miércoles, febrero 04, 2009

Rutas de Polichinela

NUEVO CURSO DE TONI RUMBAU


Días 27, 28 y 29 de marzo de 2009
3
días de duración – 19 horas.
Lugar: La Mona de Seda, Barcelona.
Organiza: La Mona de Seda – La Fanfarra

Títeres
, Sombras y Objetos.


Presentación

« Rutas de Polichinela » es una introducción al mundo fascinante del teatro de títeres popular de guante, con el fin de conocer sus técnicas más ancestrales así como sus secretos dramatúrgicos, para luego poderlos aplicar en una visión más amplia del teatro de marionetas, dónde también participa la sombra y el objeto.

Consideramos que el Teatro de Títeres, entendido en su más amplia significación de lenguaje abierto al cruce de los lenguajes, tiene no sólo presente sino mucho futuro. Precisamente en un mundo que cada vez apuesta más por la interdisciplinaridad, y que para enfrentarse al reto de la complejidad explora los caminos de la abstracción y de la síntesis, una disciplina como la del Teatro de Títeres es de lo más pertinente.


E
ste curso pretende plantearse estos temas e iniciar al interesado en una práctica artística que tiene sus raíces en lo más profundo de las culturas humanas y las extiende a su vez con ansias hacia el futuro.

Dirigido a actores, titiriteros, artistas visuales, pedagogos inquietos y a cuántos se sientan atraídos por un modo de expresión de « profundos altos vuelos ».


Contenido del curso :

1er día (viernes tarde):

- Introducción práctica a cargo de Toni Rumbau
- coloquio
(pausa)
- Introducción teórica con proyección de imágenes. Temas :
- El Teatro de Títeres : fundamentos de un lenguaje universal
- Características como lenguaje
-
Las diferentes escuelas, técnicas y modalidades :
- Los teatros tadicionales del mundo
- el teatro de sombras
- El teatro de títeres popular de raíz mediterránea
- La marioneta culta
- la idea del « desdoblamiento »
- el teatro de títeres contemporáneo : cruce de lenguajes
- presente y futuro: hacia un teatro de la « intersección »
- Planteo de la práctica : crear una pequeña obra desde los presupuestos de lenguaje planteados. Para ello se usará un teatrillo apto para títeres y sombras.

2 día:

1era parte (sábado mañana):

A- Final de la exposición teórica :
- El Repertorio : posibilidades de historias y planteos.
- Desarrollo de los personajes. Los objetos : su utilización como símbolos o personajes.
- La manipulación, el gesto, la palabra, los sonidos, la música
- Importancia del ritmo
- la comunicación con el público

B- Explicación y construcción de una « lengüeta ». Uso y práctica.

2a parte (sábado tarde) :

- Preparación de los trabajos de representación. Seguimiento de los mismos

3 día :

- representaciones de los ejercicios
- comentarios y coloquio

Materiales :

- El curso no es propiamente de construcción, aunque los participantes podrán elaborar para el caso títeres concretos que no requieran complejidad de construcción.

- Los participantes pueden traer títeres y objetos propios para la elaboración de los ejercicios prácticos individuales, así como utilizar otros elementos escogidos por cada uno. También se podrán utilizar títeres de Toni Rumbau.

- El curso pone a disposición de los participantes :
- el teatrillo apto para títeres y sombras
- las luces apropiadas para las sombras
- algunos instrumentos musicales de percusión para los que lo requieran
- el material necesario para construir una lengüeta


PALABRAS CLAVE:
- Creatividad - Imaginación - Síntesis – Intersección - Tradición

PARTICIPANTES, FECHA Y CONDICIONES

- Máximo: 18 personas.
- duración: 3 días. (5 horas el viernes 27, 4 horas el sábado 28 por la mañana, 5h el sábado por la tarde, y 5h el domingo 29 por la mañana.) Total horas: 19.
- perfil participantes: abierto a cualquier persona interesada en los lenguajes del teatro de títeres, sombras y objetos.

- precio del curso: 175 euros. 10% de descuento automático para los socios de Unima.

- Forma de pago: por transferencia. Al pedir la solicitud, recibirás las indicaciones de cómo efectuar el pago. Dirigirse a:
lamonadeseda@yahoo.es
o
tonirumbau@gmail.com


AYUDAS DE UNIMA

- UNIMA FEDERACIÓN ESPAÑA CONCEDE LA SIGUIENTE AYUDA

Requisitos:

- Ser socio de UNIMA con una antigüedad mínima de 6 meses anterior a la fecha del inicio del Curso.

- Estar al corriente del pago de la cuota de 2009.

- Solicitar la ayuda con un mes de antelación al inicio del Curso.

- Solicitudes por escrito a la Secretaría técnica de UNIMA FEDERACIÓN ESPAÑA, utilizando impreso oficial (secretaria@unima.es).

Importe de la Ayuda:

desplazado del domicilio habitual

- 0.10 € por km de ida y vuelta presentando justificantes (tickets o facturas) de desplazamientos (bus-tren-avión-gasolina)

- 15 € por día por un máximo 15 días de duración del curso presentando justificantes (tickets o facturas) de comidas y/o alojamientos

para quien no pernocte fuera del domicilio habitual

- 15€ máximo hasta 15 días de duración del curso presentando justificantes (tickets o facturas) de comidas y/o desplazamientos.


LUGAR

- c/ Bonaventura Pollés 23, bajos

metro Pza de Sants, L1, L5

tfno: 93 603 72 16

lamonadeseda@yahoo.es

BARCELONA
http://www.la-monadeseda.blogspot.com/

- A 20 minutos del centro de Barcelona. Ver plano clicando aquí


CÓMO APUNTARSE

- Mandar solicitudes o llamar por teléfono a:
La Mona de Seda,
lamonadeseda@yahoo.es
tfno: 93 603 72 16

o

Toni Rumbau, tonirumbau@gmail.com
tfno: +34 659 454 879 - +34 93 301 84 85

REFERENCIAS

- Ver La Fanfarra

- Biografia Toni Rumbau

- + info: web Toni Rumbau

A MANOS LLENAS - Full Hands








Van avanzando los ensayos de "A Manos Llenas", el nuevo espectáculo de títeres y sombras de Toni Rumbau. He aquí algunas imágenes. En breve, habrá más imágenes filmadas. Fotos de Jorge Raedó.

lunes, enero 19, 2009

La Matanza de Gaza

Hablando con mis amigos de la playa, hemos coincidido todos en que los hechos acontecidos en Palestina estos últimos días sólo merecen la denominación de “matanza”. La impunidad con la que ha actuado Israel roza lo indecible y estamos de acuerdo en que se han cometido crímines de los considerados graves desde el punto de vista civilizatorio. Demasiados años de ocupación, desposesión de tierras, nuevos emplazamientos, bloqueos y ensañamiento hacia la población palestina. Ha habido desprecio de la vida humana ajena y exceso de crueldad hacia las víctimas. Creo que a medida que pasen los días, se irán desvelando todavía más atrocidades ocultas por el bloqueo mediático israelita. No hay razón alguna que las justifique. Los crímenes son claros y la justicia internacional deberá entrar en ellos tarde o temprano.

Los políticos de Israel se han cubierto de gloria. Y sus militares, han alcanzado tal degradación que parece impensable en un ejército considerado moderno e inteligente.¡Más de cuatrocientos niños muertos! ¡Es increíble que un país que se las da de avanzado y democrático se haya metido en un callejón sin salida de tal magnitud! ¿Cómo negociarán a partir de ahora con los palestinos y con el resto del mundo? La masacre de Gaza pesará como una losa sobre los portavoces de Israel. De “estado terrorista” ha alcanzado el estatus de “estado asesino”. Y aunque parece que no les importe la opinión de los demás, la realidad y un boicot a todo lo que huela a israelita se irá imponiendo poco a poco. Negros nubarrones se posan sobre la sangrienta región…

lunes, enero 05, 2009

Nuevo año 2009.

La normalidad ha vuelto a las playas de Barcelona, aunque el temporal se ha llevado no poca cantidad de arena de las mismas. Lo más espectacular es comprobar como las olas arrancaron las duchas que estaban emplazadas dónde empieza el Paseo Marítimo, ahora totalmente destrozadas. El Mar Mediterráneo se enfada a veces y es capaz de levantar olas tremendas, como la que cayó el otro día en el Maresme, de nueve metros de altura.

Lo comentamos con mis amigos Bastides y Mercadal, a los que se ha agregado Corominas, un periodista de Barcelona que a veces se suma al grupo de amigos de la playa.


- Hacía años que no se veía un temporal de semejante calibre –comentaba Corominas, socio también del Club Natación Barcelona como yo, y buen conocedor de las cosas importantes de la ciudad.


- En efecto –apuntó Mercadal-, con tanta civilización, a veces nos olvidamos de estas bravatas de la naturaleza. Al menos aquí tenemos el mar.


- En verdad, en verdad, que tienes toda la razón del mundo, Mercadal, pues sin nuestros paseos por la playa gozando de la presencia directa de los elementos, no hubiéramos llegado tan lejos en nuestros estudios del futuro –repuso Bastides muy convencido de sus palabras.


- ¿Y cómo veis el año que se nos viene encima? –les pregunto tomando al vuelo sus palabras.


- Ui, Rumbau, la cosa está que arde. Ya has visto cómo acabó el 2008. ¡Menudo acelerón hemos vivido! Pues según nuestros cálculos, el 2009 irá aún más acelerado.


- Caramba –exclamo contento de oir la reacción del doctor astrólogo.- ¿Y se puede saber de dónde llegarán los tiros?


- De todas partes. Estaos preparados, pues la cosa está que arde. Nos esperan días de acontecimientos magnos. Con una curiosa peculiaridad: no serán vistos como tales sino que pasarán más bien desapercibidos. Y para empezar, el declive de los EEUU –remacha Mercadal..


- Pero con Obama todo el mundo dice que algo va a cambiar… -protesto yo.


- Desde luego, no será lo mismo que con Bush. Pero algo tiene este nuevo presidente que puede ser peligroso para él: se lo piensa todo mucho. Lo digo por sus silencios en materia internacional, justificados porque aún no es presidente, pero descorazonador desde el punto de vista de las urgencias inmediatas. Esos silencios, que en si constituyen un valor indiscutible, pueden ser un lastre en una época de convulsiones mayúsculas como la presente. Aunque para el resto del mundo quizás será un alivio. Para los más aguerridos, una oportunidad de gastar municiones mientras los demás se lo piensan. Tal es la táctica de Israel: mientras Obama medita soluciones, ir pisando el acelerador. Con lo que la ruina moral y a la larga física del estado judío, que nosotros hemos pronosticado, se adelantará todavía más. China aprovechará para avanzar en su desembarco africano, situando a unos cuantos centenares de miles de campesinos por las sabanas tropicales, lo que a la larga creará no pocos problemas. Los islamistas irán más apretados, pero cosecharán no pocos logros gracias a los apoyos encubiertos de Pakistán y Arabia, que seguirán financiando la política de bombas y suicidos. En cuanto a Europa, su prostración política parece asegurada con presidentes como el de Chequia, aunque seguirá manteniendo unas constantes vitales mínimas suficientes para continuar arrastrándose hacia el futuro sin mácula, como nosotros hemos pronosticado, pues es evidente que esa no dirección política, tan criticada por los europeístas de acción, constituye la mayor riqueza de Europa. Su ser sin ser, su grandeza desprovista de capacidad ejecutiva, son hoy por hoy uno de sus mayores activos: ya se sabe, cuando no se sabe qué hacer y actuar no lleva a ninguna parte, mejor es no hacer nada.


- ¡Menuda declaración, Mercadal! –esclamó Corominas entusiasmado por la elocuencia del ex doctor jubilado.- ¡Ahora sí veo que sabéis del futuro más que yo!... –dijo en tono guasón.


- No te rías, Corominas, que la pasaremos canutas… -dijo Bastides en defensa de su amigo.- No tanto nosotros, que al fin y al cabo vivimos con cuatro duros, pero sí muchos de nuestros familiares y conocidos. Me refiero a los que tienen un sueldo y se han liado con los pisos, los coches y las hipotecas. En esta época, es importante ir ligeros de equipaje.


- ¡En menudo lío nos han metido estos últimos años! –dice Mercadal.- Para dinamizar la economía, jugaron con fuego, como es liberalizar los alquilares con vistas a animar a la gente a comprar. Y ahora fíjate en el embrollo creado: los que tienen hipoteca, viven sin vivir atrapados por el gasto. Los que compraron para alquilar, necesitan subir los alquileres para pagar sus deudas. Los que alquilaron con contratos de cinco años, se ven condenados a aumentos bárbaros insostenibles a la larga. Un atropello absurdo, la famosa burbuja en la que nuestros gobernantes participaron sin tapujos, para asentar el delirio de todos.


- Coincido contigo, Mercadal –dice el periodista Corominas que había escuchado con asombro las palabras del médico jubilado–, realmente todo este asunto de los alquieleres, las hipotecas y los pisos, me parece tan demencial que si no fuera por sus consecuencias trágicas, lo calificaría de burla descomunal.


- ¿Y en España, cómo veis el tema de la financiación y de los estatutos? –les pregunto para cambiar de tercio.


- Un tema aburrido, desde luego –contesta Mercadal-. Se han empeñado en que todos participemos en el asunto, pero la verdad es que están creando un desinterés mayúsculo, por mucha razón que tengan. Y sin embargo, hay que hacerlo, quiero decir el nuevo sistema de financiación, quemándose los unos y los otros. Una ventaja: al quedar atrapado el nacionalismo en un asunto de sumas y restas, baja peldaños de trascendencia, lo que siempre es un alivio. Y se nota, yo veo el paisaje más descontaminado.


- Bueno, Mercadal –dice Corominas-, tampoco lo pintes tan bonito, tenemos al Tripartito, los de Esquerra están en Cultura y van imponiendo su catalanismo de barretina. Tal vez el ambiente social esté más despejado, pero el político está de un pegajoso que asusta.


- Tú porque eres periodista y te enteras de lo que dicen los políticos, pero piensa que la gente normal como nosotros leemos otras cosas. Hace tiempo que los políticos no son escuchados en este país. Para mi, lo importante ahora es saber qué se dice fuera de aquí, cómo va la economía, qué opinan cientificos, empresarios y banqueros, y de vez en cuando escuchar las insensateces o sensateces de algún militar.


- Tienes razón , Mercadal –apunta Bastides con entusiasmo-, el futuro está hoy expandido por todas partes, y hay que abrir mucho la mente para entender lo que ocurre. Ya no basta con quedarse en lo local, es indispensable ver más allá, pues en definitiva la crisis que vivimos es planetaria.


- Una crisis que debería llevarnos a otras pautas de conducta, a otros modelos. Y la urgencia es máxima. Sólo que hoy en día, los modelos dados ya no convencen, o más bien son despreciados por la gente, que sospechan de todo lo ajeno. De ahí ese desconcierto que vivimos –añade Mercadal con covicción.


- Aquí está el quid de la cuestión –continúa Bastides, muy inspirado por las palabras de su amigo –, esa falta de modelos y esa imposibilidad de haberlos nos tiene a todos en ascuas. Bueno, para nosotros es algo normal, pues hace tiempo que Mercadal y yo venimos hablando de esas cosas. Y ya sabéis cual es nuestra opinión: ante la caída de los mitos y las historietas colectivas, pues que cada uno se invente la suya. Como és lógico, esta abertura del campo narrativo y mitológico lo han captado en seguida los expertos en las ciencias del márketing y de la manipulación, que se han lanzado como locos a vendérnoslo todo bajo forma de historieta y de show. La idea es sorbernos los sesos para reducirnos a simples figurantes. ¡Y a fe mía que lo están consiguiendo! Pero si los mitos de antaño ya no aguantan por caducos y pasados de rosca, los que nos venden como nuevos aguantan todavía menos, por mucha publicidad que les den, de modo que cada día es mayor la cantidad de gente que se da cuenta del embuste. De ahí que a la larga seamos optimistas, en el sentido de una mayor conciencia de las personas, aunque debamos esperar decenios para ver algún tipo de resistencia con éxito.


- ¿Decenios?... –pregunta Corominas sorprendido.- Pues si que lo fiais para largo. Os recuerdo que los dos ya pasáis de los setenta…


- Lo sabemos, Corominas, lo sabemos… ¿Pero qué mas da? Cuando hablamos del futuro, el tiempo puede estirarse todo lo que se quiera. ¿Acaso alguien puede contradecirnos? Lo dudo, dada la altísima indeterminación existente. No, Corominas, el tiempo no es aquí lo importante, sinó el qué y el cómo. Que luego todo vaya más lento o más rápido, eso nadie lo puede saber….


Con estas palabras terminó la conversación aquel día, quedando los cuatro en vernos la próxima semana. Tal vez entonces sepamos algo más del embrollo de Gaza, del tamaño de los destrozos y de las protestas habidas en todo el mundo. Por de pronto, y según nos comunicó Corominas, en Barcelona se prepara una manifestación grande para el sábado 10 a las 5h de la tarde. Él piensa ir, y lo mismo dijeron Mercadal y Bastides.


En efecto, como dicen mis amigos de la playa, el 2009 nace inquieto y acelerado, muy acelerado. ¿Hacia dónde?... Días tras día lo iremos viendo. Un año interesante, repleto sin duda de muchas sorpresas e ingentes acontecimientos…

martes, diciembre 30, 2008

Desastre en Gaza.

Comí el otro día con mis amigos futurólogos –el temporal sufrido en las costas de Barcelona los ha apartado momentáneamente de la playa- y los vi absortos en los sucesos de Palestina. Normal, me dije, sabiendo como sé que el tema de Oriente Medio es uno de los que más han tratado estos dos adivinos del futuro.


- Ya lo decíamos hace tiempo, Israel lo tiene peliagudo.


- ¡Pero si son ellos los que atacan! ¡Yo más bien diría que son los palestinos los que lo tienen peliagudo! –exclamo.


- En el corto plazo, por supuesto. Pero nosotros vamos más allá, y el futuro lo tienen mal. Se trata de una obviedad que sorprende y extraña, en un pueblo tan inteligente como es el judío.


- Insisto en que la fuerza está de su parte.


- ¿Y quién lo duda? Pero la fuerza no es lo que importa aquí. Están minando su relato. De ser los perseguidos, se han convertido en los perseguidores. Esto no casa con su mito. En cambio, los palestinos cada vez tienen su historia más asegurada. Sus muertos son las semillas de los mitos que les acabarán dando la victoria. Y que eso no lo comprendan los israelitas, que han vivido durante miles de años sostenidos por mitos, es de lo más extraño.


Les pregunto que aclaren más este punto, algo oscuro según mi parecer.


- El mito del Judío Errante y de la Tierra Prometida es lo que ha mantenido a este pueblo vivo, unido y compacto, mientras cruzaba los siglos enfrentándose a cuántas diásporas y persecuciones encontraba por el camino. Alcanzar por fin un suelo e instalarse en Palestina era en si ya un peligro, pero hacerlo sobre la base de la expulsión del otro, el que vivía allí desde siempre, es un error mitológico de lo más garrafal. Sólo tiene una explicación: que busquen indirectamente ser de nuevo expulsados del territorio, para volver a la itinerancia originaria. Lo que a todas luces están buscando, como los acontecimientos indican.


- ¿Así que piensas que lo que en realidad quieren los israelitas es ser expulsados?... Me parece un poco exagerado.


- Hombre, no lo confesarán porque no lo saben. Pero si preguntas a los que entienden de estas cosas, verás como no lo dudan ni un momento. Y los palestinos, aunque tampoco lo saben, en realidad lo intuyen y por eso se dejan matar: no importa el número de muertos, al final acabarán ganando.


- Pero el presente lo tienen muy negro…


- ¿Que son veinte, treinta o cincuenta años en la historia de estos pueblos? Cuando se entra en episodios de guerra fratricida y total, el tiempo deja de importar, se contrae y fíjate en lo que te digo, lo nuevo e inesperado puede surgir cuando menos uno se lo espera. La lógica de la guerra ya no es la que era antes, cuando había una cierta racionalidad lineal en las batallas y los planteamientos estratégicos. Ahora se ataca por motivos raros e insólitos, sin estrategia alguna, por ejemplo para ganar unas elecciones, o mantener ciertos poderes de compra, o para satisfacer delirios inexplicables. Y la dinámica militarista, con sus poderosos efectos de destrucción masiva, explota por todas partes, especialmente por dónde menos te lo esperas. Aquí pueden surgir muchas paradojas y, en este escenario tan condicionado por la globalización del mundo, los resultados pueden ser muy sorprendentes.


Mercadal, que hasta el momento no había intervenido, tomó raudo la palabra para comentar lo siguiente:


- Lo que Bastides quiere decir es que las apariencias engañan y que las victorias de las modernas guerras cada vez son más pírricas. Mira cómo fue lo de Irak, o cómo está yendo lo de Afganistán, cada día más negro. El tema es que en estas batallas los militares no saben muy bien lo que están haciendo. Preparados para matar y destruir con extraordinaria sofisticación, algo que los americanos saben hacer muy bien, son incapaces en cambio de controlar el territorio, que se les escapa porque jamás supieron verlo como lo que es: un lugar dónde viven personas normales y corrientes. Para esos guerreros modernos, cualquier terreno es un campo de batalla, un escenario de operaciones, como lo llaman ahora, y los civiles que hay por allí sobran o son el cojín indispensable de las guerrillas a las que combaten. Metidos en este delirio tecnológico totalmente analfabeto, es lógico que tropiecen con la realidad una y otra vez.


- En eso tienes razón… -le digo, sorprendido de la fineza del doctor retirado.


- Volviendo a Israel, sorprende que el ejército de este país haya caído en el mismo delirio de los americanos. Se entiende porque son aliados y les compran las armas con sus correspondientes manuales de funcionamiento, pero extraña que traten el territorio con la misma desidia que los americanos han hecho gala en sus hazañas bélicas. Sobretodo porque Israel es un país pequeño y al fin y al cabo no hacen más que compartir suelo con los palestinos. Todo eso del muro y de las humillaciones diarias que infringen a los palestinos es de lo más extraño. Y si ahora le suman matanzas descomunales, la cosa irá a peor. Sabes, lo que les puede pasar a los israelitas es que de tanto atacar y bombardear el suelo palestino, acaben convirtiéndolo en extranjero para ellos mismos. ¿Cómo pueden matar en su propia tierra? Jamás podrían vivir sobre un suelo tan empapado de sangre…


- Bueno, eso es lo que hacen los colonos que se instalan día sí y día también en sus territorios…


- Sí, pero rodeados de alambradas, en constante estado de excepción. Los palestinos no son como los indios Apache, que pueden ser reducidos a campamentos testimoniales. Por de pronto, se multiplican a velocidades muy superiores a las de sus enemigos. Y pertenecen al mundo árabe, que es grande y ocupa toda la región. Este empecinamiento militarista de Israel no tiene futuro alguno: o paran y se toman en serio la convivencia con los palestinos, o acabarán de patitas en el mar, expulsados por sus propios errores y ondas bélicas.


- Veo difícil que alguien los pueda parar ahora…


- Todavía no hemos visto nada de las crisis que están por llegar. Las líneas estratégicas del mundo cambiarán sin duda los próximos años, y lo que ahora todo el mundo acepta como un dogma – el mantenimiento de Israel caiga quién caiga– podría dejar de serlo en otras circunstancias. Entonces, si no espabilan, podría ser demasiado tarde para ellos…


Los dejé impresionado por sus enigmáticas palabras, mientras en las televisiones del mundo resuenan los siniestros bombardeos de los aviones israelitas.

domingo, diciembre 21, 2008

El Teatro de Anita Maravilla.

Empezó anteayer el festival que organiza Eugenio Navarro en La Puntual por Navidades: dos estrenos mundiales y tres espectáculos de alta calidad. Para ver la programación, pinchen en la puntual

La primera obra fue “Sarean Sun Sun”, de Anita Maravillas Teatre. Precisamente uno de los estrenos mundiales a cargo de estas tres titiriteras instaladas en Barcelona que ya admiré en el marco del Animata Cabaret presentado hace meses también en La Puntual. La expectación era alta, pues el recuerdo de sus intervenciones en el citado cabaret era imborrable, por su altísima calidad en todos los sentidos.

Pues bien, debo decir, como viejo titiritero que soy, que las expectativas fueron colmadas con creces. Fue un verdadero placer disfrutar del aire fresco y de la buena labor creativa de unas titiriteras que saben alternar el trabajo actoral con la manipulación, pasando por las diferentes técnicas del género sin dificultad alguna. Lo dicho no es pan mojado: ser buen actor y buen titiritero no es algo que todos gocemos a partes iguales. Hartos estamos de ver a buenos titiriteros que no se resignan en ser lo que son sino que además quieren lucir sobre las tablas sin dar la talla. No es el caso de las tres jóvenes de Anita Maravillas: Miren Larrea, Mireia Nogueras y Valentina Raposo, cada una según su estilo, saben estar en el escenario con gracia y mediante una presencia muy adecuada en su relación con las marionetas. Sin duda este factor es uno de los que más pesan a la hora de elevar la obra hacia cotas de agradable receptividad, allanando el camino a la función de las marionetas, que encuentran así un espacio cómodo y adecuado.

La historia es sencilla y se deja explicar sin apenas palabras: las tres manipuladoras son tres aprendices de bruja que aprenden de la abuela, una magnífica bruja aún más grande en tamaño que las tres jóvenes que la mueven. En este aprendizaje irán mostrando sus habilidades demiúrgicas. Lo bueno de este argumento es que los personajes encajan a la perfección con el de marionetista (¿pues no es el titiritero una especie de aprendiz de brujo que se multiplica en máscaras y otros seres salidos de la nada?). Esta coincidencia de función y personaje da alas y cuerda a la obra, cuyos sucesivos esqueches se hilvanan con naturalidad entre si.

La palabra mágica que aparece en el título, Sarean Sun Sun, es la llave brujeril que abre las distintas secuencias de las marionetas y su desenlace. La representación se estructura así a modo de un rito mágico del que las tres jóvenes brujas hacen partícipes a los espectadores. Hadas, duendes, demonios, seres dobles y la misma muerte son los personajes que van apareciendo, surgidos de misteriosas cajas, de un tiesto mágico o de la negra oscuridad del escenario. Marionetas de hilo y títeres movidos con la mano, una variedad controlada y bien hilvanada por las propias manipuladoras en sus papeles de aprendices de bruja.

Al final reciben el premio a sus labores: la abuela les da a cada una, a modo título y de premio póstumo, una escoba mágica. Se la han ganado. Sus maravillas han embelesado a la abuela y al público, y éste les premia a su modo, con fuertes aplausos.

Una obra que para las tres componentes de Anita Maravillas será sin duda la escoba que las llevará de bolos por los caminos titiritiles del mundo.

sábado, diciembre 20, 2008

La crisis continúa.

Hace días que tenía ganas de ver a mis amigos futurólogos para comentar los últimos acontecimientos del mundo. Por fin ayer pude escaparme y, a pesar del frío, fui a la playa dónde encontré a Bastides y a Mercadal como siempre paseando por la arena mojada.

- Parece que la crisis no arrecia, al revés, que gusta de instalarse bien repantigada sobre bancos, tiendas y gobiernos… -les dije para animarlos a dar su opinión.

- Ya lo anunciaron los analistas, y la verdad es que no se han equivocado: esta crisis es una suma de crisis. Y quién no lo quiera ver, ciego está –contestó Mercadal muy contento.- Nosotros lo tenemos clarísimo: estamos al principio de una cascada de acontecimientos destinados a cambiar el mundo. Y fíjate que digo al principio, pues la cosa va para largo. Que luego el tema acabe mal es una posibilidad y, desde luego, muchos agoreros así lo pronostican. Pero ya sabes que nosotros preferimos ser optimistas, aunque no haya motivos objetivos para serlo.

- ¡Desde luego, cuesta ser optimista hoy en día! –les digo admirado de la capacidad de sobreponerse a los acontecimientos de mis dos viejos amigos.- Sobretodo cuando vemos que las soluciones a la crisis provienen de las mismas grandes corporaciones, cuyos intereses nada tienen que ver con el común de los mortales.

- Aquí está el problema. Las reacciones no están a la altura de las circunstancias. Pero, por otra parte, no debería extrañarnos que los políticos obedezcan a bancos y empresas, cuyos poderes son hoy por hoy incuestionables. Mira, Rumbau, parece evidente que esta crisis, por muy importante que sea, no va a cambiar en demasía el estado general de las cosas. Al revés, creo que lo va a empeorar. Aunque mi olfato me indica que faltan todavía unos años para lo peor. Y ya sabes que las personas no reaccionamos hasta no ver al mismísimo lobo en nuestras narices.

- ¿Quieres decir que vamos hacia crisis aún peores?

- Por supuesto –contesta Mercadal, que parece hallarse muy a gusto en esta temática–, y quién no lo quiera ver, ciego está. Los disparates se acumulan y aquí está el peligro de la situación: una suma de factores capaz de alterar los resultados habituales. Piensa en los disparates y en sus consecuencias: cuando se cometen a escalas globales y desde la masificación, entran en dinámicas de aceleración exponencial, como bien indican los estudiosos de la complejidad. Todo el mundo habla de eso y los más entendidos, exponen la situación con grandes luces de alarma. Pero nadie hace caso.

- ¿Pero a qué te refieres exactamente?

- Los escenarios son complicados. Por ejemplo, nadie parece asustarse de que la producción decaiga tan rápidamente en todo el mundo, generando paletadas de parados abandonados a su suerte. Eso ocurre aquí, en la China y en Honolulú. Pero fíjate que la filosofía que impera en el mundo de la industria es la reducción sistemática de la mano de obra. De modo, que sólo hay una solución a la crisis de las empresas: el despido. Hasta ahora, esas cosas ocurrían en un único país, o en una región de países, pero cuando ello ocurre en todo el mundo, las consecuencias son impredecibles. Los estados dicen que van a invertir para dar trabajo a estos ejércitos de parados, pero ¿cómo lo van a hacer con eficacia, cuando desde sus puestos mismos de mando no creen en una política de intervención estatal sino en la simple libertad de mercado y laboral? Curioso, ves a los funcionarios con sueldos asegurados predicando a sus conciudadanos desprotegidos de que deben espabilarse, que ya no hay seguridad en el trabajo, que monte cada uno su propia empresa, etc. Si predicaran con el ejemplo, serían más creíbles. Todo eso huele a chamusquina, y la gente no es tonta –aunque bastante sí lo es.

- Por cierto, que se me hace difícil entender cómo la gente, y especialmente los más jóvenes, no reaccionan ante el tamaño de los abusos. Me refiero a los llamados “contratos basura” que son una tomadura de pelo de mucho cuidado. ¿Pero qué autoriza a unos pocos a forrarse a costa de otros muchos que reciben sueldos de risa? Con las actuales condiciones de trabajo, estamos volviendo al siglo XIX. Creo que aquí la revolución conservadora de los Neocon debería empezar a plegar velas: su fracaso en los modelos económicos vigentes debería allanar el terreno a una revisión a fondo de todo lo que supuso de atraso civilizatorio.

Bastides habló con una seguridad tal que me dejó impresionado.

- Y lo mismo cabría decir sobre el tema del cambio climático –añadió Mercadal, muy excitado ante las palabras de su amigo zapatero–. Me sorprende que la solución a la crisis que proponen sea más de lo mismo: reactivar el consumo para que siga la producción… Nadie se atreve a romper la cadena y el desastre está asegurado. Como se dice, pan para hoy y hambre para mañana.

- ¡Pero hay que comer, Bastides! ¡La gente necesita trabajo, y las empresas dinamismo y el combustible necesario para seguir empleando a los trabajadores! Estas cadenas que tu quieres romper, son indispensables, la base de nuestras sociedades.

- El problema es que no tenemos ni idea de por dónde van los tiros. Algunos se atreven a proponer vías de desarrollo, pero nadie hace caso. Lo propio es seguir los caminos trilllados. Todo el mundo habla de creatividad y de innovación, pero a la hora de aplicarlos a los temas importantes, se recurre a lo caduco. Mentes abiertas, creativas y preparadas las hay, lo hemos visto estos días en los periódicos, con aportaciones algunas ricas y sugerentes, pero son voces clamando en el desierto. La apisonadora del desarrollo, con el peso implacable de la rutina, arrasa con todo.

- ¿Dónde está pues vuestro optimismo? –les pregunto, sorprendido por el cariz que ha tomado la conversación.

- En el futuro. El presente lo tenemos jodido, aunque nosotros lo veamos iluminado por las proyecciones del futuro que hay en él. Quiero decir que a la larga encontraremos las vías de escape a este callejón sin salida. Pero debemos aún tropezar con la misma piedra una y otra vez. Así es la condición humana, tan extraordinaria como burra. Aunque al final, acabe prevaleciendo el sentido común.

- Pues muchos lo dudan. Si de las emergencias os fiáis, la verdad es que los tiros pueden salir por la culata.

- Y saldrán por ella, sin duda, pero aquí hay unos factores sutiles a tener en cuenta. –Bastides, muy inspirado, se detuvo y habló con la mirada fija en el horizonte:– la capacidad de proyección de los idiotas, por muy estratégica que sea, se queda en el corto plazo ineludible, pues conservar el poder es lo que importa. Y es que el corto plazo no llega a ninguna parte, de ahí el colapso continuo al que estamos sometidos. En cambio, las proyecciones de los que miramos a largo plazo, porque el corto ya lo tenemos jodido, tiene más garantías de realización al asumir ritmos más largos y naturales de cambio y evolución, además de aceptar las interdependencias entre los distintos ámbitos y disciplinas, las cuales requieren más tiempo. Aquí se abren vías posibles, paisajes abiertos, espacios aptos dónde situarse. Para nosotros, se trata de simples ejercicios de imaginación que al estar basados en nuestra probada capacidad visionaria, adquieren veracidad y realismo.

- Comprendo… -contesté admirado del extraño raciocinio de mis amigos futurólogos.

- Lo que dice Bastides es muy importante –añadió Mercadal con mucha convicción.– Se trata de pensar con la imaginación, Rumbau, una facultad muy desarrollada pero cuyas aplicaciones se están desaprovechando. Y es que para que ser creativa, la imaginación requiere de espacios libres. ¿Lo entiendes? Sólo desde la libertad podremos pensar el futuro de acuerdo con los verdaderos intereses globales, locales e individuales. A eso se refería Bastides con sus palabras…

Eran ya las dos y media, y el sol otorgaba un agradable calorcito que amortiguaba el frío del agua de mar en los pies. Pensé que el ejemplo de mis amigos debería ser imitado por muchas más personas: otro gallo cantaría si la gente empleara su tiempo en analizar los problemas del mundo y en imaginar posibles vías de solución. Sin grandes palabras y con una modestia apabullante, aquellos dos ancianos sabios se inventaban el futuro, abrían espacios al presente y no se jactaban de ello.

Cómo siempre, salí caviloso hacia las duchas del Club Natación Barcelona, mientras Bastides y Mercadal seguían su paseo por la playa.

jueves, noviembre 06, 2008

Obama

Ante las descomunales noticias llegadas de los Estados Unidos de América, decidí acercarme a la playa para charlar con mis amigos futurólogos. Los encontré como siempre paseando por la orilla del mar, allí donde las suaves olas del mar Mediterráneo rompen en la arena.


Tras los saludos, les abordé sin más preámbulos sobre la cuestión del día :


- ¿Qué os ha parecido lo de Obama ?


- ¡Fantástico, Rumbau! Ambos estamos aún emocionados tras ver las imágenes por televisión.


Me sorprendió aquel entusiasmo, cuando hace sólo unos meses comentaron con escepticismo sobre la importancia de que ganara Obama.


- ¡Pero si hace sólo unos meses os mostrabais indiferentes al tema ! –dije.


- Estábamos entonces lejos del suceso y, además, no conocíamos al personaje.


- O sea, que el personaje os ha impresionado.


- Sí, mucho. Me ha sorprendido su discurso, así como el entusiasmo arrebatador que ha despertado en la juventud americana y mundial. Oyéndole hablar, uno diría que estamos ante un nuevo tipo de político, más del futuro que del presente. Y esto no lo podíamos saber entonces, pues nunca le habíamos escuchado en directo.


- Sí, Mercadal, coincido plenamente con lo que dices –intervino Bastides muy serio–, estamos ante sucesos importantes en la aceleración del tiempo histórico en la que nos hallamos inmersos. Ya sabes nuestras ideas al respecto : los cambios que nosotros augurábamos para más adelante, se están produciendo uno tras otro en la actualidad. Lo de la crisis financiera es un ejemplo, crisis que como decíamos el otro día, no es más que la cúspide visible de las que hacen cola detrás, para ir saliendo a la queu-le-leu, como se dice en francés.


- Entonces, sois de los que pensáis que Obama puede cambiar el mundo… -les digo a modo de provocación.


- Hombre, a tanto no llegamos –contestó con una sonrisa Mercadal–, yo diría que simbólicamente ha abierto unas compuertas importantes : la irrupción del mestizaje como una corriente de futuro cargada de fuerza y de energía. Esto, que ya es mucho, tenía que suceder tarde o temprano, y ha sucedido temprano y en el pueblo mestizo por excelencia : el americano del norte. Lo que digo no es para quitarle mérito, todo lo contrario, pues para que surja lo nuevo, hay que obligar a lo viejo a retirarse, algo nada fácil, en un país controlado por los conglomerados financieros e industriales más poderosos y reaccionarios del mundo.


- Sus intenciones, expresadas en el magnífico discurso hecho la noche de la victoria –interpuso Bastides, que deseaba hablar tras oir las palabras de su amigo astrólogo–, son francamente buenas y sin duda abrirán unas perspectivas que simplemente hasta ahora estaban cerradas. Otra cosa es el ritmo con el que éstas podrán desarrollarse, dadas las circunstancias y los poderes fácticos. Dependerá mucho de cómo en el resto del mundo sean acogidas sus intenciones de reforma. Aquí es donde puede encontrar dificultades, pues podría darse el caso de que el mundo no estuviera aún a la altura de los propósitos esgrimidos, lo que provocaría su derrumbe por fagocitación o aplastamiento. Y no digamos los enemigos interiores con los que tendrá que batirse. Aunque yo no me atrevo a pronosticar nada en estos momentos : nos encontramos en la cúspide de una ola de transformación acelerada y desconozco cuando iniciará su reflujo. Ojalá dure y se mantenga en alto largo tiempo, ése es nuestro deseo, pues no deseamos otras cosa que ver cuánto antes lo que está por venir, pero no hay que descartar lo contrario, ya que todo lo que sube baja.


- El relevo generacional es evidente –dijo Mercadal–. Impresiona constatar cómo puede surgir de pronto una voz capaz de expresar con contundencia un sentir colectivo mayoritario, con una gran carga de juventud y deseos de cambio. Aquí importa mucho la calidad joven del país en cuestión : Estados Unidos sigue siendo un lugar abierto a lo nuevo, propio de una nación construída por los flujos migratorios, que prefiere clamar por el cambio frente a una crisis antes que sucumbir al miedo. En Europa, hasta ahora se ha reaccionado al revés, aunque no estaría mal que aquí también lo joven acabara imponiéndose, gracias sobretodo a la nueva emigración que nos llega.


- En España sucedió con Zapatero y su inesperada victoria, aunque creo que su efecto se ha marchitado con el tiempo… -añado.


- Cierto, pero fíjate que cada país tiene lo que se merece. Zapatero no es más que un reflejo de lo que es hoy España, y aún podemos estar contentos, pues nos ha salido un reflejo bastante afortunado, dado el paisaje que nos envuelve. Lástima que en vez de ser un político de largo aliento, lo sea más bien de gestos : algo que gusta al público, pero que no dura. Los gestos gustan y son efectivos, pero si detrás no hay unas ideas claras de futuro, mueren tal como nacen. De ahí que le cueste tanto a Zapatero mantenerse arriba, a pesar de la pésima oposición que le hace el PP. Es un hombre de reflejos rápidos, de regateo y de efectos súbitos, sirve para ganar elecciones e ir tirando, pero no genera entusiasmo continuado. Aunque tal vez eso sea imposible, pues hoy no hay entusiasmo que dure más de una semana, y lo mejor es quedarse en el gesto del día a día, en una táctica de salto de mata.


- ¿Crees que Obama, en este sentido, dispone de un discurso y de una política de más largo aliento ?


- Creo que sí. Y lo bueno es que sus ideas centrales son pocas, generales y hasta ingenuas, lo que permite vestirlas de diferentes formas y colores, dándoles continuidad mientras a la vez se entretiene al público.


- Lo que sí creo –dice Mercadal– es que su victoria ha descolocado a los políticos locales, sean de uno u otro signo. El lado cosmopolita y mestizo de lo que hemos visto estos días es una patada a toda la carcundia política del país, metidos en sus cenáculos de intereses partidistas y ombliguistas. Pero tampoco hay que exagerar. Aquí tenemos otros valores interesantes, sobretodo los relacionados en la insistencia obsesiva por las singularidades comarcales y regionales : eso permite comer y beber bien y diferente en cada sitio, y a la larga puede servir como modelo para las diferencias enfrentadas que hay en tantos países. Fíjate como nuestro sistema de las Autonomías sigue interesando, a pesar de los defectos que nosotros le achacamos. En eso ganamos a los americanos, que para gozar de un poco de exotismo comarcal de las diferencias, tienen que venir a Europa, dónde se regodean con los quesos, chorizos, potajes, vinos y panes con tomate.


- Unas diferencias que irán a más, aquí y allende los Pirineos –añade Bastides, inspirado por un tema que siempre le ha interesado–, pues la globalización sólo puede funcionar desde la atomización del poder y de las singularidades culturales, única manera de llegar a una entente de todos entre todos y del todo con las partes. O sea, muchos centros miniaturizados de poder bajo un gobierno global que acepte la multiplicidad de las diferencias.


- ¿Y tú crees que Obama va en esta dirección ? –le pregunto al futurólogo.


- Sí y no. Pero espero que a la larga se imponga el sí, a medida que los demás poderes imperiales vayan menguando o más bien aceptando la realidad de las cosas y las exigencias del planeta, que no tienen nada que ver con grandes poderes, siempre peligrosos e inadecuados para los equilibrios ecológicos. Sólo a través de un sistema global que acepte la multiplicidad compleja de los ecosistemas, eso que algunos llaman la biodiversidad tanto biológica como cultural, es posible garantizar la supervivencia de nuestro mundo. Esto es hoy en día una obviedad científica, según tengo entendido.


- En efecto, Bastides, has dado en el clavo –intervino Mercadal, entusiasmado como siempre con las palabras de su amigo el zapatero de la Barceloneta–, precisamente leí hoy en La Vanguardia a un especialista en lo que se llama « crecimiento sostenible », quién decía muy acertadamente que las empresas de energía en el futuro ya no serán centrales, ni en la dirección ni en la producción, sino que estarán completamente descentralizadas, al obtener los particulares directamente energía por si mismos, la cual se podrá vender o comprar según se necesite más o menos, al estar conectada ésta en redes. Y si la producción de energía se atomiza, puedes dar por seguro que los poderes harán lo mismo. En vez de centrales energéticas, microcaptores de energía, algo absolutamente revolucionario.


- ¿Crees que lo veremos, Mercadal ?


- Yo no, por supuesto, ni tampoco tú, pero tus hijos seguro que sí.


Se hizo un silencio prolongado. El entusiasmo de aquellos dos ancianos se me había contagiado.


- ¿Y no creéis que la aceleración de la que antes hablabais no podría también ocurrir en esta cuestión ?


Bastides miró hacia el horizonte, y en un tono serio y casi solemne con el que a veces suele soltar sus anticipaciones, dijo :


- Mira, Rumbau, yo no sé a qué velocidades viajamos hoy en el tiempo, pero por lo que voy viendo año tras año, estamos en un proceso de aceleración exponencial de las crisis y los sucesos. Fíjate que a cada cálculo anual que se hace respecto al deshielo de polos y glaciares, los plazos de van acortando en una progresión más que alarmante. Por decirlo con otras palabras, estamos rodeados por todas partes de umbrales críticos a punto de ser alcanzados, y una vez se alcanza uno, se acelera la consecución de los de al lado, y así sucesivamente, de modo que no sé qué decirte. Creo que está bien dar largas al asunto, para vivir tranquilo y no alarmar al personal, pero muy me temo que tanto tú como nosotros veremos estallar en nuestras narices algunas de las principales crisis que están por venir. De modo que a pesar de nuestras dudas y escepticismos, tal vez Obama sea una figura providencial a tener en cuenta. Y aunque no daría dos duros por él, podría ser que me equivoque y que nos llevemos una sorpresa. ¡Rumbau, vivimos en una época en la que no hay que descartar nada !


Nos callamos, impresionados por las palabras de Bastides.


Eché una ojeada a la playa, y vi a un público compuesto de emigrantes extranjeros, mayoritariamente niños y jóvenes. ¿Estaría el futuro Obama español o catalán entre los chavales y las chavalas que jugaban a pelota y se bañaban ? Por la actitud de mis dos amigos, vi que todos pensábamos los mismo, y que la respuesta a mi pregunta era vehementemente afirmativa. ¿Anticipaciones plausibles o proyección inconsciente de nuestros deseos ? Las dos cosas sin duda.


Me despedí de ellos y me fui a casa con la cabeza dándole vueltas a las palabras de Bastides.

lunes, octubre 20, 2008

PASEO POR LA PLAYA Y CRISIS FINANCIERA.

Querido bloguero, hace días que varios allegados íntimos me preguntan por la ausencia en este blog de mis dos amigos de la playa, los señores Bastides y Mercadal: ¿por qué, ante el cúmulo de acontecimientos vividos estas semanas, no han salido a la palestra?

La verdad es que yo también estaba deseando charlar un rato con los futurólogos de la Barceloneta, a ver si me aclaraban algo lo de la crisis bancaria. El problema es que este verano no he parado de viajar, ocupado además en varios proyectos, lo que ha impedido mis paseos por la playa así como mi presencia continuada en este blog. Sin embargo, tras volver de Canadá y despachar algunos compromisos en España, finalmente he podido relajarme un poco y acudir a la playa para ver a mis amigos.


Los encontré como siempre caminando tan tranquilos por la arena mojada. Iban callados, rumiando los temas del presente desde los cuales trazan sus líneas de futuro, a veces lejanísimas, otras más cercanas. Nos saludamos efusivamente tras tantos días sin vernos y al acto empezamos a charlar, muy contentos ellos de encontrar a alguien con ganas de escucharles.


Cómo es lógico, les pregunté sobre la noticia de estos días: la semana negra de las finanzas, en lo que todo el mundo define ya como el crack del 2008, comparable o incluso peor al de 1929.


- Sí, estamos impresionados, ¡cómo no lo vamos a estar! –dijo Mercadal–, fíjate que nosotros situamos la primera gran crisis mundial muy por delante en el calendario, y de pronto nos cae en pleno 2008. ¡Impactante, Rumbau!


- Cierto, cierto –añadió Bastides con vehementes gestos de cabeza–, piensa que nuestros cálculos la situaban unos veinte años más tarde, y ¿sabes qué significa eso? ¡Pues que el tiempo corre que es un contento!


- ¡Vuela, Rumbau, vuela, ésta es la cuestión! Y esto nos ha obligado a adelantar nuestras previsiones. Es algo que ya sospechábamos y de lo que venimos hablando todo este verano, la aceleración del empuje de los tiempos humanos, pero jamás hubiéramos imaginado tal potencia. ¡Impresionante!


- ¿Pero no estáis preocupados por la crisis? –les pregunto, sorprendido por el cariz que tomaban sus respuestas.


- Por supuesto, claro que sí, como todo el mundo. Me lo comentaba mi sobrina el otro día, parece que los bancos dan los préstamos en cuenta gotas. Bueno, no hay bien que por mal no venga, pues aunque la gente necesite dinero, peor es depender de los bancos. Pero lo importante es la aceleración de que te hablaba. Esto sí que es toda una novedad.


- Tienes razón, Bastides –intervino Mercadal, que escuchaba con mucha atención a su amigo zapatero–, piensa Rumbau que una de las consecuencias de la crisis actual es el recrudecimiento de los problemas climáticos, pues las medidas aprobadas en Kioto y que tanto han costado refrendar en los encuentros posteriores, se irán al traste con el parón económico. ¿Y sabes lo que significa eso? ¡Pues la aceleración del estallido de la Primera Gran Crisis Medioambiental!


Estaba realmente extrañado del entusiasmo mostrado por los dos futurólogos. Comprendía que aquel par de viejos jubilados no tenían nada que temer sobre la crisis actual, pues no tenían hipotecas ni jugaban en la bolsa ni eran personas que pidieran créditos a los bancos. Pero aún así, me costaba comprender la animación que sentían.


- Perdona, Mercadal, pero no entiendo vuestro entusiasmo. Comprendo que toque fibras íntimas respecto a vuestras predicciones de futuro, pero de ahí a alegrarse...


- No nos alegramos de la crisis –contestó Bastides muy serio–, pues sabemos lo mal que lo van a pasar muchos, sino de la aceleración de los cambios que ha representado su irrupción. Piensa que nosotros ya somos mayores, y nuestras predicciones situaban la actual crisis global allá por los años 25 o 30 de este siglo, de modo que difícilmente llegaríamos a verlo. De ahí nuestra alegría, pues al estallar ahora no sólo nos permite observarla, sino que acelera las siguientes, y según proporciones geométricas, pues tal es el sino de los tiempos, que empuja las cosas con loca vehemencia, de modo que lo que esperábamos para de aquí a cuarenta, sesenta o incluso cien años, es posible que acabemos viéndolo en vida durante los próximos años. ¿No es eso increíble?


Tuve que reconocer que razón no le faltaba. Aquel par de viejos futurólogos se alegraban de la aceleración histórica que les permitía ver con anticipación sus predicciones. ¡Extraordinario!, pensé.


- ¿Pero qué queréis decir con eso de la aceleración? –les pregunté, para ver si me aclaraban sus puntos de vista, siempre tan interesantes.


- Lo que quiere decir Bastides –respondió el astrólogo Mercadal, propenso a refrendar las palabras de su amigo, el vidente zapatero de la Barceloneta–, es que lo importante de esta crisis no es tanto lo que ha ocurrido y provocado, sino la prontitud con la que se ha presentado. Desde luego, todos esperaban que tarde o temprano el tema ése de las sub-prime estallaría a manos de los pirómanos que lo habían inventado. Pero de aquí a hacer caer el sistema entero, hay un trecho. Y eso es lo que ha sucedido. Pues si los gobiernos no llegan a intervenir, la cosa se hubiera ido al carajo en un plis plas.


Parte de razón tenía el exmédico y astrólogo.


- Pero no todo es negativo. Piensa que no hay bien que por mal no venga, y no sería esta crisis una excepción. El bien es que obliga a replantearse el sistema de abajo a arriba, y aunque las soluciones que se tomen no servirán para evitar que la crisis se repita (piensa en los intereses en juego y en los poderes que hay detrás de ellos, muy poderosos todavía), al menos es un primer aviso y un primer ensayo de respuesta. Nosotros hemos previsto tres grandes crisis, la última de las cuales debería estallar a principios del siglo XXII. ¡Imáginate qué significa que la primera haya estallado ya! ¡Pues que la tercera seguramente nos caerá mucho más cerca, antes seguramente de los cincuenta de este siglo! Esto cambia todas nuestras predicciones y nos obliga a rehacer el calendario de arriba abajo –concluyó Mercadal en tono misterioso.


Caminamos un rato con las palabras revoloteando en nuestros cerebros excitados, aprovechando aquel trecho de playa tranquilo y casi sin bañistas. Bastides se mojó la cara y yo hice lo mismo, metiéndome hasta cintura en el mar, pues el calor apretaba lo suyo, a pesar de estar ya en octubre.


- Dijiste que estamos en un primer ensayo de respuesta. ¿Acaso no consideras oportunas las medidas adoptadas por los dirigentes mundiales en sus últimas decisiones tomadas estos días? –le pregunto a Mercadal.


- Lejos de mi juzgar a nuestros políticos, que seguro que saben mucho más que nosotros. Yo no sabría ni por dónde empezar. Pero algo sí comprendo: lo que están intentando es que la actividad prosiga, que la cosa no pare, que nadie se asuste, que se recupere la confianza... ¡Pero si el problema es ése! ¡Ojalá cundiera la desconfianza! Eso obligaría a replantearse las cosas. ¡Pero si todo sigue como hasta ahora, no hacen más que agravar el problema! ¿Harán cambios? Parece que quieren regular los disparates de la virtualidad financiera. Lo lograrán a medias, pues la fantasía humana no tiene límites, y mientras los objetivos sigan siendo los que son, nadie impediré que los más listos se las ingenien para engañar a los más tontos. ¿No es éso la ingeniería financiera y la bolsa? Bueno, da igual, pues éste no es el problema. El verdadero problema está en los objetivos, en la producción, en el statu quo, como antes se decía. ¡Y eso es lo que debe cambiar!


- ¡Os veo muy revolucionarios! –les dije para provocarles.


- En absoluto, Rumbau –contestó Bastides con su tono lento y ponderado.– El asunto es muy simple. Nosotros pensamos que la gravedad de los problemas no se plantearía hasta de aquí a bastantes años, lo que desde luego aumentaría la gravedad de la crisis y la dificultad de encontrar soluciones. Esta aceleración nos excita porque significa que las soluciones pueden estar más cerca de lo sospechado. Aunque todavía nos falte un buen trecho para alcanzarlas, desde luego. Por de pronto, no hay consciencia alguna de globalidad en los temas del planeta y de la especie, sino únicamente en lo bancario, lo que no deja de ser una trágica chiquillada de nuestros políticos. Pero ya veremos si recuperan la confianza de la gente. ¿Confiar en los que juegan sucio y siempre tienen las de ganar? ¿En los que se aprovechan de nuestras necesidades y que a la primera de turno, al primer tropiezo, nos echan a la calle? Pues eso es lo que pasa y seguirá pasando. Han soltado mucho dinero para asegurar los bancos, pero las hipotecas, que yo sepa, no han bajado ni un ápice. La gente no es tan tonta, y los bancos no dejarán de ser bancos. Rumbau, todavía veremos cosas que hasta ahora situábamos fuera de nuestro alcance. Ya lo verás, el tiempo vuela que es un contento, te lo decía al principio, y esta acelaración nos traerá sorpresas.


Seguimos paseando, callados, impresionados por las palabras de Bastides. Miré al horizonte y me pareció ver una claridad mayor, como si las cortinas del devenir se hubieran corrido para dejar paso a lo que estaba por venir, que según mis amigos se hallaba ya en el umbral del escenario de los hechos. Y como si pescara mis pensamientos, remató Mercadal:


- ¡La función va empezar en el gran teatro del mundo! Prepárate Rumbau, pues tú que eres más joven, todavía verás el primer acto de lo que se avecina.


Una gaviota aterrizó a nuestro lado y se nos quedó mirando, como si hubiera entendido las palabras del emérito doctor. Y aquella mirada tan salvaje me pareció reflexiva, propia de quién sabe que su vida está en nuestras manos. Una mezcla de sensaciones de responsabilidad y de culpabilidad me invadió. Todos nos detuvimos, conscientes de lo que nos estaba diciendo aquella ave sin palabra alguna. Y un silencio preñado de significaciones, más denso que el propio planeta Tierra, nos envolvió a los tres.