jueves, diciembre 08, 2011

¿Qué crisis?


El Rapto de Europa, del pintor Maerte (s.XVIII)
Bueno, parece que esta vez la cosa va en serio, y que hay crisis por todas partes. Para hablar sobre ellas y aclararme ante tantas noticias desagradables y agoreras, fui ayer a la playa, aprovechando este tiempo casi primaveral que está haciendo en Barcelona, fruto seguramente de la crisis medioambiental, pues hoy en día no hay nada que no surja de alguna de las crisis que nos aquejan. Mis amigos futurólogos estaban en  buena forma y juntos hicimos varias veces el camino que va de la escultura de los cubos al Hotel Vela, frente al Club Natación Barcelona.

- Estaréis contentos, todo se está moviendo a marchas forzadas y el futuro está cada día más cerca… -lo digo para provocarlos y así despertar en ellos sus reflexiones que a veces me admiran enormemente.  

- Sí, no hay duda que hay movimiento, aunque veo a la gente muy parada –responde Mercadal–. Todavía no nos hemos sacado de encima el estigma de la obediencia y de la reacción aborregada, y por eso la gente parece pensar que “ya lo arreglarán”, cuando es a todas luces evidente de que todo esto no hay quién lo arregle.

- ¿Pero qué está pasando exactamente?

- Muchas cosas y todas al mismo tiempo. Para mi, una de las principales razones de la impotencia de los Estados y de los políticos en arreglar la situación es el acelerón que las nuevas tecnologías han activado en el mundo de las finanzas. Ello ha permitido a los negocios financieros distanciarse a años luz de la economía productiva y real de los países, alcanzando unos volúmenes de liquidez puramente virtual y de velocidad de acción en los mecanismos de compra y venta totalmente inalcanzables. Ni los actores del negocio saben lo que ocurre, simplemente programan a las máquinas para alcanzar cualquier tipo de beneficio, por pequeño que sea, los cuales, sumados, se elevan a cifras desorbitadas. Y como estas instancias están perfectamente protegidas y sostenidas por las principales corporaciones, por algunos estados y por los intereses de millones de participantes en este casino mundial en que se ha convertido la economía, nadie se atreve a ponerles coto. La idea de crear un impuesto para cada transacción está considerada anatema para los implicados, y nadie tiene ni las ganas ni la fuerza de enfrentarse al asunto.

- Sí, esto parece evidente y ya empieza a hablarse bastante del tema, aunque como dices, nadie se atreve a ponerlo en cuestión. Pero todo este asunto del euro, de la deuda y de Europa, ¿cómo creéis que acabará?

- Si me lo hubieras preguntado hace unos meses, todavía te diría que la cosa acabaría bien. Pero ahora, se han disparado ya tantas alarmas y ha habido tanta especulación desctructiva sobre la idea europea, que francamente lo veo complicado. Estas prisas de última hora por cambiar tratados e imponer condiciones a los estados no parecen tener en cuenta que hoy las realidades surgen empujadas por las palabras que las presuponen, de modo que de tanto hablar del desastre de Europa, este desastre se acaba convirtiendo en algo real. Además, cuando se habla mucho de algo, se produce un cansancio e inconscientemente deseamos todos que acabe sucediendo.

- ¿Os referís a eso que algunos llaman “política creativa”?

- Exacto. Lo aplicaron con  Irak: se inventaron un peligro inexistente y crearon una situación de hecho que determinó todo el devenir de multitud de países y sus sacrificadas poblaciones. Algunos lo llaman “diplomacia creativa”: en vez de analizar y basarse en la realidad, se la inventan. Muy peligroso, claro. Pero lo peor del asunto es que las nuevas tecnologías, sin necesidad de planes truculentos ni de segundas intenciones, crean igualmente nuevas realidades que se nos escapan de las manos. Por ejemplo, las centrales atómicas y el desastre de Fukushima. Y, lo que sufrimos ahora en Europa, las nuevas modalidades de negocio ultrarápido en las finanzas. Por no hablar de la terrorífica industria automovilística, que no sólo hace irrespirables nuestras ciudades sino que es la mayor causa existente de muertes no naturales por accidente. Otras formas descaradas de “creatividad interesada” son las llamadas agencias de calificación, que son tres y americanas, las cuales hacen y deshacen valoraciones que empujan a los países a la ruina. Ser creativo se ha puesto tan de moda, que nos olvidamos de la responsabilidad que conlleva serlo. Se siguen impulsos muy bonitos, pues la creatividad es bella, pero con la inconsciencia frívola propia de nuestra época. Y como el principal objetivo es el beneficio, toda la creatividad se enfoca en ello, creando realidades muy buenas para los afortunados, pero siniestras y destructivas para los perdedores, que son la mayoría.

- ¿Entonces no le veis ninguna solución?

- Bueno, la que siempre  ha funcionado: el desastre que te obliga a cambiar quieras o no quieras. Mira lo de Fukushima: ya en Japón se está hablando de eliminar en un tiempo relativamente corto todas las centrales, y en Alemania se aprobó lo mismo de un día para el otro. En el tema de las finanzas, hará falta que muchos más países se arruinen del todo, que salte Europa en pedazos y que alguna de las grandes potencias lo pague caro. Entonces se tomarán las medidas correctoras, no lo dudes.

- Un precio caro es el que pones.

- Así aprendemos los humanos. Pero ya sabes que somos optimistas y que a la larga, todo irá para bien.

- ¿Tan seguros estáis de eso?

Me asombra que estos dos ancianos, tan clarividentes en sus análisis, sean tan irracionales en sus esperanzas de futuro. Bastides, que hasta entonces había permanecido callado, dijo:

- En verdad, en verdad te digo, Rumbau, que las realidades son hoy tan complejas, que resulta difícil predecir lo que va a ocurrir en breve. Lo más fácil es simplificar y pensar en sólo dos o tres de las realidades que se dicen críticas y a punto de estallar, pero la verdad es que son muchas más, las cuales se superponen y crean cuadros muy complejos, para mal y para bien, pues la flauta puede sonar en los dos sentidos. Pero precisamente por esto, nosotros, que nos consideramos futurólogos independientes, quiero decir, que no trabajamos para nadie sino para nosotros mismos y para el mundo en general, tenemos la obligación de crear nuestras propias realidades, buscando la posivitividad de todo este intrínculis, y sentando así las bases de un futuro que escape a los malos augurios de los profesionales que sólo se basan en datos objetivos y, por lo tanto, simplistas y reduccionistas. Nosotros nos basamos en lo objetivo pero también en lo subjetivo, gracias a las visiones y a los cálculos astrológicos de Mercadal, que domina esta ciencia como pocos, y eso nos da unas facultades ideales para sentar las bases de realidades muchos más interesantes y más afines con una creatividad que tiene que ver con el sentido común y con una imaginación positiva y avanzada, quiero decir, que se avanza en el tiempo. Fíjate que si ante la diplomacia creativa de unos y la política de hechos consumados de otros, sólo fuéramos capaces de ofrecer análisis y más análisis, lo único que conseguiríamos es justificar estas realidades que nos llegan impuestas. La única manera de contrarrestarlas es crear nuestras propias realidades, y como nosotros ya somos viejos y tenemos poca opción en el escenario de los hechos, nos remitimos a los escenarios del futuro, libres todavía de injerencias y abierto a la imaginación de todos. ¿No te parece lo más sensato?

Tengo que decir que la larga declaración de Bastides me ha dejado de piedra. Desde luego, tiene toda la razón del mundo y sus argumentos y métodos, por muy raros e idiosincráticos que sean, no dejan de ser tan válidos como operativos para la consecución de sus objetivos. Si de lo que se trata es de modelar un futuro positivo, todo el mundo tiene la libertad de hacerlo a su manera, con responsabilidad propia respecto a sus pros y sus contras. Lo malo es saber si el devenir nos dejará alguna oportunidad para llegar a estos futuros soñados…

- Tiempo al tiempo, Rumbau, no hay más solución que ésta, dejar que el tiempo, a través de la acción pero también de la palabra, vaya modelando el futuro…

Un tiempo que cada vez corre más raudo y que parece burlarse de quiénes se consideran amigos suyos y pasean cada día por la playa mientras se interrogan sobre sus caminos.

3 comentarios:

Joseba Ayensa dijo...

Y...¿Por qué no perderme en una maraña de acordes musicales
que me recuerden a Bob Marley?.
Leones cabalgando a grupas del okapi descarnado por las mandíbulas
.de sus jinetes.
Tan - tan - tan
Danza de licaones acosando los saltos ilustres de los masais.
Furtivos encolándose con consoladores de marfil y viviendo el sueño
de las hienas destripadas.
Procesiones de fieles hipnotizados escalando picos de volcanes
y cayendo al vacío por los acantilados de sus cráteres.
LSD mezclado con marihuana contaminada de breas y escupitajos
de los menesterosos.
¿Digo que tengo esperanza?
...¿Lo digo?
El poder del mundo se está desparramando
hacia el inconsciente desconocido.
Música insolente
para poder danzar al borde de la locura colectiva.
Música donde bellos efebos
discrepan de las sirenas y huyen de sus dislocantes voces.
¡No puedo seguir creando con las letras enmohecidas de ominoso
semén!.
¡Soy traidor al mundo donde sus pastos hacen que siga existiendo!



¡Hola amigo Rumbau!, soy consciente que el fragmento que he insertado de mi obra poética "Estoy viviendo en un poema" te ha llegado desparramado por culpa de las máquinas cibernéticas-caóticas-llenas de locura. Me parece que lo has leído en su formato auténtico...ese verso...ese verso que dice: "El poder del mundo se está desparramando hacia el inconsciente desconocido"...Es el verso que resume todo lo que está pasando sobre la mente - nuestras mentes de Europa, sus gobernates, sus ciudadanos y sobre los creadores sean del ámbito que sean, económicos, políticos, artistas plásticos, científicos y como nosotros que andamos en los andurriales literarios y de opinión.
Un fuerte abrazo de este poeta-cantor, que ya te estaba echando en falta en estos mundos del "Bloger".........-Joseba Ayensa-

Redacción Blog dijo...

Querido Joseba,
con alegría recibo tu comentario que siempre es un chorro de aire fresco y de loca inspiración. Cada vez confío más en esas voces casi-anónimas de los que como tú o mis amigos de la playa, los señores Bastides y Mercadal, van inventando en el día a día el futuro que quieren vivir en su presente. ¿Para qué esperarlo?, se dicen esos poetas del hoy que lo son también del futuro?
Tu frase de que el poder del mundo se desparrama por ese inconsciente desconocido es atractiva e inspiradora, y me sugiere un deseo de que el poder en efecto acabe desparramándose en lo colectivo, que es sinónimo en cierto modo de inconsciente.
En este sentido, cabe decir que hoy está de moda hablar de lo "anónimo" como valor insurreccional al alza, por lo que tu frase cobraría relevancia revolucionaria. Aquí habría muchas dudas sobre la confianza que nos merece esta democratización de lo colectivo humano, aunque no cabe otra solución, seguramente. De todas formas, la tensión entre "élites" y "emergencias anónimas colectivas" constituye creo uno de los motores principales de la evolución humana, sea considerada en clave positiva o negativa.
Pero viviendo como vivimos en plena fase histórica del individualismo, esta disolución del poder en lo inconsciente se me antoja más un “sueño disolutorio” –en un sentido casi orgasmático– que una realidad posible o manejable. O tal vez sea en la tensión entre la “ejaculatoria individual” (uso terminología tuya) y el “desparramiento en lo inconsciente colectivo” lo que va a convertirse en el verdadero motor de los cambios que se avecinan, raudos y electrizantes como podemos ver en el día a día, como si el mundo hubiera entrado en un proceso orgasmático delirante de grandes erecciones individuales seguidas de profundas inmersiones hacia lo inconsciente colectivo…
Y no me estoy refiriendo sólo a la política o a lo social: mira el caso de José Tomás, ese torero genial que en sus faenas se alza como un minarete fálico hacia las cumbres celestiales de la tauromaquia para desde allí regresar luego al mundo de los media y de la fama, que es por dónde se desparraman sus poderes en el inconsciente colectivo, vigorizándolo o mejor aún, fecundándolo con sus ejaculatorias de genialidad torera, para desaparecer luego en el anonimato de la vida social diaria.
En fin, ya ves que me has provocado pensamientos de altos vuelos en el sentido literal de la palabra y te lo agradezco.
Esperando como siempre tus arrebatos de lucidez poética, te mando un fuerte abrazo

Toni Rumbau

horoscope dijo...

Es un sitio realmente grande que tenemos aquí. Gracias por el esfuerzo de ser tan bueno para nosotros (a pesar de que don `t lo mereces) y mantenerla.