sábado, mayo 06, 2006

Dilemas del Estatut.

Permíteme, querido bloguero, que trate este tema estrictamente local, perteneciente a la política catalana, pero que sigue incansable en su remolino de controversias dando vueltas como una peonza. Imposible explicar en cuatro líneas al neófito los arcanos del asunto, sólo decir que en él se da esta combinación contradictoria que hoy en día mueve todo lo político, a saber: 1- mezcla infantil de lo sentimental-emotivo con lo racional-objetivo, 2- consecuentemente, considerar el despecho como una legítima postura política, 3- analizar un tema que requiere visión de conjunto desde la visión miope del llamado “ombliguismo pasional”, 4- confundir pues sin reparos ni pudor alguno “la velocidad con el tocino”, etc.

En efecto, uno de los partidos, llamado Esquerra Republicana, de esos considerados “radicales” por tener una clientela de naturaleza juvenil y exaltada, considera que el pacto al que han llegado mayoritariamente los partidos políticos catalanes (ellos incluídos) con el resto de las fuerzas políticas en el Parlamento Español es muy malo e inadmisible, pues no responde a sus deseos iniciales. Éstos se concretan en querer ser lo más independientes posible (respecto al resto del país, España), pero da la casualidad que la mayoría de los catalanes no lo quieren, ni tampoco el resto de los españoles, de modo que sus deseos se quedan en simples ilusiones, que sin embargo determinan sus decisiones políticas.

Pues bien, ahora hay un referéndum para aprobar el susodicho Estatut, y ellos han decidido votar no, junto con el Partido Popular, ése de Aznar que vive colgado en los oropeles pequeño-nacional-imperiales de la España de antaño. Estos votarán no, porque dicen que su España se rompe. Los otros votarán no, porque dicen que la España de aquéllos se rompe poco, no tanto como ellos querrían. Los dos defienden sus posturas puras, frente a los demás que defienden las impuras.

Es ese juvenil purismo lo que les da a ambos partidos (PP y ER) este tufo de partidos extremadamente viejos, anacrónicos, juvenil-antiguos, pegados a sus verdades, las cuales son únicas y verdaderas, como lo son las Grandes Verdades de Verdad, que son las Suyas. Y lo peor es que alardean de ello, de ser puros, cuando hoy en día la realidad y la ciencia nos dicen que todo es impuro y contradictorio, mestizo y complejo, poliédrico y ambiguo.

Nos encontramos ante uno de los más típicos comportamientos políticos de todas las épocas, la propia del homo-fanáticus i simplicus, cuyo virus se resiste a morir en la época moderna, a pesar de haberse demostrado tantas y tantas veces la perniciosidad del mismo, capaz de desencadenar todos los desastres imaginables. Y aún así, el virus se agarra a los cerebros humanos, reduciendo el número de sus neuronas y provocando esos comportamientos casi simiescos y rebañiles, muy vociferantes, con muchos insultos a los que no participan de su Verdad.

En el caso de Cataluña, es posible que el tiro les salga por la culata a esos representantes de la pureza. Región laica por excelencia (aunque muy monárquica y fiel a la estirpe de los Borbones), hace tiempo que los catalanes hemos aprendido que el seny y la rauxa (palabras difíciles de traducir, serían como el sentido común y el despelote) deben ir juntos y son necesarios pero con una condición: que ambos sean contradictorios. ¿Qué sería del seny sin sus contradicciones? ¿Y de una rauxa que no tenga paradojas y absurdas oposiciones en su seno? Los del PP de Aznar serían los representantes de un seny puro, de esencias irrenunciables, algo a todas luces irrealista y reaccionario. Los de Esquerra Republicana defienden, al contrario, la pureza de una rauxa adelgazada, simplona y banal, futbolística, por decirlo en téminos coloquiales, aunque también dotada de grandes esencias irrenunciables. En fin, esperemos que la ciudadanía catalana, en un alarde de seny y rauxa combinados, es decir, aceptando las impurezas de todas las contradicciones del caso, vote sí al Estatut y mande a los simplones a reciclarse en la derrota.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Vostè parla de puresa, però s'ha oblidat d'una paraula: la dignitat. Aquest Estatut és un insult a la nostra dignitat de poble. Ens han estafat i no han complert amb el que havien promès. Vol més motius per dir que no?

Toni Rumbau dijo...

Apreciat bloguer anònim,
crec que hauria d'anar més en compte en l'ús de la paraula "dignitat", d'una significació tan ambigua i complicada com aquesta altra paraula tan espanyola i antiga que és l'honor", l'ús i l'abús de la qual ens ha portat a tants i tants desastres. Una "dignitat ferida" és com un "honor ferit", és a dir, una ofensa que demana "satisfacció". Però hauria de saber que no som al segle XVI o XVII, sinó a inicis del XXI, on la paraula clau és "pacte" i "negociació" per resoldre aquest nou factor que ens menja i posseeix a tots: la "complexitat". Vostè creu que es pot fer front a la complexitat des de postures de "dignitat", d'"ofensa" i d'"honor ferit"? Ho dubto. Dignitat sí, però no la col.lectiva d'identificacions nacionals traïdes, sinó la social i individual d'una vida amb condicions de llibertat, de ciutadania, de compromís i de responsabilitat. En fi, simples comentaris al seu.
Cordialment
T.R.

Anónimo dijo...

Aquest tema de l'Estatut porta cua.Realment és difícil comprendre perque Esquerra Republicana ha optat pel no. Jo diria que és un suicidi polític. És que no volen governar mai? Si no volen aquest Estatut, quin voldran? Un de nou? I com el treuran? Potser amb el PP? Francament, no crec que trobi masses socis en aquesta tasca. Curiós Harakiri a la catalana. Com diu vostè, sembla que estan molt ofesos. I es carreguen el Tripartit. Després de 20 anys de pujolisme, decideixen que amb dos de canvi ja n'hi ha prou, que ara ja pot tornat CiU una altra vegada. Increïble! Potser de tant posar-se la barretina, s'han quedat amb el cervell petit, una mica aixafat. Mai m'ho hagués pensat. Ara, potser sigui l'ocasió de tornar-los a posar allà d'on no haurien d'haver sortit: de la cuneta política. Dit amb paraules clares i catalanes: que se'n vagin a fer punyetes!
Un català emprenyat.

Anónimo dijo...

Si em permeten dir la meva, asseguraria que aqquesta jugada d'Esquerra Republicana està més pensada del que sembla. Respon a una lògica política força elemental: quan més es parli d'un, millor. Lògica elemental, que no intel.ligent, clar. Segurament això els hi pot reportar un augment de vots. Com diuen els polítics en el seu argot, "així poden capitalitzar el vot dels descontents". Només que el tret els hi pot sortir per la culata, en efecte, ja que si aconsegueixen vèncer al sí, en poden sortir sucarrimats. Una jugada tan inexplicable, que és lògic que la volguem entendre, ni que sigui una mica...
Cordialment
Lluc Garriga

Anónimo dijo...

¡Se acabó el tripartito!! Una aventura que todo el mundo daba por difícil y que lo acabó siendo. Los analistas hablan de inmadurez y todo eso. Cierto. De todos, salvo a Maragall. Personaje patético, en el sentido trágico del término. En definitiva, ha sido el más honesto de todos, dejando juego a los demás, apartándose para no molestar, planteando realidades, con ánimos de avanzar, tropezando contra las dificultades, levantándose con moral alta, etc. Ahora seguramente lo van a apartar. Hará bien en irse. Demasiado humano para la política. Sus debilidades no son soportables para la hipocresía oficial. Que salga algún pragmático del PSC, de esos que se han curtido en las negociaciones a mil bandas. Tienen un buen equipo. Lo que siga estará por ver. Mejor un Bipartito, mandando a los de Esquerra a sus casas de payés. Aunque seguramente les faltaran votos. Menudo jolgorio.... Más Pujol con Mas? Será dificil de tragar... Cavilaciones de un espectador "amoïnat"...
J.P.

Anónimo dijo...

Creo que ER se ha tirado al barranco. Y tras suyo, ha arrastrado al Tripartito. ¡Menuda jugada! Han caído como niños en la trampa que les tendió Mas y Zapatero. Vaya, con lo fácil que era ver la intención de la jugada... Pero lo peor es que han sido prisioneros de su propia máscara. De tan decir que eran puros y cristalinos, se han visto de pronto cristalizados en catalanistas irrenunciables. Y al poner en la balanza a un lado los principios de izquierda, y al otro lado, el nacionalismo, pesó más éste que los primeros. Cómo decía usted en uno de sus textos, se han ahogado porque "les pesaba demasiado la patria". Difícil hacer política así, con este peso colgado en el cuello, esclavos de sus Monolíticas Identidades, como los vascos nacionalistas, con sus gordas cabezas de piedra...
Me gusta su blog, un buen lugar dónde filosofar sobre las obviedades del día. Muy entretenido y tonificante.

Anónimo dijo...

Ara tothom diu wue el Referèndum no està asssegurat, que encara hi podria haver empat o victòria del no. Insòlit, però real. Potser s'expliqui per aquest cansamentt que la gent te dels politics. Tanmateeix em pregunto, és molt fàcil criticar els polítics, però no deixen de ser els "nostres" polítics. I no tothom ho vol ser de polític. En comptes de criticar tant, potser estaria bé una mica més de responsabilitat i votar que sí amb la modèstia de saber que si els polítics fossim nosaltres. segurament no ho hauríem fet gaire millor... No us sembla?

Anónimo dijo...

M'ha agradat un article de la Rahola avui al País. Aquesta senyora despotrica força sovint de tothom, com és propi que facin els comentadors mediàtics. Però avui ha sorttit en defensa d'en Maragall i això m'ha agradat, ja que poques vegades s'ha criticat i apuntat contra un polític com en el cas d'en Maragall. Ho ha fet malamement, potser sí, però ha estat honrat i ha aaguantat estoicament les tempestes. Malaguanyat president! L'atac sistemàtic del que ha estat víctima durant tot el seu regnat no s'acaba d'entendre massa. Per això em sembla bé que algú el defensi.
Lluc Garriga

Anónimo dijo...

M'ha agradat un article de la Rahola avui al País. Aquesta senyora despotrica força sovint de tothom, com és propi que facin els comentadors mediàtics. Però avui ha sorttit en defensa d'en Maragall i això m'ha agradat, ja que poques vegades s'ha criticat i apuntat contra un polític com en el cas d'en Maragall. Ho ha fet malamement, potser sí, però ha estat honrat i ha aaguantat estoicament les tempestes. Malaguanyat president! L'atac sistemàtic del que ha estat víctima durant tot el seu regnat no s'acaba d'entendre massa. Per això em sembla bé que algú el defensi.
Lluc Garriga