
Mariona en la Plaza del Pino de Barcelona, en 1978.
Mariona Masgrau, titiritera fundadora de La Fanfarra junto con Eugenio Navarro y Toni Rumbau, y creadora de la mayoría de las marionetas de la primera etapa de la compañía, fundadora asimismo del Teatro Malic de Barcelona (1984-2002), murió el lunes 21 de mayo en Hospital de San Pablo de Barcelona.
Aquejada por la súbita aparición de una enfermedad que la cogió de sorpresa demasiado tarde, Mariona Masgrau ha vivido con serenidad y valentía la tragedia de su rápida fuga de este mundo. Su temple aventurero se ha manifestado una vez más en esos últimos días de su vida, encajando lo inevitable con aplomo y sabiduría.
Debemos recordar que Mariona Masgrau, además de ser una creadora excepcional de marionetas, inició también en su última etapa de marionetista una brillante carrera como solista, a través de una primera trilogía sobre la Mujer (Mangalena, Constantina y De tanto que te quiero), y la serie de espectáculos centrados en el personaje de Sophia.
Tras el cierre del Teatro Malic, Mariona Masgrau abrió un centro-taller de marionetas llamado Espai Fènix en el barrio de Sants. Una iniciativa truncada por su muerte. Allí queda su extraordinario patrimonio de muñecos de todas las épocas de La Fanfarra más sus propios espectáculos de los últimos años.
Aquejada por la súbita aparición de una enfermedad que la cogió de sorpresa demasiado tarde, Mariona Masgrau ha vivido con serenidad y valentía la tragedia de su rápida fuga de este mundo. Su temple aventurero se ha manifestado una vez más en esos últimos días de su vida, encajando lo inevitable con aplomo y sabiduría.
Debemos recordar que Mariona Masgrau, además de ser una creadora excepcional de marionetas, inició también en su última etapa de marionetista una brillante carrera como solista, a través de una primera trilogía sobre la Mujer (Mangalena, Constantina y De tanto que te quiero), y la serie de espectáculos centrados en el personaje de Sophia.
Tras el cierre del Teatro Malic, Mariona Masgrau abrió un centro-taller de marionetas llamado Espai Fènix en el barrio de Sants. Una iniciativa truncada por su muerte. Allí queda su extraordinario patrimonio de muñecos de todas las épocas de La Fanfarra más sus propios espectáculos de los últimos años.