sábado, noviembre 20, 2010

Elecciones, futuro y Vaticano

(gráfico que indica la presencia en la red de los distintos partidos que compiten en las elecciones catalanas. Autor: Joaquim Mach. Ver imagen original)

Las elecciones se acercan. Los políticos andan albarotados y los ciudadanos no lo están menos, excitados por la campaña y sus excesos. Es una situación que conozco bien y en la que me gusta guardar distancias para no caer en las calenturas del día. Y para ello, nada mejor que reunirme un rato con mis amigos de la playa. Pasear con ellos por la orilla del mar es una de mis distracciones favoritas: me relajo y me sitúo respecto al Tiempo, pues a no otra cosa incitan estos dos futurólogos que conozco desde hace año
s y que siempre me sorprenden y maravillan.

Algo preocupado por la temperatura –cuando hace frío, no es tan agradable ir descalzo por la arena mojada donde rompen las olas–, los acabo encontrando y decido entrar en materia lo antes posible.

- ¿Cómo veis la campaña?

- Pues mira, Rumbau, a pesar de los ruidos y de las banalizaciones de estos días, creo que nos encontramos en una etapa decisiva. Aquí nos vamos a jugar los próximos años, que serán duros y cambiantes, pues no está el horno para bollos.

- ¿A qué te refieres? –le pregunto al doctor Mercadal, médico jubilado que junto con Bastides constiuyen el dúo de pensadores del futuro más heterodoxos que pueda imaginarse.

- Al momento en el que nos encontramos, de cambio total. Ya sabes que siempre lo hemos visto así y que hace tiempo que insistimos en este asunto, pero es que ahora las velocidades se han disparado. Fíjate que lo que ayer servía, y me refiero al ayer mismo, a la mañana siguiente, o sea hoy, ya está en desuso. La situación es tan grave, que se entiende que los políticos, que no saben adonde agarrarse, se inventen cualquier tontería para tener algo que decir. Y cuando hay tanta inseguridad, lo único seguro que funciona son las banalidades. Con ellas es difícil equivocarse. ¡Fíjate, si se están comportando como simples publicistas! Aunque no todos hacen lo mismo, por supuesto.

- Pero esto está provocando mucha desazón y cada día oigo más personas decir que esta vez van a abstenerse.

- Claro, pero eso ocurre porque estas personas creen que hay que escuchar a los políticos, un grave error. Hay que escucharlos, sí, pero de reojo, es decir, a medio oído y con música de fondo. Fíjate en lo que te digo: es tal el desbarajuste, que quién gane es lo de menos.

- ¡Ahora sí que me dejas patitieso!

Bastides, que escuchaba con atención lo que decía su compañero de paseo, intervino entonces:

- Lo que quiere decir Mercadal, y estoy totalmente de acuerdo con él, es que el margen es tan estrecho, que gane quién gane, tendrán que hacer las mismas cosas. Fíjate en Zapatero, como ha pasado por el aro. No, lo que importa ahora no es el día antes, sino el día después: ¿qué hará y cómo lo hará el que gane? Y eso no lo podemos saber hasta que las urnas hayan hablado y el agraciado (o más bien el “sacrificado vencedor”) empiece a actuar según parámetros y condicionantes que desconocemos. Sí, los grupos políticos se pelean porque detrás de las listas hay muchos intereses y sueldos a defender, pero pasada la tempestad, deberán enfrentarse a la situación. Y si no lo hacen con un mínimo de coherencia, un vendaval aciclonado se los llevará de un plumazo. Así están las cosas, Rumbau.

- Caramba… O sea que todo esta movida de las elecciones la encontráis una pédida de tiempo…

- ¡En absoluto, jamás defenderemos algo así! –salta Mercadal– La democracia se hace y se defiende votando, aunque sea cada cuatro años. Ya vendrán tiempos mejores y frecuencias distintas. Ya sabes que nosotros hemos pronosticado unos rtimos superiores de participación democrática, cuando existan varios parlamentos y senados trabajando todos en paralelo y al mismo tiempo. Eso ocurrirá cuando se haya proclamado la FEAA (la Federación Española de Autonomías Autodeterminadas). Pero por algo hay que empezar. El voto, por ahora, es soberano, nadie nos obliga a nada, y eso es importante. Pero esto no quita que sirva para poco desde el punto de vista operacional. Digamos que es más una necesidad de forma que de contenido. Pero las formas son fundamentales, y cada día lo serán más…

- Así es, lo has dicho muy bien, las formas son básicas, y aquí nos diferenciamos de los países que no aceptan la democracia. Allá ellos, así les van las cosas… Dirán que no sirve para nada, pero cómo se equivocan… Y en eso la religión católica nos ha sido útil: al encarnar la continuación del Imperio Romano, nos ha legado las armas legales para organizarnos según derecho, que es lo que Roma mejor hizo. Por eso la visita de Ratzinger ha descolocado a tanta gente: con su insistencia en recordarnos lo que está bien y lo que está mal, el rigor formal legislativo de los derechos y los deberes nos ha cogido por sorpresa a los que ya sólo pensábamos en el “viva la Pepa”. Fíjate en lo que dijo: verdad y libertad van juntas. ¿Quién usa hoy estas palabras? Desde luego, no la izquierda…

- Pero bueno, no me estaréis defendiendo al Papa ahora…

- Debo reconocer que he cambiado de parecer en este tema –dice Bastides muy serio.– No porque me haya vuelto católico ni religioso, sino por el sentido institucional y simbólico que puede llegar a ocupar la Iglesia, en su estructura apostólica y romana. Fíjate en lo que te digo: ¡romana!

- ¡Mercadal, estoy alucinando! –digo soltando una risotada al oir esta defensa del Vaticano.– Pero si vosotros mismos en vuestras predicciones ya lo habíais convertido en un museo y a la Basílica de San Pedro en un hotel para millonarios chinos y coreanos…

- Y lo acabará siendo, no temas, pues también ellos deberán financiarse, pero ha habido un cambio: el Vaticano, a través de este papa, ha descubierto la manera de perpetuarse. Ha encontrado una función adaptada al s.XXI: convertirse en una institución de referencia legislativa respecto a lo que está bien o está mal. ¿te parece poco? Por eso mantiene los ritos a rajatabla. Fíjate en los avances de la ciencia: la ingeniería genética está disparada, la nanotecnología vuela, la economía manda sin criterio, las televisiones insisten en su basurización, todo el mundo habla de nuevas especies, de países colapsados y de saltos evolutivos, y nadie piensa en el disparate caótico de un mundo tan desmesuradamente desregulado. La institución vaticana, aliada con posiciones de racionalidad democrática más otras religiosidades paralelas, buscará imponerse como paradigma de autoridad legislativa del mundo occidental.

- Pero bueno, ¿cómo va a ser un referente para las personas que ya no se sienten católicas, que cada vez son más? El divorcio de la Iglesia con la gente es abismal, lo dicen todas las encuestas.

- No será algo que se vaya a imponer, claro, sino que vendrá por si sola, ante la necesidad de unos referentes. Algo muy sintomático nos dice que las cosas están cambiando en esta dirección: el actual acoso del mundo anglosajón contra el Vaticano. De pronto, se levanta la veda para cazar a los curas pederastas. Una realidad archisabida (los párrocos con sobrina son un clásico bien asumido), que tradicionalmente ha sido encubierta por los poderes, de pronto se hace pública. Ya me parece bien, pero ¿no lo encuentras sospechoso? Es el mundo de la ciencia, de la economía, de los llamados “mercados” y de la tecnología el que descubre de pronto un enemigo que aparentaba ser amigo, la vieja Roma, con sus ritos paganos y sus ambigüedades morales, religiosas y teologales. Demasiada complejidad arcaica para estos representantes del pensamiento simple. Y fíjate, barrida la inteligencia de izquierdas que teóricamente era la que debería haber opuesto complejidad y madurez contradictoria al simplicismo anglosajón, tropiezan con quién menos se lo esperaban: ¡los curas del incienso, del latín y la sotana! Un mundo lleno de ambigüedades que se opone a la unidireccionalidad expeditiva de lo anglosajón.

- Pero, Bastides… ¡Eso es un giro a la derecha de mucha envergadura!

- ¿Derecha? Bueno, si lo quieres llamar así... Creo que por ahí vamos. Pero cuidado, porque los conceptos de derecha e izquierda están cambiando a marchas forzadas, y parece que es la izquierda quién todavía no se ha enterado… ¿Son los científicos y los especuladores de bolsa, los ingenieros genéticos y los informáticos de la telecomunicación, los investigadores farmacéuticos y los especialistas privados en seguridad, las fuerzas progresistas del mundo? Para la izquierda oficial, parece que sí. Nada oponen a estas fuerzas, al contrario, la entrega es total y absoluta. Las utopías de las redes sociales encantan a las juventudes que se sienten muy libres, que prefieren que soldados profesionales hagan el trabajo sucio en defensa de sus niveles de vida, aceptamos a los bancos como dipositarios de nuestros destinos y las felicidades de la farmacopea moderna conquistan los mercados sin oposición alguna. ¿Qué pintan aquí las izquierdas? Poca cosa. Pero en cambio, lo que sí cuenta y mucho es diferenciar el pensamiento complejo del pensamiento simple. La simplicidad, que no exige mucho esfuerzo y que sirve para el negocio rápido, nos lleva rápido al desastre. La complejidad es el único camino que nos queda. Y en este camino, lo que cuentan son las exigencias y las responsabilidades. Y el derecho penal para quiénes las incumplen.

- ¿Pero acaso os queréis oponer al progreso tecnológico y científico del mundo?

- Al contrario, somos unos impenitentes defensores del mismo, pero cuidado porque con los avances deben asumirse sus implicaciones, que son muchas y nos remiten a problemáticas complejísimas. La complejidad, Rumbau, es lo que importa.

- Hablas de complejidad, me parece muy bien. Pero el político debe gobernar, decidir, optar y ejectuar. ¿Cómo va hacerlo si todo es tan complejo? ¿No ves el peligro de que esta exigencia tuya sea más bien un impedimento a la acción y al gobernar?

- Has dado en el clavo. Pues en esto consiste el arte de la política: en ser capaz de pasar de la complejidad a la ejecución con responsabilidad. Es lo más difícil, no digo que no, pasar de la complejidad a la síntesis, pero para esto existe la profesión de los políticos. Y cada día se crean nuevos modelos. La industria no regatea esfuerzos en logarlo: mira los redenadores y los móviles, cada vez más pequeños y con más capacidades. Pues la política debe hacer mismo. Ya organizar una ciudad es un ejercicio tremendo, y de ahí la importancia de los alcaldes y de los gobiernos municipales. El problema son esos políticos que con cuatro ideas van directos a la ejecución, es decir, al fracaso seguro...

Tengo que reconocer que mis amigos consiguen siempre asombrarme. No sé hacia adónde llevan sus predicciones, pero debo confesar que su visión del momento se ajusta bastante a la realidad. Complejidad… Una palabra fetiche que aparece por todas partes… ¿Tendrán razón esos viejos futurólogos de la Barceloneta?...

viernes, noviembre 19, 2010

Las dos almas del PSC

Últimamente se habla mucho de las dos almas del PSC. Incluso los periódicos teorizan sobre el tema, y los humoristas muestran a Montilla desgarrado al tirar los de la barretina de un brazo, y los de la rojigualda del otro. Y ciertamente parece que aciertan en el diagnóstico: un partido desgarrado por dos pulsiones que se presentan como contradictorias u opuestas. Parece ser que así es y así ha sido, y que el desgarro consecuente va a provocar una hecatombe electoral.

Sin embargo, creo que es en este tema dónde los del PSC podrían recuperarse (o podrían haberlo hecho), si comprendieran que este desgarro no es un lastre ni una desgracia, sino una condición sana y natural de la realidad catalana. Lo prueba el hecho de que aún sin carismas y con la opinión mediática en contra, consiguieron en los últimos años situarse en el centro sociológico del país, motivo por el cual capitalizaron tantos éxitos y concentraron tanto poder.

Aceptar la contradicción no a la defensiva –como hasta ahora se ha hecho, con complejos y justificaciones, con dejaciones, entregas y renuncias– sino desde su afirmación positiva es lo que ha esperado en vano el electorado que le hubiera podido ser fiel. Es decir, defender la catalanidad sin complejos y a la vez defender una españolidad cultural, lingüística y social con la que tantos catalanes se sienten identificados. ¿Tan difícil es poder defender ambas posturas a la vez? Parece ser que sí…

Por lo visto, uno no puede ser catalán, defender su lengua, y a la vez defender la lengua de una gran parte de la población catalana que es el castellano. Esto sí que es absurdo: si un presidente lo tiene que ser de todos, no hablará sólo con la lengua de una parte. Desde luego que el catalán debe tener el apoyo necesario ante la fuerza de las demás lenguas, siendo como es una lengua minoritaria, y hasta hace poco hubo consenso en el tema. Pero precisamente siendo un tema de los llamados “delicados”, hay que actuar con delicadeza, sin llamamientos excitados, en el tratamiento de las diferencias y en la susceptibilidad de los hablantes. El catalanismo que no lo hace, divide a Cataluña y se divide a si mismo, con lo que pierde fuelle y empuje. De ahí el gran error –o la gran mentida– de los partidos que han jugado con la tensión lingüística con fines populistas o electoralistas dirigidos a su clientela: han reducido sociológicamente el catalanismo a una parte o tal vez a una minoría.

El PSC ha sido hasta ahora el partido ideal para defender esta posición. Pero lo ha hecho a la defensiva, con complejos y con la boca pequeña, lo que ha provocado divisiones internas, desconfianza y reproches de los demás. ¿Por qué no defender con fuerza la postura doble que no es más que defender un catalanismo de banda ancha y aliento estratégico, cuyo objetivo es conseguir más apoyo social, más autonomía y más desenganche de Madrid, más autogobierno en definitiva? El PSC lo tenía en las manos, el mismo Montilla era el paradigma de la dualidad integrada de un catalanismo nuevo capaz de aceptar las diferencias sin por ello renunciar a la ambición del autogobierno y al enfrentamiento con Madrid. Una dualidad que tiene que ver con la oposición global/local, de la que tanto se teoriza hoy en día. Sin embargo, el miedo a la complejidad y a la contradicción ha pesado en demasía, y los partidarios del pensamiento único, de uno y otro signo, han ganado la partida, al empujar con toda la fuerza del monolitismo.

Pero habría que preguntarse: ¿acaso la complejidad y la asunción del pensamiento dual y paradójico no es infinitamente más fuerte que el infantilismo de las verdades únicas? Estoy convencido que sí lo es, siempre y cuando se haya asumido de verdad, al integrarse la dualidad no como pose ni pirueta, sino como realidad incontestable y profunda de la cultura y de la psique humana. Y creo que éste es el problema: que esta asunción no existe. Seguramente la razón está en el retraso civilizacional que llevamos todos en este asunto, más el “amor al poder” que define lo político y a la partitocracia en la que vivimos: un monolitismo que have imposible cualquier asunción de dualidad. ¿Cómo mantener profundas dualidades cuando aprieta el monolitismo de los intereses puros y duros de poder y de partido? Y si no hay integración fuerte de la complejidad, el resultado es la impotencia o la desbandada.

Exigencias, las comentadas, que no son de fácil asunción, pues nada hay más difícil y complicado que meterse por estos terrenos de la dualidad y del pensamiento complejo: de fácil pontificación, pero de muy difícil realización -a pesar de su infinita urgencia. Pero es una lástima no haber aprovechado una situación tan interesante, compleja y contradictoria como la que ha vivido el PSC en los últimos años. El candidato Mas, mientras se friega las manos de contento, parece que va aprendiendo la lección y asume posturas contradictorias y complejas, menos chillonas y unilaterales, que sus enemigos tachan de ambiguas y blandengues. ¿Se quedará en pose electoralista, en simple ambigüedad, en una exigencia de cálculo táctico, o comprenderá que sólo con un catalanismo profundamente abierto y complejo puede representar al país y conseguir más autogobierno? Ya que no lo han hecho los socialistas, le tocará a él intentarlo…

sábado, octubre 30, 2010

Muere Joao Paulo Cardoso en Porto

(los Robertos de Joao Paulo Cardoso en su maleta)

Murió ayer el titiritero portugués, especialista en el Don Roberto y director de la compañía "Marionetas do Porto". Ha sido una pérdida importante para el marionetismo portugués, al ser Cardoso una de sus figuras eminentes. Más información en el artículo publicado en Rutas de Polichinela.

Buena acogida de Rutas de Polichinela

El pasado miércoles 27 presenté en la Librería Documenta el proyecto "Rutas de Polichinela. Títeres y ciudades de Europa". Vino bastante gente y creo que los asistentes quedaron contentos con la exposición "sobreactuada", pues hubo además títeres.
Entre otros amigos estaba el poeta Joseba Ayensa quién ha escrito unas hermosas palabras sobre el evento en su blog.
El proyecto está pues en marcha. Sólo anticipar que el domingo 7 de noviembre parto hacia Nápoles, lugar de origen de Pulcinella (así se llama Polichinela en su ciudad natal), para luego recalar en Venecia, otras ciudad en la que los títeres tuvieron siempre una importante presencia. Seguiré informando (vean el blog especial de mis Rutas de Polichinela).

domingo, octubre 24, 2010

Rutas de Polichinela en la Librería Documenta

Se informa que el próximo miércoles 27 de octubre, a las 20:20 de la noche, Toni Rumbau presentará su proyecto de "Rutas de Polichinela. Títeres y Ciudades de Europa" en la céntrica Librería Documenta de Barcelona (c/Cardenal Casañas, 4, tocando a la Rambla). La sesión es de libre entrada y está abierta a todos los públicos. Local de pequeño aforo, se aconseja ir con una cierta antelación. Librería muy recomendable por su buena selección de libros (sin duda, una de las más emblemáticas de Barcelona).

domingo, septiembre 26, 2010

Debate electoral o Montilla al cuadrado

Escudo de armas de la Corona de Aragón

Se acercan las elecciones, un período que siempre he encontrado apasionante, aunque haya que mirarlo a miles de kilométros de distancia. Por unas semanas, se abre un interrogante sobre quiénes serán los encargados de conducir el país. Durante esos días, los políticos hablan como si de verdad les importara lo que dicen. Luego, la realidad y las inercias pondrán las cosas en su sitio. Es decir, harán muchas veces justo lo contrario de lo que dicen –lo que a veces es un alivio. Quejarse de ello es lícito pero tampoco tanto, si se tiene en cuenta que las ideas políticas deben pasar por el filtro de la realidad. El tiempo se encarga de hacerlo y los políticos lo saben muy bien. Que se lo pregunten, sino, a Zapatero…

Con ganas de comentar la actualidad, me reúno con mis amigos de la playa, los futurólogos Bastides y Mercadal, también excitados por la cercanía de las elecciones.

- ¿Ya sabéis a quién vais a votar?

- Esta pregunta tiene mala intención, Rumbau. En mi caso –dice Bastides–, prefiero usar el derecho a callarme. De todas formas, ya sabes la tendencia que hay aquí de votar siempre a los mismos. Al menos en las personas de una cierta edad. ¡Somos un país conservador, qué caramba! Un conservadurismo que en mi caso justifico con la palabra “pragmatismo”. Es decir, mi voto no es por convicción sino por pragmatismo.

Mercadal, que suelta una carcajada ante la complicada respuesta de su amigo, dice:

- Lo que pasa es que Bastides tiene una sobrina muy de Convergencia que le da de comer cada domingo, y por eso lo lleva todo tan en secreto… Al final acabará votando a los socialistas y a Montilla, como hace desde que empezó la democracia.

- Y tú, ¿cómo lo ves? –le pregunto a Mercadal.

- Complicado. Todo el mundo dice que Convergencia i Unió va a arrasar, y seguramente será así. Pero tampoco lo veo tan claro. De las encuestas no puedes fiarte, pues están hechas a medida, fíjate como cambian según quién las encarga. No me creo ni una. Otra cosa es el pulso que se palpa en el ambiente, de cansancio. Normal, ¡con lo del Estatut han agotado al país! Y se han quedado sin discurso. Cuando la realidad lamina tan drásticamente las intenciones ideales, se crea un vacío, un cierto desasosiego. Es como decir que la realidad ha puesto las cosas “demasiado” en su sitio. Todo es muy paradójico. Fíjate que desde Madrid encuentran más peligroso el avance paulatino y moderado hacia mayores cotas de autogobierno de los Montilla y Mas, que las salidas de tono de los que piden el oro y el moro de la independencia. Prefieren a estos últimos, por dos motivos: porqué los ven como a unos utópicos sin sentido de la realidad, y porqué así permiten radicalizar el centralismo, que es lo que en el fondo quieren. Ésta es la política oficial de los partidos estatales. El más peligroso para ellos es el cordobés Montilla.

- Pero no me negaréis que éste se ha quemado bastante en estos años de Tripartit.

- Desde luego, pero sigue siendo el demonio al que combatir. Demasiadas contradicciones se juntan en su figura. Sin entender que ésta es precisamente la riqueza de la que puede presumir. Lástima que sea un “dimoni petit”. El problema es que los mismos socialistas catalanes no se lo creen y se resisten a asumir con confianza e incluso diría, con entusiasmo, su naturaleza profundamente contradictoria. Maragall sí lo sabía hacer, pero no pudo o no supo sacarle partido. Un problema es el cargo: ser President de la Generalitat. Es algo más que un vestido, te impone casi un discurso, una manera de ser, marcado por el catalanismo romántico, y tienes que adaptarte a estas formas. Le pasó a Maragall y a Montilla, ambos se sintieron de pronto obligados a ser “muy Presidents”, demasiado diría. El cargo encorseta al político que se convierte en pura figura. Lo cual no deja de ser curioso en un cargo como el de President de la Generalitat, que cuenta con una tradición más bien escasa. ¿Cómo luchar contra esto? Difícil, se necesitan muchas dosis de imaginación y un carácter capaz de asumir y de proclamar a los cuatro vientos las virtudes contradictorias.

- Tienes razón en eso, Mercadal –añade Bastides, muy excitado al oir las palabras de su amigo–, y casi diría que lo único que puede salvar hoy la política es la imaginación. Saber dar la vuelta a las cosas, sorprender a los demás y a uno mismo. Y eso sin perder el sentido de la realidad. Montilla dispone de un buen potencial contradictorio, pero le falta ímpetu creativo para sacarle frutos. Por eso se lo han medio comido los dos otros socios del Tripartit. En este sentido, el candidato Mas está mostrando últimamente una complejidad creciente, ante la necesidad de acercarse a la realidad del país que pretende gobernar. Pero sus fieles le exigen convicciones puras, proclamaciones nítidas y claras respecto a Madrid, al “Som una Nació”, al Estatut, a Cataluña… Lo malo de Convergencia es que tiene vocación de “centro contradictorio” pero debe esconderlo pues sus fieles votantes le exigen purismo nacionalista. Pujol jugó muy bien este doble juego encubierto, que a la larga no hizo más que fomentar los purismos de uno y otro lado como se ha visto. Lo ideal sería un Montilla al cuadrado o al cubo, es decir, multiplicado por si mismo una o dos veces, no en el sentido de perpetuarse sino de crecerse en exaltación. Y no sé, la verdad, si una persona de su generación puede enfrentarse a este reto…

- ¡Montilla al cubo! Ésa sí que es buena, Bastides –les digo soltando una risotada que me ha sido imposible refrenar.

- Ríete, ríete, pero no tardaremos mucho en utilizar expresiones de este tipo para referirnos a la vida normal de las personas. Y si no, mira lo que les pasa a los jubilados: dejan de trabajar y se enfrentan a trenta o cuarenta años de vida por delante, todavía jóvenes y sin tener ni idea de qué puñetas hacer. Sólo les cabe una posibilidad: elevarse al cuadrado o al cubo, es decir, mutiplicarse por ellos mismos, para reiniciar una nueva vida. No veo porque a un político no se le puede pedir lo mismo.

- Así es, Bastides, tienes toda la razón del mundo. Ojalá Montilla fuera capaz de elevarse como mínimo al cuadrado, arrasaría sin duda, pero lo veo muy sujeto al suelo, y las contradicciones, en vez de elevarlo, le aturden y le desdibujan. Por ejemplo, durante el debate sobre los toros, debería haber ido a la plaza, hacerse notar, saludar a los toreros y dar cariños a la afición. No hubiera sido ninguna impostación, pues a él le gustan los toros. También podría de vez en cuando expresarse en castellano en el Parlament o en alguna declaración oficial, al fin y al cabo es su lengua materna y la de la mitad de los catalanes. Es una pena que por una vez que tenemos a un político catalán con un buen acento en castellano, estemos condenados a no oirle. Estos gestos le habrían dado fuerza y hubieran afirmado la dualidad cordobesa-catalana del President de la Generalitat. Algo insólito que hubiera disparado su popularidad.

- Tiempo al tiempo. Estamos pidiendo imposibles. Todavía es demasiado pronto para que estas mutaciones de las personas sean vistas como normales y positivas.

- No quiero ser aguafiestas, pero la tendencia actual parece que va más hacia los purismos que hacia las complejidades contradictorias de las que habláis –les digo.

- Es verdad, y no hay que negar la evidencia. En épocas de cambio y de crisis, las personas se agarran al madero que a simple vista parece más gordo y seguro. Y por eso nos esperan años tristes y violentos. Pero la realidad siempre acaba imponiéndose. Y hoy, la realidad es tozudamente contradictoria y compleja. Deja que pasen los años y que la gente se entusiasme con sus verdades únicas. Ya verás como a la larga, si antes no lo han mandado todo a paseo, se empieza a ver un cambio. Seguramente habrá que esperar una o dos generaciones, siendo optimistas, para encontrar casos claros de multiplicaciones de tipo que antes hablábamos. De momento, contentémonos en ver como el día a día nos ilustra sobre estos temas, sin olvidarnos de que los cambios, hoy, surgen a una velocidad de vértigo y sin avisar. Para bien y para mal, claro… Ojo avizor, Rumbau, ojo avizor…

Les dejo con estas palabras y me voy corriendo a apuntar sus últimas ideas, que me parecen de lo más ocurrentes.

lunes, septiembre 13, 2010

Actuació al Museu Picasso

El dissabte 18, a les 5h de la tarda, i el diumenge 19, a les 12h del migdia, representació de A Mans Plenes, de Toni Rumbau, a la Sala d'Actes del - Museu Picasso (c/Montcada, 15-23- Barcelona).

Un espectacle solista d'ombres i titelles adreçat a tots els públics, en una obra que busca la participació ingènua i vital del públic infantil, i que desperta l'atenció i la complicitat de l'adult.

Prosseguint l'estela dels seus últims muntatges, Toni Rumbau uneix en aquest nou espectacle la tradició del teatre de titelles popular amb el llenguatge més visual de les ombres, les mans i els objectes.

A través d'aquestes eines de treball formidables que són les mans del titellaire, la tradició es replanteja en un procés d'introspecció que obre les entranyes de l'ofici. Allò habitualment ocult s'il·lumina amb la consciència d'un punt de llum inquiet, consciència que és també la del castellet i la dels titelles que l'habiten.

Més informació Museu Picasso, aquí.

miércoles, septiembre 01, 2010

Imágenes de Lisboa

He aquí algunas imágenes tomadas en Lisboa. Concretamente, de la Iglesia de Sao Domingos, tocando al Rossio, de las estatuas de los poetas António Ribeiro "Chiado", Fernando Pessoa y Camoens, del café Brasileira, de la misma Plaza Camoens, de algunas calles, de la Iglesia do carmo, del Museo Arqueológico que hay junto a esta última, y luego de Iglesia de San Roque y de su museo adjunto de arte sacro.



jueves, julio 29, 2010

El futuro de los toros en el Levante español

Luto en Catalunya.

Tal debería ser el título de esta entrada. Luto, sí, pero no para todos, claro, pues parece ser que una cierta mayoría en Cataluña es en efecto contraria a la Fiesta. Pero sí para quiénes consideramos que valía la pena mantener esta tradición, a pesar de los pesares. Al parecer, algunas minorías lo tienen peliagudo hoy en Catalunya. Pero toca resignarse, como tantas veces sucede en esta vida. Cabizbajo y con sensación de derrota, voy a la playa para ver a mis dos amigos futurólogos, ambos muy taurinos. Al ir en traje de baño, pues hace mucho calor en Barcelona, no puede decirse que vayan de luto, pero sí me sorprende que caminen por las olas sin hablar, contra lo que tienen por costumbre.

- ¿Pasando el duelo? –les pregunto nada más alcanzarlos.

- Pues sí, hoy ha sido un día aciago, de los que se recordarán, un miércoles negro. Nos hemos quedado sin palabras… -dice Bastides- …y sin toros.

- Cierto, hemos seguido la votación por radio y casi nos saca las ganas de ir a la playa. Pero qué se le va a hacer… -afirma Mercadal compungido.

- Pero bueno, tampoco habrá para tanto. Tarde o temprano tenía que suceder algo así, viviendo dónde vivimos y con los políticos que tenemos…

- Es verdad, pero fíjate que lo que parece un avance, a la larga será un retroceso. Aunque no por ello se siga avanzando en lo fundamental, claro, pues eso no hay quién lo pare… -dijo crípticamente Bastides.

- ¿A qué te refieres?

- Mira, Rumbau, este avanzar sin avanzar es muy típico de los catalanes y sus tácticas de promoción de lo local, con esa obsesión que tenemos por las banderas, los himnos y las grandes palabras. Y esta decisión de hoy será un paso más en nuestra bajada hacia una decadencia de la idea catalana, tal como está ahora planteada. Fíjate que si en las corridas hubiéramos cambiado hace años la bandera española por la catalana, estoy seguro que no habríamos llegado a este punto. Ya lo decíamos nosotros, catalanizar la Corrida era la solución, creando un nuevo marchandising a la catalana del folclore taurino de siempre. Y para ello, lo primero era hacer un cambio de banderas. Otro gallo cantaría, te lo puedo bien asegurar. Total, si las cuatro barras son la bandera española multiplicada por dos… Tenemos el rojo y el amarillo por un tubo, pues a aprovecharlo. Los toreros con espardenyes, de las de verdad, y una buena faja catalana en la cintura. Y para el desfile, barretina. Era la solución, los de Esquerra se habrían hecho todos taurinos, y los de Convergencia no se habrían atrevido a tocar nada. Incluso se podrían haber introducido algunos instrumentos de la cobla para la banda de música, como el flabiol y la tenora.

Recuerdo, en efecto, que mis amigos habían lanzado esta idea en las “Cartas a mis conciudadanos” escritas por Romà Bastides y publicadas en el 2008, y que nadie les hizo ningún caso.

- Pero Bastides, tu idea es demasiado radical. Cómo puedes pensar que irían a sustituir una bandera por la otra…

(fiesta de la sardana en la plaza de toros de Ceret)

- Aquí está el fallo, que nadie se atreve a nada hoy en día. Hay que ser valientes, Rumbau, apostar por lo nuevo y ser creativos. Mira el Ferran Adrià ése de los fogones, a base de hacer lo que le ha dado la gana y lo que se le ha ocurrido de más estrafalario, ha llegado adónde ha llegado: ¡a la cima mundial de las cocinas del mundo! ¿Acaso es menos disparatado hacer un helado de sardinas que poner las cuatro barras y una barretina en la plaza de toros? Y tenemos el ejemplo de Ceret, que lo hacen cada año, pues para ellos toros y senyera van a la una..

- De acuerdo, igual tienes razón, pero la cosa está bien sentenciada.

- Hum… Todavía queda un año de gracia y habrá que aprovecharlo –dice crípticamente Mercadal.- Nunca se sabe lo que puede deparar el mañana. Las mayorías cambian y las personas también…

- Ilusiones, Mercadal, no hay vuelta atrás al asunto…

- Seguramente tienes razón y habrá que acostumbrarse a esta idea. Pero el futuro nos reserva muchas sorpresas. Otro gallo cantará cuando el Levante valenciano se alce y acuda a nuestra ayuda hacia el 2050 más o menos. Ya sabes que nosotros hemos pronosticado que el futuro de toda la región está en Valencia y muy especialmente en la pequeña Comunidad Autónoma de Murcia. Allá se verán mutaciones sociales y políticas de un alcance inimaginable hoy, y Catalunya reaccionará sumándose a este renacimiento del Mediterráneo español. ¡No le quedará otro remedio! Pero para entonces, ya los presidentes de la Generalitat serán todos mujeres, la capitalidad habrá dejado la turística Barcelona para asentarse en la tríada Tarragona, Reus y Tortosa, y el nuevo catalán normativo será el de la Franja y el Delta, con la incorporación del artículo “lo” en el habla cotidiano. Por otra parte, los chinos hará años que habrán importado la Corrida y sus toreros serán los más famosos del mundo, no habrá país que no quiera construir nuevas plazas de toros, y los catalanes serán los primeros en exigir que la vieja Monumental vuelva a ser torera. Será el gremio de los arquitectos catalanes el más feroz defensor de los toros, pues se morirán de ganas de construir nuevos coliseos de formas bizarras, cosa que harán luego sin tapujos, al convertirse en los más reputados especialistas en este tema. Ya sabes: teatros de ópera y plazas de toros serán los dos nuevos pilares de la economía catalana. ¿Y tu crees que no van a derogar una vieja prohibición sacada en el momento más deprimente del autogobierno catalán? No, Rumbau, cuando ello suceda, los diputados votarán todos convencidos, con acento tortosino y más contentos que unas pascuas.

Me quedé callado, impresionado por el discurso del médico jubilado Mercadal, tras haberse entusiasmado con sus visiones de futuro que tanto le consolaban del presente.

- Éste es nuestro futuro, Rumbau, y si a los demás no les gusta peor para ellos, porque cuando llegue no tendrán más remedio que asumirlo, como nosotros hacemos ahora con la votación de hoy y la consiguiente prohibición…

- Así es –remacha muy convencido Bastides–, has hablado con mucha propiedad y rectitud. La hojarasca a veces nos oculta el meollo de los asuntos que son meridianos respecto al futuro, al menos para nosotros: decadencia a corto plazo de Cataluña, resurgimiento de los vecinos del sur y brote de nueva creatividad literaria en Aragón, que acogerá las universidades de retórica más importantes del siglo. Todo ello permitirá retomar las cuestiones territoriales desde el viejo marco de la Corona de Aragón, que por fin permitirá crear un poderoso contrapoder al centralismo madrileño y a la tontería catalana, sin complejos y con una clara justificación histórica. Barcelona seguirá siendo una capital importante, desde luego, más simbólica que real, pues el poder se instalará en las pujantes Tarragona, Reus y Tortosa, ésta última convertida en la nueva capital financiera de Cataluña. Así se estará más cerca del dinamismo valenciano. Son líneas de evolución claras que Mercadal y yo hemos estudiado con mucho detalle. Pero claro, no deja de entristecernos que nos toque ahora ser testigos de una época previa a estos desenlaces brillantes, época gris y perdida, la actual, aunque necesaria, del mismo modo que las personas, al crecer, debemos pasar por las diferents etapas infantiles, por muy irracionales que sean.

- Pero a ver, un momento –les digo, aturdido ante la ebullición de sus visiones y contundentes afirmaciones–, yo creo que lo lógico es pensar que en eso de los toros ya no hay vuelta atrás, pues es absolutamente inverosímil creer que cuando más avanzada esté una sociedad en su progreso y bienestar, quiera de pronto reinstaurar una fiesta de sangre y muerte.

- El problema, Rumbau, es que tu piensas que hay y habrá un progreso, pero aquí cometes un error grave que solemos cometer mucho los catalanes, al pensar que somos algo así como un pueblo elegido que sólo puede acabar con mucho bienestar y riqueza, más el premio de la independencia y de una soberanía nacional plenamente confirmada. Todo eso llegará, sí, pero no como se lo imaginan los actuales catalanes. Porque si pudieras mirar por el agujerito de la cerradura que nos impide ver el futuro, verías que de progreso no hay nada de nada en un sentido moral y ético, sino más bien todo lo contrario: piensa que la sociedad de masas es ya imparable, y que la basurización de nuestros esquemas y formas de vida, con todos los “gadgeds” ofertados por el consumo y la publicidad, un hecho consumado. Lo que estamos viviendo ahora es una degradación del soñado bienestar y una reducción cada vez mayor de la llamada condición humana, cuyo mínimo común denominador se está quedando en mini sustancias de usar y tirar. Una sociedad así mantendrá unos principios morales cada vez más mínimos y estándares, lo que implica una decadencia generalizada en todos los aspectos civilizacionales. O sea que de progreso, nada. ¿Pero significa eso que vayamos a peor? En absoluto, es algo necesario por lo que debemos transitar.

Me quedé en ascuas escuchando las oscuras palabras de Bastides. Mercadal, que también escuchaba con mucha atención, tomó la palabra para aclarar los que decía su amigo:

- Mira, Rumbau, las minorías y sus culturas de élite seguirán existiendo, qué duda cabe, pero como algo en peligro de extinción. En unos casos deberán ser protegidos como preciados bienes públicos, en otros serán implacablemente perseguidos por las extravagancias que van contra el sentir de la basura general. Los que todavía quieran conservar algo de dignidad soberana y de libertad personal, deberán vivir casi en la clandestinidad, ocultos para protegerse, ya sea de la persecución consumista, social o de la banalización mediática. Pero ojo, la democratización que representa esta bajada del nivel medio de la masa será de vital importancia para que de ella surjan cada vez más individuos con voluntad mutante, abiertos a la complejidad y al cruce interseccionista. Y es aquí dónde de pronto se producirán en determinados lugares saltos evolutivos que arrastrarán a sus vecinos y harán avanzar de verdad la civilización humana.

- ¡Sí señor, muy bien dicho! –exclamó cada vez más excitado Bastides– ¿Y sabes cuál el será el factor principal que precipitará los cambios? Los pluralismos identitarios, es decir, aquellas poblaciones que lleven más tiempo en estado de dualidad y pluralidad existencial. Las provincias repletas de immigrantes como serán Murcia y algunas comarcas valencianas, obligadas a ser muchas cosas a la vez, mutarán cuando sus pluralidades sean asumidas y alcancen un estado de plena conciencia. Ya conoces nuestras predicciones al respecto, con el resurgimiento de una nueva cultura morisca que reincorporará la vieja tradición agrícola de los árabes en las huertas y los vergeles valencianos y murcianos. Será entonces cuando Cataluña, que siempre ha vivido de espaldas a su vieja dualidad catalano-española, empujada por los vecinos del sur, se mirará de cara por dentro y dará el salto evolutivo hacia una sociedad rica, compleja y profundamente creativa. Piensa que los catalanes entonces seremos mucho más complejos, una vez distintas generaciones de immigrantes se hayan integrado en el país. Para ellos, resucitar los toros será una cuestión de creatividad cultural, un regreso a ritos antiguos enraizados en vivencias profundas, una necesidad ante la cada vez más alienante banalidad consumista de la masificación cultural, algo revolucionario y progresista, en suma. Si hay mataderos dónde exterminamos a las reses sin tapujos, se dirán, ¿por qué no sacrificarlas con honor, respetando su dignidad y bajo la liturgia del rito? Aunque las verdaderas razones serán económicas y estéticas: arquitectos, diseñadores y empresarios del espectáculo aprovecharán estas necesidades y se convertirán en los adalides de la nueva Fiesta. Ya los chinos habrán incorporado el elemento acrobático en el toreo y lo más sorprendente de esta época del futuro de los toros es que los José Tomás nacerán por doquier, lo que levantará el arte de la tauromaquia a límites jamás alcanzados ni soñados por los actuales aficionados. Otra de las razones, desde luego, será la decadencia del fútbol prevista hacia la cuarta o quinta década del siglo, que hará sentir la necesidad de nuevos motivos de movilización social. Un factor, éste, que será muy tenido en cuenta por los políticos, y muy especialmente por las sucesivas presidentas de la Generalitat, todas ellas convertidas en linces estratégicos y forofas taurinas.

Bastides, que había dicho las últimas palabras con la mirada fija en el horizonte, como si allí se desplegaran las imágenes que iba narrando, se hallaba en estado de trance, algo que a veces le sucedía al tener visiones claras del futuro. Me detuve admirado e impresionado por sus palabras. Aquellos dos ancianos jamás podrían ver lo que pronosticaban, pues por mucho que duraran, no pasarían de las dos décadas, pero ello no era óbice para que insistieran en el empeño. En realidad, con su ilusión vivían ya ese futuro que veían, con lo que todavía lo convertían en más real y verosímil. ¡Qué sabiduría, pensé, vivir dos épocas en una: la que te ha tocado en suerte, y la que te gustaría que fuera! Seguimos caminando, como rumiantes callados y felices masticando las duples imágenes de presente y futuro que los dos futurólogos de la Barceloneta me habían ofrecido con tanta humildad y entusiasmo.

lunes, julio 26, 2010

Hacia un nuevo Catalanismo


En estos días de grandes manifestaciones catalanistas, con el famoso tema del Estatut escapçat, como lo llaman algunos, vale la pena escuchar a ciertas voces que proponen otras maneras de defender lo local, lejos del viejo nacionalismo que sólo consigue derrotas y humillaciones. Me he acercado a la playa para visitar a mis dos amigos futurólogos, que saben de estos temas mucho más de lo que los bañistas que los ven pasar diariamente por la arena mojada pueden llegar a imaginar. Los encontré como siempre discurriendo sobre temas del futuro del mundo y, ansioso por saber su opinión sobre los últimos acontecimientos, les pregunté directamente sobre la masiva manifestación contra el dictámen del Tribunal Constitucional.

- Mira, Rumbau –me dice Bastides muy serio–, yo fui a la manifestación, ya sabes como se pondría mi sobrina si no fuera, dejaría de invitarme a comer los domingos y me haría mucha pena, pues es el único familiar que conservo. Fui con ella, su marido, la suegra y los cuatro críos, con sus banderitas, incluso pusieron un pañuelo con las cuatro barras al perro, fíjate si lo vivieron con frenesí. Y debo decirte que aquello no tiene futuro. Lamento decirlo, pues son muchos los sentimientos que allí se pusieron, pero de poco servirá la manifestación. No por ello hay que menospreciarla, por supuesto, habrá un antes y un después, como dijeron al unísono los comentaristas, pero si la cosa sigue por esos derroteros, el después será un déjà vu del antes de siempre.

- Pero si había más de un millón de personas… -le increpo para animar la conversación.

- Cierto, y es posible que la cifra sea realista o incluso más alta de lo que los aguafiestas pretenden reducirla, pero insisto: no se va a lograr nada.

- ¿Pero porqué estás tan seguro? – insisto yo.

- El nacionalismo ya no funciona, Rumbau, es algo del siglo XIX que se arrastró al XX y a lo que el mundo actual globalizado ha dejado con la pólvora mojada. Eso no quiere decir que no siga siendo peligrosa: insistirá en más de lo mismo durante este siglo nuestro, por supuesto. Ya sabes como somos de tozudos los humanos. Mercadal y yo hemos calculado en unos treinta o cincuenta los años que aún hacen faltan para que haya un cierto reflujo en el asunto. Décadas que serán de muchos sufrimientos y derrotas, de muchas guerras inútiles y fratricidas. Pero finalmente los pueblos con deseos de particularizarse entenderán que la solución no la tienen en este viejo nacionalismo basado en el pensamiento único, en el fundamentalismo identitario y en la exclusión del otro. No, Rumbau, eso ya no funciona en un mundo como el nuestro, en el que las identidades se superponen como las capas de una cebolla y en el que las dualidades y la distancia son los nuevos factores fundamentales que rigen nuestras vidas y sociedades.

Mercadal, que escuchaba con atención las palabras de su admirado amigo, quiso decir la suya:

- Es cierto lo que dices, Bastides, debo decir que yo también fui a la manifestación, más por deseos de observar a los participantes que por convencimiento, pues pocas son las ocasiones en las que tanta gente sale a la calle en apoyo de una u otra postura. Siempre me gusta y emociona ver a los manifestantes en la calle, aunque noto a faltar la presencia de bandas de música a la vieja usanza, como las que hay en el Delta y en Valencia, y me sobran los altavoces con consignas y músicas preseleccionadas. Y mientras veía a los enardecidos manifestantes, aunque por suerte no todos lo estaban tanto, hay que decirlo, pensé que ya era hora de que se empezara a plantear un nuevo catalanismo que precisamente evitara lo que antes tan bien contaba Bastides: un catalanismo capaz de incorporar formas duales de pensamiento y una perspectiva de complejidad que le permita organizarse en red con los vecinos. Algo que el Nacionalismo precisamente impide. Por eso era triste ver tanta energía condenada al fracaso, pues no otro será el desenlace de la pugna si no se le pone pronto remedio cambiando el pensamiento nacionalista por otro capaz de incorporar nuevos paradigmas de defensa de lo local.

- ¿Y cuáles son estos nuevos paradigmas?

- Hombre, es algo que cae por su propio peso, me refiero al racional. Nuestras sociedades son plurales y complejas y el problema del catalanismo político es que nunca aceptó su alteridad básica: lo español que hay en Cataluña. Hoy los nacionalistas se llenan la boca en defensa de la immigración y de la Alteridad, pero la verdadera alteridad de Cataluña no son los actuales immigrantes de África o de Latinoamérica, que también lo son, por supuesto, sino que nuestros verdaderos y eternos “otros” son los que hablan castellano aquí, van a los toros y se emocionan cuando gana la Roja. Y no son pocos, te lo aseguro, quizás la mitad de la población. Es obvio que sin incorporar a esta mitad, el catalanismo está condenado al fracaso. Su error ha sido basar toda su estrategia en el pensamiento nacionalista, que excluye absurdamente, impone un pensamiento único y niega la dualidad interior.

- Comprendo lo que dices, pero exageras con que la mitad de los catalanes apoyan los toros… -le digo sabiendo que ellos son unos consumados aficionados taurinos.

- Bueno, quizás exagero en este punto, pero se trata de una cuestión simbólica: ¿por qué el catalanismo se mete con este puñado de nostálgicos que gustan de una fiesta que se cae de vieja y que ha sido falsamente identificada con el nacionalismo español? ¿Acaso no vivimos aquí, votamos y pagamos nuestros impuestos en Cataluña? Pero dejemos este punto, que me saca de las casillas –Mercadal es un férreo militante protaurino aunque él casi nunca va a la Fiesta, pues su economía no se lo permite.– Yo soy catalán y siempre he defendido mi país y mi cultura, y por supuesto mi lengua, pero nunca he entendido esta manía que se tiene aquí a lo español. Bueno, comprendo a la generación de nuestros padres y hermanos mayores, que vivieron el desgarro y las humillaciones de la guerra civil, pero eso hoy es agua pasada. ¿Por qué no puede uno sentirse catalán y español a la vez? Yo siempre me he sentido las dos cosas. A mi me gustaba ir a Madrid cuando me lo podía permitir, y en Sevilla me encuentro como en casa, del mismo modo que Galicia o Asturias son uno de los mejores lugares para pasar las vacaciones. ¿Por qué hay que renunciar a esto? Yo no soy ni quiero ser un extranjero en Cáceres, Córdoba, Santander o Zaragoza. ¿Acaso restar es ganar en algo? No Rumbau, el nacionalismo ya ha caducado, si no se logró la independencia cuando tocaba hacerlo, en la época en la que las naciones nacían, pues a otra cosa, mariposa. ¿Significa eso que hay que renunciar a ser sujeto político? En absoluto, y menos en la actual España, sometida a una tutela madrileña humillante y barriobajera, pero la autonomía real, no la de boquilla, sólo se conseguirá con una buena estrategia. Y ésta pasa hoy por la aceptación de la dualidad y la expansión en red. Todo lo demás sirve a los políticos para llamar la atención del público y mantenerse en el poder, pero para nada más.

¡Caray!, pensé al escuchar a aquel viejo setentón, doctor jubilado, fumador de puros y astrólogo en la actualidad. Consideré que era una pena que no se escucharan sus opiniones en los foros correspondientes, aunque también era cierto que carecía del bagaje necesario para enfrentarse a los profesionales, que se lo cepillarían en cinco minutos. O tal vez no…

- Tendrías que exponer tus ideas al público, Mercadal…

- Tonterías, Rumbau. Esto no lo arregla una voz predicando en el desierto, aunque eso no significa que hayamos claudicado, Bastides y yo, pues nuestras investigaciones tienen un alcance mayor de lo que puedas imaginar… -dijo crípticamente, mientras lanzaba una mirada de complicidad a su compañero de paseo de la playa.– Hoy en día, una voz sola, aunque sea única y discreta, tiene más fuerza que miles de bocas chillando al unísono consignas en la calle. Pero no te preocupes, que no tenemos pretensiones al respecto. Lo importante es el pensar recto, o más bien con realismo y sensatez lógica, que es lo que intentamos Bastides y yo. Simples y modestos observadores del presente con la mirada puesta en el futuro, pues por mucho que la historia sea importante, de poco sirve quedarse anclado en el pasado. Futuremos, Rumbau, pensemos en términos de futuro, y verás como los problemas se arreglan.

- Cierto, Mercadal –añade Bastides muy serio tras escuchar la larga perorata de su amigo–, si pensamos en Cataluña, pensemos en su futuro y verás como todo se aclara. Por de pronto, recuperar las viejas relaciones de la Corona de Aragón. Mucho hablar de los Països Catalans, que nunca han existido como tal, cuando ya tenemos la vieja Corona de Aragón que nos unía a unos cuantos. Demos a Aragón el protagonismo que busca, y sumémosla al carro de lo particular, para desde aquí recuperar las relaciones con Valencia pensando siempre en Murcia y más al sur, en Andalucía. Y vayamos hacia el norte dónde las ricas ciudades del Ródano esperan socios serios que no les hablen de patrias o naciones. Maragall tuvo la visión pero se perdió luego con la hojarasca y su proyecto se quedó en nada. La liturgia nacionalista lo ofuscó. Y el Estatut lo noqueó. Busquemos en la España periférica a nuestros aliados e impongamos su realidad a la inercia centralista del Estado. Fíjate que cuando se habla de la Corona de Aragón, por ninguna parte asoma nación alguna. Claro, cómo que todavía no habían nacido… Esta jugarreta del pasado permite que nos abrarnos al futuro con más inteligencia estratégica, qué duda cabe. ¡Y los maños la saben muy larga! Fíjate en el señor Labordeta, una sola voz y ¡cómo tronaba en el Parlamento! Contra la España del centralismo madrileño, la España en red cuyas regiones se unen y se apoyan entre si. Hoy en día las llamadas Comunidades Autónomas tienen más poder que nunca y sería absurdo no aprovecharlo y pretender ser más que ellos: ¡seamos todos independistas, o mejor, fieros autonomistas con ansias grandes de poder, y verás como los distintos barones se suman entusiastas al proyecto. Pero si hablamos de que som una nació, ja l’hem cagat, como se dice en catalán.

Miro a los alrededores, pues las ideas de Bastides son tan incorrectas que uno teme siempre reacciones airadas en su contra. Pero los bañistas que nos rodean tienen su mente colocada a mucha distancia de allí, muy lejos del Estatut y de Cataluña, pues la mayoría son immigrantes de países muy lejanos y lo más probable es que estén pensando en sus playas americanas o asiáticas, y en los familiares lejanos que allí se bañan. Aunque mirándolos, parecen muy felicies de hallarse dónde se hallan, bañándose en las playas de la ciudad de Barcelona con sus mujeres e hijos.

- Cómo te decía antes, aquí nos falla la liturgia. Somos demasiado emocionales, pero a la vez demasiado calculadores, y esa combinación a veces nos hace malas jugarretas, pues calculamos mal al no percatarnos de las emociones puestas en juego. La solución sería redirigir estas emociones hacia nuevos rumbos de dualidad interior, y de vecindad periférica, algo muy difícil. Para lograrlo habría que inventar nuevas liturgias. Maragall lo intentó pero se quedó a medio camino. La inercia del nacionalismo monolítico pesaba demasiado, y con los socios del Tripartit, lo tenía aún más difícil. Luego, con Montilla de President, se podría haber avanzado en esta dirección, pues un cordobés en el Palau de la Generalitat daba mucho de si, pero tras ceder cultura a los de Esquerra Republicana, se acabó el asunto. ¡Qué ocasión más buena tuvieron con lo de la Feria de Frankfurt! Podrían haber dado al traste con la vieja liturgia de exclusión y sentar unas nuevas bases de catalanismo amplio y dual, ¡y cayeron como tontos en la trampa nacionalista!

- Pero el PSC lo ha intentado, eso es indudable –les digo.

- Sí, pero se les ha difuminado el discurso. O más bien diría que lo han perdido, por el simple hecho de no haberlo desplegado en ningún momento con determinación. Se han abandonado a la inercia del poder. Pensaron que con mantenerse arriba ya hacían bastante, y seguro que debe ser muy complicado, pero se olvidaron de lo importante. Se quedaron sin liturgias y abandonaron lo simbólico a los de Esquerra.

- Aquí ha influído mucho ese complejo que siempre han tenido los socialistas de poco catalanistas –añade Mercadal–. En vez de afirmar su propio catalanismo, diferente del proclamado por los naconalistas, han caído en la trampa de la mala conciencia ante los ataques constantes sufridos. Se ve aquí la dificultad que existe hoy en defender posturas duales frente al acoso del fundamentalismo de lo unitario y lo absoluto. Se considera la dualidad como una posición débil, cuando en realidad es la fuerte, pues es mucho más duro y difícil estar en dos sitios a la vez. O bien se la trata como una traición, pues si estás en dos lugares, a uno de los dos estás haciendo trampa, piensan los puristas. En según qué asuntos es así, claro, pero no en los temas más básicos de la identidad. ¡Que se lo pregunten a los físicos cuánticos! Sobre este tema nos falta aún mucha experiencia y deberán pasar unas cuantas décadas para que nuevas generaciones que hayan mutado hacia el pensamiento complejo, capaces de tratar con la dualidad y la multiplicidad sin complejo alguno, impongan sus nuevos paradigmas. Entretanto, los que no somos monolíticos tendremos que tener paciencia y ver como se las dan entre si los que sí lo son.

- Fíjate en unos amigos de mi sobrina que conocí el otro día: un matrimonio que vive en Francia, él es inglés, ella belga pero de Flandes, sus hijos hablan francés, flamenco, inglés y alemán, pues tienen un abuelo alemán y pasan temporadas en Alemania. ¿Qué se sentirán esos niños cuando se les pregunte por su identidad nacional? Serán franceses por el pasaporte y por nacimiento, eso para empezar, pero también flamencos por la madre y por lo tanto belgas, e ingleses por el padre, y alemanes por el abuelo... Luego, si se casan con una americana de origen chino y se van a vivir a Australia, ya me dirás como la cosa se complica. Son identidades cebolla, como yo las llamo, y cada vez hay más. Y tendrán mucho que decir en el futuro.

- Tienes el caso de los judíos –añade Mercadal, lanzado a la pontificación tras escuchar las palabras de su compañero de paseo–, un pueblo dual por excelencia. Siempre tuvieron doble identidad, fueron judíos y a la vez de dónde vivían: españoles, franceses, alemanes, rusos… Y vivieron ambas identidades con profundidad, como lo demuestra la pervivencia de los Sefarditas, que tras varios siglos de haber sido expulsados de España, conservan la lengua y sus viejas costumbres ibéricas como el más preciado de los tesoros. ¡Increíbles los Sefarditas, con sus triples y cuadruples identidades acumuladas: turcos, búlgaros, griegos…! He aquí la razón, sin duda, de que los judíos fueran el chivo expiatorio ideal para los pueblos que entonces asentaban sus identificaciones nacionales y para todos los fanáticos del pensamiento único: la dualidad judía les era insoportable. Pues bien, este pueblo dual, a la que empezó a vivir en la abundancia, como pasó con las burgesías y clases medias judías de Centroeuropa, dio al mundo los cerebros más avanzados del pensamiento moderno y contemporáneo. ¡Qué duda cabe de que tanta creatividad proviene de estas dualidades identitarias interiores, por las que tanto sufrieron pero que tantos réditos espirituales y creativos les dieron! Ahora está ocurriendo lo mismo pero extensivo al mundo entero, las dualidades se multiplican en progresión geométrica, un fenómeno imparable pues el cosmopolitismo que la globalización impone no va a detenerse sino todo lo contrario.

- Por eso se hace tan difícil predecir hoy en día el futuro con claridad –dice Bastides, siempre preocupado por su oficio de la adivinación–. Como historiadores del futuro que somos, comprendemos que los cambios se van a suceder a trompicones y a velocidades de vértigo, y hacia direcciones completamente desconocidas, tales son las variables puestas en juego. Por eso nos fijamos mucho en cómo los distintos pueblos encaran estos temas. Según se posicionen respecto a ellos, mejor o peor inversión habrán hecho para el futuro. Cataluña tiene dos opciones: o continúa por la senda de un nacionalismo de exclusión condenado al fracaso, o se inventa un nuevo catalanismo abierto y dual con visión de futuro. Si optara por lo segundo, podría ocurrir que de pronto nos convirtiéramos en los adalides de una nueva forma de entender y defender lo local, algo que podría ser útil y exportable a Europa, y a todo el mundo, pues la mayoría de los conflictos tienen que ver con este encaje del todo con las partes, entre lo local y lo global, y las tensiones que genera.

Veo que mis amigos se van excitando con sus ideas y es ahora Mercadal quién interviene con vehemencia:

- ¡Qué gran idea! Claro que sí, ¡Cataluña podría ser la vanguardia de un nuevo localismo de puertas abiertas y que por primera vez acepta la complejidad propia y ajena! Fijaros en una cosa: España se inventó el Estado de las Autonomías, que solucionó en parte el problema que hasta ahora había tenido de encajar en un todo las partes, incluyendo las díscolas. Un invento que muchos otros países han mirado con atención e incluso han intentado copiar. Pero faltaba la reacción de las partes en el tiempo, para que el invento tuviera éxito de verdad. Éstas, me refiero a las distintas Comunidades Autonómicas, reaccionaron positivamente en principio, aunque las llamadas históricas lanzaron sus previsibles espirales nacionalistas. La derrota del Estatut es el fracaso de esta estrategia de confrontación “nacional”. Se impone ahora reconducir esta dinámica de las espirales localistas con ansias de destacarse, de un modo que permita articular las partes, cada vez más autónomas, con el todo al que pertenecen. Un todo que es España, pero que también es Europa, y que todavía puede generar otros “todos” intermedios, como son las euroregiones puestas en marcha. Esta invención no vendrá del Todo, es decir del Estado, interesado siempre en mantener las riendas de su control. Deberán ser las partes las que propongan. Y si Cataluña inventara ahora un nuevo catalanismo, es decir, una nueva manera de desarrollar lo particular desde lo dual, lo múltiple y la complejidad, estaría realmente creando algo inédito, un paso de enorme trascendencia para la gobernación del mundo –por no hablar de la gobernación de España y de la misma Europa.

Se quedaron en silencio, impresionados por las altisonantes palabras proferidas por Mercadal, inspiradas y de aliento casi profético.

- ¡Has dado en el clavo, Mercadal, has dado en el clavo!

Nos quedamos callados mientras seguimos caminando por la orilla del mar. Las olas de nuestro querido Mar Mediterráneo nos refrescaban plácidamente los cuerpos, algo aturdidos por el sol y por las visionarias imágenes de mis dos amigos de la playa.

domingo, julio 11, 2010

Nuevo teatro en el Tibidabo

El Marionetàrium se ha renovado. La compañía de marionetas de Herta Frankel del Tibidabo de Barcelona estrena nuevo teatro y nuevo espectáculo: “En algún lugar de este mundo”.

Coincidiendo con el veinteycinco aniversario de la compañía dirigida por Ferrán Gómez y Pilar Gálvez, y con el décimocuarto de su presencia constante en el Parque de Atracciones del Tibidabo, la Compañía de Marionetas de Herta Frankel “Marionetàrium” presentó el dia 1 de julio su último espectáculo en el nuevo teatro dónde desde esta pasada primavera se pueden ver sus espectáculos.

Se trata de un espacio situado al lado mismo de su antigua ubicación, con una capacidad para setenta espectadores y un buen escenario perfectamente adaptado a las necesidades de la compleja escenografía que precisan las marionetas de hilo. La compañía ha intervenido en los planes de adaptación del espacio, asistida por su escenógrafo habitual, el artista leonés José Menchero, lo que ha permitido que las marionetas puedan ser manipuladas con comocidad y lucir sus sofisticados movimientos.



El espectáculo presentado la noche del estreno está compuesto de una sucesión de esqueches protagonizados por algunas de las marionetas más llamativas de Herta Frankel, convenientemente restauradas y con nuevos mandos yo diría que muy perfeccionados. Para la presentación de cada número, se acompañan de unos decorados que en si constituyen pequeñas joyas escenográficas y todos ellos diferentes, de modo que la sorpresa del público está asegurada. Son números clásicos pero exquisitamente manipulados así como hilvanados por una banda sonora bella y eficaz.

Don Pedro o El Payaso del Saxofón, una joya de marioneta que sale de una bañera y que parece sacada del túnel del tiempo, tocando un instrumento de latón hecho con soldaduras de los años cincuenta que sorprende por su impecable acabado y refinamiento. Una divertidísima Lola Flores que canta en un típico carro de Feria de Abril, con gestos que nos transportan a los mismísimos tiempos de la Niña de la Venta. Chiquitín, el niño ensimismado al que una chica salida de la oscuridad le pincha el globo que acaba de hinchar. Triste, se va con lágrimas en los ojos. Maisha, la bailarina africana que baila con maravillosos e increíbles giros de pechos y cadera los ritmos de una canción selvática, mientras a lo lejos vemos un desfile de elefantes en el horizonte. El mudo y filarmónico Harpo Marx y la bailarina indiferente, que acaba cediendo al encanto seductor de una de las más bellas y logradas marionetas de la compañía. O el genio Nina que baja de los cielos sobre el globo terráqueo…

He aquí las marionetas que los marionetistas del Marionetàrium manipulan con un exquisito y refinado virtuosismo: Óscar Gallart, Valentina Raposo, Glòria Arrufat, Josep Milán, Miren Larrea y Paulette San Martin asistidos por Oriol Pont, responsable también, junto con Ferrán Gómez, de la restauración y del perfeccionamiento técnico de los mandos y muñecos. Vale la pena visitar la parte trasera del escenario: ver las marionetas colgadas con sus mandos que parecen aeroplanos de una sofisticada tecnología del siglo XIX es una verdadera gozada. Y ver el mimo y la delicadeza con los que sus manipuladores mueven los hilos, otro espectáculo que debería mostrarse también al público. ¿Cómo? No lo sé, pero sin duda sería un complemento de lo más interesante.

El precioso acabado de cada uno de los números y la perfecta hilvanación de los mismos ilustran el alto grado de profesionalidad y virtuosismo que el Marionetàrium ha alcanzado tras sus veinteycinco años de experiencia y sus catorce de permanencia en el Tibidabo. Un espectáculo que el público, mayoritariamente adulto la otra noche, disfrutó y aplaudió con entusiasmo. Un lujo que el Parque de Atracciones del Tibidabo ofrece a sus visitantes cada día durante todo el verano.

sábado, julio 10, 2010

Videos de la Festa Malic - Homenatge a Mariona Masgrau

Ve't aquí algunes imatges de la Festa Malic que es va fer a la Sala Beckett en Homenatge a Mariona Masgrau, el 15 de juny de 2010. Encara falten més imatges, que s'aniran posant quan estiguin muntades.


Copa i picandó


El discurs de Toni Rumbau amb la introducció de Toni Casares


Primera part del parlament d'Alfonso De Lucas Buñuel


Segona part del parlament d'Alfonso De Lucas Buñuel


Parlament de Rafael Metlikovec i actuació de Pep Gómez


Actuació de Joseba Ayensa

jueves, junio 17, 2010

Festa Malic - Homenatge a Mariona Masgrau

Mariona Masgrau en Constantina.

El pasado martes 15 de junio tuvo lugar en la Sala Beckett una Fiesta Malic - Homenaje a Mariona Masgrau. Los organizadores fuímos: Anastasi Rinos, Pilar Gálvez, Rafael Metlikovez, José Menchero y yo mismo. Asistió mucha gente (los responsables de la sala calcularon una asistencia de unas 150 personas), vinieron amigos, familiares, actores, titiriteros, hubo discursos y actuaciones luego en la sala del teatro.

Durante unas horas, la Beckett se convirtió en el Teatre Malic, como el mismo Toni Casares, director de la sala, recalcó. Los dos técnicos que fueron del Malic, Jaume Feixas y Carles Rigual, junto con la directora técnica de la Beckett, Poline, se encargaron de iluminar y sonorizar a los artistas.

A continuación, y ante las peticiones de algunos asistentes al respecto, pongo el discurso que hice en el vestíbulo de la sala para inaugurar el acto. Más adelante colgaremos algunos videos de las distintas intervenciones. La traducción al castellano del discurso será puesta en cuanto la haya hecho.

Discurs Festa Malic – Homenatge a Mariona Masgrau

Benvinguts tots a la Festa Malic, Homenatge a Mariona Masgrau. No crec que facin falta explicar massa els motius d’aquesta convocatòria. Ara ha fet tres anys morí la Mariona i alguns dels seus més propers hem decidit que era l’hora de recordar-la amb una festa. Els organitzadors, la Pili Gálvez, l’Anastasi Rinos, el Rafael Metlokovez, en José Menchero i jo mateix, volem agraïr a la Sala Beckett, al Toni, al Juli, a la Gema, a la Poline, al Raimón,… a tots els de la Beckett, que s’hagin sumat a aquest homenatge, un teatre en el que ens hi sentim tan a gust, que durant unes hores encarnarà l’esperit bellugadís del Teatre Malic. També volem agraïr la col.laboració desinteressada d’en Jaume Feixas i en Carles Rigual, tècnics del Malic que avui ho seran de la Beckett,

D’entrada, vull dir que fer una festa d’aquest tipus té un risc important, del que en som perfectament conscients i que suposo tots adivineu: convertir-lo en una apoteosi de la nostàlgia. I si bé tots tenim dret a ser nostàlgics, només faltaria, crec que el millor és intentar no ser-ho, no sols per evidents i púdiques raons de salut pública i privada, sinó també perquè la mateixa Mariona mai va ser massa partidària d’aquest tipus de sentiment. A més a més, de què serveix ser nostàlgic quan no hi ha més remei que viure en el present? Tanmateix, jo proposo el següent: que avui tots ens permetem ser nostàlgics respecte a la Mariona, perquè ja són tres els anys que han passat i són molts els que la trobem a faltar, però que no ens permetem ser nostàlgics respecte al Teatre Malic. Perquè?, us preguntareu, doncs perquè l’esperit d’un teatre, com el de les persones, mai mor. I la prova està en aquest festa, en la que aquest esperit reviu i reviurà encarnat en les parets i en els artistes que més tard actuaran a l’escenari de la Beckett.

Esperit Malic que també era l’Esperit Mariona, perquè no sols va ser ella qui va modelar un dia al Malic marioneta insuflant vida al fang d’on va sortir la cara del personatge, sinó que també va ser la Mariona qui més clar va tenir la idea de convertir aquell soterrani i antic forn de pa en un teatre. Sabut és que el Malic va ser un personatge i un teatret fruit de la projecció dels seus tres propietaris i creadors, la Mariona, L’Eugenio i jo mateix, però crec que la Mariona, en ser la creadora plàstica que s’embrutava les mans tant per modelar una orella del titella com per pintar les parets del teatre d’aquell color vermell terrós tan càlid i agradable, pintura que feia i aplicava ella mateixa, crec que per tots aquests motius es pot dir que la seva empremta va ser realment notòria i decisiva.

He dit abans que l’Esperit Malic, com l’Esperit Mariona, mai mor, perquè constantment s’encarna en les diverses realitzacions del dia a dia. Avui veiem com molts teatrets neixen i es reprodueixen per Barcelona amb línies que totes juntes sens dubte s’acosten a aquella línia sense línia que era la del Malic. També les sales ja consolidades de petit format han incorporat fragments d’aquest esperit que va quedar volant pels terrats de Barcelona i que es va anar dipositant allà on no molestava, com la Sala Beckett ha demostrat en els últims anys, o el mateix Espai Brossa, per no parlar del Tantarantana, del Versus o de la mateixa Muntaner. I encara per acabar-ho d’adobar, ha aparegut el nou teatret de La Puntual de l’Eugenio Navarro, que encarna bona part d’aquell esperit amalicat fet de miniatures, proximitats i amb els titelles per bandera, i al mateix barri! Es pot dir, per tant, que la cua deixada pel Malic és considerable i que, com la del Dimoni, se la pot trobar amb facilitat una mica per tot arreu.

Amb les persones passa el mateix però de diferent manera. És en l’interior de cadascú on s’ha encarnat part de l’esperit de la Mariona, i no exagero quan dic que la seva influència secreta es manifesta i es pot trobar en molts dels qui van ser els seus íntims i més estrets col.laboradors, així com també en molts altres que només la van conèixer de referència. És això el que li segueix donant vida i la manté present i activa malgrat no ser-hi, unes afirmacions que cadascú podrà comprovar si decideix mirar-s’ho amb atenció. Però no només en la psicologia i les creacions personals apareix la Mariona, sinó també en les institucions i els museus. Per exemple, totes les seves marionetes estan guardades i bona part d’elles exhibides al Museu del Topic, el Centro Internacional de Títeres de Tolosa. Fins i tot la mascota del Centre, una marioneta dibuixada per un nen que va ser escollida en un concurs, porta el nom de Mariona! Aquest esperit Mariona es nota quan s’entra al Topic i és una de les seves encarnacions més curioses, poètiques i boniques. També a Bilbao, la Concha de la Casa ha creat un premi internacional que es dóna a dones titellaires i que es diu Premio Mariona Masgrau. Per altra part, a paísos com Brasil i Argentina, on va ser tan estimada i valorada, el nom i el record de la Mariona perdura de boca en boca i de tant en tant surt en un article o en una menció que es refereix al seu exemple.

Un exemple que va ser de llibertat, d’atreviment, de valentia, de tenaç creativitat, d’iconoclàstia lúcida, i del qual esperem poder donar evidència en les dues properes realitzacions, a saber: una exposició de les seves pintures amb catàleg inclòs que es farà aviat a la galeria fotogràfica Il Mondo, de la Isa Albareda, i una exposició de tota la seva obra marionetística també amb el seu catàleg que el Topic presentarà a Tolosa en una data propera encara no fixada. Esperem que arribi també a Barcelona.

I ara us convidem a gaudir i a participar d’aquest esperit Malic-Mariona que es manifestarà amb més parlaments, actuacions i intervencions diverses a càrrec dels que han volgut pujar a l’escenari de la Beckett-Malic.

Un fort aplaudiment per la Mariona!


Toni Rumbau, Sala Beckett, 15 de juny de 2010



Segunda parte de la entrevista

He aquí la segunda parte de la entrevista realizada por Guillermo Gil de Tropos Teatro, artífice también de la Librería Tropos y del blog del mismo nombre, en la Sala Pradillo, cuando presenté el 13 de mayo el libro "Malic, la Aventura de los Títeres".

Como ya comenté al presentar la primera parte, considero que la entrevista está muy lograda y felicito a todo el equipo de Tropos. Y, cómo no, les agradezco que me hayan escogido como entrevistado.

jueves, junio 10, 2010

Entrevista en Tropoblog

Ajunto la entrevista que Guillermo Gil, de Tropos Teatro, artífice también de la Librería Tropos y del blog del mismo nombre, me efectuó en la Sala Pradillo, cuando presenté el 13 de mayo el libro "Malic, la Aventura de los Títeres".

Lo felicito por el montaje y la originalidad de la entrevista. Un trabajo vocacional que parece el entrevistado constituye todo un lujo. Ahí está:

miércoles, junio 02, 2010

Dramatismos de hoy a orillas del Mar Mediterráneo

Mis últimos viajes a Portugal y al Líbano me han tenido apartado de la actualidad así como de mis amigos de la playa, los futurólogos Bastides i Mercadal, que cada día pasean por la orilla del mar buscando las claves del presente y del futuro que nos espera. Y es que al regresar a Barcelona, me han asaltado las noticias del día, tremendas como es propio del momento en el que vivimos: nueva crisis en Oriente Medio por el asalto a la llamada Flotilla de la Paz, con las acostumbradas débiles respuestas de las instituciones mundiales y una seria indignación turca. También Europa sigue renqueando con su crisis política y financiera. En cuanto a España, parece que se han despertado los furores cainitas tan arraigados en nuestros genes del todos contra todos para salvar lo que entiende cada uno por su propia patria.

Consternado, acudo a la playa a charlar con mis amigos, que suelen mirar los acontecimientos con envidiable serenidad y distancia.

- Mira, Rumbau, el momento es movido, ciertamente –me dice Mercadal muy serio–, pero no más que ayer y no menos que mañana, algo normal si tienes en cuenta que nos hallamos embarcados en un proceso de cambio monumental que nos sacude como si estuviéramos en un Tiovivo.

- Lo que pasa es que las crestas del oleaje son y serán cada día más espectaculares, de eso no cabe duda –afirma muy convencido Bastides, zapatero de profesión instalado en la Barceloneta–. Es un panorama que intuíamos pero que nos ha sorprendido por la bravura del paisaje: ¡menudo siglo veinteyuno les espera a los cachorros de hoy! Deberán acostumbrarse a navegar en mares embravecidos, acosados por tormentas colosales e inesperadas, con los consecuentes y obligados naufragios.

- Lo que quiere decir Bastides es que estamos dejando atrás y a marchas forzadas una época histórica llamada Neolítico por los entendidos. Ya sabes, toda esta cultura basada en los ciclos agrarios, el crecimiento urbano y la explotación tecnológica de la naturaleza. Todo eso ha llegado hoy a su máximo desarrollo, desarrollándose con vitalidad cancerígena hacia su propio colapso, pues qué duda cabe que ni la urbanización entera del planeta ni el delirio tecnológico de crecimiento de nuestras sociedades son sostenibles no ya en el futuro sino el día a día del presente. Y es lógico que un cambio de estas dimensiones, que sobreviene por el colapso de lo viejo, se manifieste con terremotos sociales de grandes magnitudes. Los delirios, Rumbau, sólo se detienen cuando estallan contra la realidad, y es un delirio inmenso el que está estallando ante nuestras propias narices. Un delirio de siglos de inercia que ya no aguanta más y que está siendo substituído por nuevos delirios más sostenibles y adaptados a la realidad, de los cuales, sin embargo, nada sabemos. ¡He aquí el tremendo momento en el que vivimos, fascinados por la espectacular autodestrucción de lo viejo y admirados por el nacimiento de lo nuevo que no vemos por ninguna parte! De ahí nuestros esfuerzos en futurología, intentando afinar nuestra percepción de lo que está por llegar, cuyos ribetes sin duda la actualidad revela, aunque lo haga a escondidas y con inaudita tacañería.

- Lo has explicado muy bien, Mercadal –puntualiza Bastides, siempre muy admirado de la capacidad de raciocinio de su amigo astrólogo–, éste es el marco general en el que nos movemos. Y lo que pasa en el día a día es el detalle que debe ser estudiado en relación al todo. Fíjate que Israel avanza con prisas a su propia destrucción, algo que incluso los medios y los periodistas han entendido a la perfección, pues es evidente que un país encerrado en su caparazón militarista tiene escaso futuro. Pero la cosa es más complicada de lo que parece. Digamos que el delirio del que hablaba antes Mercadal se concentra en el pequeño estado judío en toda su pureza, lo que explica que su problemática se encuentre en el corazón mismo de los conflictos mundiales, pues constituye la quintaesencia de la locura neolítica que hace aguas por todas partes. Pero fíjate también que es allí, en el conflicto irresoluble de Israel con los Palestinos y con sus vecinos, especialmente del norte, dónde se están fraguando algunas de las respuestas o adaptaciones al nuevo mundo que nos espera, pues bien conocida es la paradoja de cómo lo viejo, cuando se resiste a morir a ultranza, despierta en si mismo y en su contrario los gérmenes de lo nuevo que lo está matando, lo que explica ciertas contradicciones del mismo estado de Israel, tan avanzado en algunos aspectos y con determinadas conciencias individuales altamente evolucionadas, así como de sus más encarnizados enemigos, representados por las milicias de Hamás y Herbolá, cada día más sabias, dúctiles, complejas y mejor organizadas, más el diminuto estado libanés que refuerza con todavía más ahínco su compleja multiplicidad.

Escucho realmente admirado a Bastides. Acabo de llegar precisamente de aquella zona, dónde he actuado con mis marionetas en Beirut pero también en el sur, en la aldea de Marhjouin, allí dónde se encuentra la mayor base española integrada en la UNIFIL, las fuerzas internacionales de interposición bajo mando de Naciones Unidas. He visto con mis propios ojos la vitalidad desbordante de los libaneses, que parecen crecerse ante los desafíos de la guerra, y he visto también las ejemplares labores de los soldados españoles allí instalados, cuyas labores van mucho más allá que las de una simple interposición. Un trabajo, el de los militares, de mediación y de reconstrucción positiva, que aporta racionalidad organizativa (es decir, disciplina logística) allí dónde la destrucción de la guerra suele reducirlo
todo a apática desmovilización y a renuncia vital.

- Sí, Rumbau, en el conflicto de Palestina se ocultan muchas de las claves del futuro, motivo por el que hoy por hoy es absolutamente irresoluble, al faltar todavía bastantes décadas, por no hablar de siglos, para que los nuevos delirios de la humanidad surjan con claridad y se vuelvan operativos. Sólo entonces el conflicto se dehinchará como un globo sin gas. La velocidad de los acontecimientos es francamente alta, y estamos sorprendidos Bastides y yo de cómo corre el calendario hacia el futuro, aunque lo más prudente es dejar que sea el mismo tiempo el encargado de marcar los ritmos, sin pretender anticiparse a los mismos –dice tan tranquilo Bastides.

- La entrada de Turquía como agente activo en la zona es muy importante. Hasta ahora siempre había actuado a remolque de los dictados europeos y americanos. Ahora lo hace con voz propia. Se trata de un cambio sustancial en el mapa que ha sorprendido al mismo Israel. Pero a corto plazo, los objetivos militaristas de los israelitas han salido reforzados: parón al diálogo con los palestinos, patada en la espinilla de Obama, recrudecimiento de la tensión con el Líbano, y por lo tanto también con Irán, todo parece ir a favor de los gobernantes judíos. Piensa que su estrategia no es a corto sino a largo plazo: imponerse por goleada a sus vecinos tras haberlos niguneado, y eliminar o expulsar a los palestinos y a cualquier pretensión de éstos de instalarse como estado. Coincide con la estrategia, también a largo plazo, de las milicias de Hamás y Herbolá, obstinadas en borrar del mapa el estado de Israel. Ambas estrategias se sustentan en delirios mitológicos: el gran Israel bíblico de unos, la expulsión de los cristianos (los judíos ahora) de Jerusalén como hizo Saladino con los Cruzados. Con estrategias así elaboradas, difícilmente entrarán en soluciones tácticas duraderas. Pero lo que ignoran ambos es que la historia también avanza con su propia estrategia, que nadie conoce por suerte, la cual sólo tiene segura una cosa: acabar con los viejos delirios para imponer otros nuevos. Viejos delirios que ambos bandos en conflicto encarnan.

- ¡Pero no podemos dejarlo todo en manos de la Historia! –les replico, algo sorprendido por su actitud.

- ¡En absoluto! ¿Acaso nos resignamos nosotros? Obligación nuestra es inventarnos en el día a día el futuro. Aquí está el reto: no oponerse al Tiempo, sino ayudarlo con nuestras propias ideas y delirios. Piensa que los grandes poderes del mundo hace décadas que están en este empeño, inventándose el mundo en el que vivimos, ¿qué otra cosa es sino la tan cacareada ideología neocón? Por suerte, ellos defienden lo viejo, de modo que todo lo que inventan es un mero sucedaneo de lo nuevo, pues jamás darán ni aceptarían el veneno que los mata. En cambio, los que inventamos desde la indiferencia y la distancia, tenemos más posibilidades de dar con lo nuevo que el Tiempo y la Historia pueden incluir en su seno. Como ves, nada de resignación sino todo lo contrario: ¡elaboración decidida del futuro!, pero sin ambición alguna de presente.

Los dejo pensativo, admirado de tanto arrojo y confianza. ¡Y pensar que son dos viejos jubilados que jamás han salido de Barcelona! Su postura es clara: inventarse el propio futuro para poderlo anteponer al que nos quieren inventar los otros. Me digo que debo volver más a menudo a la playa, para pasear con ellos por las siempre tan dramáticas orillas del Mar Mediterráneo.

jueves, mayo 13, 2010

Lisboa, ciudad doble

(Iglesia de Sao Domingos)
Invitado por el Festival Internacional de Marionetas y Formas Animadas (FIMFA) que celebra este año su décimo aniversario, tuve la oportunidad de pasar unos días en Lisboa, bien instalado en una pensión cercana al Convento das Bernardas, dónde se halla ubicado el hermoso Museu da Marioneta, dirigido por María José Machado Santos. Pude deleitarme así de nuevo recorriendo las salas del Museu mientras gozaba, al salir, de la luz y del aire tranquilo y relajado del claustro, un patio que es sin duda uno de los mayores atractivos del edificio das Bernardas.

Compartí con los amigos de A tarumba, Rute Ribeiro y Luís Vieira, varios de los espectáculos programados en el FIMFA, sobre los que el interesado puede leer los artículos que he publicado en Titerenet. Especial mención merece el equipo de colaboradores del Festival, formado por jóvenes productores y voluntarios, de una exquisita amabilidad y sofisticada eficiencia.

Pude darme cuenta de una tendencia general que se empieza a observar en los sectores de la cultura: las mujeres son las que llevan la voz cantante en los temas de organización, complejidad y logística. Aparte de Luís Vieira y de Bruno Reis, los componentes del equipo del FIMFA son todo mujeres (Rute Ribeiro, Raquel Monteiro, Sandrine Digo, Ana Gabriel Mendes, Catarina Côdea…). ¡Y no hablemos del equipo del Museu da Marioneta, compueste por 9 personas de las que 8 son mujeres! Creo que se trata de un fenómeno nuevo e imparable, por el que los hombres parecen condenados a ocupar los puestos de trabajo más relacionados con la fuerza de los músculos, mientras las mujeres servirían más para trabajar con el cerebro. La mayor presencia femenina en el mundo universitario, un fenómeno común en todo el mundo occidental pero también en algunos países emergentes, como el mismísimo Irán, indica claramente esta tendencia global que sin duda deparará no pocas sorpresas y cambios en el futuro próximo y lejano.

Por lo demás, puedo decir que me dediqué a pasear por Lisboa aprovechando que el tiempo estaba fresco y que la ciudad gozó de un día más sin tráfico, a causa de la visita papal que paralizó el martes toda la zona céntrica. Bueno para mi, pues me permitió pasear por el centro con menos polución y sin tener que esquivar los coches.

Como hago siempre en Lisboa, recalé varias veces en la Iglesia de Sao Domingos, junto al Rossio, lugar que me fascina por la extravagante textura de sus piedras interiores, asoladas implacablemente por el fuego. La restauración hecha ha respetado estas señales –imposible por otra parte sacar los impresionantes lametones que las llamas dejaron en las columnas del templo– y el conjunto estremece por esa especie de neobarroquismo creado por los elementos.

En la Rua de Almadà, entre a Praça da Figueira y Sao Domingos, sigue habiendo “pipís”, ese plato típicamente portugués muy picante hecho con los menudos del pollo. Y la Ginginha sigue sirviéndose en el chiringuito que hay en la esquina. En este sentido, pues, no hubo sorpresas desagradables.

(Iglesia do Carmo)
En esta nueva estancia lisboeta, me enteré de algo que desconocía: es propio en Portugal que el primer apellido de las personas sea el de la madre y el segundo el del padre. Justo al contrario de lo que se hace en España, dónde impera el apellido paterno y luego se añade el materno. Creo que es un dato en absoluto trivial sino que indica una clara actitud matriarcal frente al espíritu profundamente patriarcal de lo español. Coincide además con ese tópico que dice que mientras España fue un país de conquistadores, Portugal lo fue de navegantes y descubridores –motivo por el que las mujeres, que quedaban en tierra, se convirtieran en el obligado referente familiar. De ahí ese otro tópico tan explotado, la “saudade”, sinónimo de distancia, de alejamiento y de la añoranza que conllevan los viajes, un sentimiento que el español desconoce –pues el consquistador corta amarras cuando se apodera de algo, como hizo Hernán Cortés al quemar las naves nada más desembarcar en tierra americana. Esta persistencia en la distancia de lo portugués explica fenómenos como el dualismo del que tanto gustaba Fernando Pessoa, quién hizo de ello profesión, al identificar desdoblamiento con creación poética.

Con todas estas ideas en la cabeza, fui paseando por las calles de Lisboa, saboreando las “dualidades” que veía en los detalles o que pescaba en el aire y en la luz atlántica de la ciudad, luz que me hablaba de distancias transoceánicas. Las ruinas de la Iglesia do Carmo, destruída durante el terremoto de 1755, mantenidas intactas desde entonces, así como la misma erosión del fuego en Sao Domingos, se me presentaron como expresión de esta compulsión dualística, de doblar el tiempo y el espacio en dos y superponerlos en una única visión que nos habla del pasado y del presente, de lo viejo rodeado de lo nuevo.

Y al pensar que me encontraba en un festival de marionetas, actuando en uno de los más preciosos “templos al desdoblamiento” que existen en la Península (el Museu da Marioneta del Convento das Bernardas), comprendí que en efecto Lisboa era, al menos para mi, una ciudad doble, profundamente inclinada a la dualidad. ¡Qué privilegio, pensé, gozar de ella siendo un titiritero! Una profesión basada, como es bien sabido, en el sistemático desdoblamiento.

Visto así, tiene su lógica que en el 75, cuando Mariona Masgrau y yo recalamos en Lisboa, conectáramos precisamente aquí por primera vez con el mundo de las marionetas. Una suma de extrañas coincidencias que cambió radicalmente nuestras vidas. En cierta manera, la dualidad llamó a nuestras puertas y no supimos decirle que no. Las ciudades con fuerte personalidad tienen estas cosas, y Lisboa en concreto se regodeó en jugar con nosotros. Lo que explica mi inevitable devoción por ella.