lunes, octubre 26, 2009

Testosterona: los de Chévere en el Tantarantana Teatre de Barcelona

A raíz de una visita a Santiago de Compostela de naturaleza titiritera, tuve la ocasión de acudir a la Sala La Nasa de Santiago, una Sala Alternativa regentada por la compañía Chévere y con la que había colaborado en los tiempos del Malic, para ver su último espectáculo “Testosterona”, dirigido por Xesús Ron y protagonizado por Patricia de Lourenzo y Natalia Outeiro.

Debo decir que la obra de Chévere me encantó, por lo inaudito de la propuesta y por tratarse de una inmersión sin tapujos ni recato alguno en uno de los temas más candentes de la actualidad: la indefinición de géneros y la reivindicación de soberanía en la elección del mismo. Ver a Patricia de Lourenzo y a Natalia Outeiro salir disfrazadas de hombres, mientras tocan una la batería y la otra la guitarra eléctrica, hablando con un desparpajo de roqueros pasados de rosca, y presenciar como poco a poco se van transformando en lo que son, mujeres, las cuales reniegan de su condición y han decidido convertirse en hombres, es realmente una experiencia tan chocante como inaudita. Creo que aquí se violentan las convenciones con fórceps, abriendo sanos agujeros a la realidad, un verdadero alivio: aire fresco para respirar.

A destacar el trabajo de las dos actrices, realmente impactante. Sus caracterizaciones de hombres no tienen tacha y llegaron incluso a confundirme a mi en algunos momentos. Según parece, Patricia de Lourenzo ha recibido un premio a raíz de este montaje. En cuanto a Natalia Outeiro, actriz procedente del mundo del circo, se estrenó en el puro teatro de actor con esta obra. Un trabajo de creación colectiva dirigida por la dúctil mano de Xesús Ron.

Fue una alegría verificar que mis amigos de La Nasa siguen al pie del cañón, con propuestas tan iconoclastas e insurgentes como siempre. Podrá verse este trabajo en Barcelona el día 5 de diciembre, en la Sala Tantarantana. Un lujo de interpretación que espero no se lo pierdan los barceloneses.

Vean a modo de aperitivo y para ir salivando el corto que los de Chévere han colgado en Youtube, dónde Fran, el protagonista, cuenta su experiencia. En él realidad y ficción parecen confundirse, como me contaba el mismo Xesús Ron, al recibir muchos mensajes de personas afines a los personajes de la obra.



Para los que quieran experimentar en si mismos los efectos de la Testosterona tratada en su lado jocoso, teatral y participativo, pueden apuntarse al taller "Ser hombre por un día", que organiza Chévere en Santiago. Vean información aquí.

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miércoles, octubre 14, 2009

Regreso a la Barceloneta

(foto fpsurgeon)

















Mis obligaciones con respecto a los títeres, que me han tenido ocupado estos últimos meses con estrenos, funciones y viajes, han impedido que vea con regularidad a mis amigos de la playa, los adivinos de la Barceloneta. Decidí pues coger una bicicleta y acercarme al Club Natación Barcelona del que soy socio.

Me di cuenta de que ya habían inaugurado el Hotel Vela, causa de muchas protestas estéticas y ecológicas, y fue un placer meterme por las nuevas rampas que llevan a la parte trasera del hotel y ver desde allí el inmenso mamotreto construído por el arquitecto Bofill. Impresionaba verlo a ras de suelo. Igualmente me gustó la vista que se obtiene desde el hotel, una nueva perspectiva de la ciudad y de las playas de la Barceloneta. Y aunque doy la razón a los que se oponen al edificio, que incumple todas las leyes del buen gusto y de la costa española, las cuales impiden construir a menos de veinteycinco metros del mar, y por su falta de respeto hacia los socios del Club que le es vecino, debo confesar que me sentí como un niño ante un juguete nuevo, disfrutando de aquellas instalaciones recién estrenadas.

Encontré a mis amigos paseando por la arena mojada de la playa cerca del hotel, y me sumé a ellos, muy contento de saludarlos y de reanudar nuestras charlas sobre el presente y el futuro del mundo. Estaban como siempre muy joviales y animados a pesar de los más de setentaycinco años que ambos arrastraban consigo. Decía Mercadal:

- Rumbau, no sé por dónde habrás estado, pero por aquí las cosas siguen cambiando a unas velocidades de vértigo. Ya has visto el nuevo hotel, por el que sin duda pasarán celebridades del mundo entero, especialmente norteamericanas, dando aún más brillo y glamour a nuestra ciudad. Y por si no lo sabías, la crisis que hace uno o dos meses centraba todas las preocupaciones de la gente, ya ha empezado a desaparecer de los periódicos, que hablan de recuperación a diario, aunque nadie vea nada de nada por ninguna parte. Creo que aquí se ha efectuado un truco de los de magia de escenario, pues casi de un día para otro lo que estaba sobre la mesa dejó de estarlo, y no me extrañaría que un día de esos nos sacaran de la chistera nuevos conejos financieros ante nuestros ojos atónitos …

Reí con ganas la broma de Mercadal. Su amigo Bastides, muy serio, dijo:

- Tienes razón, Mercadal, ya sabía yo que eso de la crisis nos lo estaban vendiendo con demasiada alegría. Creo que todos han adivinado ya que la crisis es de esas que no acaban nunca, por lo que lo mejor es hacerla desaparecer, del mismo modo que el Guadiana hace con sus aguas, ocultándolas un trecho para dejarlas salir de nuevo cuando le viene en gana. La verdad es que habían llegado demasiado lejos con la multiplicación del dinero. Pero a la hora de buscar responsabilidades, ya has visto que no han pillado a nadie: los supuestos culpables siguen todos en sus puestos de combate, lo que demuestra que ellos mismos se lo han guisado y se lo han comido.

- Dicen que España será de los últimos países en salir a flote… -dije.

- Tonterías. Aquí unos cuantos deciden cuando y quiénes van a salir de la crisis y por lo visto ahora se las tienen con Zapatero que a pesar de sus esfuerzos de ortodoxia, ya sabes, rellenar los bancos con nuestro dinero y financiar a las empresas automovilísticas, no parece gustar a los mandamases. Como decía Mercadal, todo es un juego de ilusionismo. En este sentido, creo que el exministro Solbes sabía lo que se hacía al no hacer nada: ante una crisis que se presentaba como permanente, lo mejor es acostumbrarse a ella y dejarse de impostaciones melodramáticas. Algo que no casaba con el carácter de Zapatero, tan dado a los pequeños efectos mediáticos. Entonces, sus enemigos le urgían que hiciera cosas. Y cuando las ha empezado a hacer, le critican que las haga. Tonterías, Rumbau…

- Pero la crisis existe de verdad, ¿no? –les pregunto, sorprendido por sus palabras.

- Por Dios, claro que existe, pero hace ya muchos años que estamos en crisis o, al menos, así lo hemos visto nosotros, motivo por el que nos dedicamos a estudiar el Futuro buscando las alternativas al Presente.

En eso tenían toda la razón del mundo, pues desde que los conozco no han cesado de hablar de crisis y de transformaciones constantes de las sociedades.

- ¿Y seguís tan optimistas como siempre? –les pregunté.

- Sí y no. Es evidente que las cosas, aún yendo a mejor, van a peor. La globalización es un hecho incuestionable al que todos se van acostumbrando. El triunfo del capital como fuerza motora junto con la consolidación de los poderes económicos también parece irreversible hoy por hoy. Entretanto, el estado de guerra no decae y aunque a Obama le hayan dado el Nobel de la Paz, la belicosidad americana, bien defendida y auspiciada por todos los poderes mundiales, sigue tan campante en sus campañas de privatización guerrera. Y fíjate que China, la India, Brasil y la mayoría de los países emergentes, no hacen más que invertir en armamento. Por otro lado, las farmacéuticas han puesto a la OMS y a los estúpidos Estados de rodillas y parecen lanzadas a gobernar el mundo a base de pandemias y de vacunaciones masivas. El cuadro no puede ser más deprimente. Y sin embargo, algo nos dice que todo este entramado se está resquebrajando y se tambalea. Por suerte, lo novedoso todavía no es visible y así puede desarrollarse sin cortapisas inoportunas.

- ¿A qué refieres?

- A determinadas afirmaciones vitales que se producen por doquier y en los escenarios más recónditos e inesperados. Fíjate que no somos sociólogos sino futurólogos, y lo que digo, más que verlo, lo intuyo, todo hay que decirlo, pero las sensaciones son claras. Nosotros indagamos los acontecimientos mirando a la inversa: nos fijamos en las zonas y en los países de los que nadie habla, pues allí es dónde suceden las cosas interesantes. Piensa que los medios no están para informarnos sino para confundirnos. Y no es que tengan malas intenciones, pues todos son muy buenas personas, simplemente es que no pueden hacer otra cosa. ¿Lo entiendes?

- Más o menos… -le respondo, atónito por su planteamiento.

- Fíjate en José Tomás. ¿No lo ves como un síntoma claro de lo que te digo?

- ¿Pero qué tiene que ver José Tomás con lo que estamos hablando?

(José Tomás en la Monumental. Foto Guifré Miquel)

- ¿Acaso no es insólita una aparición como la suya, un genio tan inmenso de la tauromaquia, y además interesado en Barcelona? Ante las pretensiones prohibicionistas de nuestros políticos, la irrupción de este torero único puede dar al traste con sus políticas de embrutecimiento infantilizado de la población, pues no de otra manera se puede calificar la que se practica en nuestra ciudad. Y en los toros, el vacío de la muerte mostrado en toda su crudeza y con el arte de Tomás, es capaz de romper las filigranas bienpensantes de nuestros hipócritas moralistas.

¡Vaya con Bastides!, pensé. Me encantaba aquel viejo enardecido en la defensa de sus puntos de vista que ejercía siempre desde posiciones tan iconoclastas.

- Sí, Rumbau, el mundo está cambiando pero para verlo hay que cerrar los ojos a los aludes de información que nos llegan de todas partes. Fíjate que nosotros casi no miramos la tele y tampoco tenemos Internet, aunque sí leemos los periódicos al mediodía en el Casal de Viejos, por eso estamos en mejores condiciones de ver lo que otros no ven. ¿Lo entiendes?...

Tengo que confesar que sus razones me dejaron sin habla. Y viendo que ya era hora de irse retirando, me despedí de ellos prometiéndoles que acudiría sin falta en los días siguientes.

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viernes, octubre 09, 2009

Gripe A, pánico inducido.

Querido bloguero,
te remito al video de la médica Teresa Forcades, que estos días se está propagando, porque en él se desvela con claridad una operación de pánico inducido que responde a puros intereses económicos de las farmacéuticas. Que los Estados y las clases médicas -no todos, menos mal- se resistan a racionalizar el caso y a desmontar la operación es harto preocupante. Se insiste en que se trata de una pandemia, cuando la gripe normal supera con creces la pretendida peligrosidad de esta nueva gripe.

Enlace del video: http://vimeo.com/6790193

miércoles, septiembre 30, 2009

Artículos sobre el viaje a México.

A raíz de mi viaje a México para actuar en el Festín de los Muñecos de Guadalajara (del 28 de agosto al 14 de septiembre), he escrito dos artículos de contenido titiritil que se han publicado en Titerenet. Los interesados en leerlos, los encontrarán en los siguientes links:
- Festín de Títeres en Guadalajara, México.
- San Miguel de Allende. Encuentro con Mónica Hoth.

miércoles, agosto 26, 2009

Los reportajes de Alfonso De Lucas Buñuel

A los blogueros interesados en temas titiritiles y barceloneses (en cuanto a determinados aspectos de cultura no oficial), les recomiendo los reportajes filmados realizados por mi amigo Alfonso De Lucas Buñuel, a los que yo he ido poniendo letra en la revista Titerenet. He aquí los enlaces de los dos últimos publicados:

- Marionetas del Rajasthán en la Casa-Taller de Pepe Otal



- Marionetarium: el Teatro de Marionetas de Herta Frankel y el Tibidabo



Verán en sus imágenes una visión particular, siempre apasionada y fiel a la realidad que se quiere mostrar, con un estudiado refinamiento en el estilo, que el cineasta consigue trasladar a la cámara y luego en el encadenamiento fílmico a través del montaje.

Para los interesados, les remito al canal Lo Empecinad, dónde suele colgar sus películas Alfonso De Lucas Buñuel. Cuenta con excelentes videos y en el apartado de Favoritos, una verdadera Filmoteca de grandes maestros del cine y del jazz.¡No se lo pierdan!

sábado, agosto 15, 2009

Reportaje sobre la exposición de las marionetas de Mariona Masgrau en San Sebastián

Los interesados en ver imágenes de la exposición de marionetas de Mariona Masgrau, que está en estos momentos en las Salas Boulevard de la Kutxa de San Sebastián, organizada por el TOPIC (Centro Internacional del Títere de Tolosa), pueden verlas en este video que adjunto.

De nudos, crisis, y los vaivenes del Tiempo

(el Hotel Vela, foto sacada de Gay Cat)

Hacía días que no veía a mis amigos de la playa, los futurólogos Bastides y Mercadal, ambos dedicados a pensar el futuro y, sobretodo, a imaginarlo, sobre bases desde luego científicas desde el punto de vista de la ciencia astrológica, que es la ciencia pacticada por Mercadal. En cuanto a Bastides, sus visiones proceden directamente del futuro, como él mismo no se cansa de repetir, lo que le otorga veracidad perceptiva, aunque por ello mismo se mantenga en lo subjetivo, sin menoscabo del interés de las mismas, por supuesto.

Los encontré al final de la playa, allí dónde una valla metálica separa la zona nueva del hotel recién construído, mamotreto de mucho vidrio y acero con forma de vela. Comentábamos la desfachatez de las autoridades portuarias, que no dudan en saltarse las leyes bajo el amparo de no se sabe qué excepcionalidad, como es construir un negocio privado a dos palmos del mar sin distancia alguna de respeto al dominio público establecido por la ley.

- ¿Os molesta mucho el hotel? –les pregunto consciente de que para ellos, que pasean a diario por la playa, aquella irrupción arquitectónica puede llegar a ser traumática.

- Mira, Rumbau, te mentiría si dijera que si. Claro que es algo bastante horrendo aunque de lejos sea bonito. Y, desde luego, establece un antes y un después. Hemos perdido esa parte extrema y salvaje de la playa, lo único que quedaba de Barcelona aún sin urbanizar. Ahora las luces llegan hasta tu Club y cada vez será más difícil esconderse para hacer algo malo o simplemente oculto, eso es cierto. Pero también es verdad que hemos ganado un paseo. Fíjate que en eso ocurre como con la vida misma, que los tiempos van hacia adelante y hacia atrás: avanzamos en una cosa y retrocedemos en otra. Pero así avanza el tiempo, con vaivenes que establecen ciclos y ritmos, pues por algo pertenecemos a la biología, que se rige por los ciclos de vida y muerte.

- Vaivenes… -interviene Mercadal, que escuchaba a su amigo con mucha atención– ésta es la palabra, en efecto. Hacia adelante y hacia atrás. ¿Y sabes qué significa eso? Pues que así los tiempos se cruzan entre si y, lo que aún es más importante, “se anudan”. Pues no otra cosa hace el tiempo cuando avanza y retrocede de esta manera. Nosotros nos desesperamos porque así no hay despegue hacia adelante, como si el tiempo dudara constantemente entre sus direcciones. Pero en realidad, lo que se está haciendo es un nudo enorme, un nudo de posibilidades que se esbozan en una dirección u otra, de líneas de progreso y de retroceso, de vanguardia y de conservadurismo, las cuales se neutralizan al cruzarse y se enredan entre si, formando un galimatías cada vez más complejo y embrollado. Pero cuidado, porque aquí se encuentra uno de los trucos del tiempo, que gusta de avanzar a saltos, tras pararse en esos nudos-embrollos que parecen detenerlo. Y sino, fíjate en los árboles y en sus ramas más largas, que nacen todas de gordos nudos en el tronco.

Bastides, muy excitado con las palabras de su amigo astrólogo, saltó al acto para decir:

- ¡Es eso, es eso!, y este embrollo crea este vacío enorme que parece atenazarnos, ese vacío que tapa lo real y oculta sus significaciones. ¡Pero es gracias a este vacío que podemos ver el futuro! ¿No lo entiendes?... Se trata de un vacío en realidad muy cargado de posibilidades infinitas que esperan ser resueltas y liberadas. ¡De estos nudos que todo lo lían, el resultado es un todo embrollado que es una nada repleta de vida y de energía!

Se hallaba casi en tránsito Bastides inspirado por sus propias palabras. Mercadal, quizás más atrevido en sus teorías pero menos dado a las iluminaciones futuristas, intervino al cabo de unos minutos de silencio:

- La crisis, la santificada crisis de nuestros días, ¿qué es, sino un enorme nudo dónde el vaivén de los procesos parece el nunca acabarse? Es el tiempo, que se enrosca sobre si mismo con ganas de explotar. Fíjate que se llegó al descalabro tras el delirio especulativo de los financieros. Se cae el sistema y lo levantan de nuevo con promesas de regulación y de cambio en el funcionamiento de la cosa. Y de pronto, los periódicos ya están hablando de recuperación. ¿Han cambiado algo? En absoluto. Tal vez simularán más regulación, como la que ejerce el Banco de España, se dice, modelo de transparencia y eficacia… Pues vamos arreglados. Vaivén, eso es lo que hay, hacia adelante y hacia atrás, se avanza en las soluciones, y se retrocede en la eterna repetición de lo mismo. La crisis es el nudo que resulta de tantos vaivenes que no paran de cruzarse, no sólo en las finanzas sino en todos los aspectos sociales y políticos. Y por eso el actual vacío, pues como bien dicen los físicos, el nudo es la antesala del vacío, allí dónde se fragua lo nuevo. Claro que podría hundirse sobre si mismo sin llegar a crear nada, a la manera de los famosos “agujeros negros”, pero hay que ser optimistas. Y fíjate, Rumbau, que el nudo es tan colosal, me refiero a la crisis de crisis en la que nos hallamos, que si algo nuevo debe salir del él, lo hará de un modo frenético y disparatado en proporción al grosor del nudo, del mismo modo que en los árboles, a grandes nudos corresponden largas y potentes ramas. Lo que, desde luego, dificulta mucho la pronosticación, que es nuestro anhelo casi diría “profesional”, aunque para eso está la astrología, que como muy bien sabes, se salta a la torera los ordenamientos de la lógica habitual, indispensable para ver el futuro…

- ¿Y no os da miedo esta potencialidad de cambio de la que estáis hablando? Si tan gordo es el nudo y la explosión resultante, lo que salga puede depararnos no pocas sorpresas desagradables… -les pregunto algo asustado por sus palabras.

Fue Mercadal quién volvió a tomar la palabra, contestando del siguiente modo:

- Evidente. Fíjate en el “nudo gordiano”: se resolvió con la aparición del genio militar de Alejandro. Aquí está el peligro. Pero ten por seguro que el nudo va a resolverse. Cuánto más tarde en su solución, es decir, cuánto más dure el vaivén del tiempo sobre si mismo, girando los humanos una y otra vez sobre lo mismo, más impactante será la salida –dicho en otras palabras, más bestia será el Alejandro de turno-. O tal vez estemos de suerte, y en vez de Alejandro, nos toque esta vez “Alejandría”, en su acepción de arquetipo de ciudad sabia y culta. En este sentido, fíjate en la importancia de anticipar las soluciones y trabajar como si se estuviera ya en alguna dirección. De este modo se abren surcos en el embrollo del espacio-tiempo contraído que es el nudo. Si sólo se dejan activas las inercias de los memos, en su significado vulgar de “idiotas”, acabarán prevaleciendo y nunca habrá salida al embrollo. ¿Entiendes?...

De cajón, pensé. Aturdido ante la clarividencia de aquellos dos ancianos, que se pasaban el día especulando y leyendo periódicos y revistas en la biblioteca del barrio, pensé que la imagen del nudo, que ellos habían sacado de algún artículo de divulgación de cualquier suplemento dominical, iba que ni pintado para la actual situación de embrollo en la que nos encontramos. Quizás la solución de la crisis no vendría tanto de los políticos, esos funcionarios de lo eternamente igual, como diría Bastides, sino de ancianos como mis amigos de la playa, capaces de escuchar los ruidos de la época y el barullo del Tiempo, mientras analizan con sutileza sus vaivenes y enquistamientos nudosos…

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miércoles, julio 29, 2009

Crítica de A Manos Llenas, por Conrado Domínguez.


Me he permitido reproducir en el Retablo de mi Blog la crítica a mi espectáculo A Manos Llenas realizada por mi buen amigo Conrado Domínguez. Dada la poca frecuencia de críticas a espectáculos de títeres, he pensado que ello me autoriza sobradamente a citarla, sobretodo cuando el contenido de la misma se inclina, como es el caso, hacia la benevolencia.


A Manos Llenas, de Toni Rumbau

Hacía tiempo que no veía ningún espectáculo de Toni Rumbau. La verdad es que, aparte de sus óperas y de sus libros, no conocía nada de su trabajo con las marionetas. Me habían hablado muy bien de A Dos Manos, mientras que de la obra El Doble y la Sombra me llegaron más bien matizaciones interesantes. Asistí pues con ganas, deseoso de cubrir este vacío respecto a un artista que conozco desde hace tiempo. Y la verdad es que quedé muy gratamente satisfecho.

No son los títeres mi especialidad, pero el espectáculo que presencié en el Pueblo Español de Barcelona resultó una total sorpresa. De entrada por la calidad visual de las sombras que surgen del retablo convertido en una caja que se ilumina por dentro. Mis recuerdos de la infancia se habían quedado con los típicos retablos opacos y algo casposos que esconden al titiritero de turno desde dónde mueve sus títeres, por lo general amables y muy domesticados, pues pertenezco a una generación que vivió ya en los albores de la corrección moralista en los espectáculos infantiles. Desconozco pues la tradición centenaria de los Títeres de Cachiporra que por lo visto es tremebunda y de una incorrección subida.

El espectáculo de Rumbau se adentra por estas vías de la tradición pero a su vez nos introduce en ellas mediante el calzador simbólico del teatro de sombras, a modo de contrapunto compensatorio. Pero lo más interesante para mi, fue ver como el retablo se hacía translúcido, mostrándonos con una estudiada sencillez sus interiores ocultos. Una sencillez casi ocultista, diríase, pues las manos del titiritero, de pronto convertido en mago alquimista, nos seducen y nos llevan al huerto con unos efectos visuales que a veces remiten al cine negro con sus juegos de cámara, y otras a una simbología de raíces ocultistas. Luego, los títeres rompen este espacio de poesía e imponen su lenguaje directo y desenfadado: Polichinela con su amigo el perro, y la hilarante escena con el policía.

Las sombras encadenan la nueva secuencia de títeres, introduciéndonos al Diablo, alter ego eterno de Polichinela, con el que ejecuta las clásicas luchas campales a estacazo limpio. Más oscura se pone la cosa cuando la Muerte aparece subida en un caballo y cruza todo el retablo siguiendo el ritmo del tambor. Tras las sombras, los títeres: una Muerte tremenda cuya tétrica figura sería capaz de levantar a un muerto de la tumba. Pero es obligación de Polichinela burlar a la pálida señora, y tras sus risas de vencedor, lo vemos enfrentarse a si mismo ante un espejo. De él saldrá una Polichinela misteriosa de nalgas blancas y desnudas. La escena del baile del personaje con su doble femenino es una de las más bellas de la obra, con una habanera como música de fondo que parece salida de una pianola de algún bar viejo de los de antaño…

Finalmente, regreso al tema de Polichinela: éste pone un huevo, es decir, se reproduce a si mismo. Lo deja en una cuna, bien acolchado por un cojín y un salvavidas marinero, y en compañía del perro, se despiden del público y del huevo.

Vuelven entonces las sombras. El registro simbólico se impone y Rumbau nos obsequia con una escena de alto voltaje poético, a la par sutil y melancólica, pues en ella los diferentes títeres van perdiendo su vitalidad atrapados por la mano del titiritero, que los convierte en unas simples siluetas, para alimentar la caja de las transformaciones. Y aquí es dónde vuelve a sorprendernos la obra: en vez de algún Polichinela pequeño, del cubo mágico –¡atención con la presencia del cubo en esta obra, una de las últimas obsesiones del autor!– sale una reducción abstracta del mismo retablo translúcido, provisto de un gong empequeñecido que suena con lacónica y ensoñadora cadencia zen…

Una obra que aúna vitalismo y sensibilidad filosófica, con ingredientes de magia teatral y de simbolismo alquímico. Y cruzándola con inusitada desfachatez, la risa despiadada de Polichinela que nos incita a la rebeldía y a la libertad.

Para concluir: un trabajo en el que Rumbau ha puesto de lo mejor de si mismo, con una agradecida contención en la forma y en el tiempo, a modo de fiel homenaje a uno de los oficios más antiguos del mundo.


Postdata. Fue un placer visitar de nuevo el viejo Pueblo Español: no lo vi tan viejo y me encantaron los aires decadentes y casi operísticos de sus escenografías arquitectónicas. Además, vi pocos turistas el día que lo visité y los que había parecían encantados de estar allí. Un añadido que sin duda ayudó al buen éxito de la jornada.

Conrado Domínguez

(Fuente: Con Voz Propia Mía, blog de Conrado Domínguez)

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Exposición de marionetas de Mariona Masgrau en la Kutxa de San Sebastián.

El pasado viernes 24 de julio se inauguró la exposición de títeres y marionetas organizada por el Centro Internacional del Títere de Tolosa en la Sala Boulevard de San Sebastián, el flamante centro de arte de la Kutxa. Se trata de una muestra de parte del fondo del futuro TOPIC, el teatro-museo que se inaugurará en noviembre en Tolosa.

La exposición ocupó las tres salas del Boulevard, siendo la tercera la dedicada a una representación muy bien escogida de las marionetas de Mariona Masgrau, fallecida en 2007. Para los interesados en saber más sobre la exposición, les remito al artículo publicado en Titerenet dónde comento la exposición así como el recorrido por la sala de Mariona.

Para leer el artículo, pulsar aquí.

(foto de Isa Albareda)

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lunes, julio 06, 2009

SIEMPRE EL OESTE, de Josep M. Romero.

Acabo de leer el libro de viajes o más bien, el libro de “La vuelta al mundo sin avión y sin mapa” de Josep M. Romero cuyo título real es SIEMPRE EL OESTE con un segundo subtítulo muy ilustrativo que dice: “Un viaje íntimo de catorce meses”. Tras el largo recorrido mental y geográfico que ha sido su lectura, tengo que decir que me ha gustado mucho.

Son un montón las virtudes y me limitaré a mencionar aquí las que más me han interesado como lector. De entrada, y creo que ello constituye una de las mejores cosas que pueden decirse de un libro, atrapa. Desde la primera página hasta la última, la lectura te engancha a la ruta seguida por el autor –se trata de un relato autobiográfico– de modo que el viaje emprendido, descomunal por su duración (catorce meses) y por las distancias recorridas (77.247 Km, según especifica el autor) se convierte en tu propio viaje, deseoso de ir saltando de país en país o de continente en continente, mientras los capítulos se van sucediendo uno tras otro. Una característica que denota oficio y un trabajo muy cuidado y meticuloso del texto, en el que no se ha dejado nada al azar, dosificando la información dada y los detalles del viaje con elaborada contención.

He aquí una segunda virtud, al menos para mi, que se desprende de la anterior: el libro es una perfecta anticipación de lo que en un futuro se llamará “conciencia planetaria”. El relato de Romero nos presenta una manera de percibir y de comprender el mundo que en realidad es nueva, pues responde a una visión global hasta hace poco inexistente, pero que cada día que pasa adquiere mayor predicación. De alguna manera, todo el ancho mundo es ya su propio país, como sucede a las personas que al conocer muy bien un lugar, se apropian del mismo. Claro que esto no es algo que se da, sino que debe conquistarse.

Creo que hay dos factores claves que permiten esta “apropiación”: por un lado la condición profesional del viajero Romero –guía turístico con más de treinta años de experiencia– y por el otro el hecho de viajar a través del mundo no como turista sino como un simple trabajador más junto a los otros trabajadores, sean marineros, pilotos de barco, ferroviarios, taxistas, otros viajeros o conductores de autobús que le acompañan, trabajo el suyo que no es otro que el de “dar la vuelta al mundo sin aviones y sin mapas”. ¿Un trabajo eso?, preguntará alguien. Pues sí, un trabajo tremendo cuyos entresijos y a veces duras condiciones el libro va desvelando página a página.

Quién desde joven se ha acostumbrado a viajar trabajando –como guía, en el caso de Romero, o como titiritero en mi propio caso–, ya nunca más puede hacerlo como un turista, porque el conocimiento de la realidad que subyace a su experiencia se lo impide. Consiste en una especie de estigma que el viajero no puede sacarse de encima, por mucho que lo intente. Un estigma que se nota en el libro de Romero y que constituye sin duda una de las claves de su atractivo: en la lectura no viajamos a la manera de los suplementos dominicales de los periódicos sino como realmente lo hace quién tiene la necesidad de hacerlo. Una necesidad que pertenece a la esfera privada del autor, pero de la que nos hace indirectamente partícipes al compartir con nosotros su actitud y su peculiar percepción de las cosas. Desde luego, hay pistas: como la insistencia en la figura del “expatriado” para referirse a los que van deambulando de un lugar a otro sin rumbo fijo ni parada asegurada. Romero es sin duda uno de estos “expatriados” cuya patria propia, por muy querida que sea, se le ha quedado pequeña o tal vez “extraña”, motivo por lo que siente la necesidad de ampliar sus referencias. ¿Y qué mejor que considerar el mundo entero como su propia casa? Esto se dice rápido, pero tenerlo de verdad requiere tesón y esfuerzos grandes. De ahí esa necesidad de abrazar físicamente el planeta, de darle la vuelta, paso a paso y kilómetro a kilómetro, a ver si de una vez te apropias de él y el expatriado puede seguir siéndolo pero con la certeza íntima y secreta de que en realidad ya tiene una patria nueva: el mundo entero.

(J.M.Romero en Laos)
Tal es, a mi juicio, el gran atractivo y la gran ambición del libro de Romero. Este anhelo insufla el texto de principio a fin sin que aparezca en ningún momento explícito, y es lo que nos seduce ya desde las primeras páginas. El tono intimista del libro permite que estos anhelos y estas necesidades subyacentes salgan a la luz, a través de las actitudes de escepticismo del narrador, de la percepción realista, de su pereza ante las visitas de obligación turística, de espontánea curiosidad por las personas pero también por las ciudades, los bares, los restaurantes, los hoteles, los barcos de carga con los que viaja, o por los mismos amigos a través de los que va jalonando el viaje. La relación que establece con los lugares es de atracción o rechazo, de familiaridad o de extrañeza, es decir, relaciones que buscan ponderar los grados de pertenencia así como los mecanismos ocultos que los explican.

Como comprobará el lector que se interne en sus páginas, el libro está lleno de detalles, pero al no existir ninguna compulsión patológica del tipo “tener que verlo todo”, el narrador se permite seleccionar los detalles con la mirada de la necesidad del viajero, que son las pinceladas que componen los frescos del viaje, con sus ciudades, sus mares paradisíacos o amenazadores, sus paisajes deslumbrantes, sus sorpresas de todo tipo. Frescos que surgen espontáneos y concisos, casi escuetos, justo para dejarnos el sabor en la boca y las ganas de saber más.

Curioso como la emoción del relato aumenta al adentrarnos en Asia, dónde el autor tiene unos profundos vínculos que proceden de su juventud. Pesan aquí los viajes iniciáticos de los años sesenta y setenta, cuando los jóvenes europeos se lanzaron a recorrer las latitudes asiáticas antes de que el avance de la modernidad y sus terribles secuelas deje fuera de los circuitos a algunos países de la zona, como Afganistán, Pakistán o la bella Cachemira. Hay constantes alusiones nostálgicas a aquellos años, en los que el autor llegó hasta lo más extremo de los Orientes. Y se nota, especialmente cuando al llegar a Tailandia, y más tarde a Laos, dice sentirse como en casa. También la India está presente, aunque no figure en el trayecto del viaje: un lugar querido y conocido, que las circunstancias del momento no juzgan oportuno cruzar.

Necesita el autor la familiaridad del lugar que uno ya se ha apropiado, pero a la vez la extrañeza de sumergirse en una cultura y una lengua distintas, mientras el inglés, el idioma de las viejas canciones de rock, se instaura como sólida y amable lengua franca. El contraste con sus impresiones en Latinoamérica es fragante: allí, dónde la cultura y la lengua son tan cercanas, la tensión social, humana e incluso diría geográfica, lo distancian del lugar: demasiada cercanía descarnada e impúdica. En cambio, en Extremo Oriente, la distancia de lo extraño se convierte en el cojín de apoyo desde el que poder acercarse a sus realidades, por muy duras que algunas de ellas sean.

Puestos a entrar en los detalles, me gustó mucho la parte china, pues en ella Romero nos sitúa con muy buen ojo respecto a este país tan grande, tan presente y a la vez tan lejano de nosotros. Sus descripciones tienen la agudeza del estilete y son una preciosa guía para orientarse en estas latitudes. También los episodios con los “amigos” destacan en la obra: desde el encuentro con su viejo conocido Carles en Brasil, con escenarios y secuencias que nos recuerdan al mismísimo Conrad, a los sucesivos encuentros que van surgiendo por las ciudades del mundo, momentos mágicos y entrañables que son agradecidos altos en el camino, en los que de pronto se aclaran muchas de las claves del lugar visitado.

En definitiva, recomiendo mucho la lectura de SIEMPRE EL OESTE: encontrará el lector en él un libro honesto de viajes, que surge de la necesidad y que alcanza en su misma realización los objetivos perseguidos: hacerse con una idea propia y cabal de la ancha casa planetaria en la que vivimos.


Nota: SIEMPRE EL OESTE está publicado en la Colección Heterodoxos de la editorial Altaïr. La versión catalana aparece en la Col.lecció Ulyssus, de Brau Edicions. Para más información, http://www.jmromero.com/

martes, junio 23, 2009

Mobarak y la lucha del pueblo iraní.

Cuando hablamos de Pulcinella y de toda su familia europea, nos olvidamos a veces de un primo hermano suyo, lejano en la geografía y en la imagen, pero muy cercano en cuanto al espíritu y a la voz. Me refiero a Mobarak, el títere iraní de cara negra y vestido rojo.

Viene a cuento hablar de Mobarak por la simpatía que está despertando en todo el mundo la revuelta popular de la calle iraní contra el cínico pucherazo protagonizado por Ahmadineyad, el aún no confirmado presidente del país. Es realmente emocionante y pura inyección de optimismo ver a un pueblo enfrentarse por las bravas, sin armas y sin partidos políticos al uso, a todo el aparato represivo de un régimen brutal y teocrático. Bien es verdad que la revuelta se sustenta en la división existente en el mismo seno del poder. Pero sin el empuje de la calle, nada se movería en palacio.

Como las mujeres y los hombres que pelean estos días en Teherán, Mobarak es también un rebelde que representa a las clases populares de la sociedad y que sabe muy bien cómo enfrentarse a la autoridad. Claro que su táctica es la de actuar solo, pues por algo es un héroe a la manera antigua: se le permitía su loca rebeldía porque era uno y así se distinguía de los demás. Por eso habla con la lengüeta, como sus primos los Polichinelas de Europa, una manera de diferenciarse y de afirmar que en realidad su voz proviene de algo que está más allá de lo humano. Su singularidad lo salvaba del tirano, que se reía de sus bravatas. Era una perfecta válvula de escape de los que sufrían los abusos del poder pero no podían ni rebelarse ni tan siquiera expresar su malestar. Para eso estaba Mobarak.

Y de pronto, vemos emocionados como el espíritu de Mobarak se ha encarnado en una gran parte de la población iraní, que sin miedo alguno, ha salido a la calle para afirmar su dignidad y exigir la anulación del colosal fraude con el que el régimen los ha querido engatusar. En vez de la lengüeta, la voz sumada –o el silencio a veces– de miles y miles de personas que reclaman lo que es suyo: el voto y la dignidad. El sudor y el humo de los disparos les cubre de negro la cara, como Mobarak, y el vestido rojo del personaje es el vermellón trágico de la sangre derramada estos días.

Se dice que Pulcinella, nacido en el Renacimiento, representaba el espíritu libertario e individualista que en la época empezaba a implantarse en las ciudades italianas. Un espíritu que no tardaría en expandirse por toda Europa, como lo hizo la famosa máscara napolitana, a modo de jocoso mascarón de proa de las libertades, desdoblándose en sus primos y hermanos (Polichinelle, Punch, Don Cristóbal, Petrushka, Lazlo…). Hoy, este espíritu, eterno e inquietantemente vivo, al que la sociedad de consumo ha intentado con bastante éxito domesticar, renace ya no en simples individuos sino en poblaciones enteras, consciente de que los poderes no pueden con el anonimato de la calle.

Sí, Mobarak muere y revive en la lucha iraní por nuevos espacios de libertad. Como titiritero que soy, le deseo larga vida y éxito en sus renovadas aventuras.

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lunes, junio 15, 2009

Elecciones en Irán.

(Persépolis)

Encontré a mis amigos de la playa el otro día muy excitados. Conociéndoles como les conocía, supuse que estarían comentando las elecciones en Irán, dónde las últimas noticias daban la victoria a Ahmadineyad, con protestas de los partidarios de Musavi, el candidato reformista.

- ¿Estáis escandalizados por la manipulación habida? –les pregunté nada más verlos.

- Desde luego, parece que hubo pucherazo en Irán, pero la verdad es que estábamos hablando de otra cosa –contestó Mercadal al verme llegar.

- Vaya –exclamé–, ¿qué otros temas os han llamado la atención?

- El discurso de Netanyahu, el primer ministro israelí. Ya sabes que estamos en plena guerra de discursos. Primero fue el de Obama, y hoy nos llega el de Netanyahu. Deben entenderse como misiles lanzados a la opinión pública, provistos de múltiples cabezas publicitarias, pues van dirigidos a una variedad de públicos impresionantes. Mientras el de Obama se dirigía al mundo entero, y muy en concreto, al mundo de la región de Oriente Medio, el del míster israelí tiene un radio de acción mucho más limitado, atrapado como está por las exigencias del público patrio, que exigen oir lo que quieren escuchar. Visto así, comprenderás que los resultados de ambos misiles han tenido efectos bien diferentes. Mientras el primero se alzaba todo lo alto que le era posible, expandiendo sus efectos por los cinco continentes, el segundo ha tenido una altura más bien escasa, de modo que su acción no ha salido del marco local, para desesperación del emisor. El marco también ha sido diferente: una universidad de Cairo para el discurso de Obama, la más reputada del mundo islámico, y la Universidad de Bar Ilan, una “cueva integrista” como la han calificado los medios, para el de Netanyahu. O sea, el primero se atreve a pisar terrenos “enemigos”, mientras que el segundo se atrinchera en casa con los suyos. Mucha debilidad es la que muestra el premier israelita. En esta guerra de misiles conceptuales, se da la terrible paradoja de que una de las partes implicadas, la palestina, al no tener misil alguno que disparar, por carecer de ellos, se ve obligado a identificarse con el misil americano, lo que da al asunto rasgos casi de sainete. Buena jugada la de Obama, al situarse en un centro negociador que hacía tiempo los EEUU habían perdido. En este sentido, no estaría mal que los palestinos emitieran su propio discurso, aunque fuera pequeño. Lo que demuestra la poca categoría del Rais de Ramala, paralizado por sus contradicciones.

- Pero la jugada de Obama puede irse al garate con la victoria del impresentable Ahmadineyad en Irán –les digo, con el interés de situar a este país en la conversación.

- Desde luego, hubiera sido mucho más fácil ritualizar un encuentro con Musavi, si éste fuera el ganador, pero esta victoria del ultra iraní, por mucho bombo y platillo que le den, puede que se convierta en una victoria pírrica.

- ¿Qué quieres decir? –le pregunto.

- Pues que tarde o temprano veremos el inicio del fin. Irán no es un país cualquiera que se deje amedrentar así como así. Los persas son un pueblo antiguo y sólido, muy sólido, y toda esta juventud que busca desesperadamente aire para respirar, no se dejará pisotear por dictadorzuelos de tan poca monta como Ahmadineyad. Es evidente que éste intentará mantener sus posiciones internacionales que tan buenos resultados le han dado hasta ahora, pero verás como irá perdiendo fuelle. No es lo mismo gobernar con mano de hierro un país controlado al cien por cien, que un país cuyas bases sociales y urbanas empiezan a desmarcarse del poder. Y eso es lo que está pasando. Puro relevo generacional y la inercia de un país que siente orgullo de si mismo, de su pasado y de su cultura presente y futura.

- Pero el régimen de los Ayatolás está muy bien sujeto –le digo convencido de que pecan de optimismo.

- ¿Me puedes decir qué futuro pueden proporcionar esos curas ultras y retrógrados a sus juventudes? Lo que quieren es anclarse en el pasado, no salir de los principios inamovibles de su revolución islámica, y mantenerse en el poder. Pero en cuanto empiecen a surgir nuevos discursos de futuro en la región, verás cómo cambia la cosa.

- No acabo de entenderte, Mercadal.

- Estamos en un momento crucial en el que o se va hacia delante o te quedas atrapado en estructuras caducas que sólo llevan a la miseria. Los países de la región lo saben y empiezan a inquietarse profundamente. Veremos cambios que nos van a sorprender, Rumbau. Obama ha sido el primero en lanzar una clara oferta de futuro. Los demás no se van a quedar a la zaga. Verás cómo en Irak empiezan a salir voces nuevas, y en Líbano Hezbollá ya debe estar pensando en cómo reciclar su discurso, si no quiere quedarse en minoría. Y lo mismo Hamás en Gaza. Pero si hay algún país en la región con capacidad de crear futuro, aparte de Turquía, ése es Irán, no sus actuales dirigentes, sino sus ciudadanos y juventudes más despiertas. Y en cuánto surjan los primeros brotes de discursos de futuro, te aseguro que no habrá régimen de Ayatolás capaz de resistirlos. Y por una simple razón: verán en ellos su propia tabla de salvación. La derrota de Musavi y sus seguidores es un paso importante en esta dirección. Espero que no hagan falta muchas más derrotas, pero el proceso ya está en marcha.

- ¿Pero ahora qué va a pasar? –les pregunto, aturdido de tanto optimismo.

- Pues el tira y afloja de siempre, con sus picos altos y sus picos bajos. Una victoria de Musavi en Irán hubiera sido un regalo demasiado bonito a Obama. No se lo podían permitir los Ayatolás ni las fuerzas resistentes de la región. Y Obama lo sabía perfectamente, la victoria de Ahmadineyad estaba cantada. Pero por ahí se empieza. La nueva apisonadora americana se acaba justo de poner en marcha. Y juraría que ésta tendrá mejores resultados que la de Bush padre e hijo. Fíjate que la única manera de enfrentarse a ella es construyendo sus propios discursos de futuro. Turquía ha indicado el camino y te aseguro que Irán le seguirá en breve. Por cierto, que Israel está muy cojo en futuros, lo que debería preocuparles. En fin, las batallitas de los voceros darán todavía de qué hablar y producirán una buena cantidad de muertos, pero empiezan a ir de bajada. Tiempo al tiempo, Rumbau….

Los dejé convencido de aquel optimismo tenía más de senil que de racional. Pero por dentro, pensé que ojalá dispusiera yo de un entusiasmo por el futuro parecido al de los dos viejos futurólogos…

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martes, junio 09, 2009

El Discurso de Obama y las Elecciones Europeas.

Aprovechando el buen tiempo y la tremenda actividad política de los últimos días, decidí ir a la playa para charlar un rato con mis amigos futurólogos. Estaba ansioso por saber sus opiniones, que siempre suelen ser originales y sorprendentes.

- Bueno, ¿qué os han parecido los resultados de las últimas elecciones europeas? –les pregunto a bocajarro.

- La verdad, Rumbau, es que nos ha sorprendido la fuerte abstención de Cataluña. Me lo esperaba en parte, pero no tanto. Se cumple así lo que venimos pronosticando desde hace años: la profunda españolización de Cataluña, que coincide con la profunda catalanización del resto de España.

- ¿A qué te refieres, Mercadal? –pregunté sorprendido por esta salida.

- ¿Te acuerdas cuando Cataluña era el modelo europeísta del país, la región más avanzada, politizada y enterada? Pues fíjate a lo que hemos llegado: ¡un récord casi europeo de abstención! Incluso Galicia, tan amante de la indiferencia política, nos ha avanzado en estas elecciones.

- ¿Y te preocupa la cuestión?

- En absoluto. Aparentemente es una señal de decadencia, pero en realidad es un claro signo de madurez que ahora nos puede dar mala prensa, pero que a la larga será beneficiosa. El tema es el siguiente: cuánto antes se comprenda que los actuales partidos, tal como están configurados, no sirven para gobernar más allá de los dos o tres años vista en que basan sus tácticas, antes podremos mandarlos al quinto pino, ¿no te parece?

Bastides, que hasta entonces no había intervenido, tomó la palabra para decir:

- Tienes toda la razón del mundo, Mercadal. He aquí uno de los principales problemas de nuestras democracias: su incapacidad de pensar el futuro. En vez de encararse a la complejidad aceptando el envite de la responsabilización del presente respecto al futuro, optan por la improvisación, lo que significa no plantearse jamás las decisiones importantes de cambio con visión estratégica.

- ¡Caramba! –exclamo admirado de la sagacidad del futurólogo.

- Es un asunto que conocemos de sobra, pues ya sabes que el futuro es nuestra especialidad. Y es realmente alarmante ver que las cuestiones estratégicas de largo alcance no interesan a nadie. Tenemos todas las crisis estallando en nuestras narices, que si el clima, la polución, el deterioro de las ciudades, la economía, el sistema financiero, los bancos chupasangre, el problema energético, la educación, la biodiversidad en peligro… Y en vez de pensar con visiones de complejidad y estrategia a largo plazo, los políticos sólo miran cómo ir tirando sin que les echen al tercer día. ¿En qué estarán pensando?

- En el poder, Bastides –le digo.

- Sí, pero es de ciegos no darse cuenta que el poder no aguanta los tirones de la complejidad. Es como querer cruzar el Atlántico subidos en un bote: duraremos dos días, pero a la primera ola gorda, nos vamos todos a pique. Sobretodo ante la actual marejada histórica, de dimensiones huracanadas. Es curioso que no comprendan la importancia de una planificación crítica y reflexiva. Y aunque sea ardua o incluso una tarea imposible, por lo menos intentarlo. Ya dicen los especialistas que hemos pasado de las certitudes a las conjeturas.

- Cierto, Bastides –dijo Mercadal–, y sabes qué te digo, que si la derecha ha ganado en toda Europa, es porque dispone de una cierta estrategia, mientras que la izquierda parece haber abdicado de tenerla.

- ¿Qué quieres decir? –le pregunto interesado por sus palabras.

- La derecha tiene una imagen clara de Europa: la quiere cerrada, cristiana, blanca, rica y limpia. En realidad sabe que es imposible, y que de escondidas habrá que dejar pasar a los inmigrantes para que los negocios funcionen y las arcas del Estado se llenen, pero guardarán las formas y harán creer a la gente que controlan la situación a base de poner más vigilancia. La izquierda, atemorizada por la pérdida de votos que conlleva una política de apertura respecto a la immigración, opta por callar o por hablar bajito, con lo cual se queda sin estrategia alguna. Y fíjate que sin un discurso claro y explícito respecto al futuro, es imposible despertar ilusiones y entusiasmos. ¿A qué esperan para crear un discurso de ilusión que incorpore Turquía, que busque el cruce norte-sur, que apueste por el mestizaje y las intersecciones creativas de todo tipo? Tenemos a toda la juventud europea que espera ansiosa este discurso. Es lo que ha hecho Obama en Estados Unidos: inventarse un discurso de futuro, creer en él y entusiasmar a la gente. Pero aquí, los que podrían hacerlo no se atreven. Hay miedo, Rumbau, un conformismo miedica carcome nuestros países y por eso gana esa derecha que vende lastres para anclarse en el pasado.

Tuve que reconocer que había gran parte de verdad en lo que decía el doctor astrólogo. Y ya que había hablado de Obama, le pregunté por su discurso en El Cairo.

- Ha sido más importante de lo que muchos creen. Y no es que seamos unos ilusos, simplemente se trata de reconocer que las palabras pesan más de lo que nos pensamos. Bueno, es evidente que siendo como es el Presidente de los Estados Unidos, lo que busca es mejorar y consolidar la posición de su país. Pero dando eso por supuesto, también hay que reconocer que las palabras fueron contundentes. Por de pronto, y volviendo a lo que decíamos antes, inauguró un discurso nuevo de futuro con la intención de integrar en él a toda la región, sin distinción de bandos ni religiones. ¿Y no es eso acaso lo que están esperando los jóvenes de esos países, atrapados por discursos tan pobres como los vigentes, que básicamente se reducen a dos: el todo vale para enriquecerse, o el sacrificio guerrero de la lucha a sangre y fuego? Fíjate como los primeros en responder a Obama han sido los de Al Queda, asustados de que este nuevo discurso les haga la competencia.

Nos quedamos callados, al comprender cuánta razón había en aquellas palabras.

- ¿Sabes qué te digo, Rumbau? Que el futuro está en manos de los que sepan inventárselo. Por eso nosotros trabajamos en nuestras visiones de futuro, pues no nos gustan las que existen y no hay nada peor que resignarse a lo que te echen. Y esto es algo que nos obliga a despertar la imaginación. Y los que renuncien a este derecho, deberán aguantarse y aceptar los futuros que les echen los Obamas de turno. Y ojalá los haya de buenos y sensatos como los inventados por el presidente americano. Pero lo propio será que cada cual trague con el tiranuelo que le toque, con sus míseros futuros de pacotilla, dirigidos en su mayoría al pasado y a la aclamación del jefe. Y sólo los que consigan edificar sus particulares visiones de futuro, con ganas de habitarlas y disfrutar de ellas, sólo esos sabrán lo que es la libertad, ¿no te parece?

Admirado por aquella afirmación libertaria de independencia, le di toda la razón del mundo. Caminamos en silencio, conscientes de que se habían tocados temas que iban más allá de las elecciones cortoplacistas y sus tácticas partidistas de supervivencia. Al sonar el himno del Club, me despedí de ellos, convencido de que había valido la pena charlar con mis dos amigos, los viejos futurólogos de la Barceloneta.

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jueves, mayo 21, 2009

Paseo por la actualidad.


¡Caramba!, me digo tras pasar una larga temporada cumpliendo con mis deberes de titiritero y descuidando los de cronista de la actualidad, básicamente al servicio de mis amigos futurólogos, que a diferencia de mi no han dejado de leer La Vanguardia ni de pasear a diario por la tan entrañable playa de la Barceloneta. ¡Cómo está el mundo!...

Los vi ayer y me pusieron al día de los asuntos más candentes. Decía Bastides:

- Mira, Rumbau, comprendo a los críticos que dicen que no hay que fiarse de Obama, evidente, les digo, los americanos van a lo suyo, pero cuidado, aquí hay un cambio geoestratétigo en ciernes, y será interesante ver hasta dónde alcanza.

- Ya sabéis mi escepticismo sobre el asunto … -les digo deseoso de conocer sus opiniones.

- Sí –continuó Mercadal–, el embrollo de Oriente Medio no puede estar peor y pretender encararlo de frente parece suicida, pero precisamente aquí radica la rareza del caso, que Obama se haya lanzado sobre el mismo de cabeza. Creo que la razón es sencilla: para ser sujeto activo en un embrollo, hay que estar metido en él. Y eso es lo que ha hecho Obama. Su antecesor se retiró sin más del tablero y lo dejó en manos de los halcones israelitas, para que hicieran de él lo que se les antojara. ¡Y a fe mía que lo han hecho! ¡Se han crecido cuál Goliats de cuento de terror! Ahora, la presencia de la diplomacia americana situada de nuevo en el tablero, y con perspectivas estratégicas distintas, cambia la situación.

- Entiende, Rumbau, que ésta no es una historia de buenos y malos, sino un juego de estrategias con diferentes enfoques. Es muy posible que los americanos fracasen en esta nueva planificación estratégica que busca calmar las aguas y defender sus propios intereses con un cambio del status de la región mediante la diplomacia y las buenas formas. En realidad, el empeño es parecido al anterior, que buscaba lo mismo pero manu militare. Con una gran diferencia: en aquella estrategia, basada en el principio de en mar revuelta, ganancia de pescadores, sus promotores tenían siempre las de ganar, pues el caos sólo engendra más caos, para beneficio de las empresas implicadas –seguridad, armamento, petróleo… Por lo tanto, la nueva estrategia, a diferencia de la anterior, puede descarrilar, lo que hace más improbable su éxito. Pero aquí está el reto y la grandeza del momento, y también la posibilidad de su triunfo, por la simple ley de la paradoja y de la razón contradictoria. Es tan obvia la facilidad del camino hacia el caos y el incendio de la región, que pretender de pronto tomar otra senda y cambiar el modus operandi parece cosa de locos por no decir un imposible. ¡Y es este imposible lo que le da más visos de éxito! ¿Lo entiendes?

- No mucho, la verdad… -les dije, contento de ver que llevaban sus razonamientos hacia los extremos que más me divierten.

- ¡La razón contradictoria, Rumbau! Sabes de sobra a lo que me refiero. Apostar a caballo perdedor, cuando el vencedor se ha crecido tanto en la victoria, que se pierde en su empacho de gloria. El mismo Obama y su llegada a la presidencia es un ejemplo de lo que digo.

Hizo una pausa Bastides, que aprovechó Mercadal para exponer sus ideas:

- Fíjate en el panorama: Israel desbocado en su viaje hacia la autodestrucción; Irán en pleno proceso electoral, en el que no hay que descartar que ganen de nuevo los ultras; los palestinos acogotados pero peleones aunque peleados; Líbano disimulando en una esquina y Siria en la otra; los países árabes del Golfo, Jordania y Egipto preocupados en mantener sus tronos y sin saber como contener a sus pueblos; Afganistán hecho trizas y Pakistán a punto de saltar por los aires. Arriba, Rusia dubitativa, desconfiada y guardando la compostura a la espera de ver cómo se resuelve la partida. Como colchones, Turquía a un lado, y en el otro extremo, India y China, deseosos de rebajar el islamismo extremista y necesitados ambos de que los corredores de petróleo no cesen de bombear. Llega Obama y se pone frente al descontrol israelita y frente a la grosería ultra iraní. Le apoya China, Rusia a medias, mientras India se lo mira. De Europa, fíjate que no hemos hablado, pues aún no cuenta, aunque el mosaico, salvo los incordiantes países del Este, está más inclinado hacia el acuerdo.

Caray, pienso. ¡Menudos estrategas están hechos mis amigos de la playa! Mercadal, que aún no había acabado, siguió del siguiente modo:

- El meollo del asunto es Israel. Hasta ahora, este país se ha visto a si mismo como pieza fundamental e indispensable de cualquier estrategia en la zona, mediante una política de acoso moral (la mala conciencia occidental hacia los judíos) y de acoso territorial (el dominio militar de la región). Pero en el ínterin, el mundo ha crecido: en el Oriente Lejano China se ha agigantado e India empieza a contar. Por abajo, Brasil hace sonar su voz, en conjunción con Sudáfica, todavía muy enana. Estos contrapesos, en una situación de crisis económica casi sistémica, pesan lo suyo, sobretodo cuando China es quién soporta la deuda americana. La pinza estratégica es clara: Obama busca en China y demás países emergentes el contrapunto que obligue a resituar el escenario de las fuerzas dominantes, buscando, cómo no, una situación preferente. El problema de la bomba atómica iraní es ridículo si lo comparamos con el belicismo israelita o con el volcán pakistaní. Habrá que mantener las formas, por supuesto, obligar a los iraníes a disimular sus logros, pero lo importante es torcer el brazo a los belicistas judíos, los únicos capaces de incendiar la región y disparar el caos. De ahí la importancia de los gestos de Obama: su entrevista con Netenhayu y su anunciado discurso en El Cairo, que todos esperan en candeletas: con ilusión unos y con pavor otros. El pulso es enorme, hay inercias militaristas de todos los signos sueltas y capaces de cualquier jugarreta. Y aunque el realismo nos inclina a pensar que ganarán los de siempre, Obama tiene todavía la flor en el culo y su prisa en visitar la región tiene que ver con la susodicha flor: recoger la ola de suerte antes de que se la traguen los contratiempos y los desastres. ¿Entiendes?...

Me quedé mudo ante un análisis tan certero y claro como simplista.

- Los críticos dicen que los objetivos de Obama son los mismos que los de Bush: asegurar el dominio americano. Cierto. Pero la diferencia es sustancial para los distintos pueblos que habitan en la zona. Pregúntaselo a los palestinos, a los libaneses, sirios o irakíes. Todos pendientes de la próxima hazaña bélica de los pirómanos israelitas. Estas poblaciones, sirios, libaneses, jordanos e incluso los irakíes, andan locos por dejarse de guerritas y empezar a hacer negocios, que es de lo que más gustan estos pueblos. Y con incendios, hay negocios, sí, pero sólo para unos pocos: la mayoría a chincharse y a emigrar. ¿Lo entiendes? Esta es la gran diferencia entre una estrategia y la otra.

- China juega, como has dicho muy bien, un papel primordial –interviene Bastides, siempre muy amigo de este gigante oriental.- La evolución de este país en los próximos años es crucial. ¿Has leído a Poch?

- ¿Poch? ¿Qué Poch…?

- El libro de Rafael Poch, quién fue corresponsal de La Vanguardia en China. Ha escrito un libro titulado “China, un mundo en crisis, una sociedad en gestación”. Uno de los libros más importantes de los últimos meses. Fundamental para entender la situación. Allí está el meollo de todo este berenjenal.

Desbordado ante semejante racha de datos y de entusiasmo, decidí preguntar a mis amigos futurólogos:

- ¿Y cuáles son en definitiva vuestros pronósticos?

Se callaron ambos, calibrando la gravedad de la pregunta, y finalmente contestó Mercadal, ante el silencio continuado de su amigo:

- El momento es crucial, como ha dicho Bastides. Estamos en la cresta de una ola que puede romper tanto en una dirección como en la otra. Un pronóstico claro es imposible a todas luces, y fíjate que nadie se aventura a decir nada sobre el tema, ni siquiera los entendidos se atreven con la crisis económica. Pero ya sabes que nosotros no nos basamos en análisis rigurosos sino en simples apreciaciones visionarias y en nuestras modestas luces y lecturas de periódicos. Lo cual nos empuja a la más irracional de las actitudes: ¡somos optimistas, sí señor, estamos convencidos de que todo va para bien, aunque aparentemente vaya para mal! ¿Lo entiendes? Y la razón es muy simple: puede que nos equivoquemos en el calendario, y confundamos los plazos de las entregas históricas, de modo que incluso puede que a Obama le pongan un petardo en el culo, lo que es bien posible, pero eso no haría más que retardar entre quince y veinte años nuestras predicciones, además de cambiar ligeramente el modus operandi de la Historia. La cuestión radica en cómo quiere finiquitar Israel su predominio en la región: si por las buenas o por las malas. Lo más seguro es que sea por las malas, lo que retrasaría el desenlace, pero nosotros pensamos que siempre hay una oportunidad y que la singular inteligencia de los judíos podrá más que sus instintos mitológicos de autodestrucción. La otra razón del optimismo es la cuestión espinosa de los “ases en la manga”: desconocemos los que tiene Obama, así como los que esconden los chinos, y los belicistas israelitas, por supuesto. Esta incertidumbre juega claramente a nuestro favor. Aunque los resultados saldrán pronto a la luz pública y entonces podremos corregir nuestras apreciaciones.

Con más de setanta años los dos, admiré el optimismo del que hacían gala, como si tuvieran por delante otros cincuenta años más para ver los resultados de sus predicciones. Con aquellas palabras los dejé y me dirigí a las duchas, pues el himno acababa de sonar en el Club y el hambre se me despertó de inmediato.

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lunes, mayo 04, 2009

El último Contador de Historias de Damasco

¿Contadores de Historias en el estilo tradicional? Pues sí, todavía existen en algunos países. Al menos en Damasco, la capital siria, dónde tuve la ocasión de viajar recientemente invitado por el Instituto Cervantes de Damasco. Su director, Pablo Martín Asuero, persona con una sólida formación en historia (ha publicado varios libros sobre Oriente Medio), fue el introductor de este encuentro.

Buen conocedor de mi interés por las artes de la palabra y de la imaginación, el mismo día de nuestra llegada nos llevó al café que hay detrás de la esplendorosa mezquita de los Omeyas dónde cada día, después de la oración de la tarde, interviene el señor Rashid Al Halak Abo Shadi, el último Hakaoati o Contador de Historias de Damasco.

(Pablo Martin Asuero, el señor Abo Shadi y Octavi Rumbau)

Sorprende de entrada la misma factura del café, de un kitsch hipérbolico y maravilloso, con la inaudita presencia de multitud de pajaritos cantarines encerrados en sus jaulas que deleitan a los parroquianos con sus subidísimos trinos. Todo ello en medio de una atmósfera cargada del humo de los narguilés y rodeados de imágenes y cuadros de todas las épocas y estilos inimaginables.

En el centro, apoyado en la pared, un asiento elevado de madera pulcramente trabajada, con una mesita para el cenicero y el vaso de agua, y otra de bronce para descargar en ella los golpes de espada, espera al Hakaoati que la ocupará. Cuando llegamos, el señor Abo Shadi fumaba tranquilo sus cigarrillos esperando la hora de empezar la función. Con él nos sentamos, pues Pablo lo conocía por haberlo contratado en anteriores ocasones para actuar en el Centro. Supe así que su hijo es uno de los pocos titiriteros de Damasco que se dedica al Karakoz, el teatro de sombras turco que solía representarse en los cafés de las principales capitales otomanas y que algunos esforzados marionetistas mantienen en vida. Tras intercambiar cordiales palabras, y no después de pedirnos unos narguilés para pasar la tarde, ermpezó su actuación.

Con la ayuda de un libro manuscrito que sostiene con una mano, el Contador de Historias va desgranando un episodio de la antigua épica árabe, que relata con gestos enfáticos y precisos, acompañándose de un sable con el que se dirige al público, con signos amenazadores unas veces, o con ruidosos golpes sobre la mesita de bronce, que sirve para galvanizar (y despertar) a la audiencia en los pasajes más dramáticos.

Aún sin entender un ápice de lo que decía, me dejé llevar por la vehemencia estudiada y medida del señor Abo Shadi, siempre repleta de ironía como sus ojos chispeantes delataban, al dirigirse sobretodo a los parroquianos habituales, con los que compartía secretas historias domésticas. Los extranjeros, la mayoría del público, seguíamos hechizados las palabras y los gestos de aquel hombre que encarnaba uno de los oficios más antiguos del mundo, anterior incluso al de los títeres, pues siempre se ha dicho que contar historias es la primera de las manifestaciones consideradas como propiamente humana.

(Columnas del Templo de Júpiter, en la entrada del Zook)

Aquel contacto con la tradición fue el primero de los encontronazos que tuvimos de realidades solapadas en el tiempo, tan propio en una ciudad como Damasco, considerada como una de las más viejas del mundo (con restos documentados del tercer milenio antes de Cristo). Cuatro son las capas más evidentes: la ciudad romana, la árabe medieval de los Omeyas, la otomana y la actual. Estas capas se cruzan constantemente a cada paso, pero dónde más sobresale la intersección es allá dónde termina la arteria principal del Zook: las imponentes columnas del Templo romano de Júpiter, construído sobre un primitivo templo arameo del siglo IX antes de Cristo, se levantan majestuosas ante la entrada de la Mezquita de los Omeyas construída a su vez sobre una primera Basílica cristiana. Debajo de aquel vaivén de épocas que se cruzan, se instalan los vendedores ambulantes, con sus reclamos coloridos y chillones, mientras los murmullos del gentío y los cantos de los almuacines llenan la atmósfera de una densa y palpitante vitalidad. A dos pasos de la mezquita, entretanto, el Contador de Historias se prepara para la sesión de la tarde.

A modo de complemento ilustrado, vean el pequeño video adjunto colgado en youtube.

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miércoles, abril 15, 2009

Próximo estreno de "A Manos Llenas"

El viernes 1 de abril empiezan las funciones en La Puntual de "A Mans Plenes", el nuevo montaje de títeres y sombras que estoy poniendo en marcha. Estaré en este pequeño y entrañable teatrillo los dos primeros fines de semana de mayo, con funciones los viernes, sábado y domingo, los días 1,2,3,8,9 y 10. Para información de los horarios, ver La Puntual.

Antes viajaré a Siria, del 21 al 27 de abril, invitado por el Instituto Cervantes de Damasco, para hacer dos funciones de "A Dos Manos": una en la misma Damasco, y la otra en Aleppo. Interesante viaje, durante el que tendré ocasión de conocer al colectivo de los titiriteros de Siria, así como a un país que desconozco.

Adjunto ficha del nuevo espectáculo así como alguna foto. Para más información, pulsar aquí. Ver imágenes de la obra filmadas por Alfonso De Lucas Buñuel pulsando aquí.

A Manos Llenas
Concepto, interpretación y dirección de Toni Rumbau

Títeres de Mariona Masgrau
Música: Octavi Rumbau
Coreografía títeres: Margarida Carbonell
Con la colaboración, las fotografías y los dibujos de Jorge Raedó
Vestuario títeres: Carmen González
Otros vestidos y Polichinela pequeño: Núria Mestres
Telas retablo: Raquel Bonillo
Asistencia técnica y escenográfica: José Menchero
Asistencia dramaturgia: Rebecca Simpson y Luca Valentino
Video promoción: Alfonso De Lucas Buñuel
Producción: La Fanfarra S.L.

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miércoles, marzo 25, 2009

Viento en popa a toda crisis.


Con este título resumo el estado de ánimo que se ha apoderado de la ciudadanía así como de mis queridos amigos de la playa, cada vez más excitados con la dichosa crisis que parece haberse instalado por las buenas y por las malas en nuestras sociedades y en el planeta entero.

Dice la enciclopedia Wikipedia:

“Crisis (del latín crisis, a procede a su vez del griego) es una coyuntura de cambios en cualquier aspecto de una realidad organizada pero inestable, sujeta a evolución; especialmente, la crisis de una estructura. Los cambios críticos, aunque previsibles, tienen siempre algún grado de incertidumbre en cuanto a su reversibilidad o grado de profundidad, pues si no serían meras reacciones automáticas como las físico-químicas. Si los cambios son profundos, súbitos y violentos, y sobre todo traen consecuencias trascendentales, van más allá de una crisis y se pueden denominar revolución.”

De “coyuntura de cambios” a “revolución”. No está mal. Lo comentábamos el otro día aprovechando esos días fantásticos de sol mientras paseábamos por la orilla del mar con mis amigos futurólogos. Decía Mercadal:

- Creo, Rumbau, que tantas advertencias de los analistas de que esta crisis es una suma de crisis y que va para largo o más bien que ha llegado para quedarse, están en lo cierto. Aunque lo más probable es que los chupones de siempre vuelvan a levantar cabeza y vayan a lo suyo, aprovechando el desconcierto y llevándonos a futuros colapsos todavía peores. Éste es por desgracia nuestro pronóstico, avalado por la inercia de las fuerzas dominantes, que siguen ocupando sus puestos de mando, pues a nadie se le ha ocurrido que habría que sacarlos de ellos y mandarlos al quinto pino.

- Así es, en efecto –remacha Bastides tras escuchar a su amigo astrólogo–, pero fíjate que ha habido aquí un factor sorpresa que nos ha dejado estupefactos, a Mercadal y a mi. Nosotros habíamos anticipado esta crisis mundial, pues por algo somos futurólogos y nos dedicamos a las anticipaciones. Pero lo habíamos calculado mucho más lejos, hacia el 2025 o 2030, confundidos e hipnotizados por la soberbia y el esplendor de los años anteriores. Y fíjate, ¡de pronto estalla ante nuestras propias narices una burbuja tras otra, en un efecto multiplicador impresionante! Nos hemos quedado de piedra, te lo aseguro, pues cuando algo así ocurre, sólo hay una respuesta: se ha cruzado el umbral. ¿Pero cuál? Aquí está el dilema. A veces pensamos que es el Umbral Crítico que nosotros situábamos hacia el 2090 y aún más lejos, cuando las cosas ya no tendrán remedio y los cambios deberían caer por si mismos. Pero la aceleración a la que estamos sujetos parece habernos pillado por sorpresa y a unas velocidades de vértigo, y la suma de una tal complejidad de crisis superpuestas podría disparar el mundo al susodicho umbral con una antelación apabullante. Aunque ya te digo que lo más prudente es pensar que si acaso hemos cruzado un umbral, todavía no es el definitivo capaz de conducirnos a una solución sin marcha atrás, es decir, con efectos mutantes en el orden social e histórico.

- ¿Pero de verdad os pensáis que hay soluciones sin marcha atrás en este mundo jodido? –saltó en aquel momento Corominas, un viejo gato del periodismo barcelonés a punto de jubilarse y que suele acompañarnos en nuestros paseos por la playa–. Ya me gustaría creer en vuestras ilusiones, pero muy me temo que por mucho que el mundo cambie, los humanos seguiremos siendo tan burros como siempre.

Mercadal, que gustaba mucho de discutir con el periodista, contestó:

- Corominas, el que tengas razón no implica que aciertes en lo que dices. Es evidente que las cosas cambian para que nada cambie, y viceversa. Pero cuando hablamos del umbral crítico no hablamos ni de personas ni de ilusiones, sino de hechos, que es otra cosa. Podemos equivocarnos, y sin duda así ocurre, pero los hechos son los hechos, aunque éstos estén ubicados en el futuro.

- ¡De cajón! –masculló Bastides con asentimientos de cabeza.

- ¡Ilusiones, Mercadal, no me quieras engatusar con palabras! –dijo Corominas estupefacto y soltando una carcajada.

- Hechos, insisto, hechos, todavía hipotéticos, pero bien definidos como tales. Piensa, Corominas, que hoy en día pensar los hechos es anticiparlos para allanar el camino que lleva a su realización. De ahí la importancia de nuestras labores de futurología. Y ten en cuenta el realismo que este compromiso nos obliga, pues mal iríamos si nuestras conjeturas no tuvieran el sostén de lo real y de lo posible.

Escuchaba con asombro y entusiasmo las filigranas verbales de aquellos viejetes que se tomaban tan en serio sus actividades adivinatorias y especulativas, y por las que sentía un sincero respeto. Dijo entonces Bastides, que se había quedado mirando al vacío o más bien la línea del horizonte, como si estuviera a punto de tener alguna visión de futuro:

- En verdad, en verdad os digo, que llamemos como llamemos al umbral cruzado, el mundo ha entrado en una fase de precipitaciones aceleradas que ya nadie podrá obviar. Y aunque el bendito Presidente Obama pretenda arreglar las cosas en su casa y en el mundo entero, como con tanto ahínco se afana, poco podrá hacer si no se adelanta a los hechos y los encara desde perspectivas de futuro, algo que intuye e intenta, pero que aún está lejos de asumir en toda su radicalidad. Y si acaso lo intentara, tampoco creo que le dejaran.

- ¿Crees entonces en el ocaso de los Estados Unidos? –le pregunto interesado en saber sus opiniones al respecto.

- Sí y no –contestó Bastides–. Por de pronto, son los únicos que han asumido la gravedad del asunto. Normal, al ser ellos los principales responsables. Creo que intentarán mantener el sistema de poderes intacto, y reformarlo en todo caso para obtener una mayor eficiencia del mismo. Tal vez incluso lo consigan a corto plazo, dadas las ansias que existen por lograrlo, pero dudo que la cosa dure. Por otra parte, hay que tener en cuenta que la capacidad de los USA en reformar el sistema es bien escasa. Demasiadas inercias e intereses en juego.

- Cierto, Bastides, y aquí es dónde entran otros actores en juego. Brasil, por ejemplo, un país en crecimiento y dotado de una perspectiva estratégica de primer orden. Su ministro de Asuntos Estratégicos -¿has visto en algún otro país un ministerio con este nombre?- piensa largo y en futuro, y no me extrañaría que sus ideas acabaran pesando en la región. Y sino, fíjate en los primeros pasos dados por Obama: reunión con Lula y acuerdos de cooperación estrecha entre ambas potencias. Pero os advierto que los cambios verdaderos no vendrán de los USA, ni de Europa ni del Brasil. Vendrán de Oriente, del Próximo y del Lejano.

- Conozco vuestras predicciones al respecto, pero nunca me lo habéis argumentado como para convencerme –dije al oir aquellas palabras que conocía de otras ocasiones.

- Las democracias occidentales están demasiado enamoradas de si mismas. Hay en ellas maravillas, cierto, pero fallan en lo esencial: la distribución de la riqueza y del poder. Por mucho que alardeen de división de poderes y de parlamentarismo, el sistema es de una injusticia apabullante. Los ciudadanos tienen derechos y deberes, pero los capitales se concentran bien lejos de ellos. Fíjate en nuestras ciudades. ¿Dónde se concentran hoy el poder y la riqueza? En los bancos y en las grandes corporaciones, con sus sueltos descomunales, y en las castas vitalicias de funcionarios y políticos. Los demás, todos dejados como mano de obra en la intemperie, con pocas posibilidades de entrar en los santuarios del capital y de los poderes. Y así no se llega a ninguna parte. O, más bien, se trata de una situación de estancamiento superlativa. Y si la cosa no se mueve, no cambia. Y si no cambia, se pudre y acaba pereciendo. Menos mal que tenemos la inmigración, que pesa cada vez más.

- De todas formas, no me negaréis que el Obama se está comportando con una energía inusitada –les digo yo.

- Sí, y nos admira su ímpetu. ¡Menos mal! Porque el panorama europeo no es nada alentador. Y el español, ¡qué desastre! Zapatero nos está saliendo rana. En vez de aportar ideas inteligentes y pensar en futuro, se empantana en tacticismos de tan corto alcance que parece un andar hacia atrás. Fíjate en este último desliz de la retirada de tropas de Kosovo.

- Sí, todo el mundo lo ha criticado como una pifia diplomática de mucha categoría.

- Desde luego –replica Mercadal–, es una pifia descomunal, pero lo de guardar o no las formas no es lo importante, sino perder el tiempo en asuntos del pasado como es lo de aceptar o no la independencia de Kosovo. Pocos hechos consumados hay tan consumados como el de Kosovo: ya pueden insistir los serbios y los defensores de la susodicha “legalidad internacional”. Aquello ya no hay quién lo tuerza. ¡Cómo si no hubieran suficientes muertos que lo avalaran! ¡Menuda pérdida de tiempo es detenerse en este asunto! Eso es anclarse en el pasado, y que la flamante ministra Chacón se haya enredado en ello me parece de una miopía atroz. La realidad se les escapa de las manos, y la crisis va a arrasar con este gobierno sin piedad alguna, si antes no cambian de rumbo.

- ¡Caramba! –exclama admirado Corominas.

- Sí, no está el horno para bollos –dice Bastides mirando al horizonte–. El futuro está a la vuelta de la esquina y nadie le presta atención. De ahí la responsabilidad que tenemos los futurólogos.

- Cualquiera diría que tenéis la solución a la crisis… -se ríe Corminas con sarcasmo.

- Desde luego que no, pero al menos hay cosas que sí están claras. Por ejemplo, esa alianza estratégica de España con Turquía. ¡Aquí sí hay futuro, y presente asegurado! ¿Por qué no insistir en ello? La ocurrencia tan ridiculizada de la “Alianza de Civilizaciones” esgrimida por Zapatero y tan estimada por Erdogan, y ahora sorprendentemente defendida por Obama, de pronto se ha convertido en la excusa perfecta para avanzar hacia desarrollos estratégicos que pueden alcanzar toda la región de Oriente Próximo y del Mediterraneo. ¿Os parece poco? Lo que Brasil hace en América, podría hacerlo aquí España. Moratinos conoce bien la zona y la presencia española en Líbano debería poderse aprovechar, así como el antiguo prestigio de nuestro país en el mundo árabe. Pero no hay aquí ningún Ministerio de Asuntos Estratégicos ni las luces de nuestros ministros parecen muy despiertas. Y con tonterías como la de Kosovo, todo puede irse al traste.

- Cierto, Mercadal –dice Bastides entusiasmado con las palabras de su colega astrólogo–, Zapatero tenía aquí una oportunidad de oro, pero si se carecen de ideas, no hay estrategia que valga. Y me extraña, pues bien supo rodearse de ideólogos y pensadores de renombre internacional durante las elecciones. Por lo visto, fue solo una operación de imagen. Lástima…

- ¿Qué le diríais a Zapatero si tuvierais la ocasión de tratar con él? –les pregunto.

Mercadal, el más sensible de los dos futurólogos a este tipo de preguntas –a Bastides más bien le resbalan–, se quedó pensativo un rato, y al cabo soltó el siguiente discurso:

- Por de pronto, le diría que se dejara de tacticismos baratos y buscara la alianza con Rajoy. En vez de desestabilizarlo –parece ser que incluso prefieren que se imponga la línea Aguirre a la de Ruiz-Gallardón, para poder seguir con la cantinela de que “viene el lobo” al referirse al PP–, debería apoyar a Rajoy en su pugna interna para adecentar así la derecha del país. No sé si con ello ganaría las próximas elecciones, pero los españoles se lo agradecerían toda la vida. Respecto a los nacionalismos periféricos, me apartaría de ellos como del mismísimo diablo, y para eso propondría un autonomismo aún más radical que desarmara por el lado de la igualdad de la ciudadanía y del arrojo descentralizador a los chantajistas locales. Descentralización técnica y política seria y real, que hiciera más transparente y honesto al Estado, le sacara gastos y que tuviera a los barones del PP y del PSOE como grandes aliados. ¿Por qué no aprovechar esta alianza táctica que Cataluña y Valencia parecían querer emprender, desarmando así al centralismo madrileño, que es dónde la derecha más feroz se atrinchera? Seguro que la Galicia recién conquistada del PP se sumaría a la operación de un periferismo no nacionalista, y que Patxi López desde el País Vasco con sus aliados pepistas sin duda apoyarían. Todo lo cual daría vida y alas a Montilla, en vez de sacrificarlo en aras de imaginarios futuros pactos con CiU. Piense que si no son ustedes, serán los del PP los que emprendan este camino neoautonómico de reestructuración del país, no les quepa la menor duda. Esto con respecto al tema autonómico.

Hizo una pausa como para buscar inspiración y prosiguió del siguiente modo:

- Respecto a lo internacional, me volcaría en vender España como ejemplo de país que ha sabido cuadrar el círculo de pasar de una dictadura centralista a una democracia autonomista. Aquí hay mucho qué ganar. Por supuesto, me lanzaría a la alianza estratégica con Turquía, y revisaría la política respecto a Kosovo y Albania. ¿Por qué dejar a estos países de lado? ¡Pero si son los que más se acercan a Turquía y a la misma España! Luego pondría el ojo sobre el Líbano y no perdería de vista a Irán. Es cada día más evidente que la vieja cultura iraní está levantando cabeza y se adapta a la modernidad mejor que ningún otro país de la zona. ¡Pues habría que potenciarlo, buscar la manera de asentar los sectores reformistas y establecer alianzas estratégicas con ellos! Aproveche lo de su Alianza de Civilizaciones y métalos a todos en el mismo saco. En relación a Marruecos, debería seguirse con la política de inversiones y de apoyo al desarrollo, multiplicando la presencia española y el intercambio mutuo a todos los niveles. En América, no lo dudaría ni un momento: estrechar relaciones con Brasil y buscar un país al que hincar el diente para empujarlo hacia arriba. ¿Por qué no empezar con Perú? Su gran virtud es que últimamente nadie habla de él. Y Cuba, por supuesto, el más español y catalán de los países americanos, que tarde o temprano se levantará de sus cenizas.

Se detuvo un momento y dijo con un cierto énfasis:

- Finalmente, diría al Presidente: mire, señor Zapatero, quizás con estos consejos no va usted a ganar las próximas elecciones, pero al paso que va, todavía lo tendrá más crudo si sigue con lo que hay. El mundo hoy pertenece a los que arriesgan y miran hacia el futuro. Si su idea era regenerar la política en España, déjese de regateos y tacticismos de corto alcance, en los que se halla ahora usted empantanado, y atrévase a dar pasos hacia el mañana. Puede que no lo consiga, pero la honestidad de su empeño merecerá el respeto de la ciudadanía y será recordado al menos como “aquél que lo intentó”.

- ¡Bravo, Mercadal! –exclamó Corominas con un par de sonoros aplausos y una carcajada.

Bastides, que había escuchado el discurso de su amigo muy serio, dijo:

- Y yo añadiría: tómese usted unos días de descando, señor Presidente, súbase al Mulhacén, de 3.482 m de altura, el pico más alto de la península, y observe las cosas desde la distancia. Respire con profundidad las alturas frescas y capte usted la dirección del Tiempo. Verá como el viento suave de la historia le llevará lejos hacia el futuro, único lugar dónde es fácil ponernos todos de acuerdo. Describa desde allí sus visiones y háganos partícipes de ellas cuando baje a ras de tierra. Si son reales y nos gustan, los votos le vendrán frescos y regalados. Si yerra y fracasa, otros le sucederán con mejor fortuna. Pero no desperdicie la ocasión: pocas épocas han sido tan fecundas y preñadas de futuro como la nuestra.

Nos quedamos plantados, escuchando el silencio de la playa que las olas arrullaban con aleatórica circularidad. Buscábamos sin duda percibir los clarines del futuro. Y mientras las aguas cantaban sus melodías susurrantes, nuestras almas pugnaban por levantar cabeza y alzarse hacia las cotas visionarias de Bastides y Mercadal.

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miércoles, febrero 04, 2009

Rutas de Polichinela

NUEVO CURSO DE TONI RUMBAU


Días 27, 28 y 29 de marzo de 2009
3
días de duración – 19 horas.
Lugar: La Mona de Seda, Barcelona.
Organiza: La Mona de Seda – La Fanfarra

Títeres
, Sombras y Objetos.


Presentación

« Rutas de Polichinela » es una introducción al mundo fascinante del teatro de títeres popular de guante, con el fin de conocer sus técnicas más ancestrales así como sus secretos dramatúrgicos, para luego poderlos aplicar en una visión más amplia del teatro de marionetas, dónde también participa la sombra y el objeto.

Consideramos que el Teatro de Títeres, entendido en su más amplia significación de lenguaje abierto al cruce de los lenguajes, tiene no sólo presente sino mucho futuro. Precisamente en un mundo que cada vez apuesta más por la interdisciplinaridad, y que para enfrentarse al reto de la complejidad explora los caminos de la abstracción y de la síntesis, una disciplina como la del Teatro de Títeres es de lo más pertinente.


E
ste curso pretende plantearse estos temas e iniciar al interesado en una práctica artística que tiene sus raíces en lo más profundo de las culturas humanas y las extiende a su vez con ansias hacia el futuro.

Dirigido a actores, titiriteros, artistas visuales, pedagogos inquietos y a cuántos se sientan atraídos por un modo de expresión de « profundos altos vuelos ».


Contenido del curso :

1er día (viernes tarde):

- Introducción práctica a cargo de Toni Rumbau
- coloquio
(pausa)
- Introducción teórica con proyección de imágenes. Temas :
- El Teatro de Títeres : fundamentos de un lenguaje universal
- Características como lenguaje
-
Las diferentes escuelas, técnicas y modalidades :
- Los teatros tadicionales del mundo
- el teatro de sombras
- El teatro de títeres popular de raíz mediterránea
- La marioneta culta
- la idea del « desdoblamiento »
- el teatro de títeres contemporáneo : cruce de lenguajes
- presente y futuro: hacia un teatro de la « intersección »
- Planteo de la práctica : crear una pequeña obra desde los presupuestos de lenguaje planteados. Para ello se usará un teatrillo apto para títeres y sombras.

2 día:

1era parte (sábado mañana):

A- Final de la exposición teórica :
- El Repertorio : posibilidades de historias y planteos.
- Desarrollo de los personajes. Los objetos : su utilización como símbolos o personajes.
- La manipulación, el gesto, la palabra, los sonidos, la música
- Importancia del ritmo
- la comunicación con el público

B- Explicación y construcción de una « lengüeta ». Uso y práctica.

2a parte (sábado tarde) :

- Preparación de los trabajos de representación. Seguimiento de los mismos

3 día :

- representaciones de los ejercicios
- comentarios y coloquio

Materiales :

- El curso no es propiamente de construcción, aunque los participantes podrán elaborar para el caso títeres concretos que no requieran complejidad de construcción.

- Los participantes pueden traer títeres y objetos propios para la elaboración de los ejercicios prácticos individuales, así como utilizar otros elementos escogidos por cada uno. También se podrán utilizar títeres de Toni Rumbau.

- El curso pone a disposición de los participantes :
- el teatrillo apto para títeres y sombras
- las luces apropiadas para las sombras
- algunos instrumentos musicales de percusión para los que lo requieran
- el material necesario para construir una lengüeta


PALABRAS CLAVE:
- Creatividad - Imaginación - Síntesis – Intersección - Tradición

PARTICIPANTES, FECHA Y CONDICIONES

- Máximo: 18 personas.
- duración: 3 días. (5 horas el viernes 27, 4 horas el sábado 28 por la mañana, 5h el sábado por la tarde, y 5h el domingo 29 por la mañana.) Total horas: 19.
- perfil participantes: abierto a cualquier persona interesada en los lenguajes del teatro de títeres, sombras y objetos.

- precio del curso: 175 euros. 10% de descuento automático para los socios de Unima.

- Forma de pago: por transferencia. Al pedir la solicitud, recibirás las indicaciones de cómo efectuar el pago. Dirigirse a:
lamonadeseda@yahoo.es
o
tonirumbau@gmail.com


AYUDAS DE UNIMA

- UNIMA FEDERACIÓN ESPAÑA CONCEDE LA SIGUIENTE AYUDA

Requisitos:

- Ser socio de UNIMA con una antigüedad mínima de 6 meses anterior a la fecha del inicio del Curso.

- Estar al corriente del pago de la cuota de 2009.

- Solicitar la ayuda con un mes de antelación al inicio del Curso.

- Solicitudes por escrito a la Secretaría técnica de UNIMA FEDERACIÓN ESPAÑA, utilizando impreso oficial (secretaria@unima.es).

Importe de la Ayuda:

desplazado del domicilio habitual

- 0.10 € por km de ida y vuelta presentando justificantes (tickets o facturas) de desplazamientos (bus-tren-avión-gasolina)

- 15 € por día por un máximo 15 días de duración del curso presentando justificantes (tickets o facturas) de comidas y/o alojamientos

para quien no pernocte fuera del domicilio habitual

- 15€ máximo hasta 15 días de duración del curso presentando justificantes (tickets o facturas) de comidas y/o desplazamientos.


LUGAR

- c/ Bonaventura Pollés 23, bajos

metro Pza de Sants, L1, L5

tfno: 93 603 72 16

lamonadeseda@yahoo.es

BARCELONA
http://www.la-monadeseda.blogspot.com/

- A 20 minutos del centro de Barcelona. Ver plano clicando aquí


CÓMO APUNTARSE

- Mandar solicitudes o llamar por teléfono a:
La Mona de Seda,
lamonadeseda@yahoo.es
tfno: 93 603 72 16

o

Toni Rumbau, tonirumbau@gmail.com
tfno: +34 659 454 879 - +34 93 301 84 85

REFERENCIAS

- Ver La Fanfarra

- Biografia Toni Rumbau

- + info: web Toni Rumbau

A MANOS LLENAS - Full Hands








Van avanzando los ensayos de "A Manos Llenas", el nuevo espectáculo de títeres y sombras de Toni Rumbau. He aquí algunas imágenes. En breve, habrá más imágenes filmadas. Fotos de Jorge Raedó.

lunes, enero 19, 2009

La Matanza de Gaza

Hablando con mis amigos de la playa, hemos coincidido todos en que los hechos acontecidos en Palestina estos últimos días sólo merecen la denominación de “matanza”. La impunidad con la que ha actuado Israel roza lo indecible y estamos de acuerdo en que se han cometido crímines de los considerados graves desde el punto de vista civilizatorio. Demasiados años de ocupación, desposesión de tierras, nuevos emplazamientos, bloqueos y ensañamiento hacia la población palestina. Ha habido desprecio de la vida humana ajena y exceso de crueldad hacia las víctimas. Creo que a medida que pasen los días, se irán desvelando todavía más atrocidades ocultas por el bloqueo mediático israelita. No hay razón alguna que las justifique. Los crímenes son claros y la justicia internacional deberá entrar en ellos tarde o temprano.

Los políticos de Israel se han cubierto de gloria. Y sus militares, han alcanzado tal degradación que parece impensable en un ejército considerado moderno e inteligente.¡Más de cuatrocientos niños muertos! ¡Es increíble que un país que se las da de avanzado y democrático se haya metido en un callejón sin salida de tal magnitud! ¿Cómo negociarán a partir de ahora con los palestinos y con el resto del mundo? La masacre de Gaza pesará como una losa sobre los portavoces de Israel. De “estado terrorista” ha alcanzado el estatus de “estado asesino”. Y aunque parece que no les importe la opinión de los demás, la realidad y un boicot a todo lo que huela a israelita se irá imponiendo poco a poco. Negros nubarrones se posan sobre la sangrienta región…

lunes, enero 05, 2009

Nuevo año 2009.

La normalidad ha vuelto a las playas de Barcelona, aunque el temporal se ha llevado no poca cantidad de arena de las mismas. Lo más espectacular es comprobar como las olas arrancaron las duchas que estaban emplazadas dónde empieza el Paseo Marítimo, ahora totalmente destrozadas. El Mar Mediterráneo se enfada a veces y es capaz de levantar olas tremendas, como la que cayó el otro día en el Maresme, de nueve metros de altura.

Lo comentamos con mis amigos Bastides y Mercadal, a los que se ha agregado Corominas, un periodista de Barcelona que a veces se suma al grupo de amigos de la playa.


- Hacía años que no se veía un temporal de semejante calibre –comentaba Corominas, socio también del Club Natación Barcelona como yo, y buen conocedor de las cosas importantes de la ciudad.


- En efecto –apuntó Mercadal-, con tanta civilización, a veces nos olvidamos de estas bravatas de la naturaleza. Al menos aquí tenemos el mar.


- En verdad, en verdad, que tienes toda la razón del mundo, Mercadal, pues sin nuestros paseos por la playa gozando de la presencia directa de los elementos, no hubiéramos llegado tan lejos en nuestros estudios del futuro –repuso Bastides muy convencido de sus palabras.


- ¿Y cómo veis el año que se nos viene encima? –les pregunto tomando al vuelo sus palabras.


- Ui, Rumbau, la cosa está que arde. Ya has visto cómo acabó el 2008. ¡Menudo acelerón hemos vivido! Pues según nuestros cálculos, el 2009 irá aún más acelerado.


- Caramba –exclamo contento de oir la reacción del doctor astrólogo.- ¿Y se puede saber de dónde llegarán los tiros?


- De todas partes. Estaos preparados, pues la cosa está que arde. Nos esperan días de acontecimientos magnos. Con una curiosa peculiaridad: no serán vistos como tales sino que pasarán más bien desapercibidos. Y para empezar, el declive de los EEUU –remacha Mercadal..


- Pero con Obama todo el mundo dice que algo va a cambiar… -protesto yo.


- Desde luego, no será lo mismo que con Bush. Pero algo tiene este nuevo presidente que puede ser peligroso para él: se lo piensa todo mucho. Lo digo por sus silencios en materia internacional, justificados porque aún no es presidente, pero descorazonador desde el punto de vista de las urgencias inmediatas. Esos silencios, que en si constituyen un valor indiscutible, pueden ser un lastre en una época de convulsiones mayúsculas como la presente. Aunque para el resto del mundo quizás será un alivio. Para los más aguerridos, una oportunidad de gastar municiones mientras los demás se lo piensan. Tal es la táctica de Israel: mientras Obama medita soluciones, ir pisando el acelerador. Con lo que la ruina moral y a la larga física del estado judío, que nosotros hemos pronosticado, se adelantará todavía más. China aprovechará para avanzar en su desembarco africano, situando a unos cuantos centenares de miles de campesinos por las sabanas tropicales, lo que a la larga creará no pocos problemas. Los islamistas irán más apretados, pero cosecharán no pocos logros gracias a los apoyos encubiertos de Pakistán y Arabia, que seguirán financiando la política de bombas y suicidos. En cuanto a Europa, su prostración política parece asegurada con presidentes como el de Chequia, aunque seguirá manteniendo unas constantes vitales mínimas suficientes para continuar arrastrándose hacia el futuro sin mácula, como nosotros hemos pronosticado, pues es evidente que esa no dirección política, tan criticada por los europeístas de acción, constituye la mayor riqueza de Europa. Su ser sin ser, su grandeza desprovista de capacidad ejecutiva, son hoy por hoy uno de sus mayores activos: ya se sabe, cuando no se sabe qué hacer y actuar no lleva a ninguna parte, mejor es no hacer nada.


- ¡Menuda declaración, Mercadal! –esclamó Corominas entusiasmado por la elocuencia del ex doctor jubilado.- ¡Ahora sí veo que sabéis del futuro más que yo!... –dijo en tono guasón.


- No te rías, Corominas, que la pasaremos canutas… -dijo Bastides en defensa de su amigo.- No tanto nosotros, que al fin y al cabo vivimos con cuatro duros, pero sí muchos de nuestros familiares y conocidos. Me refiero a los que tienen un sueldo y se han liado con los pisos, los coches y las hipotecas. En esta época, es importante ir ligeros de equipaje.


- ¡En menudo lío nos han metido estos últimos años! –dice Mercadal.- Para dinamizar la economía, jugaron con fuego, como es liberalizar los alquilares con vistas a animar a la gente a comprar. Y ahora fíjate en el embrollo creado: los que tienen hipoteca, viven sin vivir atrapados por el gasto. Los que compraron para alquilar, necesitan subir los alquileres para pagar sus deudas. Los que alquilaron con contratos de cinco años, se ven condenados a aumentos bárbaros insostenibles a la larga. Un atropello absurdo, la famosa burbuja en la que nuestros gobernantes participaron sin tapujos, para asentar el delirio de todos.


- Coincido contigo, Mercadal –dice el periodista Corominas que había escuchado con asombro las palabras del médico jubilado–, realmente todo este asunto de los alquieleres, las hipotecas y los pisos, me parece tan demencial que si no fuera por sus consecuencias trágicas, lo calificaría de burla descomunal.


- ¿Y en España, cómo veis el tema de la financiación y de los estatutos? –les pregunto para cambiar de tercio.


- Un tema aburrido, desde luego –contesta Mercadal-. Se han empeñado en que todos participemos en el asunto, pero la verdad es que están creando un desinterés mayúsculo, por mucha razón que tengan. Y sin embargo, hay que hacerlo, quiero decir el nuevo sistema de financiación, quemándose los unos y los otros. Una ventaja: al quedar atrapado el nacionalismo en un asunto de sumas y restas, baja peldaños de trascendencia, lo que siempre es un alivio. Y se nota, yo veo el paisaje más descontaminado.


- Bueno, Mercadal –dice Corominas-, tampoco lo pintes tan bonito, tenemos al Tripartito, los de Esquerra están en Cultura y van imponiendo su catalanismo de barretina. Tal vez el ambiente social esté más despejado, pero el político está de un pegajoso que asusta.


- Tú porque eres periodista y te enteras de lo que dicen los políticos, pero piensa que la gente normal como nosotros leemos otras cosas. Hace tiempo que los políticos no son escuchados en este país. Para mi, lo importante ahora es saber qué se dice fuera de aquí, cómo va la economía, qué opinan cientificos, empresarios y banqueros, y de vez en cuando escuchar las insensateces o sensateces de algún militar.


- Tienes razón , Mercadal –apunta Bastides con entusiasmo-, el futuro está hoy expandido por todas partes, y hay que abrir mucho la mente para entender lo que ocurre. Ya no basta con quedarse en lo local, es indispensable ver más allá, pues en definitiva la crisis que vivimos es planetaria.


- Una crisis que debería llevarnos a otras pautas de conducta, a otros modelos. Y la urgencia es máxima. Sólo que hoy en día, los modelos dados ya no convencen, o más bien son despreciados por la gente, que sospechan de todo lo ajeno. De ahí ese desconcierto que vivimos –añade Mercadal con covicción.


- Aquí está el quid de la cuestión –continúa Bastides, muy inspirado por las palabras de su amigo –, esa falta de modelos y esa imposibilidad de haberlos nos tiene a todos en ascuas. Bueno, para nosotros es algo normal, pues hace tiempo que Mercadal y yo venimos hablando de esas cosas. Y ya sabéis cual es nuestra opinión: ante la caída de los mitos y las historietas colectivas, pues que cada uno se invente la suya. Como és lógico, esta abertura del campo narrativo y mitológico lo han captado en seguida los expertos en las ciencias del márketing y de la manipulación, que se han lanzado como locos a vendérnoslo todo bajo forma de historieta y de show. La idea es sorbernos los sesos para reducirnos a simples figurantes. ¡Y a fe mía que lo están consiguiendo! Pero si los mitos de antaño ya no aguantan por caducos y pasados de rosca, los que nos venden como nuevos aguantan todavía menos, por mucha publicidad que les den, de modo que cada día es mayor la cantidad de gente que se da cuenta del embuste. De ahí que a la larga seamos optimistas, en el sentido de una mayor conciencia de las personas, aunque debamos esperar decenios para ver algún tipo de resistencia con éxito.


- ¿Decenios?... –pregunta Corominas sorprendido.- Pues si que lo fiais para largo. Os recuerdo que los dos ya pasáis de los setenta…


- Lo sabemos, Corominas, lo sabemos… ¿Pero qué mas da? Cuando hablamos del futuro, el tiempo puede estirarse todo lo que se quiera. ¿Acaso alguien puede contradecirnos? Lo dudo, dada la altísima indeterminación existente. No, Corominas, el tiempo no es aquí lo importante, sinó el qué y el cómo. Que luego todo vaya más lento o más rápido, eso nadie lo puede saber….


Con estas palabras terminó la conversación aquel día, quedando los cuatro en vernos la próxima semana. Tal vez entonces sepamos algo más del embrollo de Gaza, del tamaño de los destrozos y de las protestas habidas en todo el mundo. Por de pronto, y según nos comunicó Corominas, en Barcelona se prepara una manifestación grande para el sábado 10 a las 5h de la tarde. Él piensa ir, y lo mismo dijeron Mercadal y Bastides.


En efecto, como dicen mis amigos de la playa, el 2009 nace inquieto y acelerado, muy acelerado. ¿Hacia dónde?... Días tras día lo iremos viendo. Un año interesante, repleto sin duda de muchas sorpresas e ingentes acontecimientos…

martes, diciembre 30, 2008

Desastre en Gaza.

Comí el otro día con mis amigos futurólogos –el temporal sufrido en las costas de Barcelona los ha apartado momentáneamente de la playa- y los vi absortos en los sucesos de Palestina. Normal, me dije, sabiendo como sé que el tema de Oriente Medio es uno de los que más han tratado estos dos adivinos del futuro.


- Ya lo decíamos hace tiempo, Israel lo tiene peliagudo.


- ¡Pero si son ellos los que atacan! ¡Yo más bien diría que son los palestinos los que lo tienen peliagudo! –exclamo.


- En el corto plazo, por supuesto. Pero nosotros vamos más allá, y el futuro lo tienen mal. Se trata de una obviedad que sorprende y extraña, en un pueblo tan inteligente como es el judío.


- Insisto en que la fuerza está de su parte.


- ¿Y quién lo duda? Pero la fuerza no es lo que importa aquí. Están minando su relato. De ser los perseguidos, se han convertido en los perseguidores. Esto no casa con su mito. En cambio, los palestinos cada vez tienen su historia más asegurada. Sus muertos son las semillas de los mitos que les acabarán dando la victoria. Y que eso no lo comprendan los israelitas, que han vivido durante miles de años sostenidos por mitos, es de lo más extraño.


Les pregunto que aclaren más este punto, algo oscuro según mi parecer.


- El mito del Judío Errante y de la Tierra Prometida es lo que ha mantenido a este pueblo vivo, unido y compacto, mientras cruzaba los siglos enfrentándose a cuántas diásporas y persecuciones encontraba por el camino. Alcanzar por fin un suelo e instalarse en Palestina era en si ya un peligro, pero hacerlo sobre la base de la expulsión del otro, el que vivía allí desde siempre, es un error mitológico de lo más garrafal. Sólo tiene una explicación: que busquen indirectamente ser de nuevo expulsados del territorio, para volver a la itinerancia originaria. Lo que a todas luces están buscando, como los acontecimientos indican.


- ¿Así que piensas que lo que en realidad quieren los israelitas es ser expulsados?... Me parece un poco exagerado.


- Hombre, no lo confesarán porque no lo saben. Pero si preguntas a los que entienden de estas cosas, verás como no lo dudan ni un momento. Y los palestinos, aunque tampoco lo saben, en realidad lo intuyen y por eso se dejan matar: no importa el número de muertos, al final acabarán ganando.


- Pero el presente lo tienen muy negro…


- ¿Que son veinte, treinta o cincuenta años en la historia de estos pueblos? Cuando se entra en episodios de guerra fratricida y total, el tiempo deja de importar, se contrae y fíjate en lo que te digo, lo nuevo e inesperado puede surgir cuando menos uno se lo espera. La lógica de la guerra ya no es la que era antes, cuando había una cierta racionalidad lineal en las batallas y los planteamientos estratégicos. Ahora se ataca por motivos raros e insólitos, sin estrategia alguna, por ejemplo para ganar unas elecciones, o mantener ciertos poderes de compra, o para satisfacer delirios inexplicables. Y la dinámica militarista, con sus poderosos efectos de destrucción masiva, explota por todas partes, especialmente por dónde menos te lo esperas. Aquí pueden surgir muchas paradojas y, en este escenario tan condicionado por la globalización del mundo, los resultados pueden ser muy sorprendentes.


Mercadal, que hasta el momento no había intervenido, tomó raudo la palabra para comentar lo siguiente:


- Lo que Bastides quiere decir es que las apariencias engañan y que las victorias de las modernas guerras cada vez son más pírricas. Mira cómo fue lo de Irak, o cómo está yendo lo de Afganistán, cada día más negro. El tema es que en estas batallas los militares no saben muy bien lo que están haciendo. Preparados para matar y destruir con extraordinaria sofisticación, algo que los americanos saben hacer muy bien, son incapaces en cambio de controlar el territorio, que se les escapa porque jamás supieron verlo como lo que es: un lugar dónde viven personas normales y corrientes. Para esos guerreros modernos, cualquier terreno es un campo de batalla, un escenario de operaciones, como lo llaman ahora, y los civiles que hay por allí sobran o son el cojín indispensable de las guerrillas a las que combaten. Metidos en este delirio tecnológico totalmente analfabeto, es lógico que tropiecen con la realidad una y otra vez.


- En eso tienes razón… -le digo, sorprendido de la fineza del doctor retirado.


- Volviendo a Israel, sorprende que el ejército de este país haya caído en el mismo delirio de los americanos. Se entiende porque son aliados y les compran las armas con sus correspondientes manuales de funcionamiento, pero extraña que traten el territorio con la misma desidia que los americanos han hecho gala en sus hazañas bélicas. Sobretodo porque Israel es un país pequeño y al fin y al cabo no hacen más que compartir suelo con los palestinos. Todo eso del muro y de las humillaciones diarias que infringen a los palestinos es de lo más extraño. Y si ahora le suman matanzas descomunales, la cosa irá a peor. Sabes, lo que les puede pasar a los israelitas es que de tanto atacar y bombardear el suelo palestino, acaben convirtiéndolo en extranjero para ellos mismos. ¿Cómo pueden matar en su propia tierra? Jamás podrían vivir sobre un suelo tan empapado de sangre…


- Bueno, eso es lo que hacen los colonos que se instalan día sí y día también en sus territorios…


- Sí, pero rodeados de alambradas, en constante estado de excepción. Los palestinos no son como los indios Apache, que pueden ser reducidos a campamentos testimoniales. Por de pronto, se multiplican a velocidades muy superiores a las de sus enemigos. Y pertenecen al mundo árabe, que es grande y ocupa toda la región. Este empecinamiento militarista de Israel no tiene futuro alguno: o paran y se toman en serio la convivencia con los palestinos, o acabarán de patitas en el mar, expulsados por sus propios errores y ondas bélicas.


- Veo difícil que alguien los pueda parar ahora…


- Todavía no hemos visto nada de las crisis que están por llegar. Las líneas estratégicas del mundo cambiarán sin duda los próximos años, y lo que ahora todo el mundo acepta como un dogma – el mantenimiento de Israel caiga quién caiga– podría dejar de serlo en otras circunstancias. Entonces, si no espabilan, podría ser demasiado tarde para ellos…


Los dejé impresionado por sus enigmáticas palabras, mientras en las televisiones del mundo resuenan los siniestros bombardeos de los aviones israelitas.

domingo, diciembre 21, 2008

El Teatro de Anita Maravilla.

Empezó anteayer el festival que organiza Eugenio Navarro en La Puntual por Navidades: dos estrenos mundiales y tres espectáculos de alta calidad. Para ver la programación, pinchen en la puntual

La primera obra fue “Sarean Sun Sun”, de Anita Maravillas Teatre. Precisamente uno de los estrenos mundiales a cargo de estas tres titiriteras instaladas en Barcelona que ya admiré en el marco del Animata Cabaret presentado hace meses también en La Puntual. La expectación era alta, pues el recuerdo de sus intervenciones en el citado cabaret era imborrable, por su altísima calidad en todos los sentidos.

Pues bien, debo decir, como viejo titiritero que soy, que las expectativas fueron colmadas con creces. Fue un verdadero placer disfrutar del aire fresco y de la buena labor creativa de unas titiriteras que saben alternar el trabajo actoral con la manipulación, pasando por las diferentes técnicas del género sin dificultad alguna. Lo dicho no es pan mojado: ser buen actor y buen titiritero no es algo que todos gocemos a partes iguales. Hartos estamos de ver a buenos titiriteros que no se resignan en ser lo que son sino que además quieren lucir sobre las tablas sin dar la talla. No es el caso de las tres jóvenes de Anita Maravillas: Miren Larrea, Mireia Nogueras y Valentina Raposo, cada una según su estilo, saben estar en el escenario con gracia y mediante una presencia muy adecuada en su relación con las marionetas. Sin duda este factor es uno de los que más pesan a la hora de elevar la obra hacia cotas de agradable receptividad, allanando el camino a la función de las marionetas, que encuentran así un espacio cómodo y adecuado.

La historia es sencilla y se deja explicar sin apenas palabras: las tres manipuladoras son tres aprendices de bruja que aprenden de la abuela, una magnífica bruja aún más grande en tamaño que las tres jóvenes que la mueven. En este aprendizaje irán mostrando sus habilidades demiúrgicas. Lo bueno de este argumento es que los personajes encajan a la perfección con el de marionetista (¿pues no es el titiritero una especie de aprendiz de brujo que se multiplica en máscaras y otros seres salidos de la nada?). Esta coincidencia de función y personaje da alas y cuerda a la obra, cuyos sucesivos esqueches se hilvanan con naturalidad entre si.

La palabra mágica que aparece en el título, Sarean Sun Sun, es la llave brujeril que abre las distintas secuencias de las marionetas y su desenlace. La representación se estructura así a modo de un rito mágico del que las tres jóvenes brujas hacen partícipes a los espectadores. Hadas, duendes, demonios, seres dobles y la misma muerte son los personajes que van apareciendo, surgidos de misteriosas cajas, de un tiesto mágico o de la negra oscuridad del escenario. Marionetas de hilo y títeres movidos con la mano, una variedad controlada y bien hilvanada por las propias manipuladoras en sus papeles de aprendices de bruja.

Al final reciben el premio a sus labores: la abuela les da a cada una, a modo título y de premio póstumo, una escoba mágica. Se la han ganado. Sus maravillas han embelesado a la abuela y al público, y éste les premia a su modo, con fuertes aplausos.

Una obra que para las tres componentes de Anita Maravillas será sin duda la escoba que las llevará de bolos por los caminos titiritiles del mundo.

sábado, diciembre 20, 2008

La crisis continúa.

Hace días que tenía ganas de ver a mis amigos futurólogos para comentar los últimos acontecimientos del mundo. Por fin ayer pude escaparme y, a pesar del frío, fui a la playa dónde encontré a Bastides y a Mercadal como siempre paseando por la arena mojada.

- Parece que la crisis no arrecia, al revés, que gusta de instalarse bien repantigada sobre bancos, tiendas y gobiernos… -les dije para animarlos a dar su opinión.

- Ya lo anunciaron los analistas, y la verdad es que no se han equivocado: esta crisis es una suma de crisis. Y quién no lo quiera ver, ciego está –contestó Mercadal muy contento.- Nosotros lo tenemos clarísimo: estamos al principio de una cascada de acontecimientos destinados a cambiar el mundo. Y fíjate que digo al principio, pues la cosa va para largo. Que luego el tema acabe mal es una posibilidad y, desde luego, muchos agoreros así lo pronostican. Pero ya sabes que nosotros preferimos ser optimistas, aunque no haya motivos objetivos para serlo.

- ¡Desde luego, cuesta ser optimista hoy en día! –les digo admirado de la capacidad de sobreponerse a los acontecimientos de mis dos viejos amigos.- Sobretodo cuando vemos que las soluciones a la crisis provienen de las mismas grandes corporaciones, cuyos intereses nada tienen que ver con el común de los mortales.

- Aquí está el problema. Las reacciones no están a la altura de las circunstancias. Pero, por otra parte, no debería extrañarnos que los políticos obedezcan a bancos y empresas, cuyos poderes son hoy por hoy incuestionables. Mira, Rumbau, parece evidente que esta crisis, por muy importante que sea, no va a cambiar en demasía el estado general de las cosas. Al revés, creo que lo va a empeorar. Aunque mi olfato me indica que faltan todavía unos años para lo peor. Y ya sabes que las personas no reaccionamos hasta no ver al mismísimo lobo en nuestras narices.

- ¿Quieres decir que vamos hacia crisis aún peores?

- Por supuesto –contesta Mercadal, que parece hallarse muy a gusto en esta temática–, y quién no lo quiera ver, ciego está. Los disparates se acumulan y aquí está el peligro de la situación: una suma de factores capaz de alterar los resultados habituales. Piensa en los disparates y en sus consecuencias: cuando se cometen a escalas globales y desde la masificación, entran en dinámicas de aceleración exponencial, como bien indican los estudiosos de la complejidad. Todo el mundo habla de eso y los más entendidos, exponen la situación con grandes luces de alarma. Pero nadie hace caso.

- ¿Pero a qué te refieres exactamente?

- Los escenarios son complicados. Por ejemplo, nadie parece asustarse de que la producción decaiga tan rápidamente en todo el mundo, generando paletadas de parados abandonados a su suerte. Eso ocurre aquí, en la China y en Honolulú. Pero fíjate que la filosofía que impera en el mundo de la industria es la reducción sistemática de la mano de obra. De modo, que sólo hay una solución a la crisis de las empresas: el despido. Hasta ahora, esas cosas ocurrían en un único país, o en una región de países, pero cuando ello ocurre en todo el mundo, las consecuencias son impredecibles. Los estados dicen que van a invertir para dar trabajo a estos ejércitos de parados, pero ¿cómo lo van a hacer con eficacia, cuando desde sus puestos mismos de mando no creen en una política de intervención estatal sino en la simple libertad de mercado y laboral? Curioso, ves a los funcionarios con sueldos asegurados predicando a sus conciudadanos desprotegidos de que deben espabilarse, que ya no hay seguridad en el trabajo, que monte cada uno su propia empresa, etc. Si predicaran con el ejemplo, serían más creíbles. Todo eso huele a chamusquina, y la gente no es tonta –aunque bastante sí lo es.

- Por cierto, que se me hace difícil entender cómo la gente, y especialmente los más jóvenes, no reaccionan ante el tamaño de los abusos. Me refiero a los llamados “contratos basura” que son una tomadura de pelo de mucho cuidado. ¿Pero qué autoriza a unos pocos a forrarse a costa de otros muchos que reciben sueldos de risa? Con las actuales condiciones de trabajo, estamos volviendo al siglo XIX. Creo que aquí la revolución conservadora de los Neocon debería empezar a plegar velas: su fracaso en los modelos económicos vigentes debería allanar el terreno a una revisión a fondo de todo lo que supuso de atraso civilizatorio.

Bastides habló con una seguridad tal que me dejó impresionado.

- Y lo mismo cabría decir sobre el tema del cambio climático –añadió Mercadal, muy excitado ante las palabras de su amigo zapatero–. Me sorprende que la solución a la crisis que proponen sea más de lo mismo: reactivar el consumo para que siga la producción… Nadie se atreve a romper la cadena y el desastre está asegurado. Como se dice, pan para hoy y hambre para mañana.

- ¡Pero hay que comer, Bastides! ¡La gente necesita trabajo, y las empresas dinamismo y el combustible necesario para seguir empleando a los trabajadores! Estas cadenas que tu quieres romper, son indispensables, la base de nuestras sociedades.

- El problema es que no tenemos ni idea de por dónde van los tiros. Algunos se atreven a proponer vías de desarrollo, pero nadie hace caso. Lo propio es seguir los caminos trilllados. Todo el mundo habla de creatividad y de innovación, pero a la hora de aplicarlos a los temas importantes, se recurre a lo caduco. Mentes abiertas, creativas y preparadas las hay, lo hemos visto estos días en los periódicos, con aportaciones algunas ricas y sugerentes, pero son voces clamando en el desierto. La apisonadora del desarrollo, con el peso implacable de la rutina, arrasa con todo.

- ¿Dónde está pues vuestro optimismo? –les pregunto, sorprendido por el cariz que ha tomado la conversación.

- En el futuro. El presente lo tenemos jodido, aunque nosotros lo veamos iluminado por las proyecciones del futuro que hay en él. Quiero decir que a la larga encontraremos las vías de escape a este callejón sin salida. Pero debemos aún tropezar con la misma piedra una y otra vez. Así es la condición humana, tan extraordinaria como burra. Aunque al final, acabe prevaleciendo el sentido común.

- Pues muchos lo dudan. Si de las emergencias os fiáis, la verdad es que los tiros pueden salir por la culata.

- Y saldrán por ella, sin duda, pero aquí hay unos factores sutiles a tener en cuenta. –Bastides, muy inspirado, se detuvo y habló con la mirada fija en el horizonte:– la capacidad de proyección de los idiotas, por muy estratégica que sea, se queda en el corto plazo ineludible, pues conservar el poder es lo que importa. Y es que el corto plazo no llega a ninguna parte, de ahí el colapso continuo al que estamos sometidos. En cambio, las proyecciones de los que miramos a largo plazo, porque el corto ya lo tenemos jodido, tiene más garantías de realización al asumir ritmos más largos y naturales de cambio y evolución, además de aceptar las interdependencias entre los distintos ámbitos y disciplinas, las cuales requieren más tiempo. Aquí se abren vías posibles, paisajes abiertos, espacios aptos dónde situarse. Para nosotros, se trata de simples ejercicios de imaginación que al estar basados en nuestra probada capacidad visionaria, adquieren veracidad y realismo.

- Comprendo… -contesté admirado del extraño raciocinio de mis amigos futurólogos.

- Lo que dice Bastides es muy importante –añadió Mercadal con mucha convicción.– Se trata de pensar con la imaginación, Rumbau, una facultad muy desarrollada pero cuyas aplicaciones se están desaprovechando. Y es que para que ser creativa, la imaginación requiere de espacios libres. ¿Lo entiendes? Sólo desde la libertad podremos pensar el futuro de acuerdo con los verdaderos intereses globales, locales e individuales. A eso se refería Bastides con sus palabras…

Eran ya las dos y media, y el sol otorgaba un agradable calorcito que amortiguaba el frío del agua de mar en los pies. Pensé que el ejemplo de mis amigos debería ser imitado por muchas más personas: otro gallo cantaría si la gente empleara su tiempo en analizar los problemas del mundo y en imaginar posibles vías de solución. Sin grandes palabras y con una modestia apabullante, aquellos dos ancianos sabios se inventaban el futuro, abrían espacios al presente y no se jactaban de ello.

Cómo siempre, salí caviloso hacia las duchas del Club Natación Barcelona, mientras Bastides y Mercadal seguían su paseo por la playa.

jueves, noviembre 06, 2008

Obama

Ante las descomunales noticias llegadas de los Estados Unidos de América, decidí acercarme a la playa para charlar con mis amigos futurólogos. Los encontré como siempre paseando por la orilla del mar, allí donde las suaves olas del mar Mediterráneo rompen en la arena.


Tras los saludos, les abordé sin más preámbulos sobre la cuestión del día :


- ¿Qué os ha parecido lo de Obama ?


- ¡Fantástico, Rumbau! Ambos estamos aún emocionados tras ver las imágenes por televisión.


Me sorprendió aquel entusiasmo, cuando hace sólo unos meses comentaron con escepticismo sobre la importancia de que ganara Obama.


- ¡Pero si hace sólo unos meses os mostrabais indiferentes al tema ! –dije.


- Estábamos entonces lejos del suceso y, además, no conocíamos al personaje.


- O sea, que el personaje os ha impresionado.


- Sí, mucho. Me ha sorprendido su discurso, así como el entusiasmo arrebatador que ha despertado en la juventud americana y mundial. Oyéndole hablar, uno diría que estamos ante un nuevo tipo de político, más del futuro que del presente. Y esto no lo podíamos saber entonces, pues nunca le habíamos escuchado en directo.


- Sí, Mercadal, coincido plenamente con lo que dices –intervino Bastides muy serio–, estamos ante sucesos importantes en la aceleración del tiempo histórico en la que nos hallamos inmersos. Ya sabes nuestras ideas al respecto : los cambios que nosotros augurábamos para más adelante, se están produciendo uno tras otro en la actualidad. Lo de la crisis financiera es un ejemplo, crisis que como decíamos el otro día, no es más que la cúspide visible de las que hacen cola detrás, para ir saliendo a la queu-le-leu, como se dice en francés.


- Entonces, sois de los que pensáis que Obama puede cambiar el mundo… -les digo a modo de provocación.


- Hombre, a tanto no llegamos –contestó con una sonrisa Mercadal–, yo diría que simbólicamente ha abierto unas compuertas importantes : la irrupción del mestizaje como una corriente de futuro cargada de fuerza y de energía. Esto, que ya es mucho, tenía que suceder tarde o temprano, y ha sucedido temprano y en el pueblo mestizo por excelencia : el americano del norte. Lo que digo no es para quitarle mérito, todo lo contrario, pues para que surja lo nuevo, hay que obligar a lo viejo a retirarse, algo nada fácil, en un país controlado por los conglomerados financieros e industriales más poderosos y reaccionarios del mundo.


- Sus intenciones, expresadas en el magnífico discurso hecho la noche de la victoria –interpuso Bastides, que deseaba hablar tras oir las palabras de su amigo astrólogo–, son francamente buenas y sin duda abrirán unas perspectivas que simplemente hasta ahora estaban cerradas. Otra cosa es el ritmo con el que éstas podrán desarrollarse, dadas las circunstancias y los poderes fácticos. Dependerá mucho de cómo en el resto del mundo sean acogidas sus intenciones de reforma. Aquí es donde puede encontrar dificultades, pues podría darse el caso de que el mundo no estuviera aún a la altura de los propósitos esgrimidos, lo que provocaría su derrumbe por fagocitación o aplastamiento. Y no digamos los enemigos interiores con los que tendrá que batirse. Aunque yo no me atrevo a pronosticar nada en estos momentos : nos encontramos en la cúspide de una ola de transformación acelerada y desconozco cuando iniciará su reflujo. Ojalá dure y se mantenga en alto largo tiempo, ése es nuestro deseo, pues no deseamos otras cosa que ver cuánto antes lo que está por venir, pero no hay que descartar lo contrario, ya que todo lo que sube baja.


- El relevo generacional es evidente –dijo Mercadal–. Impresiona constatar cómo puede surgir de pronto una voz capaz de expresar con contundencia un sentir colectivo mayoritario, con una gran carga de juventud y deseos de cambio. Aquí importa mucho la calidad joven del país en cuestión : Estados Unidos sigue siendo un lugar abierto a lo nuevo, propio de una nación construída por los flujos migratorios, que prefiere clamar por el cambio frente a una crisis antes que sucumbir al miedo. En Europa, hasta ahora se ha reaccionado al revés, aunque no estaría mal que aquí también lo joven acabara imponiéndose, gracias sobretodo a la nueva emigración que nos llega.


- En España sucedió con Zapatero y su inesperada victoria, aunque creo que su efecto se ha marchitado con el tiempo… -añado.


- Cierto, pero fíjate que cada país tiene lo que se merece. Zapatero no es más que un reflejo de lo que es hoy España, y aún podemos estar contentos, pues nos ha salido un reflejo bastante afortunado, dado el paisaje que nos envuelve. Lástima que en vez de ser un político de largo aliento, lo sea más bien de gestos : algo que gusta al público, pero que no dura. Los gestos gustan y son efectivos, pero si detrás no hay unas ideas claras de futuro, mueren tal como nacen. De ahí que le cueste tanto a Zapatero mantenerse arriba, a pesar de la pésima oposición que le hace el PP. Es un hombre de reflejos rápidos, de regateo y de efectos súbitos, sirve para ganar elecciones e ir tirando, pero no genera entusiasmo continuado. Aunque tal vez eso sea imposible, pues hoy no hay entusiasmo que dure más de una semana, y lo mejor es quedarse en el gesto del día a día, en una táctica de salto de mata.


- ¿Crees que Obama, en este sentido, dispone de un discurso y de una política de más largo aliento ?


- Creo que sí. Y lo bueno es que sus ideas centrales son pocas, generales y hasta ingenuas, lo que permite vestirlas de diferentes formas y colores, dándoles continuidad mientras a la vez se entretiene al público.


- Lo que sí creo –dice Mercadal– es que su victoria ha descolocado a los políticos locales, sean de uno u otro signo. El lado cosmopolita y mestizo de lo que hemos visto estos días es una patada a toda la carcundia política del país, metidos en sus cenáculos de intereses partidistas y ombliguistas. Pero tampoco hay que exagerar. Aquí tenemos otros valores interesantes, sobretodo los relacionados en la insistencia obsesiva por las singularidades comarcales y regionales : eso permite comer y beber bien y diferente en cada sitio, y a la larga puede servir como modelo para las diferencias enfrentadas que hay en tantos países. Fíjate como nuestro sistema de las Autonomías sigue interesando, a pesar de los defectos que nosotros le achacamos. En eso ganamos a los americanos, que para gozar de un poco de exotismo comarcal de las diferencias, tienen que venir a Europa, dónde se regodean con los quesos, chorizos, potajes, vinos y panes con tomate.


- Unas diferencias que irán a más, aquí y allende los Pirineos –añade Bastides, inspirado por un tema que siempre le ha interesado–, pues la globalización sólo puede funcionar desde la atomización del poder y de las singularidades culturales, única manera de llegar a una entente de todos entre todos y del todo con las partes. O sea, muchos centros miniaturizados de poder bajo un gobierno global que acepte la multiplicidad de las diferencias.


- ¿Y tú crees que Obama va en esta dirección ? –le pregunto al futurólogo.


- Sí y no. Pero espero que a la larga se imponga el sí, a medida que los demás poderes imperiales vayan menguando o más bien aceptando la realidad de las cosas y las exigencias del planeta, que no tienen nada que ver con grandes poderes, siempre peligrosos e inadecuados para los equilibrios ecológicos. Sólo a través de un sistema global que acepte la multiplicidad compleja de los ecosistemas, eso que algunos llaman la biodiversidad tanto biológica como cultural, es posible garantizar la supervivencia de nuestro mundo. Esto es hoy en día una obviedad científica, según tengo entendido.


- En efecto, Bastides, has dado en el clavo –intervino Mercadal, entusiasmado como siempre con las palabras de su amigo el zapatero de la Barceloneta–, precisamente leí hoy en La Vanguardia a un especialista en lo que se llama « crecimiento sostenible », quién decía muy acertadamente que las empresas de energía en el futuro ya no serán centrales, ni en la dirección ni en la producción, sino que estarán completamente descentralizadas, al obtener los particulares directamente energía por si mismos, la cual se podrá vender o comprar según se necesite más o menos, al estar conectada ésta en redes. Y si la producción de energía se atomiza, puedes dar por seguro que los poderes harán lo mismo. En vez de centrales energéticas, microcaptores de energía, algo absolutamente revolucionario.


- ¿Crees que lo veremos, Mercadal ?


- Yo no, por supuesto, ni tampoco tú, pero tus hijos seguro que sí.


Se hizo un silencio prolongado. El entusiasmo de aquellos dos ancianos se me había contagiado.


- ¿Y no creéis que la aceleración de la que antes hablabais no podría también ocurrir en esta cuestión ?


Bastides miró hacia el horizonte, y en un tono serio y casi solemne con el que a veces suele soltar sus anticipaciones, dijo :


- Mira, Rumbau, yo no sé a qué velocidades viajamos hoy en el tiempo, pero por lo que voy viendo año tras año, estamos en un proceso de aceleración exponencial de las crisis y los sucesos. Fíjate que a cada cálculo anual que se hace respecto al deshielo de polos y glaciares, los plazos de van acortando en una progresión más que alarmante. Por decirlo con otras palabras, estamos rodeados por todas partes de umbrales críticos a punto de ser alcanzados, y una vez se alcanza uno, se acelera la consecución de los de al lado, y así sucesivamente, de modo que no sé qué decirte. Creo que está bien dar largas al asunto, para vivir tranquilo y no alarmar al personal, pero muy me temo que tanto tú como nosotros veremos estallar en nuestras narices algunas de las principales crisis que están por venir. De modo que a pesar de nuestras dudas y escepticismos, tal vez Obama sea una figura providencial a tener en cuenta. Y aunque no daría dos duros por él, podría ser que me equivoque y que nos llevemos una sorpresa. ¡Rumbau, vivimos en una época en la que no hay que descartar nada !


Nos callamos, impresionados por las palabras de Bastides.


Eché una ojeada a la playa, y vi a un público compuesto de emigrantes extranjeros, mayoritariamente niños y jóvenes. ¿Estaría el futuro Obama español o catalán entre los chavales y las chavalas que jugaban a pelota y se bañaban ? Por la actitud de mis dos amigos, vi que todos pensábamos los mismo, y que la respuesta a mi pregunta era vehementemente afirmativa. ¿Anticipaciones plausibles o proyección inconsciente de nuestros deseos ? Las dos cosas sin duda.


Me despedí de ellos y me fui a casa con la cabeza dándole vueltas a las palabras de Bastides.

lunes, octubre 20, 2008

PASEO POR LA PLAYA Y CRISIS FINANCIERA.

Querido bloguero, hace días que varios allegados íntimos me preguntan por la ausencia en este blog de mis dos amigos de la playa, los señores Bastides y Mercadal: ¿por qué, ante el cúmulo de acontecimientos vividos estas semanas, no han salido a la palestra?

La verdad es que yo también estaba deseando charlar un rato con los futurólogos de la Barceloneta, a ver si me aclaraban algo lo de la crisis bancaria. El problema es que este verano no he parado de viajar, ocupado además en varios proyectos, lo que ha impedido mis paseos por la playa así como mi presencia continuada en este blog. Sin embargo, tras volver de Canadá y despachar algunos compromisos en España, finalmente he podido relajarme un poco y acudir a la playa para ver a mis amigos.


Los encontré como siempre caminando tan tranquilos por la arena mojada. Iban callados, rumiando los temas del presente desde los cuales trazan sus líneas de futuro, a veces lejanísimas, otras más cercanas. Nos saludamos efusivamente tras tantos días sin vernos y al acto empezamos a charlar, muy contentos ellos de encontrar a alguien con ganas de escucharles.


Cómo es lógico, les pregunté sobre la noticia de estos días: la semana negra de las finanzas, en lo que todo el mundo define ya como el crack del 2008, comparable o incluso peor al de 1929.


- Sí, estamos impresionados, ¡cómo no lo vamos a estar! –dijo Mercadal–, fíjate que nosotros situamos la primera gran crisis mundial muy por delante en el calendario, y de pronto nos cae en pleno 2008. ¡Impactante, Rumbau!


- Cierto, cierto –añadió Bastides con vehementes gestos de cabeza–, piensa que nuestros cálculos la situaban unos veinte años más tarde, y ¿sabes qué significa eso? ¡Pues que el tiempo corre que es un contento!


- ¡Vuela, Rumbau, vuela, ésta es la cuestión! Y esto nos ha obligado a adelantar nuestras previsiones. Es algo que ya sospechábamos y de lo que venimos hablando todo este verano, la aceleración del empuje de los tiempos humanos, pero jamás hubiéramos imaginado tal potencia. ¡Impresionante!


- ¿Pero no estáis preocupados por la crisis? –les pregunto, sorprendido por el cariz que tomaban sus respuestas.


- Por supuesto, claro que sí, como todo el mundo. Me lo comentaba mi sobrina el otro día, parece que los bancos dan los préstamos en cuenta gotas. Bueno, no hay bien que por mal no venga, pues aunque la gente necesite dinero, peor es depender de los bancos. Pero lo importante es la aceleración de que te hablaba. Esto sí que es toda una novedad.


- Tienes razón, Bastides –intervino Mercadal, que escuchaba con mucha atención a su amigo zapatero–, piensa Rumbau que una de las consecuencias de la crisis actual es el recrudecimiento de los problemas climáticos, pues las medidas aprobadas en Kioto y que tanto han costado refrendar en los encuentros posteriores, se irán al traste con el parón económico. ¿Y sabes lo que significa eso? ¡Pues la aceleración del estallido de la Primera Gran Crisis Medioambiental!


Estaba realmente extrañado del entusiasmo mostrado por los dos futurólogos. Comprendía que aquel par de viejos jubilados no tenían nada que temer sobre la crisis actual, pues no tenían hipotecas ni jugaban en la bolsa ni eran personas que pidieran créditos a los bancos. Pero aún así, me costaba comprender la animación que sentían.


- Perdona, Mercadal, pero no entiendo vuestro entusiasmo. Comprendo que toque fibras íntimas respecto a vuestras predicciones de futuro, pero de ahí a alegrarse...


- No nos alegramos de la crisis –contestó Bastides muy serio–, pues sabemos lo mal que lo van a pasar muchos, sino de la aceleración de los cambios que ha representado su irrupción. Piensa que nosotros ya somos mayores, y nuestras predicciones situaban la actual crisis global allá por los años 25 o 30 de este siglo, de modo que difícilmente llegaríamos a verlo. De ahí nuestra alegría, pues al estallar ahora no sólo nos permite observarla, sino que acelera las siguientes, y según proporciones geométricas, pues tal es el sino de los tiempos, que empuja las cosas con loca vehemencia, de modo que lo que esperábamos para de aquí a cuarenta, sesenta o incluso cien años, es posible que acabemos viéndolo en vida durante los próximos años. ¿No es eso increíble?


Tuve que reconocer que razón no le faltaba. Aquel par de viejos futurólogos se alegraban de la aceleración histórica que les permitía ver con anticipación sus predicciones. ¡Extraordinario!, pensé.


- ¿Pero qué queréis decir con eso de la aceleración? –les pregunté, para ver si me aclaraban sus puntos de vista, siempre tan interesantes.


- Lo que quiere decir Bastides –respondió el astrólogo Mercadal, propenso a refrendar las palabras de su amigo, el vidente zapatero de la Barceloneta–, es que lo importante de esta crisis no es tanto lo que ha ocurrido y provocado, sino la prontitud con la que se ha presentado. Desde luego, todos esperaban que tarde o temprano el tema ése de las sub-prime estallaría a manos de los pirómanos que lo habían inventado. Pero de aquí a hacer caer el sistema entero, hay un trecho. Y eso es lo que ha sucedido. Pues si los gobiernos no llegan a intervenir, la cosa se hubiera ido al carajo en un plis plas.


Parte de razón tenía el exmédico y astrólogo.


- Pero no todo es negativo. Piensa que no hay bien que por mal no venga, y no sería esta crisis una excepción. El bien es que obliga a replantearse el sistema de abajo a arriba, y aunque las soluciones que se tomen no servirán para evitar que la crisis se repita (piensa en los intereses en juego y en los poderes que hay detrás de ellos, muy poderosos todavía), al menos es un primer aviso y un primer ensayo de respuesta. Nosotros hemos previsto tres grandes crisis, la última de las cuales debería estallar a principios del siglo XXII. ¡Imáginate qué significa que la primera haya estallado ya! ¡Pues que la tercera seguramente nos caerá mucho más cerca, antes seguramente de los cincuenta de este siglo! Esto cambia todas nuestras predicciones y nos obliga a rehacer el calendario de arriba abajo –concluyó Mercadal en tono misterioso.


Caminamos un rato con las palabras revoloteando en nuestros cerebros excitados, aprovechando aquel trecho de playa tranquilo y casi sin bañistas. Bastides se mojó la cara y yo hice lo mismo, metiéndome hasta cintura en el mar, pues el calor apretaba lo suyo, a pesar de estar ya en octubre.


- Dijiste que estamos en un primer ensayo de respuesta. ¿Acaso no consideras oportunas las medidas adoptadas por los dirigentes mundiales en sus últimas decisiones tomadas estos días? –le pregunto a Mercadal.


- Lejos de mi juzgar a nuestros políticos, que seguro que saben mucho más que nosotros. Yo no sabría ni por dónde empezar. Pero algo sí comprendo: lo que están intentando es que la actividad prosiga, que la cosa no pare, que nadie se asuste, que se recupere la confianza... ¡Pero si el problema es ése! ¡Ojalá cundiera la desconfianza! Eso obligaría a replantearse las cosas. ¡Pero si todo sigue como hasta ahora, no hacen más que agravar el problema! ¿Harán cambios? Parece que quieren regular los disparates de la virtualidad financiera. Lo lograrán a medias, pues la fantasía humana no tiene límites, y mientras los objetivos sigan siendo los que son, nadie impediré que los más listos se las ingenien para engañar a los más tontos. ¿No es éso la ingeniería financiera y la bolsa? Bueno, da igual, pues éste no es el problema. El verdadero problema está en los objetivos, en la producción, en el statu quo, como antes se decía. ¡Y eso es lo que debe cambiar!


- ¡Os veo muy revolucionarios! –les dije para provocarles.


- En absoluto, Rumbau –contestó Bastides con su tono lento y ponderado.– El asunto es muy simple. Nosotros pensamos que la gravedad de los problemas no se plantearía hasta de aquí a bastantes años, lo que desde luego aumentaría la gravedad de la crisis y la dificultad de encontrar soluciones. Esta aceleración nos excita porque significa que las soluciones pueden estar más cerca de lo sospechado. Aunque todavía nos falte un buen trecho para alcanzarlas, desde luego. Por de pronto, no hay consciencia alguna de globalidad en los temas del planeta y de la especie, sino únicamente en lo bancario, lo que no deja de ser una trágica chiquillada de nuestros políticos. Pero ya veremos si recuperan la confianza de la gente. ¿Confiar en los que juegan sucio y siempre tienen las de ganar? ¿En los que se aprovechan de nuestras necesidades y que a la primera de turno, al primer tropiezo, nos echan a la calle? Pues eso es lo que pasa y seguirá pasando. Han soltado mucho dinero para asegurar los bancos, pero las hipotecas, que yo sepa, no han bajado ni un ápice. La gente no es tan tonta, y los bancos no dejarán de ser bancos. Rumbau, todavía veremos cosas que hasta ahora situábamos fuera de nuestro alcance. Ya lo verás, el tiempo vuela que es un contento, te lo decía al principio, y esta acelaración nos traerá sorpresas.


Seguimos paseando, callados, impresionados por las palabras de Bastides. Miré al horizonte y me pareció ver una claridad mayor, como si las cortinas del devenir se hubieran corrido para dejar paso a lo que estaba por venir, que según mis amigos se hallaba ya en el umbral del escenario de los hechos. Y como si pescara mis pensamientos, remató Mercadal:


- ¡La función va empezar en el gran teatro del mundo! Prepárate Rumbau, pues tú que eres más joven, todavía verás el primer acto de lo que se avecina.


Una gaviota aterrizó a nuestro lado y se nos quedó mirando, como si hubiera entendido las palabras del emérito doctor. Y aquella mirada tan salvaje me pareció reflexiva, propia de quién sabe que su vida está en nuestras manos. Una mezcla de sensaciones de responsabilidad y de culpabilidad me invadió. Todos nos detuvimos, conscientes de lo que nos estaba diciendo aquella ave sin palabra alguna. Y un silencio preñado de significaciones, más denso que el propio planeta Tierra, nos envolvió a los tres.

viernes, septiembre 12, 2008

Le guarattelle di Pulcinella de Gianluca Di Matteo.

No podía haber empezado mejor la nueva temporada del teatro La Puntual: una representación del famoso Pulcinella de Nápoles a cargo de uno de los jóvenes titiriteros que se encargan actualmente de pasearlo por el mundo: Gianluca Di Matteo.

Fui a ver la obra el día del estreno (sábado 6 de septiembre) y la verdad es que disfruté de lo lindo. El teatro estaba lleno hasta los topes y el ambiente era propicio para este tipo de espectáculo, que requiere de un público mixto de niños y adultos, y una buena asistencia para garantizar la participación del respetable.

Gianluca Di Matteo es un brillante titiritero formado en la escuela napolitana de Bruno Leone y Salvatore Gatto, ambos maestros indiscutibles del género polichinesco. Una referencia de partida que obliga a mucho, pues es difícil superar el arte de estos dos virtuosos manipuladores. Pero tras ver el espectáculo, puede decirse que Gianluca sale muy airoso del reto, con un dominio extraordinario del ritmo y de las rutinas clásicas de Pulcinella. Todo un alarde de brillantez ejecutora.

Los personajes son pocos: Pulcinella y su amada Teresina –con cuyos bailes abre y cierra el espectáculo–; el perro que a diferencia del Punch and Judy aquí es “malo” y cumple con las mismas funciones del cocodrilo inglés; un señorito urbano que gustra cobrar en dinero y que recibe su paga merecida; y la Muerte con su caja de muertos. Con estos simples elementos, Gianluca Di Matteo urde cincuenta minutos de acción disparatada y de ritmo trepitante en los que los típicos juegos de Pulcinella se entrelazan con fluidez y suma gracia. Destaca un uso dulce y mesurado de la lengüeta, propio de la tradición napolitana, y el extraordinario dominio del ritmo, que convierte las diferentes secuencias de manipulación en verdaderas piezas de percusión sonora, lo que da un tempo al espectáculo ágil, eficaz y muy atractivo.

(Pulcinella en La Puntual)

Me gustó mucho la simplicidad del retablo, de tipo abierto, con una tela central y dos laterales, sin fondo alguno. Por encima del borde dónde está el escenario propiamente dicho del teatrillo, se levantan dos postes laterales de madera que sintetitzan la clásica boca de los retablos tradicionales, indispensables para el juego de golpes y persecuciones de los Guaratelle. En la representación del sábado, estos laterales fueron correctamente castigados por el típico sinfín de golpes que hizo que una de las cejas de Pulcinella acabara volando por los aires. Preguntado sobre cuán largo vivían sus títeres, el titiritero nos dijo que no más de cuatro años. Por si las moscas, detrás había un segundo polichinela a punto de suplir al maltrecho primer actor de madera, en caso de que los males fueran a mayores.

El contraste entre la sobriedad del retablo más la sencillez esquemática de los personajes, con el rico juego rítmico y musical-percutivo de la acción, dio alas al espectáculo, que encandiló a mayores y chicos. Felicidades pues a Gianluca Di Matteo y a La Puntual, por el acierto de programarlo.

lunes, agosto 11, 2008

Nuevo espectáculo: FULL HANDS

Estos días de agosto me encuentro preparando el nuevo montaje de títeres y sombras que se estrenará en diciembre en La Puntual, el teatrillo de Eugenio Navarro. Su título es "A Manos Llenas". Me gusta su versión en inglés, FULL HANDS, título más conciso y contundente, creo. He aquí algunas imágenes sacadas por Jorge Raedó, quién me ayuda en la dirección de escena del espectáculo, así como en dibujos y otros menesteres. La música será de Octavi Rumbau. Los títeres fueron hechos en su día por Mariona Masgrau para la ópera Euridice y los Títeres de Caronte.

(Polichinela y las sombras abajo)

(Polichinela y el señor Demonio)

(La sombra de Polichinela)

(Polichinela y el Fantasma de doble cara)

jueves, julio 31, 2008

Alardes titiriteros de Animata Cabaret

("La Canija")

Dentro de la interesante programación dirigida a público adulto que la Puntual ha presentado este mes de julio, tuve la suerte de presenciar el espectáculo de Animata Cabaret, fórmula con la que se han definido cinco grupos de titiriteras de Barcelona. Son: Anita Maravillas, Las Hermanas Trapp, La Canija, Mireia Nogueras y Trastam Teatre.


Dos palabras resumen la impresión recibida: sorpresa y revelación. Debo reconocer que no conocía ninguno de los trabajos presentados, lo que fue para mi una suerte, pues así pude verlos y gozarlos por primera vez. Y la verdad es que quedé fascinado por el alto grado de virtuosismo y por una calidad de altos vuelos que hacía tiempo no veía en los escenarios titiritiles del país. Un verdadero regalo de fin de temporada.

El espectáculo, una sucesión de números independientes, fue hilvanado con mucha brillantez por la voz y el acordeón de Mina Ledergerber y el violín de Agostino Aragno. La voz rota provista de lánguidos registros de Mina más el violinista Agostino vestido de mujer que le seguía a modo de fiel comparsa, presentaron con sus intermezzos musicales temas y canciones del más puro estilo cabaretero, muy adecuados para introducir a las distintas titiriteras.

Respecto a las marionetas, las hubo de todas las técnicas y registros. Uno podría pensar que tanta variedad acabaría desconcertando o cansando al público. ¡En absoluto! Creo que la razón estriba en los varios denominadores comunes que recorrían todos los números presentados, y que cohesionaron el conjunto. A mi modo de ver, son los siguientes:

a- una relación impecable de las manipuladoras con los muñecos, algo que no siempre sucede cuando el marionetista se muestra junto a la marioneta. Es decir, relación distante y a la vez entregada, provista de dignidad y propia del actor que sabe estar en un segundo puesto pero a la vez con el aplomo y la fuerza suficientes para insuflar verdadera vida a los títeres, ya sea con el gesto o con la voz. Un saber estar que tal vez proceda de la influencia indirecta de Pepe Otal (la mayoría de las titiriteras fueron alumnas suyas), quién les habría insuflado ese tono de dignidad distante que los buenos marionetistas poseen, y que no duda en combinarse con los más incorrectos y provocadores registros teatrales. Un tono que el de Albacete poseía a espuertas.

b- maestría del movimiento y de la voz: un gran virtuosismo gestual de las marionetas y un impecable tratamiento actoral de la voz, que trata al títere como a un verdadero personaje al que hay que dar vida. Creo que todas las presentes destacaron en estas labores.

En Anita Maravillas, Miren Larrea y Valentina Raposo han creador a un personaje –“Leonor”– entrañable, ocurrente e hilarante, con improvisaciones y registros de voz de altísima calidad. Fue una entrada-anzuelo que enganchó de inmediato al respetable y que ya no lo soltó hasta los aplausos finales.

(Mireia Nogueras)

Las Hermanas Trapp, con la manipulación de Marta de la Primavera, presentaron los interesantísimos muñecos y autómatas de Mina Ledergerber, llenos de gracia y de ingenio. Mireia Nogueras se reveló cómo una actriz-manipuladora extraordinaria de potente vena cómica que combina magistralmente con una primorosa manipulación. El contraste entre el porte técnico y solícito de la manipuladora y el tono gamberro y desenfadado de los personajes conquistó al público, entregado al humor socarrón del Punki “perro-flauta” o de la Muerte folclórica.

Las Trastam Teatre presentaron un trabajo a base de objetos cotidianos convertidos en títeres. Aurora Poveda, Marga Carbonell y Arantxa Azagra nos deleitaron con una gestualidad coreográfica impecable de sus marionetas, con momentos de verdadera magia transformadora y de un virtuosismo de muy difícil ejecución, que dejaban entrever muchas horas de ensayo.

Otro plato fuerte fue “La Canija”, una creación de Marga Carbonell y Miren Larrea. ¡Qué gracia y qué desparpajo la de esta folclórica esperpéntica y lenguaraz, con un flamenco de perfecta coreografía e impecable ritmo. Tanto los gestos exactos de Marga como la voz segura e inagotable de las inspiradísimas improvisaciones de Miren nos consquistaron a la primera.

c- El otro denominador común: la juventud de las artistas actuantes. Daba gusto ver a una nueva generación de titiriteras, todas mujeres y en la flor de la juventud, provistas ya de una maestría que les permitía pasearse por el género con alardes virtuosísticos, frescura interpretativa, porte correcto de dignidad titiritera, modesta y comedida, y sin inhibición alguna para el más acusado atrevimiento de gestos y palabras.

Un milagro y una verdadera sorpresa, cómo decía al principio. ¡Éxitos a manta, pues, y futuros esplendoros para todas las integrantes de Animata Cabaret!

lunes, julio 21, 2008

Programación para adultos en La Puntual

La Puntual, el teatrillo de títeres de Eugenio Navarro, presenta una programación especial de verano para adultos. Buenos espectáculos de títeres para públicos selectos. Han pasado ya el Chón-Chón -viejos amigos de la casa- y el mago Sergi Buka. Quedan los siguientes espectáculos:

“ANIMATA CABARET”: Anita Maravillas, Trastam Teatre, Las Hermanas Trapp, Mireia Nogueras i La Canija.

Cinco compañías de titiriteras presentan ANIMATA CABARET, para público adulto.

Hacer reserva: Ma 22. Julio, 21h, Mi 23. Julio, 21h, Ju 24. Julio, 21h

Entrada: 10,00 EUR

Cinco compañías de titiriteras residentes en Barcelona que en los últimostiemposhan dejado su huella en los escenarios más diversos de la ciudad; clubs, cafésteatros, salas alternativas y festivales internacionales. Con espectáculos para público adulto llenos de imaginación y talento donde se fusionan las marionetas, el teatro de objetos, autómatas y música en directo. Se reunen por primera vez para estas representaciones en La Puntual. Más información

QUI ÉS EL CONVIDAT?

Espectáculo de títeres tradicional para adultos tal como se representaban a principios del siglo 20.

Hacer reserva: Vi 25. Julio, 21h, Sa 26. Julio, 21h, Do 27. Julio, 21h

Entrada: 10,00 EUR

La acción tiene lugar en una mansión burguesa a principios del siglo XX. El señor de la casa da instrucciones a su ayudante para preparar una cena en honor de un juez de "cerrera prometedora": se trata de quedar muy bien.... pero gastando bien poco. Más información