domingo, febrero 27, 2011

Singularidad y emergencias liberadoras

La onda liberadora que surgió en Túnez no cesa de propagarse. No sólo en los países colindandes sino incluso en el lejano Oriente. Por lo visto, en China hay llamamientos a la rebeldía, y Corea del Norte amenaza al sur con bombardear si éstos siguen lanzando octavillas con información sobre el levantamiento árabe. Curiosa ola la que se está propagando por el mundo.

Con ganas de comentar la actualidad, me reúno en la playa con Bastides y Mercadal, mis amigos futurólogos siempre muy enterados de los acontecimientos del mundo.

- ¿Habéis visto en Libia? Hace un par de semanas, nadie hubiera imaginado lo que está sucediendo allí…

- Los cambios están alcanzando velocidades sorprendentes –contesta Mercadal–. Ya puedes imaginarte lo excitados que estamos con la situación: ¡es mucho más de lo que jamás hubiéramos esperado!

- ¿A qué te refieres?

- Pues a nuestras predicciones de aceleración temporal. Lo venimos diciendo desde hace años, los motores del tiempo están revolucionados, pero lo que acontece sobrepasa todo lo imaginable. ¡Dos semanas bastan para poner a un país patas arriba! ¡El futuro corre raudo a nuestro encuentro, Rumbau!

- Lo que Mercadal quiere decir es que hoy los tiempos vuelan. De alguna manera lo presentíamos, sobretodo desde que el tema de las comunicaciones parece haber llegado a límites insospechados. Nosotros lo llamamos desde hace tiempo el Umbral: pasar de una situación a otra por el peso acumulativo de la aceleración transformadora. Creo que estamos cruzando uno de los primeros umbrales importantes, antes de entrar en nuevas fases de evolución.

- Eso me suena a la “Singularidad” de la que hablan algunos científicos: una situación de cambio irreversible en el desarrollo tecnológico de nuestras capacidades de cálculo, información e inteligencia artificial. ¿Os estáis refiriendo a lo mismo?

Mercadal, siempre dispuesto a teorizar, contesta:

- Hemos oído hablar del tema, claro que sí, muy interesante y muy cercano a nuestras ideas, aunque no creo que sea lo mismo. La Singularidad a la que te refieres es sobretodo de tipo tecnológico, y de ahí postulan esos científicos un cambio a todos los niveles de la humanidad. El Umbral del que nosotros hablamos tiene que ver con realidades más complejas, no únicamente tecnológicas. Claro que éstas son importantes, incluso te diría trascendentales en estos momentos, pero hay otros factores y otras variables a tener en cuenta.

- En verdad en verdad os digo –interviene Bastides que parece muy inspirado tras escuchar a su amigo– que éste será uno de los temas principales que se van a plantear en las próximas décadas: cómo aceptar y cómo sobrevivir a esos cambios irreversibles de la tecnología. Lo malo de la tecnología es que viene dado desde quiénes la controlan, es decir, desde los poderes políticos y corporativos. Pero fijaros que las emergencias que estamos viviendo estos días son una rebelión contra el stato quo y contra los poderes que lo sostienen. Tras esos gobiernos corruptos que caen están los poderes mundiales del capital que los usaban para sus intereses geoestratégicos. De pronto, una parte del mundo que aún mantiene ciertas constantes vitales se niega a ser tratada como esclavos.

- Cierto, Bastides, pero tendrás que reconocer que todas esas masas levantadas en el norte de África lo que quieren en realidad es poder entrar en el mundo de las nuevas tecnologías y gozar de las mismas, es decir, entrar en el consumo y en la Modernidad, y dejarse poseer por ella.

- Tienes toda la razón, e incluso podría decirse que la cercanía de esta Singularidad podría muy bien ser la causa de toda esta rebelión, pero es muy diferente entrar en ella subidos en una ola de rebeldía y de afirmación soberana que hacerlo desde la sumisión en la que las sociedades occidentales se encuentran. El cambio de actitud es muy importante, pues significa un estado de conciencia distinto, capaz de cabalgar las nuevas olas de la singularidad desde una posición de insurgencia, y por lo tanto de fuerza infinitamente superior. A esos cambios es lo que nosotros llamamos cruzar un Umbral, pues se entra en una nueva situación no sólo desde lo exterior sino también desde el interior de la persona.

Mercadal, que escuchaba atento, dice:

- El Umbral, Rumbau, habla de la persona entera, con sus circunstancias históricas, sociales y psicológicas, que hoy son densas y pesadas. Pero a los muchos registros que intervienen, hay que sumarles también los simbólicos, estéticos y mitológicos, que hacen referencia a lo individual pero también a lo colectivo. Ya sabes que los científicos tienden a reducirlo todo a números y a una lógica de comprobación experimental, lo cual me parece fantástico. Pero existen otras realidades que intervienen también, como los símbolos y los mitos, que actúan a escondidas y desde lo irracional. ¿Entiendes? De ahí que nosotros prefiramos hablar de Umbrales, que también son Singularidades, pero provistas de una complejidad mayor y por ello más opaca.

- ¿Y qué dicen las realidades del mito y de lo inconsciente? –le pregunto a Bastides con ganas de sacarles de la lengua.

- Son terrenos resbaladizos y cuesta hablar de ello. Piensa que lo importante aquí es mantener la dignidad humana al alza, algo que está a todas luces en claro declive, y de ahí las amenazas ciertas que provienen de las profecías tecnológicas de la Singularidad. ¿Estará finalmente la inteligencia artificial por encima de la humana, y nos convertiremos en una subespecie al servicio de cerebros colectivos impersonales? Según los teóricos de la Singularidad, sólo faltan unos pocos años para que ello suceda. Para nosotros, la respuesta está en la misma persona humana: ser libre y soberano no es algo que se otorgue o dependa de equilibrios e inteligencias tecnológicas, sino que es algo que se tiene o no por decisión propia. Hasta ahora, este asunto dependía de los apoyos colectivos o mitológicos, de ahí que en la actualidad, al no existir tales sustentos, la debilidad y la sumisión se han convertido en la moneda corriente del ser humano. En este contexto, la Singularidad tiene asegurada la partida. Pero la época de cambios que estamos viviendo lo está poniendo todo en cuestión. ¿Quién iba a imaginar que países enteros sometidos a las más feroces y poderosas dictaduras se iban a liberar en cuestión de semanas? Protestas que han nacido de actos individuales de autoinmolación y de individuos anónimos lanzando convocatorias por Internet. Movimientos provistos de una inteligencia colectiva extraordinaria, capaces de enfrentarse a todo tipo de maniobras y manipulaciones, y por primera vez sin el sustento colectivo de la religión. No hay que exagerar el caso, pero tampoco subestimarlo. Nuevos esquemas mitológicos se están elaborando aquí, sin que nos demos cuenta de ello, pues esas realidades no se dejan aprehender. Esquemas que no tienen definición alguna, que hablan de conceptos archiusados, casi vacíos, como son Democracia, Dignidad, Libertad y Anticorrupción, y que parten de posturas individuales. Por eso intuímos que estos acontecimientos son mucho más importantes de lo que podemos imaginar. La afirmación soberana debe ser individual para trascender luego a lo colectivo, y eso es lo que parece que está ocurriendo. Son tiempos de cambio, no sólo tecnológicos. ¡De ahí nuestro optimismo, Rumbau!

Cierro aquí esta crónica. El largo monólogo de Bastides me ha dejado pensativo. ¿Tendrán razón estos dos viejos jubilados de más de setenta años de edad? La velocidad que la Historia está tomando igual nos da prontas respuestas.

lunes, febrero 21, 2011

Libia se libera

(amistades siniestras)

El vendaval del que hablábamos hace días respecto a Egipto, ha llegado a Libia. Este país hermético y desconocido por la mayoría de los europeos de pronto se da a conocer a través de la valentía de su población, dispuesta según parece a sacarse de encima a un dictador de opereta que se vanagloriaba de serlo. Las actuales manifestaciones lo han desenmascarado: bajo su máscara de "padre de la patria" se escondía un vulgar asesino capaz de bombardear a la propia población a la que dice tanto amar. Son los bien conocidos amores de dictador que matan.

Europa vibra interiormente sacudida por las oleadas de libertad que llegan del Mediterráneo. Son vibraciones que afectan por dentro, en sus capas más profundas, pues exteriormente nuestros representantes se han quedado mudos, obnubilados por acciones que creían ya extirpadas del cerebro humano. "¿Luchar y morir por la libertad? ¡Qué anacronismo!..." Así pensaban nuestras élites políticas hasta ahora. Por eso gustaban tanto de tratar con los dictadorzuelos que les seguían la cuerda. Hoy esas élites ya no duermen tan tranquilas. Pero para la Europa que cuenta de verdad, los vientos que proceden del sur son agua bendita que no hace más que refrescar y rejuvenecer las viejas cepas que la configuran.

Los países del sur se están convirtiendo en el espejo dónde Europa pueda fin encontrarse a si misma.

martes, febrero 15, 2011

El vendaval de Egipto

Vientos de cambio se han levantado en las tierras cálidas del Nilo. El dictador Mubacak, con patéticas pretensiones de “padre de la patria”, se ha derrumbado como una estatua tumbada por el pueblo. Su figura autoritaria y paternalista se ha hecho añicos. La juventud de las ciudades egipcias ha arrastrado consigo a toda la población de este superpoblado país. Millones se han lanzado a la calle en una demostración de fuerza, coraje e inteligencia colectiva. Europa se ha quedado en babia y muchos gobiernos despóticos empiezan a preocuparse. Las tiranías están a la defensiva –prohiben Internet, limitan las redes sociales, encarcelan a simples opositores pacíficos, cargan contra los manifestantes– y el miedo parece que ya no cunde como antes.

Entusiasmado por los acontecimientos, me dirijo a la playa para charlar con mis amigos futurólogos. Sin duda ellos sabrán más cosas que yo y espero que me aclaren algunas dudas.

- ¿Habéis visto lo de Egipto? ¿No es increíble?

Encuentro a Bastides y a Mercadal paseando como suelen hacer al mediodía por la arena mojada, aprovechando el poco sol que la polución desbordante de estos días deja pasar. Mercadal, siempre con ganas de hablar pero también de llevar la contraria, responde:

- Desde luego, nos ha sorprendido. Ya decíamos el otro día que la velocidad de los acontecimientos era insólita. ¡Pero jamás hubiéramos sospechado que lo fuera tánto! Fíjate que en apenas dos semanas, han hecho caer al dictador. Todo es muy extraño. Creo que la historia ha tenido algunos empujoncitos que nadie se esperaba.

- ¿Qué quieres decir?...

- Me refiero a los americanos. El ejército egipcio depende del americano como pocos en el mundo. Creo que los deseos de Mubarak de involucrar al ejército para reprimir la revuelta se han visto frustrados por la negativa de Obama. Y mira que la presión era grande: todos los regímenes de los países árabes se morían de ganas de que una matanza escarmentara para unos cuantos años a las poblaciones díscolas. Seguro que Arabia Saudita, por ejemplo, soñaba con un Tiananmen árabe, para imponer el fatalismo de la represión a las juventudes soñadoras.

- Tal vez tengas razón en lo que dices, pero eso no saca mérito a lo que ha hecho el pueblo egipcio.

- Desde luego, el mérito es enorme. Pero regresando al asunto, diría que los americanos han tomado una decisión arriesgada e inteligente, siguiendo la estela del discurso de Obama en Cairo hace un par de años. Por suerte se ha impuesto la sensatez. Pero tienes razón en alabar al pueblo egipcio y a sus juventudes. Rumbau, lo que hemos visto estos días va a tener consecuencias muy importantes.

Contento de escuchar lo que quería oir, atiendo a las razones siempre cargadas de sentido común de mis amigos. Es Bastides ahora quién interviene.

- En verdad, en verdad os digo que tenéis toda la razón del mundo. La inteligencia ancestral del pueblo egipcio ha salido a flote estos días de gran inspiración histórica. Pues eso es lo que ha ocurrido, Historia de la grande, con mayúscula.

- Pero ya antes Túnez indicó el camino…

- Cierto, pero Túnez es un país pequeño y su población muy cercana a Europa y a la convulsa Francia. Mientras que Egipto es enorme, con ochenta millones de habitantes, el mayor de los países árabes, y un alto porcentaje de pobreza y analfabetismo. Allí coexiste el primer mundo con una Edad Media anclada en el pasado remoto. Y eso es lo que ha convertido el caso en asombroso y memorable. Y muy emocionante. Ver a un pueblo alzarse con una determinación a prueba de balas, pedradas y mil y una canalladas, es algo que no sucede cada día. Y demostrar además sensibilidad, inteligencia táctica y una tranquilidad que sólo da la sabiduría, ¡asombroso! Permitidme que insista aquí de nuevo en el elemento velocidad: creo que ha sido el quid del asunto, crecer exponencialmente en poquísimos días. Podríamos decir aquí aquello tan viejo y manido de que “las condiciones objetivas estaban en efecto maduras”, ¿no es cierto, Mercadal?

Con una sonrisa, contesta el doctor jubilado :

- Siempre recordaré lo que me dijo un viejo amigo alemán, director de una agencia de ayuda al desarrollo en Egipto. Me lo contaba mientras comíamos en un restaurante sobre una barcaza del Nilo. Le habían encargado de joven un trabajo de análisis para el gobierno egipcio sobre la realidad del país. Se trataba de diagnosticar carencias, peligros y la realidad económica y social. Eso fue por los años sesenta y la conclusión fue estremecedora: o cambiaban radicalmente el sistema, o el país estallaba en una imparable revuelta social. Pues bien, pasó el tiempo, cinco, diez, treinta, cuarenta años, y todo lo que había predicho el estudio se cumplió con creces: los desastres ecológicos, los desequilibrios sociales, la urbanización salvaje y galopante, el deterioro de los servicios…, todo menos una cosa: la explosión social. Y es que el pueblo egipcio lo ha aguantado todo, y sobre este tópico se ha basado no poca parte de las políticas occidentales de apoyo a la dictadura. Pero claro, llegados a un extremo límite de insostenibilidad, al final la cuerda se acaba rompiendo. Pero la singularidad del caso es que cuando decide explotar, lo hace con medida e inteligencia tácticas, dando muestras de un altísimo grado de civilización humana que sólo cabe explicar por la larga historia que tiene este pueblo, uno de los más viejos del mundo, pegado durante milenios al río que le da vida.

- Es verdad, la revuelta ha sido pacífica, pero han respondido cuando les han atacado…

- Y con furia y convencimiento, lo que aumenta la singularidad del caso. Pero tiene razón Mercadal al hablar de la velocidad: ha sido clave para que triunfara la insurrección. Y es que lo más insólito ha sido ver como el movimiento inicial de los jóvenes se convertía en apenas unos días en una revuelta de masas a la que se sumaron millones. Que ello sucediera en tan poco tiempo ha sido determinante. Nadie puede adaptarse a este ritmo. Los manifestantes siempre han estado por delante de la represión. Pero lo más insólito es que ello sucediera sin liderazgos claros, a través de una inteligencia colectiva desconocida. Es como si hubiera actuada el alma de un pueblo, con una decisión y un discernimiento de largo alcance.

- ¿Veis claras las consecuencias?

- El acelerón es obvio –responde Bastides.– Me refiero al tiempo. Los que mandan intentan lidiar con estos arrebatos sin mucho éxito. Creo que esta revuelta en Egipto es el inicio de una época de desbarajuste de los viejos poderes: la realidad que se mueve bajo sus pies es demasiada veloz para que puedan mantener el equilibrio. Lo normal es que vayan cayendo uno tras otro, mientras se van consolidando los nuevos poderes que mandan de otro modo, a la chita callando y con el consentimiento de sus súbditos y vasallos. A la larga serán aún más peligrosos que los primeros, pero por ahora, al representar algo nuevo, lo tienen todo a favor.

- ¿Te refieres a los poderes más difusos de la tecnología y del control de la información y de los medias?

- Sí, son poderes que uniformizan a pesar de que aparentemente defienden la libertad y las diferencias. Fíjate en las juventudes del mundo: comparten mundos parecidos, para ellos no existen las fronteras, los mismos jóvenes que se han rebelado en Egipto comparten con los de otros países idénticos lenguajes, simbologías y gestualidades.

Bastides estaba cada vez más inspirado, dirigiéndose a nosotros pero también a otros oyentes que sólo pude ubicar en alguno de sus futuros posibles:

- En verdad en verdad os digo que las actitudes vistas durante estos días son y seguirán siendo básicamente revolucionarias, ahora y en las próximas décadas, al ser el motor principal de los cambios que están doblando la realidad caduca de tantos y tantos países. Son fuerzas que quieren acabar con dictaduras y con los gobiernos despóticos. A la larga, sin embargo, serán fuente de grandes problemas civilizacionales, cuando lo singular se enfrente en toda su radicalidad al consenso de lo común pragmático. Lo singular será creativo o no será. Pero aquí las palabras deben tomarse con mucha finura, pues en los tiempos próximos los aparentemente creadores serán muchos, por no decir todos, mientras que el verdadero creador será un bicho raro que deberá esconderse para sobrevivir.

- ¿Pero veis acaso lo de Egipto consolidado?

- En absoluto. Tu sabes muy bien los peligros de involución que hay allí si no espabilan los opositores. El cambio no ha hecho más que empezar. Es casi divertido ver la prisa de los mandamases militares en pedir el regreso a casa y al trabajo. ¡Cómo si hubiera tantos trabajos! Estoy seguro que muchos han encontrado en la revuelta protagonizada una casa verdadera en la Plaza de Tahir y en el mismo gentío, y una labor la revolución a la que dedicarse. El paro existente y los sueldos de miseria son la mejor garantía de que las peticiones no se van a detener aquí. Por supuesto que no hay nada seguro, pero me gusta sentirme optimista por una vez.

- Lo importante –remacha Bastides– es el tiempo. Esa velocidad de crucero de la historia. Fíjate que son arranques súbitos que desbordan todas las previsiones. Los consensos transversales entre las poblaciones se hacen al minuto, sin prolegómenos, discusiones ni asambleas. Emergen como chorros súbitos del fondo. Por eso son impredecibles y poco controlables. Lo peor que podría hacer la oposición es empatanarse en diferencias insalvables y discusiones sin fin. Si captan bien la oportunidad del momento, verán que deben actuar rápido para subirse a la ola de cambio. Con un buen consenso de base, pueden avanzar muy deprisa. El tiempo, Rumbau, el tiempo y los tiempos, eso es lo que importa.

- Veremos lo que ocurre en Irán. Parece que allí hay ganas de seguir el ejemplo egipcio. Y el pueblo iraní es tanto o más joven que el egipcio…

Momentos de cambio que mis amigos futurólogos de la playa disfrutan con glotonería histórica.

sábado, enero 29, 2011

Egipto en movimiento

Este lunes debía tomar el avión para Egipto, invitado por un festival de teatro en Alejandría y luego para actuar en el Instituto Cervantes de El Cairo. Los acontecimientos de última hora, sin embargo, me han obligado a postergar este viaje que llevaba tiempo preparando y que me hacía tanta ilusión. Sigo al minuto las noticias que llegan del país del Nilo y veo emocionado las imágenes de la multitud cansada de vivir sometida al dictado de unas élites corruptas y endogámicas. Realmente, parece que las tiranías más o menos disimuladas de los países musulmanes empiezan a tambalearse. No sé hasta dónde llegará el movimiento de liberación que se vive en estos lugares, pero desde luego es emocionante ver como la historia se mueve a velocidades de vértigo. Un tema que suelo discutir con mis amigos de la playa, los futurólogos de la Barceloneta. Con ganas de hablar del tema, me reúno con ellos y los encuentro como siempre paseando por dónde rompen las olas.

Tras los saludos y entrar raudo en materia, Mercadal suelta lo siguiente:

- Fíjate, Rumbau, en la velocidad de los hechos. Esto es lo más sorprendente. Algo que venimos presintiendo desde hace años, pero que cada día nos impacta más y más. Cuatro simples días de movilización, uno de manifestación masiva, y el potentísimo gobierno egipcio se tambalea como un marinero borracho. Y eso sin que los grande grupos de la oposición, como los Hermanos Musulmanes, hayan intervenido para nada. Claro que motivos los hay de sobras, este pueblo lleva años, por no decir siglos, sometido y sufriendo bajo unos gobiernos corruptos sostenidos por las potencias. Digo siglos porque la historia de Egipto es muy larga, como sabes, y las inercias faraónicas deben pesar lo suyo. Pero todo tiene un límite. No sé dónde leí una vez que los egipcios son capaces de soportarlo todo, pero que cuando se hartan, explotan de verdad. Sucedió ya a finales de la sexta dinastía, cuando terminó el Reino Antiguo y se inició el llamado primer Período Intermedio, hace cosa de cuatro mil años. Los hijos y nietos de los constructores de las grandes pirámides arrasaron con los palacios de los faraones y fueron los primeros en saquear sus tumbas. En realidad, lo que hubo fue una revolución social de grandes magnitudes, seguramente una de las primeras de la historia, y el país quedó sumido en el caos o mejor dicho, en un proceso de fragmentación política total, que duró un siglo como mínimo. Pues ya lo has visto, la explosión llegó por fin y el volcán egipcio, tan temido y con los años tan menospreciado, ha entrado en erupción. Creo que va a salir mucho lava, es decir, mucha mala baba, y nadie sabe cómo acabará la cosa. Pero lo que es seguro es que habrá un antes y un después.

No hay que asombrarse por los conocimientos de historia de Mercadal, médico jubilado, astrólogo profesional y, como todo buen esotérico, muy entendido de todo lo del egipcio antiguo. Creo que incluso ha viajado al Nilo dos o tres veces. Bastides, que escuchaba muy atento, dice:

- Cierto, cierto, y considero también que hay que tener en cuenta el famoso discurso de Obama en Cairo, que provocó muchas sonrisas entonces pero que caló hondo en la imaginación de los pueblos de la zona. Ya dijimos entonces que eran palabras fundacionales, que marcaban una nueva época, a pesar del desprecio con el que fueron recibidas. Pues mira, a la chita callando han actuado por lo bajo y ahora se visten de una tremenda visceralidad callejera. Aquel discurso fue una carga explosiva de efectos retardados.

- Bueno, tampoco hay que darle tanta importancia a aquel discurso…

- No creas… Fíjate que si analizamos la revuelta actual, facilitada sobretodo por el uso de los nuevos medios de comunicación a través de las redes de Internet y de los móviles, verás que sus raíces están en esta modernidad que el discurso de Obama encarnaba. Aquí no han habido ni consignas políticas ni trasfondos ideológicos ni eslóganes antiamericanos: sólo un deseo visceral de cambio al que se suman todas las frustraciones de una clase media incipiente y de un pueblo harto de humillaciones. Lo que quieren los egipcios es gozar de las mismas oportunidades que tenemos nosotros en Europa y no entienden porque ellos deben ser ciudadanos de segunda, tercera o cuarta categoría. De pronto, el tema de la libertad y de la democracia se plantea como importante, lo que descoloca a los tiranos pero también a los oscurantistas religiosos.

- ¿No temes que los islamistas se puedan aprovechar para controlar el país?

- Claro que sí que lo intentarán, son mayoría y tienen derecho a hacerlo. Los Hermanos Musulmanes son un movimiento social moderado, y de sus cuadros puede surgir el mismo tipo de dirigentes que tiene Turquía, emprendedores y empresarios la mayoría de provincias con ganas de hacer carrera. Pero dudo que puedan encerrar Egipto en las mazmorras religiosas del radicalismo islámico. El país no está para eso. Egipto es un país joven, nos olvidamos a veces que su población no es árabe, sino profundamente mediterránea, con un trasfondo étnico y cultural de una antigüedad milenaria, un pueblo vital y alegre, hedonista y emprendedor. No se dejará poseer por fanatismos simplistas, muy al contrario, si consigue sacarse al tirano e instaurar una democracia verdadera, con el cojín social de una cierta moral musulmana a la manera turca, que molesta a los puristas de la modernidad pero amortigua los embistes del consumo y de la barbarie capitalista, entonces Egipto emergerá como una nueva potencia mediterránea que, junto con Turquía, puede cambiar el equilibrio de la zona y el panorama europeo.

- Os veo muy entusiasmados…-les digo, sorprendido por sus palabras.

- No es para menos. Estamos dichosos de gozar de estos cambios. A nuestra edad, quién lo iba a decir, ser testigos de semejantes aceleraciones de la historia constituye todo un lujo y una suerte, sobretodo para nosotros, que nos dedicamos a la futurología. Cuánto antes sucedan los grandes cambios y acontecimientos, más posibilidades tenemos de verlos…

Una lógica aplastante, la de Mercadal.

- Pero lo de la velocidad sigue siendo para mi lo más relevante. El efecto sorpresa es mayúsculo. No da tiempo a preparar nada. La respuesta del dictador ha sido mano dura a ultranza. No tenía otro remedio y, a su vez, cavó su propia fosa, pues la represión descontrolada es el mejor acicate para estas explosiones espontáneas de rebeldía. Mira los chinos, ¿has leído las noticias?, están censurando todo lo que se refiere a Egipto. Es casi de risa, si no fuera porque estamos hablando de fenómenos históricos de tremenda significación. Todas las tiranías tiemblan ante estos sucesos. Para ellas, poner las barbas a remojar es hacer todo lo posible para alejarse del huracán. Intentan controlar Internet. Pero cuanto más apriete el miedo, más vulnerables serán. Esta es la paradoja de los nuevos tiempos. El miedo es un valor a la baja, una resistencia inútil. Y cualquier tirano vive siempre con el miedo en el cuerpo, pues sabe que ocupa un lugar que no le corresponde y que en cualquier momento se le verá el plumero. La represión es fruto del miedo y sólo conduce a más miedo del que reprime y a más ardor, resentimiento y energía contenida del reprimido. Un cóctel que sólo espera las condiciones adecuadas para explotar. Y éstas llegan cuando uno menos se las espera.

- Es el Tiempo que aprieta. Cómo decía Mercadal el otro día, Cronos ha salido de sus cavernas y se levanta audaz sobre el mundo. Quién quiera doblegarlo, será devorado sin piedad como Goya anticipó en su famoso cuadro. Cronos, el gran creador, caótico y liberador. Esos son los nuevos tiempos que llegan bajo su influencia. Que nadie ose dominarlo. Sólo aceptándolo cada uno inidividualmente podremos sobrevivir a su ímpetu devorador. Pues todos nosotros somos Cronos en pequeño…

Las palabras misteriosas de Bastides nos dejan en silencio. El sol magnífico que ha salido hoy suaviza el frío de las aguas del mar, cuyo oleaje caótico parece dar la razón al zapatero futurólogo. Camino con ellos y pienso que tal vez no estén tan equivocados y que el Tiempo que nos devora no es otra cosa que el motor de nuestras vidas y de todo lo que ocurre.

jueves, enero 13, 2011

Globalització, impotències i reaccions

Sens dubte el triomf del món de les finances sobre les fragmentades realitats polítiques locals és un dels èxits més sonats de l’anomenada globalització. Davant la rapidesa, l’eficàcia, la connectivitat , la imaginació, la creativitat i l’atreviment dels móns financers, que han sabut aplicar les noves tecnologies de la comunicació i els nous principis de l’acció emprenedora i creativa, ben direccionats pels bancs i per les grans corporacions que intenten controlar la situació, davant d’aquesta onada que s’ha aixecat amb tanta força, les realitats locals apareixen com indefenses i desarmades. Patètiques són les reaccions dels estats, dels governs i dels polítics, no per desídia ni per incompetència, sinó per una simple posició d’inferioritat operativa y conceptual enfront d’aquest nou sistema nerviós global que s’ha imposat sobre la societat.

Aquesta impotència s’extén també a altres entitats no estatals, com són els ajuntaments, els sindicats, els partits, les empreses…, les quals es veuen condemnades anar a remolc de les decisions i de les onades que provenen del món financer mundial. No sóc cap especialista i no puc entrar per tant en disquisicions massa profundes sobre el tema, però des de la perspectiva que em dóna l’experiència i l’observació, i com a simple ciutadà amb dret a opinar, crec que l’única manera de fer front a aquesta situació és que el local s’atreveixi a teixir també les seves xarxes internacionals creant nous sistemes nerviosos globals capaços de fer front o simplement de coexistir i de donar més complexitat a una globalització únicament dirigida pel capital.

Em fa l’efecte que l’únic sector que està treballant en aquest sentit és el món universitari, a través de la creació de xarxes d’intercanvi, de col·laboració i de comunicació cada vegada més complexes, sofisticades i eficients. Una feina silenciosa que tanmateix està creant el seu teixit global en els temes de la investigació, el pensament i la reflexió crítica. Així m’ho sembla la profusió de congressos, trobades, publicacions, cursos, tallers, seminaris i xarxes obertes a Internet procedents del món de la universitat (la xarxa Yasmin i la revista Artnodes creada per Pau Alsina des de la UOC en serien uns exemples concrets fets des d’aquí).

M’imagino que també algunes ONGs estan treballant en aquesta línia, com les mateixes revelacions de Wikileaks han demostrat. Una feina que els sindicats, per exemple, haurien de tenir com prioritària. Vaig sentir l’altre dia el discurs que va fer Iñaki Gabilondo en rebre un premi de CCO, molt emocionant i recomanable, i em vaig adonar de com l’excés de localisme i la fragmentació dels sindicats els han convertit en forces aparentment residuals. En uns moments en els que la seva aportació hauria de ser cada vegada més important, els sindicats apareixen desarmats, com forces que van a remolc, que estan a la defensiva, aparentment anacròniques. La solució no està en mantenir-se a la defensiva i en queixar-se, sinó en prendre la iniciativa i funcionar amb les mateixes armes de la globalitzaciió, però aplicades al pensament i la temàtica sindical. És a dir, intercanvi, creació de xarxes, encontres i coordinacions internacional, tot aprenent a saltar tant del local al global com del del global al local.

El mateix haurien de fer, i ja fan de fet, els ajuntaments, creant xarxes de col·laboració, complicitat, intercanvi, locals i internacionals. Un feina que s’hauria de convertir però en prioritària. En el cas de Barcelona, l’Euroregió que sempre està a mig fer, però també altres xarxes de col·laboració i de complicitat en mil fronts diferents i amb ciutats de tot el món.

El món de la creació, especialment el que es refereix a formes col·lectives que demanen equips com són el teatre, la dansa, la música o l’òpera, ja fa temps que ha apostat per la internacionalització, una aposta tanmateix que sempre s’ha de reivindicar i accentuar.

De la mateixa manera que tots els especialistes diuen que l’única solució que té Europa per fer front a l’embranzida dels mercats és coordinar-se i elaborar una política conjunta –cosa que sembla ser no estan disposats o són incapaços de fer–, igualment la societat civil no té més remei que teixir els seus nous circuits i sistemes nerviosos que aportin a la complexitat global un gruix de subtilesa i de multiplicitats referencial capaç de destronar al capital com l’únic referent absolut de la globalització.

Necessitats que no per sabudes i òbvies, crec que val la pena recordar.

miércoles, diciembre 15, 2010

LAS IZQUIERDAS Y EL DERRUMBE DE LA REALIDAD

(foto de Laboratorio en Movimiento, "mar de plástico")

Como decían mis amigos de la playa en nuestro anterior encuentro, los cambios se suceden hoy a velocidades de vértigo. Han pasado ya algunos días desde las últimas elecciones catalanas, pero el bandazo proporcionado por las urnas sigue siendo tan enorme como fulgurante. De un plumazo, los electores han borrado del mapa la experiencia terminal del Tripartito y han puesto Cataluña en manos de Convergència i Unió. Consternado, veo como el PSC, el Partido Socialista de Cataluña que hasta hace poco representaba a la mayoría social del país, se hunde en una crisis de identidad y de supervivencia, traumatizado por una derrota que no por cantada ha sido menos dramática. Voy a ver a mis dos amigos, los adivinos de la Barceloneta, a los que suelo acudir cuando me siento perdido en mis reflexiones y les expongo mis congojas.

- Pero Rumbau –suelta muy ufano Mercadal, que siempre tiene respuesta para todo–, ya venimos diciendo desde hace tiempo que si no espavilaban los socialistas en levantar un discurso poderoso capaz de juntar en una síntesis original sus múltiples corrientes internas, acabarían desbordados por sus extremos. En realidad, empiezo a creer que semejante empresa estaba de antemano condenada al fracaso, y no porque no tuvieran personas de nivel, que las tienen o las han tenido, sino porque juntar lo contradictorio para elaborar un discurso fuerte y convincente es algo que está aún fuera de nuestro alcance, que requiere avances civilizacionales o situaciones especiales que todavía no se han dado. Claro que es una lástima no haber aprovechado la ocasión, pero el pragmatismo de la política, que tiene que ver mucho con el poder, borró lo importante, que se quedó para un luego que ya no volverá. Si a ello le sumas la crisis económica y el patético comportamiento que han tenido los socialistas en España, pues ya me dirás…

- Pero es en toda Europa que hay un movimiento de claro afianzamiento de la derecha y de derrota de las izquierdas… ¿Es que no lo veis muy peligroso?

- No sirve de nada quejarse. ¿Peligroso? Hum…, ya hace tiempo que avanzamos por el filo de la navaja. Además, hay que tener en cuenta que los movimientos sociales e históricos se mueven como las olas, y éstas siempre van en los dos sentidos cuando se levantan y chocan contra las rocas, es decir, contra la realidad. La fuerza de las grandes olas, al chocar contra una playa o una pared rocosa, se rompe y se desarma, generando los reflujos que llevan la onda a reorganizarse. Cuando más alta y repleta de energía es la ola, más plana y desarmada se queda tras el choque. Eso es lo que les ha ocurrido a las izquierdas: de tanto levantarse cargadas de energía y de razón por querer cambiar las cosas, al chocar contra la realidad, se quedan sin fuelle y se hunden en la nada. Seguramente buscaban otra realidad o no querían ver la que tenían enfrente, subidos ellos también a la ola que nos ha tirado a todos contra la realidad de nuestros delirios.

- Lo has explicado muy bien, Mercadal –dice Bastides, siempre atento a las palabras de su amigo y colega de paseo–, las derechas conocen bien la realidad contra la que hemos chocado, pues de hecho ellas son los que la han construído: la realidad económica con sus delirios financieros y especulativos. Es lógico que siendo sus autores, quieran ahora recomponer los destrozos para seguir chupando del bote. Por otra parte, no tendría ningún sentido que las izquierdas quisieran reordenar y rehacer un sistema del que aparentemente han renegado sin jamás renegar de él. Para ello, mejor que lo hagan los de la derecha, que saben muy bien de qué va la cosa y además lo hacen convencidos.

- En verdad en verdad que lo que dices tiene mucho sentido y ya lo he escuchado en otros lugares –añade Mercadal con entusiasmo–, fíjate sino en el triste papel que está haciendo Zapatero, actuando sin disimulo alguno al dictado de los jerifaltes de la derecha europea. El dúo Merkel-Sarkozi, más el polo anglosajón, saben muy bien cuales son sus deberes, que dictan a los despistados del sur y a los que se les subieron demasiado los humos. El problema es que las izquierdas no elaboraron ninguna alternativa real al economicismo rampante de los últimos tiempos, sino que se subieron a él para gozar de sus mieles, pensando que con cuatro bonitas palabras lo hacían un poquito más humano.

- Cuidado, cuidado, porque ya os veo venir –les digo, algo irritado por el ninguneo que hacen mis amigos a las políticas de izquierda–, según vosotros no existe ninguna alternativa al sistema capitalista imperante, pero eso no es cierto, hay multitud de economistas y de pensadores de todo el mundo que desde hace años se estrujan los sesos y proponen modelos distintos de crecimiento y de desarrollo, modelos que parten de la realidad y que huyen de los delirios utopistas o simplemente especulativos.

- No digo que no los haya, Rumbau, pero ¿qué político de izquierdas los ha explicado o se ha atrevido a defenderlos ante la sociedad? Algunos lo han hecho, desde luego, pero desde posturas tan minoritarias y siempre tan fuera de las grandes corrientes consideradas de izquierda, que su influjo ha sido escaso o nulo.

- Y eso explica una de nuestras más claras predicciones, nada original, por cierto, pues coincide bastante con lo que se dice y ocurre en todo el mundo: el hundimiento de los socialistas, la victoria de la derecha economicista y el surgimiento de una nueva izquierda radical que se atreverá a hablar de modelos distintos sin por ello salirse de la realidad. Una contradicción ésta a todas luces, pero ya hemos dicho otras veces que la fuerza del futuro está en la paradoja de poder conciliar opuestos y contradicciones, como lo es luchar contra la realidad estando metido en ella.

- ¡Muy bien Bastides, muy bien! –salta entusiasmado Mercadal.

- Esta situación tardará en cuajar, de modo que ahora nos esperan años largos de vivir con esa derecha que lo único que busca es satisfacer su afán cortoplacista de riqueza y de poder, con desprecio de cualquier otra consideración de las que ellos llaman “blandengues”: la naturaleza, el clima, el arte, la cultura, el teatro… En este sentido, podemos estar contentos con la derecha que nos ha tocado en Cataluña, Convergència y Unió, de las consideradas blandas y que gracias al nacionalismo cree todavía que la cultura es algo importante. Pero cuidado, por mucho que en el mundo se insista en la burrería, nuestro sistema exige creatividad e innovación, aunque sea sólo para seguir haciendo negocio y poner contenidos en las estanterías del mercado, de modo que los flujos y reflujos de estas cuestiones se irán sucediendo y estabilizando, mal les pese a los matones del arte, hasta que nuevas y sucesivas crisis acaben rompiendo la realidad en pedazos irrecomponibles y para siempre. Entonces es cuando deberemos recurrir a esas izquierdas preparadas, que espero que ya no se llamen izquierdas sino de alguna otra manera más interesante, con sus modelos que ya habrán sido probado y rehechos en miles de pruebas y experimentos un poco por doquier…

- ¿Y cuándo calculáis que eso puede suceder? –les pregunto asombrado por el entusiasmo que muestran mis amigos.

Bastides, que tiene visiones y combina sus augurios con altas dosis de racionalidad y de sentido común, dice:

- Mira, Rumbau, siendo optimistas, yo le daría entre cien y ciento cincuenta años para que las cosas maduren y puedan realizarse. Pero estoy tan escamado con la rapidez de los movimientos actuales, que no me extrañaría que las realidades se hundieran antes de la cuenta y nos encontráramos de pronto con situaciones muy peligrosas que obliguen a determinadas emergencias. Sin embargo, y aquí está lo jodido de la cosa, del mismo modo que las emergencias pueden surgir desde lo positivo, también pueden hacerlo desde lo negativo y lo más oscuro que se agazapa en los rincones de nuestra naturaleza animal. Por eso es importante tener el ojo avizor y no bajar la guardia. El futuro está más cerca de lo que nos pensamos, y sería una irresponsabilidad dejarlo únicamente en manos de los cretinos. ¡No, Rumbau, el Futuro es cosa de todos, ahora o nunca!

Impresionados con las contundentes palabras de Bastides, continuamos los tres en silencio paseando por dónde las aguas rompen en la playa. Profundamente imbuído por las imágenes de mis amigos, no puedo dejar de ver en los granos de arena, en las piedrecitas y en el sinfín de pequeños e inútiles deshechos que el mar escupe a la tierra, los restos del naufragio de esta falsa izquierda europea cuyas olas parecen haberse roto al chocar contra las barreras de la demencial realidad.

martes, diciembre 07, 2010

Presentación en Lisboa de la versión portuguesa de "Malic, a Aventura das Marionetas"

El próximo viernes 10 de diciembre se va a presentar en el Museu da Marioneta de Lisboa la versón portuguesa del libro "Malic, la Aventura de los Títeres". El acto, con presentación de la directora del Museo, Maria José Santos Machado, tendrá lugar después de la representación del espectáculo "A Dos Manos", de Toni Rumbau, a las 21:30.

"A Dos Manos" estará en cartel en el Museu da Marioneta" el viernes 10 a las 21:30, el sábado 11 a las 16h y el domingo 12 a las 11h. Más info sobre "A Dos Manos" pulsando aquí.

sábado, noviembre 20, 2010

Elecciones, futuro y Vaticano

(gráfico que indica la presencia en la red de los distintos partidos que compiten en las elecciones catalanas. Autor: Joaquim Mach. Ver imagen original)

Las elecciones se acercan. Los políticos andan albarotados y los ciudadanos no lo están menos, excitados por la campaña y sus excesos. Es una situación que conozco bien y en la que me gusta guardar distancias para no caer en las calenturas del día. Y para ello, nada mejor que reunirme un rato con mis amigos de la playa. Pasear con ellos por la orilla del mar es una de mis distracciones favoritas: me relajo y me sitúo respecto al Tiempo, pues a no otra cosa incitan estos dos futurólogos que conozco desde hace año
s y que siempre me sorprenden y maravillan.

Algo preocupado por la temperatura –cuando hace frío, no es tan agradable ir descalzo por la arena mojada donde rompen las olas–, los acabo encontrando y decido entrar en materia lo antes posible.

- ¿Cómo veis la campaña?

- Pues mira, Rumbau, a pesar de los ruidos y de las banalizaciones de estos días, creo que nos encontramos en una etapa decisiva. Aquí nos vamos a jugar los próximos años, que serán duros y cambiantes, pues no está el horno para bollos.

- ¿A qué te refieres? –le pregunto al doctor Mercadal, médico jubilado que junto con Bastides constiuyen el dúo de pensadores del futuro más heterodoxos que pueda imaginarse.

- Al momento en el que nos encontramos, de cambio total. Ya sabes que siempre lo hemos visto así y que hace tiempo que insistimos en este asunto, pero es que ahora las velocidades se han disparado. Fíjate que lo que ayer servía, y me refiero al ayer mismo, a la mañana siguiente, o sea hoy, ya está en desuso. La situación es tan grave, que se entiende que los políticos, que no saben adonde agarrarse, se inventen cualquier tontería para tener algo que decir. Y cuando hay tanta inseguridad, lo único seguro que funciona son las banalidades. Con ellas es difícil equivocarse. ¡Fíjate, si se están comportando como simples publicistas! Aunque no todos hacen lo mismo, por supuesto.

- Pero esto está provocando mucha desazón y cada día oigo más personas decir que esta vez van a abstenerse.

- Claro, pero eso ocurre porque estas personas creen que hay que escuchar a los políticos, un grave error. Hay que escucharlos, sí, pero de reojo, es decir, a medio oído y con música de fondo. Fíjate en lo que te digo: es tal el desbarajuste, que quién gane es lo de menos.

- ¡Ahora sí que me dejas patitieso!

Bastides, que escuchaba con atención lo que decía su compañero de paseo, intervino entonces:

- Lo que quiere decir Mercadal, y estoy totalmente de acuerdo con él, es que el margen es tan estrecho, que gane quién gane, tendrán que hacer las mismas cosas. Fíjate en Zapatero, como ha pasado por el aro. No, lo que importa ahora no es el día antes, sino el día después: ¿qué hará y cómo lo hará el que gane? Y eso no lo podemos saber hasta que las urnas hayan hablado y el agraciado (o más bien el “sacrificado vencedor”) empiece a actuar según parámetros y condicionantes que desconocemos. Sí, los grupos políticos se pelean porque detrás de las listas hay muchos intereses y sueldos a defender, pero pasada la tempestad, deberán enfrentarse a la situación. Y si no lo hacen con un mínimo de coherencia, un vendaval aciclonado se los llevará de un plumazo. Así están las cosas, Rumbau.

- Caramba… O sea que todo esta movida de las elecciones la encontráis una pédida de tiempo…

- ¡En absoluto, jamás defenderemos algo así! –salta Mercadal– La democracia se hace y se defiende votando, aunque sea cada cuatro años. Ya vendrán tiempos mejores y frecuencias distintas. Ya sabes que nosotros hemos pronosticado unos rtimos superiores de participación democrática, cuando existan varios parlamentos y senados trabajando todos en paralelo y al mismo tiempo. Eso ocurrirá cuando se haya proclamado la FEAA (la Federación Española de Autonomías Autodeterminadas). Pero por algo hay que empezar. El voto, por ahora, es soberano, nadie nos obliga a nada, y eso es importante. Pero esto no quita que sirva para poco desde el punto de vista operacional. Digamos que es más una necesidad de forma que de contenido. Pero las formas son fundamentales, y cada día lo serán más…

- Así es, lo has dicho muy bien, las formas son básicas, y aquí nos diferenciamos de los países que no aceptan la democracia. Allá ellos, así les van las cosas… Dirán que no sirve para nada, pero cómo se equivocan… Y en eso la religión católica nos ha sido útil: al encarnar la continuación del Imperio Romano, nos ha legado las armas legales para organizarnos según derecho, que es lo que Roma mejor hizo. Por eso la visita de Ratzinger ha descolocado a tanta gente: con su insistencia en recordarnos lo que está bien y lo que está mal, el rigor formal legislativo de los derechos y los deberes nos ha cogido por sorpresa a los que ya sólo pensábamos en el “viva la Pepa”. Fíjate en lo que dijo: verdad y libertad van juntas. ¿Quién usa hoy estas palabras? Desde luego, no la izquierda…

- Pero bueno, no me estaréis defendiendo al Papa ahora…

- Debo reconocer que he cambiado de parecer en este tema –dice Bastides muy serio.– No porque me haya vuelto católico ni religioso, sino por el sentido institucional y simbólico que puede llegar a ocupar la Iglesia, en su estructura apostólica y romana. Fíjate en lo que te digo: ¡romana!

- ¡Mercadal, estoy alucinando! –digo soltando una risotada al oir esta defensa del Vaticano.– Pero si vosotros mismos en vuestras predicciones ya lo habíais convertido en un museo y a la Basílica de San Pedro en un hotel para millonarios chinos y coreanos…

- Y lo acabará siendo, no temas, pues también ellos deberán financiarse, pero ha habido un cambio: el Vaticano, a través de este papa, ha descubierto la manera de perpetuarse. Ha encontrado una función adaptada al s.XXI: convertirse en una institución de referencia legislativa respecto a lo que está bien o está mal. ¿te parece poco? Por eso mantiene los ritos a rajatabla. Fíjate en los avances de la ciencia: la ingeniería genética está disparada, la nanotecnología vuela, la economía manda sin criterio, las televisiones insisten en su basurización, todo el mundo habla de nuevas especies, de países colapsados y de saltos evolutivos, y nadie piensa en el disparate caótico de un mundo tan desmesuradamente desregulado. La institución vaticana, aliada con posiciones de racionalidad democrática más otras religiosidades paralelas, buscará imponerse como paradigma de autoridad legislativa del mundo occidental.

- Pero bueno, ¿cómo va a ser un referente para las personas que ya no se sienten católicas, que cada vez son más? El divorcio de la Iglesia con la gente es abismal, lo dicen todas las encuestas.

- No será algo que se vaya a imponer, claro, sino que vendrá por si sola, ante la necesidad de unos referentes. Algo muy sintomático nos dice que las cosas están cambiando en esta dirección: el actual acoso del mundo anglosajón contra el Vaticano. De pronto, se levanta la veda para cazar a los curas pederastas. Una realidad archisabida (los párrocos con sobrina son un clásico bien asumido), que tradicionalmente ha sido encubierta por los poderes, de pronto se hace pública. Ya me parece bien, pero ¿no lo encuentras sospechoso? Es el mundo de la ciencia, de la economía, de los llamados “mercados” y de la tecnología el que descubre de pronto un enemigo que aparentaba ser amigo, la vieja Roma, con sus ritos paganos y sus ambigüedades morales, religiosas y teologales. Demasiada complejidad arcaica para estos representantes del pensamiento simple. Y fíjate, barrida la inteligencia de izquierdas que teóricamente era la que debería haber opuesto complejidad y madurez contradictoria al simplicismo anglosajón, tropiezan con quién menos se lo esperaban: ¡los curas del incienso, del latín y la sotana! Un mundo lleno de ambigüedades que se opone a la unidireccionalidad expeditiva de lo anglosajón.

- Pero, Bastides… ¡Eso es un giro a la derecha de mucha envergadura!

- ¿Derecha? Bueno, si lo quieres llamar así... Creo que por ahí vamos. Pero cuidado, porque los conceptos de derecha e izquierda están cambiando a marchas forzadas, y parece que es la izquierda quién todavía no se ha enterado… ¿Son los científicos y los especuladores de bolsa, los ingenieros genéticos y los informáticos de la telecomunicación, los investigadores farmacéuticos y los especialistas privados en seguridad, las fuerzas progresistas del mundo? Para la izquierda oficial, parece que sí. Nada oponen a estas fuerzas, al contrario, la entrega es total y absoluta. Las utopías de las redes sociales encantan a las juventudes que se sienten muy libres, que prefieren que soldados profesionales hagan el trabajo sucio en defensa de sus niveles de vida, aceptamos a los bancos como dipositarios de nuestros destinos y las felicidades de la farmacopea moderna conquistan los mercados sin oposición alguna. ¿Qué pintan aquí las izquierdas? Poca cosa. Pero en cambio, lo que sí cuenta y mucho es diferenciar el pensamiento complejo del pensamiento simple. La simplicidad, que no exige mucho esfuerzo y que sirve para el negocio rápido, nos lleva rápido al desastre. La complejidad es el único camino que nos queda. Y en este camino, lo que cuentan son las exigencias y las responsabilidades. Y el derecho penal para quiénes las incumplen.

- ¿Pero acaso os queréis oponer al progreso tecnológico y científico del mundo?

- Al contrario, somos unos impenitentes defensores del mismo, pero cuidado porque con los avances deben asumirse sus implicaciones, que son muchas y nos remiten a problemáticas complejísimas. La complejidad, Rumbau, es lo que importa.

- Hablas de complejidad, me parece muy bien. Pero el político debe gobernar, decidir, optar y ejectuar. ¿Cómo va hacerlo si todo es tan complejo? ¿No ves el peligro de que esta exigencia tuya sea más bien un impedimento a la acción y al gobernar?

- Has dado en el clavo. Pues en esto consiste el arte de la política: en ser capaz de pasar de la complejidad a la ejecución con responsabilidad. Es lo más difícil, no digo que no, pasar de la complejidad a la síntesis, pero para esto existe la profesión de los políticos. Y cada día se crean nuevos modelos. La industria no regatea esfuerzos en logarlo: mira los redenadores y los móviles, cada vez más pequeños y con más capacidades. Pues la política debe hacer mismo. Ya organizar una ciudad es un ejercicio tremendo, y de ahí la importancia de los alcaldes y de los gobiernos municipales. El problema son esos políticos que con cuatro ideas van directos a la ejecución, es decir, al fracaso seguro...

Tengo que reconocer que mis amigos consiguen siempre asombrarme. No sé hacia adónde llevan sus predicciones, pero debo confesar que su visión del momento se ajusta bastante a la realidad. Complejidad… Una palabra fetiche que aparece por todas partes… ¿Tendrán razón esos viejos futurólogos de la Barceloneta?...

viernes, noviembre 19, 2010

Las dos almas del PSC

Últimamente se habla mucho de las dos almas del PSC. Incluso los periódicos teorizan sobre el tema, y los humoristas muestran a Montilla desgarrado al tirar los de la barretina de un brazo, y los de la rojigualda del otro. Y ciertamente parece que aciertan en el diagnóstico: un partido desgarrado por dos pulsiones que se presentan como contradictorias u opuestas. Parece ser que así es y así ha sido, y que el desgarro consecuente va a provocar una hecatombe electoral.

Sin embargo, creo que es en este tema dónde los del PSC podrían recuperarse (o podrían haberlo hecho), si comprendieran que este desgarro no es un lastre ni una desgracia, sino una condición sana y natural de la realidad catalana. Lo prueba el hecho de que aún sin carismas y con la opinión mediática en contra, consiguieron en los últimos años situarse en el centro sociológico del país, motivo por el cual capitalizaron tantos éxitos y concentraron tanto poder.

Aceptar la contradicción no a la defensiva –como hasta ahora se ha hecho, con complejos y justificaciones, con dejaciones, entregas y renuncias– sino desde su afirmación positiva es lo que ha esperado en vano el electorado que le hubiera podido ser fiel. Es decir, defender la catalanidad sin complejos y a la vez defender una españolidad cultural, lingüística y social con la que tantos catalanes se sienten identificados. ¿Tan difícil es poder defender ambas posturas a la vez? Parece ser que sí…

Por lo visto, uno no puede ser catalán, defender su lengua, y a la vez defender la lengua de una gran parte de la población catalana que es el castellano. Esto sí que es absurdo: si un presidente lo tiene que ser de todos, no hablará sólo con la lengua de una parte. Desde luego que el catalán debe tener el apoyo necesario ante la fuerza de las demás lenguas, siendo como es una lengua minoritaria, y hasta hace poco hubo consenso en el tema. Pero precisamente siendo un tema de los llamados “delicados”, hay que actuar con delicadeza, sin llamamientos excitados, en el tratamiento de las diferencias y en la susceptibilidad de los hablantes. El catalanismo que no lo hace, divide a Cataluña y se divide a si mismo, con lo que pierde fuelle y empuje. De ahí el gran error –o la gran mentida– de los partidos que han jugado con la tensión lingüística con fines populistas o electoralistas dirigidos a su clientela: han reducido sociológicamente el catalanismo a una parte o tal vez a una minoría.

El PSC ha sido hasta ahora el partido ideal para defender esta posición. Pero lo ha hecho a la defensiva, con complejos y con la boca pequeña, lo que ha provocado divisiones internas, desconfianza y reproches de los demás. ¿Por qué no defender con fuerza la postura doble que no es más que defender un catalanismo de banda ancha y aliento estratégico, cuyo objetivo es conseguir más apoyo social, más autonomía y más desenganche de Madrid, más autogobierno en definitiva? El PSC lo tenía en las manos, el mismo Montilla era el paradigma de la dualidad integrada de un catalanismo nuevo capaz de aceptar las diferencias sin por ello renunciar a la ambición del autogobierno y al enfrentamiento con Madrid. Una dualidad que tiene que ver con la oposición global/local, de la que tanto se teoriza hoy en día. Sin embargo, el miedo a la complejidad y a la contradicción ha pesado en demasía, y los partidarios del pensamiento único, de uno y otro signo, han ganado la partida, al empujar con toda la fuerza del monolitismo.

Pero habría que preguntarse: ¿acaso la complejidad y la asunción del pensamiento dual y paradójico no es infinitamente más fuerte que el infantilismo de las verdades únicas? Estoy convencido que sí lo es, siempre y cuando se haya asumido de verdad, al integrarse la dualidad no como pose ni pirueta, sino como realidad incontestable y profunda de la cultura y de la psique humana. Y creo que éste es el problema: que esta asunción no existe. Seguramente la razón está en el retraso civilizacional que llevamos todos en este asunto, más el “amor al poder” que define lo político y a la partitocracia en la que vivimos: un monolitismo que have imposible cualquier asunción de dualidad. ¿Cómo mantener profundas dualidades cuando aprieta el monolitismo de los intereses puros y duros de poder y de partido? Y si no hay integración fuerte de la complejidad, el resultado es la impotencia o la desbandada.

Exigencias, las comentadas, que no son de fácil asunción, pues nada hay más difícil y complicado que meterse por estos terrenos de la dualidad y del pensamiento complejo: de fácil pontificación, pero de muy difícil realización -a pesar de su infinita urgencia. Pero es una lástima no haber aprovechado una situación tan interesante, compleja y contradictoria como la que ha vivido el PSC en los últimos años. El candidato Mas, mientras se friega las manos de contento, parece que va aprendiendo la lección y asume posturas contradictorias y complejas, menos chillonas y unilaterales, que sus enemigos tachan de ambiguas y blandengues. ¿Se quedará en pose electoralista, en simple ambigüedad, en una exigencia de cálculo táctico, o comprenderá que sólo con un catalanismo profundamente abierto y complejo puede representar al país y conseguir más autogobierno? Ya que no lo han hecho los socialistas, le tocará a él intentarlo…

sábado, octubre 30, 2010

Muere Joao Paulo Cardoso en Porto

(los Robertos de Joao Paulo Cardoso en su maleta)

Murió ayer el titiritero portugués, especialista en el Don Roberto y director de la compañía "Marionetas do Porto". Ha sido una pérdida importante para el marionetismo portugués, al ser Cardoso una de sus figuras eminentes. Más información en el artículo publicado en Rutas de Polichinela.

Buena acogida de Rutas de Polichinela

El pasado miércoles 27 presenté en la Librería Documenta el proyecto "Rutas de Polichinela. Títeres y ciudades de Europa". Vino bastante gente y creo que los asistentes quedaron contentos con la exposición "sobreactuada", pues hubo además títeres.
Entre otros amigos estaba el poeta Joseba Ayensa quién ha escrito unas hermosas palabras sobre el evento en su blog.
El proyecto está pues en marcha. Sólo anticipar que el domingo 7 de noviembre parto hacia Nápoles, lugar de origen de Pulcinella (así se llama Polichinela en su ciudad natal), para luego recalar en Venecia, otras ciudad en la que los títeres tuvieron siempre una importante presencia. Seguiré informando (vean el blog especial de mis Rutas de Polichinela).

domingo, octubre 24, 2010

Rutas de Polichinela en la Librería Documenta

Se informa que el próximo miércoles 27 de octubre, a las 20:20 de la noche, Toni Rumbau presentará su proyecto de "Rutas de Polichinela. Títeres y Ciudades de Europa" en la céntrica Librería Documenta de Barcelona (c/Cardenal Casañas, 4, tocando a la Rambla). La sesión es de libre entrada y está abierta a todos los públicos. Local de pequeño aforo, se aconseja ir con una cierta antelación. Librería muy recomendable por su buena selección de libros (sin duda, una de las más emblemáticas de Barcelona).

domingo, septiembre 26, 2010

Debate electoral o Montilla al cuadrado

Escudo de armas de la Corona de Aragón

Se acercan las elecciones, un período que siempre he encontrado apasionante, aunque haya que mirarlo a miles de kilométros de distancia. Por unas semanas, se abre un interrogante sobre quiénes serán los encargados de conducir el país. Durante esos días, los políticos hablan como si de verdad les importara lo que dicen. Luego, la realidad y las inercias pondrán las cosas en su sitio. Es decir, harán muchas veces justo lo contrario de lo que dicen –lo que a veces es un alivio. Quejarse de ello es lícito pero tampoco tanto, si se tiene en cuenta que las ideas políticas deben pasar por el filtro de la realidad. El tiempo se encarga de hacerlo y los políticos lo saben muy bien. Que se lo pregunten, sino, a Zapatero…

Con ganas de comentar la actualidad, me reúno con mis amigos de la playa, los futurólogos Bastides y Mercadal, también excitados por la cercanía de las elecciones.

- ¿Ya sabéis a quién vais a votar?

- Esta pregunta tiene mala intención, Rumbau. En mi caso –dice Bastides–, prefiero usar el derecho a callarme. De todas formas, ya sabes la tendencia que hay aquí de votar siempre a los mismos. Al menos en las personas de una cierta edad. ¡Somos un país conservador, qué caramba! Un conservadurismo que en mi caso justifico con la palabra “pragmatismo”. Es decir, mi voto no es por convicción sino por pragmatismo.

Mercadal, que suelta una carcajada ante la complicada respuesta de su amigo, dice:

- Lo que pasa es que Bastides tiene una sobrina muy de Convergencia que le da de comer cada domingo, y por eso lo lleva todo tan en secreto… Al final acabará votando a los socialistas y a Montilla, como hace desde que empezó la democracia.

- Y tú, ¿cómo lo ves? –le pregunto a Mercadal.

- Complicado. Todo el mundo dice que Convergencia i Unió va a arrasar, y seguramente será así. Pero tampoco lo veo tan claro. De las encuestas no puedes fiarte, pues están hechas a medida, fíjate como cambian según quién las encarga. No me creo ni una. Otra cosa es el pulso que se palpa en el ambiente, de cansancio. Normal, ¡con lo del Estatut han agotado al país! Y se han quedado sin discurso. Cuando la realidad lamina tan drásticamente las intenciones ideales, se crea un vacío, un cierto desasosiego. Es como decir que la realidad ha puesto las cosas “demasiado” en su sitio. Todo es muy paradójico. Fíjate que desde Madrid encuentran más peligroso el avance paulatino y moderado hacia mayores cotas de autogobierno de los Montilla y Mas, que las salidas de tono de los que piden el oro y el moro de la independencia. Prefieren a estos últimos, por dos motivos: porqué los ven como a unos utópicos sin sentido de la realidad, y porqué así permiten radicalizar el centralismo, que es lo que en el fondo quieren. Ésta es la política oficial de los partidos estatales. El más peligroso para ellos es el cordobés Montilla.

- Pero no me negaréis que éste se ha quemado bastante en estos años de Tripartit.

- Desde luego, pero sigue siendo el demonio al que combatir. Demasiadas contradicciones se juntan en su figura. Sin entender que ésta es precisamente la riqueza de la que puede presumir. Lástima que sea un “dimoni petit”. El problema es que los mismos socialistas catalanes no se lo creen y se resisten a asumir con confianza e incluso diría, con entusiasmo, su naturaleza profundamente contradictoria. Maragall sí lo sabía hacer, pero no pudo o no supo sacarle partido. Un problema es el cargo: ser President de la Generalitat. Es algo más que un vestido, te impone casi un discurso, una manera de ser, marcado por el catalanismo romántico, y tienes que adaptarte a estas formas. Le pasó a Maragall y a Montilla, ambos se sintieron de pronto obligados a ser “muy Presidents”, demasiado diría. El cargo encorseta al político que se convierte en pura figura. Lo cual no deja de ser curioso en un cargo como el de President de la Generalitat, que cuenta con una tradición más bien escasa. ¿Cómo luchar contra esto? Difícil, se necesitan muchas dosis de imaginación y un carácter capaz de asumir y de proclamar a los cuatro vientos las virtudes contradictorias.

- Tienes razón en eso, Mercadal –añade Bastides, muy excitado al oir las palabras de su amigo–, y casi diría que lo único que puede salvar hoy la política es la imaginación. Saber dar la vuelta a las cosas, sorprender a los demás y a uno mismo. Y eso sin perder el sentido de la realidad. Montilla dispone de un buen potencial contradictorio, pero le falta ímpetu creativo para sacarle frutos. Por eso se lo han medio comido los dos otros socios del Tripartit. En este sentido, el candidato Mas está mostrando últimamente una complejidad creciente, ante la necesidad de acercarse a la realidad del país que pretende gobernar. Pero sus fieles le exigen convicciones puras, proclamaciones nítidas y claras respecto a Madrid, al “Som una Nació”, al Estatut, a Cataluña… Lo malo de Convergencia es que tiene vocación de “centro contradictorio” pero debe esconderlo pues sus fieles votantes le exigen purismo nacionalista. Pujol jugó muy bien este doble juego encubierto, que a la larga no hizo más que fomentar los purismos de uno y otro lado como se ha visto. Lo ideal sería un Montilla al cuadrado o al cubo, es decir, multiplicado por si mismo una o dos veces, no en el sentido de perpetuarse sino de crecerse en exaltación. Y no sé, la verdad, si una persona de su generación puede enfrentarse a este reto…

- ¡Montilla al cubo! Ésa sí que es buena, Bastides –les digo soltando una risotada que me ha sido imposible refrenar.

- Ríete, ríete, pero no tardaremos mucho en utilizar expresiones de este tipo para referirnos a la vida normal de las personas. Y si no, mira lo que les pasa a los jubilados: dejan de trabajar y se enfrentan a trenta o cuarenta años de vida por delante, todavía jóvenes y sin tener ni idea de qué puñetas hacer. Sólo les cabe una posibilidad: elevarse al cuadrado o al cubo, es decir, mutiplicarse por ellos mismos, para reiniciar una nueva vida. No veo porque a un político no se le puede pedir lo mismo.

- Así es, Bastides, tienes toda la razón del mundo. Ojalá Montilla fuera capaz de elevarse como mínimo al cuadrado, arrasaría sin duda, pero lo veo muy sujeto al suelo, y las contradicciones, en vez de elevarlo, le aturden y le desdibujan. Por ejemplo, durante el debate sobre los toros, debería haber ido a la plaza, hacerse notar, saludar a los toreros y dar cariños a la afición. No hubiera sido ninguna impostación, pues a él le gustan los toros. También podría de vez en cuando expresarse en castellano en el Parlament o en alguna declaración oficial, al fin y al cabo es su lengua materna y la de la mitad de los catalanes. Es una pena que por una vez que tenemos a un político catalán con un buen acento en castellano, estemos condenados a no oirle. Estos gestos le habrían dado fuerza y hubieran afirmado la dualidad cordobesa-catalana del President de la Generalitat. Algo insólito que hubiera disparado su popularidad.

- Tiempo al tiempo. Estamos pidiendo imposibles. Todavía es demasiado pronto para que estas mutaciones de las personas sean vistas como normales y positivas.

- No quiero ser aguafiestas, pero la tendencia actual parece que va más hacia los purismos que hacia las complejidades contradictorias de las que habláis –les digo.

- Es verdad, y no hay que negar la evidencia. En épocas de cambio y de crisis, las personas se agarran al madero que a simple vista parece más gordo y seguro. Y por eso nos esperan años tristes y violentos. Pero la realidad siempre acaba imponiéndose. Y hoy, la realidad es tozudamente contradictoria y compleja. Deja que pasen los años y que la gente se entusiasme con sus verdades únicas. Ya verás como a la larga, si antes no lo han mandado todo a paseo, se empieza a ver un cambio. Seguramente habrá que esperar una o dos generaciones, siendo optimistas, para encontrar casos claros de multiplicaciones de tipo que antes hablábamos. De momento, contentémonos en ver como el día a día nos ilustra sobre estos temas, sin olvidarnos de que los cambios, hoy, surgen a una velocidad de vértigo y sin avisar. Para bien y para mal, claro… Ojo avizor, Rumbau, ojo avizor…

Les dejo con estas palabras y me voy corriendo a apuntar sus últimas ideas, que me parecen de lo más ocurrentes.

lunes, septiembre 13, 2010

Actuació al Museu Picasso

El dissabte 18, a les 5h de la tarda, i el diumenge 19, a les 12h del migdia, representació de A Mans Plenes, de Toni Rumbau, a la Sala d'Actes del - Museu Picasso (c/Montcada, 15-23- Barcelona).

Un espectacle solista d'ombres i titelles adreçat a tots els públics, en una obra que busca la participació ingènua i vital del públic infantil, i que desperta l'atenció i la complicitat de l'adult.

Prosseguint l'estela dels seus últims muntatges, Toni Rumbau uneix en aquest nou espectacle la tradició del teatre de titelles popular amb el llenguatge més visual de les ombres, les mans i els objectes.

A través d'aquestes eines de treball formidables que són les mans del titellaire, la tradició es replanteja en un procés d'introspecció que obre les entranyes de l'ofici. Allò habitualment ocult s'il·lumina amb la consciència d'un punt de llum inquiet, consciència que és també la del castellet i la dels titelles que l'habiten.

Més informació Museu Picasso, aquí.

miércoles, septiembre 01, 2010

Imágenes de Lisboa

He aquí algunas imágenes tomadas en Lisboa. Concretamente, de la Iglesia de Sao Domingos, tocando al Rossio, de las estatuas de los poetas António Ribeiro "Chiado", Fernando Pessoa y Camoens, del café Brasileira, de la misma Plaza Camoens, de algunas calles, de la Iglesia do carmo, del Museo Arqueológico que hay junto a esta última, y luego de Iglesia de San Roque y de su museo adjunto de arte sacro.



jueves, julio 29, 2010

El futuro de los toros en el Levante español

Luto en Catalunya.

Tal debería ser el título de esta entrada. Luto, sí, pero no para todos, claro, pues parece ser que una cierta mayoría en Cataluña es en efecto contraria a la Fiesta. Pero sí para quiénes consideramos que valía la pena mantener esta tradición, a pesar de los pesares. Al parecer, algunas minorías lo tienen peliagudo hoy en Catalunya. Pero toca resignarse, como tantas veces sucede en esta vida. Cabizbajo y con sensación de derrota, voy a la playa para ver a mis dos amigos futurólogos, ambos muy taurinos. Al ir en traje de baño, pues hace mucho calor en Barcelona, no puede decirse que vayan de luto, pero sí me sorprende que caminen por las olas sin hablar, contra lo que tienen por costumbre.

- ¿Pasando el duelo? –les pregunto nada más alcanzarlos.

- Pues sí, hoy ha sido un día aciago, de los que se recordarán, un miércoles negro. Nos hemos quedado sin palabras… -dice Bastides- …y sin toros.

- Cierto, hemos seguido la votación por radio y casi nos saca las ganas de ir a la playa. Pero qué se le va a hacer… -afirma Mercadal compungido.

- Pero bueno, tampoco habrá para tanto. Tarde o temprano tenía que suceder algo así, viviendo dónde vivimos y con los políticos que tenemos…

- Es verdad, pero fíjate que lo que parece un avance, a la larga será un retroceso. Aunque no por ello se siga avanzando en lo fundamental, claro, pues eso no hay quién lo pare… -dijo crípticamente Bastides.

- ¿A qué te refieres?

- Mira, Rumbau, este avanzar sin avanzar es muy típico de los catalanes y sus tácticas de promoción de lo local, con esa obsesión que tenemos por las banderas, los himnos y las grandes palabras. Y esta decisión de hoy será un paso más en nuestra bajada hacia una decadencia de la idea catalana, tal como está ahora planteada. Fíjate que si en las corridas hubiéramos cambiado hace años la bandera española por la catalana, estoy seguro que no habríamos llegado a este punto. Ya lo decíamos nosotros, catalanizar la Corrida era la solución, creando un nuevo marchandising a la catalana del folclore taurino de siempre. Y para ello, lo primero era hacer un cambio de banderas. Otro gallo cantaría, te lo puedo bien asegurar. Total, si las cuatro barras son la bandera española multiplicada por dos… Tenemos el rojo y el amarillo por un tubo, pues a aprovecharlo. Los toreros con espardenyes, de las de verdad, y una buena faja catalana en la cintura. Y para el desfile, barretina. Era la solución, los de Esquerra se habrían hecho todos taurinos, y los de Convergencia no se habrían atrevido a tocar nada. Incluso se podrían haber introducido algunos instrumentos de la cobla para la banda de música, como el flabiol y la tenora.

Recuerdo, en efecto, que mis amigos habían lanzado esta idea en las “Cartas a mis conciudadanos” escritas por Romà Bastides y publicadas en el 2008, y que nadie les hizo ningún caso.

- Pero Bastides, tu idea es demasiado radical. Cómo puedes pensar que irían a sustituir una bandera por la otra…

(fiesta de la sardana en la plaza de toros de Ceret)

- Aquí está el fallo, que nadie se atreve a nada hoy en día. Hay que ser valientes, Rumbau, apostar por lo nuevo y ser creativos. Mira el Ferran Adrià ése de los fogones, a base de hacer lo que le ha dado la gana y lo que se le ha ocurrido de más estrafalario, ha llegado adónde ha llegado: ¡a la cima mundial de las cocinas del mundo! ¿Acaso es menos disparatado hacer un helado de sardinas que poner las cuatro barras y una barretina en la plaza de toros? Y tenemos el ejemplo de Ceret, que lo hacen cada año, pues para ellos toros y senyera van a la una..

- De acuerdo, igual tienes razón, pero la cosa está bien sentenciada.

- Hum… Todavía queda un año de gracia y habrá que aprovecharlo –dice crípticamente Mercadal.- Nunca se sabe lo que puede deparar el mañana. Las mayorías cambian y las personas también…

- Ilusiones, Mercadal, no hay vuelta atrás al asunto…

- Seguramente tienes razón y habrá que acostumbrarse a esta idea. Pero el futuro nos reserva muchas sorpresas. Otro gallo cantará cuando el Levante valenciano se alce y acuda a nuestra ayuda hacia el 2050 más o menos. Ya sabes que nosotros hemos pronosticado que el futuro de toda la región está en Valencia y muy especialmente en la pequeña Comunidad Autónoma de Murcia. Allá se verán mutaciones sociales y políticas de un alcance inimaginable hoy, y Catalunya reaccionará sumándose a este renacimiento del Mediterráneo español. ¡No le quedará otro remedio! Pero para entonces, ya los presidentes de la Generalitat serán todos mujeres, la capitalidad habrá dejado la turística Barcelona para asentarse en la tríada Tarragona, Reus y Tortosa, y el nuevo catalán normativo será el de la Franja y el Delta, con la incorporación del artículo “lo” en el habla cotidiano. Por otra parte, los chinos hará años que habrán importado la Corrida y sus toreros serán los más famosos del mundo, no habrá país que no quiera construir nuevas plazas de toros, y los catalanes serán los primeros en exigir que la vieja Monumental vuelva a ser torera. Será el gremio de los arquitectos catalanes el más feroz defensor de los toros, pues se morirán de ganas de construir nuevos coliseos de formas bizarras, cosa que harán luego sin tapujos, al convertirse en los más reputados especialistas en este tema. Ya sabes: teatros de ópera y plazas de toros serán los dos nuevos pilares de la economía catalana. ¿Y tu crees que no van a derogar una vieja prohibición sacada en el momento más deprimente del autogobierno catalán? No, Rumbau, cuando ello suceda, los diputados votarán todos convencidos, con acento tortosino y más contentos que unas pascuas.

Me quedé callado, impresionado por el discurso del médico jubilado Mercadal, tras haberse entusiasmado con sus visiones de futuro que tanto le consolaban del presente.

- Éste es nuestro futuro, Rumbau, y si a los demás no les gusta peor para ellos, porque cuando llegue no tendrán más remedio que asumirlo, como nosotros hacemos ahora con la votación de hoy y la consiguiente prohibición…

- Así es –remacha muy convencido Bastides–, has hablado con mucha propiedad y rectitud. La hojarasca a veces nos oculta el meollo de los asuntos que son meridianos respecto al futuro, al menos para nosotros: decadencia a corto plazo de Cataluña, resurgimiento de los vecinos del sur y brote de nueva creatividad literaria en Aragón, que acogerá las universidades de retórica más importantes del siglo. Todo ello permitirá retomar las cuestiones territoriales desde el viejo marco de la Corona de Aragón, que por fin permitirá crear un poderoso contrapoder al centralismo madrileño y a la tontería catalana, sin complejos y con una clara justificación histórica. Barcelona seguirá siendo una capital importante, desde luego, más simbólica que real, pues el poder se instalará en las pujantes Tarragona, Reus y Tortosa, ésta última convertida en la nueva capital financiera de Cataluña. Así se estará más cerca del dinamismo valenciano. Son líneas de evolución claras que Mercadal y yo hemos estudiado con mucho detalle. Pero claro, no deja de entristecernos que nos toque ahora ser testigos de una época previa a estos desenlaces brillantes, época gris y perdida, la actual, aunque necesaria, del mismo modo que las personas, al crecer, debemos pasar por las diferents etapas infantiles, por muy irracionales que sean.

- Pero a ver, un momento –les digo, aturdido ante la ebullición de sus visiones y contundentes afirmaciones–, yo creo que lo lógico es pensar que en eso de los toros ya no hay vuelta atrás, pues es absolutamente inverosímil creer que cuando más avanzada esté una sociedad en su progreso y bienestar, quiera de pronto reinstaurar una fiesta de sangre y muerte.

- El problema, Rumbau, es que tu piensas que hay y habrá un progreso, pero aquí cometes un error grave que solemos cometer mucho los catalanes, al pensar que somos algo así como un pueblo elegido que sólo puede acabar con mucho bienestar y riqueza, más el premio de la independencia y de una soberanía nacional plenamente confirmada. Todo eso llegará, sí, pero no como se lo imaginan los actuales catalanes. Porque si pudieras mirar por el agujerito de la cerradura que nos impide ver el futuro, verías que de progreso no hay nada de nada en un sentido moral y ético, sino más bien todo lo contrario: piensa que la sociedad de masas es ya imparable, y que la basurización de nuestros esquemas y formas de vida, con todos los “gadgeds” ofertados por el consumo y la publicidad, un hecho consumado. Lo que estamos viviendo ahora es una degradación del soñado bienestar y una reducción cada vez mayor de la llamada condición humana, cuyo mínimo común denominador se está quedando en mini sustancias de usar y tirar. Una sociedad así mantendrá unos principios morales cada vez más mínimos y estándares, lo que implica una decadencia generalizada en todos los aspectos civilizacionales. O sea que de progreso, nada. ¿Pero significa eso que vayamos a peor? En absoluto, es algo necesario por lo que debemos transitar.

Me quedé en ascuas escuchando las oscuras palabras de Bastides. Mercadal, que también escuchaba con mucha atención, tomó la palabra para aclarar los que decía su amigo:

- Mira, Rumbau, las minorías y sus culturas de élite seguirán existiendo, qué duda cabe, pero como algo en peligro de extinción. En unos casos deberán ser protegidos como preciados bienes públicos, en otros serán implacablemente perseguidos por las extravagancias que van contra el sentir de la basura general. Los que todavía quieran conservar algo de dignidad soberana y de libertad personal, deberán vivir casi en la clandestinidad, ocultos para protegerse, ya sea de la persecución consumista, social o de la banalización mediática. Pero ojo, la democratización que representa esta bajada del nivel medio de la masa será de vital importancia para que de ella surjan cada vez más individuos con voluntad mutante, abiertos a la complejidad y al cruce interseccionista. Y es aquí dónde de pronto se producirán en determinados lugares saltos evolutivos que arrastrarán a sus vecinos y harán avanzar de verdad la civilización humana.

- ¡Sí señor, muy bien dicho! –exclamó cada vez más excitado Bastides– ¿Y sabes cuál el será el factor principal que precipitará los cambios? Los pluralismos identitarios, es decir, aquellas poblaciones que lleven más tiempo en estado de dualidad y pluralidad existencial. Las provincias repletas de immigrantes como serán Murcia y algunas comarcas valencianas, obligadas a ser muchas cosas a la vez, mutarán cuando sus pluralidades sean asumidas y alcancen un estado de plena conciencia. Ya conoces nuestras predicciones al respecto, con el resurgimiento de una nueva cultura morisca que reincorporará la vieja tradición agrícola de los árabes en las huertas y los vergeles valencianos y murcianos. Será entonces cuando Cataluña, que siempre ha vivido de espaldas a su vieja dualidad catalano-española, empujada por los vecinos del sur, se mirará de cara por dentro y dará el salto evolutivo hacia una sociedad rica, compleja y profundamente creativa. Piensa que los catalanes entonces seremos mucho más complejos, una vez distintas generaciones de immigrantes se hayan integrado en el país. Para ellos, resucitar los toros será una cuestión de creatividad cultural, un regreso a ritos antiguos enraizados en vivencias profundas, una necesidad ante la cada vez más alienante banalidad consumista de la masificación cultural, algo revolucionario y progresista, en suma. Si hay mataderos dónde exterminamos a las reses sin tapujos, se dirán, ¿por qué no sacrificarlas con honor, respetando su dignidad y bajo la liturgia del rito? Aunque las verdaderas razones serán económicas y estéticas: arquitectos, diseñadores y empresarios del espectáculo aprovecharán estas necesidades y se convertirán en los adalides de la nueva Fiesta. Ya los chinos habrán incorporado el elemento acrobático en el toreo y lo más sorprendente de esta época del futuro de los toros es que los José Tomás nacerán por doquier, lo que levantará el arte de la tauromaquia a límites jamás alcanzados ni soñados por los actuales aficionados. Otra de las razones, desde luego, será la decadencia del fútbol prevista hacia la cuarta o quinta década del siglo, que hará sentir la necesidad de nuevos motivos de movilización social. Un factor, éste, que será muy tenido en cuenta por los políticos, y muy especialmente por las sucesivas presidentas de la Generalitat, todas ellas convertidas en linces estratégicos y forofas taurinas.

Bastides, que había dicho las últimas palabras con la mirada fija en el horizonte, como si allí se desplegaran las imágenes que iba narrando, se hallaba en estado de trance, algo que a veces le sucedía al tener visiones claras del futuro. Me detuve admirado e impresionado por sus palabras. Aquellos dos ancianos jamás podrían ver lo que pronosticaban, pues por mucho que duraran, no pasarían de las dos décadas, pero ello no era óbice para que insistieran en el empeño. En realidad, con su ilusión vivían ya ese futuro que veían, con lo que todavía lo convertían en más real y verosímil. ¡Qué sabiduría, pensé, vivir dos épocas en una: la que te ha tocado en suerte, y la que te gustaría que fuera! Seguimos caminando, como rumiantes callados y felices masticando las duples imágenes de presente y futuro que los dos futurólogos de la Barceloneta me habían ofrecido con tanta humildad y entusiasmo.