(Polichinela y las sombras abajo)

(Polichinela y el señor Demonio)
(La sombra de Polichinela)

(Polichinela y el Fan
tas
ma de doble cara)Bienvenidos, Benvinguts, Welcome, Bienvenus! Estáis invitados al blog personal de Toni Rumbau: Un retablo de títeres, ópera, música, política, viajes.... Intersecciones. Una ventana abierta al mundo.


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ma de doble cara)
("La Canija")
Dos palabras resumen la impresión recibida: sorpresa y revelación. Debo reconocer que no conocía ninguno de los trabajos presentados, lo que fue para mi una suerte, pues así pude verlos y gozarlos por primera vez. Y la verdad es que quedé fascinado por el alto grado de virtuosismo y por una calidad de altos vuelos que hacía tiempo no veía en los escenarios titiritiles del país. Un verdadero regalo de fin de temporada.
El espectáculo, una sucesión de números independientes, fue hilvanado con mucha brillantez por la voz y el acordeón de Mina Ledergerber y el violín de Agostino Aragno. La voz rota provista de lánguidos registros de Mina más el violinista Agostino vestido de mujer que le seguía a modo de fiel comparsa, presentaron con sus intermezzos musicales temas y canciones del más puro estilo cabaretero, muy adecuados para introducir a las distintas titiriteras.
Respecto a las marionetas, las hubo de todas las técnicas y registros. Uno podría pensar que tanta variedad acabaría desconcertando o cansando al público. ¡En absoluto! Creo que la razón estriba en los varios denominadores comunes que recorrían todos los números presentados, y que cohesionaron el conjunto. A mi modo de ver, son los siguientes:
a- una relación impecable de las manipuladoras con los muñecos, algo que no siempre sucede cuando el marionetista se muestra junto a la marioneta. Es decir, relación distante y a la vez entregada, provista de dignidad y propia del actor que sabe estar en un segundo puesto pero a la vez con el aplomo y la fuerza suficientes para insuflar verdadera vida a los títeres, ya sea con el gesto o con la voz. Un saber estar que tal vez proceda de la influencia indirecta de Pepe Otal (la mayoría de las titiriteras fueron alumnas suyas), quién les habría insuflado ese tono de dignidad distante que los buenos marionetistas poseen, y que no duda en combinarse con los más incorrectos y provocadores registros teatrales. Un tono que el de Albacete poseía a espuertas.
b- maestría del movimiento y de la voz: un gran virtuosismo gestual de las marionetas y un impecable tratamiento actoral de la voz, que trata al títere como a un verdadero personaje al que hay que dar vida. Creo que todas las presentes destacaron en estas labores.
En Anita Maravillas, Miren Larrea y Valentina Raposo han creador a un personaje –“Leonor”– entrañable, ocurrente e hilarante, con improvisaciones y registros de voz de altísima calidad. Fue una entrada-anzuelo que enganchó de inmediato al respetable y que ya no lo soltó hasta los aplausos finales.
(Mireia Nogueras)
Las Hermanas Trapp, con la manipulación de Marta de
Las Trastam Teatre presentaron un trabajo a base de objetos cotidianos convertidos en títeres. Aurora Poveda, Marga Carbonell y Arantxa Azagra nos deleitaron con una gestualidad coreográfica impecable de sus marionetas, con momentos de verdadera magia transformadora y de un virtuosismo de muy difícil ejecución, que dejaban entrever muchas horas de ensayo.
Otro plato fuerte fue “
c- El otro denominador común: la juventud de las artistas actuantes. Daba gusto ver a una nueva generación de titiriteras, todas mujeres y en la flor de la juventud, provistas ya de una maestría que les permitía pasearse por el género con alardes virtuosísticos, frescura interpretativa, porte correcto de dignidad titiritera, modesta y comedida, y sin inhibición alguna para el más acusado atrevimiento de gestos y palabras.
“ANIMATA CABARET”: Anita Maravillas, Trastam Teatre, Las Hermanas Trapp, Mireia Nogueras i La Canija. Cinco compañías de titiriteras presentan ANIMATA CABARET, para público adulto.
Hacer reserva: Ma 22. Julio, 21h, Mi 23. Julio, 21h, Ju 24. Julio, 21h
Entrada: 10,00 EUR
Cinco compañías de titiriteras residentes en Barcelona que en los últimostiemposhan dejado su huella en los escenarios más diversos de la ciudad; clubs, cafésteatros, salas alternativas y festivales internacionales. Con espectáculos para público adulto llenos de imaginación y talento donde se fusionan las marionetas, el teatro de objetos, autómatas y música en directo. Se reunen por primera vez para estas representaciones en La Puntual. Más información
Espectáculo de títeres tradicional para adultos tal como se representaban a principios del siglo 20.
Hacer reserva: Vi 25. Julio, 21h, Sa 26. Julio, 21h, Do 27. Julio, 21h
Entrada: 10,00 EUR
La acción tiene lugar en una mansión burguesa a principios del siglo XX. El señor de la casa da instrucciones a su ayudante para preparar una cena en honor de un juez de "cerrera prometedora": se trata de quedar muy bien.... pero gastando bien poco.
A punto de empezar -el próximo martes 22 de julio- el curso de títeres que voy a dar en el Espai Fènix de Barcelona. Títeres, sombras y objetos. Para información, clicar aquí.
(Foto de Jordi Sanvisens, publicada en La Vanguardia, la fiesta en Tarragona)- ¡Un partidazo! –decía Mercadal regodeándose con las palabras–, lo más difícil, aunar frescura, oficio e inteligencia, sin pretensiones de genialidad pero sí con el tesón y la entrega que exigen los grandes momentos. ¡Qué equipo de primera!
- Normal, una inyección de autoestima para los españoles, y una perfecta excusa para sentir una unión de país a pesar de las diferencias. Creo que lo español ha ganado puntos y los nacionalistas periféricos han bajado unos peldaños más en su ensimismamiento –dice Bastides muy serio.
- ¿Y no os preocupa, cómo catalanes, esta subida de la españolidad?
- En absoluto, Rumbau –responde Mercadal muy convencido–. Hay que huir de los planteamientos exclusivistas, incapaces de sentirse catalán y español a la vez. ¡Qué ridículos esos políticos tribales que deseaban la vistoria de Alemania! Parece mentira que hayan caído en un grado tal de pueblerismo y bisoñez… Fíjate que no sólo se ganan más antipatías que las que ya tienen, sino que además se ponen en conflicto con gigantes a los que jamás podrán vencer. Incumplen todas las reglas de la política inteligente y de la más elemental diplomacia. Se aseguran poderes tribales de campanario pero a costa de suicidarse como proyecto político de más vuelo y enjundia.
- Tienes razón, Mercadal –dice Bastides–, esos políticos incapaces de ser dos cosas a la vez, españoles y catalanes en este caso, no tienen futuro alguno. Si el catalanismo cae en manos de estos pirómanos, te puedo asegurar que el declive del catalán será rápido y nítido. El mayor peligro que tiene ahora Cataluña como proyecto de región pudiente y país diferenciado, se encuentra en esos mismos políticos nacionalistas de tres al cuarto, que no entienden la dinámica de nuestra época.
- ¿Pero cual es esta dinámica? –le pregunto sorprendido a Bastides, aprovechando que el futurólogo de
- Pues la marcada por la complejidad, llena de contradicciones y de paradojas que deben resolverse sin simplicismos maniqueístas. Estamos en la época de la globalización y de la conciencia planetaria, que exige la defensa de lo local dentro de coordenadas de responsabilidad colectiva, una contradicción como una casa, y eso requiere dosis altísimas de entender y aceptar determinadas paradojas, hasta ahora consideradas imposibles. España es un país ideal para iniciarse en estas laboras, pues aquí lo local periférico y lo estatal centralista compiten y luchan ferozmente entre si. Los nuevos políticos que marcarán el futuro serán aquéllos capaces de atreverse a ser dobles y plurales de verdad, defensores férreos del autonomismo y a la vez responsables serios del conjunto. Y de momento, no veo a muchos…
- Tienes toda la razón del mundo, Bastides –repuso Mercadal cada vez más entusiasmado–, el otro día seguro que la mayoría de los jolgoristas que salieron a la calle en Barcelona, envueltos en banderas españolas con el toro estampado eran forofos del Barça que simplemente se sumaban al carro ganador y a la ola de entusiasmo compartido. Pues sabes qué te digo, que esos forofos de doble cara, un día del Barça i el otro de
- Cierto, Mercadal, así es, y me extraña que no hayan salido todavía abanderados en los partidos políticos o en las asociaciones civiles defensores de este tipo de dualidades aparentemente contradictorias. Creo que en eso llevamos un cierto retraso y es una pena que no sea Cataluña, que en el siglo pasado fue delantera en tantas cosas, la encargada de defender estas nuevas posturas hoy por hoy minoritarias pero que marcarán las senda del futuro, sin duda alguna.
Se iban entusiasmando en sus palabras los dos adivinos, por lo que decidí preguntarles:
- ¿Pero creéis que en algún lugar del mundo se practica esta dualidad contradictoria de la que habláis?
- No lo sé, Rumbau –contestó Mercadal muy serio–, es difícil precisarlo, pero ya sabes que nuestros enfoques miran hacia el Levante español: Valencia y Murcia, y aunque hoy por hoy no pueda asegurarse nada, ciertos destellos de dualidad he visto en algunos políticos regionales, del PP para más señas. Ese Camps es más listo que un zorro y no tiene reparos en codearse con unos y otros. Muy amigo de Madrid, pero planta cara a los centralistas con disimulo, enarbolando la bandera española, mientras planea corredores mediterráneos, intenta seducir a los Montilla de turno y busca capitales internacionales para invertir en el terruño. Aunque seguramente será del otro Levante, me refiero a Turquía, Siria y Líbano, dónde finalmente nazcan formas duales y múltiples de identidad. De entrada, una mayoría de turcos quiere sentirse europea, y se da la paradoja de que los políticos que allí gobiernan, siendo islamistas, aplican reformas y defienden la laicidad europea, mientras median entre Siria e Israel… Y en Líbano, acostumbrados ya a ser varias cosas a la vez, crecen cada día los que se sienten “libaneses”, algo insólito en este reino de Taifas que es la vieja Fenicia.
- Por eso es importante que Turquía entre en Europa –dijo muy pedagógico Bastides–, pues aportarían una sacudidas contradictorias que desuntemecerían la rigidez europea que tanto daño está haciendo a las mentes de los ciudadanos y, de paso, a cuantos llegan de allende sus fronteras.
Se quedaron en silencio, impresionados ellos mismos por aquellas palabras que hablaban con tanta contundencia de futuros y de “sacudidas” civilizacionales.
- El Levante, Rumbau, el Levante…. De uno y otro extremo del Mediterráneo, busca por aquí y algo encontrarás…
Se callaron los dos adivinos, cómo si temieran romper el hechizo de sus visiones con más palabras. El mar estaba tranquilo y limpio, y el sol caía con justicia. Y para terminar aquella charla que había empezado con fútbol y acabado en reflexiones de alta incumbencia estratégica, decidimos darnos un chapuzón nadando hacia la boya, allí dónde las olas se encrespan unos centímetros más y la temperatura del agua es todavía más fresca.
Tratando el tema de cómo la juventud gusta desmelenarse los fines de semana, dijo Mercadal el otro día:- Según he podido saber, las dosis de jolgorio son sustanciosas y el frenesí de los jóvenes por divertirse bailando los ritmos de la noche, considerable. Lo digo no por experiencia, aunque ya me gustaría a mi echar de vez en cuando canitas al aire, sino por lo que me cuentan mis sobrinos, algunos en la edad del pavo y muy duchos en estas labores. Por lo visto, las sesiones suelen durar noches enteras, y las horas de cierre cada día son más tardías…
- Ya sabes, Rumbau, que esta materia tiene que ver con el gusto de nuestra época por el despelote y la deshinición –aclaró Bastides, que estaba muy atento a las palabras de su amigo astrólogo–. Aunque también se explica por las ganas de dejarse llevar por los tambores atávicos que generan ritmo, los cuales están muy desarrollados por las potentes gravedades de la música actual, que alcanza niveles de enorme profundidad gracias al uso electrónico del sonido.
Me encantaba escuchar a aquellos dos ancianos referirse a la música moderna que se baila en las discotecas con semejantes términos. Se notaba que ninguno de los dos las habían pisado últimamente o tal vez nunca, aunque mostraban un buen conocimiento de las mismas. Tomando el hilo de la conversación dije:
- Precisamente ayer fui al nuevo recinto ferial que se encuentra más allá de
Eso era lo que gustaban oir mis amigos, y picaron el anzuelo al acto.
- ¡Ni que lo digas! –exclamó Mercadal con énfasis.– Estoy seguro que aquí nos perdemos no pocos síntomas que indicarían muy claramente vetas de futuro a explorar. ¿Y qué te pareció el conjunto?
- Bueno -contesté-, lo más sorprendente era el flujo de gente entrante, todos jóvenes y muy deshinibidos, cómo diríais vosotros. Si se tiene en cuenta que la entrada mínima eran 50 euros, pensé que el éxito de la convocatoria era rotundo. Cuatro escenarios, contabilicé, más varias áreas de reposo o más bien de entretenimiento, con bares y puestos de salsichas, crepes y frutas, más unos autochoques muy solicitados. Lo que más me sorprendió fue el volumen de los altavoces, capaces de hacerte vibrar el cuerpo como si fueras una hoja, difícil de aguantar para quién no está acostumbrado. Los asistentes, sin embargo, se sentían la mar de cómodos, lo que indicaba una condición de usuarios regulares. Difícil de describir, sin duda os inspiraría mucho asistir a uno de esos eventos.
- El problema es el horario, piensa que a las nueve, yo ya estoy en la cama –dijo Bastides muy serio, quién en efecto solía levantarse muy temprano para pasear por la playa antes de la salida del sol y ver así los amaneceres que en
- Es verdad, Bastides –intervino animado Mercadal, ansioso siempre de dar su opinión–, la sociología de la vida moderna exige estos requisitos y pocos escapan a ellos. Aquí interviene el factor Tiempo, del que ya hemos hablado tantas veces. Sabido es que la sonoridad y la música son los vehículos más claros para la indicación del Tiempo, y nuestra época está regida por Cronos y su nuevo poder acelerativo. El viejo titán impone su ley y los humanos nos doblamos a esa exigencia, para lo que debemos aprender a vivir agarrados a su lomo. Los que no se aúpan a tiempo, se quedan en las cunetas de estas inmensas autopistas en que se ha convertido
- Pues algo de razón debéis tener –digo divertido al escuchar las palabras de Mercadal-, pues ayer una de las cosas que más me chocaron eran las prisas con las que entraban todos los ocupantes al recinto ferial. Entraban y se dirigían raudos a sus puestos, que intuyo no siempre conocían, pero lo que no era óbice para que todos marcharan al mismo compás y con la misma energía. Luego, una vez llegados ante los escenarios, las prisas se transformaban en bailoteos. Uno de los grupos, belga creo que era, con uniforme blanco y pajarita, hacía una música que parecía una banda sonora de guerra, con bajos que retumbaban cual explosiones, y agudos que parecían sirenas cantaoras y agudísimas…
- Vivimos en un estado de guerra permanente, eso dicen algunos y creo que hay mucha verdad en esta afirmación, por eso la música suena muchas veces a combate y a campo de batalla, para acostumbrar a la gente y dar a todos sus raciones de guerra, aunque sea de momento sólo sonora. Guerra del Tiempo contra lo que huele a viejo y a pasado, a carcundia y a putrefacto. Y los que se resisten, no tardan en ser arrasados por las máquinas que cepillan el terreno.
- Pero habrá otras maneras de adaptarse a esta Modernidad de la que habláis… -digo yo, algo asustado por las implacables palabras de los futurólogos.
- Por supuesto, pero ésta de la música y los ritmos de la noche es la más popular y asumida. La llamada música culta, especialmente la nueva que se hace en los laboratorios y en las minoritarias salas de conciertos, es otra manera de cabalgar el tiempo, más sutil e inteligente: en vez de dejarse llevar por los ritmos que te llevan directamente al hoyo, es decir, al final de trayecto, estos músicos intentan “dar forma” al Tiempo, explorando otras maneras de percibirlo así como nuevas dimensiones del mismo. Son los verdaderos exploradores del futuro, los que ensanchan la percepción y exploran los nuevos mundos que se hallan en éste, escondidos en sus pliegues recónditos y desconocidos. Aquí no cabe el “tunga-tunga-tunga” de las discotecas, aunque sus gravedades pueden llegar a ser tanto o más profundas.
- Otra manera es el cine, jugar con las imágenes. Y aunque suele recurrirse demasiado al tópico y al camino trillado –en el cine, gusta mucho el “lugar común”, pues al ser un lenguaje relativamente nuevo, lo funcional se convierte en sintaxis obligada–, no hay duda que es también un instrumento de conocimiento y exploración.
¡Caramba con los adivinos!, me digo sorprendido. Están más enterados de lo que parecen…
- ¿Queréis decir que una de las causas del apogeo discotequero es la emergencia del Tiempo como nuevo factor perceptible y condicionador de la vida moderna?
- Lo has dicho a la perfección –contestó Mercadal–. Los relojes mandan, fíjate cómo últimamente invaden las páginas de publicidad de las revistas. Siempre me ha extrañado esta manía por la sincronización, pero si lo piensas bien, es una condición básica del mundo globalizado. Pues un primer requisito es la coordinación de los relojes: imprescindible para el intercambio de los flujos monetarios y la navegación aérea. Las discotecas, con su empeño en marcar los ritmos de la noche, digitalizan de alguna manera los cuerpos, moldeados por el input vibratorio de las pulsaciones. Por eso deben tener potencia y alto voltaje decibélico, para formatear los cerebros y acostumbrar los cuerpos. Una manera rápida de entrar en el mercado.
- Y fíjate lo que te digo, Rumbau –añadió Bastides, inspirado por las palabras de su compañero de playa Mercadal–, la crisis del mundo educativo de la que tanto hablan los periódicos se explica porque lo que se aprende en las escuelas no sirve para entrar en la digitalización del mundo. Los jóvenes saben perfectamente que es en las discotecas dónde eso se enseña, pues ellos lo que quieren es entrar rápido en las corrientes del mercado para subirse a las olas del dinero rápido. Mientras que en las escuelas se enseña todavía a la manera antigua, desde perspectivas de tiempo parado, algo que hoy, en su sano juicio, nadie valora.
- ¿Pero vosotros pensáis realmente que eso es así y que no debe pararse el tiempo? –pregunto atónito a aquel par de marcianos de más setenta años de edad.
- Sí y no –contestó Mercadal, siempre paciente a mis exclamaciones de incredulidad–, es evidente que el ejercicio de ampliar los ritmos del tiempo es esencial para una vida que se quiera sana y normal. Pero creo que es ya una anacrónica veleidad pretender separar los momentos, entre los que están quietos y los que corren con prisa. No, Rumbau, ahora lo que toca es aprender a vivir los dos modos de Tiempo a la vez, es decir, a vivir con el tiempo parado aún sabiendo que corremos a velocidades de vértigo. Fíjate que en realidad lo que digo no es más que aplicar lo que descubrió hace más de un siglo Einstein con su Teoría de
- ¡Pero eso es una contradicción, Mercadal! –exclamo perplejo.
- Pues claro que lo es. ¿Acaso no te gustan las contradicciones? Conviene que sepas que tanto Bastides como yo hemos pronosticado que en el futuro las contradicciones serán el pan nuestro de cada día, y que la paradoja se convertirá en un mecanismo constante y cotidiano de comprensión de los eventos.
Pensé que aquellos dos ancianos estaban a años luz de mis posibilidades de comprensión del mundo. Tal vez sus horas de paseo a pleno sol explicaban algo el fenómeno. Decidí que ya tenía suficiente para aquella tarde. El calor apretaba y una cita me reclamaba. Les dije que se me había acabado el tiempo, y ellos sonrieron elocuentes y amigables como siempre.
- Piensa en los dos tiempos, Rumbau, y deja que las prisas se superpongan y coexistan con la más pura indiferencia…
(reunidos en la sala de A Tarumba)Ya el primer día asistimos a una representación de la compañía, con marionetas de hilo manipuladas desde lo alto de un sofisticado puente, con un equipo de unos diez o quince manipuladores, y, situados en los laterales del teatro, ¡una orquesta de unos quince músicos que acompañaban las palabras cantadas o habladas en directo! ¡Qué alarde de imaginación y de fineza en el arte del hilo! Aquellas marionetas hacían lo que querían sus manipuladores: bailaban, peleaban, eran extraordinarios malabaristas, servían el te, fumaban en pipa… Quedamos realmente impresionados.
Entrevistamos entonces al señor Huang Yi-Que, director artístico y afamado maestro titiritero, muy reconocido en el mundo entero por su refinada técnica constructora y manipuladora –su actuación estelar con el Rei Mono montado en una bicicleta de la que subía, saltaba, hacía la vertical, corría de lado, sin detenerse nunca, fue increíble. La entrevista se publicó en el número 2 de la revista Malic. Lamentablemente, el señor Huang, que desde 1952 era miembro de la compañía, ha muerto. Pero su legado sigue vigente y muy vivo, cómo se irá desvelando a lo largo de esta charla.
Han pasado desde aquella visita 18 años, y consideré que sería muy interesante volver a entrevistar a la compañía, concretamente a su actual director, el señor Wang Jing, asistido por su joven colaborador e intérprete, el señor David Zeng –miembro de una conocida familia de artistas de Quanzhou. El encuentro tuvo lugar en los despachos del Festival, sede del C.A.MA y de
(El señor Huang Yi-Que manipulando el mono en bicicleta en 1990)
Muy bien atendidos por el simpático señor Wang Jing, quién nos ofreció un magnífico té que iba sirviendo a medida que nos lo bebíamos, entramos muy rápidamente en materia. Cómo es lógico, mi interés se centraba sobretodo en saber cómo las formas tradicionales del teatro popular, del que la compañía de marionetas era un perfecto exponente, se habían adaptado y evolucionado en un país inmerso en un galopante proceso de crecimiento económico. Dicho en otras palabras, cómo un grupo de marionetas vivía el tremendo cambio que estaba teniendo lugar en China. El señor Wang, consciente del interés que su país despierta en Occidente, dosificó sus respuestas a través de un clarificador y pormenorizado relato de la historia de la compañía, mientras, entre té y té, se desplegaba ante nosotros la del país entero.
(Imagen del puerto antiguo de Quanzhou)
“Ante todo, quiero hablarles de la ciudad de Quanzhou, excepcional en muchos sentidos, con unos 1.500 años de antigüedad, ciudad abierta y dotada de un puerto que durante 900 años fue uno de los principales centros de comercio de China. Esta realidad histórica marcó Quanzhou para siempre, al hacerla multicultural y cosmopolita, con una importante comunidad musulmana que todavía persiste. Esta prosperidad acabó doscientos años atrás, y desde entonces hasta
“Una característica, sin embargo, distingue Quanzhou y la región de Fujian del resto del país: en nuestra región, la tradición del teatro de marionetas, especialmente en sus formas de hilo y guante, de unos mil trescientos años de antigüedad, no ha sufrido interrupción alguna. Traumas y cambios los hay y los hubo, especialmente durante la Revolución Cultural, pero jamás una desaparición total. Es decir, mil años de continuidad en las formas, estilos y repertorio, un caso único en toda China, lo que ha dado a nuestra compañía un valor histórico-artístico de excepción.”
(La Fanfarra con el señor Huang y otros dos miembros de la compañía en 1990. En primer término, mi hijo Octavi.)
“Tal vez los años más difíciles fueron entre
“En esta época se mantuvo el repertorio tradicional, podado del espíritu feudal que siempre había caracterizado al teatro de marionetas, y muy cuidado en todos los aspectos relativos a la técnica y la presentación. El señor Huang tuvo un papel principal en este proceso, al ser uno de los jóvenes marionetistas que entonces tomó las riendas del grupo.”
“Saben, yo distingo varias etapas en la historia de nuestra compañía, cuatro concretamente. La citada Edad de Oro, que va de 1952 a 1966, fue la primera, en la que se sentaron las bases para llegar a la actualidad. La segunda de las etapas, empezó en 1966…”
Hizo una pausa retórica el señor Wang, que aprovechó para servirnos una nueva tanda de tés y, así preparados para los siguientes episodios, en este caso traumáticos, continuó:
“Entre 1966 y 1976 tuvo lugar
“Se inicia entonces el tercer período de la compañía que va de 1978 a 1990. Fue una época de renacimiento de las Artes Tradicionales y de un gran desarrollo de la cultura china. En esta época se hicieron nuevas obras, como
(La Fanfarra en pleno frente al teatro del Festival de Quanzhou)- ¿Y no hubo más festivales después del año 90?
- Sí, en el 2000, pero debéis tener en cuenta que a principios de los noventa hubo cambios drásticos en China, que nos obligan a hablar de una cuarta etapa, de nuevo con dificultades para nosotros.
“Esta etapa la sitúo yo entre los años 1993 y 2005, durante los cuales el énfasis del país se centró en la economía. De pronto, toda la población, especialmente la que habitaba en las ciudades, sólo pensó en los negocios y en enriquecerse. Fue un cambio brusco y radical, y la administración se olvidó de las viejas artes tradicionales. Empezó un peligroso período de decadencia durante el que muchos marionetistas, de entre los jóvenes graduados que habían entrado en los ochenta, se fueron en busca de mejores horizontes económicos. El equilibrio entre Economía y Cultura es difícil en períodos así, marcados por el cambio y el dinero.
“El año 1992 fue el más difícil para nosotros. Durante cuatro meses, la compañía no pudo pagar los salarios de los más jóvenes, y mientras algunos se iban al sector privado, otros pensaban hacerlo lo antes posible. Fue un momento de gran peligro.”
Otra tanda de tés da un respiro a las palabras del señor Wang, dejándonos con el deseo de conocer el desenlace de aquel relato que subía y bajaba por los conflictos y los avatares de la historia.
“Fue entonces cuando yo entré en la compañía, en el año 1992. En el peor momento de su historia, cuando el futuro parecía negro y sin horizonte alguno. Fue una decisión muy arriesgada por mi parte, incluso poco comprendida por amigos y familiares, pero de la que no me arrepiento en absoluto…”
Y lo dice, el señor Wang, con un aplomo y una sonrisa entre pícara y modesta a la vez, consciente de que los años le han dado la razón y de que el reconocimiento internacional le ha hecho probar las mieles del éxito. Le pregunto si es el director gerente o artístico de la compañía.
- Las dos cosas –contesta-. Yo vengo del mundo del cine y de la televisión. He sido guionista y también he hecho obras para el teatro. Pero nunca he escrito nada para marionetas. La verdad es que cuando entré en 1992, a pesar del mal momento, en seguida vislumbré un futuro de enormes posibilidades.
(Estatua gigante de piedra de Lao Tse en Quanzhou)
“En 1993, los miembros de la compañía me dieron su confianza y la mayoría se quedó. Pasaron tres años de prueba, durante los que saldamos nuestras deudas. Me centré en conseguir tres objetivos: 1- persuadir a las autoridades de la importancia de las marionetas y de la excepcionalidad de la compañía; 2- realizar el máximo de funciones; y 3- abrirnos al mundo, estableciendo contactos internacionales. Estas medidas consolidaron la confianza de todos. También empezamos a colaborar con los media, y a presentarnos en otras partes de China. De 1993 a 2005, hicimos siete viajes internacionales, y puede decirse que hoy en día la compañía está considerada como una de las más pretigiosas de toda China. También recibimos numerosos premios nacionales. Este período de lucha en oposición al espíritu economicista y mercantil del país, duró de 1992 al año 2005, cuando fuímos invitados a actuar en Nueva York.”
“Se inicia entonces el quinto y último período, que considero empieza en el año 2006 y que es dónde nos encontramos actualmente, un período de nuevos retos y nuevas esperanzas. En 2006, el gobierno chino inicia una decidida política de preservación del patrimonio cultural. Hay una clara toma de responsabilidades y se vuelve a invertir en Teatro y Artes. Nuestra compañía consigue un estatuto especial y recibe por ley protección del Estado. También en 2006, el Gobierno Chino decide construir un nuevo edificio para la compañía, en unos terrenos de Quanzhou dedicados a una área cultural. Las obras se iniciarán en 2009 y deberán estar terminadas en 2010. Estamos también negociando un acuerdo con
Le pregunto al señor Wang sobre el contenido de sus espectáculos. ¿Son siempre obras del repertorio tradicional?
“Para nosotros, el pasado es tan importante como el futuro. Para caminar, necesitamos las dos piernas: mientras una avanza, la otra se queda atrás, y así sucesivamente. Conservar el repertorio tradicional es básico para preservar un patrimonio de más de mil años y ofrecer a las nuevas generaciones un mundo riquísimo de sutilezas técnicas y poéticas. Pero crear obras nuevas adaptadas a las realidades del presente y pensando en el futuro, es también básico y una de nuestras preocupaciones. Por lo tanto, nuestra atención es doble: miramos al pasado, sí, pero sin olvidarnos del futuro…”
Sobre la cuestión del individualismo, contesta el señor Wang:
“Nosotros creemos en el poder creativo del individuo, indispensable para avanzar, pero también sabemos que sin el apoyo del colectivo, lo individual pierde fuerza y fuelle. Para hacer proyectos potentes, necesitamos conjuntos potentes, y lo que buscamos son individuos muy creativos capaces de trabajar en grupo. El Señor Huang, el maestro que ustedes conocieron y que lamentablemente murió, era un ejemplo de individualidad creativa, lleno de imaginación, y gracias a él, la compañía en su conjunto aprendió y mantiene los excelentes niveles técnicos de ahora.”
- ¿Es usted pues optimista respecto al futuro?
- Mucho. Hemos conseguido situar el arte de las marionetas en un lugar importante de reconocimiento estatal, y esto nos protege de los peligros de
Agradecemos al señor Wang su atención y le deseamos que sus proyectos llenos de optimismo y esperanza se cumplan al pie de la letra.
Toni Rumbau
Lisboa, mayo 2008

Titerenet ha tropezado con este fenómeno y ha intentado encauzarlo o más bien adaptarse a él. Las cifras ilustran perfectamente la situación: 582 compañías, 311 espectáculos apuntados en su directorio, y 80.000 visitantes al mes. Un éxito rotundo a todas luces. El peligro en esos casos es el siempre temido “morir de éxito”, pues las empresas que nacen con unos presupuestos y unas intenciones determinadas, no siempre están preparadas para dar el salto y adaptarse al éxito de una afluencia masiva de datos, clientes y posibilidades. La complejidad y la abundancia de la sociología del títere obligan a dar este salto y, según me ha indicado José Bolorino, principal responsable de la página, están precisamente en proceso de hacerlo.
Creo que el principal reto que tiene Titerenet en estos momentos es administrar con suficiente agilidad, claridad e inteligencia la complejidad del tejido titiritil que acude a él. Al ser un operador comercial, es evidente que el trato con los potenciales clientes debe ser cada vez más fino y exigente por ambos lados, pero a su vez, al ser una central de información que busca atraer la atención del mayor número posible de visitantes interesados en grupos, títeres, cursos o festivales, debe ofrecer dicha información con la mayor generosidad posible, sin ceñirse sólo a los anunciantes de pago. Es decir, debería poder convertirse en un buscador de referencia respecto a todo lo relacionado con el mundo de los títeres. Lo que entraña no pocos riesgos, pues debe hilarse muy fino para saber lo que se ofrece a los clientes de pago y lo que se informa sobre los que no lo son. Una problemática que sin duda los responsables de Titerenet ya tienen muy estudiada, tras sus años de experiencia.
Pero es evidente que a mayor número de visitantes y cuánto más efectivo sea cómo buscador de referencia, más los potenciales clientes querrán anunciarse en él. Me imagino que ya existen muchos casos en la red de buscadores temáticos y que han sido bien estudiados por Titerenet.
Otro asunto es que Titerenet sea también un lugar de creación o muestra de contenidos, cómo en parte ya es, con artículos, imágenes y algunos videos seleccionados. Es decir, que tenga funciones de “revista” y de “creación de opinión”. Existen dos opciones en este sentido: disponer de un espacio dónde todo cabe y en el que los contenidos se mezclan sin remilgos, o de un espacio con una línea determinada y un rigor en sus criterios de publicación. Según mi modo de pensar, deberían poder coexistir los dos espacios, pues ambos son necesarios y a la vez complementarios. Pero que hubiera una sección temática más especializada con seguimiento, por ejemplo, de determinados festivales importantes, que incluyera crónicas, posibles críticas, comentarios, etc, podría ser interesante. En cuanto a la sección de variedades variopintas propia del “magazine”, ésta siempre es de agradecer y tiene sus lectores asegurados.
Puestos a imaginar cómo me gustaría que fuera un centro de búsqueda de información sobre títeres, es decir, a imaginar mi Titerenet ideal, destaco los siguientes puntos:
- un lugar dónde fuera posible dar con cualquier grupo de títeres del mundo entero
- igualmente poder saber de los teatros y de los festivales que existen en los diferentes países del mundo, o al menos, del mundo hispanohablante
- para ello, posibilidad de encontrar los links necesarios para poder llegar a estas distintas informaciones (festivales, teatros, unimas, servidores especializados, etc)
- una sección de contenidos interesantes, con crónicas y críticas sobre festivales, estrenos importantes, reportajes sobre tradiciones del mundo, etc
- una sección “magazine” para noticias variopintas, de “sociedad”, “unimerías”, etc
- una sección de autoreflexión de Titerenet, como es el actual blog, dónde hay comunicación entre usuarios y gestores, y dónde éstos informan de novedades, etc
- un cartel de anuncios libre y manejable
- una sección de “links” generosa e internacional
En fin, ya sé que es pedir mucho, pero puestos a soñar, mejor no cortarse y ser ambiciosos, dando de paso ideas a los responsables de Titerenet, quiénes sin duda sabrán lo que vale un peine y qué es lo que se puede o no se puede hacer.
Entretanto, felicidades a José Bolorino y a su equipo por el tesón y la singularidad de su empeño.
CURSO DE TONI RUMBAUdel 22 al 25 de julio 2008
4 días de duración
Lugar: Espai Fènix, Barcelona.
Organiza:
Títeres, Sombras y Objetos.
Presentación
¿Tiene sentido hablar de Teatro de Títeres en pleno siglo XXI, cuando todo parece ir en contra de lo que huele a tradición? Este curso se inclina por el sí afirmativo, aunque lo afirme en condicional : sólo si se abre al futuro interdisciplinar del « cruce de lenguajes ». He aquí la gran paradoja de un género que se resiste a morir a causa, precisamente, de su gran « modernidad » : teatro visual y de objetos por naturaleza, el teatro de títeres ha sido siempre un « género de géneros », un cruce de códigos, un extraño y particular « lugar de encuentro ».
Otra paradoja : las leyes básicas que caracterizan los lenguajes titiritescos de la tradición (síntesis y abstracción), constituyen el indispensable sostén de los lenguajes interdisciplinares de los títeres del futuro –del presente, vaya.
Este curso pretende aclarar estos enigmas e iniciar al interesado en esta práctica artística que tiene sus raíces en lo más profundo de las culturas humanas y las extiende a su vez con ansias hacia el futuro.
Dirigido a actores, titiriteros, artistas visuales, pedagogos inquietos y a cuántos se sientan atraídos por un modo de expresión de « profundos altos vuelos ».
1er día :
- Introducción práctica a cargo de Toni Rumbau
- coloquio
(pausa)
- El Teatro de Títeres : fundamentos de un lenguaje universal
- Características como lenguaje
- Las diferentes escuelas, técnicas y modalidades :
- Los teatros tadicionales del mundo
- el teatro de sombras
- El teatro de títeres popular de raíz mediterránea
- La marioneta culta
- la idea del « desdoblamiento »
- el teatro de títeres contemporáneo : cruce de lenguajes
- presente y futuro: hacia un teatro de la « intersección »
- Planteo de la práctica : crear una pequeña obra desde los presupuestos de lenguaje planteados. Para ello se usará un teatrillo apto para títeres y sombras.
2 día:
1era parte :
- El Repertorio : posibilidades de historias y planteos.
- Desarrollo de los personajes. Los objetos : su utilización como símbolos o personajes.
- La manipulación, el gesto, la palabra, los sonidos, la música
- Importancia del ritmo
- la comunicación con el público
2a parte :
- Inicio de la práctica : preparación de los trabajos individuales.
3 día :
- Preparación de los diferentes ejercicios : seguimiento personalizado.
4 día :
- representaciones de los ejercicios individuales
- comentarios y coloquio
Materiales :
- El curso no es propiamente de construcción, aunque los participantes podrán elaborar para el caso títeres concretos que no requieran complejidad de construcción.
- Los participantes pueden traer títeres propios para la elaboración de los ejercicios prácticos individuales, así como utilizar objetos y otros elementos escogidos por cada uno. También se podrán utilizar títeres de Toni Rumbau.
- El curso pone a disposición de los participantes :
- el teatrillo apto para títeres y sombras
- las luces apropiadas para las sombras
- algunos instrumentos musicales de percusión para los que quieran utilizarlos
PALABRAS CLAVE:
- Creatividad - Imaginación - Síntesis - Intersección
PARTICIPANTES, FECHA Y CONDICIONES
- Máximo: 18 personas. - duración: 4 días, 5 horas diarias, de 16h a 21h.
- perfil participantes: abierto a cualquier persona interesada en los lenguajes del teatro de títeres, sombras y objetos.
- precio del curso: 175 euros. 10% de descuento automático para los socios de Unima.
- Forma de pago: por transferencia. Al pedir la solicitud, recibirás las indicaciones de cómo efectuar el pago.
AYUDAS DE UNIMA
- UNIMA FEDERACIÓN ESPAÑA CONCEDE
Requisitos:
- Ser socio de UNIMA con una antigüedad mínima de 6 meses anterior a la fecha del inicio del Curso.
- Estar al corriente del pago de la cuota de 2008.
- Solicitar la ayuda con un mes de antelación al inicio del Curso.
- Solicitudes por escrito a la Secretaría de UNIMA FEDERACIÓN ESPAÑA, utilizando impreso oficial (secretaria@unima.es).
Importe de
- 0.10 € por km
- 15 € por día desplazado por un máximo 7 días
LUGAR
- Espai Fènix (antiguo taller de Mariona Masgrau), Plaza Fenix, Masriera,8-10 - Barrio de Sants - 08014 Barcelona - (Metro L1 y L5, Plaza de Sants)
- A 20 minutos del centro de Barcelona. Ver plano clicando aquí (mapa más ampliado de la zona, en Via Michelin)
CÓMO APUNTARSE
- Mandar solicitudes o llamar por teléfono a: tonirumbau@gmail.com
- tel: +34 659 454 879 -
+34 93 301 84 85
REFERENCIAS
- Ver La Fanfarra
- Biografia Toni Rumbau.
- + info: web Toni Rumbau
He tenido el gusto y la suerte de participar en el Festival de Lisboa, que ha tenido lugar del 13 al 25 de mayo, aunque yo sólo he estado la última semana, para impartir el curso “Rutas de Polichinela” de cuatro días de duración. Organizado por la compañía A Tarumba (con Luis Vieira y Rute Ribeiro en la dirección artística), la verdad es que el Festival ha sido una delicia. No sólo por el marco del mismo, con la siempre magnífica ciudad de Lisboa de fondo –los espacios han sido el Centro de Artes da Marioneta Convento das Bernardas, el Museu da Marioneta, el Teatro Maria Matos, el Centro Cultural de Belém, el Museu do Oriente y el Teatro da Trinidade– sino también por una programación de lujo, con espectáculos de altísima calidad.
Pero antes de hablar del Festival en si, debo decir que la experiencia del curso que impartí fue placentera en grado sumo, a causa de la calidad artística y humana de los participantes que se apuntaron. Actores, maestros, incipìentes titiriteros, bailarinas, escenógrafos, escultores… La gama era increíblemente rica, lo que se tradujo en la calidad de los trabajos del último día, brillantes y ocurrentes, cada uno según su propia particularidad e idiosincracia. Una experiencia grata para mi y para todos, y que me anima a continuar por estos derroteros.
Vayamos ahora a los espectáculos.
Aunque no vi los de la primera semana, habría que destacar la presencia de compañías como la del Teatro de Marionetas do Porto, con Joao Paolo Cardoso, viejo amigo, que recuperó para la ocasión su famoso “Capuchinho Vermelho XXX” –una Caperucita Roja alucinante en la que el lobo es el cadáver de un pollo desplumado… –, o compañías tan afamadas como Hotel Modern de Holanda (que presentó Kamp) o el Buchinger’s Boot Marionettes, de Francia, con un título de impacto cómo “The Armature of the Absolute” –que, por desgracia, desconozco.
El primer espectáculo que vi la noche del lunes 19 fue el de una compañía portuguesa formada por Joao Calixto y Tiago Viegas. ¡Una maravillosa sorpresa! Con el título de “As pequenas cerimónias”, estos dos jóvenes actores mostraron una manipulación contenida, precisa y virtuosa, con números y gags marcados por una gestualidad impecable, muñecos de una sencilez impactante, y un humor brillante e inteligente. Con la única presencia de una mesa, dos taburetes y un mueble que escondía una cocina con su cocinero y un horno, la obra seguía un hilo conductor libre y a la vez bien armado por la presencia de los dos camareros manipuladores. La figura de un impresionante cliente en silla de ruedas desató los delirios surrealistas de los dos camareros titiriteros. La obra tiene momentos realmente memorables –como la borrachera de los dos personajes definidos por unas simples cuerdas y dos cabezas apenas dibujadas con alambre– o algunas de las apariciones hilarantes del cocinero cuya cabeza… es la simple mano de uno de los titiriteros.
Joao Calixto, autor de los artilugios y muñecos, junto con el actor cómico Tiago Viegas, constituyen ambos una pareja de actores-titiriteros de muchísima calidad, algo que no siempre ocurre, pues por lo general los buenos actores no tienen porque ser buenos manipuladores, ni los constructores dotados y ocurrentes, buenos actores. Jóvenes valores sin duda de prometedores futuros, de los que cabe esperar que la suerte y las ocasiones propicias les mimen y acompañen.
Otra sorpresa –al menos para mi, que no conocía a este grupo: “
En el vestíbulo del Teatro María Matos, dos divertimentos titiritescos a modo de instalaciones para públicos selectos, exigentes y “voyeurs”: el “Marvellous Box of Peeps & Delights”, una caja con un par de agujeros para mirones dónde los ingleses Victoria Andrews y Dik Downey (del Piklef Image) han puesto a una marioneta, Dolores the Divine, en toda su esplendorosa y escabrosa desnudez. Para públicos exclusivamente adultos de todas las edades…
Por su parte, A Tarumba presentó, en otra esquina del ambigú del teatro, una caja de autómatas dotada de varios agujeros para mirar y que contenía… ¡una orquesta entera de jazz, con su batería, sus trompetas, sus saxofones…! Y todo en movimiento constante, con una maquinaria muy bien urdida y unos muñecos que llevan la marca de calidad Tarumba. Arriba, un video mezclaba imágenes de históricas orquestas de jazz con los mismísimos músicos de cartón piedra metidos en la caja mágica de abajo…
El miércoles debutó uno de los platos fuertes del Festival: el Quanzhou Marionette Troupe, la famosa compañía de marionetas de hilo de la ciudad china de Quanzhou, situada frente a las costas de Taiwán, en la provincia de Fujian. De hecho eran viejos conocidos míos, pues asistí con
Verdadera ópera de marionetas a la manera china, con una manipulación virtuosística que roza lo imposible, con figuras de una complejidad apabullante sujetas algunas por más de cincuenta hilos colgados todos ellos… ¡de una simple pala de madera! Un arte manipulador que se hace con las manos, con la voz que le da el aliento vital, pero también con el cuerpo entero, como pudimos comprobar al ver a los titiriteros actuar a la vista. Y mientras las marionetas cantaban, bailaban o luchaban entre si, otro espectáculo de exquisita coreografía tenía lugar algo más arriba, allí dónde las manos de los manipuladores ejecutaban su peculiar danza con los hilos, manos que se cruzaban entre si, que volaban como “almas sutiles” de las marionetas… Aquel baile de las manos superpuesto al de las marionetas era de una rara exquisitez, imagen de la más refinada quintaesencia poética del arte titiritil, que los de Quanzhou ejecutaban con pasmosa y sencilla maestría.
Al acabar la función de los chinos, en una sala contigua del Museu do Oriente actuó en solitario el titiritero del Rajastán (India) Prakash Bhatt. Presentó varios números clásicos de esta rica tradición titiritil acompañándose de música grabada, lo que siempre resta fuerza al espectáculo, sobretodo actuando tras una función en la que se gozó de orquesta entera. Sin embargo, el oficio de Bhatt es realmente excepcional, y con la ayuda de la chillona lengüeta que suele usarse en esta tradición, encandiló al público con unos números de baile y de “cabaret oriental” llenos de energía y vitalidad. La bailarina del vientre, la serpiente encantada, el caballero y su caballo, los malabaristas… Con sólo dos hilos en cada marioneta y a veces con un alambre, las manos del titiritero rajastaní conseguieron dar vida y veracidad a las pequeñas criaturas de su compañía. Un trabajo que fue premiado con clamorosos aplausos.
Al día siguiente, en la magnífica capilla del Museu da Marioneta, vi otro de los platos fuertes del Festival: la compañía francesa
El último espectáculo fue el presentado por la pareja inglesa Victoria Andrews y Dik Downey, ya antes citada, del grupo Pickled Image, con el título de “Houdini’s Suitcase”. Una obra de gran escenario (se vio en el Teatro María Matos), con una rica escenografía compuesta básicamente de maletas, que sirven a los dos actores-titiriteros para desarrollar una temática de corte nostálgico dotado de un cierto “malditismo” y muchas dosis de humor negro. Una vida circense de éxitos y fracasos, los que da el tiempo y el trabajo, con más oscuridades que luces, amargos recuerdos y angustias de escenario. La obra mostró con esplendidez cómo a través del teatro de marionetas es posible crear un mundo doble en el que la imaginación y los recuerdos se alzan como sus motores de desarrollo. Un mundo de maletas y de estaciones, de trenes que parten y nunca acaban de llegar, dónde el Tiempo abre y cierra sus espacios enquistados en sórdidas cajas y baúles, y en los que la vida de los artistas ambulantes parece haberse enroscado cuál espantajos de pesadilla. El espectáculo fue muy aplaudido por un público que valoró la interpretación del actor-titiritero Dik Downey así cómo el esfuerzo de recreación imaginaria desplegado en el escenario.