lunes, enero 09, 2006

LA CAZA DEL CIERVO

Estas navidades tuve ocasión de presenciar una salida de caza del ciervo en Exmoor, región del suroeste de Inglaterra. Quedé admirado por la emoción y la fuerza que reinaba en el ambiente, y comprendí lo absurdo de pretender eliminar esta tradición. Una tradición que se remonta a cientos de años y que da vida a estas regiones rurales. ¡Caramba!, me dije, he aquí algo parecido a las corridas de toros, digno de ser defendido por sus elevados valores que tanta molesta a la correción pensante en uso. Seguí a los caballos campo a través, y pude presenciar algunas escenas de caza desde un promontorio muy bien situado. Realmente, un espectáculo y una experiencia digna de recordar.

Luego, entrar en el pub de la zona y tomarse un vino caliente mezclado con wisky acabó de redondear la experiencia. Ni entretenimiento de pijos ni reducto aristocrático: la caza del ciervo en Inglaterra sigue siendo una práctica popular y febril, muy digna de ser vista y defendida.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Me sorprende su defensa de la caza de este nobel animal que es el ciervo. Francamente, en un mundo de tanta violencia, sobran estas prácticas salvajes. Si todos los blogs contienen comentaris como el suyo, me parece que me he metido en una casa de tontos. Con perdón.
Atentamente suyo
Maximiliano Casadesús

Anónimo dijo...

senor Rumbau, su actitud en defensa de tan salvaje entretenimiento no es digna del linaje que emana de su nombre.Espero reflexione y derive su discurso hacia temas mas refinados como podria ser el discurrir sobre la frase que le cedo en esta cita:"en toda humana querella pueden preguntar:quién es ella?"

Toni Rumbau dijo...

Estimados conblogistas,
comprendo perfectamente sus puntos de vista, que incluso comparto en cierto modo, pero no por ello dejo de considerar acertada mi descripción de esta vieja práctica de la caza del ciervo como algo extremamente excitante, de raíces muy populares y que da vida y sentido a toda una cultura y formas sociales de determinadas partes del campo inglés. Pasa aquí como en los toros, en que la razón está siempre de parte de sus críticos, sin por ello justificarse su radical rechazo y petición de clausura. Un tema largo que merecería atenciones largas y que según mi modo de ver no debería calentar los ánimos de nadie -salvo los de su enardecida defensa. Respecto a la frase del conblogista anónimo que dice "en toda humana querella pueden preguntar: quién es ella?", aquí también podríamos preguntar lo mismo, siendo la respuesta sin duda nuestra Señora Muerte, que tanto embelesa a sus seguidores -simples mortales enamorados de la Dama. Asunto largamente comentado ya por los especialistas y que me he atrevido a citar como respuesta a su petición. Prometo, sin embargo, tratar el tema con mayor atención y fervoroso ahínco.