viernes, junio 17, 2011

Reflexiones desde la playa


Playa de la Barceloneta
He podido acercarme hoy a la playa y charlar un rato con mis amigos futurólogos. El día era magnífico y daba gusto bañarse, con un sol y una temperatura ya muy de verano, pero sin el sofoco de los peores días de estío. Entre remojón y remojón, comentábamos los acontecimientos del día anterior en el Parque de la Ciudadela, dónde grupos de incontrolados zarandearon a algunos diputados del Parlamento catalán.

- ¿Habéis visto? La prensa hoy se ensaña con los manifestantes. Al parecer, todos esperaban con ansias esta deriva, que viene a dar la razón a cuántos desconfiaban del movimiento.

- Sí, ha sido un resbalón importante de los llamados “indignados”, una manifestación clara de lo difícil que lo tienen. ¿Qué son? ¿Agitadores, pensadores o revolucionarios? ¿Domingueros de la revolución? Fíjate que una de sus mayores debilidades es el mismo nombre: la palabra “indignado” hace referencia a “dignidad”, arrebatada en este caso, pero es también un estado emocional y las emociones tienen duraciones cortas. Y son difíciles de manejar, por no decir imposibles. Y manipulables. Es lógico que se les vaya de la mano, si la emoción es su principal impulso. Pero si sólo pusieran intelecto, entonces no irían muy lejos. ¿Cómo encontrar una solución a este dilema? Las autoridades han actuado en clave tauromàquica: darle al capote, dejar que embistan y soltar un ufano olé. En este sentido han actuado impecablemente. Si no lo remedian, los “indignados” van a ser toreados sin misericordia, atrapados por el capote que es la policía y el juego del gato y el ratón. En este sentido, la “indignación” puede volverse en su contra.

- Y sin embargo, muchos son los que han simpatizado con este movimiento, única respuesta popular al saqueo y expolio de bancos y de los llamados “mercados”.

- Fíjate, Rumbau, que aquí se impone por un lado la ley de lo efímero: la poca duración de las emergencias juveniles y espontáneas. Por otro lado, las turbulencias de lo complejo provocan constantemente nuevas olas que chocan con las de ayer y con las de anteayer, de modo que cualquier visión estratégica hoy debe tener en cuenta la turbulencia y el azar de estos avatares. Es decir, hay que pensar a largo plazo pero desde el corto plazo, que es tanto como querer juntar las motivaciones emocionales con las mentales. Creo que aquí hay un aprendizaje que si consiguen aprehenderlo, puede dar bellos frutos, aunque sea en futuros lejanos.

- Muy largo me lo fiáis.. –respondo sorprendido por sus sutilezas. Mercadal, que escuchaba atento, dice:

- Me ha gustado, Bastides, tu referencia a los toros. Este mediodía he visto a Felip Puig por la televisión, y me ha parecido en efecto un torero disfrutando de su faena. ¡Cómo alargaba los pases, al responder a los periodistas! Una lección de tauromaquia, ciertamente, y eso que su partido votó mayoritariamente en contra de las corridas.

Mis amigos son furibundos taurinos y reaccionaron con muy mal humor cuando suprimieron por ley la fiesta taurina el año pasado.

- Lo que pasa es que no toreaba ni un miura ni un simple novillo. En realidad, toreaba un vacío, que él mismo llamaba toro, pero sin que viéramos sus cuernos en ningún momento. Y sin embargo, esta “nada” que los políticos han pretendido ningunear podría llegar a convertirse en un monstruo que los acabe devorando.

- Caramba, Bastides, ¿a qué te refieres?

- La desafección ciudadana es una realidad. Estos jóvenes le han puesto un nombre, y esto siempre es positivo. Pero si los callan, entonces la desafección podría asomar con otro rostro. Y no sólo está el peligro populista. Las crisis que están por llegar serán todavía más gordas y crueles, y las respuestas a ellas no serán tan amables, juveniles y pacifistas. De modo, que más les valdría dar un poco de juego y guardar los capotes. Aunque no lo harán, pues ensañarse con los débiles da votos, aunque parezca lo contrario.

- A no ser que este movimiento de la “Democracia Real” tenga más fuelle del que podamos imaginar.

- Desde luego, todo es posible. Lo que sí es seguro es que el aprendizaje de estos días no habrá sido en vano. Ni para unos ni para los otros. Una opción es actuar según los criterios orientales de la estrategia militar, que saben combinar el todo con la nada, es decir, estar presentes estando invisibles. Creo que desaparecer ahora sería todavía más inquietante que intentar mantener el tirón de unas emociones que declinan. Una desaparición en el sentido “militar”, que es como piensan los orientales. Esa nada de la física cuántica, que está llena de todo.

- Bueno, pero antes tienen esta manifestación convocada para el domingo 19.

- Importante, sin duda. Un gran grito a nivel europeo que puede tener largas repercusiones. Un grito de potente longitud de onda. Luego, el silencio, para no interferir en el sonido. Así pensaría un chino con mentalidad occidental. Pero no hay manuales que valgan en nuestros días. Lo mío es un hablar por hablar. La realidad es mucho más misteriosa e imprevisible. Y las emergencias se venden bien, hoy en día…

- Cierto, todo el mundo parece estar esperando que pase algo…

- Sí, es la teoría del shoc, como lo han llamado. Los desastres como motores de cambio, excusas para acometer lo que en situación de normalidad nadie se atrevería. Lo malo es que los cambios siempre van a peor.

- Sí y no, Rumbau, nos olvidamos de lo que no vemos, lo cual es lógico, por supuesto. Y hay muchas cosas en positivo que no se ven si no miras de reojo, o a través del espejo. De ahí nuestro optimismo congénito, que nos impele a ver futuros lejanos mejores, a pesar de que los cercanos sean todos tan funestos.

Y mientras charlábamos de este modo, pensaba en cómo aquellos dos viejos que seguían la actualidad con tanta pasión, leyendo todos los días el periódico en sus horas muertas y viviendo los avatares de la juventud inquieta, podían ser tan optimistas a pesar de la negrura del paisaje. ¡Ejemplar vejez!

miércoles, junio 15, 2011

La dignidad en juego


Aprovecho que estoy en Barcelona para debatir con mis amigos de la playa los temas de actualidad, que son mucho y candentes. Hoy mismo los gobiernos europeus debaten sobre Grecia casi “a corazón abierto”, mientras en las calles, el movimiento de los “indignados” se refuerza y se concentra alrededor del Parque de la Ciudadela, con la intención de boicotear la sesión del Parlamento de Cataluña de mañana. Se nota la incomodidad de los políticos hacia esta ola de protestas, que no saben como encajar, o mejor dicho, como ocultar a la ciudadanía. Dice Bastides, muy sensible al tema de la calle:

Los mossos activando la protesta
- Mira, Rumbau, la gente sonríe cuando oye hablar de los “indignados” y lo comprendo, pues la palabra se las trae, pero creo que han dado en el clavo en algo esencial: situar el tema de la “dignidad” en el centro del debate político. Aquí sí que hay un enorme acierto, pues los atropellos de la actual crisis, que son los atropellos creados por bancos, financieros y políticos, inciden directamente en el corazón de los ciudadanos, es decir, en su dignidad. Desde este punto de vista, la denominación es intachable.

Mercadal afirma con la cabeza y añade:

- También han acertado en pulsar resortes emocionales profundos, como es apelar a la indignación ante el cinismo descarado de políticos y banqueros, es decir, denunciar su “indignidad”, y de paso, reivindicar la dignidad del derecho básico de supervivencia. Fíjate como los estados, con la excusa de la crisis, están vendiendo empresas, servicios básicos y propiedades de terrenos, que pasan de manos colectivas a manos privadas cada vez más minoritarias y distantes, con lo que están dejando sin base real de riqueza alguna y en quebranto a las personas de a pie. ¡Incluso los bosques quieren privatizar en Inglaterra! Luego serán los parques, los paseos, hasta acabar con las mismas calles y los alcantarillados. Un despojo planificado cuyas consecuencias son dejar sin defensas y en estado de absoluta debilidad y dependencia al ciudadano normal, es decir, a la gran mayoría de la población. ¿No es eso atentar íntimamente contra su supervivencia?

- Pero de alguna manera, siempre fue así. En la época de la monarquía, todo era del Rey o de los señores feudales, y sólo en los últimos siglos las nuevas clases burguesas se atrevieron a disputar la propiedad a los aristócratas.

- Cierto, pero fíjate que cuando la tierra era del Rey, pertenecía también al pueblo, pues en cierto modo éste encarnaba a la colectividad. Hoy, a los grandes multimillonarios nadie los conoce y desde luego, no representan a nadie más que a si mismos.

Bastides, muy circunspecto, dice:

- En verdad, en verdad os digo, que vamos directamente a un gobierno oligárquico descarado. El triunfo de las políticas de derechas en toda Europa así lo indica. Y los únicos que por el momento se han opuesto a esta tendencia aparentemente imparable son los chicos de la indignación.

- ¿Pero acaso creéis que estos movimientos básicamente juveniles y sin dirección clara podrán detener esta ola imparable de oligarquismo? –les pregunto. Bastides, que parece tener ideas propias al respecto, responde:

- El escepticismo es grande, desde luego, pero sorpresas aún más increíbles nos ha dado la Historia. Y no hay que olvidar que en estos momentos, el escepticismo es el arma principal de los partidos políticos, que ven asustados las orejas del lobo. Piensa, Rumbau, que vivimos una época imparable de cambios, los cuales se han subido a una espiral que se eleva en progresión geométrica no se sabe hacia dónde. Lo malo es que puede llevarnos al desastre, por supuesto, y los cálculos probabilísticos se inclinan por el pesimismo, pero tampoco las matemáticas son fiables aquí. ¿Qué sabemos sobre la capacidad de resistencia de los humanos? Muy poco. ¿Acaso no nos hemos rebelado siempre ante la esclavitud? Tiempo al tiempo, y dejemos que el sano instinto de supervivencia más unos gramos de optimismo emerjan en el momento propicio.

Dice Mercadal, siempre atento a las palabras de su amigo futurólogo:

- Dices bien, Bastides, y sólo me gustaría añadir que noto a faltar un énfasis en los impulsos interseccionistas que a estas alturas deberían ya estar en el centro de las discusiones. Lo digo pensando en estas grandes olas de cambio, cuya longitud de onda es larga pero con escasa fuerza cíclica y no sé si mucha constancia.

Debo aclarar aquí que mis dos amigos han postulado (en su libro “El Futur de Catalunya i la Colla de la Platja”, publicado en Arola Editores) un movimiento llamado Interseccionismo, que nacería más o menos a finales del siglo XXI, a raíz de ingentes crisis mundiales.

- El interseccionismo ya está entre nosotros, sólo que nadie lo ha formulado aún. En cuanto se establezca como algo normal y positivo, empezará a dar sus frutos. Pero por ahora, todavía la diferencia y el cruce de lo antagónico es visto como problema, de modo que hay que tener paciencia.

Entretanto, y mientras escribo estas líneas, parece ser que los diputados han conseguido entrar en la cámara catalana, pero entre abucheos y con algún zarpazo de los indignados. Cómo se ve, los ánimos están caldeados. Desde luego, han sabido meter el dedo en el ojo de los políticos, pues no hay nada que moleste más a éstos que verse acosados por los jóvenes, sobretodo si representan a una amplia mayoría y actúan sin violencia explícita. Ante el acoso, los políticos más cínicos se reforzarán en sus posiciones cínicas. Los que aún creen en la política, tal vez empiecen a pensar que alguna cosa habrá que cambiar. Atrapados entre la calle y la desfachatez de sus dueños (banqueros y oligarcas), lo tienen complicado.

Intentaré ver hoy también a mis amigos en la playa y seguir comentando la actualidad.

martes, junio 14, 2011

El Blog de Joseba Ayensa

Quiero mencionar aquí el blog de mi viejo amigo Joseba Ayensa, actor y poeta, editor que fue de la simpar revista "Hasta Siempre". La recuerdo muy bien porque la vendíamos en el Teatro Malic y nos publicitábamos en ella a modo de apoyo a tan simpática iniciativa.

Joseba Ayensa
Es Joseba una persona singular como las hay pocas, no sólo por su verbo poético sino porque es una de las pocas personas "honestas" -que no quiere decir "buenas"- que conozco. Su obra poética, repleta de perlas líricas y canallismos reconcentrados, es muy digna de ser leída, o vista, pues suele despacharse de vez en cuando con actuaciones, actos ad libitum, en el sentido de que cada uno puede definirlos cómo más le guste, y otras performances teatrales.

En una de las últimas entradas de su blog acaba de colgar un video de la obra "Catarsis" que representó en junio de 2002 en el Teatro Malic, dentro de la sección "La Alternativa de la Alternativa". Los interesados pueden verlo clicando aquí.

Quién quiera ver más sobre su trabajo actoral y recitativo, puede clicar en esta página, dónde están varios de sus videos.

viernes, junio 10, 2011

Época acelerada de cambios

Reloj del Ayuntamiento de Praga
Llevo días totalmente inmerso en mis asuntos titiriteros y la verdad es que he tenido algo abandonados a mis amigos de la playa. La razón son los constantes viajes de esta temporada a raíz de mi proyecto “Rutas de Polichinela. Títeres y Ciudades de Europa”, que me ha tenido de paseo meses enteros. Especialmente movida ha sido la última gira, que empezó en Granada, continuó por Estambul y acabó en el Líbano, dónde realicé una extensa gira por todo el país.

Una temporada, la presente, muy salteada de eventos políticos y sociales  de profundo calado y aún mayores consecuencias. Véanse sino las transformaciones habidas en el norte de África y los vientos que soplan en todo el mundo árabe. Una ola que parece de pronto irrumpir también en Europa y especialmente en España, con este alud de concentraciones en las plazas públicas de jóvenes al parecer “indignados”. Por todo ello me moría de ganas de regresar a mis habituales paseos por la playa y charlar con mis dos amigos futurólogos, Romà Bastides y Roger Mercadal, a los que imaginaba discutiendo los acontecimientos mientras se remojaban los pies en la orilla del mar.

Los encontré como siempre frente a los Baños de San Sebastián y nos saludamos efusivamente tras tanto tiempo de ausencia mía. Les conté algo sobre mis viajes y quedaron muy impresionados de algunas de las cosas relatadas. Pero lo que me interesaba era conocer sus opiniones sobre los hechos acontecidos en los últimos meses. Rápidamente entró en materia Mercadal, contento de poder explayarse en asuntos a los que daban tanta importancia.

- En verdad, Rumbau, que los últimos meses han sido increíbles. Jamás pensamos llegar a ver tantos cambios en tan pocos días. Doy gracias a Dios y a Cronos de habernos regalado este momento histórico, que confirma a su vez tantas predicciones nuestras. Pero lo importante aquí no es tener o no razón, sino que la simple observación de los aconteceres nos permite desarrollar con mayor profundidad algunos de nuestros análisis que se proyectan como nunca hacia el futuro.

- Los motores del tiempo se han disparado –interviene Bastides que llevaba la pipa encendida, algo absolutamente inusual en él, lo que indicaba que se encontraba en estado de pensamiento profundo–, ya lo decíamos la última vez que nos vimos y lo vuelvo a repetir hoy. La aceleración ha sido tremenda y no parece que vaya a decaer.

- Razones las hay y objetivas, al menos desde la perspectiva astrológica, que es la que yo más conozco –dice Mercadal, muy aficionado en efecto a la ciencia de los astros–. Fíjate, la entrada de Plutón en Capricornio lo ha puesto todo patas arriba. Pero no es necesario saber astrología para entender este momento. Los cambios están servidos desde hace tiempo y el mundo ha entrado en una fase al parecer irreversible.

- ¿A qué te refieres?...

- Bueno, yo no soy ningún académico y los sociólogos saben muy bien por dónde van los tiros. Pero parece evidente que la densidad y la proliferación de los nuevos sistemas de comunicación están transformando la sociedad. Los saberes también están cambiando y el pensamiento funciona ya de otra manera. Son momentos muy peligrosos, pues el vacío es abrumador y los desmoronamientos, tanto psíquicos y personales como sociales, descomunales.

- Tienes razón en lo que dices, constantemente me encuentro con personas que viven situaciones de vacío y de pérdida total de referentes.

Colgados del Tiempo
- No podía ser de otro modo. Nuestros vaticinios son claros: la cultura humana que nació en el Neolítico, con sus incipientes revoluciones urbanas y tecnológicas, está colapsando por todas partes. Se han cumplido todos sus objetivos, el planeta está urbanizado en casi su totalidad, y la tecnología a punto de dispararse en “singularidades” que excitan a unos y asustan a otros. Una mutación enorme está teniendo lugar, sin que hayamos cambiado ni en lo psíquico ni en lo personal. Lo que nos separa individualmente de un ciudadano romano es bien poco, pero el entorno que daba sostén y aplomo a su existencia ya no existe para nosotros. Flotamos hoy en una nada llena de todo, en un caos informe que nadie es capaz de ordenar porque simplemente es inordenable. Los acontecimientos se suceden según azares que desconocemos y la imprevisibilidad es ya una ley del día a día. Una realidad de la que unos pocos saben sacarle buena tajada. Los banqueros y los señores de las finanzas son los perfectos pescadores de esta agua revueltas. Ellos han inventado unos sistemas de gobernar este caos y nos hacen creer que son los únicos válidos. Pero hay aquí una enorme contradicción: si vivimos en el caos, un único sistema para gobernarlo jamás será realmemte operativo, sino una simple reducción del mismo bien adaptada a las necesidades de unos pocos.

¡Caramba con Mercadal! Su discurso, que me ha lanzado de un tirón, tiene una lógica aplastante. Su amigo Bastides, más modesto en sus razonamientos aunque más agudo en la capacidad visionaria, escuchaba atento sin soltar palabra.

- ¿Cómo crees entonces que hay que gobernar este caos?

- No lo sé, pero seguro que no hay una única manera. A realidades complejas, soluciones complejas. Que la complejidad sea caótica nos obliga a buscar soluciones complejas y cambiables, jamás rígidas ni únicas. Pero la sociedad no está aún preparada para la complejidad. Por eso todos votan a la derecha, que ofrece soluciones populistas, es decir, simplistas y estúpidamente reduccionistas. La izquierda, por su parte, no ha comprendido aún la dimensión de los cambios habidos, y se agarra a los mismos simplicismos de la derecha pero con edulcoraciones moralistas y pensamientos buenistas. Creo que tardaremos aún en disponer de políticas y de discursos capaces de enfrentarse a la complejidad con planteamientos de complejidad. Según nuestras previsiones, faltan unas décadas para el desarrollo de las herramientas necesarias, que tienen que ver con las matemáticas, por un lado, y con nuevas formulaciones artísticas de otro lado.

- ¿El arte? Pero si todos lo dan por acabado.

- El viejo arte, el que sirve para embellecer, adornar o entretener, aunque siga produciendo millones de cuadros y de obras como jamás se habían elaborado, éste, está rematadamente muerto. Pero yo me refiero a otras formas de arte que empiezan a surgir y del que aún sabemos muy poco, que se está situando a la misma altura que la ciencia, pero desde la otra orilla. Quiero decir, prácticas y disciplinas de creación comprometidas tan profundamente con el conocimiento como puede estarlo la ciencia, pero operando desde bases de racionalidad caótica y subjetiva, es decir, desde lo simbólico que ofrecen las geografías de la subjetividad.

- ¿Y por qué le das tanta importancia a la subjetividad? Si precisamente la ciencia se ha afirmado en el mundo a base de negar lo subjetivo.

- Pues porque constituye la dimensión oculta que requerimos para poder gobernar el caos con eficacia. La complejidad en la que vivimos sólo es abordable si nos enfrentamos a ella desde fuera y desde dentro. Fíjate que la ciencia ya empieza a bucear por esos caminos. La física cuántica y las matemáticas de la Teoría de Cuerdas están introduciendo, desde el lenguaje matemático, realidades inexistentes que sólo adquieren realidad cuando las fijamos con el pensamiento, es decir, desde la subjetividad del conocimiento. Las dimensiones plegadas y ocultas de la realidad sólo pueden desplegarse desde un abordaje subjetivo, interior, de esta misma realidad. La visión interior y la exterior, antes separadas y excluyentes, se están postulando como una dualidad de brutales contradicciones que debemos aceptar y entender. Algo impensable en la antigüedad. Esas paradojas constituyen la base de los nuevos sistemas de encajar la realidad. Fórmulas como “lo que separa, une”, “la diferencia es necesaria para la unión social y la convivencia”, etc, constituyen los nuevos mantras de lo que nos está llegando.

Impresionado por sus atrevidos planteamientos, me lanzo a uno de los temas del momento:

- ¿Y qué opinas de las ocupaciones de plazas y de los “indignados”?

- Bueno, bueno, de entrada me parece muy bien, muy saludable, quiero decir eso de pretender salir del sistema de los partidos actuales y de los esquemas políticos establecidos, condición indispensable para encontrar soluciones. El problema es generacional, me refiero a mi capacidad de entenderlo y de opinar sobre ello. El activismo juvenil es un acné que el cuerpo agradece y exige incluso, de ahí que pueda decirse que al cuerpo social que empuja para emerger le están saliendo granos en cada plaza de cada una de sus ciudades. El acné siempre es sinónimo de algo nuevo, como lo es la fiebre o el pus que sale de las infecciones. Pero debe ser vivido por el cuerpo social joven. Nosotros los viejos podemos imaginar sus efectos, sus dolores y sus euforias, pero es difícil vivirlos. De modo que mi posición es la del testigo que observa con respeto pero con la mirada del anciano escéptico. Son posiciones que considero saludables, pues ambas son complementarias en cierto modo. El problema del activismo de la calle es que la cercanía de las cosas impide ver el conjunto. Pero a su vez, sólo con la carne de cañón de los activismos jóvenes, lo nuevo rompe con el pasado y se abre al futuro. Las generaciones se sacrifican en el empeño, y mientras ellas rompen los hielos, nosotros miramos atónitos el acontecer mismo del Tiempo. Cómo te decía: la visión interior y la exterior son hoy el pan de cada día, necesarias e indispensables.

¡Demonios de futurólogos! Cada vez que charlo con ellos, me dejan en ascuas y con la cabeza hirviendo de ideas locas y atrevidas. ¡Y eso que Bastides, el más visionario de los dos, ha permanecido callado como un muerto! ¿En qué secuencias del futuro se encontraría?...

domingo, febrero 27, 2011

Singularidad y emergencias liberadoras

La onda liberadora que surgió en Túnez no cesa de propagarse. No sólo en los países colindandes sino incluso en el lejano Oriente. Por lo visto, en China hay llamamientos a la rebeldía, y Corea del Norte amenaza al sur con bombardear si éstos siguen lanzando octavillas con información sobre el levantamiento árabe. Curiosa ola la que se está propagando por el mundo.

Con ganas de comentar la actualidad, me reúno en la playa con Bastides y Mercadal, mis amigos futurólogos siempre muy enterados de los acontecimientos del mundo.

- ¿Habéis visto en Libia? Hace un par de semanas, nadie hubiera imaginado lo que está sucediendo allí…

- Los cambios están alcanzando velocidades sorprendentes –contesta Mercadal–. Ya puedes imaginarte lo excitados que estamos con la situación: ¡es mucho más de lo que jamás hubiéramos esperado!

- ¿A qué te refieres?

- Pues a nuestras predicciones de aceleración temporal. Lo venimos diciendo desde hace años, los motores del tiempo están revolucionados, pero lo que acontece sobrepasa todo lo imaginable. ¡Dos semanas bastan para poner a un país patas arriba! ¡El futuro corre raudo a nuestro encuentro, Rumbau!

- Lo que Mercadal quiere decir es que hoy los tiempos vuelan. De alguna manera lo presentíamos, sobretodo desde que el tema de las comunicaciones parece haber llegado a límites insospechados. Nosotros lo llamamos desde hace tiempo el Umbral: pasar de una situación a otra por el peso acumulativo de la aceleración transformadora. Creo que estamos cruzando uno de los primeros umbrales importantes, antes de entrar en nuevas fases de evolución.

- Eso me suena a la “Singularidad” de la que hablan algunos científicos: una situación de cambio irreversible en el desarrollo tecnológico de nuestras capacidades de cálculo, información e inteligencia artificial. ¿Os estáis refiriendo a lo mismo?

Mercadal, siempre dispuesto a teorizar, contesta:

- Hemos oído hablar del tema, claro que sí, muy interesante y muy cercano a nuestras ideas, aunque no creo que sea lo mismo. La Singularidad a la que te refieres es sobretodo de tipo tecnológico, y de ahí postulan esos científicos un cambio a todos los niveles de la humanidad. El Umbral del que nosotros hablamos tiene que ver con realidades más complejas, no únicamente tecnológicas. Claro que éstas son importantes, incluso te diría trascendentales en estos momentos, pero hay otros factores y otras variables a tener en cuenta.

- En verdad en verdad os digo –interviene Bastides que parece muy inspirado tras escuchar a su amigo– que éste será uno de los temas principales que se van a plantear en las próximas décadas: cómo aceptar y cómo sobrevivir a esos cambios irreversibles de la tecnología. Lo malo de la tecnología es que viene dado desde quiénes la controlan, es decir, desde los poderes políticos y corporativos. Pero fijaros que las emergencias que estamos viviendo estos días son una rebelión contra el stato quo y contra los poderes que lo sostienen. Tras esos gobiernos corruptos que caen están los poderes mundiales del capital que los usaban para sus intereses geoestratégicos. De pronto, una parte del mundo que aún mantiene ciertas constantes vitales se niega a ser tratada como esclavos.

- Cierto, Bastides, pero tendrás que reconocer que todas esas masas levantadas en el norte de África lo que quieren en realidad es poder entrar en el mundo de las nuevas tecnologías y gozar de las mismas, es decir, entrar en el consumo y en la Modernidad, y dejarse poseer por ella.

- Tienes toda la razón, e incluso podría decirse que la cercanía de esta Singularidad podría muy bien ser la causa de toda esta rebelión, pero es muy diferente entrar en ella subidos en una ola de rebeldía y de afirmación soberana que hacerlo desde la sumisión en la que las sociedades occidentales se encuentran. El cambio de actitud es muy importante, pues significa un estado de conciencia distinto, capaz de cabalgar las nuevas olas de la singularidad desde una posición de insurgencia, y por lo tanto de fuerza infinitamente superior. A esos cambios es lo que nosotros llamamos cruzar un Umbral, pues se entra en una nueva situación no sólo desde lo exterior sino también desde el interior de la persona.

Mercadal, que escuchaba atento, dice:

- El Umbral, Rumbau, habla de la persona entera, con sus circunstancias históricas, sociales y psicológicas, que hoy son densas y pesadas. Pero a los muchos registros que intervienen, hay que sumarles también los simbólicos, estéticos y mitológicos, que hacen referencia a lo individual pero también a lo colectivo. Ya sabes que los científicos tienden a reducirlo todo a números y a una lógica de comprobación experimental, lo cual me parece fantástico. Pero existen otras realidades que intervienen también, como los símbolos y los mitos, que actúan a escondidas y desde lo irracional. ¿Entiendes? De ahí que nosotros prefiramos hablar de Umbrales, que también son Singularidades, pero provistas de una complejidad mayor y por ello más opaca.

- ¿Y qué dicen las realidades del mito y de lo inconsciente? –le pregunto a Bastides con ganas de sacarles de la lengua.

- Son terrenos resbaladizos y cuesta hablar de ello. Piensa que lo importante aquí es mantener la dignidad humana al alza, algo que está a todas luces en claro declive, y de ahí las amenazas ciertas que provienen de las profecías tecnológicas de la Singularidad. ¿Estará finalmente la inteligencia artificial por encima de la humana, y nos convertiremos en una subespecie al servicio de cerebros colectivos impersonales? Según los teóricos de la Singularidad, sólo faltan unos pocos años para que ello suceda. Para nosotros, la respuesta está en la misma persona humana: ser libre y soberano no es algo que se otorgue o dependa de equilibrios e inteligencias tecnológicas, sino que es algo que se tiene o no por decisión propia. Hasta ahora, este asunto dependía de los apoyos colectivos o mitológicos, de ahí que en la actualidad, al no existir tales sustentos, la debilidad y la sumisión se han convertido en la moneda corriente del ser humano. En este contexto, la Singularidad tiene asegurada la partida. Pero la época de cambios que estamos viviendo lo está poniendo todo en cuestión. ¿Quién iba a imaginar que países enteros sometidos a las más feroces y poderosas dictaduras se iban a liberar en cuestión de semanas? Protestas que han nacido de actos individuales de autoinmolación y de individuos anónimos lanzando convocatorias por Internet. Movimientos provistos de una inteligencia colectiva extraordinaria, capaces de enfrentarse a todo tipo de maniobras y manipulaciones, y por primera vez sin el sustento colectivo de la religión. No hay que exagerar el caso, pero tampoco subestimarlo. Nuevos esquemas mitológicos se están elaborando aquí, sin que nos demos cuenta de ello, pues esas realidades no se dejan aprehender. Esquemas que no tienen definición alguna, que hablan de conceptos archiusados, casi vacíos, como son Democracia, Dignidad, Libertad y Anticorrupción, y que parten de posturas individuales. Por eso intuímos que estos acontecimientos son mucho más importantes de lo que podemos imaginar. La afirmación soberana debe ser individual para trascender luego a lo colectivo, y eso es lo que parece que está ocurriendo. Son tiempos de cambio, no sólo tecnológicos. ¡De ahí nuestro optimismo, Rumbau!

Cierro aquí esta crónica. El largo monólogo de Bastides me ha dejado pensativo. ¿Tendrán razón estos dos viejos jubilados de más de setenta años de edad? La velocidad que la Historia está tomando igual nos da prontas respuestas.

lunes, febrero 21, 2011

Libia se libera

(amistades siniestras)

El vendaval del que hablábamos hace días respecto a Egipto, ha llegado a Libia. Este país hermético y desconocido por la mayoría de los europeos de pronto se da a conocer a través de la valentía de su población, dispuesta según parece a sacarse de encima a un dictador de opereta que se vanagloriaba de serlo. Las actuales manifestaciones lo han desenmascarado: bajo su máscara de "padre de la patria" se escondía un vulgar asesino capaz de bombardear a la propia población a la que dice tanto amar. Son los bien conocidos amores de dictador que matan.

Europa vibra interiormente sacudida por las oleadas de libertad que llegan del Mediterráneo. Son vibraciones que afectan por dentro, en sus capas más profundas, pues exteriormente nuestros representantes se han quedado mudos, obnubilados por acciones que creían ya extirpadas del cerebro humano. "¿Luchar y morir por la libertad? ¡Qué anacronismo!..." Así pensaban nuestras élites políticas hasta ahora. Por eso gustaban tanto de tratar con los dictadorzuelos que les seguían la cuerda. Hoy esas élites ya no duermen tan tranquilas. Pero para la Europa que cuenta de verdad, los vientos que proceden del sur son agua bendita que no hace más que refrescar y rejuvenecer las viejas cepas que la configuran.

Los países del sur se están convirtiendo en el espejo dónde Europa pueda fin encontrarse a si misma.

martes, febrero 15, 2011

El vendaval de Egipto

Vientos de cambio se han levantado en las tierras cálidas del Nilo. El dictador Mubacak, con patéticas pretensiones de “padre de la patria”, se ha derrumbado como una estatua tumbada por el pueblo. Su figura autoritaria y paternalista se ha hecho añicos. La juventud de las ciudades egipcias ha arrastrado consigo a toda la población de este superpoblado país. Millones se han lanzado a la calle en una demostración de fuerza, coraje e inteligencia colectiva. Europa se ha quedado en babia y muchos gobiernos despóticos empiezan a preocuparse. Las tiranías están a la defensiva –prohiben Internet, limitan las redes sociales, encarcelan a simples opositores pacíficos, cargan contra los manifestantes– y el miedo parece que ya no cunde como antes.

Entusiasmado por los acontecimientos, me dirijo a la playa para charlar con mis amigos futurólogos. Sin duda ellos sabrán más cosas que yo y espero que me aclaren algunas dudas.

- ¿Habéis visto lo de Egipto? ¿No es increíble?

Encuentro a Bastides y a Mercadal paseando como suelen hacer al mediodía por la arena mojada, aprovechando el poco sol que la polución desbordante de estos días deja pasar. Mercadal, siempre con ganas de hablar pero también de llevar la contraria, responde:

- Desde luego, nos ha sorprendido. Ya decíamos el otro día que la velocidad de los acontecimientos era insólita. ¡Pero jamás hubiéramos sospechado que lo fuera tánto! Fíjate que en apenas dos semanas, han hecho caer al dictador. Todo es muy extraño. Creo que la historia ha tenido algunos empujoncitos que nadie se esperaba.

- ¿Qué quieres decir?...

- Me refiero a los americanos. El ejército egipcio depende del americano como pocos en el mundo. Creo que los deseos de Mubarak de involucrar al ejército para reprimir la revuelta se han visto frustrados por la negativa de Obama. Y mira que la presión era grande: todos los regímenes de los países árabes se morían de ganas de que una matanza escarmentara para unos cuantos años a las poblaciones díscolas. Seguro que Arabia Saudita, por ejemplo, soñaba con un Tiananmen árabe, para imponer el fatalismo de la represión a las juventudes soñadoras.

- Tal vez tengas razón en lo que dices, pero eso no saca mérito a lo que ha hecho el pueblo egipcio.

- Desde luego, el mérito es enorme. Pero regresando al asunto, diría que los americanos han tomado una decisión arriesgada e inteligente, siguiendo la estela del discurso de Obama en Cairo hace un par de años. Por suerte se ha impuesto la sensatez. Pero tienes razón en alabar al pueblo egipcio y a sus juventudes. Rumbau, lo que hemos visto estos días va a tener consecuencias muy importantes.

Contento de escuchar lo que quería oir, atiendo a las razones siempre cargadas de sentido común de mis amigos. Es Bastides ahora quién interviene.

- En verdad, en verdad os digo que tenéis toda la razón del mundo. La inteligencia ancestral del pueblo egipcio ha salido a flote estos días de gran inspiración histórica. Pues eso es lo que ha ocurrido, Historia de la grande, con mayúscula.

- Pero ya antes Túnez indicó el camino…

- Cierto, pero Túnez es un país pequeño y su población muy cercana a Europa y a la convulsa Francia. Mientras que Egipto es enorme, con ochenta millones de habitantes, el mayor de los países árabes, y un alto porcentaje de pobreza y analfabetismo. Allí coexiste el primer mundo con una Edad Media anclada en el pasado remoto. Y eso es lo que ha convertido el caso en asombroso y memorable. Y muy emocionante. Ver a un pueblo alzarse con una determinación a prueba de balas, pedradas y mil y una canalladas, es algo que no sucede cada día. Y demostrar además sensibilidad, inteligencia táctica y una tranquilidad que sólo da la sabiduría, ¡asombroso! Permitidme que insista aquí de nuevo en el elemento velocidad: creo que ha sido el quid del asunto, crecer exponencialmente en poquísimos días. Podríamos decir aquí aquello tan viejo y manido de que “las condiciones objetivas estaban en efecto maduras”, ¿no es cierto, Mercadal?

Con una sonrisa, contesta el doctor jubilado :

- Siempre recordaré lo que me dijo un viejo amigo alemán, director de una agencia de ayuda al desarrollo en Egipto. Me lo contaba mientras comíamos en un restaurante sobre una barcaza del Nilo. Le habían encargado de joven un trabajo de análisis para el gobierno egipcio sobre la realidad del país. Se trataba de diagnosticar carencias, peligros y la realidad económica y social. Eso fue por los años sesenta y la conclusión fue estremecedora: o cambiaban radicalmente el sistema, o el país estallaba en una imparable revuelta social. Pues bien, pasó el tiempo, cinco, diez, treinta, cuarenta años, y todo lo que había predicho el estudio se cumplió con creces: los desastres ecológicos, los desequilibrios sociales, la urbanización salvaje y galopante, el deterioro de los servicios…, todo menos una cosa: la explosión social. Y es que el pueblo egipcio lo ha aguantado todo, y sobre este tópico se ha basado no poca parte de las políticas occidentales de apoyo a la dictadura. Pero claro, llegados a un extremo límite de insostenibilidad, al final la cuerda se acaba rompiendo. Pero la singularidad del caso es que cuando decide explotar, lo hace con medida e inteligencia tácticas, dando muestras de un altísimo grado de civilización humana que sólo cabe explicar por la larga historia que tiene este pueblo, uno de los más viejos del mundo, pegado durante milenios al río que le da vida.

- Es verdad, la revuelta ha sido pacífica, pero han respondido cuando les han atacado…

- Y con furia y convencimiento, lo que aumenta la singularidad del caso. Pero tiene razón Mercadal al hablar de la velocidad: ha sido clave para que triunfara la insurrección. Y es que lo más insólito ha sido ver como el movimiento inicial de los jóvenes se convertía en apenas unos días en una revuelta de masas a la que se sumaron millones. Que ello sucediera en tan poco tiempo ha sido determinante. Nadie puede adaptarse a este ritmo. Los manifestantes siempre han estado por delante de la represión. Pero lo más insólito es que ello sucediera sin liderazgos claros, a través de una inteligencia colectiva desconocida. Es como si hubiera actuada el alma de un pueblo, con una decisión y un discernimiento de largo alcance.

- ¿Veis claras las consecuencias?

- El acelerón es obvio –responde Bastides.– Me refiero al tiempo. Los que mandan intentan lidiar con estos arrebatos sin mucho éxito. Creo que esta revuelta en Egipto es el inicio de una época de desbarajuste de los viejos poderes: la realidad que se mueve bajo sus pies es demasiada veloz para que puedan mantener el equilibrio. Lo normal es que vayan cayendo uno tras otro, mientras se van consolidando los nuevos poderes que mandan de otro modo, a la chita callando y con el consentimiento de sus súbditos y vasallos. A la larga serán aún más peligrosos que los primeros, pero por ahora, al representar algo nuevo, lo tienen todo a favor.

- ¿Te refieres a los poderes más difusos de la tecnología y del control de la información y de los medias?

- Sí, son poderes que uniformizan a pesar de que aparentemente defienden la libertad y las diferencias. Fíjate en las juventudes del mundo: comparten mundos parecidos, para ellos no existen las fronteras, los mismos jóvenes que se han rebelado en Egipto comparten con los de otros países idénticos lenguajes, simbologías y gestualidades.

Bastides estaba cada vez más inspirado, dirigiéndose a nosotros pero también a otros oyentes que sólo pude ubicar en alguno de sus futuros posibles:

- En verdad en verdad os digo que las actitudes vistas durante estos días son y seguirán siendo básicamente revolucionarias, ahora y en las próximas décadas, al ser el motor principal de los cambios que están doblando la realidad caduca de tantos y tantos países. Son fuerzas que quieren acabar con dictaduras y con los gobiernos despóticos. A la larga, sin embargo, serán fuente de grandes problemas civilizacionales, cuando lo singular se enfrente en toda su radicalidad al consenso de lo común pragmático. Lo singular será creativo o no será. Pero aquí las palabras deben tomarse con mucha finura, pues en los tiempos próximos los aparentemente creadores serán muchos, por no decir todos, mientras que el verdadero creador será un bicho raro que deberá esconderse para sobrevivir.

- ¿Pero veis acaso lo de Egipto consolidado?

- En absoluto. Tu sabes muy bien los peligros de involución que hay allí si no espabilan los opositores. El cambio no ha hecho más que empezar. Es casi divertido ver la prisa de los mandamases militares en pedir el regreso a casa y al trabajo. ¡Cómo si hubiera tantos trabajos! Estoy seguro que muchos han encontrado en la revuelta protagonizada una casa verdadera en la Plaza de Tahir y en el mismo gentío, y una labor la revolución a la que dedicarse. El paro existente y los sueldos de miseria son la mejor garantía de que las peticiones no se van a detener aquí. Por supuesto que no hay nada seguro, pero me gusta sentirme optimista por una vez.

- Lo importante –remacha Bastides– es el tiempo. Esa velocidad de crucero de la historia. Fíjate que son arranques súbitos que desbordan todas las previsiones. Los consensos transversales entre las poblaciones se hacen al minuto, sin prolegómenos, discusiones ni asambleas. Emergen como chorros súbitos del fondo. Por eso son impredecibles y poco controlables. Lo peor que podría hacer la oposición es empatanarse en diferencias insalvables y discusiones sin fin. Si captan bien la oportunidad del momento, verán que deben actuar rápido para subirse a la ola de cambio. Con un buen consenso de base, pueden avanzar muy deprisa. El tiempo, Rumbau, el tiempo y los tiempos, eso es lo que importa.

- Veremos lo que ocurre en Irán. Parece que allí hay ganas de seguir el ejemplo egipcio. Y el pueblo iraní es tanto o más joven que el egipcio…

Momentos de cambio que mis amigos futurólogos de la playa disfrutan con glotonería histórica.

sábado, enero 29, 2011

Egipto en movimiento

Este lunes debía tomar el avión para Egipto, invitado por un festival de teatro en Alejandría y luego para actuar en el Instituto Cervantes de El Cairo. Los acontecimientos de última hora, sin embargo, me han obligado a postergar este viaje que llevaba tiempo preparando y que me hacía tanta ilusión. Sigo al minuto las noticias que llegan del país del Nilo y veo emocionado las imágenes de la multitud cansada de vivir sometida al dictado de unas élites corruptas y endogámicas. Realmente, parece que las tiranías más o menos disimuladas de los países musulmanes empiezan a tambalearse. No sé hasta dónde llegará el movimiento de liberación que se vive en estos lugares, pero desde luego es emocionante ver como la historia se mueve a velocidades de vértigo. Un tema que suelo discutir con mis amigos de la playa, los futurólogos de la Barceloneta. Con ganas de hablar del tema, me reúno con ellos y los encuentro como siempre paseando por dónde rompen las olas.

Tras los saludos y entrar raudo en materia, Mercadal suelta lo siguiente:

- Fíjate, Rumbau, en la velocidad de los hechos. Esto es lo más sorprendente. Algo que venimos presintiendo desde hace años, pero que cada día nos impacta más y más. Cuatro simples días de movilización, uno de manifestación masiva, y el potentísimo gobierno egipcio se tambalea como un marinero borracho. Y eso sin que los grande grupos de la oposición, como los Hermanos Musulmanes, hayan intervenido para nada. Claro que motivos los hay de sobras, este pueblo lleva años, por no decir siglos, sometido y sufriendo bajo unos gobiernos corruptos sostenidos por las potencias. Digo siglos porque la historia de Egipto es muy larga, como sabes, y las inercias faraónicas deben pesar lo suyo. Pero todo tiene un límite. No sé dónde leí una vez que los egipcios son capaces de soportarlo todo, pero que cuando se hartan, explotan de verdad. Sucedió ya a finales de la sexta dinastía, cuando terminó el Reino Antiguo y se inició el llamado primer Período Intermedio, hace cosa de cuatro mil años. Los hijos y nietos de los constructores de las grandes pirámides arrasaron con los palacios de los faraones y fueron los primeros en saquear sus tumbas. En realidad, lo que hubo fue una revolución social de grandes magnitudes, seguramente una de las primeras de la historia, y el país quedó sumido en el caos o mejor dicho, en un proceso de fragmentación política total, que duró un siglo como mínimo. Pues ya lo has visto, la explosión llegó por fin y el volcán egipcio, tan temido y con los años tan menospreciado, ha entrado en erupción. Creo que va a salir mucho lava, es decir, mucha mala baba, y nadie sabe cómo acabará la cosa. Pero lo que es seguro es que habrá un antes y un después.

No hay que asombrarse por los conocimientos de historia de Mercadal, médico jubilado, astrólogo profesional y, como todo buen esotérico, muy entendido de todo lo del egipcio antiguo. Creo que incluso ha viajado al Nilo dos o tres veces. Bastides, que escuchaba muy atento, dice:

- Cierto, cierto, y considero también que hay que tener en cuenta el famoso discurso de Obama en Cairo, que provocó muchas sonrisas entonces pero que caló hondo en la imaginación de los pueblos de la zona. Ya dijimos entonces que eran palabras fundacionales, que marcaban una nueva época, a pesar del desprecio con el que fueron recibidas. Pues mira, a la chita callando han actuado por lo bajo y ahora se visten de una tremenda visceralidad callejera. Aquel discurso fue una carga explosiva de efectos retardados.

- Bueno, tampoco hay que darle tanta importancia a aquel discurso…

- No creas… Fíjate que si analizamos la revuelta actual, facilitada sobretodo por el uso de los nuevos medios de comunicación a través de las redes de Internet y de los móviles, verás que sus raíces están en esta modernidad que el discurso de Obama encarnaba. Aquí no han habido ni consignas políticas ni trasfondos ideológicos ni eslóganes antiamericanos: sólo un deseo visceral de cambio al que se suman todas las frustraciones de una clase media incipiente y de un pueblo harto de humillaciones. Lo que quieren los egipcios es gozar de las mismas oportunidades que tenemos nosotros en Europa y no entienden porque ellos deben ser ciudadanos de segunda, tercera o cuarta categoría. De pronto, el tema de la libertad y de la democracia se plantea como importante, lo que descoloca a los tiranos pero también a los oscurantistas religiosos.

- ¿No temes que los islamistas se puedan aprovechar para controlar el país?

- Claro que sí que lo intentarán, son mayoría y tienen derecho a hacerlo. Los Hermanos Musulmanes son un movimiento social moderado, y de sus cuadros puede surgir el mismo tipo de dirigentes que tiene Turquía, emprendedores y empresarios la mayoría de provincias con ganas de hacer carrera. Pero dudo que puedan encerrar Egipto en las mazmorras religiosas del radicalismo islámico. El país no está para eso. Egipto es un país joven, nos olvidamos a veces que su población no es árabe, sino profundamente mediterránea, con un trasfondo étnico y cultural de una antigüedad milenaria, un pueblo vital y alegre, hedonista y emprendedor. No se dejará poseer por fanatismos simplistas, muy al contrario, si consigue sacarse al tirano e instaurar una democracia verdadera, con el cojín social de una cierta moral musulmana a la manera turca, que molesta a los puristas de la modernidad pero amortigua los embistes del consumo y de la barbarie capitalista, entonces Egipto emergerá como una nueva potencia mediterránea que, junto con Turquía, puede cambiar el equilibrio de la zona y el panorama europeo.

- Os veo muy entusiasmados…-les digo, sorprendido por sus palabras.

- No es para menos. Estamos dichosos de gozar de estos cambios. A nuestra edad, quién lo iba a decir, ser testigos de semejantes aceleraciones de la historia constituye todo un lujo y una suerte, sobretodo para nosotros, que nos dedicamos a la futurología. Cuánto antes sucedan los grandes cambios y acontecimientos, más posibilidades tenemos de verlos…

Una lógica aplastante, la de Mercadal.

- Pero lo de la velocidad sigue siendo para mi lo más relevante. El efecto sorpresa es mayúsculo. No da tiempo a preparar nada. La respuesta del dictador ha sido mano dura a ultranza. No tenía otro remedio y, a su vez, cavó su propia fosa, pues la represión descontrolada es el mejor acicate para estas explosiones espontáneas de rebeldía. Mira los chinos, ¿has leído las noticias?, están censurando todo lo que se refiere a Egipto. Es casi de risa, si no fuera porque estamos hablando de fenómenos históricos de tremenda significación. Todas las tiranías tiemblan ante estos sucesos. Para ellas, poner las barbas a remojar es hacer todo lo posible para alejarse del huracán. Intentan controlar Internet. Pero cuanto más apriete el miedo, más vulnerables serán. Esta es la paradoja de los nuevos tiempos. El miedo es un valor a la baja, una resistencia inútil. Y cualquier tirano vive siempre con el miedo en el cuerpo, pues sabe que ocupa un lugar que no le corresponde y que en cualquier momento se le verá el plumero. La represión es fruto del miedo y sólo conduce a más miedo del que reprime y a más ardor, resentimiento y energía contenida del reprimido. Un cóctel que sólo espera las condiciones adecuadas para explotar. Y éstas llegan cuando uno menos se las espera.

- Es el Tiempo que aprieta. Cómo decía Mercadal el otro día, Cronos ha salido de sus cavernas y se levanta audaz sobre el mundo. Quién quiera doblegarlo, será devorado sin piedad como Goya anticipó en su famoso cuadro. Cronos, el gran creador, caótico y liberador. Esos son los nuevos tiempos que llegan bajo su influencia. Que nadie ose dominarlo. Sólo aceptándolo cada uno inidividualmente podremos sobrevivir a su ímpetu devorador. Pues todos nosotros somos Cronos en pequeño…

Las palabras misteriosas de Bastides nos dejan en silencio. El sol magnífico que ha salido hoy suaviza el frío de las aguas del mar, cuyo oleaje caótico parece dar la razón al zapatero futurólogo. Camino con ellos y pienso que tal vez no estén tan equivocados y que el Tiempo que nos devora no es otra cosa que el motor de nuestras vidas y de todo lo que ocurre.

jueves, enero 13, 2011

Globalització, impotències i reaccions

Sens dubte el triomf del món de les finances sobre les fragmentades realitats polítiques locals és un dels èxits més sonats de l’anomenada globalització. Davant la rapidesa, l’eficàcia, la connectivitat , la imaginació, la creativitat i l’atreviment dels móns financers, que han sabut aplicar les noves tecnologies de la comunicació i els nous principis de l’acció emprenedora i creativa, ben direccionats pels bancs i per les grans corporacions que intenten controlar la situació, davant d’aquesta onada que s’ha aixecat amb tanta força, les realitats locals apareixen com indefenses i desarmades. Patètiques són les reaccions dels estats, dels governs i dels polítics, no per desídia ni per incompetència, sinó per una simple posició d’inferioritat operativa y conceptual enfront d’aquest nou sistema nerviós global que s’ha imposat sobre la societat.

Aquesta impotència s’extén també a altres entitats no estatals, com són els ajuntaments, els sindicats, els partits, les empreses…, les quals es veuen condemnades anar a remolc de les decisions i de les onades que provenen del món financer mundial. No sóc cap especialista i no puc entrar per tant en disquisicions massa profundes sobre el tema, però des de la perspectiva que em dóna l’experiència i l’observació, i com a simple ciutadà amb dret a opinar, crec que l’única manera de fer front a aquesta situació és que el local s’atreveixi a teixir també les seves xarxes internacionals creant nous sistemes nerviosos globals capaços de fer front o simplement de coexistir i de donar més complexitat a una globalització únicament dirigida pel capital.

Em fa l’efecte que l’únic sector que està treballant en aquest sentit és el món universitari, a través de la creació de xarxes d’intercanvi, de col·laboració i de comunicació cada vegada més complexes, sofisticades i eficients. Una feina silenciosa que tanmateix està creant el seu teixit global en els temes de la investigació, el pensament i la reflexió crítica. Així m’ho sembla la profusió de congressos, trobades, publicacions, cursos, tallers, seminaris i xarxes obertes a Internet procedents del món de la universitat (la xarxa Yasmin i la revista Artnodes creada per Pau Alsina des de la UOC en serien uns exemples concrets fets des d’aquí).

M’imagino que també algunes ONGs estan treballant en aquesta línia, com les mateixes revelacions de Wikileaks han demostrat. Una feina que els sindicats, per exemple, haurien de tenir com prioritària. Vaig sentir l’altre dia el discurs que va fer Iñaki Gabilondo en rebre un premi de CCO, molt emocionant i recomanable, i em vaig adonar de com l’excés de localisme i la fragmentació dels sindicats els han convertit en forces aparentment residuals. En uns moments en els que la seva aportació hauria de ser cada vegada més important, els sindicats apareixen desarmats, com forces que van a remolc, que estan a la defensiva, aparentment anacròniques. La solució no està en mantenir-se a la defensiva i en queixar-se, sinó en prendre la iniciativa i funcionar amb les mateixes armes de la globalitzaciió, però aplicades al pensament i la temàtica sindical. És a dir, intercanvi, creació de xarxes, encontres i coordinacions internacional, tot aprenent a saltar tant del local al global com del del global al local.

El mateix haurien de fer, i ja fan de fet, els ajuntaments, creant xarxes de col·laboració, complicitat, intercanvi, locals i internacionals. Un feina que s’hauria de convertir però en prioritària. En el cas de Barcelona, l’Euroregió que sempre està a mig fer, però també altres xarxes de col·laboració i de complicitat en mil fronts diferents i amb ciutats de tot el món.

El món de la creació, especialment el que es refereix a formes col·lectives que demanen equips com són el teatre, la dansa, la música o l’òpera, ja fa temps que ha apostat per la internacionalització, una aposta tanmateix que sempre s’ha de reivindicar i accentuar.

De la mateixa manera que tots els especialistes diuen que l’única solució que té Europa per fer front a l’embranzida dels mercats és coordinar-se i elaborar una política conjunta –cosa que sembla ser no estan disposats o són incapaços de fer–, igualment la societat civil no té més remei que teixir els seus nous circuits i sistemes nerviosos que aportin a la complexitat global un gruix de subtilesa i de multiplicitats referencial capaç de destronar al capital com l’únic referent absolut de la globalització.

Necessitats que no per sabudes i òbvies, crec que val la pena recordar.

miércoles, diciembre 15, 2010

LAS IZQUIERDAS Y EL DERRUMBE DE LA REALIDAD

(foto de Laboratorio en Movimiento, "mar de plástico")

Como decían mis amigos de la playa en nuestro anterior encuentro, los cambios se suceden hoy a velocidades de vértigo. Han pasado ya algunos días desde las últimas elecciones catalanas, pero el bandazo proporcionado por las urnas sigue siendo tan enorme como fulgurante. De un plumazo, los electores han borrado del mapa la experiencia terminal del Tripartito y han puesto Cataluña en manos de Convergència i Unió. Consternado, veo como el PSC, el Partido Socialista de Cataluña que hasta hace poco representaba a la mayoría social del país, se hunde en una crisis de identidad y de supervivencia, traumatizado por una derrota que no por cantada ha sido menos dramática. Voy a ver a mis dos amigos, los adivinos de la Barceloneta, a los que suelo acudir cuando me siento perdido en mis reflexiones y les expongo mis congojas.

- Pero Rumbau –suelta muy ufano Mercadal, que siempre tiene respuesta para todo–, ya venimos diciendo desde hace tiempo que si no espavilaban los socialistas en levantar un discurso poderoso capaz de juntar en una síntesis original sus múltiples corrientes internas, acabarían desbordados por sus extremos. En realidad, empiezo a creer que semejante empresa estaba de antemano condenada al fracaso, y no porque no tuvieran personas de nivel, que las tienen o las han tenido, sino porque juntar lo contradictorio para elaborar un discurso fuerte y convincente es algo que está aún fuera de nuestro alcance, que requiere avances civilizacionales o situaciones especiales que todavía no se han dado. Claro que es una lástima no haber aprovechado la ocasión, pero el pragmatismo de la política, que tiene que ver mucho con el poder, borró lo importante, que se quedó para un luego que ya no volverá. Si a ello le sumas la crisis económica y el patético comportamiento que han tenido los socialistas en España, pues ya me dirás…

- Pero es en toda Europa que hay un movimiento de claro afianzamiento de la derecha y de derrota de las izquierdas… ¿Es que no lo veis muy peligroso?

- No sirve de nada quejarse. ¿Peligroso? Hum…, ya hace tiempo que avanzamos por el filo de la navaja. Además, hay que tener en cuenta que los movimientos sociales e históricos se mueven como las olas, y éstas siempre van en los dos sentidos cuando se levantan y chocan contra las rocas, es decir, contra la realidad. La fuerza de las grandes olas, al chocar contra una playa o una pared rocosa, se rompe y se desarma, generando los reflujos que llevan la onda a reorganizarse. Cuando más alta y repleta de energía es la ola, más plana y desarmada se queda tras el choque. Eso es lo que les ha ocurrido a las izquierdas: de tanto levantarse cargadas de energía y de razón por querer cambiar las cosas, al chocar contra la realidad, se quedan sin fuelle y se hunden en la nada. Seguramente buscaban otra realidad o no querían ver la que tenían enfrente, subidos ellos también a la ola que nos ha tirado a todos contra la realidad de nuestros delirios.

- Lo has explicado muy bien, Mercadal –dice Bastides, siempre atento a las palabras de su amigo y colega de paseo–, las derechas conocen bien la realidad contra la que hemos chocado, pues de hecho ellas son los que la han construído: la realidad económica con sus delirios financieros y especulativos. Es lógico que siendo sus autores, quieran ahora recomponer los destrozos para seguir chupando del bote. Por otra parte, no tendría ningún sentido que las izquierdas quisieran reordenar y rehacer un sistema del que aparentemente han renegado sin jamás renegar de él. Para ello, mejor que lo hagan los de la derecha, que saben muy bien de qué va la cosa y además lo hacen convencidos.

- En verdad en verdad que lo que dices tiene mucho sentido y ya lo he escuchado en otros lugares –añade Mercadal con entusiasmo–, fíjate sino en el triste papel que está haciendo Zapatero, actuando sin disimulo alguno al dictado de los jerifaltes de la derecha europea. El dúo Merkel-Sarkozi, más el polo anglosajón, saben muy bien cuales son sus deberes, que dictan a los despistados del sur y a los que se les subieron demasiado los humos. El problema es que las izquierdas no elaboraron ninguna alternativa real al economicismo rampante de los últimos tiempos, sino que se subieron a él para gozar de sus mieles, pensando que con cuatro bonitas palabras lo hacían un poquito más humano.

- Cuidado, cuidado, porque ya os veo venir –les digo, algo irritado por el ninguneo que hacen mis amigos a las políticas de izquierda–, según vosotros no existe ninguna alternativa al sistema capitalista imperante, pero eso no es cierto, hay multitud de economistas y de pensadores de todo el mundo que desde hace años se estrujan los sesos y proponen modelos distintos de crecimiento y de desarrollo, modelos que parten de la realidad y que huyen de los delirios utopistas o simplemente especulativos.

- No digo que no los haya, Rumbau, pero ¿qué político de izquierdas los ha explicado o se ha atrevido a defenderlos ante la sociedad? Algunos lo han hecho, desde luego, pero desde posturas tan minoritarias y siempre tan fuera de las grandes corrientes consideradas de izquierda, que su influjo ha sido escaso o nulo.

- Y eso explica una de nuestras más claras predicciones, nada original, por cierto, pues coincide bastante con lo que se dice y ocurre en todo el mundo: el hundimiento de los socialistas, la victoria de la derecha economicista y el surgimiento de una nueva izquierda radical que se atreverá a hablar de modelos distintos sin por ello salirse de la realidad. Una contradicción ésta a todas luces, pero ya hemos dicho otras veces que la fuerza del futuro está en la paradoja de poder conciliar opuestos y contradicciones, como lo es luchar contra la realidad estando metido en ella.

- ¡Muy bien Bastides, muy bien! –salta entusiasmado Mercadal.

- Esta situación tardará en cuajar, de modo que ahora nos esperan años largos de vivir con esa derecha que lo único que busca es satisfacer su afán cortoplacista de riqueza y de poder, con desprecio de cualquier otra consideración de las que ellos llaman “blandengues”: la naturaleza, el clima, el arte, la cultura, el teatro… En este sentido, podemos estar contentos con la derecha que nos ha tocado en Cataluña, Convergència y Unió, de las consideradas blandas y que gracias al nacionalismo cree todavía que la cultura es algo importante. Pero cuidado, por mucho que en el mundo se insista en la burrería, nuestro sistema exige creatividad e innovación, aunque sea sólo para seguir haciendo negocio y poner contenidos en las estanterías del mercado, de modo que los flujos y reflujos de estas cuestiones se irán sucediendo y estabilizando, mal les pese a los matones del arte, hasta que nuevas y sucesivas crisis acaben rompiendo la realidad en pedazos irrecomponibles y para siempre. Entonces es cuando deberemos recurrir a esas izquierdas preparadas, que espero que ya no se llamen izquierdas sino de alguna otra manera más interesante, con sus modelos que ya habrán sido probado y rehechos en miles de pruebas y experimentos un poco por doquier…

- ¿Y cuándo calculáis que eso puede suceder? –les pregunto asombrado por el entusiasmo que muestran mis amigos.

Bastides, que tiene visiones y combina sus augurios con altas dosis de racionalidad y de sentido común, dice:

- Mira, Rumbau, siendo optimistas, yo le daría entre cien y ciento cincuenta años para que las cosas maduren y puedan realizarse. Pero estoy tan escamado con la rapidez de los movimientos actuales, que no me extrañaría que las realidades se hundieran antes de la cuenta y nos encontráramos de pronto con situaciones muy peligrosas que obliguen a determinadas emergencias. Sin embargo, y aquí está lo jodido de la cosa, del mismo modo que las emergencias pueden surgir desde lo positivo, también pueden hacerlo desde lo negativo y lo más oscuro que se agazapa en los rincones de nuestra naturaleza animal. Por eso es importante tener el ojo avizor y no bajar la guardia. El futuro está más cerca de lo que nos pensamos, y sería una irresponsabilidad dejarlo únicamente en manos de los cretinos. ¡No, Rumbau, el Futuro es cosa de todos, ahora o nunca!

Impresionados con las contundentes palabras de Bastides, continuamos los tres en silencio paseando por dónde las aguas rompen en la playa. Profundamente imbuído por las imágenes de mis amigos, no puedo dejar de ver en los granos de arena, en las piedrecitas y en el sinfín de pequeños e inútiles deshechos que el mar escupe a la tierra, los restos del naufragio de esta falsa izquierda europea cuyas olas parecen haberse roto al chocar contra las barreras de la demencial realidad.

martes, diciembre 07, 2010

Presentación en Lisboa de la versión portuguesa de "Malic, a Aventura das Marionetas"

El próximo viernes 10 de diciembre se va a presentar en el Museu da Marioneta de Lisboa la versón portuguesa del libro "Malic, la Aventura de los Títeres". El acto, con presentación de la directora del Museo, Maria José Santos Machado, tendrá lugar después de la representación del espectáculo "A Dos Manos", de Toni Rumbau, a las 21:30.

"A Dos Manos" estará en cartel en el Museu da Marioneta" el viernes 10 a las 21:30, el sábado 11 a las 16h y el domingo 12 a las 11h. Más info sobre "A Dos Manos" pulsando aquí.

sábado, noviembre 20, 2010

Elecciones, futuro y Vaticano

(gráfico que indica la presencia en la red de los distintos partidos que compiten en las elecciones catalanas. Autor: Joaquim Mach. Ver imagen original)

Las elecciones se acercan. Los políticos andan albarotados y los ciudadanos no lo están menos, excitados por la campaña y sus excesos. Es una situación que conozco bien y en la que me gusta guardar distancias para no caer en las calenturas del día. Y para ello, nada mejor que reunirme un rato con mis amigos de la playa. Pasear con ellos por la orilla del mar es una de mis distracciones favoritas: me relajo y me sitúo respecto al Tiempo, pues a no otra cosa incitan estos dos futurólogos que conozco desde hace año
s y que siempre me sorprenden y maravillan.

Algo preocupado por la temperatura –cuando hace frío, no es tan agradable ir descalzo por la arena mojada donde rompen las olas–, los acabo encontrando y decido entrar en materia lo antes posible.

- ¿Cómo veis la campaña?

- Pues mira, Rumbau, a pesar de los ruidos y de las banalizaciones de estos días, creo que nos encontramos en una etapa decisiva. Aquí nos vamos a jugar los próximos años, que serán duros y cambiantes, pues no está el horno para bollos.

- ¿A qué te refieres? –le pregunto al doctor Mercadal, médico jubilado que junto con Bastides constiuyen el dúo de pensadores del futuro más heterodoxos que pueda imaginarse.

- Al momento en el que nos encontramos, de cambio total. Ya sabes que siempre lo hemos visto así y que hace tiempo que insistimos en este asunto, pero es que ahora las velocidades se han disparado. Fíjate que lo que ayer servía, y me refiero al ayer mismo, a la mañana siguiente, o sea hoy, ya está en desuso. La situación es tan grave, que se entiende que los políticos, que no saben adonde agarrarse, se inventen cualquier tontería para tener algo que decir. Y cuando hay tanta inseguridad, lo único seguro que funciona son las banalidades. Con ellas es difícil equivocarse. ¡Fíjate, si se están comportando como simples publicistas! Aunque no todos hacen lo mismo, por supuesto.

- Pero esto está provocando mucha desazón y cada día oigo más personas decir que esta vez van a abstenerse.

- Claro, pero eso ocurre porque estas personas creen que hay que escuchar a los políticos, un grave error. Hay que escucharlos, sí, pero de reojo, es decir, a medio oído y con música de fondo. Fíjate en lo que te digo: es tal el desbarajuste, que quién gane es lo de menos.

- ¡Ahora sí que me dejas patitieso!

Bastides, que escuchaba con atención lo que decía su compañero de paseo, intervino entonces:

- Lo que quiere decir Mercadal, y estoy totalmente de acuerdo con él, es que el margen es tan estrecho, que gane quién gane, tendrán que hacer las mismas cosas. Fíjate en Zapatero, como ha pasado por el aro. No, lo que importa ahora no es el día antes, sino el día después: ¿qué hará y cómo lo hará el que gane? Y eso no lo podemos saber hasta que las urnas hayan hablado y el agraciado (o más bien el “sacrificado vencedor”) empiece a actuar según parámetros y condicionantes que desconocemos. Sí, los grupos políticos se pelean porque detrás de las listas hay muchos intereses y sueldos a defender, pero pasada la tempestad, deberán enfrentarse a la situación. Y si no lo hacen con un mínimo de coherencia, un vendaval aciclonado se los llevará de un plumazo. Así están las cosas, Rumbau.

- Caramba… O sea que todo esta movida de las elecciones la encontráis una pédida de tiempo…

- ¡En absoluto, jamás defenderemos algo así! –salta Mercadal– La democracia se hace y se defiende votando, aunque sea cada cuatro años. Ya vendrán tiempos mejores y frecuencias distintas. Ya sabes que nosotros hemos pronosticado unos rtimos superiores de participación democrática, cuando existan varios parlamentos y senados trabajando todos en paralelo y al mismo tiempo. Eso ocurrirá cuando se haya proclamado la FEAA (la Federación Española de Autonomías Autodeterminadas). Pero por algo hay que empezar. El voto, por ahora, es soberano, nadie nos obliga a nada, y eso es importante. Pero esto no quita que sirva para poco desde el punto de vista operacional. Digamos que es más una necesidad de forma que de contenido. Pero las formas son fundamentales, y cada día lo serán más…

- Así es, lo has dicho muy bien, las formas son básicas, y aquí nos diferenciamos de los países que no aceptan la democracia. Allá ellos, así les van las cosas… Dirán que no sirve para nada, pero cómo se equivocan… Y en eso la religión católica nos ha sido útil: al encarnar la continuación del Imperio Romano, nos ha legado las armas legales para organizarnos según derecho, que es lo que Roma mejor hizo. Por eso la visita de Ratzinger ha descolocado a tanta gente: con su insistencia en recordarnos lo que está bien y lo que está mal, el rigor formal legislativo de los derechos y los deberes nos ha cogido por sorpresa a los que ya sólo pensábamos en el “viva la Pepa”. Fíjate en lo que dijo: verdad y libertad van juntas. ¿Quién usa hoy estas palabras? Desde luego, no la izquierda…

- Pero bueno, no me estaréis defendiendo al Papa ahora…

- Debo reconocer que he cambiado de parecer en este tema –dice Bastides muy serio.– No porque me haya vuelto católico ni religioso, sino por el sentido institucional y simbólico que puede llegar a ocupar la Iglesia, en su estructura apostólica y romana. Fíjate en lo que te digo: ¡romana!

- ¡Mercadal, estoy alucinando! –digo soltando una risotada al oir esta defensa del Vaticano.– Pero si vosotros mismos en vuestras predicciones ya lo habíais convertido en un museo y a la Basílica de San Pedro en un hotel para millonarios chinos y coreanos…

- Y lo acabará siendo, no temas, pues también ellos deberán financiarse, pero ha habido un cambio: el Vaticano, a través de este papa, ha descubierto la manera de perpetuarse. Ha encontrado una función adaptada al s.XXI: convertirse en una institución de referencia legislativa respecto a lo que está bien o está mal. ¿te parece poco? Por eso mantiene los ritos a rajatabla. Fíjate en los avances de la ciencia: la ingeniería genética está disparada, la nanotecnología vuela, la economía manda sin criterio, las televisiones insisten en su basurización, todo el mundo habla de nuevas especies, de países colapsados y de saltos evolutivos, y nadie piensa en el disparate caótico de un mundo tan desmesuradamente desregulado. La institución vaticana, aliada con posiciones de racionalidad democrática más otras religiosidades paralelas, buscará imponerse como paradigma de autoridad legislativa del mundo occidental.

- Pero bueno, ¿cómo va a ser un referente para las personas que ya no se sienten católicas, que cada vez son más? El divorcio de la Iglesia con la gente es abismal, lo dicen todas las encuestas.

- No será algo que se vaya a imponer, claro, sino que vendrá por si sola, ante la necesidad de unos referentes. Algo muy sintomático nos dice que las cosas están cambiando en esta dirección: el actual acoso del mundo anglosajón contra el Vaticano. De pronto, se levanta la veda para cazar a los curas pederastas. Una realidad archisabida (los párrocos con sobrina son un clásico bien asumido), que tradicionalmente ha sido encubierta por los poderes, de pronto se hace pública. Ya me parece bien, pero ¿no lo encuentras sospechoso? Es el mundo de la ciencia, de la economía, de los llamados “mercados” y de la tecnología el que descubre de pronto un enemigo que aparentaba ser amigo, la vieja Roma, con sus ritos paganos y sus ambigüedades morales, religiosas y teologales. Demasiada complejidad arcaica para estos representantes del pensamiento simple. Y fíjate, barrida la inteligencia de izquierdas que teóricamente era la que debería haber opuesto complejidad y madurez contradictoria al simplicismo anglosajón, tropiezan con quién menos se lo esperaban: ¡los curas del incienso, del latín y la sotana! Un mundo lleno de ambigüedades que se opone a la unidireccionalidad expeditiva de lo anglosajón.

- Pero, Bastides… ¡Eso es un giro a la derecha de mucha envergadura!

- ¿Derecha? Bueno, si lo quieres llamar así... Creo que por ahí vamos. Pero cuidado, porque los conceptos de derecha e izquierda están cambiando a marchas forzadas, y parece que es la izquierda quién todavía no se ha enterado… ¿Son los científicos y los especuladores de bolsa, los ingenieros genéticos y los informáticos de la telecomunicación, los investigadores farmacéuticos y los especialistas privados en seguridad, las fuerzas progresistas del mundo? Para la izquierda oficial, parece que sí. Nada oponen a estas fuerzas, al contrario, la entrega es total y absoluta. Las utopías de las redes sociales encantan a las juventudes que se sienten muy libres, que prefieren que soldados profesionales hagan el trabajo sucio en defensa de sus niveles de vida, aceptamos a los bancos como dipositarios de nuestros destinos y las felicidades de la farmacopea moderna conquistan los mercados sin oposición alguna. ¿Qué pintan aquí las izquierdas? Poca cosa. Pero en cambio, lo que sí cuenta y mucho es diferenciar el pensamiento complejo del pensamiento simple. La simplicidad, que no exige mucho esfuerzo y que sirve para el negocio rápido, nos lleva rápido al desastre. La complejidad es el único camino que nos queda. Y en este camino, lo que cuentan son las exigencias y las responsabilidades. Y el derecho penal para quiénes las incumplen.

- ¿Pero acaso os queréis oponer al progreso tecnológico y científico del mundo?

- Al contrario, somos unos impenitentes defensores del mismo, pero cuidado porque con los avances deben asumirse sus implicaciones, que son muchas y nos remiten a problemáticas complejísimas. La complejidad, Rumbau, es lo que importa.

- Hablas de complejidad, me parece muy bien. Pero el político debe gobernar, decidir, optar y ejectuar. ¿Cómo va hacerlo si todo es tan complejo? ¿No ves el peligro de que esta exigencia tuya sea más bien un impedimento a la acción y al gobernar?

- Has dado en el clavo. Pues en esto consiste el arte de la política: en ser capaz de pasar de la complejidad a la ejecución con responsabilidad. Es lo más difícil, no digo que no, pasar de la complejidad a la síntesis, pero para esto existe la profesión de los políticos. Y cada día se crean nuevos modelos. La industria no regatea esfuerzos en logarlo: mira los redenadores y los móviles, cada vez más pequeños y con más capacidades. Pues la política debe hacer mismo. Ya organizar una ciudad es un ejercicio tremendo, y de ahí la importancia de los alcaldes y de los gobiernos municipales. El problema son esos políticos que con cuatro ideas van directos a la ejecución, es decir, al fracaso seguro...

Tengo que reconocer que mis amigos consiguen siempre asombrarme. No sé hacia adónde llevan sus predicciones, pero debo confesar que su visión del momento se ajusta bastante a la realidad. Complejidad… Una palabra fetiche que aparece por todas partes… ¿Tendrán razón esos viejos futurólogos de la Barceloneta?...

viernes, noviembre 19, 2010

Las dos almas del PSC

Últimamente se habla mucho de las dos almas del PSC. Incluso los periódicos teorizan sobre el tema, y los humoristas muestran a Montilla desgarrado al tirar los de la barretina de un brazo, y los de la rojigualda del otro. Y ciertamente parece que aciertan en el diagnóstico: un partido desgarrado por dos pulsiones que se presentan como contradictorias u opuestas. Parece ser que así es y así ha sido, y que el desgarro consecuente va a provocar una hecatombe electoral.

Sin embargo, creo que es en este tema dónde los del PSC podrían recuperarse (o podrían haberlo hecho), si comprendieran que este desgarro no es un lastre ni una desgracia, sino una condición sana y natural de la realidad catalana. Lo prueba el hecho de que aún sin carismas y con la opinión mediática en contra, consiguieron en los últimos años situarse en el centro sociológico del país, motivo por el cual capitalizaron tantos éxitos y concentraron tanto poder.

Aceptar la contradicción no a la defensiva –como hasta ahora se ha hecho, con complejos y justificaciones, con dejaciones, entregas y renuncias– sino desde su afirmación positiva es lo que ha esperado en vano el electorado que le hubiera podido ser fiel. Es decir, defender la catalanidad sin complejos y a la vez defender una españolidad cultural, lingüística y social con la que tantos catalanes se sienten identificados. ¿Tan difícil es poder defender ambas posturas a la vez? Parece ser que sí…

Por lo visto, uno no puede ser catalán, defender su lengua, y a la vez defender la lengua de una gran parte de la población catalana que es el castellano. Esto sí que es absurdo: si un presidente lo tiene que ser de todos, no hablará sólo con la lengua de una parte. Desde luego que el catalán debe tener el apoyo necesario ante la fuerza de las demás lenguas, siendo como es una lengua minoritaria, y hasta hace poco hubo consenso en el tema. Pero precisamente siendo un tema de los llamados “delicados”, hay que actuar con delicadeza, sin llamamientos excitados, en el tratamiento de las diferencias y en la susceptibilidad de los hablantes. El catalanismo que no lo hace, divide a Cataluña y se divide a si mismo, con lo que pierde fuelle y empuje. De ahí el gran error –o la gran mentida– de los partidos que han jugado con la tensión lingüística con fines populistas o electoralistas dirigidos a su clientela: han reducido sociológicamente el catalanismo a una parte o tal vez a una minoría.

El PSC ha sido hasta ahora el partido ideal para defender esta posición. Pero lo ha hecho a la defensiva, con complejos y con la boca pequeña, lo que ha provocado divisiones internas, desconfianza y reproches de los demás. ¿Por qué no defender con fuerza la postura doble que no es más que defender un catalanismo de banda ancha y aliento estratégico, cuyo objetivo es conseguir más apoyo social, más autonomía y más desenganche de Madrid, más autogobierno en definitiva? El PSC lo tenía en las manos, el mismo Montilla era el paradigma de la dualidad integrada de un catalanismo nuevo capaz de aceptar las diferencias sin por ello renunciar a la ambición del autogobierno y al enfrentamiento con Madrid. Una dualidad que tiene que ver con la oposición global/local, de la que tanto se teoriza hoy en día. Sin embargo, el miedo a la complejidad y a la contradicción ha pesado en demasía, y los partidarios del pensamiento único, de uno y otro signo, han ganado la partida, al empujar con toda la fuerza del monolitismo.

Pero habría que preguntarse: ¿acaso la complejidad y la asunción del pensamiento dual y paradójico no es infinitamente más fuerte que el infantilismo de las verdades únicas? Estoy convencido que sí lo es, siempre y cuando se haya asumido de verdad, al integrarse la dualidad no como pose ni pirueta, sino como realidad incontestable y profunda de la cultura y de la psique humana. Y creo que éste es el problema: que esta asunción no existe. Seguramente la razón está en el retraso civilizacional que llevamos todos en este asunto, más el “amor al poder” que define lo político y a la partitocracia en la que vivimos: un monolitismo que have imposible cualquier asunción de dualidad. ¿Cómo mantener profundas dualidades cuando aprieta el monolitismo de los intereses puros y duros de poder y de partido? Y si no hay integración fuerte de la complejidad, el resultado es la impotencia o la desbandada.

Exigencias, las comentadas, que no son de fácil asunción, pues nada hay más difícil y complicado que meterse por estos terrenos de la dualidad y del pensamiento complejo: de fácil pontificación, pero de muy difícil realización -a pesar de su infinita urgencia. Pero es una lástima no haber aprovechado una situación tan interesante, compleja y contradictoria como la que ha vivido el PSC en los últimos años. El candidato Mas, mientras se friega las manos de contento, parece que va aprendiendo la lección y asume posturas contradictorias y complejas, menos chillonas y unilaterales, que sus enemigos tachan de ambiguas y blandengues. ¿Se quedará en pose electoralista, en simple ambigüedad, en una exigencia de cálculo táctico, o comprenderá que sólo con un catalanismo profundamente abierto y complejo puede representar al país y conseguir más autogobierno? Ya que no lo han hecho los socialistas, le tocará a él intentarlo…

sábado, octubre 30, 2010

Muere Joao Paulo Cardoso en Porto

(los Robertos de Joao Paulo Cardoso en su maleta)

Murió ayer el titiritero portugués, especialista en el Don Roberto y director de la compañía "Marionetas do Porto". Ha sido una pérdida importante para el marionetismo portugués, al ser Cardoso una de sus figuras eminentes. Más información en el artículo publicado en Rutas de Polichinela.

Buena acogida de Rutas de Polichinela

El pasado miércoles 27 presenté en la Librería Documenta el proyecto "Rutas de Polichinela. Títeres y ciudades de Europa". Vino bastante gente y creo que los asistentes quedaron contentos con la exposición "sobreactuada", pues hubo además títeres.
Entre otros amigos estaba el poeta Joseba Ayensa quién ha escrito unas hermosas palabras sobre el evento en su blog.
El proyecto está pues en marcha. Sólo anticipar que el domingo 7 de noviembre parto hacia Nápoles, lugar de origen de Pulcinella (así se llama Polichinela en su ciudad natal), para luego recalar en Venecia, otras ciudad en la que los títeres tuvieron siempre una importante presencia. Seguiré informando (vean el blog especial de mis Rutas de Polichinela).

domingo, octubre 24, 2010

Rutas de Polichinela en la Librería Documenta

Se informa que el próximo miércoles 27 de octubre, a las 20:20 de la noche, Toni Rumbau presentará su proyecto de "Rutas de Polichinela. Títeres y Ciudades de Europa" en la céntrica Librería Documenta de Barcelona (c/Cardenal Casañas, 4, tocando a la Rambla). La sesión es de libre entrada y está abierta a todos los públicos. Local de pequeño aforo, se aconseja ir con una cierta antelación. Librería muy recomendable por su buena selección de libros (sin duda, una de las más emblemáticas de Barcelona).