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| Foto del espectáculo "L'Immédiat" de Camille Boitel |
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| Imagen del espectáculo "Traversées" del Théâtre de l’Entrouvert |
Bienvenidos, Benvinguts, Welcome, Bienvenus! Estáis invitados al blog personal de Toni Rumbau: Un retablo de títeres, ópera, música, política, viajes.... Intersecciones. Una ventana abierta al mundo.
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| Foto del espectáculo "L'Immédiat" de Camille Boitel |
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| Imagen del espectáculo "Traversées" del Théâtre de l’Entrouvert |
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| Tras la pantalla. Taller realizado en Beirut, mayo 2011 |
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| Reloj suizo |
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| "Cronos devorando a su hijo", de Goya |
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| Playa de la Barceloneta |
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| Los mossos activando la protesta |
| Joseba Ayensa |
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| Reloj del Ayuntamiento de Praga |
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| Colgados del Tiempo |
La onda liberadora que surgió en Túnez no cesa de propagarse. No sólo en los países colindandes sino incluso en el lejano Oriente. Por lo visto, en China hay llamamientos a la rebeldía, y Corea del Norte amenaza al sur con bombardear si éstos siguen lanzando octavillas con información sobre el levantamiento árabe. Curiosa ola la que se está propagando por el mundo. Con ganas de comentar la actualidad, me reúno en la playa con Bastides y Mercadal, mis amigos futurólogos siempre muy enterados de los acontecimientos del mundo.
- ¿Habéis visto en Libia? Hace un par de semanas, nadie hubiera imaginado lo que está sucediendo allí…
- Los cambios están alcanzando velocidades sorprendentes –contesta Mercadal–. Ya puedes imaginarte lo excitados que estamos con la situación: ¡es mucho más de lo que jamás hubiéramos esperado!
- ¿A qué te refieres?
- Pues a nuestras predicciones de aceleración temporal. Lo venimos diciendo desde hace años, los motores del tiempo están revolucionados, pero lo que acontece sobrepasa todo lo imaginable. ¡Dos semanas bastan para poner a un país patas arriba! ¡El futuro corre raudo a nuestro encuentro, Rumbau!
- Lo que Mercadal quiere decir es que hoy los tiempos vuelan. De alguna manera lo presentíamos, sobretodo desde que el tema de las comunicaciones parece haber llegado a límites insospechados. Nosotros lo llamamos desde hace tiempo el Umbral: pasar de una situación a otra por el peso acumulativo de la aceleración transformadora. Creo que estamos cruzando uno de los primeros umbrales importantes, antes de entrar en nuevas fases de evolución.
- Eso me suena a la “Singularidad” de la que hablan algunos científicos: una situación de cambio irreversible en el desarrollo tecnológico de nuestras capacidades de cálculo, información e inteligencia artificial. ¿Os estáis refiriendo a lo mismo?
Mercadal, siempre dispuesto a teorizar, contesta:
- Hemos oído hablar del tema, claro que sí, muy interesante y muy cercano a nuestras ideas, aunque no creo que sea lo mismo. La Singularidad a la que te refieres es sobretodo de tipo tecnológico, y de ahí postulan esos científicos un cambio a todos los niveles de la humanidad. El Umbral del que nosotros hablamos tiene que ver con realidades más complejas, no únicamente tecnológicas. Claro que éstas son importantes, incluso te diría trascendentales en estos momentos, pero hay otros factores y otras variables a tener en cuenta.
- En verdad en verdad os digo –interviene Bastides que parece muy inspirado tras escuchar a su amigo– que éste será uno de los temas principales que se van a plantear en las próximas décadas: cómo aceptar y cómo sobrevivir a esos cambios irreversibles de la tecnología. Lo malo de la tecnología es que viene dado desde quiénes la controlan, es decir, desde los poderes políticos y corporativos. Pero fijaros que las emergencias que estamos viviendo estos días son una rebelión contra el stato quo y contra los poderes que lo sostienen. Tras esos gobiernos corruptos que caen están los poderes mundiales del capital que los usaban para sus intereses geoestratégicos. De pronto, una parte del mundo que aún mantiene ciertas constantes vitales se niega a ser tratada como esclavos.
- Cierto, Bastides, pero tendrás que reconocer que todas esas masas levantadas en el norte de África lo que quieren en realidad es poder entrar en el mundo de las nuevas tecnologías y gozar de las mismas, es decir, entrar en el consumo y en la Modernidad, y dejarse poseer por ella.
- Tienes toda la razón, e incluso podría decirse que la cercanía de esta Singularidad podría muy bien ser la causa de toda esta rebelión, pero es muy diferente entrar en ella subidos en una ola de rebeldía y de afirmación soberana que hacerlo desde la sumisión en la que las sociedades occidentales se encuentran. El cambio de actitud es muy importante, pues significa un estado de conciencia distinto, capaz de cabalgar las nuevas olas de la singularidad desde una posición de insurgencia, y por lo tanto de fuerza infinitamente superior. A esos cambios es lo que nosotros llamamos cruzar un Umbral, pues se entra en una nueva situación no sólo desde lo exterior sino también desde el interior de la persona.
Mercadal, que escuchaba atento, dice:
- El Umbral, Rumbau, habla de la persona entera, con sus circunstancias históricas, sociales y psicológicas, que hoy son densas y pesadas. Pero a los muchos registros que intervienen, hay que sumarles también los simbólicos, estéticos y mitológicos, que hacen referencia a lo individual pero también a lo colectivo. Ya sabes que los científicos tienden a reducirlo todo a números y a una lógica de comprobación experimental, lo cual me parece fantástico. Pero existen otras realidades que intervienen también, como los símbolos y los mitos, que actúan a escondidas y desde lo irracional. ¿Entiendes? De ahí que nosotros prefiramos hablar de Umbrales, que también son Singularidades, pero provistas de una complejidad mayor y por ello más opaca.
- ¿Y qué dicen las realidades del mito y de lo inconsciente? –le pregunto a Bastides con ganas de sacarles de la lengua.
- Son terrenos resbaladizos y cuesta hablar de ello. Piensa que lo importante aquí es mantener la dignidad humana al alza, algo que está a todas luces en claro declive, y de ahí las amenazas ciertas que provienen de las profecías tecnológicas de la Singularidad. ¿Estará finalmente la inteligencia artificial por encima de la humana, y nos convertiremos en una subespecie al servicio de cerebros colectivos impersonales? Según los teóricos de la Singularidad, sólo faltan unos pocos años para que ello suceda. Para nosotros, la respuesta está en la misma persona humana: ser libre y soberano no es algo que se otorgue o dependa de equilibrios e inteligencias tecnológicas, sino que es algo que se tiene o no por decisión propia. Hasta ahora, este asunto dependía de los apoyos colectivos o mitológicos, de ahí que en la actualidad, al no existir tales sustentos, la debilidad y la sumisión se han convertido en la moneda corriente del ser humano. En este contexto, la Singularidad tiene asegurada la partida. Pero la época de cambios que estamos viviendo lo está poniendo todo en cuestión. ¿Quién iba a imaginar que países enteros sometidos a las más feroces y poderosas dictaduras se iban a liberar en cuestión de semanas? Protestas que han nacido de actos individuales de autoinmolación y de individuos anónimos lanzando convocatorias por Internet. Movimientos provistos de una inteligencia colectiva extraordinaria, capaces de enfrentarse a todo tipo de maniobras y manipulaciones, y por primera vez sin el sustento colectivo de la religión. No hay que exagerar el caso, pero tampoco subestimarlo. Nuevos esquemas mitológicos se están elaborando aquí, sin que nos demos cuenta de ello, pues esas realidades no se dejan aprehender. Esquemas que no tienen definición alguna, que hablan de conceptos archiusados, casi vacíos, como son Democracia, Dignidad, Libertad y Anticorrupción, y que parten de posturas individuales. Por eso intuímos que estos acontecimientos son mucho más importantes de lo que podemos imaginar. La afirmación soberana debe ser individual para trascender luego a lo colectivo, y eso es lo que parece que está ocurriendo. Son tiempos de cambio, no sólo tecnológicos. ¡De ahí nuestro optimismo, Rumbau!
Cierro aquí esta crónica. El largo monólogo de Bastides me ha dejado pensativo. ¿Tendrán razón estos dos viejos jubilados de más de setenta años de edad? La velocidad que la Historia está tomando igual nos da prontas respuestas.
(amistades siniestras)
Vientos de cambio se han levantado en las tierras cálidas del Nilo. El dictador Mubacak, con patéticas pretensiones de “padre de la patria”, se ha derrumbado como una estatua tumbada por el pueblo. Su figura autoritaria y paternalista se ha hecho añicos. La juventud de las ciudades egipcias ha arrastrado consigo a toda la población de este superpoblado país. Millones se han lanzado a la calle en una demostración de fuerza, coraje e inteligencia colectiva. Europa se ha quedado en babia y muchos gobiernos despóticos empiezan a preocuparse. Las tiranías están a la defensiva –prohiben Internet, limitan las redes sociales, encarcelan a simples opositores pacíficos, cargan contra los manifestantes– y el miedo parece que ya no cunde como antes. Entusiasmado por los acontecimientos, me dirijo a la playa para charlar con mis amigos futurólogos. Sin duda ellos sabrán más cosas que yo y espero que me aclaren algunas dudas.
- ¿Habéis visto lo de Egipto? ¿No es increíble?
Encuentro a Bastides y a Mercadal paseando como suelen hacer al mediodía por la arena mojada, aprovechando el poco sol que la polución desbordante de estos días deja pasar. Mercadal, siempre con ganas de hablar pero también de llevar la contraria, responde:
- Desde luego, nos ha sorprendido. Ya decíamos el otro día que la velocidad de los acontecimientos era insólita. ¡Pero jamás hubiéramos sospechado que lo fuera tánto! Fíjate que en apenas dos semanas, han hecho caer al dictador. Todo es muy extraño. Creo que la historia ha tenido algunos empujoncitos que nadie se esperaba.
- ¿Qué quieres decir?...
- Me refiero a los americanos. El ejército egipcio depende del americano como pocos en el mundo. Creo que los deseos de Mubarak de involucrar al ejército para reprimir la revuelta se han visto frustrados por la negativa de Obama. Y mira que la presión era grande: todos los regímenes de los países árabes se morían de ganas de que una matanza escarmentara para unos cuantos años a las poblaciones díscolas. Seguro que Arabia Saudita, por ejemplo, soñaba con un Tiananmen árabe, para imponer el fatalismo de la represión a las juventudes soñadoras.
- Tal vez tengas razón en lo que dices, pero eso no saca mérito a lo que ha hecho el pueblo egipcio.
- Desde luego, el mérito es enorme. Pero regresando al asunto, diría que los americanos han tomado una decisión arriesgada e inteligente, siguiendo la estela del discurso de Obama en Cairo hace un par de años. Por suerte se ha impuesto la sensatez. Pero tienes razón en alabar al pueblo egipcio y a sus juventudes. Rumbau, lo que hemos visto estos días va a tener consecuencias muy importantes.
Contento de escuchar lo que quería oir, atiendo a las razones siempre cargadas de sentido común de mis amigos. Es Bastides ahora quién interviene.
- En verdad, en verdad os digo que tenéis toda la razón del mundo. La inteligencia ancestral del pueblo egipcio ha salido a flote estos días de gran inspiración histórica. Pues eso es lo que ha ocurrido, Historia de la grande, con mayúscula.
- Pero ya antes Túnez indicó el camino…
- Cierto, pero Túnez es un país pequeño y su población muy cercana a Europa y a la convulsa Francia. Mientras que Egipto es enorme, con ochenta millones de habitantes, el mayor de los países árabes, y un alto porcentaje de pobreza y analfabetismo. Allí coexiste el primer mundo con una Edad Media anclada en el pasado remoto. Y eso es lo que ha convertido el caso en asombroso y memorable. Y muy emocionante. Ver a un pueblo alzarse con una determinación a prueba de balas, pedradas y mil y una canalladas, es algo que no sucede cada día. Y demostrar además sensibilidad, inteligencia táctica y una tranquilidad que sólo da la sabiduría, ¡asombroso! Permitidme que insista aquí de nuevo en el elemento velocidad: creo que ha sido el quid del asunto, crecer exponencialmente en poquísimos días. Podríamos decir aquí aquello tan viejo y manido de que “las condiciones objetivas estaban en efecto maduras”, ¿no es cierto, Mercadal?Con una sonrisa, contesta el doctor jubilado :
- Siempre recordaré lo que me dijo un viejo amigo alemán, director de una agencia de ayuda al desarrollo en Egipto. Me lo contaba mientras comíamos en un restaurante sobre una barcaza del Nilo. Le habían encargado de joven un trabajo de análisis para el gobierno egipcio sobre la realidad del país. Se trataba de diagnosticar carencias, peligros y la realidad económica y social. Eso fue por los años sesenta y la conclusión fue estremecedora: o cambiaban radicalmente el sistema, o el país estallaba en una imparable revuelta social. Pues bien, pasó el tiempo, cinco, diez, treinta, cuarenta años, y todo lo que había predicho el estudio se cumplió con creces: los desastres ecológicos, los desequilibrios sociales, la urbanización salvaje y galopante, el deterioro de los servicios…, todo menos una cosa: la explosión social. Y es que el pueblo egipcio lo ha aguantado todo, y sobre este tópico se ha basado no poca parte de las políticas occidentales de apoyo a la dictadura. Pero claro, llegados a un extremo límite de insostenibilidad, al final la cuerda se acaba rompiendo. Pero la singularidad del caso es que cuando decide explotar, lo hace con medida e inteligencia tácticas, dando muestras de un altísimo grado de civilización humana que sólo cabe explicar por la larga historia que tiene este pueblo, uno de los más viejos del mundo, pegado durante milenios al río que le da vida.
- Es verdad, la revuelta ha sido pacífica, pero han respondido cuando les han atacado…- Y con furia y convencimiento, lo que aumenta la singularidad del caso. Pero tiene razón Mercadal al hablar de la velocidad: ha sido clave para que triunfara la insurrección. Y es que lo más insólito ha sido ver como el movimiento inicial de los jóvenes se convertía en apenas unos días en una revuelta de masas a la que se sumaron millones. Que ello sucediera en tan poco tiempo ha sido determinante. Nadie puede adaptarse a este ritmo. Los manifestantes siempre han estado por delante de la represión. Pero lo más insólito es que ello sucediera sin liderazgos claros, a través de una inteligencia colectiva desconocida. Es como si hubiera actuada el alma de un pueblo, con una decisión y un discernimiento de largo alcance.
- ¿Veis claras las consecuencias?
- El acelerón es obvio –responde Bastides.– Me refiero al tiempo. Los que mandan intentan lidiar con estos arrebatos sin mucho éxito. Creo que esta revuelta en Egipto es el inicio de una época de desbarajuste de los viejos poderes: la realidad que se mueve bajo sus pies es demasiada veloz para que puedan mantener el equilibrio. Lo normal es que vayan cayendo uno tras otro, mientras se van consolidando los nuevos poderes que mandan de otro modo, a la chita callando y con el consentimiento de sus súbditos y vasallos. A la larga serán aún más peligrosos que los primeros, pero por ahora, al representar algo nuevo, lo tienen todo a favor.
- ¿Te refieres a los poderes más difusos de la tecnología y del control de la información y de los medias?
- Sí, son poderes que uniformizan a pesar de que aparentemente defienden la libertad y las diferencias. Fíjate en las juventudes del mundo: comparten mundos parecidos, para ellos no existen las fronteras, los mismos jóvenes que se han rebelado en Egipto comparten con los de otros países idénticos lenguajes, simbologías y gestualidades.
Bastides estaba cada vez más inspirado, dirigiéndose a nosotros pero también a otros oyentes que sólo pude ubicar en alguno de sus futuros posibles:
- En verdad en verdad os digo que las actitudes vistas durante estos días son y seguirán siendo básicamente revolucionarias, ahora y en las próximas décadas, al ser el motor principal de los cambios que están doblando la realidad caduca de tantos y tantos países. Son fuerzas que quieren acabar con dictaduras y con los gobiernos despóticos. A la larga, sin embargo, serán fuente de grandes problemas civilizacionales, cuando lo singular se enfrente en toda su radicalidad al consenso de lo común pragmático. Lo singular será creativo o no será. Pero aquí las palabras deben tomarse con mucha finura, pues en los tiempos próximos los aparentemente creadores serán muchos, por no decir todos, mientras que el verdadero creador será un bicho raro que deberá esconderse para sobrevivir.
- ¿Pero veis acaso lo de Egipto consolidado?
- En absoluto. Tu sabes muy bien los peligros de involución que hay allí si no espabilan los opositores. El cambio no ha hecho más que empezar. Es casi divertido ver la prisa de los mandamases militares en pedir el regreso a casa y al trabajo. ¡Cómo si hubiera tantos trabajos! Estoy seguro que muchos han encontrado en la revuelta protagonizada una casa verdadera en la Plaza de Tahir y en el mismo gentío, y una labor la revolución a la que dedicarse. El paro existente y los sueldos de miseria son la mejor garantía de que las peticiones no se van a detener aquí. Por supuesto que no hay nada seguro, pero me gusta sentirme optimista por una vez.
- Lo importante –remacha Bastides– es el tiempo. Esa velocidad de crucero de la historia. Fíjate que son arranques súbitos que desbordan todas las previsiones. Los consensos transversales entre las poblaciones se hacen al minuto, sin prolegómenos, discusiones ni asambleas. Emergen como chorros súbitos del fondo. Por eso son impredecibles y poco controlables. Lo peor que podría hacer la oposición es empatanarse en diferencias insalvables y discusiones sin fin. Si captan bien la oportunidad del momento, verán que deben actuar rápido para subirse a la ola de cambio. Con un buen consenso de base, pueden avanzar muy deprisa. El tiempo, Rumbau, el tiempo y los tiempos, eso es lo que importa.
- Veremos lo que ocurre en Irán. Parece que allí hay ganas de seguir el ejemplo egipcio. Y el pueblo iraní es tanto o más joven que el egipcio…
Momentos de cambio que mis amigos futurólogos de la playa disfrutan con glotonería histórica.
Este lunes debía tomar el avión para Egipto, invitado por un festival de teatro en Alejandría y luego para actuar en el Instituto Cervantes de El Cairo. Los acontecimientos de última hora, sin embargo, me han obligado a postergar este viaje que llevaba tiempo preparando y que me hacía tanta ilusión. Sigo al minuto las noticias que llegan del país del Nilo y veo emocionado las imágenes de la multitud cansada de vivir sometida al dictado de unas élites corruptas y endogámicas. Realmente, parece que las tiranías más o menos disimuladas de los países musulmanes empiezan a tambalearse. No sé hasta dónde llegará el movimiento de liberación que se vive en estos lugares, pero desde luego es emocionante ver como la historia se mueve a velocidades de vértigo. Un tema que suelo discutir con mis amigos de la playa, los futurólogos de la Barceloneta. Con ganas de hablar del tema, me reúno con ellos y los encuentro como siempre paseando por dónde rompen las olas. Tras los saludos y entrar raudo en materia, Mercadal suelta lo siguiente:
- Fíjate, Rumbau, en la velocidad de los hechos. Esto es lo más sorprendente. Algo que venimos presintiendo desde hace años, pero que cada día nos impacta más y más. Cuatro simples días de movilización, uno de manifestación masiva, y el potentísimo gobierno egipcio se tambalea como un marinero borracho. Y eso sin que los grande grupos de la oposición, como los Hermanos Musulmanes, hayan intervenido para nada. Claro que motivos los hay de sobras, este pueblo lleva años, por no decir siglos, sometido y sufriendo bajo unos gobiernos corruptos sostenidos por las potencias. Digo siglos porque la historia de Egipto es muy larga, como sabes, y las inercias faraónicas deben pesar lo suyo. Pero todo tiene un límite. No sé dónde leí una vez que los egipcios son capaces de soportarlo todo, pero que cuando se hartan, explotan de verdad. Sucedió ya a finales de la sexta dinastía, cuando terminó el Reino Antiguo y se inició el llamado primer Período Intermedio, hace cosa de cuatro mil años. Los hijos y nietos de los constructores de las grandes pirámides arrasaron con los palacios de los faraones y fueron los primeros en saquear sus tumbas. En realidad, lo que hubo fue una revolución social de grandes magnitudes, seguramente una de las primeras de la historia, y el país quedó sumido en el caos o mejor dicho, en un proceso de fragmentación política total, que duró un siglo como mínimo. Pues ya lo has visto, la explosión llegó por fin y el volcán egipcio, tan temido y con los años tan menospreciado, ha entrado en erupción. Creo que va a salir mucho lava, es decir, mucha mala baba, y nadie sabe cómo acabará la cosa. Pero lo que es seguro es que habrá un antes y un después.
No hay que asombrarse por los conocimientos de historia de Mercadal, médico jubilado, astrólogo profesional y, como todo buen esotérico, muy entendido de todo lo del egipcio antiguo. Creo que incluso ha viajado al Nilo dos o tres veces. Bastides, que escuchaba muy atento, dice:
- Cierto, cierto, y considero también que hay que tener en cuenta el famoso discurso de Obama en Cairo, que provocó muchas sonrisas entonces pero que caló hondo en la imaginación de los pueblos de la zona. Ya dijimos entonces que eran palabras fundacionales, que marcaban una nueva época, a pesar del desprecio con el que fueron recibidas. Pues mira, a la chita callando han actuado por lo bajo y ahora se visten de una tremenda visceralidad callejera. Aquel discurso fue una carga explosiva de efectos retardados.
- Bueno, tampoco hay que darle tanta importancia a aquel discurso…
- No creas… Fíjate que si analizamos la revuelta actual, facilitada sobretodo por el uso de los nuevos medios de comunicación a través de las redes de Internet y de los móviles, verás que sus raíces están en esta modernidad que el discurso de Obama encarnaba. Aquí no han habido ni consignas políticas ni trasfondos ideológicos ni eslóganes antiamericanos: sólo un deseo visceral de cambio al que se suman todas las frustraciones de una clase media incipiente y de un pueblo harto de humillaciones. Lo que quieren los egipcios es gozar de las mismas oportunidades que tenemos nosotros en Europa y no entienden porque ellos deben ser ciudadanos de segunda, tercera o cuarta categoría. De pronto, el tema de la libertad y de la democracia se plantea como importante, lo que descoloca a los tiranos pero también a los oscurantistas religiosos.
- ¿No temes que los islamistas se puedan aprovechar para controlar el país?
- Claro que sí que lo intentarán, son mayoría y tienen derecho a hacerlo. Los Hermanos Musulmanes son un movimiento social moderado, y de sus cuadros puede surgir el mismo tipo de dirigentes que tiene Turquía, emprendedores y empresarios la mayoría de provincias con ganas de hacer carrera. Pero dudo que puedan encerrar Egipto en las mazmorras religiosas del radicalismo islámico. El país no está para eso. Egipto es un país joven, nos olvidamos a veces que su población no es árabe, sino profundamente mediterránea, con un trasfondo étnico y cultural de una antigüedad milenaria, un pueblo vital y alegre, hedonista y emprendedor. No se dejará poseer por fanatismos simplistas, muy al contrario, si consigue sacarse al tirano e instaurar una democracia verdadera, con el cojín social de una cierta moral musulmana a la manera turca, que molesta a los puristas de la modernidad pero amortigua los embistes del consumo y de la barbarie capitalista, entonces Egipto emergerá como una nueva potencia mediterránea que, junto con Turquía, puede cambiar el equilibrio de la zona y el panorama europeo.
- Os veo muy entusiasmados…-les digo, sorprendido por sus palabras.
- No es para menos. Estamos dichosos de gozar de estos cambios. A nuestra edad, quién lo iba a decir, ser testigos de semejantes aceleraciones de la historia constituye todo un lujo y una suerte, sobretodo para nosotros, que nos dedicamos a la futurología. Cuánto antes sucedan los grandes cambios y acontecimientos, más posibilidades tenemos de verlos…
Una lógica aplastante, la de Mercadal.
- Pero lo de la velocidad sigue siendo para mi lo más relevante. El efecto sorpresa es mayúsculo. No da tiempo a preparar nada. La respuesta del dictador ha sido mano dura a ultranza. No tenía otro remedio y, a su vez, cavó su propia fosa, pues la represión descontrolada es el mejor acicate para estas explosiones espontáneas de rebeldía. Mira los chinos, ¿has leído las noticias?, están censurando todo lo que se refiere a Egipto. Es casi de risa, si no fuera porque estamos hablando de fenómenos históricos de tremenda significación. Todas las tiranías tiemblan ante estos sucesos. Para ellas, poner las barbas a remojar es hacer todo lo posible para alejarse del huracán. Intentan controlar Internet. Pero cuanto más apriete el miedo, más vulnerables serán. Esta es la paradoja de los nuevos tiempos. El miedo es un valor a la baja, una resistencia inútil. Y cualquier tirano vive siempre con el miedo en el cuerpo, pues sabe que ocupa un lugar que no le corresponde y que en cualquier momento se le verá el plumero. La represión es fruto del miedo y sólo conduce a más miedo del que reprime y a más ardor, resentimiento y energía contenida del reprimido. Un cóctel que sólo espera las condiciones adecuadas para explotar. Y éstas llegan cuando uno menos se las espera.
- Es el Tiempo que aprieta. Cómo decía Mercadal el otro día, Cronos ha salido de sus cavernas y se levanta audaz sobre el mundo. Quién quiera doblegarlo, será devorado sin piedad como Goya anticipó en su famoso cuadro. Cronos, el gran creador, caótico y liberador. Esos son los nuevos tiempos que llegan bajo su influencia. Que nadie ose dominarlo. Sólo aceptándolo cada uno inidividualmente podremos sobrevivir a su ímpetu devorador. Pues todos nosotros somos Cronos en pequeño…
Las palabras misteriosas de Bastides nos dejan en silencio. El sol magnífico que ha salido hoy suaviza el frío de las aguas del mar, cuyo oleaje caótico parece dar la razón al zapatero futurólogo. Camino con ellos y pienso que tal vez no estén tan equivocados y que el Tiempo que nos devora no es otra cosa que el motor de nuestras vidas y de todo lo que ocurre.
Sens dubte el triomf del món de les finances sobre les fragmentades realitats polítiques locals és un dels èxits més sonats de l’anomenada globalització. Davant la rapidesa, l’eficàcia, la connectivitat , la imaginació, la creativitat i l’atreviment dels móns financers, que han sabut aplicar les noves tecnologies de la comunicació i els nous principis de l’acció emprenedora i creativa, ben direccionats pels bancs i per les grans corporacions que intenten controlar la situació, davant d’aquesta onada que s’ha aixecat amb tanta força, les realitats locals apareixen com indefenses i desarmades. Patètiques són les reaccions dels estats, dels governs i dels polítics, no per desídia ni per incompetència, sinó per una simple posició d’inferioritat operativa y conceptual enfront d’aquest nou sistema nerviós global que s’ha imposat sobre la societat. Aquesta impotència s’extén també a altres entitats no estatals, com són els ajuntaments, els sindicats, els partits, les empreses…, les quals es veuen condemnades anar a remolc de les decisions i de les onades que provenen del món financer mundial. No sóc cap especialista i no puc entrar per tant en disquisicions massa profundes sobre el tema, però des de la perspectiva que em dóna l’experiència i l’observació, i com a simple ciutadà amb dret a opinar, crec que l’única manera de fer front a aquesta situació és que el local s’atreveixi a teixir també les seves xarxes internacionals creant nous sistemes nerviosos globals capaços de fer front o simplement de coexistir i de donar més complexitat a una globalització únicament dirigida pel capital.
Em fa l’efecte que l’únic sector que està treballant en aquest sentit és el món universitari, a través de la creació de xarxes d’intercanvi, de col·laboració i de comunicació cada vegada més complexes, sofisticades i eficients. Una feina silenciosa que tanmateix està creant el seu teixit global en els temes de la investigació, el pensament i la reflexió crítica. Així m’ho sembla la profusió de congressos, trobades, publicacions, cursos, tallers, seminaris i xarxes obertes a Internet procedents del món de la universitat (la xarxa Yasmin i la revista Artnodes creada per Pau Alsina des de la UOC en serien uns exemples concrets fets des d’aquí).
M’imagino que també algunes ONGs estan treballant en aquesta línia, com les mateixes revelacions de Wikileaks han demostrat. Una feina que els sindicats, per exemple, haurien de tenir com prioritària. Vaig sentir l’altre dia el discurs que va fer Iñaki Gabilondo en rebre un premi de CCO, molt emocionant i recomanable, i em vaig adonar de com l’excés de localisme i la fragmentació dels sindicats els han convertit en forces aparentment residuals. En uns moments en els que la seva aportació hauria de ser cada vegada més important, els sindicats apareixen desarmats, com forces que van a remolc, que estan a la defensiva, aparentment anacròniques. La solució no està en mantenir-se a la defensiva i en queixar-se, sinó en prendre la iniciativa i funcionar amb les mateixes armes de la globalitzaciió, però aplicades al pensament i la temàtica sindical. És a dir, intercanvi, creació de xarxes, encontres i coordinacions internacional, tot aprenent a saltar tant del local al global com del del global al local.
El mateix haurien de fer, i ja fan de fet, els ajuntaments, creant xarxes de col·laboració, complicitat, intercanvi, locals i internacionals. Un feina que s’hauria de convertir però en prioritària. En el cas de Barcelona, l’Euroregió que sempre està a mig fer, però també altres xarxes de col·laboració i de complicitat en mil fronts diferents i amb ciutats de tot el món.
El món de la creació, especialment el que es refereix a formes col·lectives que demanen equips com són el teatre, la dansa, la música o l’òpera, ja fa temps que ha apostat per la internacionalització, una aposta tanmateix que sempre s’ha de reivindicar i accentuar.
De la mateixa manera que tots els especialistes diuen que l’única solució que té Europa per fer front a l’embranzida dels mercats és coordinar-se i elaborar una política conjunta –cosa que sembla ser no estan disposats o són incapaços de fer–, igualment la societat civil no té més remei que teixir els seus nous circuits i sistemes nerviosos que aportin a la complexitat global un gruix de subtilesa i de multiplicitats referencial capaç de destronar al capital com l’únic referent absolut de la globalització.
Necessitats que no per sabudes i òbvies, crec que val la pena recordar.
(foto de Laboratorio en Movimiento, "mar de plástico")
El próximo viernes 10 de diciembre se va a presentar en el Museu da Marioneta de Lisboa la versón portuguesa del libro "Malic, la Aventura de los Títeres". El acto, con presentación de la directora del Museo, Maria José Santos Machado, tendrá lugar después de la representación del espectáculo "A Dos Manos", de Toni Rumbau, a las 21:30.