lunes, julio 06, 2009

SIEMPRE EL OESTE, de Josep M. Romero.

Acabo de leer el libro de viajes o más bien, el libro de “La vuelta al mundo sin avión y sin mapa” de Josep M. Romero cuyo título real es SIEMPRE EL OESTE con un segundo subtítulo muy ilustrativo que dice: “Un viaje íntimo de catorce meses”. Tras el largo recorrido mental y geográfico que ha sido su lectura, tengo que decir que me ha gustado mucho.

Son un montón las virtudes y me limitaré a mencionar aquí las que más me han interesado como lector. De entrada, y creo que ello constituye una de las mejores cosas que pueden decirse de un libro, atrapa. Desde la primera página hasta la última, la lectura te engancha a la ruta seguida por el autor –se trata de un relato autobiográfico– de modo que el viaje emprendido, descomunal por su duración (catorce meses) y por las distancias recorridas (77.247 Km, según especifica el autor) se convierte en tu propio viaje, deseoso de ir saltando de país en país o de continente en continente, mientras los capítulos se van sucediendo uno tras otro. Una característica que denota oficio y un trabajo muy cuidado y meticuloso del texto, en el que no se ha dejado nada al azar, dosificando la información dada y los detalles del viaje con elaborada contención.

He aquí una segunda virtud, al menos para mi, que se desprende de la anterior: el libro es una perfecta anticipación de lo que en un futuro se llamará “conciencia planetaria”. El relato de Romero nos presenta una manera de percibir y de comprender el mundo que en realidad es nueva, pues responde a una visión global hasta hace poco inexistente, pero que cada día que pasa adquiere mayor predicación. De alguna manera, todo el ancho mundo es ya su propio país, como sucede a las personas que al conocer muy bien un lugar, se apropian del mismo. Claro que esto no es algo que se da, sino que debe conquistarse.

Creo que hay dos factores claves que permiten esta “apropiación”: por un lado la condición profesional del viajero Romero –guía turístico con más de treinta años de experiencia– y por el otro el hecho de viajar a través del mundo no como turista sino como un simple trabajador más junto a los otros trabajadores, sean marineros, pilotos de barco, ferroviarios, taxistas, otros viajeros o conductores de autobús que le acompañan, trabajo el suyo que no es otro que el de “dar la vuelta al mundo sin aviones y sin mapas”. ¿Un trabajo eso?, preguntará alguien. Pues sí, un trabajo tremendo cuyos entresijos y a veces duras condiciones el libro va desvelando página a página.

Quién desde joven se ha acostumbrado a viajar trabajando –como guía, en el caso de Romero, o como titiritero en mi propio caso–, ya nunca más puede hacerlo como un turista, porque el conocimiento de la realidad que subyace a su experiencia se lo impide. Consiste en una especie de estigma que el viajero no puede sacarse de encima, por mucho que lo intente. Un estigma que se nota en el libro de Romero y que constituye sin duda una de las claves de su atractivo: en la lectura no viajamos a la manera de los suplementos dominicales de los periódicos sino como realmente lo hace quién tiene la necesidad de hacerlo. Una necesidad que pertenece a la esfera privada del autor, pero de la que nos hace indirectamente partícipes al compartir con nosotros su actitud y su peculiar percepción de las cosas. Desde luego, hay pistas: como la insistencia en la figura del “expatriado” para referirse a los que van deambulando de un lugar a otro sin rumbo fijo ni parada asegurada. Romero es sin duda uno de estos “expatriados” cuya patria propia, por muy querida que sea, se le ha quedado pequeña o tal vez “extraña”, motivo por lo que siente la necesidad de ampliar sus referencias. ¿Y qué mejor que considerar el mundo entero como su propia casa? Esto se dice rápido, pero tenerlo de verdad requiere tesón y esfuerzos grandes. De ahí esa necesidad de abrazar físicamente el planeta, de darle la vuelta, paso a paso y kilómetro a kilómetro, a ver si de una vez te apropias de él y el expatriado puede seguir siéndolo pero con la certeza íntima y secreta de que en realidad ya tiene una patria nueva: el mundo entero.

(J.M.Romero en Laos)
Tal es, a mi juicio, el gran atractivo y la gran ambición del libro de Romero. Este anhelo insufla el texto de principio a fin sin que aparezca en ningún momento explícito, y es lo que nos seduce ya desde las primeras páginas. El tono intimista del libro permite que estos anhelos y estas necesidades subyacentes salgan a la luz, a través de las actitudes de escepticismo del narrador, de la percepción realista, de su pereza ante las visitas de obligación turística, de espontánea curiosidad por las personas pero también por las ciudades, los bares, los restaurantes, los hoteles, los barcos de carga con los que viaja, o por los mismos amigos a través de los que va jalonando el viaje. La relación que establece con los lugares es de atracción o rechazo, de familiaridad o de extrañeza, es decir, relaciones que buscan ponderar los grados de pertenencia así como los mecanismos ocultos que los explican.

Como comprobará el lector que se interne en sus páginas, el libro está lleno de detalles, pero al no existir ninguna compulsión patológica del tipo “tener que verlo todo”, el narrador se permite seleccionar los detalles con la mirada de la necesidad del viajero, que son las pinceladas que componen los frescos del viaje, con sus ciudades, sus mares paradisíacos o amenazadores, sus paisajes deslumbrantes, sus sorpresas de todo tipo. Frescos que surgen espontáneos y concisos, casi escuetos, justo para dejarnos el sabor en la boca y las ganas de saber más.

Curioso como la emoción del relato aumenta al adentrarnos en Asia, dónde el autor tiene unos profundos vínculos que proceden de su juventud. Pesan aquí los viajes iniciáticos de los años sesenta y setenta, cuando los jóvenes europeos se lanzaron a recorrer las latitudes asiáticas antes de que el avance de la modernidad y sus terribles secuelas deje fuera de los circuitos a algunos países de la zona, como Afganistán, Pakistán o la bella Cachemira. Hay constantes alusiones nostálgicas a aquellos años, en los que el autor llegó hasta lo más extremo de los Orientes. Y se nota, especialmente cuando al llegar a Tailandia, y más tarde a Laos, dice sentirse como en casa. También la India está presente, aunque no figure en el trayecto del viaje: un lugar querido y conocido, que las circunstancias del momento no juzgan oportuno cruzar.

Necesita el autor la familiaridad del lugar que uno ya se ha apropiado, pero a la vez la extrañeza de sumergirse en una cultura y una lengua distintas, mientras el inglés, el idioma de las viejas canciones de rock, se instaura como sólida y amable lengua franca. El contraste con sus impresiones en Latinoamérica es fragante: allí, dónde la cultura y la lengua son tan cercanas, la tensión social, humana e incluso diría geográfica, lo distancian del lugar: demasiada cercanía descarnada e impúdica. En cambio, en Extremo Oriente, la distancia de lo extraño se convierte en el cojín de apoyo desde el que poder acercarse a sus realidades, por muy duras que algunas de ellas sean.

Puestos a entrar en los detalles, me gustó mucho la parte china, pues en ella Romero nos sitúa con muy buen ojo respecto a este país tan grande, tan presente y a la vez tan lejano de nosotros. Sus descripciones tienen la agudeza del estilete y son una preciosa guía para orientarse en estas latitudes. También los episodios con los “amigos” destacan en la obra: desde el encuentro con su viejo conocido Carles en Brasil, con escenarios y secuencias que nos recuerdan al mismísimo Conrad, a los sucesivos encuentros que van surgiendo por las ciudades del mundo, momentos mágicos y entrañables que son agradecidos altos en el camino, en los que de pronto se aclaran muchas de las claves del lugar visitado.

En definitiva, recomiendo mucho la lectura de SIEMPRE EL OESTE: encontrará el lector en él un libro honesto de viajes, que surge de la necesidad y que alcanza en su misma realización los objetivos perseguidos: hacerse con una idea propia y cabal de la ancha casa planetaria en la que vivimos.


Nota: SIEMPRE EL OESTE está publicado en la Colección Heterodoxos de la editorial Altaïr. La versión catalana aparece en la Col.lecció Ulyssus, de Brau Edicions. Para más información, http://www.jmromero.com/

martes, junio 23, 2009

Mobarak y la lucha del pueblo iraní.

Cuando hablamos de Pulcinella y de toda su familia europea, nos olvidamos a veces de un primo hermano suyo, lejano en la geografía y en la imagen, pero muy cercano en cuanto al espíritu y a la voz. Me refiero a Mobarak, el títere iraní de cara negra y vestido rojo.

Viene a cuento hablar de Mobarak por la simpatía que está despertando en todo el mundo la revuelta popular de la calle iraní contra el cínico pucherazo protagonizado por Ahmadineyad, el aún no confirmado presidente del país. Es realmente emocionante y pura inyección de optimismo ver a un pueblo enfrentarse por las bravas, sin armas y sin partidos políticos al uso, a todo el aparato represivo de un régimen brutal y teocrático. Bien es verdad que la revuelta se sustenta en la división existente en el mismo seno del poder. Pero sin el empuje de la calle, nada se movería en palacio.

Como las mujeres y los hombres que pelean estos días en Teherán, Mobarak es también un rebelde que representa a las clases populares de la sociedad y que sabe muy bien cómo enfrentarse a la autoridad. Claro que su táctica es la de actuar solo, pues por algo es un héroe a la manera antigua: se le permitía su loca rebeldía porque era uno y así se distinguía de los demás. Por eso habla con la lengüeta, como sus primos los Polichinelas de Europa, una manera de diferenciarse y de afirmar que en realidad su voz proviene de algo que está más allá de lo humano. Su singularidad lo salvaba del tirano, que se reía de sus bravatas. Era una perfecta válvula de escape de los que sufrían los abusos del poder pero no podían ni rebelarse ni tan siquiera expresar su malestar. Para eso estaba Mobarak.

Y de pronto, vemos emocionados como el espíritu de Mobarak se ha encarnado en una gran parte de la población iraní, que sin miedo alguno, ha salido a la calle para afirmar su dignidad y exigir la anulación del colosal fraude con el que el régimen los ha querido engatusar. En vez de la lengüeta, la voz sumada –o el silencio a veces– de miles y miles de personas que reclaman lo que es suyo: el voto y la dignidad. El sudor y el humo de los disparos les cubre de negro la cara, como Mobarak, y el vestido rojo del personaje es el vermellón trágico de la sangre derramada estos días.

Se dice que Pulcinella, nacido en el Renacimiento, representaba el espíritu libertario e individualista que en la época empezaba a implantarse en las ciudades italianas. Un espíritu que no tardaría en expandirse por toda Europa, como lo hizo la famosa máscara napolitana, a modo de jocoso mascarón de proa de las libertades, desdoblándose en sus primos y hermanos (Polichinelle, Punch, Don Cristóbal, Petrushka, Lazlo…). Hoy, este espíritu, eterno e inquietantemente vivo, al que la sociedad de consumo ha intentado con bastante éxito domesticar, renace ya no en simples individuos sino en poblaciones enteras, consciente de que los poderes no pueden con el anonimato de la calle.

Sí, Mobarak muere y revive en la lucha iraní por nuevos espacios de libertad. Como titiritero que soy, le deseo larga vida y éxito en sus renovadas aventuras.

lunes, junio 15, 2009

Elecciones en Irán.

(Persépolis)

Encontré a mis amigos de la playa el otro día muy excitados. Conociéndoles como les conocía, supuse que estarían comentando las elecciones en Irán, dónde las últimas noticias daban la victoria a Ahmadineyad, con protestas de los partidarios de Musavi, el candidato reformista.

- ¿Estáis escandalizados por la manipulación habida? –les pregunté nada más verlos.

- Desde luego, parece que hubo pucherazo en Irán, pero la verdad es que estábamos hablando de otra cosa –contestó Mercadal al verme llegar.

- Vaya –exclamé–, ¿qué otros temas os han llamado la atención?

- El discurso de Netanyahu, el primer ministro israelí. Ya sabes que estamos en plena guerra de discursos. Primero fue el de Obama, y hoy nos llega el de Netanyahu. Deben entenderse como misiles lanzados a la opinión pública, provistos de múltiples cabezas publicitarias, pues van dirigidos a una variedad de públicos impresionantes. Mientras el de Obama se dirigía al mundo entero, y muy en concreto, al mundo de la región de Oriente Medio, el del míster israelí tiene un radio de acción mucho más limitado, atrapado como está por las exigencias del público patrio, que exigen oir lo que quieren escuchar. Visto así, comprenderás que los resultados de ambos misiles han tenido efectos bien diferentes. Mientras el primero se alzaba todo lo alto que le era posible, expandiendo sus efectos por los cinco continentes, el segundo ha tenido una altura más bien escasa, de modo que su acción no ha salido del marco local, para desesperación del emisor. El marco también ha sido diferente: una universidad de Cairo para el discurso de Obama, la más reputada del mundo islámico, y la Universidad de Bar Ilan, una “cueva integrista” como la han calificado los medios, para el de Netanyahu. O sea, el primero se atreve a pisar terrenos “enemigos”, mientras que el segundo se atrinchera en casa con los suyos. Mucha debilidad es la que muestra el premier israelita. En esta guerra de misiles conceptuales, se da la terrible paradoja de que una de las partes implicadas, la palestina, al no tener misil alguno que disparar, por carecer de ellos, se ve obligado a identificarse con el misil americano, lo que da al asunto rasgos casi de sainete. Buena jugada la de Obama, al situarse en un centro negociador que hacía tiempo los EEUU habían perdido. En este sentido, no estaría mal que los palestinos emitieran su propio discurso, aunque fuera pequeño. Lo que demuestra la poca categoría del Rais de Ramala, paralizado por sus contradicciones.

- Pero la jugada de Obama puede irse al garate con la victoria del impresentable Ahmadineyad en Irán –les digo, con el interés de situar a este país en la conversación.

- Desde luego, hubiera sido mucho más fácil ritualizar un encuentro con Musavi, si éste fuera el ganador, pero esta victoria del ultra iraní, por mucho bombo y platillo que le den, puede que se convierta en una victoria pírrica.

- ¿Qué quieres decir? –le pregunto.

- Pues que tarde o temprano veremos el inicio del fin. Irán no es un país cualquiera que se deje amedrentar así como así. Los persas son un pueblo antiguo y sólido, muy sólido, y toda esta juventud que busca desesperadamente aire para respirar, no se dejará pisotear por dictadorzuelos de tan poca monta como Ahmadineyad. Es evidente que éste intentará mantener sus posiciones internacionales que tan buenos resultados le han dado hasta ahora, pero verás como irá perdiendo fuelle. No es lo mismo gobernar con mano de hierro un país controlado al cien por cien, que un país cuyas bases sociales y urbanas empiezan a desmarcarse del poder. Y eso es lo que está pasando. Puro relevo generacional y la inercia de un país que siente orgullo de si mismo, de su pasado y de su cultura presente y futura.

- Pero el régimen de los Ayatolás está muy bien sujeto –le digo convencido de que pecan de optimismo.

- ¿Me puedes decir qué futuro pueden proporcionar esos curas ultras y retrógrados a sus juventudes? Lo que quieren es anclarse en el pasado, no salir de los principios inamovibles de su revolución islámica, y mantenerse en el poder. Pero en cuanto empiecen a surgir nuevos discursos de futuro en la región, verás cómo cambia la cosa.

- No acabo de entenderte, Mercadal.

- Estamos en un momento crucial en el que o se va hacia delante o te quedas atrapado en estructuras caducas que sólo llevan a la miseria. Los países de la región lo saben y empiezan a inquietarse profundamente. Veremos cambios que nos van a sorprender, Rumbau. Obama ha sido el primero en lanzar una clara oferta de futuro. Los demás no se van a quedar a la zaga. Verás cómo en Irak empiezan a salir voces nuevas, y en Líbano Hezbollá ya debe estar pensando en cómo reciclar su discurso, si no quiere quedarse en minoría. Y lo mismo Hamás en Gaza. Pero si hay algún país en la región con capacidad de crear futuro, aparte de Turquía, ése es Irán, no sus actuales dirigentes, sino sus ciudadanos y juventudes más despiertas. Y en cuánto surjan los primeros brotes de discursos de futuro, te aseguro que no habrá régimen de Ayatolás capaz de resistirlos. Y por una simple razón: verán en ellos su propia tabla de salvación. La derrota de Musavi y sus seguidores es un paso importante en esta dirección. Espero que no hagan falta muchas más derrotas, pero el proceso ya está en marcha.

- ¿Pero ahora qué va a pasar? –les pregunto, aturdido de tanto optimismo.

- Pues el tira y afloja de siempre, con sus picos altos y sus picos bajos. Una victoria de Musavi en Irán hubiera sido un regalo demasiado bonito a Obama. No se lo podían permitir los Ayatolás ni las fuerzas resistentes de la región. Y Obama lo sabía perfectamente, la victoria de Ahmadineyad estaba cantada. Pero por ahí se empieza. La nueva apisonadora americana se acaba justo de poner en marcha. Y juraría que ésta tendrá mejores resultados que la de Bush padre e hijo. Fíjate que la única manera de enfrentarse a ella es construyendo sus propios discursos de futuro. Turquía ha indicado el camino y te aseguro que Irán le seguirá en breve. Por cierto, que Israel está muy cojo en futuros, lo que debería preocuparles. En fin, las batallitas de los voceros darán todavía de qué hablar y producirán una buena cantidad de muertos, pero empiezan a ir de bajada. Tiempo al tiempo, Rumbau….

Los dejé convencido de aquel optimismo tenía más de senil que de racional. Pero por dentro, pensé que ojalá dispusiera yo de un entusiasmo por el futuro parecido al de los dos viejos futurólogos…

martes, junio 09, 2009

El Discurso de Obama y las Elecciones Europeas.

Aprovechando el buen tiempo y la tremenda actividad política de los últimos días, decidí ir a la playa para charlar un rato con mis amigos futurólogos. Estaba ansioso por saber sus opiniones, que siempre suelen ser originales y sorprendentes.

- Bueno, ¿qué os han parecido los resultados de las últimas elecciones europeas? –les pregunto a bocajarro.

- La verdad, Rumbau, es que nos ha sorprendido la fuerte abstención de Cataluña. Me lo esperaba en parte, pero no tanto. Se cumple así lo que venimos pronosticando desde hace años: la profunda españolización de Cataluña, que coincide con la profunda catalanización del resto de España.

- ¿A qué te refieres, Mercadal? –pregunté sorprendido por esta salida.

- ¿Te acuerdas cuando Cataluña era el modelo europeísta del país, la región más avanzada, politizada y enterada? Pues fíjate a lo que hemos llegado: ¡un récord casi europeo de abstención! Incluso Galicia, tan amante de la indiferencia política, nos ha avanzado en estas elecciones.

- ¿Y te preocupa la cuestión?

- En absoluto. Aparentemente es una señal de decadencia, pero en realidad es un claro signo de madurez que ahora nos puede dar mala prensa, pero que a la larga será beneficiosa. El tema es el siguiente: cuánto antes se comprenda que los actuales partidos, tal como están configurados, no sirven para gobernar más allá de los dos o tres años vista en que basan sus tácticas, antes podremos mandarlos al quinto pino, ¿no te parece?

Bastides, que hasta entonces no había intervenido, tomó la palabra para decir:

- Tienes toda la razón del mundo, Mercadal. He aquí uno de los principales problemas de nuestras democracias: su incapacidad de pensar el futuro. En vez de encararse a la complejidad aceptando el envite de la responsabilización del presente respecto al futuro, optan por la improvisación, lo que significa no plantearse jamás las decisiones importantes de cambio con visión estratégica.

- ¡Caramba! –exclamo admirado de la sagacidad del futurólogo.

- Es un asunto que conocemos de sobra, pues ya sabes que el futuro es nuestra especialidad. Y es realmente alarmante ver que las cuestiones estratégicas de largo alcance no interesan a nadie. Tenemos todas las crisis estallando en nuestras narices, que si el clima, la polución, el deterioro de las ciudades, la economía, el sistema financiero, los bancos chupasangre, el problema energético, la educación, la biodiversidad en peligro… Y en vez de pensar con visiones de complejidad y estrategia a largo plazo, los políticos sólo miran cómo ir tirando sin que les echen al tercer día. ¿En qué estarán pensando?

- En el poder, Bastides –le digo.

- Sí, pero es de ciegos no darse cuenta que el poder no aguanta los tirones de la complejidad. Es como querer cruzar el Atlántico subidos en un bote: duraremos dos días, pero a la primera ola gorda, nos vamos todos a pique. Sobretodo ante la actual marejada histórica, de dimensiones huracanadas. Es curioso que no comprendan la importancia de una planificación crítica y reflexiva. Y aunque sea ardua o incluso una tarea imposible, por lo menos intentarlo. Ya dicen los especialistas que hemos pasado de las certitudes a las conjeturas.

- Cierto, Bastides –dijo Mercadal–, y sabes qué te digo, que si la derecha ha ganado en toda Europa, es porque dispone de una cierta estrategia, mientras que la izquierda parece haber abdicado de tenerla.

- ¿Qué quieres decir? –le pregunto interesado por sus palabras.

- La derecha tiene una imagen clara de Europa: la quiere cerrada, cristiana, blanca, rica y limpia. En realidad sabe que es imposible, y que de escondidas habrá que dejar pasar a los inmigrantes para que los negocios funcionen y las arcas del Estado se llenen, pero guardarán las formas y harán creer a la gente que controlan la situación a base de poner más vigilancia. La izquierda, atemorizada por la pérdida de votos que conlleva una política de apertura respecto a la immigración, opta por callar o por hablar bajito, con lo cual se queda sin estrategia alguna. Y fíjate que sin un discurso claro y explícito respecto al futuro, es imposible despertar ilusiones y entusiasmos. ¿A qué esperan para crear un discurso de ilusión que incorpore Turquía, que busque el cruce norte-sur, que apueste por el mestizaje y las intersecciones creativas de todo tipo? Tenemos a toda la juventud europea que espera ansiosa este discurso. Es lo que ha hecho Obama en Estados Unidos: inventarse un discurso de futuro, creer en él y entusiasmar a la gente. Pero aquí, los que podrían hacerlo no se atreven. Hay miedo, Rumbau, un conformismo miedica carcome nuestros países y por eso gana esa derecha que vende lastres para anclarse en el pasado.

Tuve que reconocer que había gran parte de verdad en lo que decía el doctor astrólogo. Y ya que había hablado de Obama, le pregunté por su discurso en El Cairo.

- Ha sido más importante de lo que muchos creen. Y no es que seamos unos ilusos, simplemente se trata de reconocer que las palabras pesan más de lo que nos pensamos. Bueno, es evidente que siendo como es el Presidente de los Estados Unidos, lo que busca es mejorar y consolidar la posición de su país. Pero dando eso por supuesto, también hay que reconocer que las palabras fueron contundentes. Por de pronto, y volviendo a lo que decíamos antes, inauguró un discurso nuevo de futuro con la intención de integrar en él a toda la región, sin distinción de bandos ni religiones. ¿Y no es eso acaso lo que están esperando los jóvenes de esos países, atrapados por discursos tan pobres como los vigentes, que básicamente se reducen a dos: el todo vale para enriquecerse, o el sacrificio guerrero de la lucha a sangre y fuego? Fíjate como los primeros en responder a Obama han sido los de Al Queda, asustados de que este nuevo discurso les haga la competencia.

Nos quedamos callados, al comprender cuánta razón había en aquellas palabras.

- ¿Sabes qué te digo, Rumbau? Que el futuro está en manos de los que sepan inventárselo. Por eso nosotros trabajamos en nuestras visiones de futuro, pues no nos gustan las que existen y no hay nada peor que resignarse a lo que te echen. Y esto es algo que nos obliga a despertar la imaginación. Y los que renuncien a este derecho, deberán aguantarse y aceptar los futuros que les echen los Obamas de turno. Y ojalá los haya de buenos y sensatos como los inventados por el presidente americano. Pero lo propio será que cada cual trague con el tiranuelo que le toque, con sus míseros futuros de pacotilla, dirigidos en su mayoría al pasado y a la aclamación del jefe. Y sólo los que consigan edificar sus particulares visiones de futuro, con ganas de habitarlas y disfrutar de ellas, sólo esos sabrán lo que es la libertad, ¿no te parece?

Admirado por aquella afirmación libertaria de independencia, le di toda la razón del mundo. Caminamos en silencio, conscientes de que se habían tocados temas que iban más allá de las elecciones cortoplacistas y sus tácticas partidistas de supervivencia. Al sonar el himno del Club, me despedí de ellos, convencido de que había valido la pena charlar con mis dos amigos, los viejos futurólogos de la Barceloneta.

jueves, mayo 21, 2009

Paseo por la actualidad.


¡Caramba!, me digo tras pasar una larga temporada cumpliendo con mis deberes de titiritero y descuidando los de cronista de la actualidad, básicamente al servicio de mis amigos futurólogos, que a diferencia de mi no han dejado de leer La Vanguardia ni de pasear a diario por la tan entrañable playa de la Barceloneta. ¡Cómo está el mundo!...

Los vi ayer y me pusieron al día de los asuntos más candentes. Decía Bastides:

- Mira, Rumbau, comprendo a los críticos que dicen que no hay que fiarse de Obama, evidente, les digo, los americanos van a lo suyo, pero cuidado, aquí hay un cambio geoestratétigo en ciernes, y será interesante ver hasta dónde alcanza.

- Ya sabéis mi escepticismo sobre el asunto … -les digo deseoso de conocer sus opiniones.

- Sí –continuó Mercadal–, el embrollo de Oriente Medio no puede estar peor y pretender encararlo de frente parece suicida, pero precisamente aquí radica la rareza del caso, que Obama se haya lanzado sobre el mismo de cabeza. Creo que la razón es sencilla: para ser sujeto activo en un embrollo, hay que estar metido en él. Y eso es lo que ha hecho Obama. Su antecesor se retiró sin más del tablero y lo dejó en manos de los halcones israelitas, para que hicieran de él lo que se les antojara. ¡Y a fe mía que lo han hecho! ¡Se han crecido cuál Goliats de cuento de terror! Ahora, la presencia de la diplomacia americana situada de nuevo en el tablero, y con perspectivas estratégicas distintas, cambia la situación.

- Entiende, Rumbau, que ésta no es una historia de buenos y malos, sino un juego de estrategias con diferentes enfoques. Es muy posible que los americanos fracasen en esta nueva planificación estratégica que busca calmar las aguas y defender sus propios intereses con un cambio del status de la región mediante la diplomacia y las buenas formas. En realidad, el empeño es parecido al anterior, que buscaba lo mismo pero manu militare. Con una gran diferencia: en aquella estrategia, basada en el principio de en mar revuelta, ganancia de pescadores, sus promotores tenían siempre las de ganar, pues el caos sólo engendra más caos, para beneficio de las empresas implicadas –seguridad, armamento, petróleo… Por lo tanto, la nueva estrategia, a diferencia de la anterior, puede descarrilar, lo que hace más improbable su éxito. Pero aquí está el reto y la grandeza del momento, y también la posibilidad de su triunfo, por la simple ley de la paradoja y de la razón contradictoria. Es tan obvia la facilidad del camino hacia el caos y el incendio de la región, que pretender de pronto tomar otra senda y cambiar el modus operandi parece cosa de locos por no decir un imposible. ¡Y es este imposible lo que le da más visos de éxito! ¿Lo entiendes?

- No mucho, la verdad… -les dije, contento de ver que llevaban sus razonamientos hacia los extremos que más me divierten.

- ¡La razón contradictoria, Rumbau! Sabes de sobra a lo que me refiero. Apostar a caballo perdedor, cuando el vencedor se ha crecido tanto en la victoria, que se pierde en su empacho de gloria. El mismo Obama y su llegada a la presidencia es un ejemplo de lo que digo.

Hizo una pausa Bastides, que aprovechó Mercadal para exponer sus ideas:

- Fíjate en el panorama: Israel desbocado en su viaje hacia la autodestrucción; Irán en pleno proceso electoral, en el que no hay que descartar que ganen de nuevo los ultras; los palestinos acogotados pero peleones aunque peleados; Líbano disimulando en una esquina y Siria en la otra; los países árabes del Golfo, Jordania y Egipto preocupados en mantener sus tronos y sin saber como contener a sus pueblos; Afganistán hecho trizas y Pakistán a punto de saltar por los aires. Arriba, Rusia dubitativa, desconfiada y guardando la compostura a la espera de ver cómo se resuelve la partida. Como colchones, Turquía a un lado, y en el otro extremo, India y China, deseosos de rebajar el islamismo extremista y necesitados ambos de que los corredores de petróleo no cesen de bombear. Llega Obama y se pone frente al descontrol israelita y frente a la grosería ultra iraní. Le apoya China, Rusia a medias, mientras India se lo mira. De Europa, fíjate que no hemos hablado, pues aún no cuenta, aunque el mosaico, salvo los incordiantes países del Este, está más inclinado hacia el acuerdo.

Caray, pienso. ¡Menudos estrategas están hechos mis amigos de la playa! Mercadal, que aún no había acabado, siguió del siguiente modo:

- El meollo del asunto es Israel. Hasta ahora, este país se ha visto a si mismo como pieza fundamental e indispensable de cualquier estrategia en la zona, mediante una política de acoso moral (la mala conciencia occidental hacia los judíos) y de acoso territorial (el dominio militar de la región). Pero en el ínterin, el mundo ha crecido: en el Oriente Lejano China se ha agigantado e India empieza a contar. Por abajo, Brasil hace sonar su voz, en conjunción con Sudáfica, todavía muy enana. Estos contrapesos, en una situación de crisis económica casi sistémica, pesan lo suyo, sobretodo cuando China es quién soporta la deuda americana. La pinza estratégica es clara: Obama busca en China y demás países emergentes el contrapunto que obligue a resituar el escenario de las fuerzas dominantes, buscando, cómo no, una situación preferente. El problema de la bomba atómica iraní es ridículo si lo comparamos con el belicismo israelita o con el volcán pakistaní. Habrá que mantener las formas, por supuesto, obligar a los iraníes a disimular sus logros, pero lo importante es torcer el brazo a los belicistas judíos, los únicos capaces de incendiar la región y disparar el caos. De ahí la importancia de los gestos de Obama: su entrevista con Netenhayu y su anunciado discurso en El Cairo, que todos esperan en candeletas: con ilusión unos y con pavor otros. El pulso es enorme, hay inercias militaristas de todos los signos sueltas y capaces de cualquier jugarreta. Y aunque el realismo nos inclina a pensar que ganarán los de siempre, Obama tiene todavía la flor en el culo y su prisa en visitar la región tiene que ver con la susodicha flor: recoger la ola de suerte antes de que se la traguen los contratiempos y los desastres. ¿Entiendes?...

Me quedé mudo ante un análisis tan certero y claro como simplista.

- Los críticos dicen que los objetivos de Obama son los mismos que los de Bush: asegurar el dominio americano. Cierto. Pero la diferencia es sustancial para los distintos pueblos que habitan en la zona. Pregúntaselo a los palestinos, a los libaneses, sirios o irakíes. Todos pendientes de la próxima hazaña bélica de los pirómanos israelitas. Estas poblaciones, sirios, libaneses, jordanos e incluso los irakíes, andan locos por dejarse de guerritas y empezar a hacer negocios, que es de lo que más gustan estos pueblos. Y con incendios, hay negocios, sí, pero sólo para unos pocos: la mayoría a chincharse y a emigrar. ¿Lo entiendes? Esta es la gran diferencia entre una estrategia y la otra.

- China juega, como has dicho muy bien, un papel primordial –interviene Bastides, siempre muy amigo de este gigante oriental.- La evolución de este país en los próximos años es crucial. ¿Has leído a Poch?

- ¿Poch? ¿Qué Poch…?

- El libro de Rafael Poch, quién fue corresponsal de La Vanguardia en China. Ha escrito un libro titulado “China, un mundo en crisis, una sociedad en gestación”. Uno de los libros más importantes de los últimos meses. Fundamental para entender la situación. Allí está el meollo de todo este berenjenal.

Desbordado ante semejante racha de datos y de entusiasmo, decidí preguntar a mis amigos futurólogos:

- ¿Y cuáles son en definitiva vuestros pronósticos?

Se callaron ambos, calibrando la gravedad de la pregunta, y finalmente contestó Mercadal, ante el silencio continuado de su amigo:

- El momento es crucial, como ha dicho Bastides. Estamos en la cresta de una ola que puede romper tanto en una dirección como en la otra. Un pronóstico claro es imposible a todas luces, y fíjate que nadie se aventura a decir nada sobre el tema, ni siquiera los entendidos se atreven con la crisis económica. Pero ya sabes que nosotros no nos basamos en análisis rigurosos sino en simples apreciaciones visionarias y en nuestras modestas luces y lecturas de periódicos. Lo cual nos empuja a la más irracional de las actitudes: ¡somos optimistas, sí señor, estamos convencidos de que todo va para bien, aunque aparentemente vaya para mal! ¿Lo entiendes? Y la razón es muy simple: puede que nos equivoquemos en el calendario, y confundamos los plazos de las entregas históricas, de modo que incluso puede que a Obama le pongan un petardo en el culo, lo que es bien posible, pero eso no haría más que retardar entre quince y veinte años nuestras predicciones, además de cambiar ligeramente el modus operandi de la Historia. La cuestión radica en cómo quiere finiquitar Israel su predominio en la región: si por las buenas o por las malas. Lo más seguro es que sea por las malas, lo que retrasaría el desenlace, pero nosotros pensamos que siempre hay una oportunidad y que la singular inteligencia de los judíos podrá más que sus instintos mitológicos de autodestrucción. La otra razón del optimismo es la cuestión espinosa de los “ases en la manga”: desconocemos los que tiene Obama, así como los que esconden los chinos, y los belicistas israelitas, por supuesto. Esta incertidumbre juega claramente a nuestro favor. Aunque los resultados saldrán pronto a la luz pública y entonces podremos corregir nuestras apreciaciones.

Con más de setanta años los dos, admiré el optimismo del que hacían gala, como si tuvieran por delante otros cincuenta años más para ver los resultados de sus predicciones. Con aquellas palabras los dejé y me dirigí a las duchas, pues el himno acababa de sonar en el Club y el hambre se me despertó de inmediato.

lunes, mayo 04, 2009

El último Contador de Historias de Damasco

¿Contadores de Historias en el estilo tradicional? Pues sí, todavía existen en algunos países. Al menos en Damasco, la capital siria, dónde tuve la ocasión de viajar recientemente invitado por el Instituto Cervantes de Damasco. Su director, Pablo Martín Asuero, persona con una sólida formación en historia (ha publicado varios libros sobre Oriente Medio), fue el introductor de este encuentro.

Buen conocedor de mi interés por las artes de la palabra y de la imaginación, el mismo día de nuestra llegada nos llevó al café que hay detrás de la esplendorosa mezquita de los Omeyas dónde cada día, después de la oración de la tarde, interviene el señor Rashid Al Halak Abo Shadi, el último Hakaoati o Contador de Historias de Damasco.

(Pablo Martin Asuero, el señor Abo Shadi y Octavi Rumbau)

Sorprende de entrada la misma factura del café, de un kitsch hipérbolico y maravilloso, con la inaudita presencia de multitud de pajaritos cantarines encerrados en sus jaulas que deleitan a los parroquianos con sus subidísimos trinos. Todo ello en medio de una atmósfera cargada del humo de los narguilés y rodeados de imágenes y cuadros de todas las épocas y estilos inimaginables.

En el centro, apoyado en la pared, un asiento elevado de madera pulcramente trabajada, con una mesita para el cenicero y el vaso de agua, y otra de bronce para descargar en ella los golpes de espada, espera al Hakaoati que la ocupará. Cuando llegamos, el señor Abo Shadi fumaba tranquilo sus cigarrillos esperando la hora de empezar la función. Con él nos sentamos, pues Pablo lo conocía por haberlo contratado en anteriores ocasones para actuar en el Centro. Supe así que su hijo es uno de los pocos titiriteros de Damasco que se dedica al Karakoz, el teatro de sombras turco que solía representarse en los cafés de las principales capitales otomanas y que algunos esforzados marionetistas mantienen en vida. Tras intercambiar cordiales palabras, y no después de pedirnos unos narguilés para pasar la tarde, ermpezó su actuación.

Con la ayuda de un libro manuscrito que sostiene con una mano, el Contador de Historias va desgranando un episodio de la antigua épica árabe, que relata con gestos enfáticos y precisos, acompañándose de un sable con el que se dirige al público, con signos amenazadores unas veces, o con ruidosos golpes sobre la mesita de bronce, que sirve para galvanizar (y despertar) a la audiencia en los pasajes más dramáticos.

Aún sin entender un ápice de lo que decía, me dejé llevar por la vehemencia estudiada y medida del señor Abo Shadi, siempre repleta de ironía como sus ojos chispeantes delataban, al dirigirse sobretodo a los parroquianos habituales, con los que compartía secretas historias domésticas. Los extranjeros, la mayoría del público, seguíamos hechizados las palabras y los gestos de aquel hombre que encarnaba uno de los oficios más antiguos del mundo, anterior incluso al de los títeres, pues siempre se ha dicho que contar historias es la primera de las manifestaciones consideradas como propiamente humana.

(Columnas del Templo de Júpiter, en la entrada del Zook)

Aquel contacto con la tradición fue el primero de los encontronazos que tuvimos de realidades solapadas en el tiempo, tan propio en una ciudad como Damasco, considerada como una de las más viejas del mundo (con restos documentados del tercer milenio antes de Cristo). Cuatro son las capas más evidentes: la ciudad romana, la árabe medieval de los Omeyas, la otomana y la actual. Estas capas se cruzan constantemente a cada paso, pero dónde más sobresale la intersección es allá dónde termina la arteria principal del Zook: las imponentes columnas del Templo romano de Júpiter, construído sobre un primitivo templo arameo del siglo IX antes de Cristo, se levantan majestuosas ante la entrada de la Mezquita de los Omeyas construída a su vez sobre una primera Basílica cristiana. Debajo de aquel vaivén de épocas que se cruzan, se instalan los vendedores ambulantes, con sus reclamos coloridos y chillones, mientras los murmullos del gentío y los cantos de los almuacines llenan la atmósfera de una densa y palpitante vitalidad. A dos pasos de la mezquita, entretanto, el Contador de Historias se prepara para la sesión de la tarde.

A modo de complemento ilustrado, vean el pequeño video adjunto colgado en youtube.

miércoles, abril 15, 2009

Próximo estreno de "A Manos Llenas"

El viernes 1 de abril empiezan las funciones en La Puntual de "A Mans Plenes", el nuevo montaje de títeres y sombras que estoy poniendo en marcha. Estaré en este pequeño y entrañable teatrillo los dos primeros fines de semana de mayo, con funciones los viernes, sábado y domingo, los días 1,2,3,8,9 y 10. Para información de los horarios, ver La Puntual.

Antes viajaré a Siria, del 21 al 27 de abril, invitado por el Instituto Cervantes de Damasco, para hacer dos funciones de "A Dos Manos": una en la misma Damasco, y la otra en Aleppo. Interesante viaje, durante el que tendré ocasión de conocer al colectivo de los titiriteros de Siria, así como a un país que desconozco.

Adjunto ficha del nuevo espectáculo así como alguna foto. Para más información, pulsar aquí. Ver imágenes de la obra filmadas por Alfonso De Lucas Buñuel pulsando aquí.

A Manos Llenas
Concepto, interpretación y dirección de Toni Rumbau

Títeres de Mariona Masgrau
Música: Octavi Rumbau
Coreografía títeres: Margarida Carbonell
Con la colaboración, las fotografías y los dibujos de Jorge Raedó
Vestuario títeres: Carmen González
Otros vestidos y Polichinela pequeño: Núria Mestres
Telas retablo: Raquel Bonillo
Asistencia técnica y escenográfica: José Menchero
Asistencia dramaturgia: Rebecca Simpson y Luca Valentino
Video promoción: Alfonso De Lucas Buñuel
Producción: La Fanfarra S.L.

miércoles, marzo 25, 2009

Viento en popa a toda crisis.


Con este título resumo el estado de ánimo que se ha apoderado de la ciudadanía así como de mis queridos amigos de la playa, cada vez más excitados con la dichosa crisis que parece haberse instalado por las buenas y por las malas en nuestras sociedades y en el planeta entero.

Dice la enciclopedia Wikipedia:

“Crisis (del latín crisis, a procede a su vez del griego) es una coyuntura de cambios en cualquier aspecto de una realidad organizada pero inestable, sujeta a evolución; especialmente, la crisis de una estructura. Los cambios críticos, aunque previsibles, tienen siempre algún grado de incertidumbre en cuanto a su reversibilidad o grado de profundidad, pues si no serían meras reacciones automáticas como las físico-químicas. Si los cambios son profundos, súbitos y violentos, y sobre todo traen consecuencias trascendentales, van más allá de una crisis y se pueden denominar revolución.”

De “coyuntura de cambios” a “revolución”. No está mal. Lo comentábamos el otro día aprovechando esos días fantásticos de sol mientras paseábamos por la orilla del mar con mis amigos futurólogos. Decía Mercadal:

- Creo, Rumbau, que tantas advertencias de los analistas de que esta crisis es una suma de crisis y que va para largo o más bien que ha llegado para quedarse, están en lo cierto. Aunque lo más probable es que los chupones de siempre vuelvan a levantar cabeza y vayan a lo suyo, aprovechando el desconcierto y llevándonos a futuros colapsos todavía peores. Éste es por desgracia nuestro pronóstico, avalado por la inercia de las fuerzas dominantes, que siguen ocupando sus puestos de mando, pues a nadie se le ha ocurrido que habría que sacarlos de ellos y mandarlos al quinto pino.

- Así es, en efecto –remacha Bastides tras escuchar a su amigo astrólogo–, pero fíjate que ha habido aquí un factor sorpresa que nos ha dejado estupefactos, a Mercadal y a mi. Nosotros habíamos anticipado esta crisis mundial, pues por algo somos futurólogos y nos dedicamos a las anticipaciones. Pero lo habíamos calculado mucho más lejos, hacia el 2025 o 2030, confundidos e hipnotizados por la soberbia y el esplendor de los años anteriores. Y fíjate, ¡de pronto estalla ante nuestras propias narices una burbuja tras otra, en un efecto multiplicador impresionante! Nos hemos quedado de piedra, te lo aseguro, pues cuando algo así ocurre, sólo hay una respuesta: se ha cruzado el umbral. ¿Pero cuál? Aquí está el dilema. A veces pensamos que es el Umbral Crítico que nosotros situábamos hacia el 2090 y aún más lejos, cuando las cosas ya no tendrán remedio y los cambios deberían caer por si mismos. Pero la aceleración a la que estamos sujetos parece habernos pillado por sorpresa y a unas velocidades de vértigo, y la suma de una tal complejidad de crisis superpuestas podría disparar el mundo al susodicho umbral con una antelación apabullante. Aunque ya te digo que lo más prudente es pensar que si acaso hemos cruzado un umbral, todavía no es el definitivo capaz de conducirnos a una solución sin marcha atrás, es decir, con efectos mutantes en el orden social e histórico.

- ¿Pero de verdad os pensáis que hay soluciones sin marcha atrás en este mundo jodido? –saltó en aquel momento Corominas, un viejo gato del periodismo barcelonés a punto de jubilarse y que suele acompañarnos en nuestros paseos por la playa–. Ya me gustaría creer en vuestras ilusiones, pero muy me temo que por mucho que el mundo cambie, los humanos seguiremos siendo tan burros como siempre.

Mercadal, que gustaba mucho de discutir con el periodista, contestó:

- Corominas, el que tengas razón no implica que aciertes en lo que dices. Es evidente que las cosas cambian para que nada cambie, y viceversa. Pero cuando hablamos del umbral crítico no hablamos ni de personas ni de ilusiones, sino de hechos, que es otra cosa. Podemos equivocarnos, y sin duda así ocurre, pero los hechos son los hechos, aunque éstos estén ubicados en el futuro.

- ¡De cajón! –masculló Bastides con asentimientos de cabeza.

- ¡Ilusiones, Mercadal, no me quieras engatusar con palabras! –dijo Corominas estupefacto y soltando una carcajada.

- Hechos, insisto, hechos, todavía hipotéticos, pero bien definidos como tales. Piensa, Corominas, que hoy en día pensar los hechos es anticiparlos para allanar el camino que lleva a su realización. De ahí la importancia de nuestras labores de futurología. Y ten en cuenta el realismo que este compromiso nos obliga, pues mal iríamos si nuestras conjeturas no tuvieran el sostén de lo real y de lo posible.

Escuchaba con asombro y entusiasmo las filigranas verbales de aquellos viejetes que se tomaban tan en serio sus actividades adivinatorias y especulativas, y por las que sentía un sincero respeto. Dijo entonces Bastides, que se había quedado mirando al vacío o más bien la línea del horizonte, como si estuviera a punto de tener alguna visión de futuro:

- En verdad, en verdad os digo, que llamemos como llamemos al umbral cruzado, el mundo ha entrado en una fase de precipitaciones aceleradas que ya nadie podrá obviar. Y aunque el bendito Presidente Obama pretenda arreglar las cosas en su casa y en el mundo entero, como con tanto ahínco se afana, poco podrá hacer si no se adelanta a los hechos y los encara desde perspectivas de futuro, algo que intuye e intenta, pero que aún está lejos de asumir en toda su radicalidad. Y si acaso lo intentara, tampoco creo que le dejaran.

- ¿Crees entonces en el ocaso de los Estados Unidos? –le pregunto interesado en saber sus opiniones al respecto.

- Sí y no –contestó Bastides–. Por de pronto, son los únicos que han asumido la gravedad del asunto. Normal, al ser ellos los principales responsables. Creo que intentarán mantener el sistema de poderes intacto, y reformarlo en todo caso para obtener una mayor eficiencia del mismo. Tal vez incluso lo consigan a corto plazo, dadas las ansias que existen por lograrlo, pero dudo que la cosa dure. Por otra parte, hay que tener en cuenta que la capacidad de los USA en reformar el sistema es bien escasa. Demasiadas inercias e intereses en juego.

- Cierto, Bastides, y aquí es dónde entran otros actores en juego. Brasil, por ejemplo, un país en crecimiento y dotado de una perspectiva estratégica de primer orden. Su ministro de Asuntos Estratégicos -¿has visto en algún otro país un ministerio con este nombre?- piensa largo y en futuro, y no me extrañaría que sus ideas acabaran pesando en la región. Y sino, fíjate en los primeros pasos dados por Obama: reunión con Lula y acuerdos de cooperación estrecha entre ambas potencias. Pero os advierto que los cambios verdaderos no vendrán de los USA, ni de Europa ni del Brasil. Vendrán de Oriente, del Próximo y del Lejano.

- Conozco vuestras predicciones al respecto, pero nunca me lo habéis argumentado como para convencerme –dije al oir aquellas palabras que conocía de otras ocasiones.

- Las democracias occidentales están demasiado enamoradas de si mismas. Hay en ellas maravillas, cierto, pero fallan en lo esencial: la distribución de la riqueza y del poder. Por mucho que alardeen de división de poderes y de parlamentarismo, el sistema es de una injusticia apabullante. Los ciudadanos tienen derechos y deberes, pero los capitales se concentran bien lejos de ellos. Fíjate en nuestras ciudades. ¿Dónde se concentran hoy el poder y la riqueza? En los bancos y en las grandes corporaciones, con sus sueltos descomunales, y en las castas vitalicias de funcionarios y políticos. Los demás, todos dejados como mano de obra en la intemperie, con pocas posibilidades de entrar en los santuarios del capital y de los poderes. Y así no se llega a ninguna parte. O, más bien, se trata de una situación de estancamiento superlativa. Y si la cosa no se mueve, no cambia. Y si no cambia, se pudre y acaba pereciendo. Menos mal que tenemos la inmigración, que pesa cada vez más.

- De todas formas, no me negaréis que el Obama se está comportando con una energía inusitada –les digo yo.

- Sí, y nos admira su ímpetu. ¡Menos mal! Porque el panorama europeo no es nada alentador. Y el español, ¡qué desastre! Zapatero nos está saliendo rana. En vez de aportar ideas inteligentes y pensar en futuro, se empantana en tacticismos de tan corto alcance que parece un andar hacia atrás. Fíjate en este último desliz de la retirada de tropas de Kosovo.

- Sí, todo el mundo lo ha criticado como una pifia diplomática de mucha categoría.

- Desde luego –replica Mercadal–, es una pifia descomunal, pero lo de guardar o no las formas no es lo importante, sino perder el tiempo en asuntos del pasado como es lo de aceptar o no la independencia de Kosovo. Pocos hechos consumados hay tan consumados como el de Kosovo: ya pueden insistir los serbios y los defensores de la susodicha “legalidad internacional”. Aquello ya no hay quién lo tuerza. ¡Cómo si no hubieran suficientes muertos que lo avalaran! ¡Menuda pérdida de tiempo es detenerse en este asunto! Eso es anclarse en el pasado, y que la flamante ministra Chacón se haya enredado en ello me parece de una miopía atroz. La realidad se les escapa de las manos, y la crisis va a arrasar con este gobierno sin piedad alguna, si antes no cambian de rumbo.

- ¡Caramba! –exclama admirado Corominas.

- Sí, no está el horno para bollos –dice Bastides mirando al horizonte–. El futuro está a la vuelta de la esquina y nadie le presta atención. De ahí la responsabilidad que tenemos los futurólogos.

- Cualquiera diría que tenéis la solución a la crisis… -se ríe Corminas con sarcasmo.

- Desde luego que no, pero al menos hay cosas que sí están claras. Por ejemplo, esa alianza estratégica de España con Turquía. ¡Aquí sí hay futuro, y presente asegurado! ¿Por qué no insistir en ello? La ocurrencia tan ridiculizada de la “Alianza de Civilizaciones” esgrimida por Zapatero y tan estimada por Erdogan, y ahora sorprendentemente defendida por Obama, de pronto se ha convertido en la excusa perfecta para avanzar hacia desarrollos estratégicos que pueden alcanzar toda la región de Oriente Próximo y del Mediterraneo. ¿Os parece poco? Lo que Brasil hace en América, podría hacerlo aquí España. Moratinos conoce bien la zona y la presencia española en Líbano debería poderse aprovechar, así como el antiguo prestigio de nuestro país en el mundo árabe. Pero no hay aquí ningún Ministerio de Asuntos Estratégicos ni las luces de nuestros ministros parecen muy despiertas. Y con tonterías como la de Kosovo, todo puede irse al traste.

- Cierto, Mercadal –dice Bastides entusiasmado con las palabras de su colega astrólogo–, Zapatero tenía aquí una oportunidad de oro, pero si se carecen de ideas, no hay estrategia que valga. Y me extraña, pues bien supo rodearse de ideólogos y pensadores de renombre internacional durante las elecciones. Por lo visto, fue solo una operación de imagen. Lástima…

- ¿Qué le diríais a Zapatero si tuvierais la ocasión de tratar con él? –les pregunto.

Mercadal, el más sensible de los dos futurólogos a este tipo de preguntas –a Bastides más bien le resbalan–, se quedó pensativo un rato, y al cabo soltó el siguiente discurso:

- Por de pronto, le diría que se dejara de tacticismos baratos y buscara la alianza con Rajoy. En vez de desestabilizarlo –parece ser que incluso prefieren que se imponga la línea Aguirre a la de Ruiz-Gallardón, para poder seguir con la cantinela de que “viene el lobo” al referirse al PP–, debería apoyar a Rajoy en su pugna interna para adecentar así la derecha del país. No sé si con ello ganaría las próximas elecciones, pero los españoles se lo agradecerían toda la vida. Respecto a los nacionalismos periféricos, me apartaría de ellos como del mismísimo diablo, y para eso propondría un autonomismo aún más radical que desarmara por el lado de la igualdad de la ciudadanía y del arrojo descentralizador a los chantajistas locales. Descentralización técnica y política seria y real, que hiciera más transparente y honesto al Estado, le sacara gastos y que tuviera a los barones del PP y del PSOE como grandes aliados. ¿Por qué no aprovechar esta alianza táctica que Cataluña y Valencia parecían querer emprender, desarmando así al centralismo madrileño, que es dónde la derecha más feroz se atrinchera? Seguro que la Galicia recién conquistada del PP se sumaría a la operación de un periferismo no nacionalista, y que Patxi López desde el País Vasco con sus aliados pepistas sin duda apoyarían. Todo lo cual daría vida y alas a Montilla, en vez de sacrificarlo en aras de imaginarios futuros pactos con CiU. Piense que si no son ustedes, serán los del PP los que emprendan este camino neoautonómico de reestructuración del país, no les quepa la menor duda. Esto con respecto al tema autonómico.

Hizo una pausa como para buscar inspiración y prosiguió del siguiente modo:

- Respecto a lo internacional, me volcaría en vender España como ejemplo de país que ha sabido cuadrar el círculo de pasar de una dictadura centralista a una democracia autonomista. Aquí hay mucho qué ganar. Por supuesto, me lanzaría a la alianza estratégica con Turquía, y revisaría la política respecto a Kosovo y Albania. ¿Por qué dejar a estos países de lado? ¡Pero si son los que más se acercan a Turquía y a la misma España! Luego pondría el ojo sobre el Líbano y no perdería de vista a Irán. Es cada día más evidente que la vieja cultura iraní está levantando cabeza y se adapta a la modernidad mejor que ningún otro país de la zona. ¡Pues habría que potenciarlo, buscar la manera de asentar los sectores reformistas y establecer alianzas estratégicas con ellos! Aproveche lo de su Alianza de Civilizaciones y métalos a todos en el mismo saco. En relación a Marruecos, debería seguirse con la política de inversiones y de apoyo al desarrollo, multiplicando la presencia española y el intercambio mutuo a todos los niveles. En América, no lo dudaría ni un momento: estrechar relaciones con Brasil y buscar un país al que hincar el diente para empujarlo hacia arriba. ¿Por qué no empezar con Perú? Su gran virtud es que últimamente nadie habla de él. Y Cuba, por supuesto, el más español y catalán de los países americanos, que tarde o temprano se levantará de sus cenizas.

Se detuvo un momento y dijo con un cierto énfasis:

- Finalmente, diría al Presidente: mire, señor Zapatero, quizás con estos consejos no va usted a ganar las próximas elecciones, pero al paso que va, todavía lo tendrá más crudo si sigue con lo que hay. El mundo hoy pertenece a los que arriesgan y miran hacia el futuro. Si su idea era regenerar la política en España, déjese de regateos y tacticismos de corto alcance, en los que se halla ahora usted empantanado, y atrévase a dar pasos hacia el mañana. Puede que no lo consiga, pero la honestidad de su empeño merecerá el respeto de la ciudadanía y será recordado al menos como “aquél que lo intentó”.

- ¡Bravo, Mercadal! –exclamó Corominas con un par de sonoros aplausos y una carcajada.

Bastides, que había escuchado el discurso de su amigo muy serio, dijo:

- Y yo añadiría: tómese usted unos días de descando, señor Presidente, súbase al Mulhacén, de 3.482 m de altura, el pico más alto de la península, y observe las cosas desde la distancia. Respire con profundidad las alturas frescas y capte usted la dirección del Tiempo. Verá como el viento suave de la historia le llevará lejos hacia el futuro, único lugar dónde es fácil ponernos todos de acuerdo. Describa desde allí sus visiones y háganos partícipes de ellas cuando baje a ras de tierra. Si son reales y nos gustan, los votos le vendrán frescos y regalados. Si yerra y fracasa, otros le sucederán con mejor fortuna. Pero no desperdicie la ocasión: pocas épocas han sido tan fecundas y preñadas de futuro como la nuestra.

Nos quedamos plantados, escuchando el silencio de la playa que las olas arrullaban con aleatórica circularidad. Buscábamos sin duda percibir los clarines del futuro. Y mientras las aguas cantaban sus melodías susurrantes, nuestras almas pugnaban por levantar cabeza y alzarse hacia las cotas visionarias de Bastides y Mercadal.

miércoles, febrero 04, 2009

Rutas de Polichinela

NUEVO CURSO DE TONI RUMBAU


Días 27, 28 y 29 de marzo de 2009
3
días de duración – 19 horas.
Lugar: La Mona de Seda, Barcelona.
Organiza: La Mona de Seda – La Fanfarra

Títeres
, Sombras y Objetos.


Presentación

« Rutas de Polichinela » es una introducción al mundo fascinante del teatro de títeres popular de guante, con el fin de conocer sus técnicas más ancestrales así como sus secretos dramatúrgicos, para luego poderlos aplicar en una visión más amplia del teatro de marionetas, dónde también participa la sombra y el objeto.

Consideramos que el Teatro de Títeres, entendido en su más amplia significación de lenguaje abierto al cruce de los lenguajes, tiene no sólo presente sino mucho futuro. Precisamente en un mundo que cada vez apuesta más por la interdisciplinaridad, y que para enfrentarse al reto de la complejidad explora los caminos de la abstracción y de la síntesis, una disciplina como la del Teatro de Títeres es de lo más pertinente.


E
ste curso pretende plantearse estos temas e iniciar al interesado en una práctica artística que tiene sus raíces en lo más profundo de las culturas humanas y las extiende a su vez con ansias hacia el futuro.

Dirigido a actores, titiriteros, artistas visuales, pedagogos inquietos y a cuántos se sientan atraídos por un modo de expresión de « profundos altos vuelos ».


Contenido del curso :

1er día (viernes tarde):

- Introducción práctica a cargo de Toni Rumbau
- coloquio
(pausa)
- Introducción teórica con proyección de imágenes. Temas :
- El Teatro de Títeres : fundamentos de un lenguaje universal
- Características como lenguaje
-
Las diferentes escuelas, técnicas y modalidades :
- Los teatros tadicionales del mundo
- el teatro de sombras
- El teatro de títeres popular de raíz mediterránea
- La marioneta culta
- la idea del « desdoblamiento »
- el teatro de títeres contemporáneo : cruce de lenguajes
- presente y futuro: hacia un teatro de la « intersección »
- Planteo de la práctica : crear una pequeña obra desde los presupuestos de lenguaje planteados. Para ello se usará un teatrillo apto para títeres y sombras.

2 día:

1era parte (sábado mañana):

A- Final de la exposición teórica :
- El Repertorio : posibilidades de historias y planteos.
- Desarrollo de los personajes. Los objetos : su utilización como símbolos o personajes.
- La manipulación, el gesto, la palabra, los sonidos, la música
- Importancia del ritmo
- la comunicación con el público

B- Explicación y construcción de una « lengüeta ». Uso y práctica.

2a parte (sábado tarde) :

- Preparación de los trabajos de representación. Seguimiento de los mismos

3 día :

- representaciones de los ejercicios
- comentarios y coloquio

Materiales :

- El curso no es propiamente de construcción, aunque los participantes podrán elaborar para el caso títeres concretos que no requieran complejidad de construcción.

- Los participantes pueden traer títeres y objetos propios para la elaboración de los ejercicios prácticos individuales, así como utilizar otros elementos escogidos por cada uno. También se podrán utilizar títeres de Toni Rumbau.

- El curso pone a disposición de los participantes :
- el teatrillo apto para títeres y sombras
- las luces apropiadas para las sombras
- algunos instrumentos musicales de percusión para los que lo requieran
- el material necesario para construir una lengüeta


PALABRAS CLAVE:
- Creatividad - Imaginación - Síntesis – Intersección - Tradición

PARTICIPANTES, FECHA Y CONDICIONES

- Máximo: 18 personas.
- duración: 3 días. (5 horas el viernes 27, 4 horas el sábado 28 por la mañana, 5h el sábado por la tarde, y 5h el domingo 29 por la mañana.) Total horas: 19.
- perfil participantes: abierto a cualquier persona interesada en los lenguajes del teatro de títeres, sombras y objetos.

- precio del curso: 175 euros. 10% de descuento automático para los socios de Unima.

- Forma de pago: por transferencia. Al pedir la solicitud, recibirás las indicaciones de cómo efectuar el pago. Dirigirse a:
lamonadeseda@yahoo.es
o
tonirumbau@gmail.com


AYUDAS DE UNIMA

- UNIMA FEDERACIÓN ESPAÑA CONCEDE LA SIGUIENTE AYUDA

Requisitos:

- Ser socio de UNIMA con una antigüedad mínima de 6 meses anterior a la fecha del inicio del Curso.

- Estar al corriente del pago de la cuota de 2009.

- Solicitar la ayuda con un mes de antelación al inicio del Curso.

- Solicitudes por escrito a la Secretaría técnica de UNIMA FEDERACIÓN ESPAÑA, utilizando impreso oficial (secretaria@unima.es).

Importe de la Ayuda:

desplazado del domicilio habitual

- 0.10 € por km de ida y vuelta presentando justificantes (tickets o facturas) de desplazamientos (bus-tren-avión-gasolina)

- 15 € por día por un máximo 15 días de duración del curso presentando justificantes (tickets o facturas) de comidas y/o alojamientos

para quien no pernocte fuera del domicilio habitual

- 15€ máximo hasta 15 días de duración del curso presentando justificantes (tickets o facturas) de comidas y/o desplazamientos.


LUGAR

- c/ Bonaventura Pollés 23, bajos

metro Pza de Sants, L1, L5

tfno: 93 603 72 16

lamonadeseda@yahoo.es

BARCELONA
http://www.la-monadeseda.blogspot.com/

- A 20 minutos del centro de Barcelona. Ver plano clicando aquí


CÓMO APUNTARSE

- Mandar solicitudes o llamar por teléfono a:
La Mona de Seda,
lamonadeseda@yahoo.es
tfno: 93 603 72 16

o

Toni Rumbau, tonirumbau@gmail.com
tfno: +34 659 454 879 - +34 93 301 84 85

REFERENCIAS

- Ver La Fanfarra

- Biografia Toni Rumbau

- + info: web Toni Rumbau

A MANOS LLENAS - Full Hands








Van avanzando los ensayos de "A Manos Llenas", el nuevo espectáculo de títeres y sombras de Toni Rumbau. He aquí algunas imágenes. En breve, habrá más imágenes filmadas. Fotos de Jorge Raedó.

lunes, enero 19, 2009

La Matanza de Gaza

Hablando con mis amigos de la playa, hemos coincidido todos en que los hechos acontecidos en Palestina estos últimos días sólo merecen la denominación de “matanza”. La impunidad con la que ha actuado Israel roza lo indecible y estamos de acuerdo en que se han cometido crímines de los considerados graves desde el punto de vista civilizatorio. Demasiados años de ocupación, desposesión de tierras, nuevos emplazamientos, bloqueos y ensañamiento hacia la población palestina. Ha habido desprecio de la vida humana ajena y exceso de crueldad hacia las víctimas. Creo que a medida que pasen los días, se irán desvelando todavía más atrocidades ocultas por el bloqueo mediático israelita. No hay razón alguna que las justifique. Los crímenes son claros y la justicia internacional deberá entrar en ellos tarde o temprano.

Los políticos de Israel se han cubierto de gloria. Y sus militares, han alcanzado tal degradación que parece impensable en un ejército considerado moderno e inteligente.¡Más de cuatrocientos niños muertos! ¡Es increíble que un país que se las da de avanzado y democrático se haya metido en un callejón sin salida de tal magnitud! ¿Cómo negociarán a partir de ahora con los palestinos y con el resto del mundo? La masacre de Gaza pesará como una losa sobre los portavoces de Israel. De “estado terrorista” ha alcanzado el estatus de “estado asesino”. Y aunque parece que no les importe la opinión de los demás, la realidad y un boicot a todo lo que huela a israelita se irá imponiendo poco a poco. Negros nubarrones se posan sobre la sangrienta región…

lunes, enero 05, 2009

Nuevo año 2009.

La normalidad ha vuelto a las playas de Barcelona, aunque el temporal se ha llevado no poca cantidad de arena de las mismas. Lo más espectacular es comprobar como las olas arrancaron las duchas que estaban emplazadas dónde empieza el Paseo Marítimo, ahora totalmente destrozadas. El Mar Mediterráneo se enfada a veces y es capaz de levantar olas tremendas, como la que cayó el otro día en el Maresme, de nueve metros de altura.

Lo comentamos con mis amigos Bastides y Mercadal, a los que se ha agregado Corominas, un periodista de Barcelona que a veces se suma al grupo de amigos de la playa.


- Hacía años que no se veía un temporal de semejante calibre –comentaba Corominas, socio también del Club Natación Barcelona como yo, y buen conocedor de las cosas importantes de la ciudad.


- En efecto –apuntó Mercadal-, con tanta civilización, a veces nos olvidamos de estas bravatas de la naturaleza. Al menos aquí tenemos el mar.


- En verdad, en verdad, que tienes toda la razón del mundo, Mercadal, pues sin nuestros paseos por la playa gozando de la presencia directa de los elementos, no hubiéramos llegado tan lejos en nuestros estudios del futuro –repuso Bastides muy convencido de sus palabras.


- ¿Y cómo veis el año que se nos viene encima? –les pregunto tomando al vuelo sus palabras.


- Ui, Rumbau, la cosa está que arde. Ya has visto cómo acabó el 2008. ¡Menudo acelerón hemos vivido! Pues según nuestros cálculos, el 2009 irá aún más acelerado.


- Caramba –exclamo contento de oir la reacción del doctor astrólogo.- ¿Y se puede saber de dónde llegarán los tiros?


- De todas partes. Estaos preparados, pues la cosa está que arde. Nos esperan días de acontecimientos magnos. Con una curiosa peculiaridad: no serán vistos como tales sino que pasarán más bien desapercibidos. Y para empezar, el declive de los EEUU –remacha Mercadal..


- Pero con Obama todo el mundo dice que algo va a cambiar… -protesto yo.


- Desde luego, no será lo mismo que con Bush. Pero algo tiene este nuevo presidente que puede ser peligroso para él: se lo piensa todo mucho. Lo digo por sus silencios en materia internacional, justificados porque aún no es presidente, pero descorazonador desde el punto de vista de las urgencias inmediatas. Esos silencios, que en si constituyen un valor indiscutible, pueden ser un lastre en una época de convulsiones mayúsculas como la presente. Aunque para el resto del mundo quizás será un alivio. Para los más aguerridos, una oportunidad de gastar municiones mientras los demás se lo piensan. Tal es la táctica de Israel: mientras Obama medita soluciones, ir pisando el acelerador. Con lo que la ruina moral y a la larga física del estado judío, que nosotros hemos pronosticado, se adelantará todavía más. China aprovechará para avanzar en su desembarco africano, situando a unos cuantos centenares de miles de campesinos por las sabanas tropicales, lo que a la larga creará no pocos problemas. Los islamistas irán más apretados, pero cosecharán no pocos logros gracias a los apoyos encubiertos de Pakistán y Arabia, que seguirán financiando la política de bombas y suicidos. En cuanto a Europa, su prostración política parece asegurada con presidentes como el de Chequia, aunque seguirá manteniendo unas constantes vitales mínimas suficientes para continuar arrastrándose hacia el futuro sin mácula, como nosotros hemos pronosticado, pues es evidente que esa no dirección política, tan criticada por los europeístas de acción, constituye la mayor riqueza de Europa. Su ser sin ser, su grandeza desprovista de capacidad ejecutiva, son hoy por hoy uno de sus mayores activos: ya se sabe, cuando no se sabe qué hacer y actuar no lleva a ninguna parte, mejor es no hacer nada.


- ¡Menuda declaración, Mercadal! –esclamó Corominas entusiasmado por la elocuencia del ex doctor jubilado.- ¡Ahora sí veo que sabéis del futuro más que yo!... –dijo en tono guasón.


- No te rías, Corominas, que la pasaremos canutas… -dijo Bastides en defensa de su amigo.- No tanto nosotros, que al fin y al cabo vivimos con cuatro duros, pero sí muchos de nuestros familiares y conocidos. Me refiero a los que tienen un sueldo y se han liado con los pisos, los coches y las hipotecas. En esta época, es importante ir ligeros de equipaje.


- ¡En menudo lío nos han metido estos últimos años! –dice Mercadal.- Para dinamizar la economía, jugaron con fuego, como es liberalizar los alquilares con vistas a animar a la gente a comprar. Y ahora fíjate en el embrollo creado: los que tienen hipoteca, viven sin vivir atrapados por el gasto. Los que compraron para alquilar, necesitan subir los alquileres para pagar sus deudas. Los que alquilaron con contratos de cinco años, se ven condenados a aumentos bárbaros insostenibles a la larga. Un atropello absurdo, la famosa burbuja en la que nuestros gobernantes participaron sin tapujos, para asentar el delirio de todos.


- Coincido contigo, Mercadal –dice el periodista Corominas que había escuchado con asombro las palabras del médico jubilado–, realmente todo este asunto de los alquieleres, las hipotecas y los pisos, me parece tan demencial que si no fuera por sus consecuencias trágicas, lo calificaría de burla descomunal.


- ¿Y en España, cómo veis el tema de la financiación y de los estatutos? –les pregunto para cambiar de tercio.


- Un tema aburrido, desde luego –contesta Mercadal-. Se han empeñado en que todos participemos en el asunto, pero la verdad es que están creando un desinterés mayúsculo, por mucha razón que tengan. Y sin embargo, hay que hacerlo, quiero decir el nuevo sistema de financiación, quemándose los unos y los otros. Una ventaja: al quedar atrapado el nacionalismo en un asunto de sumas y restas, baja peldaños de trascendencia, lo que siempre es un alivio. Y se nota, yo veo el paisaje más descontaminado.


- Bueno, Mercadal –dice Corominas-, tampoco lo pintes tan bonito, tenemos al Tripartito, los de Esquerra están en Cultura y van imponiendo su catalanismo de barretina. Tal vez el ambiente social esté más despejado, pero el político está de un pegajoso que asusta.


- Tú porque eres periodista y te enteras de lo que dicen los políticos, pero piensa que la gente normal como nosotros leemos otras cosas. Hace tiempo que los políticos no son escuchados en este país. Para mi, lo importante ahora es saber qué se dice fuera de aquí, cómo va la economía, qué opinan cientificos, empresarios y banqueros, y de vez en cuando escuchar las insensateces o sensateces de algún militar.


- Tienes razón , Mercadal –apunta Bastides con entusiasmo-, el futuro está hoy expandido por todas partes, y hay que abrir mucho la mente para entender lo que ocurre. Ya no basta con quedarse en lo local, es indispensable ver más allá, pues en definitiva la crisis que vivimos es planetaria.


- Una crisis que debería llevarnos a otras pautas de conducta, a otros modelos. Y la urgencia es máxima. Sólo que hoy en día, los modelos dados ya no convencen, o más bien son despreciados por la gente, que sospechan de todo lo ajeno. De ahí ese desconcierto que vivimos –añade Mercadal con covicción.


- Aquí está el quid de la cuestión –continúa Bastides, muy inspirado por las palabras de su amigo –, esa falta de modelos y esa imposibilidad de haberlos nos tiene a todos en ascuas. Bueno, para nosotros es algo normal, pues hace tiempo que Mercadal y yo venimos hablando de esas cosas. Y ya sabéis cual es nuestra opinión: ante la caída de los mitos y las historietas colectivas, pues que cada uno se invente la suya. Como és lógico, esta abertura del campo narrativo y mitológico lo han captado en seguida los expertos en las ciencias del márketing y de la manipulación, que se han lanzado como locos a vendérnoslo todo bajo forma de historieta y de show. La idea es sorbernos los sesos para reducirnos a simples figurantes. ¡Y a fe mía que lo están consiguiendo! Pero si los mitos de antaño ya no aguantan por caducos y pasados de rosca, los que nos venden como nuevos aguantan todavía menos, por mucha publicidad que les den, de modo que cada día es mayor la cantidad de gente que se da cuenta del embuste. De ahí que a la larga seamos optimistas, en el sentido de una mayor conciencia de las personas, aunque debamos esperar decenios para ver algún tipo de resistencia con éxito.


- ¿Decenios?... –pregunta Corominas sorprendido.- Pues si que lo fiais para largo. Os recuerdo que los dos ya pasáis de los setenta…


- Lo sabemos, Corominas, lo sabemos… ¿Pero qué mas da? Cuando hablamos del futuro, el tiempo puede estirarse todo lo que se quiera. ¿Acaso alguien puede contradecirnos? Lo dudo, dada la altísima indeterminación existente. No, Corominas, el tiempo no es aquí lo importante, sinó el qué y el cómo. Que luego todo vaya más lento o más rápido, eso nadie lo puede saber….


Con estas palabras terminó la conversación aquel día, quedando los cuatro en vernos la próxima semana. Tal vez entonces sepamos algo más del embrollo de Gaza, del tamaño de los destrozos y de las protestas habidas en todo el mundo. Por de pronto, y según nos comunicó Corominas, en Barcelona se prepara una manifestación grande para el sábado 10 a las 5h de la tarde. Él piensa ir, y lo mismo dijeron Mercadal y Bastides.


En efecto, como dicen mis amigos de la playa, el 2009 nace inquieto y acelerado, muy acelerado. ¿Hacia dónde?... Días tras día lo iremos viendo. Un año interesante, repleto sin duda de muchas sorpresas e ingentes acontecimientos…