miércoles, abril 15, 2009

Próximo estreno de "A Manos Llenas"

El viernes 1 de abril empiezan las funciones en La Puntual de "A Mans Plenes", el nuevo montaje de títeres y sombras que estoy poniendo en marcha. Estaré en este pequeño y entrañable teatrillo los dos primeros fines de semana de mayo, con funciones los viernes, sábado y domingo, los días 1,2,3,8,9 y 10. Para información de los horarios, ver La Puntual.

Antes viajaré a Siria, del 21 al 27 de abril, invitado por el Instituto Cervantes de Damasco, para hacer dos funciones de "A Dos Manos": una en la misma Damasco, y la otra en Aleppo. Interesante viaje, durante el que tendré ocasión de conocer al colectivo de los titiriteros de Siria, así como a un país que desconozco.

Adjunto ficha del nuevo espectáculo así como alguna foto. Para más información, pulsar aquí. Ver imágenes de la obra filmadas por Alfonso De Lucas Buñuel pulsando aquí.

A Manos Llenas
Concepto, interpretación y dirección de Toni Rumbau

Títeres de Mariona Masgrau
Música: Octavi Rumbau
Coreografía títeres: Margarida Carbonell
Con la colaboración, las fotografías y los dibujos de Jorge Raedó
Vestuario títeres: Carmen González
Otros vestidos y Polichinela pequeño: Núria Mestres
Telas retablo: Raquel Bonillo
Asistencia técnica y escenográfica: José Menchero
Asistencia dramaturgia: Rebecca Simpson y Luca Valentino
Video promoción: Alfonso De Lucas Buñuel
Producción: La Fanfarra S.L.

miércoles, marzo 25, 2009

Viento en popa a toda crisis.


Con este título resumo el estado de ánimo que se ha apoderado de la ciudadanía así como de mis queridos amigos de la playa, cada vez más excitados con la dichosa crisis que parece haberse instalado por las buenas y por las malas en nuestras sociedades y en el planeta entero.

Dice la enciclopedia Wikipedia:

“Crisis (del latín crisis, a procede a su vez del griego) es una coyuntura de cambios en cualquier aspecto de una realidad organizada pero inestable, sujeta a evolución; especialmente, la crisis de una estructura. Los cambios críticos, aunque previsibles, tienen siempre algún grado de incertidumbre en cuanto a su reversibilidad o grado de profundidad, pues si no serían meras reacciones automáticas como las físico-químicas. Si los cambios son profundos, súbitos y violentos, y sobre todo traen consecuencias trascendentales, van más allá de una crisis y se pueden denominar revolución.”

De “coyuntura de cambios” a “revolución”. No está mal. Lo comentábamos el otro día aprovechando esos días fantásticos de sol mientras paseábamos por la orilla del mar con mis amigos futurólogos. Decía Mercadal:

- Creo, Rumbau, que tantas advertencias de los analistas de que esta crisis es una suma de crisis y que va para largo o más bien que ha llegado para quedarse, están en lo cierto. Aunque lo más probable es que los chupones de siempre vuelvan a levantar cabeza y vayan a lo suyo, aprovechando el desconcierto y llevándonos a futuros colapsos todavía peores. Éste es por desgracia nuestro pronóstico, avalado por la inercia de las fuerzas dominantes, que siguen ocupando sus puestos de mando, pues a nadie se le ha ocurrido que habría que sacarlos de ellos y mandarlos al quinto pino.

- Así es, en efecto –remacha Bastides tras escuchar a su amigo astrólogo–, pero fíjate que ha habido aquí un factor sorpresa que nos ha dejado estupefactos, a Mercadal y a mi. Nosotros habíamos anticipado esta crisis mundial, pues por algo somos futurólogos y nos dedicamos a las anticipaciones. Pero lo habíamos calculado mucho más lejos, hacia el 2025 o 2030, confundidos e hipnotizados por la soberbia y el esplendor de los años anteriores. Y fíjate, ¡de pronto estalla ante nuestras propias narices una burbuja tras otra, en un efecto multiplicador impresionante! Nos hemos quedado de piedra, te lo aseguro, pues cuando algo así ocurre, sólo hay una respuesta: se ha cruzado el umbral. ¿Pero cuál? Aquí está el dilema. A veces pensamos que es el Umbral Crítico que nosotros situábamos hacia el 2090 y aún más lejos, cuando las cosas ya no tendrán remedio y los cambios deberían caer por si mismos. Pero la aceleración a la que estamos sujetos parece habernos pillado por sorpresa y a unas velocidades de vértigo, y la suma de una tal complejidad de crisis superpuestas podría disparar el mundo al susodicho umbral con una antelación apabullante. Aunque ya te digo que lo más prudente es pensar que si acaso hemos cruzado un umbral, todavía no es el definitivo capaz de conducirnos a una solución sin marcha atrás, es decir, con efectos mutantes en el orden social e histórico.

- ¿Pero de verdad os pensáis que hay soluciones sin marcha atrás en este mundo jodido? –saltó en aquel momento Corominas, un viejo gato del periodismo barcelonés a punto de jubilarse y que suele acompañarnos en nuestros paseos por la playa–. Ya me gustaría creer en vuestras ilusiones, pero muy me temo que por mucho que el mundo cambie, los humanos seguiremos siendo tan burros como siempre.

Mercadal, que gustaba mucho de discutir con el periodista, contestó:

- Corominas, el que tengas razón no implica que aciertes en lo que dices. Es evidente que las cosas cambian para que nada cambie, y viceversa. Pero cuando hablamos del umbral crítico no hablamos ni de personas ni de ilusiones, sino de hechos, que es otra cosa. Podemos equivocarnos, y sin duda así ocurre, pero los hechos son los hechos, aunque éstos estén ubicados en el futuro.

- ¡De cajón! –masculló Bastides con asentimientos de cabeza.

- ¡Ilusiones, Mercadal, no me quieras engatusar con palabras! –dijo Corominas estupefacto y soltando una carcajada.

- Hechos, insisto, hechos, todavía hipotéticos, pero bien definidos como tales. Piensa, Corominas, que hoy en día pensar los hechos es anticiparlos para allanar el camino que lleva a su realización. De ahí la importancia de nuestras labores de futurología. Y ten en cuenta el realismo que este compromiso nos obliga, pues mal iríamos si nuestras conjeturas no tuvieran el sostén de lo real y de lo posible.

Escuchaba con asombro y entusiasmo las filigranas verbales de aquellos viejetes que se tomaban tan en serio sus actividades adivinatorias y especulativas, y por las que sentía un sincero respeto. Dijo entonces Bastides, que se había quedado mirando al vacío o más bien la línea del horizonte, como si estuviera a punto de tener alguna visión de futuro:

- En verdad, en verdad os digo, que llamemos como llamemos al umbral cruzado, el mundo ha entrado en una fase de precipitaciones aceleradas que ya nadie podrá obviar. Y aunque el bendito Presidente Obama pretenda arreglar las cosas en su casa y en el mundo entero, como con tanto ahínco se afana, poco podrá hacer si no se adelanta a los hechos y los encara desde perspectivas de futuro, algo que intuye e intenta, pero que aún está lejos de asumir en toda su radicalidad. Y si acaso lo intentara, tampoco creo que le dejaran.

- ¿Crees entonces en el ocaso de los Estados Unidos? –le pregunto interesado en saber sus opiniones al respecto.

- Sí y no –contestó Bastides–. Por de pronto, son los únicos que han asumido la gravedad del asunto. Normal, al ser ellos los principales responsables. Creo que intentarán mantener el sistema de poderes intacto, y reformarlo en todo caso para obtener una mayor eficiencia del mismo. Tal vez incluso lo consigan a corto plazo, dadas las ansias que existen por lograrlo, pero dudo que la cosa dure. Por otra parte, hay que tener en cuenta que la capacidad de los USA en reformar el sistema es bien escasa. Demasiadas inercias e intereses en juego.

- Cierto, Bastides, y aquí es dónde entran otros actores en juego. Brasil, por ejemplo, un país en crecimiento y dotado de una perspectiva estratégica de primer orden. Su ministro de Asuntos Estratégicos -¿has visto en algún otro país un ministerio con este nombre?- piensa largo y en futuro, y no me extrañaría que sus ideas acabaran pesando en la región. Y sino, fíjate en los primeros pasos dados por Obama: reunión con Lula y acuerdos de cooperación estrecha entre ambas potencias. Pero os advierto que los cambios verdaderos no vendrán de los USA, ni de Europa ni del Brasil. Vendrán de Oriente, del Próximo y del Lejano.

- Conozco vuestras predicciones al respecto, pero nunca me lo habéis argumentado como para convencerme –dije al oir aquellas palabras que conocía de otras ocasiones.

- Las democracias occidentales están demasiado enamoradas de si mismas. Hay en ellas maravillas, cierto, pero fallan en lo esencial: la distribución de la riqueza y del poder. Por mucho que alardeen de división de poderes y de parlamentarismo, el sistema es de una injusticia apabullante. Los ciudadanos tienen derechos y deberes, pero los capitales se concentran bien lejos de ellos. Fíjate en nuestras ciudades. ¿Dónde se concentran hoy el poder y la riqueza? En los bancos y en las grandes corporaciones, con sus sueltos descomunales, y en las castas vitalicias de funcionarios y políticos. Los demás, todos dejados como mano de obra en la intemperie, con pocas posibilidades de entrar en los santuarios del capital y de los poderes. Y así no se llega a ninguna parte. O, más bien, se trata de una situación de estancamiento superlativa. Y si la cosa no se mueve, no cambia. Y si no cambia, se pudre y acaba pereciendo. Menos mal que tenemos la inmigración, que pesa cada vez más.

- De todas formas, no me negaréis que el Obama se está comportando con una energía inusitada –les digo yo.

- Sí, y nos admira su ímpetu. ¡Menos mal! Porque el panorama europeo no es nada alentador. Y el español, ¡qué desastre! Zapatero nos está saliendo rana. En vez de aportar ideas inteligentes y pensar en futuro, se empantana en tacticismos de tan corto alcance que parece un andar hacia atrás. Fíjate en este último desliz de la retirada de tropas de Kosovo.

- Sí, todo el mundo lo ha criticado como una pifia diplomática de mucha categoría.

- Desde luego –replica Mercadal–, es una pifia descomunal, pero lo de guardar o no las formas no es lo importante, sino perder el tiempo en asuntos del pasado como es lo de aceptar o no la independencia de Kosovo. Pocos hechos consumados hay tan consumados como el de Kosovo: ya pueden insistir los serbios y los defensores de la susodicha “legalidad internacional”. Aquello ya no hay quién lo tuerza. ¡Cómo si no hubieran suficientes muertos que lo avalaran! ¡Menuda pérdida de tiempo es detenerse en este asunto! Eso es anclarse en el pasado, y que la flamante ministra Chacón se haya enredado en ello me parece de una miopía atroz. La realidad se les escapa de las manos, y la crisis va a arrasar con este gobierno sin piedad alguna, si antes no cambian de rumbo.

- ¡Caramba! –exclama admirado Corominas.

- Sí, no está el horno para bollos –dice Bastides mirando al horizonte–. El futuro está a la vuelta de la esquina y nadie le presta atención. De ahí la responsabilidad que tenemos los futurólogos.

- Cualquiera diría que tenéis la solución a la crisis… -se ríe Corminas con sarcasmo.

- Desde luego que no, pero al menos hay cosas que sí están claras. Por ejemplo, esa alianza estratégica de España con Turquía. ¡Aquí sí hay futuro, y presente asegurado! ¿Por qué no insistir en ello? La ocurrencia tan ridiculizada de la “Alianza de Civilizaciones” esgrimida por Zapatero y tan estimada por Erdogan, y ahora sorprendentemente defendida por Obama, de pronto se ha convertido en la excusa perfecta para avanzar hacia desarrollos estratégicos que pueden alcanzar toda la región de Oriente Próximo y del Mediterraneo. ¿Os parece poco? Lo que Brasil hace en América, podría hacerlo aquí España. Moratinos conoce bien la zona y la presencia española en Líbano debería poderse aprovechar, así como el antiguo prestigio de nuestro país en el mundo árabe. Pero no hay aquí ningún Ministerio de Asuntos Estratégicos ni las luces de nuestros ministros parecen muy despiertas. Y con tonterías como la de Kosovo, todo puede irse al traste.

- Cierto, Mercadal –dice Bastides entusiasmado con las palabras de su colega astrólogo–, Zapatero tenía aquí una oportunidad de oro, pero si se carecen de ideas, no hay estrategia que valga. Y me extraña, pues bien supo rodearse de ideólogos y pensadores de renombre internacional durante las elecciones. Por lo visto, fue solo una operación de imagen. Lástima…

- ¿Qué le diríais a Zapatero si tuvierais la ocasión de tratar con él? –les pregunto.

Mercadal, el más sensible de los dos futurólogos a este tipo de preguntas –a Bastides más bien le resbalan–, se quedó pensativo un rato, y al cabo soltó el siguiente discurso:

- Por de pronto, le diría que se dejara de tacticismos baratos y buscara la alianza con Rajoy. En vez de desestabilizarlo –parece ser que incluso prefieren que se imponga la línea Aguirre a la de Ruiz-Gallardón, para poder seguir con la cantinela de que “viene el lobo” al referirse al PP–, debería apoyar a Rajoy en su pugna interna para adecentar así la derecha del país. No sé si con ello ganaría las próximas elecciones, pero los españoles se lo agradecerían toda la vida. Respecto a los nacionalismos periféricos, me apartaría de ellos como del mismísimo diablo, y para eso propondría un autonomismo aún más radical que desarmara por el lado de la igualdad de la ciudadanía y del arrojo descentralizador a los chantajistas locales. Descentralización técnica y política seria y real, que hiciera más transparente y honesto al Estado, le sacara gastos y que tuviera a los barones del PP y del PSOE como grandes aliados. ¿Por qué no aprovechar esta alianza táctica que Cataluña y Valencia parecían querer emprender, desarmando así al centralismo madrileño, que es dónde la derecha más feroz se atrinchera? Seguro que la Galicia recién conquistada del PP se sumaría a la operación de un periferismo no nacionalista, y que Patxi López desde el País Vasco con sus aliados pepistas sin duda apoyarían. Todo lo cual daría vida y alas a Montilla, en vez de sacrificarlo en aras de imaginarios futuros pactos con CiU. Piense que si no son ustedes, serán los del PP los que emprendan este camino neoautonómico de reestructuración del país, no les quepa la menor duda. Esto con respecto al tema autonómico.

Hizo una pausa como para buscar inspiración y prosiguió del siguiente modo:

- Respecto a lo internacional, me volcaría en vender España como ejemplo de país que ha sabido cuadrar el círculo de pasar de una dictadura centralista a una democracia autonomista. Aquí hay mucho qué ganar. Por supuesto, me lanzaría a la alianza estratégica con Turquía, y revisaría la política respecto a Kosovo y Albania. ¿Por qué dejar a estos países de lado? ¡Pero si son los que más se acercan a Turquía y a la misma España! Luego pondría el ojo sobre el Líbano y no perdería de vista a Irán. Es cada día más evidente que la vieja cultura iraní está levantando cabeza y se adapta a la modernidad mejor que ningún otro país de la zona. ¡Pues habría que potenciarlo, buscar la manera de asentar los sectores reformistas y establecer alianzas estratégicas con ellos! Aproveche lo de su Alianza de Civilizaciones y métalos a todos en el mismo saco. En relación a Marruecos, debería seguirse con la política de inversiones y de apoyo al desarrollo, multiplicando la presencia española y el intercambio mutuo a todos los niveles. En América, no lo dudaría ni un momento: estrechar relaciones con Brasil y buscar un país al que hincar el diente para empujarlo hacia arriba. ¿Por qué no empezar con Perú? Su gran virtud es que últimamente nadie habla de él. Y Cuba, por supuesto, el más español y catalán de los países americanos, que tarde o temprano se levantará de sus cenizas.

Se detuvo un momento y dijo con un cierto énfasis:

- Finalmente, diría al Presidente: mire, señor Zapatero, quizás con estos consejos no va usted a ganar las próximas elecciones, pero al paso que va, todavía lo tendrá más crudo si sigue con lo que hay. El mundo hoy pertenece a los que arriesgan y miran hacia el futuro. Si su idea era regenerar la política en España, déjese de regateos y tacticismos de corto alcance, en los que se halla ahora usted empantanado, y atrévase a dar pasos hacia el mañana. Puede que no lo consiga, pero la honestidad de su empeño merecerá el respeto de la ciudadanía y será recordado al menos como “aquél que lo intentó”.

- ¡Bravo, Mercadal! –exclamó Corominas con un par de sonoros aplausos y una carcajada.

Bastides, que había escuchado el discurso de su amigo muy serio, dijo:

- Y yo añadiría: tómese usted unos días de descando, señor Presidente, súbase al Mulhacén, de 3.482 m de altura, el pico más alto de la península, y observe las cosas desde la distancia. Respire con profundidad las alturas frescas y capte usted la dirección del Tiempo. Verá como el viento suave de la historia le llevará lejos hacia el futuro, único lugar dónde es fácil ponernos todos de acuerdo. Describa desde allí sus visiones y háganos partícipes de ellas cuando baje a ras de tierra. Si son reales y nos gustan, los votos le vendrán frescos y regalados. Si yerra y fracasa, otros le sucederán con mejor fortuna. Pero no desperdicie la ocasión: pocas épocas han sido tan fecundas y preñadas de futuro como la nuestra.

Nos quedamos plantados, escuchando el silencio de la playa que las olas arrullaban con aleatórica circularidad. Buscábamos sin duda percibir los clarines del futuro. Y mientras las aguas cantaban sus melodías susurrantes, nuestras almas pugnaban por levantar cabeza y alzarse hacia las cotas visionarias de Bastides y Mercadal.

miércoles, febrero 04, 2009

Rutas de Polichinela

NUEVO CURSO DE TONI RUMBAU


Días 27, 28 y 29 de marzo de 2009
3
días de duración – 19 horas.
Lugar: La Mona de Seda, Barcelona.
Organiza: La Mona de Seda – La Fanfarra

Títeres
, Sombras y Objetos.


Presentación

« Rutas de Polichinela » es una introducción al mundo fascinante del teatro de títeres popular de guante, con el fin de conocer sus técnicas más ancestrales así como sus secretos dramatúrgicos, para luego poderlos aplicar en una visión más amplia del teatro de marionetas, dónde también participa la sombra y el objeto.

Consideramos que el Teatro de Títeres, entendido en su más amplia significación de lenguaje abierto al cruce de los lenguajes, tiene no sólo presente sino mucho futuro. Precisamente en un mundo que cada vez apuesta más por la interdisciplinaridad, y que para enfrentarse al reto de la complejidad explora los caminos de la abstracción y de la síntesis, una disciplina como la del Teatro de Títeres es de lo más pertinente.


E
ste curso pretende plantearse estos temas e iniciar al interesado en una práctica artística que tiene sus raíces en lo más profundo de las culturas humanas y las extiende a su vez con ansias hacia el futuro.

Dirigido a actores, titiriteros, artistas visuales, pedagogos inquietos y a cuántos se sientan atraídos por un modo de expresión de « profundos altos vuelos ».


Contenido del curso :

1er día (viernes tarde):

- Introducción práctica a cargo de Toni Rumbau
- coloquio
(pausa)
- Introducción teórica con proyección de imágenes. Temas :
- El Teatro de Títeres : fundamentos de un lenguaje universal
- Características como lenguaje
-
Las diferentes escuelas, técnicas y modalidades :
- Los teatros tadicionales del mundo
- el teatro de sombras
- El teatro de títeres popular de raíz mediterránea
- La marioneta culta
- la idea del « desdoblamiento »
- el teatro de títeres contemporáneo : cruce de lenguajes
- presente y futuro: hacia un teatro de la « intersección »
- Planteo de la práctica : crear una pequeña obra desde los presupuestos de lenguaje planteados. Para ello se usará un teatrillo apto para títeres y sombras.

2 día:

1era parte (sábado mañana):

A- Final de la exposición teórica :
- El Repertorio : posibilidades de historias y planteos.
- Desarrollo de los personajes. Los objetos : su utilización como símbolos o personajes.
- La manipulación, el gesto, la palabra, los sonidos, la música
- Importancia del ritmo
- la comunicación con el público

B- Explicación y construcción de una « lengüeta ». Uso y práctica.

2a parte (sábado tarde) :

- Preparación de los trabajos de representación. Seguimiento de los mismos

3 día :

- representaciones de los ejercicios
- comentarios y coloquio

Materiales :

- El curso no es propiamente de construcción, aunque los participantes podrán elaborar para el caso títeres concretos que no requieran complejidad de construcción.

- Los participantes pueden traer títeres y objetos propios para la elaboración de los ejercicios prácticos individuales, así como utilizar otros elementos escogidos por cada uno. También se podrán utilizar títeres de Toni Rumbau.

- El curso pone a disposición de los participantes :
- el teatrillo apto para títeres y sombras
- las luces apropiadas para las sombras
- algunos instrumentos musicales de percusión para los que lo requieran
- el material necesario para construir una lengüeta


PALABRAS CLAVE:
- Creatividad - Imaginación - Síntesis – Intersección - Tradición

PARTICIPANTES, FECHA Y CONDICIONES

- Máximo: 18 personas.
- duración: 3 días. (5 horas el viernes 27, 4 horas el sábado 28 por la mañana, 5h el sábado por la tarde, y 5h el domingo 29 por la mañana.) Total horas: 19.
- perfil participantes: abierto a cualquier persona interesada en los lenguajes del teatro de títeres, sombras y objetos.

- precio del curso: 175 euros. 10% de descuento automático para los socios de Unima.

- Forma de pago: por transferencia. Al pedir la solicitud, recibirás las indicaciones de cómo efectuar el pago. Dirigirse a:
lamonadeseda@yahoo.es
o
tonirumbau@gmail.com


AYUDAS DE UNIMA

- UNIMA FEDERACIÓN ESPAÑA CONCEDE LA SIGUIENTE AYUDA

Requisitos:

- Ser socio de UNIMA con una antigüedad mínima de 6 meses anterior a la fecha del inicio del Curso.

- Estar al corriente del pago de la cuota de 2009.

- Solicitar la ayuda con un mes de antelación al inicio del Curso.

- Solicitudes por escrito a la Secretaría técnica de UNIMA FEDERACIÓN ESPAÑA, utilizando impreso oficial (secretaria@unima.es).

Importe de la Ayuda:

desplazado del domicilio habitual

- 0.10 € por km de ida y vuelta presentando justificantes (tickets o facturas) de desplazamientos (bus-tren-avión-gasolina)

- 15 € por día por un máximo 15 días de duración del curso presentando justificantes (tickets o facturas) de comidas y/o alojamientos

para quien no pernocte fuera del domicilio habitual

- 15€ máximo hasta 15 días de duración del curso presentando justificantes (tickets o facturas) de comidas y/o desplazamientos.


LUGAR

- c/ Bonaventura Pollés 23, bajos

metro Pza de Sants, L1, L5

tfno: 93 603 72 16

lamonadeseda@yahoo.es

BARCELONA
http://www.la-monadeseda.blogspot.com/

- A 20 minutos del centro de Barcelona. Ver plano clicando aquí


CÓMO APUNTARSE

- Mandar solicitudes o llamar por teléfono a:
La Mona de Seda,
lamonadeseda@yahoo.es
tfno: 93 603 72 16

o

Toni Rumbau, tonirumbau@gmail.com
tfno: +34 659 454 879 - +34 93 301 84 85

REFERENCIAS

- Ver La Fanfarra

- Biografia Toni Rumbau

- + info: web Toni Rumbau

A MANOS LLENAS - Full Hands








Van avanzando los ensayos de "A Manos Llenas", el nuevo espectáculo de títeres y sombras de Toni Rumbau. He aquí algunas imágenes. En breve, habrá más imágenes filmadas. Fotos de Jorge Raedó.

lunes, enero 19, 2009

La Matanza de Gaza

Hablando con mis amigos de la playa, hemos coincidido todos en que los hechos acontecidos en Palestina estos últimos días sólo merecen la denominación de “matanza”. La impunidad con la que ha actuado Israel roza lo indecible y estamos de acuerdo en que se han cometido crímines de los considerados graves desde el punto de vista civilizatorio. Demasiados años de ocupación, desposesión de tierras, nuevos emplazamientos, bloqueos y ensañamiento hacia la población palestina. Ha habido desprecio de la vida humana ajena y exceso de crueldad hacia las víctimas. Creo que a medida que pasen los días, se irán desvelando todavía más atrocidades ocultas por el bloqueo mediático israelita. No hay razón alguna que las justifique. Los crímenes son claros y la justicia internacional deberá entrar en ellos tarde o temprano.

Los políticos de Israel se han cubierto de gloria. Y sus militares, han alcanzado tal degradación que parece impensable en un ejército considerado moderno e inteligente.¡Más de cuatrocientos niños muertos! ¡Es increíble que un país que se las da de avanzado y democrático se haya metido en un callejón sin salida de tal magnitud! ¿Cómo negociarán a partir de ahora con los palestinos y con el resto del mundo? La masacre de Gaza pesará como una losa sobre los portavoces de Israel. De “estado terrorista” ha alcanzado el estatus de “estado asesino”. Y aunque parece que no les importe la opinión de los demás, la realidad y un boicot a todo lo que huela a israelita se irá imponiendo poco a poco. Negros nubarrones se posan sobre la sangrienta región…

lunes, enero 05, 2009

Nuevo año 2009.

La normalidad ha vuelto a las playas de Barcelona, aunque el temporal se ha llevado no poca cantidad de arena de las mismas. Lo más espectacular es comprobar como las olas arrancaron las duchas que estaban emplazadas dónde empieza el Paseo Marítimo, ahora totalmente destrozadas. El Mar Mediterráneo se enfada a veces y es capaz de levantar olas tremendas, como la que cayó el otro día en el Maresme, de nueve metros de altura.

Lo comentamos con mis amigos Bastides y Mercadal, a los que se ha agregado Corominas, un periodista de Barcelona que a veces se suma al grupo de amigos de la playa.


- Hacía años que no se veía un temporal de semejante calibre –comentaba Corominas, socio también del Club Natación Barcelona como yo, y buen conocedor de las cosas importantes de la ciudad.


- En efecto –apuntó Mercadal-, con tanta civilización, a veces nos olvidamos de estas bravatas de la naturaleza. Al menos aquí tenemos el mar.


- En verdad, en verdad, que tienes toda la razón del mundo, Mercadal, pues sin nuestros paseos por la playa gozando de la presencia directa de los elementos, no hubiéramos llegado tan lejos en nuestros estudios del futuro –repuso Bastides muy convencido de sus palabras.


- ¿Y cómo veis el año que se nos viene encima? –les pregunto tomando al vuelo sus palabras.


- Ui, Rumbau, la cosa está que arde. Ya has visto cómo acabó el 2008. ¡Menudo acelerón hemos vivido! Pues según nuestros cálculos, el 2009 irá aún más acelerado.


- Caramba –exclamo contento de oir la reacción del doctor astrólogo.- ¿Y se puede saber de dónde llegarán los tiros?


- De todas partes. Estaos preparados, pues la cosa está que arde. Nos esperan días de acontecimientos magnos. Con una curiosa peculiaridad: no serán vistos como tales sino que pasarán más bien desapercibidos. Y para empezar, el declive de los EEUU –remacha Mercadal..


- Pero con Obama todo el mundo dice que algo va a cambiar… -protesto yo.


- Desde luego, no será lo mismo que con Bush. Pero algo tiene este nuevo presidente que puede ser peligroso para él: se lo piensa todo mucho. Lo digo por sus silencios en materia internacional, justificados porque aún no es presidente, pero descorazonador desde el punto de vista de las urgencias inmediatas. Esos silencios, que en si constituyen un valor indiscutible, pueden ser un lastre en una época de convulsiones mayúsculas como la presente. Aunque para el resto del mundo quizás será un alivio. Para los más aguerridos, una oportunidad de gastar municiones mientras los demás se lo piensan. Tal es la táctica de Israel: mientras Obama medita soluciones, ir pisando el acelerador. Con lo que la ruina moral y a la larga física del estado judío, que nosotros hemos pronosticado, se adelantará todavía más. China aprovechará para avanzar en su desembarco africano, situando a unos cuantos centenares de miles de campesinos por las sabanas tropicales, lo que a la larga creará no pocos problemas. Los islamistas irán más apretados, pero cosecharán no pocos logros gracias a los apoyos encubiertos de Pakistán y Arabia, que seguirán financiando la política de bombas y suicidos. En cuanto a Europa, su prostración política parece asegurada con presidentes como el de Chequia, aunque seguirá manteniendo unas constantes vitales mínimas suficientes para continuar arrastrándose hacia el futuro sin mácula, como nosotros hemos pronosticado, pues es evidente que esa no dirección política, tan criticada por los europeístas de acción, constituye la mayor riqueza de Europa. Su ser sin ser, su grandeza desprovista de capacidad ejecutiva, son hoy por hoy uno de sus mayores activos: ya se sabe, cuando no se sabe qué hacer y actuar no lleva a ninguna parte, mejor es no hacer nada.


- ¡Menuda declaración, Mercadal! –esclamó Corominas entusiasmado por la elocuencia del ex doctor jubilado.- ¡Ahora sí veo que sabéis del futuro más que yo!... –dijo en tono guasón.


- No te rías, Corominas, que la pasaremos canutas… -dijo Bastides en defensa de su amigo.- No tanto nosotros, que al fin y al cabo vivimos con cuatro duros, pero sí muchos de nuestros familiares y conocidos. Me refiero a los que tienen un sueldo y se han liado con los pisos, los coches y las hipotecas. En esta época, es importante ir ligeros de equipaje.


- ¡En menudo lío nos han metido estos últimos años! –dice Mercadal.- Para dinamizar la economía, jugaron con fuego, como es liberalizar los alquilares con vistas a animar a la gente a comprar. Y ahora fíjate en el embrollo creado: los que tienen hipoteca, viven sin vivir atrapados por el gasto. Los que compraron para alquilar, necesitan subir los alquileres para pagar sus deudas. Los que alquilaron con contratos de cinco años, se ven condenados a aumentos bárbaros insostenibles a la larga. Un atropello absurdo, la famosa burbuja en la que nuestros gobernantes participaron sin tapujos, para asentar el delirio de todos.


- Coincido contigo, Mercadal –dice el periodista Corominas que había escuchado con asombro las palabras del médico jubilado–, realmente todo este asunto de los alquieleres, las hipotecas y los pisos, me parece tan demencial que si no fuera por sus consecuencias trágicas, lo calificaría de burla descomunal.


- ¿Y en España, cómo veis el tema de la financiación y de los estatutos? –les pregunto para cambiar de tercio.


- Un tema aburrido, desde luego –contesta Mercadal-. Se han empeñado en que todos participemos en el asunto, pero la verdad es que están creando un desinterés mayúsculo, por mucha razón que tengan. Y sin embargo, hay que hacerlo, quiero decir el nuevo sistema de financiación, quemándose los unos y los otros. Una ventaja: al quedar atrapado el nacionalismo en un asunto de sumas y restas, baja peldaños de trascendencia, lo que siempre es un alivio. Y se nota, yo veo el paisaje más descontaminado.


- Bueno, Mercadal –dice Corominas-, tampoco lo pintes tan bonito, tenemos al Tripartito, los de Esquerra están en Cultura y van imponiendo su catalanismo de barretina. Tal vez el ambiente social esté más despejado, pero el político está de un pegajoso que asusta.


- Tú porque eres periodista y te enteras de lo que dicen los políticos, pero piensa que la gente normal como nosotros leemos otras cosas. Hace tiempo que los políticos no son escuchados en este país. Para mi, lo importante ahora es saber qué se dice fuera de aquí, cómo va la economía, qué opinan cientificos, empresarios y banqueros, y de vez en cuando escuchar las insensateces o sensateces de algún militar.


- Tienes razón , Mercadal –apunta Bastides con entusiasmo-, el futuro está hoy expandido por todas partes, y hay que abrir mucho la mente para entender lo que ocurre. Ya no basta con quedarse en lo local, es indispensable ver más allá, pues en definitiva la crisis que vivimos es planetaria.


- Una crisis que debería llevarnos a otras pautas de conducta, a otros modelos. Y la urgencia es máxima. Sólo que hoy en día, los modelos dados ya no convencen, o más bien son despreciados por la gente, que sospechan de todo lo ajeno. De ahí ese desconcierto que vivimos –añade Mercadal con covicción.


- Aquí está el quid de la cuestión –continúa Bastides, muy inspirado por las palabras de su amigo –, esa falta de modelos y esa imposibilidad de haberlos nos tiene a todos en ascuas. Bueno, para nosotros es algo normal, pues hace tiempo que Mercadal y yo venimos hablando de esas cosas. Y ya sabéis cual es nuestra opinión: ante la caída de los mitos y las historietas colectivas, pues que cada uno se invente la suya. Como és lógico, esta abertura del campo narrativo y mitológico lo han captado en seguida los expertos en las ciencias del márketing y de la manipulación, que se han lanzado como locos a vendérnoslo todo bajo forma de historieta y de show. La idea es sorbernos los sesos para reducirnos a simples figurantes. ¡Y a fe mía que lo están consiguiendo! Pero si los mitos de antaño ya no aguantan por caducos y pasados de rosca, los que nos venden como nuevos aguantan todavía menos, por mucha publicidad que les den, de modo que cada día es mayor la cantidad de gente que se da cuenta del embuste. De ahí que a la larga seamos optimistas, en el sentido de una mayor conciencia de las personas, aunque debamos esperar decenios para ver algún tipo de resistencia con éxito.


- ¿Decenios?... –pregunta Corominas sorprendido.- Pues si que lo fiais para largo. Os recuerdo que los dos ya pasáis de los setenta…


- Lo sabemos, Corominas, lo sabemos… ¿Pero qué mas da? Cuando hablamos del futuro, el tiempo puede estirarse todo lo que se quiera. ¿Acaso alguien puede contradecirnos? Lo dudo, dada la altísima indeterminación existente. No, Corominas, el tiempo no es aquí lo importante, sinó el qué y el cómo. Que luego todo vaya más lento o más rápido, eso nadie lo puede saber….


Con estas palabras terminó la conversación aquel día, quedando los cuatro en vernos la próxima semana. Tal vez entonces sepamos algo más del embrollo de Gaza, del tamaño de los destrozos y de las protestas habidas en todo el mundo. Por de pronto, y según nos comunicó Corominas, en Barcelona se prepara una manifestación grande para el sábado 10 a las 5h de la tarde. Él piensa ir, y lo mismo dijeron Mercadal y Bastides.


En efecto, como dicen mis amigos de la playa, el 2009 nace inquieto y acelerado, muy acelerado. ¿Hacia dónde?... Días tras día lo iremos viendo. Un año interesante, repleto sin duda de muchas sorpresas e ingentes acontecimientos…

martes, diciembre 30, 2008

Desastre en Gaza.

Comí el otro día con mis amigos futurólogos –el temporal sufrido en las costas de Barcelona los ha apartado momentáneamente de la playa- y los vi absortos en los sucesos de Palestina. Normal, me dije, sabiendo como sé que el tema de Oriente Medio es uno de los que más han tratado estos dos adivinos del futuro.


- Ya lo decíamos hace tiempo, Israel lo tiene peliagudo.


- ¡Pero si son ellos los que atacan! ¡Yo más bien diría que son los palestinos los que lo tienen peliagudo! –exclamo.


- En el corto plazo, por supuesto. Pero nosotros vamos más allá, y el futuro lo tienen mal. Se trata de una obviedad que sorprende y extraña, en un pueblo tan inteligente como es el judío.


- Insisto en que la fuerza está de su parte.


- ¿Y quién lo duda? Pero la fuerza no es lo que importa aquí. Están minando su relato. De ser los perseguidos, se han convertido en los perseguidores. Esto no casa con su mito. En cambio, los palestinos cada vez tienen su historia más asegurada. Sus muertos son las semillas de los mitos que les acabarán dando la victoria. Y que eso no lo comprendan los israelitas, que han vivido durante miles de años sostenidos por mitos, es de lo más extraño.


Les pregunto que aclaren más este punto, algo oscuro según mi parecer.


- El mito del Judío Errante y de la Tierra Prometida es lo que ha mantenido a este pueblo vivo, unido y compacto, mientras cruzaba los siglos enfrentándose a cuántas diásporas y persecuciones encontraba por el camino. Alcanzar por fin un suelo e instalarse en Palestina era en si ya un peligro, pero hacerlo sobre la base de la expulsión del otro, el que vivía allí desde siempre, es un error mitológico de lo más garrafal. Sólo tiene una explicación: que busquen indirectamente ser de nuevo expulsados del territorio, para volver a la itinerancia originaria. Lo que a todas luces están buscando, como los acontecimientos indican.


- ¿Así que piensas que lo que en realidad quieren los israelitas es ser expulsados?... Me parece un poco exagerado.


- Hombre, no lo confesarán porque no lo saben. Pero si preguntas a los que entienden de estas cosas, verás como no lo dudan ni un momento. Y los palestinos, aunque tampoco lo saben, en realidad lo intuyen y por eso se dejan matar: no importa el número de muertos, al final acabarán ganando.


- Pero el presente lo tienen muy negro…


- ¿Que son veinte, treinta o cincuenta años en la historia de estos pueblos? Cuando se entra en episodios de guerra fratricida y total, el tiempo deja de importar, se contrae y fíjate en lo que te digo, lo nuevo e inesperado puede surgir cuando menos uno se lo espera. La lógica de la guerra ya no es la que era antes, cuando había una cierta racionalidad lineal en las batallas y los planteamientos estratégicos. Ahora se ataca por motivos raros e insólitos, sin estrategia alguna, por ejemplo para ganar unas elecciones, o mantener ciertos poderes de compra, o para satisfacer delirios inexplicables. Y la dinámica militarista, con sus poderosos efectos de destrucción masiva, explota por todas partes, especialmente por dónde menos te lo esperas. Aquí pueden surgir muchas paradojas y, en este escenario tan condicionado por la globalización del mundo, los resultados pueden ser muy sorprendentes.


Mercadal, que hasta el momento no había intervenido, tomó raudo la palabra para comentar lo siguiente:


- Lo que Bastides quiere decir es que las apariencias engañan y que las victorias de las modernas guerras cada vez son más pírricas. Mira cómo fue lo de Irak, o cómo está yendo lo de Afganistán, cada día más negro. El tema es que en estas batallas los militares no saben muy bien lo que están haciendo. Preparados para matar y destruir con extraordinaria sofisticación, algo que los americanos saben hacer muy bien, son incapaces en cambio de controlar el territorio, que se les escapa porque jamás supieron verlo como lo que es: un lugar dónde viven personas normales y corrientes. Para esos guerreros modernos, cualquier terreno es un campo de batalla, un escenario de operaciones, como lo llaman ahora, y los civiles que hay por allí sobran o son el cojín indispensable de las guerrillas a las que combaten. Metidos en este delirio tecnológico totalmente analfabeto, es lógico que tropiecen con la realidad una y otra vez.


- En eso tienes razón… -le digo, sorprendido de la fineza del doctor retirado.


- Volviendo a Israel, sorprende que el ejército de este país haya caído en el mismo delirio de los americanos. Se entiende porque son aliados y les compran las armas con sus correspondientes manuales de funcionamiento, pero extraña que traten el territorio con la misma desidia que los americanos han hecho gala en sus hazañas bélicas. Sobretodo porque Israel es un país pequeño y al fin y al cabo no hacen más que compartir suelo con los palestinos. Todo eso del muro y de las humillaciones diarias que infringen a los palestinos es de lo más extraño. Y si ahora le suman matanzas descomunales, la cosa irá a peor. Sabes, lo que les puede pasar a los israelitas es que de tanto atacar y bombardear el suelo palestino, acaben convirtiéndolo en extranjero para ellos mismos. ¿Cómo pueden matar en su propia tierra? Jamás podrían vivir sobre un suelo tan empapado de sangre…


- Bueno, eso es lo que hacen los colonos que se instalan día sí y día también en sus territorios…


- Sí, pero rodeados de alambradas, en constante estado de excepción. Los palestinos no son como los indios Apache, que pueden ser reducidos a campamentos testimoniales. Por de pronto, se multiplican a velocidades muy superiores a las de sus enemigos. Y pertenecen al mundo árabe, que es grande y ocupa toda la región. Este empecinamiento militarista de Israel no tiene futuro alguno: o paran y se toman en serio la convivencia con los palestinos, o acabarán de patitas en el mar, expulsados por sus propios errores y ondas bélicas.


- Veo difícil que alguien los pueda parar ahora…


- Todavía no hemos visto nada de las crisis que están por llegar. Las líneas estratégicas del mundo cambiarán sin duda los próximos años, y lo que ahora todo el mundo acepta como un dogma – el mantenimiento de Israel caiga quién caiga– podría dejar de serlo en otras circunstancias. Entonces, si no espabilan, podría ser demasiado tarde para ellos…


Los dejé impresionado por sus enigmáticas palabras, mientras en las televisiones del mundo resuenan los siniestros bombardeos de los aviones israelitas.

domingo, diciembre 21, 2008

El Teatro de Anita Maravilla.

Empezó anteayer el festival que organiza Eugenio Navarro en La Puntual por Navidades: dos estrenos mundiales y tres espectáculos de alta calidad. Para ver la programación, pinchen en la puntual

La primera obra fue “Sarean Sun Sun”, de Anita Maravillas Teatre. Precisamente uno de los estrenos mundiales a cargo de estas tres titiriteras instaladas en Barcelona que ya admiré en el marco del Animata Cabaret presentado hace meses también en La Puntual. La expectación era alta, pues el recuerdo de sus intervenciones en el citado cabaret era imborrable, por su altísima calidad en todos los sentidos.

Pues bien, debo decir, como viejo titiritero que soy, que las expectativas fueron colmadas con creces. Fue un verdadero placer disfrutar del aire fresco y de la buena labor creativa de unas titiriteras que saben alternar el trabajo actoral con la manipulación, pasando por las diferentes técnicas del género sin dificultad alguna. Lo dicho no es pan mojado: ser buen actor y buen titiritero no es algo que todos gocemos a partes iguales. Hartos estamos de ver a buenos titiriteros que no se resignan en ser lo que son sino que además quieren lucir sobre las tablas sin dar la talla. No es el caso de las tres jóvenes de Anita Maravillas: Miren Larrea, Mireia Nogueras y Valentina Raposo, cada una según su estilo, saben estar en el escenario con gracia y mediante una presencia muy adecuada en su relación con las marionetas. Sin duda este factor es uno de los que más pesan a la hora de elevar la obra hacia cotas de agradable receptividad, allanando el camino a la función de las marionetas, que encuentran así un espacio cómodo y adecuado.

La historia es sencilla y se deja explicar sin apenas palabras: las tres manipuladoras son tres aprendices de bruja que aprenden de la abuela, una magnífica bruja aún más grande en tamaño que las tres jóvenes que la mueven. En este aprendizaje irán mostrando sus habilidades demiúrgicas. Lo bueno de este argumento es que los personajes encajan a la perfección con el de marionetista (¿pues no es el titiritero una especie de aprendiz de brujo que se multiplica en máscaras y otros seres salidos de la nada?). Esta coincidencia de función y personaje da alas y cuerda a la obra, cuyos sucesivos esqueches se hilvanan con naturalidad entre si.

La palabra mágica que aparece en el título, Sarean Sun Sun, es la llave brujeril que abre las distintas secuencias de las marionetas y su desenlace. La representación se estructura así a modo de un rito mágico del que las tres jóvenes brujas hacen partícipes a los espectadores. Hadas, duendes, demonios, seres dobles y la misma muerte son los personajes que van apareciendo, surgidos de misteriosas cajas, de un tiesto mágico o de la negra oscuridad del escenario. Marionetas de hilo y títeres movidos con la mano, una variedad controlada y bien hilvanada por las propias manipuladoras en sus papeles de aprendices de bruja.

Al final reciben el premio a sus labores: la abuela les da a cada una, a modo título y de premio póstumo, una escoba mágica. Se la han ganado. Sus maravillas han embelesado a la abuela y al público, y éste les premia a su modo, con fuertes aplausos.

Una obra que para las tres componentes de Anita Maravillas será sin duda la escoba que las llevará de bolos por los caminos titiritiles del mundo.

sábado, diciembre 20, 2008

La crisis continúa.

Hace días que tenía ganas de ver a mis amigos futurólogos para comentar los últimos acontecimientos del mundo. Por fin ayer pude escaparme y, a pesar del frío, fui a la playa dónde encontré a Bastides y a Mercadal como siempre paseando por la arena mojada.

- Parece que la crisis no arrecia, al revés, que gusta de instalarse bien repantigada sobre bancos, tiendas y gobiernos… -les dije para animarlos a dar su opinión.

- Ya lo anunciaron los analistas, y la verdad es que no se han equivocado: esta crisis es una suma de crisis. Y quién no lo quiera ver, ciego está –contestó Mercadal muy contento.- Nosotros lo tenemos clarísimo: estamos al principio de una cascada de acontecimientos destinados a cambiar el mundo. Y fíjate que digo al principio, pues la cosa va para largo. Que luego el tema acabe mal es una posibilidad y, desde luego, muchos agoreros así lo pronostican. Pero ya sabes que nosotros preferimos ser optimistas, aunque no haya motivos objetivos para serlo.

- ¡Desde luego, cuesta ser optimista hoy en día! –les digo admirado de la capacidad de sobreponerse a los acontecimientos de mis dos viejos amigos.- Sobretodo cuando vemos que las soluciones a la crisis provienen de las mismas grandes corporaciones, cuyos intereses nada tienen que ver con el común de los mortales.

- Aquí está el problema. Las reacciones no están a la altura de las circunstancias. Pero, por otra parte, no debería extrañarnos que los políticos obedezcan a bancos y empresas, cuyos poderes son hoy por hoy incuestionables. Mira, Rumbau, parece evidente que esta crisis, por muy importante que sea, no va a cambiar en demasía el estado general de las cosas. Al revés, creo que lo va a empeorar. Aunque mi olfato me indica que faltan todavía unos años para lo peor. Y ya sabes que las personas no reaccionamos hasta no ver al mismísimo lobo en nuestras narices.

- ¿Quieres decir que vamos hacia crisis aún peores?

- Por supuesto –contesta Mercadal, que parece hallarse muy a gusto en esta temática–, y quién no lo quiera ver, ciego está. Los disparates se acumulan y aquí está el peligro de la situación: una suma de factores capaz de alterar los resultados habituales. Piensa en los disparates y en sus consecuencias: cuando se cometen a escalas globales y desde la masificación, entran en dinámicas de aceleración exponencial, como bien indican los estudiosos de la complejidad. Todo el mundo habla de eso y los más entendidos, exponen la situación con grandes luces de alarma. Pero nadie hace caso.

- ¿Pero a qué te refieres exactamente?

- Los escenarios son complicados. Por ejemplo, nadie parece asustarse de que la producción decaiga tan rápidamente en todo el mundo, generando paletadas de parados abandonados a su suerte. Eso ocurre aquí, en la China y en Honolulú. Pero fíjate que la filosofía que impera en el mundo de la industria es la reducción sistemática de la mano de obra. De modo, que sólo hay una solución a la crisis de las empresas: el despido. Hasta ahora, esas cosas ocurrían en un único país, o en una región de países, pero cuando ello ocurre en todo el mundo, las consecuencias son impredecibles. Los estados dicen que van a invertir para dar trabajo a estos ejércitos de parados, pero ¿cómo lo van a hacer con eficacia, cuando desde sus puestos mismos de mando no creen en una política de intervención estatal sino en la simple libertad de mercado y laboral? Curioso, ves a los funcionarios con sueldos asegurados predicando a sus conciudadanos desprotegidos de que deben espabilarse, que ya no hay seguridad en el trabajo, que monte cada uno su propia empresa, etc. Si predicaran con el ejemplo, serían más creíbles. Todo eso huele a chamusquina, y la gente no es tonta –aunque bastante sí lo es.

- Por cierto, que se me hace difícil entender cómo la gente, y especialmente los más jóvenes, no reaccionan ante el tamaño de los abusos. Me refiero a los llamados “contratos basura” que son una tomadura de pelo de mucho cuidado. ¿Pero qué autoriza a unos pocos a forrarse a costa de otros muchos que reciben sueldos de risa? Con las actuales condiciones de trabajo, estamos volviendo al siglo XIX. Creo que aquí la revolución conservadora de los Neocon debería empezar a plegar velas: su fracaso en los modelos económicos vigentes debería allanar el terreno a una revisión a fondo de todo lo que supuso de atraso civilizatorio.

Bastides habló con una seguridad tal que me dejó impresionado.

- Y lo mismo cabría decir sobre el tema del cambio climático –añadió Mercadal, muy excitado ante las palabras de su amigo zapatero–. Me sorprende que la solución a la crisis que proponen sea más de lo mismo: reactivar el consumo para que siga la producción… Nadie se atreve a romper la cadena y el desastre está asegurado. Como se dice, pan para hoy y hambre para mañana.

- ¡Pero hay que comer, Bastides! ¡La gente necesita trabajo, y las empresas dinamismo y el combustible necesario para seguir empleando a los trabajadores! Estas cadenas que tu quieres romper, son indispensables, la base de nuestras sociedades.

- El problema es que no tenemos ni idea de por dónde van los tiros. Algunos se atreven a proponer vías de desarrollo, pero nadie hace caso. Lo propio es seguir los caminos trilllados. Todo el mundo habla de creatividad y de innovación, pero a la hora de aplicarlos a los temas importantes, se recurre a lo caduco. Mentes abiertas, creativas y preparadas las hay, lo hemos visto estos días en los periódicos, con aportaciones algunas ricas y sugerentes, pero son voces clamando en el desierto. La apisonadora del desarrollo, con el peso implacable de la rutina, arrasa con todo.

- ¿Dónde está pues vuestro optimismo? –les pregunto, sorprendido por el cariz que ha tomado la conversación.

- En el futuro. El presente lo tenemos jodido, aunque nosotros lo veamos iluminado por las proyecciones del futuro que hay en él. Quiero decir que a la larga encontraremos las vías de escape a este callejón sin salida. Pero debemos aún tropezar con la misma piedra una y otra vez. Así es la condición humana, tan extraordinaria como burra. Aunque al final, acabe prevaleciendo el sentido común.

- Pues muchos lo dudan. Si de las emergencias os fiáis, la verdad es que los tiros pueden salir por la culata.

- Y saldrán por ella, sin duda, pero aquí hay unos factores sutiles a tener en cuenta. –Bastides, muy inspirado, se detuvo y habló con la mirada fija en el horizonte:– la capacidad de proyección de los idiotas, por muy estratégica que sea, se queda en el corto plazo ineludible, pues conservar el poder es lo que importa. Y es que el corto plazo no llega a ninguna parte, de ahí el colapso continuo al que estamos sometidos. En cambio, las proyecciones de los que miramos a largo plazo, porque el corto ya lo tenemos jodido, tiene más garantías de realización al asumir ritmos más largos y naturales de cambio y evolución, además de aceptar las interdependencias entre los distintos ámbitos y disciplinas, las cuales requieren más tiempo. Aquí se abren vías posibles, paisajes abiertos, espacios aptos dónde situarse. Para nosotros, se trata de simples ejercicios de imaginación que al estar basados en nuestra probada capacidad visionaria, adquieren veracidad y realismo.

- Comprendo… -contesté admirado del extraño raciocinio de mis amigos futurólogos.

- Lo que dice Bastides es muy importante –añadió Mercadal con mucha convicción.– Se trata de pensar con la imaginación, Rumbau, una facultad muy desarrollada pero cuyas aplicaciones se están desaprovechando. Y es que para que ser creativa, la imaginación requiere de espacios libres. ¿Lo entiendes? Sólo desde la libertad podremos pensar el futuro de acuerdo con los verdaderos intereses globales, locales e individuales. A eso se refería Bastides con sus palabras…

Eran ya las dos y media, y el sol otorgaba un agradable calorcito que amortiguaba el frío del agua de mar en los pies. Pensé que el ejemplo de mis amigos debería ser imitado por muchas más personas: otro gallo cantaría si la gente empleara su tiempo en analizar los problemas del mundo y en imaginar posibles vías de solución. Sin grandes palabras y con una modestia apabullante, aquellos dos ancianos sabios se inventaban el futuro, abrían espacios al presente y no se jactaban de ello.

Cómo siempre, salí caviloso hacia las duchas del Club Natación Barcelona, mientras Bastides y Mercadal seguían su paseo por la playa.

jueves, noviembre 06, 2008

Obama

Ante las descomunales noticias llegadas de los Estados Unidos de América, decidí acercarme a la playa para charlar con mis amigos futurólogos. Los encontré como siempre paseando por la orilla del mar, allí donde las suaves olas del mar Mediterráneo rompen en la arena.


Tras los saludos, les abordé sin más preámbulos sobre la cuestión del día :


- ¿Qué os ha parecido lo de Obama ?


- ¡Fantástico, Rumbau! Ambos estamos aún emocionados tras ver las imágenes por televisión.


Me sorprendió aquel entusiasmo, cuando hace sólo unos meses comentaron con escepticismo sobre la importancia de que ganara Obama.


- ¡Pero si hace sólo unos meses os mostrabais indiferentes al tema ! –dije.


- Estábamos entonces lejos del suceso y, además, no conocíamos al personaje.


- O sea, que el personaje os ha impresionado.


- Sí, mucho. Me ha sorprendido su discurso, así como el entusiasmo arrebatador que ha despertado en la juventud americana y mundial. Oyéndole hablar, uno diría que estamos ante un nuevo tipo de político, más del futuro que del presente. Y esto no lo podíamos saber entonces, pues nunca le habíamos escuchado en directo.


- Sí, Mercadal, coincido plenamente con lo que dices –intervino Bastides muy serio–, estamos ante sucesos importantes en la aceleración del tiempo histórico en la que nos hallamos inmersos. Ya sabes nuestras ideas al respecto : los cambios que nosotros augurábamos para más adelante, se están produciendo uno tras otro en la actualidad. Lo de la crisis financiera es un ejemplo, crisis que como decíamos el otro día, no es más que la cúspide visible de las que hacen cola detrás, para ir saliendo a la queu-le-leu, como se dice en francés.


- Entonces, sois de los que pensáis que Obama puede cambiar el mundo… -les digo a modo de provocación.


- Hombre, a tanto no llegamos –contestó con una sonrisa Mercadal–, yo diría que simbólicamente ha abierto unas compuertas importantes : la irrupción del mestizaje como una corriente de futuro cargada de fuerza y de energía. Esto, que ya es mucho, tenía que suceder tarde o temprano, y ha sucedido temprano y en el pueblo mestizo por excelencia : el americano del norte. Lo que digo no es para quitarle mérito, todo lo contrario, pues para que surja lo nuevo, hay que obligar a lo viejo a retirarse, algo nada fácil, en un país controlado por los conglomerados financieros e industriales más poderosos y reaccionarios del mundo.


- Sus intenciones, expresadas en el magnífico discurso hecho la noche de la victoria –interpuso Bastides, que deseaba hablar tras oir las palabras de su amigo astrólogo–, son francamente buenas y sin duda abrirán unas perspectivas que simplemente hasta ahora estaban cerradas. Otra cosa es el ritmo con el que éstas podrán desarrollarse, dadas las circunstancias y los poderes fácticos. Dependerá mucho de cómo en el resto del mundo sean acogidas sus intenciones de reforma. Aquí es donde puede encontrar dificultades, pues podría darse el caso de que el mundo no estuviera aún a la altura de los propósitos esgrimidos, lo que provocaría su derrumbe por fagocitación o aplastamiento. Y no digamos los enemigos interiores con los que tendrá que batirse. Aunque yo no me atrevo a pronosticar nada en estos momentos : nos encontramos en la cúspide de una ola de transformación acelerada y desconozco cuando iniciará su reflujo. Ojalá dure y se mantenga en alto largo tiempo, ése es nuestro deseo, pues no deseamos otras cosa que ver cuánto antes lo que está por venir, pero no hay que descartar lo contrario, ya que todo lo que sube baja.


- El relevo generacional es evidente –dijo Mercadal–. Impresiona constatar cómo puede surgir de pronto una voz capaz de expresar con contundencia un sentir colectivo mayoritario, con una gran carga de juventud y deseos de cambio. Aquí importa mucho la calidad joven del país en cuestión : Estados Unidos sigue siendo un lugar abierto a lo nuevo, propio de una nación construída por los flujos migratorios, que prefiere clamar por el cambio frente a una crisis antes que sucumbir al miedo. En Europa, hasta ahora se ha reaccionado al revés, aunque no estaría mal que aquí también lo joven acabara imponiéndose, gracias sobretodo a la nueva emigración que nos llega.


- En España sucedió con Zapatero y su inesperada victoria, aunque creo que su efecto se ha marchitado con el tiempo… -añado.


- Cierto, pero fíjate que cada país tiene lo que se merece. Zapatero no es más que un reflejo de lo que es hoy España, y aún podemos estar contentos, pues nos ha salido un reflejo bastante afortunado, dado el paisaje que nos envuelve. Lástima que en vez de ser un político de largo aliento, lo sea más bien de gestos : algo que gusta al público, pero que no dura. Los gestos gustan y son efectivos, pero si detrás no hay unas ideas claras de futuro, mueren tal como nacen. De ahí que le cueste tanto a Zapatero mantenerse arriba, a pesar de la pésima oposición que le hace el PP. Es un hombre de reflejos rápidos, de regateo y de efectos súbitos, sirve para ganar elecciones e ir tirando, pero no genera entusiasmo continuado. Aunque tal vez eso sea imposible, pues hoy no hay entusiasmo que dure más de una semana, y lo mejor es quedarse en el gesto del día a día, en una táctica de salto de mata.


- ¿Crees que Obama, en este sentido, dispone de un discurso y de una política de más largo aliento ?


- Creo que sí. Y lo bueno es que sus ideas centrales son pocas, generales y hasta ingenuas, lo que permite vestirlas de diferentes formas y colores, dándoles continuidad mientras a la vez se entretiene al público.


- Lo que sí creo –dice Mercadal– es que su victoria ha descolocado a los políticos locales, sean de uno u otro signo. El lado cosmopolita y mestizo de lo que hemos visto estos días es una patada a toda la carcundia política del país, metidos en sus cenáculos de intereses partidistas y ombliguistas. Pero tampoco hay que exagerar. Aquí tenemos otros valores interesantes, sobretodo los relacionados en la insistencia obsesiva por las singularidades comarcales y regionales : eso permite comer y beber bien y diferente en cada sitio, y a la larga puede servir como modelo para las diferencias enfrentadas que hay en tantos países. Fíjate como nuestro sistema de las Autonomías sigue interesando, a pesar de los defectos que nosotros le achacamos. En eso ganamos a los americanos, que para gozar de un poco de exotismo comarcal de las diferencias, tienen que venir a Europa, dónde se regodean con los quesos, chorizos, potajes, vinos y panes con tomate.


- Unas diferencias que irán a más, aquí y allende los Pirineos –añade Bastides, inspirado por un tema que siempre le ha interesado–, pues la globalización sólo puede funcionar desde la atomización del poder y de las singularidades culturales, única manera de llegar a una entente de todos entre todos y del todo con las partes. O sea, muchos centros miniaturizados de poder bajo un gobierno global que acepte la multiplicidad de las diferencias.


- ¿Y tú crees que Obama va en esta dirección ? –le pregunto al futurólogo.


- Sí y no. Pero espero que a la larga se imponga el sí, a medida que los demás poderes imperiales vayan menguando o más bien aceptando la realidad de las cosas y las exigencias del planeta, que no tienen nada que ver con grandes poderes, siempre peligrosos e inadecuados para los equilibrios ecológicos. Sólo a través de un sistema global que acepte la multiplicidad compleja de los ecosistemas, eso que algunos llaman la biodiversidad tanto biológica como cultural, es posible garantizar la supervivencia de nuestro mundo. Esto es hoy en día una obviedad científica, según tengo entendido.


- En efecto, Bastides, has dado en el clavo –intervino Mercadal, entusiasmado como siempre con las palabras de su amigo el zapatero de la Barceloneta–, precisamente leí hoy en La Vanguardia a un especialista en lo que se llama « crecimiento sostenible », quién decía muy acertadamente que las empresas de energía en el futuro ya no serán centrales, ni en la dirección ni en la producción, sino que estarán completamente descentralizadas, al obtener los particulares directamente energía por si mismos, la cual se podrá vender o comprar según se necesite más o menos, al estar conectada ésta en redes. Y si la producción de energía se atomiza, puedes dar por seguro que los poderes harán lo mismo. En vez de centrales energéticas, microcaptores de energía, algo absolutamente revolucionario.


- ¿Crees que lo veremos, Mercadal ?


- Yo no, por supuesto, ni tampoco tú, pero tus hijos seguro que sí.


Se hizo un silencio prolongado. El entusiasmo de aquellos dos ancianos se me había contagiado.


- ¿Y no creéis que la aceleración de la que antes hablabais no podría también ocurrir en esta cuestión ?


Bastides miró hacia el horizonte, y en un tono serio y casi solemne con el que a veces suele soltar sus anticipaciones, dijo :


- Mira, Rumbau, yo no sé a qué velocidades viajamos hoy en el tiempo, pero por lo que voy viendo año tras año, estamos en un proceso de aceleración exponencial de las crisis y los sucesos. Fíjate que a cada cálculo anual que se hace respecto al deshielo de polos y glaciares, los plazos de van acortando en una progresión más que alarmante. Por decirlo con otras palabras, estamos rodeados por todas partes de umbrales críticos a punto de ser alcanzados, y una vez se alcanza uno, se acelera la consecución de los de al lado, y así sucesivamente, de modo que no sé qué decirte. Creo que está bien dar largas al asunto, para vivir tranquilo y no alarmar al personal, pero muy me temo que tanto tú como nosotros veremos estallar en nuestras narices algunas de las principales crisis que están por venir. De modo que a pesar de nuestras dudas y escepticismos, tal vez Obama sea una figura providencial a tener en cuenta. Y aunque no daría dos duros por él, podría ser que me equivoque y que nos llevemos una sorpresa. ¡Rumbau, vivimos en una época en la que no hay que descartar nada !


Nos callamos, impresionados por las palabras de Bastides.


Eché una ojeada a la playa, y vi a un público compuesto de emigrantes extranjeros, mayoritariamente niños y jóvenes. ¿Estaría el futuro Obama español o catalán entre los chavales y las chavalas que jugaban a pelota y se bañaban ? Por la actitud de mis dos amigos, vi que todos pensábamos los mismo, y que la respuesta a mi pregunta era vehementemente afirmativa. ¿Anticipaciones plausibles o proyección inconsciente de nuestros deseos ? Las dos cosas sin duda.


Me despedí de ellos y me fui a casa con la cabeza dándole vueltas a las palabras de Bastides.