablar.

- La que atañe al catalanismo independentista, ya lo sabes, el español que todo catalán lleva en la sangre o en la sombra de su parte oculta. Hasta que no se reconozca a ese otro que esconde lo catalán, habrá victorias pírricas, pero no habrá la mayoría social necesaria para dar el paso a la Independencia. 

- Sí, ya lo habéis dicho con anterioridad, pero esta complementariedad tan evidente para vosotros no lo es para los independentistas. Es lógico que si alguien quiere separarse de un país, deje de identificarse con él, ¿no os parece?

- Claro que sí, pero aquí la lógica le tiende una trampa al convencido Independentista: esta otra cara que niegan no es algo que pueda borrarse soplando, sino que se halla incrustada, encarnada diría, en buena parte de la población catalana. Negarla es entrar en conflicto con ella, es decir, crearse enemigos dentro, cuando figura que habría que encontrarlos fuera. Reconocer esta dualidad interior es condición necesaria para el éxito, aunque es verdad que requiere coraje. Pero lo lógico no quita lo valiente.

- Para ti, entonces, son los Ciutadans de Ribera los que encarnan esta alteridad catalana…

Es Mercadal, más dado a la controversia, quién responde, viendo que Bastides se ha quedado ensimismado en alguna visión interior.

- Sí y no. Creo que Bastides estaría de acuerdo conmigo si te digo que Ciutadans acepta en efecto esta dualidad, pero cae en la polarización y denuesta de lo catalán, con lo que insiste en la misma monovisión del independentismo, pero al revés. Los únicos que aceptaban la dualidad con ganas y ardor fueron los socialistas del PSC en una época concreta, la del primer Maragall, ¿no te parece? Luego se plegaron ante las dificultades y no fueron capaces de soportar y defender la contradicción de ser dos en uno, es decir de ser españoles siendo a la vez muy catalanistas. Se plegaron a las órdenes del PSOE de Madrid y perdieron la credibilidad. Ciertamente, fue una lástima. Fíjate a donde ha llevado este abandono: a los unilateralismos de uno y otro bando.

- Quizás tengas razón, pero estos unilateralismos son ahora los que llevan la voz cantante…

- Pero son un espejismo y una pérdida de tiempo. Ya sabes que nosotros vemos una Catalunya si no del todo independiente, sí plenamente autodeterminada, en conjunción con las demás regiones españolas, especialmente las levantinas y las pertenecientes a la antigua Corona de Aragón, pero también advertimos hace tiempo que los que empezarán la fragmentación definitiva del país no seremos nosotros, los catalanes, sino otros, seguramente los valencianos o incluso los murcianos. Fíjate cómo se han sacado al PP de encima en Valencia. Y los valencianos, a diferencia de los catalanes, son más imaginativos y capaces de apostar por dualidades pragmáticas y provechosas. Incluso diría por triplicidades. 

- ¿qué quieres decir con triplicidades?...

Mercadal, siempre tan entusiasta con sus tesis sobre el futuro de las regiones españolas, destinadas según él a autodeterminarse para formar la FEAA, es decir, la Federación Española de Autonomías Autodeterminadas, lo aclara del siguiente modo: 

- Me refiero a que los valencianos pueden sentirse valencianistas hasta la médula sin menoscabo de sentirse igualmente españoles, y yo diría que incluso catalanes. Disponer de tres identidades distintas superpuestas y compatibles será cada día más relevante y en el futuro un signo de inteligencia estratégica del más alto nivel. 

- En verdad en verdad os digo, –añade Bastides que parece haber regresado a la realidad tras su paseo visionario– que el catalanismo político, tan dotado en unos aspectos, peca de un exceso de emoción en el tema de la identidad. 

Y como si las palabras del zapatero de la Barceloneta fueran gasolina a su imaginación exaltada, Mercadal prosigue detallando su pensamiento:

- Tienes razón, Bastides! Y lo bueno de los valencianos es que folclorizan esta emoción, con lo que de algún modo la banalizan, lo que abre las puertas a la promiscuidad identitaria tan rica en posibilidades estratégicas. Aunque debo decir que buena parte del catalanismo popular también dispone de este componente folclórico y de esta predisposición multi-identitaria, lo que explica la poca tensión que se ha vivido en Cataluña durante estos años, pues para muchos es más importante manifestarse, sacar la bandera, hacer récords colectivos y bailar con los gigantes y cabezudos, que sacar resultados políticos reales. Y esto no es una crítica ni una burla, sino un signo de la inteligencia natural de los catalanes.

- Pero bueno, si una región quiere independizarse de otra, necesita tenerlo muy claro y empujar con todas las fuerzas posibles, sean las racionales, las folclóricas o las emocionales…

- Tienes razón, a eso se le llama aplicar la voluntad colectiva de ser un sujeto político con voz y mando. Y para ello hacen falta buenos líderes capaces de concretar, viabilizar y encarnar estas necesidades. Qué duda cabe que Artur Mas reúne estas características. Tiene visión estratégica, inteligencia pragmática, emoción suficiente y voluntad inquebrantable, de ahí que sea tan atacado por todos lados. Le fallan los partidos, el propio y los ajenos, de ahí su drama que con el tiempo quedará como un ejemplo a estudiar en los anales de la autodeterminación política, una asignatura cada día más relevante en el mundo. También lo fue el primer Maragall, con su genio capaz de aunar ‘seny i rauxa’ sin ocultarlo ni renegar de ello. En ambos casos se ve como los partidos pueden acabar con sus líderes, cuando estos se avanzan a su tiempo. Pujol fue un caso curioso de ‘dualidad oculta’ al demostrar lo peligroso que es esconder uno de los polos del alma humana: su ‘rauxa’, malamente ventilada, acabó en envilecimiento y ocultación de fondos bancarios, lo que al desvelarse causó su defenestración.

- Pero Mas se está posicionando ahora bastante inteligentemente, no cabe duda que es un superviviente de envergadura…

- Sí, es verdad, pero al ponerse en manos de las asociaciones populares, tan cargadas emocionalmente, cepilla sus posibilidades de lograr la mayoría social, aunque quizás me equivoque y subestimamos su capacidad de maniobra estratégica. Aquí hay que aplicar también el tópico que dice que Cataluña es una tierra de individualistas que luchan cada uno por su cuenta. Por alguna razón el anarquismo cuajó tan alegremente en estas tierras, mientras los genios que han nacido aquí  destacan por la singularidad exaltada en la visión individual de las cosas. Algo que atañe a todos los aspectos y bandos, al arte, la literatura, así como a la izquierda, a la derecha, al catalanismo… Lo propio son las facciones y el gusto por la fragmentación. Algo muy positivo en un sentido y especialmente para nosotros, que gustamos de la libertad individual, pero nefasto para lograr expresiones políticas de mayoría. Por eso nosotros decimos que hay que esperar a que otros pueblos se sumen al fervor de la separación, mientras el catalanismo va madurando y aprendiendo sus lecciones, a la vez que ampliando sus referentes de identidad, base indispensable para lograr la mayoría social. 

- Es decir, que no veis el próximo 27 de septiembre como el momento para salir disparados hacia la Independencia… 

- No en estos momentos. Yo lo siento por mi sobrina, que es independentista acérrima, pero tendrá que esperar. Claro que podemos equivocarnos, pues nada está escrito, pero lo dudo. De todas formas,  será fantástico ver los empeños desplegarse, en uno y otro bando, pues es como ver a los futuros activarse luchando para su realización. Fíjate que al reto independentista se han sumado otros retos que hasta ahora no estaban en escena. Para empezar, el de Podemos y los demás grupos de la izquierda, empeñados en una lucha casi épica de las poblaciones contra las élites financieras que hoy pretenden esclavizar al mundo, una lucha de una importancia capital que tiene además importantes resonancias en el resto de Europa, lo que le da aún mayor relevancia. Este empeño tiene mucha predicación en Cataluña y no digamos en el resto del país. Será interesante ver hasta donde alcanza este anhelo en estas primeras elecciones. Aquí les falta a esta facción el líder o la líder adecuada. Algunos hablan de Itziar González, esta arquitecta que destacó en el Ayuntamiento socialista de Barcelona por enfrentarse a los poderes oscuros de una administración corrupta, pero que yo sepa poco se ha hablado de esta posibilidad. Será que ella no está por la labor, o que los grupos tienen miedo a semejante independencia. La otra gran facción en movimiento es la de Ciutadans, que lucharán por ocupar el mayor espacio posible en el mapa catalán, comiendo terreno al PSC i al PP, ambos en caída libre. Es una fuerza que defiende el españolismo de los que se sienten básicamente españoles en Cataluña. Es una pena que este movimiento no haya entrado en procesos interiores de dualismo. Se empeñan en extremarse contra lo catalán y ahí ponen sus propios límites al crecimiento. No comprenden que quién quiera ocupar el antiguo espacio de los socialistas, debe sumar las dos identidades básicas de Catalunya. Su esfuerzo será mayúsculo, pero sus resultados pírricos. Ahora a Ciutadans lo que les importa es España, las elecciones generales próximas. Cataluña es para ellos un peldaño. Y este será el origen de su futura cojera. 

- Caramba, Mercadal, menudo repaso has dado al panorama electoral… Parece que a vosotros os importa un bledo que haya uno u otro resultado…

Bastides, que llevaba ya un rato callado, dice:

- Lo importante para nosotros, Rumbau, es el futuro. Por supuesto que lo queremos bonito y amable para las libertades y las personas, este es nuestro deseo, pero el acontecer sucede según leyes propias, parecidas a las de la naturaleza, aunque también es cierto que el factor humano es cada día de mayor importancia. Importan las imágenes estratégicas de futuro, que nosotros intentamos articular a partir de las visiones que nos da la intuición, tan frágil y engañosa como es bien sabido. Por eso paseamos a diario por la playa, un cometido en el que no molestamos a nadie y que sale gratis, siendo la mejor posición para que fragüen las imágenes del futuro sin condicionamiento alguno.

Admirado de la distancia casi olímpica con la que Bastides define sus puntos de vista, me callo prudentemente mientras me pregunto si no será ésta la mejor postura para entender la complicada política del país, interviniendo en ella con el voto y la militancia, pero dejando y gozando que el acontecer, como dice el futurólogo, siga su curso, sin perder de vista al tiempo desplegarse en sus historias del momento. 

Me entran ganas de hablar de los asuntos internacionales, de la situación en Oriente Medio, siempre tan explosiva, que ellos conocen muy bien a través de los periódicos, pero lo dejo para otro día. 
 
Demasiadas cábalas en la cabeza para añadir otros temas candentes de la actualidad. Los dejo ensimismados en sus visiones del futuro, mientras yo regreso al presente de la ciudad, con su tráfico de coches, ideas y anhelos.

jueves, agosto 07, 2014

Explosivo verano en Cataluña y Palestina



El lector familiarizado con las entradas de este blog sabe de sobra que uno de sus principales cometidos es abrir ventanas a la actualidad política gracias a los diálogos siempre tan certeros y ocurrentes de los dos futurólogos amigos míos que pasean a diario por la playa. 

Lamentablemente, mis ocupaciones teatrales con los títeres me impiden acudir con frecuencia a su encuentro, y hace ya muchas semanas que no sabía nada de ellos. Pero tras las últimas noticias de los periódicos, y aprovechando mi regreso a Barcelona, no he podido resistir la tentación de acudir a la cita de la playa para conocer de primera mano sus opiniones al respecto.

- ¿Qué me decís del caso Pujol? -les lanzo a bocajarro, consciente de que el notición local del verano no es otro que el escándalo confeso del ex-President.

- Ha sido una bomba, Rumbau. No esperábamos algo tan tremebundo. Desde luego, cabía sospechar jugadas y sobresaltos, pero esta carga situada en la línea de flotación de quién ha encarnado el nacionalismo catalán, Convergència, ha sido tan inesperada como espectacular.

- ¿Entonces consideráis que el "proceso" ha sido tocado y hundido?

- Sí y no -contesta Mercadal, con ganas de matizar las palabras de Bastides-. Esta bomba es para nosotros una arma de doble filo. Explota en las narices de Convergència y del proceso soberanista, pero sus efectos van más allá y salpican a todo el mundo. Lo que más nos excita de la situación es que nuestras predicciones sobre los grandes cambios en la estructura del país, que preveíamos para unas décadas más tarde, se están acelerando a una velocidad de asombro. A la corta, crea confusión en los independentistas, y da aliento a los defensores del estado único, pero a la larga, dispara las expectativas de cambios radicales que van más allá de Cataluña. ¡Rumbau, nos acercamos a pasos forzados hacia la FEAA, la Federación Española de Autonomías Autodeterminadas!
Conozco bien esta predicción de mis amigos, una de las más polémicas, pero a la que se agarran como si en efecto ya lo hubieran visto. 

- ¡Pero si todo el mundo dice que las cosas están más complicadas que nunca para los independentistas! Además, es  Cataluña la que ha hecho el paso de solicitarse como soberana, mientras que las demás comunidades no dicen ni mu.

- Tienes razón, Rumbau, pero esta solicitación de Cataluña no bajará, al seguir avanzando pero por derroteros de más complejidad. Una ley imbatible dice que lo simple acaba estrellándose contra la realidad, siempre compleja. Y los planteamientos independentistas son todavía demasiado simples. Necesitan derrotas previas para curtirse y entrar en los laberintos del caso. Transformar un estado como el español, con tantos siglos de inercia autoritaria, no se hace en un año ni en dos. Aquí hay mucha ingenuidad de los catalanistas. Pero lo que no entienden sus opositores, o hacen ver que no entienden, es que nos hallamos ante una afirmación que va más allá del nacionalismo clásico. Fíjate que el recurso de los unionistas es hablar constantemente de nacionalismo, pues saben que hoy en día no hay espacio para afirmaciones de esta índole. Claro que ellos también son nacionalistas, pero al tener un poderosos estado a sus espaldas, se consideran justificados y pueden decir que no lo son. Lo que ocurre en Cataluña tiene más que ver con la idea de soberanía, que es diferente. Se trata de una afirmación de nuevo cuño que todavía no ha recibido un nombre correcto, pero que tiene mucho recorrido por delante, en un mundo donde los estados grandes se están convirtiendo en implacables máquinas de estrujar a la gente. Y a nadie le gusta dejarse estrujar.

- Bueno, esta afirmación aquí la llaman Soberanismo...

- Sí, y es lo más correcto, pero deberá vestirse de nuevos ropajes para tener éxito y enfrentarse al poder de los estados. Se lucha hoy entre dos tendencias muy claras: la inercia de las élites estatales, bien apoyadas por la banca y los intereses financieros, en sostener y aumentar su poder sobre la población, y la resistencia de ésta en minar este poder y substituirlo por instancias intermedias que permitan respirar a las personas. Es una lucha sin cuartel que permite muchos disfraces de sus contendientes y que plantea una disyuntiva clara: ¿dónde debe estar la soberanía: en las personas o en los estados? Por eso la afirmación soberanista catalana sólo tiene futuro si se desprende de los viejos ropajes nacionalistas y se suma a los movimientos paralelos que van surgiendo por la Península en la misma línea de afirmación particular. ¿Acaso la irrupción de Podemos no tiene que ver con este deseo de afirmación soberana de las personas frente a los intereses de las élites? Y el resultado final de esta contienda, en el caso de que la balance se incline por el lado de la gente, no puede ser otro que la anunciada FEAA. Es decir, poblaciones autodeterminadas, también las podríamos llamar "soberanizadas", que colaboran y se coordinan entre sí para solucionar la logística de la complejidad global. ¿Y por qué no dejar que los particulares se organicen como quieran y le dé la gana? De ahí que nosotros veamos incluso la emergencia de monarquías temáticas, perfectamente asumibles hoy en día...

- ¡Caramba! Esto suena casi a programa político...

- Son las tensiones del día. Por cierto, que el caso de Pujol es un ejemplo de disociación bipolar extraordinario. Confirma nuestra tesis de que Catalunya es un país doble que vive profundamente la dualidad.

- Sí, doctor Jekyll y míster Hyde a la catalana...

Sardanas en la plaza de toros de Ceret.
- El tópico tan manido del seny y la rauxa, ¡de pronto encarnado en el mismísimo President! Había la sospecha, pero ha dejado a todo el mundo patitieso. Para nosotros es muy interesante analizar esta dualidad asumida con tanta rotunda naturalidad. Incluso considero que habrá un antes y un después de este escándalo. Cataluña ha vivido siempre un poco engañada por sus propios mitos, pensando que era Una en su catalanidad exclusiva, y este desvelamiento abrirá los ojos a muchos. Aquí hay muchas lecciones a aprender e incluso podría decirse que la inmolación de Pujol en su confesión y auto-condena abre las puertas y deja en libertad a la dualidad catalana. No me refiero a la patología bipolar de decir y hacer lo contrario, sino a la sana dualidad de aceptar ser dos cosas distintas a la vez. Pujol, con su sacrificio, nos da permiso para que seamos libremente dobles, sin dejar por ello de ser catalanes. Así, la alteridad propia de lo catalán, que es lo español, tiene de pronto natural cabida. ¿Significa eso que se acabó el soberanismo? En absoluto, pues ahora puede sustentarse sobre bases sanas y robustas, al aceptar las pluralidades de identidad en su seno. Se abren las puertas a una madurez civilizacional que ya no tiene nada que ver con los antiguos nacionalismos que daban carnets de catalanidad. Todo lo cual no hace más que acentuar la impresión de los profundos cambios que estamos viviendo. ¡Es como si el futuro se nos echara encima, Rumbau!

- Optimistas como siempre...

- Sí y no. Pues las consecuencias de estos cambios acelerados son los enormes peligros de desestabilización. Fíjate que los estados, cuando se encuentran en peligro, no dudan en llevar a las sociedades al caos. Creen que hacerlo es una estrategia inteligente que siempre acaba beneficiando a quién tiene más fuerza. Y es verdad. Pero el caso es que en esta época de cambios tan radicales, también la misma noción de fuerza está cambiando. Gobernar el caos contemporáneo no está al alcance de los simples, sino que exige mentalidad compleja, que es caótica, y exige inteligencia. Y el caos sólo se deja gobernar cuando se hace carne con quiénes pretenden gobernarlo. Y un ejemplo es lo que está ocurriendo en Palestina.

- Sí, otra zona caliente, pero en la que los vencedores son siempre los mismos.

- Desde luego, pero hay que ver en estos casos los efectos que se cuelan por debajo. Las victorias de Israel son incontestables, y las derrotas de sus enemigos, colosales. Eso nadie lo duda. Pero al hundir a las sociedades atacadas, obliga a éstas a sobrevivir en condiciones de caos absoluto. Lo vimos en Líbano, con los bombardeos a los poblados del sur y a los barrios chiitas de Beirut, y lo volvemos a ver ahora con estas imágenes de Gaza destrozada. Se han ensañado con todo lo que más duele, con el objetivo confeso de traumatizar directamente a las poblaciones. Los resultados de esta táctica son la destrucción, pero aportan unas lecciones tremendas a los que consiguen sobrevivir. El caos se encarna en ellos, y una nueva mentalidad surge como si de una mutación se tratara. Lejos de provocar el fanatismo -con las excepciones obligatorias, por supuesto, muy buscadas por Israel y por sus fingidos enemigos, los países del Golfo-, acentúa la capacidad de entender la vida y el combate desde perspectivas caóticas y de infinita complejidad. Fíjate en los combatientes de Hirzbolá, se han convertido en unos especialistas temibles. Son los que han dado el vuelco al desarrollo de la guerra en Siria. Han aprendido directamente de los mejores maestros, el ejército israelita. Y lo mismo está sucediendo con los soldados de Hamás. Hoy por hoy, es Israel quién tiene la paella por el mango, pero está creando en sus propias barbas a temibles enemigos del futuro que un día pueden causarles serios problemas. Por eso te digo que la noción de fuerza está cambiando a marchas forzadas, y lo que hoy entendemos por imbatible, puede en el futuro ser la parte débil, cuando otros factores, los referentes a los temas del caos y de la complejidad, adquieran un mayor protagonismo.

- Tienes razón, Mercadal, pero son los grandes ejércitos los que más invierten en controlar el caos y en desenvolverse en estos temas. Fíjate en los americanos, unos especialistas con los mejores matemáticos trabajando para ellos. Y las matemáticas tienen mucho que ver con todo esto...

- Has dado en el clavo. Pero cuando las matemáticas se hacen carne, entonces su eficacia se dispara. Nada hay más incierto que el futuro, lo que nos obliga a revisar constantemente nuestras predicciones, pero también es verdad que no hay nada más libre que el futuro. Las variables son infinitas, de ahí la importancia de las imágenes. Una buena imagen fija un montón de variables, lo que ayuda no poco a la previsión. Modestamente, eso es lo que hacemos...

Una buena declaración de principios de mis dos amigos, extravagantes abuelos jubilados, a los que dejo en su tranquilo pasear por la playa.